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Nova tellus

versão impressa ISSN 0185-3058

Nova tellus vol.30 no.1 México  2012

 

Reseñas y notas bibliográficas

 

Aquino, S., M. Galaz, D. García Pérez, O. Álvarez Salas (eds.), La fascinación por la palabra. Homenaje a Paola Vianello

 

Aurelia Vargas Valencia

 

México, UNAM (Ediciones Especiales del Centro de Estudios Clásicos, 1), 2011, 433 pp.

 

Fecha de recepción: 1 de agosto de 2012.
Fecha de aceptación: 6 de septiembre de 2012.

 

Palabras clave: Paola Vianello, homenaje, filología, estudios clásicos.

Keywords: Paola Vianello, tribute, philology, classical studies.

 

Este libro es el primero que se publica en la nueva colección Ediciones Especiales del Centro de Estudios Clásicos. Fue coordinado por el Seminario de Cultura Griega "Paola Vianello" del mismo Centro, para honrar la memoria de la Dra. Vianello, arqueóloga y filóloga ítalo-mexicana quien, como se dice en la Presentación, amó y defendió siempre tres aspectos vitales de la Universidad Nacional Autónoma de México: el ser "pública, laica y humanística". Paola Vianello, nacida un 27 de julio de 1939 en Roma, Italia, murió el 25 de enero de 2007 en la ciudad de México. A fines de ese año, el Centro de Estudios Clásicos del Instituto de Investigaciones Filológicas y el Colegio de Letras Clásicas de la Facultad de Filosofía y Letras, realizaron un homenaje luctuoso los días 17 y 18 de septiembre, al tiempo que llegaban palabras solidarias de Asociaciones de Estudios Clásicos de España, Argentina y Brasil así como de colegas de Chile, Estados Unidos, Portugal e Italia por la gran tristeza que ella dejó al partir.

La publicación de las colaboraciones del homenaje luctuoso —leídas en ese momento o enviadas por aquellos que no pudieron estar presentes— corresponde al libro que se reseña ahora y que está constituido por varias secciones: una "Presentación", escrita por la Coordinadora del Centro de Estudios Clásicos; una "Semblanza de Paola Vianello", elaborada por integrantes del Seminario de Cultura Griega "Paola Vianello", que termina con un "A manera de prólogo: imágenes de Paola Vianello", por las maestras Silvia Aquino y Mariateresa Galaz; enseguida una primera parte constituida por diversos estudios que se inscriben dentro de los temas Sobre la obra de Paola Vianello y Miscelánea, que abarca cuestiones de lexicografía, oratoria, retórica, literatura, filosofía, derechos humanos y tradición clásica. La segunda parte corresponde a testimonios de familiares y amigos.

Vale señalar de manera breve el contenido de los artículos científicos de este libro. En primer lugar, "Paola Vianello y la historia antigua", de Ricardo Martínez Lacy, trata cuestiones de la historia griega en Los trabajos y los días del Hesíodo de Vianello, señalando algunos desacuerdos con su colega y amiga, como la supuesta invasión doria griega o bien la posición de los pueblos beocios en la época del poeta Hesíodo, subrayando, sin embargo, que no se le puede exigir a la autora el conocimiento de los descubrimientos arqueológicos y los nuevos métodos interpretativos que se fueron desarrollando después de sus publicaciones. Respecto a los oradores, proyecto importante para Vianello, Ricardo Martínez habla de las concepciones de Paola, por un lado, subrayando la afirmación de que "la democracia fue una conquista del pueblo ateniense" (p. 51) y, por el otro, alabando la idea de que "los atenienses se acostumbraron a la crítica y no la veían siempre como algo negativo [...]" (p. 51).

En cuanto a los textos escritos por integrantes del Seminario que coordinaba la maestra, se tienen los siguientes: "Paola Vianello, filóloga", de Mariateresa Galaz, texto apoyado en la conferencia "La filología como hermenéutica", a partir de las notas preparadas por la Maestra. En esta colaboración se aborda la posición de Paola sobre la importancia de la "disciplina humanística" que es la filología clásica antigua, "caracterizada por su larga tradición, por una metodología propia, afinada a la vez por el enriquecimiento y la selección, y porque sus objetos de estudio disciplinario son obras y autores clásicos por tradición y por selección, así como valores que fundamentan la historia de la cultura europea: lengua, ética, lógica, estética" (p. 55), lo cual da cuenta de que Paola Vianello conservaba una concepción de la filología en sentido amplio y no restrictivo, proveniente del viejo Wilamowitz. Por su parte, Gerardo Ramírez Vidal, en el texto "Oratoria, retórica y estilística en Paola Vianello", señala que la maestra utilizaba el término retórica en sentido estricto, como una disciplina mediante la cual se podía adquirir la capacidad para hablar y escribir sobre asuntos políticos, mostrándose así como transmisora de la tradición clásica, en particular de Aristóteles. Ramírez Vidal menciona además que la maestra no compartía la concepción actual de la retórica como "panretórica", porque la consideraba muy apartada de la definición clásica (p. 36). Siguiendo esta línea, el autor da cuenta de que la interpretación educativa de Paola era no desvincular a los alumnos del entorno político social en el que se vive. Finalmente, Ramírez Vidal declara: "A sus alumnos nos queda como tarea mantener el interés en estos temas y enriquecerlos, además de dar una orientación práctica, pedagógica e ideológica no sólo a los estudios de oratoria y retórica, sino, en general, a los estudios clásicos" (p. 45).

Omar Álvarez Salas, por su parte, en el texto "Sabiduría divina vs. Conocimiento humano en Hesíodo y Jenófanes", rescata, a través de numerosas fuentes, el liderazgo intelectual de Hesíodo como poseedor de una polimathíe, siendo el máximo sophós, a pesar de los juicios de sus detractores, por ejemplo, de Heráclito, 22 B 49 D.-K (p. 243). Álvarez enfatiza la "tentativa de Hesíodo de introducir en el relato teogónico y cosmogónico un principio de organización espacial y una secuencia cronológicamente ordenada de ‘nacimientos’, así como su interés por iniciar un origen último o raíz de las cosas" (pp. 245-246). La segunda parte, mediante una estricta metodología filológico-filosófica, llega a la interpretación original que "conduce a borrar del todo el fantasma de Jenófanes como exponente de una forma de pensamiento escéptico", restituyendo, además, "la probable conexión entre la controversia aquí reconstruida contra el presunto saber de los poetas inspirados con su bien conocida polémica en contra de las narraciones teogónicas, así como del antropomorfismo de la mitología tradicional representada sobre todo por Hesíodo" (p. 254).

Por otro lado, David García Pérez trata sobre la argumentación retórica en su artículo "La construcción del ethos a través del discurso: Lisias y Aristóteles", siguiendo la propuesta de Vianello de que "el ethos (caracterología) del orador se construye discursivamente, al desplegar una serie de argumentos mediante una progresión psicológica, a diferencia de la auctoritas de la retórica latina, que define al orador prácticamente como argumento de superioridad a priori" (Nova Tellus, 25, 2, pp. 25). Siguiendo esta aseveración, David García teje un fino análisis retórico concretando y ampliando las premisas de Vianello. El autor dice: "el ethos del orador se construye a través de la argumentación, de modo que la ethopoiía resultante es propiamente un tópos de estructura entimemática" (p. 135). García ejemplifica estos postulados en la obra de Lisias: el caso de Mantíteo (XVI), Eufileto (I), Eratóstenes (XII) y Agorato (XIII). Sin embargo, tal vez son los discursos XIV y XV los que le permitieron exponer en detalle su postura arriba indicada, comparando el carácter del hijo de Alcibíades con los discursos XVI de Isócrates (Sobre el tiro de caballos) y el antiguo discurso de Andócides contra Alcibíades padre (p. 142). Más adelante, la ejemplificación argumentativa es densa pero clara, descubriendo la voluntad específica del orador a través de su peculiar estructura entimemática que, a final de cuentas, evidencia a un logógrafo que observa puntualmente la naturaleza humana, que es realista y naturalista y también experto en los agones dramáticos, ya que sus personajes logran —como dice Paola Vianello— "una mayor persuasión por los caminos de la mutación psicológica del protagonista".

Termina esta sección con el artículo de Daniel Rinaldi, "Paola Vianello, traductora". En 2006, Paola Vianello había presentado una conferencia en la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, bajo el título "Teoría y práctica de la traducción. El filólogo clásico. Consideraciones de una filóloga traductora de clásicos griegos". En ese texto diferencia tres tipos de traducción: "literal", "literaria" y "simple", aunque las traducciones "simples no sean, sino siempre empeñosas". Estas premisas llevan a Rinaldi a desplegar un conocimiento de primera dimensión al respecto: no sólo está Cicerón, sino también Alfonso Reyes, está Paola Vianello, pero también Wilamowitz y, luego, Rubén Bonifaz Nuño. Rinaldi aprovecha las dificultades ante las que se enfrentó Vianello al realizar la traducción del hexámetro hesiódico en "verso de medida variable entre las trece y las diecisiete sílabas, con una cesura móvil y dos acentos obligatorios que caen sobre la primera y la cuarta de las últimas cinco sílabas" (p. 66). Muy difícil fue utilizar este tipo de traducción, pues, como dice Rinaldi, "obligó a la traductora a ciertas soluciones, soluciones a las que no se habría visto forzada de haber elegido el verso libre" (67), por ejemplo. En cambio, analiza la traducción en prosa Sobre el asesinato de Eratóstenes. Defensa y, teniendo a mano uno de los cuadernos que Paola utilizaba en sus clases de literatura sobre Lisias, Rinaldi testimonia cómo ella corregía incesantemente sus propias traducciones, analizando los cambios progresivos de la traducción literal a una "más literaria" a partir de la problemática de la lengua griega. Después de presentar varias concepciones de la traducción, Rinaldi concluye: "Paola Vianello revisa y corrige sus demasiado literales primeras versiones y las vuelve fieles versiones ‘majestuosamente libres’". Rinaldi elogia la labor de Paola como traductora diciendo: "Su tarea como filóloga-traductora desmiente ‘la negativa identidad Filólogo = Mal Traductor’, porque buscaba conservar el alma, el espíritu del texto, porque buscaba que el español tuviese valores estéticos. Su tarea desmiente esa negativa identidad porque, a su amor por las palabras, Paola Vianello sumó su amor a las letras, por las bellas letras" (p. 72).

Luis Gil Fernández colaboró en el homenaje a Vianello con "Algunos aspectos del léxico griego", texto que toca tres puntos en la enseñanza de la lengua griega: las falsas polisemias, la evolución semántica de un término a lo largo de los siglos y, finalmente, las nociones abstractas del lenguaje cotidiano que son una continuación de varios términos griegos. Así también, Carmen Codoñer, profesora de la Universidad de Salamanca, en su "De Cicerón y Séneca: reflexiones romanas sobre la libertad", nos lleva al elemento determinante del comportamiento social, es decir, al sistema político bajo el cual se desenvuelve la vida ciudadana del hombre antiguo. También de Salamanca, Gregorio Hinojo discute en "Cicerón y los poetae noui" tres pasajes del escritor y político romano: Att., 7, 2, 1; Orator, 161; Tusc., 3, 45, donde comprueba el incremento progresivo de las críticas contra los neoteroi, quienes impusieron una concepción artística de calidad dirigida a una élite, consecuencia importante para la literatura posterior. Es significativo el comentario del poema Disertissime Romuli nepotum. Por otro lado, el texto de Antonio López-Eire, fallecido por desgracia días después de su singular participación en el II Congreso Internacional de Estudios Clásicos en México, celebrado en septiembre de 2008, se intitula "El lenguaje de la poesía". En él, López Eire prueba que la Poética de Aristóteles sigue siendo un libro valioso porque puede actualizarse y modernizarse, llegando, luego de una amplia ejemplificación, a la conclusión de que la poesía es un "acto de habla simbólico, [...] porque es un lenguaje que acompaña a una acción mimética y redirigida, o sea, ritual" (p. 151); así, el poeta es el vate que representa a su pueblo y que se encarga de poner en marcha los rituales. Asimismo, magnífico es el artículo "Sobre Lisias XVI" (Defensa de Mantíteo) de Emilio Crespo. Su conclusión lingüística, histórica y arqueológica se hace patente: "Existen otros argumentos para suponer que el acusador de Lisias XXVI perdió el pleito" (p. 135). Antes, Crespo corroboró, con otras fuentes independientes, la veracidad de algunas pruebas aducidas por Mantíteo: así por ejemplo, con "las láminas de plomo halladas en el ángulo noroccidental del ágora de Atenas datables poco después de mediados del siglo iv a. C., que constituyeron un archivo de la caballería ateniense" (p. 134).

De la Universidad de Buenos Aires, Emiliano J. Buis, en la primera nota (p. 107), expresa su gran afecto a la homenajeada: "Vaya este humilde homenaje a Paola Vianello de Córdova, quien ha logrado apasionar con sus estudios sobre oratoria ática —especialmente con su magnífico trabajo acerca del discurso Sobre el asesinato de Eratóstenes de Lisias (México, UNAM, 1980)— a numerosos estudiantes y graduados latinoamericanos no sólo en filología clásica, sino también en derecho y en historia antigua [...]". Y en su trabajo "El recurso a la imaginería mítico-dramática como estrategia judicial en Contra la madrastra de Antifonte", demuestra que la argumentación no parte de ninguna manera del derecho griego, que en realidad es bastante escasa, sino que es evidente que el trabajo del logógrafo está inscrito en los ingeniosos argumentos de las imágenes mítico-literarias que convencen al jurado y, lo que es más interesante, la denuncia por homicidio resulta muy didáctica, partiendo, a su vez, de "la actualización y el recuerdo vivo" de Agamenón en el Areópago, convirtiéndose, entonces, en una de "las obras canónicas de los oradores clásicos" (p. 120).

En la sección sobre "Tradición clásica", Juan Antonio López Férez realiza una semblanza de los mitos y personajes míticos de Antonio Buero Vallejo (poesía, cuentos, ensayos y artículos). Este escritor fue testigo de toda la Guerra Civil española (1936-1939), y una vez concluida ésta, "formó parte de un grupo que impulsaba la resistencia política clandestina; fue apresado y condenado a muerte por adhesión a la rebelión". Sin embargo, fue liberado a comienzos de 1946, y él mismo se dio cuenta de que su vocación "era la literatura". Ana María González de Tobia, por su parte, en su texto "Palabra poética, memoria y recuerdo", comprueba que al encontrar un modelo de epitafio se recurre a Simónides como fuente legítima o como fuente dudosa por una simple razón, porque "su solo nombre simboliza la palabra poética al servicio de la memoria y del recuerdo" (p. 196). El volumen también incluye la participación de algunos filósofos-filólogos: Ricardo Salles aborda la Metafísica, 9.5, 1048a 13-24 de Aristóteles (pp. 279-284); Víctor Hugo Méndez Aguirre escribe "El concepto de krátos: de Hesíodo a la democracia" (pp. 273-278), y David Konstan responde a la pregunta "¿Hubo un concepto de la dignidad humana en el mundo clásico?". Dice que sí, "si no en términos estrictamente legales, es decir, como si los seres fueran en sí portadores de derechos, por lo menos en el sentido de un derecho al respeto, independiente de nacionalidad o de cualquier otro factor —un derecho que es meramente consecuencia de considerar a todos los hombres por igual como entes o individuos racionales—" (p. 293).

El libro La fascinación por la palabra también se nutre con las colaboraciones de otras colegas, amigas y alumnas que tuvieron en muy alta estima a Paola Vianello, cuyos nombres y títulos de trabajos por dificultades de espacio sólo se enumeran aquí, no sin mediar una petición de disculpa: Lizbeth Concha Dimas, "Griego para descomponer: lengua para construir cultura" (pp. 75-84); María Teresa Padilla Longoria, "Paola Vianello y su rescate de la paideia griega" (pp. 85-93); Maricela Bravo Rubio, "Sobre un threnos y un epitáphios en la Grecia antigua" (pp. 199-210); Filomena Yoshie Hirata, "A morte de Ifigênia e outras mortes por sacrificio" (pp. 211-222); María Rosa Palazón Mayoral, "Prometeo y Pandora o los orígenes de la misoginia y la ética" (pp. 295-306); Giuseppina Grammatico†, "La humanitas en la encrucijada hacia el ejercicio del amor" (pp. 321-330), y Columba Galván Gaytán†, "Clío en el sendero de El Pensador Mexicano" (pp. 331-340).

En la segunda parte del volumen aparecen testimonios de familiares (su esposo y su hija), de amigas italianas de infancia y de toda la vida, como Ute Schmidt, estudiosa de Platón, y de mexicanas que convivieron y trabajaron con Paola Vianello, de cuyas colaboraciones rescatamos por lo menos "Un legado de Paola Vianello: la Asociación Mexicana de Estudios Clásicos, A. C. (AMEC)", de Lourdes Rojas Álvarez, y unas líneas descritas por una de sus alumnas a partir de la cena de su cumpleaños 67 en la ciudad de México, donde Vianello narrara la muerte de su padre y los últimos momentos en que dejara definitivamente su país para radicar en México:

Allí está ella, en medio de su habitación a medio desmontar ‘derramando copiosas lágrimas’; se ve a sí misma ese día infausto, sentada en la isla Tiberina, mirando ocultarse el sol tras la cúpula de Miguel Ángel en medio de multitud de nubes alargadas, que iban del naranja intenso al gris más desolado, con un libro de Leopardi en las manos, recitando Il passero solitario... ese día había sido el más triste de su vida.

Seca las lágrimas mientras se dispone a cerrar la caja definitivamente pero ¡ay!, uno de los volúmenes está muy apretado, se puede maltratar en el viaje, saca a Nietzche, a Brecht, a Heine, a Lessing, a Schiller y los vuelve a acomodar: todos esos libros los había leído en alemán; había estudiado la lengua para leer a Marx y a Goethe, pero después se dedicó a estudiar a los filólogos con voracidad. "Fue así como hice mía la idea de Wilamowitz de que la filología es una unidad, determinada por su objeto: la civilización grecorromana, en su esencia y en todas las expresiones de su vida. Nuestra tarea es revivir con la fuerza de la ciencia aquella vida desaparecida, el canto del poeta, el pensamiento del filósofo y del legislador, la santidad del... (pp. 401-402)

 

INFORMACIÓN DEL AUTOR:

Aurelia Vargas Valencia, Consejo Editorial.

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