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Revista de la educación superior

versión impresa ISSN 0185-2760

Rev. educ. sup vol.40 no.158 México abr./jun. 2011

 

Investigaciones

 

La reactivación de la educación superior pública y el papel de las instituciones privadas en la zona metropolitana de la ciudad de México en los primeros años del siglo XXI

 

Adrián de Garay Sánchez*

 

* Doctor en Ciencias Antropológicas, Profesor-Investigador del Área de Sociología de las Universidades, Departamento de Sociología. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco. Miembro del revista de la educación superior Sistema Nacional de Investigadores, Nivel II..Correo e:ags@correo.azc.uam.mx.

 

Ingreso: 18/01/11
Aprobado: 10/02/11

 

Resumen

Este trabajo hace un seguimiento de las tendencias de la expansión de la educación superior en la zona metropolitana de la ciudad de México en la última década, poniendo especial atención al comportamiento de las instituciones privadas, identificando aquellas que han logrado posicionarse en el mercado educativo debido a la proliferación de sus planteles y a la ampliación de su población estudiantil de licenciatura atendida.

Palabras clave: Expansión educativa, Matrícula, Universidades privadas, Zona metropolitana de la ciudad de México.

 

Abstract

This study tracks the trends of the expansion of higher education in Mexico City's metropolitan area over the last decade, paying particular attention to the behavior of private institutions, identifying those that have achieved a position in the education market due to the proliferation of their campuses and the expansion of the student population served.

Key words: Educational expansion, Enrollment, Private universities, Mexico city's metropolitan area.

 

Introducción

Hacia finales del año 1998, la Revista de la Educación Superior, editada por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), nos publicó un artículo donde realizamos un análisis de la evolución de nuestro sistema educativo superior en la zona metropolitana de la ciudad de México (ZMCM) entre 1982 y 1997, mismo en el que mostramos el proceso de "privatización" de la educación en México (De Garay, 1998). Han transcurrido trece años y consideramos que es un lapso de tiempo razonable para volver a echar una mirada a lo ocurrido. En particular nos interesa poner al día tres asuntos, a saber: el número de instituciones y su naturaleza pública o privada, el desenvolvimiento de la matrícula estudiantil de licenciatura en ambos regímenes, y un acercamiento a lo sucedido en el subsistema de instituciones privadas. El periodo que analizaremos comprende del año 1997 hasta 2009 por ser este último el año en que la ANUIES publicó el más reciente Anuario Estadístico.

De manera sucinta, conviene apuntar algunos elementos centrales que caracterizan el contexto del sistema educativo a nivel superior en esos años. En primer lugar, hay que señalar que en el año 2000 México fue testigo de un cambio político trascendental en su historia reciente: el triunfo del Partido Acción Nacional (PAN) en las elecciones federales para Presidente de la República con la candidatura de Vicente Fox, con lo que se terminaban más de setenta años del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el poder. No obstante, con el triunfo del PAN, conocido por su larga tradición conservadora y católica, para amplios sectores de analistas se aseguraba la persistencia de un proyecto neoliberal de gobierno que había inaugurado en 1982 Miguel de la Madrid seguido por Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, con lo cual abundaban las inquietudes, fundadas, de que en el terreno de la educación superior seríamos testigos de una política pública que continuaría favoreciendo el avance de la educación superior privada. De hecho, durante los meses transcurridos entre las elecciones y la toma de posesión de Fox como Presidente, uno de los integrantes de su llamado Equipo de Transición fue Rafael Rangel Sostmann, entonces Rector del Tecnológico de Monterrey, y de que a partir de su nombramiento como coordinador del área educativa de ese equipo, parecía imposible que fuera desplazado para ocupar la titularidad de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Sin embargo, esa posición fue una de las más disputadas. El PAN, por medio de Felipe Calderón, hizo llegar al presidente electo su propuesta para la SEP: Efraín González Morfín. La trayectoria del personaje, ideólogo del Partido, excandidato presidencial, da cuenta de la categoría que a ese cargo le concedía Acción Nacional. Tardío pero sonoro, fue el manejo público de un candidato más: Reyes Tamez Guerra, que era el Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y quien finalmente se quedó con el cargo todo el sexenio foxista.

A diferencia del primer sexenio panista, en lo que va del sexenio de Felipe Calderón han ocupado la Secretaría de Educación Pública dos funcionarios que no provenían del medio educativo. Primeramente Josefina Vázquez Mota, que había sido Secretaria de Desarrollo Social en el anterior sexenio y que sólo se mantuvo al frente de la SEP por dos años cuatro meses, siendo sustituida por Alonso Lujambio quien permanecía en el puesto al momento de escribir este artículo.

En segundo lugar, hay que recordar que en el mismo año 2000 la izquierda mexicana a través del Partido de la Revolución Democrática (PRD), refrendaba su permanencia al frente del Gobierno del Distrito Federal con Andrés Manuel López Obrador, quien a tan sólo unos meses de haber asumido el cargo, en abril de 2001, decretó la creación de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), bajo un modelo académico radicalmente distinto al imperante en el resto de las universidades públicas del país; por ejemplo, al establecer como mecanismo de ingreso a los aspirantes a estudios de licenciatura la realización de un sorteo ante notario público. La UACM consiguió su autonomía en diciembre de 2004.

En tercer lugar, es relevante mencionar el papel de la ANUIES en el proceso de cambio de la Presidencia de la República en el año 2000, ya que durante 1998 y parte de 1999 se dio a la tarea de preparar un amplio documento sobre el futuro de la educación superior en México, que después de una amplia discusión al interior de sus órganos de gobierno fue aprobado a finales de 1999, con lo que la ANUIES, en su calidad de "vocera" de las instituciones de educación superior del país, se posicionaba ante el cambio de gobierno. El documento de la ANUIES intitulado "La Educación Superior en el siglo XXI. Líneas estratégicas de desarrollo", constituyó un eje orientador básico de la política pública hacia el sector durante el sexenio de Vicente Fox, y aún continúa siendo un documento relevante en la discusión de política de futuro, en parte porque durante el primer sexenio panista el titular de la entonces Subsecretaría de Educación Superior e Investigación Científica, hoy Subsecretaría de Educación Superior, fue quien ocupara la Secretaría General Ejecutiva de la ANUIES en los últimos años del Presidente Zedillo, nos referimos a Julio Rubio Oca, quien previamente a su cargo en la ANUIES había sido Rector General de la Universidad Autónoma Metropolitana. El Programa Educativo 2001-2006 para el nivel superior se basa en buena medida en el documento de la ANUIES.

En cuarto lugar, no podemos dejar de lado la huelga estudiantil que paralizó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de abril de 1999 a febrero de 2000. Un movimiento que surgió en oposición al intento del entonces Rector de la UNAM Francisco Barnés por instrumentar un nuevo Reglamento General de Pagos (RGP), que implicaba, entre otras medidas, el aumento de las cuotas para estudiantes de bachillerato y licenciatura. La huelga le costó a Barnés la Rectoría a finales de 1999, y su nuevo Rector, Juan Ramón de la Fuente, entonces Secretario de Salud bajo el gobierno del presidente Zedillo, en enero de 2000 presentó la llamada propuesta institucional para levantar la huelga, que contemplaba dejar definitivamente sin efecto el RGP y la realización de un congreso universitario para analizar el Reglamento General de Inscripciones y Exámenes, que venía de 1997, entre otros puntos. Hay que decir que tras ocho años al frente de la Rectoría, De la Fuente no cumplió la promesa de llevar a cabo ese congreso, y el actual rector, José Narro, no parece estar interesado en hacerlo. La larga huelga que paralizó a la UNAM, y que tuvo efectos negativos en la apreciación social en relación a la educación pública, terminó con la intervención de la Policía Federal Preventiva en febrero del año 2000.

En quinto lugar, producto del análisis presentado por la ANUIES e incorporadas buena parte de sus propuestas en los programas educativos para el sector durante el sexenio de Vicente Fox y ahora de Felipe Calderón, se ha puesto particular énfasis en la ampliación de la cobertura con equidad y calidad. Para tal efecto, durante los últimos diez años el gobierno federal se ha dado a la tarea de ampliar el subsistema de institutos tecnológicos creando decenas de establecimientos en todo el país, fundando más universidades tecnológicas, inaugurando un nuevo subsistema de las llamadas universidades politécnicas y universidades interculturales que surgieron en el sexenio de Fox. Más recientemente, desde 2007, la instauración del "Fondo para el Incremento de la Matrícula en Educación Superior de las Universidades Públicas Estatales" con objeto de que amplíen su matrícula, para lo cual entre 2007 y 2010 se han repartido tres mil 600 millones de pesos.

En sexto lugar, una política clave, e inédita en México, ha sido el Programa Nacional de Becas para la Educación Superior (PRONABES), que fue creado en 2001 para apoyar económicamente a jóvenes de escasos recursos y con buenos desempeños académicos que realizan estudios superiores en sus modalidades de Técnico Superior Universitario, Profesional Asociado y Licenciatura, en las instituciones de educación superior públicas. El Programa, que aún continúa, tiene hoy una cobertura que alcanza al 15.7% de la matrícula, mismo que ha mostrado ser un excelente instrumento de política pública para reducir el rezago y abandono escolar (SEP, 2010).

 

Las instituciones

Aunque el presente artículo tiene como propósito analizar el periodo que va de 1997 a 2009 (en adelante Periodo 2), también nos referiremos, aunque sea parcialmente, a lo acontecido entre 1982 y 1997 (en adelante Periodo 1), para anotar algunos cambios de fondo que hemos encontrado entre ambos periodos. Comencemos con el número de instituciones. En el año 2009 existían 208 instituciones de educación superior (IES) en la ZMCM que ofrecían programas de licenciatura, 79 más que en 1997, 170 de la cuales eran privadas y 38 públicas (cuadro 1). Sin embargo, mientras que en 1982 el peso proporcional de las privadas era del 80.9% y en 1997 se había incrementado al 87.6%, para 2009 el porcentaje de IES privadas en el conjunto se retrajo al 81.7%, volviendo a una situación similar a la que existía a principios del gobierno de Miguel de la Madrid.

El principal crecimiento institucional de carácter público se debió fundamentalmente a la creación de varios establecimientos dentro del subsistema de tecnológicos bajo el auspicio del gobierno federal o del gobierno del Estado de México, así como por la creación de la UACM a la que ya hicimos referencia. Por su parte, la iniciativa privada no dejó de abrir nuevas instituciones a un ritmo similar a lo acontecido en el Periodo i, ya que en éste creó 58 IES y en el Periodo 2 fundó 57.1 Además de ello, varias universidades que ya habían consolidado su presencia con la ampliación de más planteles en el primer periodo continuaron expandiéndose en la ZMCM como es el caso de la Universidad del Valle de México (UVM) y la Universidad Tecnológica de México. Incluso, la UVM inició un importante proceso de creación de campus en diversas regiones del país llegando en 2009 335 planteles, sólo por debajo del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Este último, sumando a sus 32 planteles tradicionales las sedes de su proyecto de TEC-Milenio, iniciadas en 2002, y que contaba con 33 sedes de éstas en 2009, la constituyen en la institución privada con el mayor número de planteles en el país (en el año 2001 el ITESM abrió su tercer campus en la ZMCM en Santa Fe).

En el escenario de la educación privada destaca también el crecimiento de algunas instituciones que en 1997 no contaban con una presencia muy visible por sus planteles y por el volumen de su matrícula. Sobresalen la Universidad Mexicana, la Universidad ETAC, la Universidad Insurgentes, la Universidad ICEL y la Universidad Privada del Estado de México. Todas ellas con más de tres mil alumnos en 2009.

Ahora bien, la manera en que hemos tratado de vislumbrar la diversidad heterogeneidad institucional de las escuelas privadas, ha consistido en agrupar por un lado a las instituciones que contaban en 1997 y en 2009 con una matrícula superior a los dos mil alumnos y que ofrecían programas de licenciatura en dos o más áreas de conocimiento de acuerdo con la clasificación de la ANUIES.2 A este tipo de IES las llamamos Seleccionadas. Por otro lado, conjuntamos a todos aquellos establecimientos educativos que no cumplen ambos criterios, esto es, se caracterizan por ofrecer programas de licenciatura en una sola área de conocimiento; algunas, las menos, en dos áreas, pero en ningún caso su población rebasa los dos mil estudiantes.

Como puede observarse en el cuadro 2, es reveladora la diferencia imperante dentro de las instituciones privadas, ya que la gran mayoría (83.2%) de las mismas son escuelas cuya oferta educativa se limita a programas de licenciatura en un campo de conocimiento y con una matrícula menor a los dos mil estudiantes. No obstante, es interesante constatar que entre 1997 y 2009 se sumaron diez IES más al grupo de Seleccionadas, con lo que pasaron a representar el 16.8% de las instituciones privadas en la ZMCM.

De estos datos puede derivarse con toda claridad que sólo un pequeño número de instituciones ha asumido el reto de conformar organizaciones académicas complejas atendiendo a la magnitud de sus matrículas y a la diversidad de áreas de conocimiento en las que ofrecen programas de licenciatura. De hecho, el 75% de la población estudiantil de las IES privadas se concentra en el área de Ciencias Sociales y Administrativas y otro 15% en el área de Educación y Humanidades. Áreas que, como sabemos, no requieren de instalaciones y equipamientos costosos a diferencia de algunas licenciaturas dentro de las áreas de Ingeniería y Tecnología o Ciencias de la Salud. Es más, la gran mayoría de las instituciones privadas que ofertan carreras en el área de Ingeniería y Tecnología lo hacen en programas que o no requieren grandes inversiones como Ingeniería Industrial o Ingeniería de Sistemas, o bien están concentradas en licenciaturas relacionadas con el campo de la computación que -relativamente hablando- no necesitan de amplios espacios y equipamientos, a diferencia de carreras que obligadamente necesitan instalaciones y equipos de grandes magnitudes y costos como Ingeniería Química, Ingeniería Geofísica, Ingeniería Mecánica o Ingeniería Ambiental, entre otras.

Esto significa que la mayoría de las instituciones privadas se concentran en brindar en gran medida licenciaturas que no favorecen la diversificación de las opciones educativas que requiere nuestro país, contribuyendo así a la sobreoferta de profesionistas en varias áreas.

 

La matrícula de licenciatura

En contraste con el dominio que mantenía la iniciativa privada por el número de instituciones existentes en la ZMCM, el volumen de la matrícula entre el sector público y el privado muestra un comportamiento contrario, ya que la mayoría de los estudiantes se encontraba inscrito en instituciones públicas, pese a que entre el primer y segundo periodos disminuyó ligeramente su peso proporcional al pasar del 66.9% al 64.1% en el transcurso de trece años (cuadro 3).

Contrariamente a lo que esperábamos encontrar, dadas las tendencias observadas entre 1982 y 1997, el peso de la matrícula en las IES privadas se ha mantenido con una tercera parte del conjunto, en tanto que entre 1982 y 1997 la población estudiantil en los establecimientos privados había saltado del 18% al 33.1%, entre 1997 y 2009 pasó del 33.1% al 35.9%. Esto significa que la distribución de la demanda en el sistema educativo superior en la ZMCM parece haber llegado a un punto de relativa estabilización entre ambos regímenes. Las predicciones de muchos especialistas, incluidos nosotros, así como de analistas políticos, en el sentido de que con la llegada del PAN al poder presidencial -en el que ya cumplieron diez años- seríamos testigos de un avance vertiginoso de la privatización de la educación superior, no se cumplió, ni en el caso de la ZMCM, ni a nivel nacional, que en 2009 seguía manteniendo un promedio de una tercera parte de la matrícula: el 33.2% (Ibarra, 2009; Gil, 2005), porcentaje que se ubica por debajo de muchos países latinoamericanos, donde la privatización de la educación superior ha alcanzado una presencia inaudita como en Brasil, Colombia, Chile, El Salvador y Nicaragua. Países donde más del 60% de la matrícula del nivel superior está concentrada en instituciones privadas (Pereyra, 2008).

Sin duda, sigue existiendo un sector de la sociedad que continúa prefiriendo acudir a las instituciones privadas de élite como la Universidad Iberoamericana (UIA), la Universidad Anáhuac, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, La Universidad Panamericana o la Universidad La Salle. Otro sector se orienta a estudiar como primera opción en IES privadas que han logrado posicionarse como establecimientos con prestigio y reconocimiento académico, sus cuotas no son exorbitantes y, además, cuentan con varios planteles distribuidos en diferentes zonas geográficas como la Universidad del Valle de México (UVM) o la Universidad Tecnológica de México (UNITEC). También existen instituciones que sin aún tener una trayectoria consolidada, buena parte de sus estudiantes provienen de sus propios bachilleratos, esto es, tienen una especie de mercado cautivo; son establecimientos que atienden a otros sectores sociales medios y bajos, también se alimentan de los aspirantes rechazados de la UNAM, la UAM y el IPN, poseen varios planteles y sus cuotas son menores al anterior conjunto de IES. En este grupo destacan, entre otras, las siguientes instituciones: la Universidad Mexicana, la Universidad ETAC, la Universidad Insurgentes y la Universidad ICEL.3

Revisemos ahora con más detalle el ritmo de crecimiento de la matrícula por sector educativo, poniendo especial énfasis en los cambios presentados entre ambos periodos analizados. Entre 1982 y 1997, de los 106 mil 65 nuevos espacios creados en la ZMCM, el sector público contribuyó con 29 mil 66y lugares, lo que representó el 28%, mientras que las IES privadas crearon j6 mil 398 nuevos espacios, es decir el 72%. Es evidente que en ese periodo de tiempo el crecimiento de la educación superior en la ZMCM fue producto del papel que jugaron las instituciones privadas. Sin embargo, entre 1997 y 2009 presenciamos un cambio notable, ya que de los 159 mil 799 nuevos espacios educativos, las instituciones públicas aportaron 91 mil 788, esto es el 57.4%, en tanto que el sector privado contribuyó con 68 mil 11 nuevos lugares que corresponde al 42.6% del total. En otras palabras, en tanto en el primer periodo siete de cada diez nuevos espacios fueron creados por el sector privado, en el segundo periodo disminuyó a cuatro de cada diez (cuadro 4).

En síntesis, el sector privado en la educación superior en la ZMCM continúa teniendo un papel relevante por el número de instituciones y por la población estudiantil que atiende, fenómeno que, por lo demás, es característico de todo el territorio nacional y de muchísimos países del orbe (Acosta, 2005). Pero al mismo tiempo, hay que tomar nota del hecho de que en los últimos trece años el sector público ha realizado esfuerzos importantes, aunque insuficientes, para captar a una mayor demanda estudiantil. Ello se debe a una política expresa del gobierno federal al fundar más instituciones en la región, del Gobierno del Distrito Federal al implantar una nueva institución y, por supuesto, al compromiso llevado a cabo fundamentalmente por la UNAM, la UAM -que además inició la operación de su cuarto plantel- y el IPN para aumentar su cobertura educativa, sin que ello repercutiera negativamente en la calidad de sus programas.

 

Las instituciones privadas

En este apartado nos interesa ofrecer una aproximación al comportamiento de la IES privadas en la ZMCM. Regresando a la clasificación que hicimos en otra sección, distinguiendo a las instituciones Seleccionadas de las Otras, en el cuadro 5 puede apreciarse que mientras en 1997 las instituciones Seleccionadas absorbían al 65.7% de la población estudiantil del sector privado, en 2009 su peso proporcional ascendió al 75.5%. Esta diferencia se debe en parte al hecho, ya mencionado, de que el número de instituciones que cumplen con nuestro criterio de tener más de dos mil alumnos y ofrecer licenciaturas en dos o más áreas de conocimiento pasó de nueve a diez y nueve entre 1997 y 2009, pero también es explicable, como veremos más adelante, al crecimiento que tuvieron algunas de las Seleccionadas que ya figuraban en 1997. El dato a destacar es que tan sólo 19 instituciones privadas de las 170 que existen en la ZMCM controlan las dos terceras partes de la matrícula del sector.

El dominio de las instituciones privadas Seleccionadas es de tal magnitud que entre 1997 y 2009 el 93.6% de los nuevos espacios educativos fueron producto del esfuerzo y empeño organizacional o de lucro de éstas, contando con la aceptación social que están logrando en importantes y variables sectores sociales. De tal forma que el crecimiento de establecimientos privados en la ZMCM no se corresponde con una distribución interinstitucional homogénea de la matrícula. No obstante la mayor competencia entre cada vez una más amplia oferta de instituciones privadas, en los últimos tres lustros han sido las escuelas con mayor tradición educativa, así como del mejor posicionamiento de una decena de nuevas instituciones las que han captado al mayor número de aspirantes que optan por ingresar al sistema privado, o se ven obligados a ello por el número de rechazados de la UNAM, la UAM y el IPN (cuadro 6).

Veamos ahora el comportamiento de las IES privadas Seleccionadas. Para tal efecto, haremos una revisión enfocada a la demanda que atienden y ofreceremos varios datos adicionales que caracterizan a este sector de instituciones, tanto en aquellos rasgos comunes, como en otros que las distinguen.

Lo primero a destacar es que, pese a que estas 19 instituciones Seleccionadas concentran al 93.6% de la matrícula de escuelas privadas, existen diferencias importantes por el número de alumnos que tenían en 2009, ya que mientras la Universidad de Cuautitlán Izcalli contaba con 2 mil tres estudiantes, la Universidad del Valle de México (UVM) tenía a 25 mil 836; esta última, es la institución con la mayor población de estudiantes, manteniendo la misma posición que guardaba en 1997, periodo de tiempo en el que pasó de ocho a once planteles en la ZMCM. Además, la UVM se ha expandido en distintas regiones del país con 24 planteles adicionales, convirtiéndose, como ya lo habíamos anotado, después del ITESM en la institución con el mayor número de campus a nivel nacional (cuadro 7).

La segunda institución con el mayor número de alumnos es la Universidad Mexicana (UNIMEX) -fundada apenas en 1991- la cual hacia 1997 no llegaba a los dos mil estudiantes, y en lapso de trece años creció hasta sumar un poco más de 25 mil alumnos en tres planteles en la ZMCM y uno más en la ciudad de Veracruz. Al igual que la UVM, la UNIMEX posee sus propias preparatorias, espacio importante para reclutar a sus alumnos en el nivel superior. En tercer lugar se posiciona la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) -que en 1997 ocupaba la segunda posición- con 22 mil 545 estudiantes, pasando de tres a cinco campus entre el primer y segundo periodo. Esta institución también tiene planteles del nivel medio superior. Tan sólo estas tres instituciones, la UVM, la UNITEC y la UNIMEX, agrupan al 50.5% de la matrícula de las universidades Seleccionadas y al 38.1% del sector privado en la ZMCM.

En cuarto, quinto y sexto lugares se ubican la Universidad Iberoamericana (UIA), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y la Universidad Anáhuac (UA), cada una con una matrícula por arriba de los 8 mil estudiantes, pero por debajo de los 10 mil. En el caso de la UIA y de la UA mantienen la misma posición que tenían en 1997, en tanto que el ITESM descendió del tercero al quinto lugar, no sólo porque las tres primeras instituciones mencionadas en el párrafo anterior crecieron en número de alumnos, sino también porque el ITESM pasó de tener 11 mil 376 en 1997 a 9 mil 326 en 2009.

La Universidad Anáhuac no tiene propiamente bachilleratos ligados organizacionalmente a ella, pero como parte de una congregación religiosa católica a la que pertenece, los Legionarios de Cristo, tiene relación directa con bachilleratos que son comandados por dicha congregación, por ejemplo, el Instituto Cumbres, el Instituto Irlandés y el Instituto Rosedal, escuelas que juegan un papel importante para enviar a sus alumnos a continuar sus estudios en la UA. El ITESM tiene su propio sistema de bachilleratos; y en el caso de la UIA, dirigida por los jesuitas, en 2010 abrieron su propio bachillerato que había cerrado en la década de los setenta del siglo pasado -el Instituto Patria- porque la Compañía de Jesús resolvió que después del movimiento estudiantil del 68 no se justificaba mantener una preparatoria donde estudiaban hijos de la burguesía, y deberían volcarse al trabajo pastoral en las colonias populares.

De las trece instituciones restantes que forman parte de las Seleccionadas quisiéramos señalar que el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) mantuvo su misma posición que en 1997, aumentando su matrícula entre ese año y 2009 en apenas 681 estudiantes más; el ITAM no cuenta con bachilleratos propios pero tiene convenios específicos con algunos bachilleratos privados para otorgar lo que llaman "pase directo" a los egresados de esas preparatorias.4 Las otras IES privadas que ya formaban parte del grupo de las Seleccionadas en 1997 perdieron posición por el número de su matrícula, ellas son: la Universidad La Salle (ULSA), la Universidad Panamericana (UP) y sobre todo la Universidad Intercontinental (UIC). Estas tres IES, que tienen bachilleratos propios y que coincidentemente son de carácter católico, vieron disminuida su población estudiantil entre el primero y el segundo periodos, la ULSA

Es de llamar la atención que las instituciones privadas católicas han perdido un considerable terreno de 1982 a la fecha. Mientras que en 1982 el 59.7% de la matrícula de las Seleccionadas provenía de las instituciones universitarias católicas, en 1997 había descendido al 38.7% y en 2009 ya sólo representaban el 19.2% del conjunto. Quizá ello se deba -en parte- a que en estas universidades de orientación católica las cuotas para realizar estudios de licenciatura ya no son pagables para ciertos sectores de la clase media mexicana, la cual está encontrando en otras IES privadas nuevas opciones educativas para sus hijos. No obstante, hay que decirlo, tanto en el caso de la Universidad Iberoamericana, como en la Universidad Anáhuac, la incorporación de alumnos de origen judío de familias con alto poder adquisitivo ha llegado a proporciones muy importantes. Para tal efecto, véanse los informes de actividades de los rectores de ambas universidades donde pueden constatarse las actividades y convenios realizados por ambas con diversas organizaciones y bachilleratos judíos. Es más, en la Universidad Anáhuac está en proceso de construcción, en su campus del Norte, el Centro Cultural Yitzhak Rabin -20 mil metros cuadrados-, financiado en gran medida por la propia comunidad judía en México. Conviene, no obstante, advertir que las universidades privadas católicas, cada una atendiendo a la Congregación a la que pertenece, han constituido sus propias redes institucionales en varios estados de la República. Pareciera que su estrategia consiste en tener una presencia y penetración en ciertos sectores sociales abarcando distintas regiones del país, pero sin buscar una especie de "masificación" con muchos campus en cada entidad.

Caso contrario a las instituciones católicas es la Universidad del Valle de México, que ha decidido realizar un importante proceso de expansión con sus 35 campus en el país. Para lograrlo los propietarios originales de la UVM vendieron el 90% de sus acciones a un corporativo trasnacional que se ha convertido en la principal promotora del mercado global de la educación superior con fines de lucro en el mundo, nos referimos al corporativo Laureate Education Inc., que inició operaciones con la UVM en el año 2000 y más recientemente, en 2008, también adquirió la Universidad Tecnológica de México (UNITEC). Se trata de un corporativo que tiene participación en 24 países, 50 IES y que aglutina a más de 660 mil alumnos. Un corporativo educativo que cotiza sus acciones en los mercados accionarios de muchos países, principalmente en México, y que le permite financiar la expansión de las instituciones, manteniendo a precios razonables las cuotas que cobran a los estudiantes (Rodríguez, 2007a; Rodríguez, 2007b; Rodríguez, 2007c).

Incluso, el poderío del Laureate es de tal envergadura que en el caso chileño se ha convertido en el principal proveedor de educación universitaria (Brunner et al., 2007); y en México era la organización que, sumando la matrícula de la UVM y de la UNITEC, aglutinaba al mayor número de estudiantes de las IES privadas en 2009: 73 mil 970, dejando al ITESM en segundo lugar con 48 mil 462 alumnos. A nivel del sistema de educación superior en el país, la población estudiantil que representa el Corporativo Laureate sólo era superada por tres instituciones públicas: la Universidad de Guadalajara con 74 mil 609 estudiantes, el Instituto Politécnico Nacional con 86 mil 503 y la UNAM con 156 mil 404 alumnos. ¿Les parece poca cosa como para no advertir el fenómeno?

Estamos así frente al inicio de un proceso de mayor mercantilización de la educación superior, en manos de empresas trasnacionales con un poderío económico incalculable, ante lo cual el gobierno federal no tiene el más mínimo control, pues su política se restringe simplemente al otorgamiento y supervisión parcial y limitada de los RVOEde los programas de licenciatura de cada plantel, sin tener una visión de Estado para regular la presencia y avance de empresas trasnacionales en el mercado educativo nacional, o al menos para esbozar escenarios de futuro, haciendo caso omiso, o ignorando, lo que Joaquín Brunner ha señalado: "la 'cuestión del mercado' no sólo se halla situada en el centro del análisis y el debate contemporáneos sobre los sistemas y las políticas universitarias, sino que presenta, además, una serie de ramificaciones que llegan a cubrir prácticamente todo el universo temático de la educación superior" (Brunner etal., 2007: 20-21).

Pero, ¿cuál es el perfil de las diez nuevas instituciones Seleccionadas que han logrado penetrar con éxito o relativo éxito en la ZMCM, incluso en algunos casos desplazando a varias que gozaban de importante posición en el pasado? La fuente de información que utilizamos para tal efecto fueron las páginas electrónicas de cada una de las instituciones. En varios casos la información de las IES es muy escueta o incompleta, de tal manera que no es nada fácil delinear con precisión su perfil. No obstante esta limitación informativa, de ausencia de transparencia en las universidades, es posible señalar algunos aspectos.

Con esta salvedad, en primer lugar hay que indicar que ocho de las nuevas diez instituciones Seleccionadas cuentan con varios planteles en la ZMCM y siete de ellas, aunque pocos, también tienen planteles fuera de la ZMCM (cuadro 7). Sobresale por ello la Universidad Insurgentes (UI), fundada como tal en 1995, que tiene 19 planteles en la ZMCM ubicados en muy diversas zonas geográficas: desde la Colonia Álamos y la Colonia Narvarte, hasta el Toreo de Cuatro Caminos y Tlalnepantla, pasando por el Centro Histórico y hasta San Ángel. Salvo excepciones, todos sus planteles se tratan de edificios de oficinas habilitados para impartir clases, como si fueran centros de capacitación para el trabajo y no una universidad (véanse fotografías en: http://www.universidadinsurgentes.edu.mx/planteles.html). Pese a que ofrece e imparte 18 programas de licenciatura, en varios de sus planteles no disponen del Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) otorgado por la Secretaría de Educación Pública o por alguna universidad pública, con lo cual los egresados carecen de la posibilidad de obtener un título o cédula profesional.5

La siguiente institución de las nuevas Seleccionadas por su número de planteles es la Universidad ICEL, siglas con las que se conoce y que significan "International College for Experienced Learning" (SIC), fundada en 1990, cuenta con nueve planteles en la ZMCM, también ubicados en diferentes zonas geográficas, por ejemplo en Ermita Iztapalapa, Tlalpan, Zona Rosa, Cuautitlán Izcalli y Lomas Verdes. Sus planteles, salvo el de la Zona Rosa, son edificaciones apropiadas, construidas ex profeso para cumplir con lo que consideramos es una institución de educación superior (Véanse fotografías en: http://www.icel.edu.mx/nuestros-campi/campi-distrito-federal). La Universidad ICEL tiene todos sus programas de licenciatura con RVOE. Por número de planteles le sigue la Universidad de Londres (UL), fundada en 1980, la cual tiene siete planteles en la ZMCM, todos ellos ubicados en la Colonia Roma, algunos de los cuales se ubican en casas porfirianas de principios del siglo XX, que por hermosas que sean, no son aptas para impartir docencia universitaria (Véanse fotografías en: http://www.udlondres.com/campi/Guanajuato/index.htm). En el caso de la UL varios de sus programas de licenciatura no poseen RVOE.

En segundo lugar, un asunto que ya hemos referido tiene que ver con el hecho de que varias de las IES Seleccionadas atienden también el nivel medio superior a través de sus propios bachilleratos, con lo que generan un polo de atracción y demanda relativamente cautiva, o cautiva para que sus egresados continúen sus estudios de licenciatura en la misma institución. De las diez IES nuevas Seleccionadas ocho de ellas ofrecen estudios de bachillerato, siendo la Universidad Privada del Estado de México y la Universidad de Cuautitlán Izcalli las únicas que no tienen preparatorias.

Regresando al conjunto de las 19 instituciones privadas Seleccionadas, nos pareció oportuno indagar cuáles son los mecanismos de admisión que tienen establecidos para ingresar a estudiar alguna de sus licenciaturas. De todas ellas, solamente la Universidad del Valle de México, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y el Instituto Tecnológico Autónomo de México exigen un promedio mínimo de calificaciones obtenido en el bachillerato6 (cuadro 8).

Del conjunto de las IES nuevas escuelas Seleccionadas, llama la atención que solamente la Escuela Bancaria y Comercial tiene como mecanismo de admisión la realización de un examen de admisión para los aspirantes a cursar estudios de licenciatura. En contraste, las nueve instituciones que formaban parte del grupo de las Seleccionadas desde 1997 implementan algún tipo de examen de admisión. Siete de ellas emplean exámenes para medir habilidades y conocimientos bien sea de elaboración propia por parte de las IES, o utilizando el examen que vende el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval), que también contratan muchas universidades públicas del país. La Universidad del Valle de México y la Universidad Intercontinental solamente aplican un instrumento de carácter psicométrico, no de habilidades y conocimientos, aunque no es condición "aprobarlo" para ingresar.

Ahora bien, las IES que aplican examen de admisión pero que poseen oferta académica a nivel medio superior ofrecen a su egresados "pase directo" a su nivel superior. El ITAM, que no cuenta con bachilleratos, la Universidad La Salle y la Universidad Panamericana que sí tienen preparatorias, han establecido, además, convenios específicos con varios bachilleratos privados donde ofrecen lo que llaman "pase directo" a los egresados de esas preparatorias (cuadro 8). ¿Por qué entonces las críticas rabiosas al "pase automático" que tiene la UNAM con su nivel medio superior para que ingresen sus egresados a estudiar una licenciatura?

En síntesis, el crecimiento y la aceptación de nuevas instituciones privadas Seleccionadas, porque han rebasado una población de 2 mil alumnos y ofrecen licenciaturas en dos o más áreas de conocimiento, se debe a varios factores: tienen varios planteles ubicados en distintas zonas geográficas de la ZMCM para atender a una población sin necesidad de trasladarse muy lejos de sus hogares, sus cuotas están por debajo de la mayoría de las instituciones Seleccionadas que clasificamos como tales desde 1997, otorgan "pase directo" a sus preparatorianos, y prácticamente el único requisito de admisión para quienes no provienen de sus bachilleratos, e incluso para aquellas instituciones que no cuentan con bachillerato, consiste en presentar el correspondiente certificado de bachillerato.

Ahora bien, una manera, entre muchas otras, de aproximarse a observar el nivel de calidad y reconocimiento de las IES consiste en conocer si pertenecen a la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES), a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), y si la Secretaría de Educación Pública (SEP) les ha otorgado el "Reconocimiento a la Excelencia Académica".

La FIMPES, constituida en 1982, es una Asociación Civil que agrupa a 109 instituciones privadas y "tiene el propósito de promover la excelencia académica y la calidad institucional, mejorar la comunicación y colaboración entre sus asociados y con las demás instituciones educativas del país, respetando de cada una su misión y filosofía, para que se cumpla cabalmente la responsabilidad de servir a la Nación" (Artículo i°. de los Estatutos de la FIMPES). Para ser miembro de la Federación se requiere que las IES tengan, por lo menos, una generación de graduados (Art. 6º.), y que cumplan con una serie de requisitos establecidos en su Reglamento Interior, los cuales tienen que ver con rubros que, desde la perspectiva de la FIMPES, les garantice que se trata de instituciones serias, responsables y prestigiadas por la calidad de sus programas de licenciatura y servicios que ofrecen.

Por su parte la ANUIES, creada en 1950, también es una Asociación Civil que congrega a 152 universidades e instituciones de educación superior, tanto públicas como privadas. Tiene como fines: "Promover el mejoramiento integral y permanente de los programas y servicios que ofrecen las asociadas y el sistema de educación superior en su conjunto; Articular los intereses académicos de las asociadas y representarlos ante los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, de la Federación y de los estados, así como ante organismos no gubernamentales e internacionales" (Artículo 2 del Estatuto de la ANUIES). Para ser miembro de la Asociación se requiere cumplir un conjunto de requisitos conforme a la tipología de instituciones que aprobó el máximo órgano de gobierno de la misma, y que también prueben que son establecimientos prestigiados y de calidad académica por las funciones que realizan (Fresan y Taborga, 1998).

Según la SEP, para 2009 existían 4 mil 228 instituciones de educación superior en México, de las cuales 2 mil 384 eran privadas. De acuerdo con esa información, es claro que formar parte de la ANUIES y/o de la FIMPES no parece ser un asunto fácil de lograr por parte de las instituciones, en nuestro caso de las privadas, que pueden pertenecer a ambas asociaciones.

En relación al "Reconocimiento a la Excelencia Académica" que otorga la SEP a las IES, se trata, como su nombre lo indica, de un reconocimiento establecido desde el año 2004 y cuyos criterios para otorgarlo son los siguientes: 1) Que la institución tenga al menos diez años de antigüedad; 2) Que, al menos el 75% de sus programas de licenciatura estén reconocidos como de buena calidad en el llamado Nivel 1 por parte de los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), y/o por alguno de los organismos reconocidos por el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES); 3) Que en el caso de las instituciones privadas no hayan sido sancionadas por algún incumplimiento del RVOE. A la fecha, la SEP ha otorgado dicho Reconocimiento a sólo 32 instituciones privadas del país, lo que da cuenta igualmente que no cualquier establecimiento reúne los méritos académicos para hacerse acreedor al mismo.

Pasando al análisis de las 19 instituciones que hemos venido revisando, en primer lugar hay que asentar que 16 de ellas son miembros de la FIMPES, solamente la Universidad Privada del Estado de México, la Universidad de Ecatepec y la Universidad de Cuautitlán Izcalli no están afiliadas. Dos instituciones, la Universidad Insurgentes y la Universidad ICEL son miembros de la FIMPES pero en ambos casos con reservas: con "recomendaciones" la primera, y "condicionada" la segunda. Esto significa que la mayoría de las IES privadas Seleccionadas cuentan con el respaldo, reputación y posicionamiento académico y político que la organización ha conseguido dentro del sistema educativo superior mexicano7 (cuadro 9).

En el caso de la pertenencia a la ANUIES, contrariamente a lo observado en la FIMPES, solamente nueve instituciones son miembros de dicha Asociación, lo que significa desde nuestro punto de vista que sus criterios de ingreso son más exigentes que la FIMPES. Es interesante constatar que las nueve instituciones que son miembros de la ANUIES son exactamente las mismas que corresponden a nuestros criterios de clasificación de Seleccionadas desde 1997, es decir, son establecimientos que gozan de una serie de atributos académicos fincados en su trayectoria y prestigio institucional.

Finalmente, en relación al "Reconocimiento a la Excelencia Académica", también son únicamente nueve las IES que se han hecho merecedoras al mismo, ocho de las cuales son miembros de la ANUIES y sólo la Universidad Intercontinental que forma parte de la Asociación no cuenta con el Reconocimiento, mientras que la Escuela Bancaria y Comercial que no pertenece a la ANUIES tiene el Reconocimiento de la SEP. En el caso de la FIMPES exclusivamente nueve de sus 16 afiliadas Seleccionadas han conseguido el Reconocimiento.

 

Consideraciones finales

Entre 1982 y 1997 la educación superior privada en la zona metropolitana de la ciudad de México tuvo un crecimiento exponencial al pasar de contener una matrícula del 18% al 33.1%. A diferencia de ello, entre 1997 y 2009 sólo aumentó su peso proporcional en poco menos de tres puntos porcentuales para situarse en el 35.9%. Mientras que en el primer periodo de tiempo las instituciones privadas crearon el 72% de los nuevos espacios educativos que ofreció el sistema educativo en la ZMCM, en el segundo periodo se redujo al 42.6%. Estos datos ponen de manifiesto, al menos, dos fenómenos, a saber: los límites de crecimiento de la educación superior privada pese al aumento en el número de sus instituciones y planteles, y el papel jugado por el gobierno federal, el gobierno del Estado de México, el Gobierno del Distrito Federal, así como de la UNAM, la UAM y el IPN para ampliar la cobertura del subsistema público.

Dentro del subsistema de educación superior privada que abarcaba a 170 instituciones en 2009, solamente 19 de ellas ofrecían programas de licenciatura en dos o más áreas de conocimiento y tenían una matrícula superior a los dos mil estudiantes. Sin embargo, esas 19 instituciones Seleccionadas contenían al 75.5% de los alumnos inscritos en establecimientos privados.

De las 19 instituciones privadas Seleccionadas, quince de ellas vieron favorecido su crecimiento debido a una política institucional expresa por la creación de varios planteles en diversos puntos geográficos de la ZMCM. Incluso trece de ellas tienen planteles en diversos estados de la República, conformando sus propios sistemas de redes universitarias.

El mayor dinamismo de las instituciones privadas para aumentar su presencia por el número de su matrícula estuvo a cargo de tres universidades, la Universidad del Valle de México, La Universidad Tecnológica de México y la Universidad Mexicana, las cuales concentraban al 38.1 % de la población estudiantil de las instituciones privadas.

Un elemento nuevo que caracteriza a nuestro sistema educativo superior en los últimos años, ha sido la llegada de un corporativo educativo trasnacional que adquirió a dos de las tres instituciones privadas con el mayor número de estudiantes: la Universidad del Valle de México y la Universidad Tecnológica de México. La primera de ellas sumaba en 2009 once planteles en la ZMCM, y 24 en diversos estados de la República. Ante esta nueva realidad de la globalización, propia de muchos países del orbe, las autoridades federales mexicanas no han definido, hasta donde sabemos, ninguna política gubernamental al respecto.

Por su parte, varias de las instituciones católicas, pese a formar parte del grupo de Seleccionadas, en los últimos tres lustros han visto reducida parcialmente su presencia en el conjunto de esas instituciones en la ZMCM, si bien mantienen sus propias redes a nivel nacional para captar a un determinado sector social de la población.

En el escenario de nuevas instituciones privadas que en los últimos trece años superaron una matrícula de más de dos mil estudiantes, y con una oferta educativa en dos o más áreas de conocimiento, varias de ellas deben su crecimiento al hecho de contar con bachilleratos propios, varios planteles, escasos o nulos mecanismos de admisión para los aspirantes, bajas cuotas para sus estudiantes y algunas no gozan del RVOE en todos sus programas de licenciatura.

De las 19 instituciones privadas Seleccionadas, 16 están afiliadas a la FIMPES y sólo 9 a la ANUIES. asimismo, únicamente nueve establecimientos han recibido por parte de la SEP el "Reconocimiento a la Excelencia Académica", lo que nos habla de la desigual calidad y prestigio académico de las instituciones privadas más importantes de la ZMCM.

 

Referencias

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Notas

1 Según declaraciones del entonces subsecretario de Educación Superior, Julio Rubio, entre 2000 y 2005 el gobierno federal sólo autorizó la creación del 29% del total de las IES privadas que entraron en operación en esos años en México. El restante 71% de las universidades privadas autorizadas con Reconocimiento de Validez Oficial a Estudios Superiores (RVOE), fueron proporcionados por los gobiernos estatales o las universidades autónomas que también están facultados para entregar reconocimientos de validez de estudio, y con ello respaldar la apertura de universidades privadas (El Universal, 30 de marzo de 2006).

2 Las áreas de conocimiento establecidas por la ANUIES son: Ciencias Agropecuarias, Ciencias de la Salud, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias Sociales y Humanidades, e Ingeniería y Tecnología.

3 Un ejemplo de la diferencias de cuotas: en la Universidad Anáhuac, en promedio, el semestre escolar cuesta 71 mil 500 pesos, mientras que en la Universidad del Valle de México, que tiene cuotas diferenciadas por zona geográfica, en Lomas Verdes el semestre cuesta, en promedio, 42 mil 900 pesos y en San Rafael 33 mil 900 pesos. Por su parte, la Universidad Mexicana, que también tiene cuotas diferenciadas dependiendo de la ubicación del plantel, en Polanco el semestre vale 14 mil 700 pesos y en Izcalli 12 mil 600 pesos y en la Universidad ICEL el semestre cuesta 7 mil 270 pesos (Fuente: páginas electrónicas de las instituciones. Enero de 2010).

4 En la página electrónica del ITAM se hace referencia a los convenios con bachilleratos para otorgar "pase directo", pero no mencionan cuáles son. En una consulta por correo electrónico a la oficina de admisiones del ITAM nos respondieron: "Esa información no se puede publicar ni proporcionar por reglamento interno de la institución y de las características de los convenios". La Universidad La Salle también tiene establecido el "pase directo" con cerca de cincuenta preparatorias que no pertenecen a la red de bachilleratos de la congregación católica de los lasallistas, pero se trata, en su mayoría, de bachilleratos de inspiración o comandados por congregaciones católicas, por ejemplo: el Centro Universitario México, El Instituto Pedagógico Anglo Español, el Instituto Simón Bolívar y el Instituto Miguel Ángel.

5 La Ley General de Educación no establece, por desgracia, prohibición expresa para las Instituciones privadas de obtener RVOE para que puedan operar, sólo tienen la obligación de mencionar en toda su publicidad y documentación que emitan su calidad de no Incorporados. Cuestión que en muchos casos no se cumple conforme a la revisión que hicimos de las páginas electrónicas de varias Instituciones Seleccionadas.

6 En el caso de la Universidad Iberoamericana no es requisito de admisión, pero el promedio del bachillerato se pondera con el puntaje obtenido en examen de admisión.

7 Históricamente, la FIMPES ha jugado un papel clave como representante de las instituciones de educación privadas para negociar con el gobierno federal el marco legislativo que regula la operación del subsistema privado, logrando impedir las iniciativas que han pretendido mayores exigencias a sus instituciones afiliadas. Además, la FIMPES no ha dejado de propugnar el derecho a que las instituciones privadas reciban financiamiento público para llevar a cabo sus tareas educativas, asunto que, al menos, han conseguido con las becas de posgrado para estudiantes que el Conacyt otorga a las IES que forman parte del Padrón Nacional de Posgrado por su calidad académica.