SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.29 número1Espacios de la retórica (Problemas filosóficos y literarios)Sófocles: Erotismo, soledad, tradición índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Nova tellus

versión impresa ISSN 0185-3058

Nova tellus vol.29 no.1 México  2011

 

Reseñas y notas bibliográficas

 

Timeo. Traducción e introducción de José María Zamora Calvo, notas y anexos de Luc Brisson.

 

Jorge Ordóñez Burgos

 

Edición bilingüe griego-castellano, Abada, Madrid, 2010, 474 pp.

 

 

Recepción: 28 de febrero de 2011.
Aceptación: 09 de marzo de 2011.

 

Palabras clave: Timeo, Platón, José María Zamora Calvo.

 

Keywords: Timaeus, Plato, José María Zamora Calvo.

 

El Timeo en la literatura universal

Si hiciéramos un catálogo de las obras más importantes del pensamiento humano de todos los tiempos, sin lugar a dudas, incluiríamos el Timeo, junto con otros diálogos platónicos más. La condición compleja del texto ha dado margen para variopintas lecturas; son de mencionarse las cosmogónico-cosmológicas conectadas frecuentemente con temas biológicos, de tal manera que la teoría del universo expuesta por Timeo, va más allá del esfuerzo por presentarnos un modelo macrocósmico de gran ingenio. Los lazos entre el Todo y el hombre son indisolubles, por ello, el cuerpo humano y la polis están hechos a semejanza del sistema de planetas y estrellas. El Timeo inspira reflexiones posteriores compuestas en la misma tesitura, como meros ejemplos ténganse en cuenta las especulaciones del médico Bernardo de Florencia que llevaron a Salutati a investigar sobre el significado amplio de "ley" —aplicándolo tanto al contexto natural como al histórico y al jurídico— ¿Podríamos omitir el sistema creado por Descartes en Le Mond ou Traité de la Lumière y Ľ Homme, de clara inspiración platónica? No puede pasarse por alto la exégesis matemática de la pieza, dicho sea de paso, muy tomada en cuenta por Zamora y Brisson en la edición que nos ocupa. Importante también ha sido la interpretación esotérico-iniciática, cimiento del neoplatonismo antiguo y moderno; sazonadora de posturas académicas de la Época Imperial, pasando por ciertas escuelas islámicas, el hermetismo de Ficino y Pico Della Mirandola, hasta ciertos platonismos trasnochados del siglo XX. Su contenido ontológico no es de poca monta, puesto que entre las grandes preocupaciones del Timeo se encuentra el planteamiento de las relaciones dadas entre el Demiurgo, el mundo sensible y el alma. Indudablemente se exhibe la complejidad de una filosofía que no se reduce sólo a despreciar los sentidos y lo sensible primando sobre ellos la razón. Por último, hemos de apuntar el contenido religioso de la pieza que desarrolla una exploración de los vínculos entre el Demiurgo y el mundo, sin reducirlos a simple metafísica del mundo. Platón, fiel a sus métodos de investigación, ataja el tema de Dios desde varios ángulos: el mito, la proporción aritmética o la explicación anatómica, todos ellos, caminos válidos para acercarse al inalcanzable ordenador del cosmos.

Dada la importancia del Timeo, ponerlo al día significa una encomiable contribución para los estudios del mundo antiguo, un arduo trabajo que no sólo beneficia a filólogos y filósofos helenistas, sino también a estudiosos de la historia de la ciencia, teólogos y antropólogos.

 

Contenido

Uno de los aspectos destacables de la edición de Zamora Calvo es la docta introducción (pp. 9-165) que nos comparte como extraordinario aperitivo. Además de estar bien documentada, esta sección se distingue por el lenguaje fluido y claro con que se van estudiando diversos temas: la contextualización histórica de la pieza, un sesudo y bien dirigido análisis filológico del vocabulario griego del diálogo, y la proyección del Timeo en el mundo medieval. Entre las aportaciones de Zamora Calvo, son de mencionarse las siguientes:

i) Una visión arqueológica del Timeo. Quizá en este aspecto es donde más se agradece la edición conjunta con Luc Brisson, quien colabora con notas aclaratorias y comentarios diversos, así como con apéndices tendientes a echar luz sobre los puntos más ríspidos de la pieza.1 El esquema cronológico que contextualiza al Timeo dentro de los acontecimientos culturales más trascendentes de la Hélade es una buena herramienta de lectura. Desafortunadamente, es de uso común estudiar el pensamiento griego sin atender a la realidad histórica que lo envolvió, la cronología ayuda a subsanar dicha práctica viciada. Respecto a la ubicación espacio-temporal del diálogo y su relación con el Corpus Platonicum, Zamora señala:

La República comienza en el Pireo, mientras tienen lugar las Bendidias, fiesta de una divinidad extranjera, pero transcurre durante el ascenso a Atenas. Por el contrario, parece que el Timeo se situaría durante las Panateneas [...]. Mientras que el relato de la República menciona de manera expresa las Bendidias, el Timeo sólo alude a la fiesta de la diosa, sin establecer más precisiones. De este modo, la redacción del Timeo no localiza ni data la conversación. Ahora bien, tras las Bendidias se celebraban las Plinterias, dedicadas a Atenea. Si situamos el Timeo durante estas fiestas, anulamos la objeción de los que rechazan considerar este diálogo físico como una "continuación" de la República.2

Al interior del Timeo, se hacen precisiones que mantienen la fidelidad a su sentido arcaico. Como meros ejemplos mencionaré algunas observaciones de Brisson: 1) la clasificación antigua del diálogo, siguiendo el esquema de tetralogías a la usanza trágica, idea de Pomponio y luego seguida por Trasilo.3 2) La tripartición de las ciudades en castas asimilada de la tradición indoeuropea.4 3) En 40c, Platón habla de la khoreía —danza cósmica de los planetas—, término que es acuñado en el diálogo y se convierte después en expresión usada por astrólogos antiguos, medievales y renacentistas,5 he aquí otro de los elementos que hacen del Timeo un clásico. 4) En la Antigüedad se construían balones a partir de doce pentágonos de cuero, dato útil para comprender la naturaleza del dodecaedro en clave platónica.6 5) La apreciación griega de los tonos de los colores, distinta a la nuestra que se apoya en la coloración.7 Con ello se abren nuevas brechas de investigación para integrar una estética helena más apegada al mundo vivo.

ii) Una de las virtudes de esta puesta al día es la selección bibliográfica con que se remata la introducción (pp. 129-160). El repertorio que compone el acervo consultado significa un paseo ilustrativo por obras de diversas clases, desde ediciones del diálogo en lengua griega, traducciones, comentarios sobre la obra platónica en su conjunto, escolios a pasajes específicos, así como estudios sobre tópicos concretos abordados en el Timeo, tales como la medicina, la astronomía o las matemáticas. Entre los autores referidos, no se deja de lado a los helenistas que han publicado en nuestro idioma, v. gr. Tomás Calvo Martínez, Ivana Costa, Conrado Eggers Lan, Jairo Escobar Moncada, Juan David García Bacca, Henar Lanza González, Francisco Lisi y Óscar Velásquez Gallardo. La calidad del trabajo de Zamora le hubiera permitido publicar su traducción en otra lengua distinta al castellano, es de elogiar que ponga a disposición de un mayor número de lectores el resultado de años de investigación.

iii) Un texto con las características del Timeo somete a prueba no sólo el saber filológico de quien se atreve a verterlo en idioma diferente del que fue escrito, significa también un gran reto a la inteligencia. Zamora supera con elegancia el desafío entregándonos una versión amigable, seria y rigurosa, sin caer en acartonamientos que hacen alarde de sapiencia inexistente.

Esta versión del Timeo ha sido muy bien lograda, sólo quisiera agregar que hubiera representado un mayor deleite intelectual para el lector ver el tratamiento que el traductor le diera a otras escuelas poco convencionales que también estudiaron el diálogo, tales como los filólogos bizantinos, los sabios árabes, los helenistas soviéticos o los colegas griegos contemporáneos.

 

Notas

1 Es bien conocido el material de apoyo que distingue la producción académica de Brisson, consistente en ilustraciones y diagramas en donde se sintetizan ideas; este trabajo no es la excepción. Los anexos que acompañan al Timeo (originalmente escritos en francés y traducidos por Zamora Calvo) son: 1) Las mezclas de las que resulta el alma del mundo, p. 425; 2) La estructura matemática del alma del mundo, pp. 426-429; 3) Descripción de la fabricación por el demiurgo de la esfera armilar que representa el alma del mundo, pp. 430-432; 4) Los movimientos de los cuerpos celestes, pp. 433-435; 5) Teoría de la visión, p. 436; 6) Construcción de los cuatro poliedros regulares conocidos en la época de Platón, pp. 437-446; 7) Sistema de colores, pp. 447-448; 8) Los vasos en el cuerpo humano, p. 449; 9) La "nasa", p. 450, y 10) Cronología, pp. 451-460.

2 pp. 13-14.

3 N. 1, p. 377.

4 N. 70, pp. 381-382.

5 N. 225, p. 392.

6 N. 419, p. 403.

7 N. 570, p. 412. Se complementa con el anexo 7, pp. 447-448, en donde se expone algebraicamente la naturaleza de cada color.

 

INFORMACIÓN SOBRE EL AUTOR:

Jorge Ordóñez Burgos, es doctor en Filosofía por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (España); actualmente es profesor/investigador en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez; sus áreas de interés son Medicina y filosofía hipocrática, y las relaciones de la filosofía oriental con la griega.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons