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Estudios de cultura náhuatl

versión impresa ISSN 0071-1675

Estud. cult. náhuatl vol.48  México jul./dic. 2014

 

Estudios clásicos

 

Los cantos religiosos de los antiguos mexicanos [segunda parte, cantos 11 a 20]

 

Eduard Seler

 

En este volumen se publica la segunda parte del trabajo de Eduard Seler acerca de los himnos sagrados de los nahuas, correspondiente a los cantos 11 a 20. Los primeros diez cantos los hemos publicado en el número 47 de nuestra revista.

El doctor Miguel León-Portilla, editor de Estudios de Cultura Náhuatl y director del Seminario de Cultura Náhuatl en la UNAM propuso a varios estudiantes de dicho seminario que tradujeran esa valiosa aportación al español. Para ello se formó un equipo que coordinaron Osiris González y Johanna Malcher, en el que participaron Carmen Macuil, América Malbrán, Alma Delia Flores y Gerardo Hernández Medina. Trabajaron ellos sobre dicha versión inglesa, y posteriormente la misma Johanna Malcher y Zarah Larissa Dawirs, de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf confrontaron la traducción en español con el texto alemán y conjuntamente con los integrantes del equipo resolvieron algunos problemas lingüísticos y filosóficos para facilitar la lectura de esta aportación de Seler.

 

XI. OTONTECUTLI YCUIC/ CANTO AL PRÍNCIPE DE LOS OTOMÍES

 

Comentario

Otontecutli es "Príncipe de los Otomíes", de acuerdo con la Historia de los mexicanos por sus pinturas es el dios de los tepanecas de Tlacopan y Azcapotzalco y dios de los cautivos arrojados vivos al fuego. "Salieron los de Tacuba y Culuacan y Azcapuzalco, á los quales llamavan Tenpanecas, y estos otros pueblos traían por dios á Ocotecli, que es el fuego, y por esto tenian de echar en el fuego para sacrificar á todos los que tomavan en la guerra". Esto significa que: él es el dios de la festividad de Xocotl Huetzi o la gran festividad de los difuntos, Huei miccailhuitl y, en realidad, como primero probé, es idéntico con Xocotl, quien en dicha fiesta era quien caía desde arriba, esto es, ha nacido, y cuyo ídolo se erigía en esta festividad sobre un alto mástil y era jalado hacia abajo por un hombre joven en una competencia de escalar. Este joven no debía pertenecer a la clase guerrera. Este ídolo de Xocotl u Otontecutli, hecho de masa, tenía la forma de un pájaro o de una momia envuelta, un cadáver enrollado. La pintura y adornos de este ídolo eran blancos, y sus marcas especiales eran dos o tres muescas grabadas hechas de metal blanco o brillante, y sujetados a un asa. Los cuales eran imitaciones de una figura de mariposa (itzpapalotl) o intentaban representar adornos de ésta y se insertaban al cabello, o a la banda de la cabeza del ídolo. Este ídolo es la divinidad de la muerte del guerrero o el espíritu de los guerreros fallecidos, como demostré en mi articulo "El tambor de madera tallado de Malinalco y el signo del atl tlachinolli", que está en el Mittheilungen de la Wiener Antropologische Gesellschaft, XXXIV, 1904, p. 1-53. La muerte de un guerrero es representada en su festividad mediante cautivos arrojados vivos al fuego y sacados medio muertos con un gancho para ser sacrificados a la manera común. Por lo tanto, en la Historia de los mexicanos por sus pinturas, en el pasaje antes citado, él es designado directamente como dios del fuego. Sin embargo, en realidad, este horrible sacrificio es, en cierta medida, una imitación o ejecución dramática de un viejo evento mítico, cuando Nanauatzin, el dios sifilítico, y detrás de él Tecciztécatl, el dios con el caracol marino, saltaron en el fuego y se cremaron ellos mismos, a fin de ascender al cielo como el sol y la luna. El cautivo que es arrojado en el fuego, se dice que sube como quauhtecatl, como compañero de las águilas, compañero del sol, como si éste fuera el sol mismo en el cielo del oriente.

XI.1. Onoalico. Podríamos estar tentados a considerar ésta una forma secundaria del mencionado Nonoavalico en la segunda estrofa, ya que en Torquemada (L. 3, cap. 7) Onohualco está escrito indistintamente por Nonovalco. Aunque aparte del hecho de que las correcciones de lo declarado por Torquemada están abiertas a serias dudas, en este caso sería extraño, que en el mismo canto haya sido escrito Onoalico en una estrofa y Nonovalico en la otra, y además, la vocal del radical tiene en un caso simplemente o y en la otra es ou. No conozco, sin embargo, otro significado dado a la palabra. Ya que la otra palabra que se encuentra en esta estrofa es dudosa, me abstengo de una traducción.

Pomaya. Esto es, probablemente pomaya, es una palabra desconocida por medio de otras fuentes. Pero aquí solamente la hemos encontrado en (I.2) lo cual el comentarista aparentemente explicó con oquimanilito (él tomó esto de ellos).

XI.2. Chimal ocutitlana. Esto podría significar "entre los pinos de escudo", "entre la sombra de los pinos", sin embargo, hasta ahora no he encontrado tal palabra, y ninguna imagen en los textos nahuas. Si entiendo correctamente motlaquevia, creo que chimalocutitlana puede referirse al árbol sobre el que está el tinglado con la imagen de Xocotl; las ramas altas no eran removidas, sino atadas, juntadas y aseguradas; eran pegadas en la cavidad de una figura de disco ahuecado, con el fondo hacia fuera, el cual proporcionaba el soporte para las imágenes de Xocotl.

Motlaquevia parece ser como el aplicativo del verbo tlaqueua, nite (alquilar a otro). Aunque no comprendo esto claramente. Creo que se debe asumir otro significado más literal -la palabra tlaqueua contiene tlactli (cuerpo, tronco), y eua (causa para partir, ponerse en movimiento, levantarse). Aquí debemos formular una premisa, una metatesis; tlaqueuia en lugar de tlècauia, nite: "llevarle a la cúspide", esto es, "a lo alto del árbol de pino", o "él fue levantado sobre la figura del disco de madera".

Avetzini es al parecer avvetzi-ni = an uetzi-ni, esto es, in uetzi-ni (quien se viene abajo, llega abajo, del que se dice va a tener una caída, esto es, nacerá). Aquí, yo creo, es obvia la relación con Xocotl Huetzi o Xocotl ualuetzi, "la caída (nacimiento) de Xocotl u Otontecutli".

Nonovalico = Nonoualco (u Onoualco de acuerdo a Torquemada). Territorio donde se habla un lenguaje ajeno", como Chimalpain declara expresivamente: "ytocayocan Tlapallan Nonohualco tlahtolli ymocueh-cuepyan" (la llamada tierra de color rojo, Nonoualco, donde cambia el lenguaje). La palabra es derivada de nontli o nonotli (mudo) y es así una expresión similar a Njemétzija (Tierra de los mudos -njemói-), con la cual los rusos y otros eslavos designan lo germano y a los germanos. En particular la palabra fue usada para referirse a los pueblos del Este, las gentes que no hablan náhuatl de la costa del Golfo, en el Atlántico, en la frontera del distrito maya o de las mismas tierras mayas. Así como Sahagún escribe en su capitulo etnográfico:1

Y Torquemada2 cuenta de Quetzalcóatl cómo se retiró antes de aproximarse Huemac a Cholula, "dando color de su ida con decir que iba á visitar otras provincias y gentes que avia enviado á poblar las tierras de Onohualco que son vecinas al mar, y son las que aora llamamos Yucatán, Tabasco y Campeche, que todas aquellas las nombraban estos naturales en su gentilidad Onohualco".

Encontramos la palabra además en la tradición de los pueblos mayas. Aquí ésta es también aplicada a la región fuera de su territorio, pero situada en el occidente y colindante con la mítica Zuiva. Así leemos en los inicios del Chilam Balam de Maní:

Y los anales de Xahil, de la familia real de los Cakchiqueles, relatan que las tribus nómadas, después de haber salido juntos de Tula, situada muy lejos en el Oeste, y habiendo cruzado el mar, pasaron los poblados de Teozacuancu, Meahauh, Valval Xucxux, llegando a Tapcu Oloman, esto es probablemente Tlapco Olman. "Los Olmecas vivían al Este." Allí ellos mismos se equiparon para la guerra y pronto se encontraron con un ejército enemigo, los Ah Nonualcat Ah Xulpiti, "he c'oh chu chi palouh, pa hucu e c'oh vi" (quienes residían sobre la costa marina y en barcas), los últimos fueron conquistados y entonces ellos navegaron sobre los barcos de la Ah Nonovalcat a la tierra situada en el amanecer (chila relebal k' ih), la tierra de Ah Zuiva, no obstante ellos tuvieron que retirarse, a causa de sus hechicerías. Éstas son las tradiciones adoptadas principalmente por pueblos nahuas, porque las palabras y nombres son en parte mexicas. Sin embargo, estas tradiciones también se refieren a las tribus vecinas de Coatzacoalco y Tabasco (vivían sobre lagunas e isletas de la costa y sobre las grandes riveras) y también a las tierras de los nonoualca.

En estricto sentido Nonoualco parece tener designado un distrito correspondiente al grupo de poblados de Teouacan, Cozcatlan, y Teotitlan. En el segundo libro de Sahagún3 el nonovalca, el cozcateca, el cempualteca, el mecateca, son nombrados como los enemigos a quienes el rey Motecuhçoma invita a participar como espectadores en el sacrificio gladiatorio. En los Anales de Quauhtitlan se recuerda que algunos de los emigrantes toltecas se establecieron en diferentes ciudades

Relaciones de parentesco parecen haberse extendido desde estas regiones hasta las tierras altas centrales. Las tribus gobernantes en Chalco Tlalmanalco, cuyo dios tribal era el Tezcatlipoca rojo (Tlatlauhqui) alardeaban que ellos eran nonovalca, teotlixca, tlacochcalca.4

Un barrio en las inmediaciones contiguas de la ciudad capital de México, al noroeste, cerca de la calzada de Tacuba, también lleva el nombre Nonoualco. En la carrera de Painal en la festividad de Panquetzaliztli, la imagen de Quauitl Icac, el sirviente y asistente de Huitzilopochtli, se unía a la procesión allí, y entonces la marcha se continuaba a Tlaxotlan (véase observaciones sobre I.3).

Una pregunta surge ahora: ¿cuál de estos Nonoualcos es mencionado aquí? Si, como es probable, este párrafo completo se refiere a la festividad de Xocotl huetzi, debemos asumir, creo, que en este caso corresponde a la última, la isla de Nonoualco sobre la pequeña laguna en el lado norte de la Calzada de Tacuba. Ya que Otontecutli no era una deidad nativa de los mexica, sino el dios de los tepanecas, la gente de Coyoacan y Tacuba; podemos asumir que la festividad en honor de este dios, que Sahagún describe, era efectuada fuera de los límites de la ciudad, en este barrio adyacente a la ciudad capital cerca de Tacuba. Y estamos tentados a relacionarlo con el hecho de que el templo e ídolo de Quauitl Icac están allí. Pues Quauitl Icac significa "árbol en pie".

Quavinochitla = quauhnochtli, propiamente, la pitahaya del lenguaje haitiano, el fruto comestible de la Cereus pitahaya o especies relacionadas, una especie de cactus columnal de la Tierra caliente. El corazón del sacrificado, sin embargo, también fue simbólicamente nombrado con la misma palabra:

La palabra quauhnochtli referida aquí en último sentido, para Otontecutli o Xocotl es en efecto, el alma del guerrero sacrificado.

Cacavatla = cacauatl (cacao), además parece ser una expresión simbólica para el corazón del sacrificado, ya que éste se encuentra aquí como un sinónimo para quauhnochtli.

XI.3. Tepanecatli. Aquellos que residen sobre la piedra (tetl), esto es, sobre el campo de piedra (tetla), el pedregal, el gran torrente de lava que en otro tiempo fluyo desde la cúspide del Axoxcho (Cerro del Ajusco) bajando dentro del valle y extendiéndose en la actualidad como una masa rugosa de rocas cubiertas con vegetación de matorrales y arbustos, hasta las áreas cultivadas. Ellos eran los habitantes de Coyoacan, Tlacopan (Tacuba), y Azcapozalco, cuyo dios en realidad era Otontecuhtli, como la Historia de los mexicanos por sus pinturas reporta.

Aya = ay-ya, esto es, an-ya, el demostrativo in con el afijo ya.

Cuecuexi se encuentra en las palabras macuextli, chalchiuhcuecuextli, chalchiuhtecuecuextli, con las cuales se designaba a una banda enredada alrededor de la muñeca. Esta banda era de cuero dorado, con una piedra preciosa montada. Pero como sabemos por un pasaje ya referido antes de los capítulos etnográficos de Sahagún, cuecuextzin era una designación afectiva para los héroes muertos, los espíritus de reyes y guerreros que morían en la guerra, esto es, sobre la piedra de los sacrificios y que se convertían en dioses y habitantes celestes. Respectivamente, las mujeres muertas eran llamadas con otro afectuoso nombre, chamotzin, "pluma ornamental de color rojo oscuro":

Por tanto, cuando el dios de este himno se designaba a sí mismo como "ni tepanecatli aya cuecuexi / yo el tepaneca, el collar de piedras preciosas", es una prueba que, de acuerdo con su naturaleza, este dios era la representación de los espíritus de los guerreros muertos.

Quetzallicoatli. Cuando el dios se llama a sí mismo Quetzalcouatl, esto se corresponde con las mismas ideas. De la misma manera que el guerrero es arrojado al fuego, a fin de ascender más tarde como quauhtecatl, es decir, como el sol mismo, Quetzalcoatl se inmoló a sí mismo, tal como en los Anales de Quauhtitlan se declara explícitamente -niman yc ynomatca motlati motlecahui yc motocayotia yn Tlatlayan yn ompa motlatito yn Quetzalcoatl-, a fin de ascender, más tarde, al cielo como estrella de la mañana. Por esta razón encontramos a Quetzalcoatl y los datos específicos de su nombre, ilustrados sobre urnas. Y aquí, como he mostrado antes en mi artículo, "Cajas de Piedra, tepetlacalli, con representaciones sacrificiales", el cuerpo del rey muerto era vestido con los atavíos de Quetzalcoatl a fin de ser cremado como él.

XI.4. Cane caya ytziveponi. Cān, cānin (¿dónde?) parece estar en cane ca ya. En ytziveponi yo me inclino a ver el radical itz = itt (presente del verbo itta) en el significado medio-pasivo y ueponi = cueponi (florecer). Véase VII.1. 2. çani aveponi.

XI.5. Otomico, noyoco, navaco. La traducción que di es hipotética, co parece ser un sufijo locativo; se sabe que nauac en realidad significa "junto" o "cerca"; aunque no puedo conectar ninguna forma que conozco con noyoco.

Mexicameya parece ser un vocativo = Mexicāē, con el sufijo plural y el afijo ya.

Yavilili es interpretado iyauililli, "que ha sido ofrecido, elevado en acto de deificación".

XI. 6. Achimallica ya = achchimalli ica ya, esto es, an chimalli ica, in chimalli ica con el afijo ya = "con el escudo".

Xaxavinoqui. Yo me inclino a considerar como xaxauin-yo-c = xaxau-hyoc (cubierto con pintura). El verbo xaua, nino o xayaua, también aparece en estos cantos. Aquello que según el Vocabulario de Molina sólo se relaciona con la cara pintada de mujeres, también lo hemos encontrado antes (V.2) para los rostros pintados de los guerreros.

 

XII. AYOPECHTLI YCUIC/ CANTO DE LA DIOSA SOBRE EL ASIENTO DE TORTUGA (LA DIOSA DE LOS PARTOS)

 

Comentario

A estas alturas no he podido encontrar en otros documentos a la diosa Ayopechtli o Ayopechcatl, el cual, pienso, es el nombre más correcto. El nombre significa "aquella en el asiento de tortuga, banco de tortuga" pero quizá también signifique "aquella en el banco de niebla". Compárese con ayochicauaztli o ayauhchicauaztli (palos de sonajas de los dioses de la lluvia). Es más probable que deba ser traducido como "aquella en el banco de la tortuga". En el Códice Laud, Mayahuel, la diosa de la planta del maguey, está representada sobre una tortuga. Mayahuel ha sido descrita por el intérprete como una mujer con cuatrocientos senos, quien en pago por su fertilidad fue transformada en la planta de agave. Ya que la Ayopechcatl celebrada en este himno es una diosa de los partos, no es imposible que ella sea la diosa de la planta del maguey, entronizada sobre la tortuga pero con otro nombre y forma.

XII.1. Cane cana es explicado en el comentario con in oncan (allí donde).

Cozcapantica mixiuhtoc. De acuerdo al comentario = quitlacatilia in cozcatl quetzalli (ella trae al mundo a "la perla", a "la pluma ornamental). La anterior es una expresión bien conocida para "niño": "nopilhtze, nocuzque, noquetzale, otiyol, otitlacat, otimotlalhticpacquixtico in ytlalhtipac in totecuyo omitzyocux omitzpic omitztlacatili in ypalhnemoani in Dios / mi hijo amado, mi perla, mi pluma ornamental. Tú que has venido a vivir, tú naciste, ése que te ha traído al mundo, a su tierra, nuestro señor te ha creado, te formó, te engendró, el dios aquel por el que todo vive". Tal es el comienzo de la exhortación del padre a su hijo que aparece en diferentes textos.6 La frase del texto que se da arriba, no podría significar ahora "ella parió un niño", mixiui (parir la mujer) es un intransitivo, cozcapantica y mixiuhtoc son propiamente dos expresiones paralelas. cozca-pan-ti-ca = ella está en una perla o ella ha dado con una perla, ha recibido una perla = "Ella lleva en su vientre a un niño". Compárese ipanti (sobre la luz). Por tanto, cozcapantica mixiuhtoc (la embarazada dio a luz). Al parecer todo el canto es un himno de encantamiento, para hacer sencilla la labor de parto. En las primeras dos estrofas, por lo tanto, se da por cierto que en la casa de la fértil diosa se dan los nacimientos, esto es, son muchos y fáciles. Esto se supone que es un conjuro en relación con el nacimiento que es deseado en ese momento.

XII.2. Cane ichan chacayolivaya. El comentarista lo explica con "oncan yoliva tlacativa / allí se recibe la vida, se nace". Chacayolli, sin embargo, significa "callo" (callos de los pies ó de las manos); chachacayoliui in noma (tener las manos cubiertas con callos) ("tener las manos llenas de callos").7 De acuerdo a esto, chacaloyi significa "se forman callosidades"; chacayoliua (uno se llena de callosidades). Yo no sé cómo relacionar esto con los otros contenidos de la estrofa. Pienso que la palabra está corrompida aquí, o que hay una antigua palabra, chaca, con el significado oncan (allí). Por lo que, como explica el comentarista, en este contexto parece ser el único significado relacionado con esto.

XII.3. Xival mevaya. El imperativo de la segunda persona del singular de ualeua, nino, (comenzar el camino hacia acá, venir).

Xiva, xivalmevaya es, yo pienso, solamente una reduplicación para hacer la petición más urgente. Estas tercera y cuarta estrofas representan el conjuro apropiado que facilita el parto, que debería traer al niño.

Yancuipilla = yancuic pilli (niño nuevo, recién nacido).

XII. 4. Cozcapilla = cozcapilli

 

XIII. CIVACOATL ICUIC/ CANTO DE LA DIOSA DE LA TIERRA

 

Comentario

Ciuacoatl (mujer-serpiente), igual que tlacatecolotl (hombre búho); al parecer podemos suponer que se trata de un ser que en ocasiones se manifiesta como mujer y otras como serpiente, al igual que los tlatlacatecolo (los hechiceros), quienes algunas veces aparecían de forma humana y otras veces transformados en búho. De este modo, en un manuscrito de la colección Aubin-Goupil perteneciente a la época colonial, podemos ver a esta diosa representada como una mujer con máscara de serpiente (figura 1). Mendieta nos proporciona la siguiente descripción de ella: "que unas veces se tornaba culebra y otras veces se transfiguraba en moza muy hermosa, y andaba por los mercados enamorándose de los mancebos, y provocábalos á su ayuntamiento, y despues de cumplido los mataba".

Otro nombre de la diosa es Quilaztli, el cual no puedo explicar. Ella es la diosa de Colhuacan, la antigua ciudad, que estaba situada en el amplio canal que conectaba el lago de agua dulce, el lago de Xochimilco con el lago de agua salada, la laguna de México y Tezcoco, pero otras manifestaciones de la misma diosa fueron honradas en Cuitlauac y Xochimilco. Eso dice la Historia de los mexicanos por sus pinturas. Allí se cuenta que en cierto año un ciervo de dos cabezas cayó del cielo y que Camaxtli les dio ese animal como dios a la gente de Cuitlauac, quienes debían, cada cuatro años, ofrendarle conejos, serpientes y mariposas para alimentarlo (esto es, una fiesta con la que se le honraba cada cuatro años). Y algunas páginas más adelante, en el mismo manuscrito podemos leer que la gente de Xochimilco provenía de Tollan, con las otras tribus trajeron con ellos a Quilaztli como su deidad, quien era el ciervo de Mixcouatl, el cual ha sido mencionado anteriormente ("y era el venado de Mixcoatl que está dicho").11 Ésa es la forma de la diosa de la tierra originaria del altiplano mexicano, en cuyo carácter marcial, la idea de una guerrera, o de una diosa de la guerra, es especialmente prominente, lo cual se basa en el paralelismo entre el alumbramiento de la mujer, con la lucha y la toma de cautivos de los guerreros. Durante los diez días anteriores a la fiesta de Toxcatl, el mancebo que representaba a Tezcatlipoca tocaba su flauta, y entonces, como lo relata Durán, los guerreros oraban: "al dios de lo criado y al señor por quien vivimos", con esto se refiere al dios del fuego y al sol [Tonatiuh] y á Quetzalcouatl y á Tezcatlipoca y á Huitzilopochtli y á Cihuacoatl... que les diese vitoria contra sus enemigos, y fuerzas para prender muchos cautivos en la guerra". Además de los nombres mencionados anteriormente, el más usado para esta diosa es Quauhcihuatl (Mujer águila) y Yaociuatl (guerrera). Y cuando a ella se le escucha en el viento, eso significa guerra: "yovaltica chocatinenca tecoyouhtinenca no yaotetzavitl catca / en la noche gritó, lloró y aulló (en el aire) y eso era un signo de guerra".12

Más aún, la diosa era considerada como la deidad que se aparecía en el Huey nochtli (la biznaga) (véase Torquemada, Monarquía Indiana, libro 2, capítulo 2), esto es, como la hermana mayor de los Mimixcoua, los dioses chichimecas, las divinidades del norte y del desierto y, de acuerdo con lo indicado anteriormente en la Historia de los mexicanos por sus pinturas, ella también se manifestaba mediante la forma de un ciervo. Allí también podemos leer que Mixcouatl o Camaxtli, usando su disfraz de ciervo venció a los enemigos ("tomó aquel venado y llevándolo á cuestas venció"). La forma del ciervo prueba que ella también era considerada como una diosa del fuego -para los mexicas, el ciervo estaba relacionado con el fuego o con la lluvia de fuego-13 un concepto que concuerda con su papel de guerrera y de diosa de la guerra. Y el hecho de que el ciervo tenga dos cabezas, en la forma en que la diosa aparecía, relaciona a esta divinidad especialmente con Quaxolotl, "aquella de dos cabezas", o Chantico, "la que está encerrada en la casa", la diosa del fuego de Xochimilco. Finalmente, la afirmación explícita que encontramos en la primera y quinta estrofas, en donde la diosa honrada en este canto, Ciuacoatl o Quilaztli, era la diosa de Colhuacan y de Chalman, o la diosa de los chalmeca, nos permite suponer que Chalmecaciuatl, la diosa mencionada en el capítulo de Sahagún, referente a los atavíos de los dioses, quien tiene los símbolos y atributos de una diosa de la muerte, así como el yollotopilli, el "báculo" con el corazón de Macuilxochitl, el cual es un intento de representar a esa diosa en otro "papel". El atavío de la diosa Ciuacoatl está descrito en el mismo capítulo de Sahagún, en el vigésimo sitio, mientras que el de Chantico, la diosa del fuego mencionada anteriormente está descrito antes que el de Chalmecaciuatl en el lugar treinta y uno.

Al igual que Ilamatecutli y como las ciuateteô, con quienes la diosa está cercanamente relacionada, Ciuateotl está vestida principalmente de blanco:

Sahagún (en el texto en español) también relata que ella frecuentemente se aparecía cargando un niño en su espalda y después de sentarse entre las mujeres súbitamente desaparecía, dejando el bulto a un lado. Y cuando las mujeres miraban al interior del bulto que aparentemente había sido olvidado, encontraban un cuchillo de pedernal en lugar de un niño.14

XIII.1. Quavi, quavi. Explicado por el comentarista con quauhciuatl (mujer águila), se relaciona con la raíz quauh (águila), en combinación con el elemento demostrativo i que actúa como un artículo, el cual puede corresponder al in de la palabra tochin = tochtli (conejo). Esa forma de águila, el nombre de Quauhciuatl y el adorno con plumas de águila de esta diosa, se relacionan con su carácter especial como guerrera y representante de las ciuateteô, los espíritus de las mujeres que murieron en el momento del parto y que habitan en el poniente. De este modo Itzpapalotl, la mariposa que aparece en otros códices, está dibujada con un disfraz de águila en el Códice borbónico, en otros códices Itzpapalotl aparece retratada al menos con garras de águila. La mariposa era un artefacto llevado por los guerreros mexicas, que incluía un escudo con una garra de águila pintada en la superficie (quauhtetepontli chimalli). Los intérpretes lo explican de este modo: "pintanlo con piés de águila, porque dizen que algunas vezes les aparecia, y solamente vian los piés como de aguila"15. Porque ella es, en lo principal, idéntica a las ciuateteô, las figuras crepusculares que habitan en el poniente. También era llamada Tzitzimiciuatl "espirítu femenino del horror", "demonio de la oscuridad."16

Coaeztica xayavaloc. No he encontrado nada en los documentos relacionado a un significado especial para la sangre de serpiente, pero la serpiente y la sangre estuvieron generalmente relacionadas en el pensamiento de los mexicas. En los códices del grupo Borgia aparece una serpiente pintada al estilo de una coralillo como símbolo de la sangre. Véase mi comentario al Códice Borgia (Berlín 1904, v. I, p. 90, 91).

Xayavaloc. Es una forma extendida que encontramos anteriormente en V.2. El comentarista la explica de este modo: yc oxavaloc in coaeztli.

Viviya parece ser explicado en el comentario por iuan (y).

Quavivitl vitzalochpan. El comentarista lo explica con "in quauhtli yhyvio in moteneva iquauhtzon / las plumas del águila componen su llamada corona de águila". El quauhtzontli está ilustrado en el capítulo de los atavíos de los dioses del manuscrito de Sahagún como una rígida y erguida corona de plumas blancas. La palabra usada aquí, uitzalochtli -si ha sido correctamente transmitida- no me es conocida por medio de otras fuentes. Posiblemente puede significar "la coronilla de la cabeza" pero también puede ser el nombre del ornamento de plumas, lo cual considero más probable.

Chaliman avevetl. Chalman es territorio de los chalmecas, y eso nos remite, yo pienso, a challi (abierto, abertura, boca), y es primordialmente sinónimo de Chalco. De acuerdo con Torquemada (libro 3, capítulo 11), el cual, pienso, en esta ocasión copió al historiador tlaxcalteca Diego Muñoz Camargo, la provincia de los chalmecas comprendía los alrededores del Popocatepetl y el Iztacciuatl: "La provincia de los chalmecas que (como hemos dicho) discorre y se estiende por todas estas llanadas y faldas del Volcan y Sierra Nevada".

Avevetl. El ahuehuete17 (Taxodium mexicanum) es el emblema y denominador de la realeza que se destaca por encima de la multitud, garantizando refugio, protección y sustento. Eso es especialmente verdadero cuando se encuentra en combinación con pochotl = Ceiba pentandra (o Bombax ceiba). De este modo lo leemos en el capítulo veintiuno de la Crónica mexicana de Tezozómoc: "el tetzahuitl huitzilopochtli, que nos tiene abrigados con su favor y amparo, que estamos debajo de el, como recibiendo alegria á su sombra como árbol grande de Ceiba puchotl, é cipres ancho ahuehuetl".

XIII.2. Tonaca acxolma. No lo puedo explicar. El sentido tal vez es que el maíz (çentla) es la base (cf. icxitl, pie) de la comida, por la cual nuestros cuerpos (tonacayô) se construyen.

Chicavaztica motlaquechizca. El chicauaztli, palo de sonajas, era un instrumento musical que llevaban en sus manos las divinidades de la tierra, del agua, de la lluvia y del maíz, especialmente Xipe Totec, el dios de la fiesta de la primavera, el que renueva la vegetación. El ayauhchicauaztli (el palo de sonajas de niebla) se cargaba al frente de la procesión de sacerdotes en la veintena de Etzalqualiztli. Es el instrumento mágico con el cual se provoca la lluvia (véase canto III. 6 y 10). El chicauaztli es un símbolo de fertilidad, y sin ninguna duda, también es el instrumento mágico mediante el cual la fertilidad es producida. En la imagen de la primera pareja humana en el acto de la cópula, la cual acompaña la imagen del dios mismo, podemos constatar su relación con Tonacatecutli, el señor de los mantenimientos y la procreación humana, el regente del signo del primer día. Un chicauaztli se levanta entre la pareja cubierta debajo de las mantas.

Motlaquechizca. Proviene de tlaquechia, nino, (descansar sobre un bastón, "estribar, ó sustentarse sobre algun bordon, ó muleta", Vocabulario de Molina). La forma que se mantiene aquí es la del futuro, aunque yo creo que se trata de un sustantivo verbal, en el sentido de una oración en constante presente en combinación con el verbo en progreso. El texto de la estrofa deja asentado solamente que la diosa se inclina en su bastón, esto es, aparece con el bastón de sonajas en su mano. Nosotros vimos en el comentario, sin embargo, que en el tiempo de la siembra hay una semejanza o una representación de la diosa apareciendo con el bastón de sonajas en sus manos sobre el campo cultivado, y ese bastón de sonajas, probablemente en forma de azadón o en palo puntiagudo para cavar, era usado para hacer agujeros en el suelo, para plantar las semillas.

XIII.3. Vitztla, vitztla nomac temi. La espina de maguey está en mi mano.

XIII.4. Mallinala nomac temi. Un manojo de hierba (una escoba) está en mi mano.

Estas estrofas dicen que en la imagen de la diosa también se encuentra agarrada de su mano, junto al bastón de sonajas, la espina de maguey o la puntiaguda hoja de agave (uitztli), el emblema de la penitencia, de la ofrenda de sangre en honor de los dioses y el manojo de hierba (malinalli), la escoba, la cual yo creo es un símbolo de la expiación y la purificación, pero también puede ser un implemento religioso con el cual el suelo es limpiado frente a la imagen de la diosa. El comentarista compara directamente este instrumento con el azadón (uictli), el palo afilado en uno de sus extremos, el cual era usado para trabajar la tierra y para hacer agujeros en el suelo para las semillas. La hoja puntiaguda de agave (uitztli) y los otros instrumentos de penitencia y el manojo de hierba (malinalli), también se encuentran sostenidos en las manos de las ciuateteô que se encuentran representadas en el Códice Borgia, junto con los días en que ellas descendían a la tierra (figuras 2 y 3).

XIII.5. A omey quauhtli. El comentarista complementa este dato -y sin duda está en lo correcto- con matlactli omei quauhtli (13 águila), y en su explicación agrega: yn notonal, (éste es mi día, mi signo). El día 13 águila es el último día de la trecena ce calli (uno casa), es decir, una de las cinco secciones del tonalamatl ordenada en columnas de cinco miembros que comienzan en el punto cardinal del poniente, el cual es al mismo tiempo el cuadrante espacial en el que Itzpapalotl y Tamoanchan son los regentes.

Ye tonan aya chalmecatecutli "ella nuestra madre, la señora (diosa) de los Chalmecas'". Aquí ye está en lugar de yeua (él, ella); aya está en lugar de ayya = an ya = in (el, la).

Chalmecatecutli- y no chalmecateotl, porque el sujeto es la divinidad de la tierra. Véase IV.6.

Tzivac = tziuacmitl, tziuactlacochtli, la lanza hecha de la planta espinosa, la cual es la insignia y el arma de Mixcouatl y Otontecutli (véase, VII.2, VII.3). En esta estrofa dicha lanza se identifica con Mixcouatl yeva nopiltzin aya mixcoatla- En la Historia de los mexicanos por sus pinturas, Amimitl, el dios de Cuitlauac (véase el canto X) es explicado como "una vara de Mixcoatl", "una lanza de Mixcouatl".

Ymaviztla = mauiztli, a través de lo cual, o con lo cual alguno tiene miedo = "miedo, ó persona digna de honra" (Molina).

Nechyatetemilli. El comentarista considera esto, y yo creo que está en lo correcto, como un imperativo, pero al mismo tiempo, y esto no es totalmente seguro, como el plural de xinechtemilican -tetemilli es la forma enfática de temilia, el aplicativo de tema, (depositar) = "depositar para alguien"-. Una partícula ya nuevamente se encuentra incorporada después del pronombre de objeto en la forma verbal del texto.

XIII.6. Ya tonani yaucivatzin, "ella nuestra madre, la guerrera". Aquí tenemos el otro nombre de la diosa, el cual se refiere a su naturaleza marcial.

Aya de nuevo = ay-ya, an ya = in.

Ymaça colivaca "el ciervo de Colhuacan". Así es como creo que está frase debería ser traducida. Las afirmaciones de la Historia de los mexicanos por sus pinturas proporcionadas en la página 1052 están por lo tanto directamente confirmadas aquí.18

Colivacan = Colhuacan. En la forma del texto una vocal (i) se encuentra incorporada para evitar la doble consonante. Con respecto a la v (hu) no es una vocal sino una consonante que corresponde a la letra w en inglés.

Ypotocaya, al parecer puede ser leído ipotoncaya (con lo cual alguien está cubierto, su cubierta), derivado de potonqui (estar cubierto), potoni, ni (estar cubierto, emplumado) (compárese. potonia, nino, cubrirse).

XIII.7. Ye tonaquetli = ca otonac (el día ha amanecido). La c del sufijo del pretérito se convierte en qui y está provista del artículo, así como usualmente la encontramos anteriormente. En II.6 afirmé que la frase "el día ha amanecido" en el contexto de estos cantos, usualmente significa "el tiempo del sacrificio ha llegado". Aquí no tiene exactamente ese mismo significado, sino el de "el tiempo de la guerra ha llegado". Sin embargo, ambas ideas se encuentran estrechamente relacionadas, debido a que el sacrificio sólo es posible a través de la guerra, y la guerra era llevada a cabo, principalmente, con el propósito de conseguir cautivos para el sacrificio. Por consiguiente, antes de que el sol pueda ser creado, la guerra tenía que haber sido instituida, para obtener la sangre y los corazones con los cuales se alimenta el sol.

Yautlatocaya. Éste es el sustantivo instrumental con el sufijo -ca y el afijo ya. Eso presupone un radical neutral o pasivo: tlàtoua = tlàtolo. El sentido, entonces sería: "aquello con lo cual se ordena y se declara la guerra", esto es, "la orden de guerra se ha dado". El comentarista nos brinda su explicación con el optativo "ma mochiva yauyutl / la guerra debería hacerse".

Ma neuilano es el optativo en presente pasivo de uilana (arrastrar a una persona u objeto por el suelo).

XIII. 8. Amoxayavalli (su pintura). Aquí de nuevo xayaua se encuentra en lugar de xaua, y difiere de su uso en el náhuatl clásico, en el cual la expresión se combina con el prefijo posesivo y también contiene al artículo.

Onaviya yecoyametl. Aquí yecoyametl parece ser una forma paralela a expresiones como yaotlatoaquetl, esto es, un nomen agentis (participio) con -mi (= -ni), en combinación con el artículo -tl; yècoa en lugar de tlayecoa (pelear). Compárese tonametl [el resplandeciente], una palabra que se encuentra en el apéndice al libro segundo de Sahagún como el nombre del dios del sol: "yà ha salido el sol que se llama tonametl xiuhpiltontli, quauhtlevamitl". La última palabra mencionada aquí, quauhtlevamitl (águila que asciende), está compuesta de la misma manera. Cocochimetl [el que duerme] también parece ser una palabra similar. Éste es el nombre de uno de los cinco hermanos de Yacatecutli, el dios de los comerciantes viajeros (Sahagún, libro I, capítulo 19).

 

XIV. IZCATQUI YN CUICATL / CHICUEXIUHTICA MEVAYA IN IQUAC ATAMALQUALOYA

El siguiente es el canto que se entonaba cada ocho años, cuando se comían tamales de agua (la fiesta en la que comían tamales de agua se celebraba cada ocho años).

 

Comentario

In iquac atamalqualoya o atamalqualiztli, la festividad que se realizaba cada ocho años y en la cual se comían tamales de agua (atamalli), esto es, preparados sólo con agua sin sal y sin chile. La festividad se efectuaba a finales del otoño, probablemente en la veintena de Quecholli o en la de Tepeilhuitl, esto es, la misma época cuando en otros lugares se llevaban a cabo las celebraciones consagradas a las montañas, a los dioses del pulque, a Xochiquetzal y al dios chichimeca Mixcouatl, en estas festividades el pulque y la pasión se manifestaban de una forma más o menos evidente, lo cual estaba relacionado con las ceremonias y festividades relacionadas con la cosecha y la alegría. Podría ser, que la renovación y la abundante repetición de la bendición de la cosecha para el nuevo año fueran también representadas simbólicamente a través de los excesos que explícitamente se indican. De este modo, la festividad que se llevaba a cabo cada ocho años en esa época, la fiesta de los tamales de agua, ha sido señalada como una fiesta que buscaba la renovación, la regeneración de los alimentos que hacen posible nuestro sustento:

En esta gran festividad consagrada a la renovación de los alimentos -de la que existe una imagen en el manuscrito de Sahagún de la Biblioteca del Palacio- enfrente del Templo de Tlaloc se puede observar una montaña con la cima encorvada, al igual que la representación del dios del viento y unos pequeños dioses de los montes (Eecatotontin). Un recipiente lleno de agua con serpientes se ubicaba delante del templo y la gente conocida como maçateca con sus dientes sacaba a las serpientes vivas del agua, danzaban con ellas, y después se las tragaban. A todos los dioses se les bailaba en esta celebración, pero la diosa Xochiquetzal, la diosa de las flores y el amor, la diosa joven, quien en sí misma simbolizaba el rejuvenecimiento, parece ser la figura central de este círculo de dioses, de acuerdo a la imagen que se encuentra en la obra de Sahagún. En esta festividad aparecía una gran variedad de máscaras: todo tipo de animales del campo, aves, mariposas, abejas, mosquitos, escarabajos; pero también alimentos, mecates de tamales de fruta, mecates con carne de gallina27 y depósitos de maíz llenos de tamales de fruta; también, la gente pobre del pueblo, los vendedores de verduras, los vendedores de madera y las personas afligidas por Tlaloc, leprosos (teococoxqui), y las aves de la diosa de la tierra, búhos y lechuzas. Al final de esta festividad, después de una procesión, eran comidos los tamales con los cuales habían sido llenados los depósitos de maíz (tonacacuezcomatl).

Los principales rasgos de esta festividad son perfectamente entendibles. El dios de la lluvia, el dios de las semillas es honrado a través de sus animales, las serpientes, las cuales simbolizan el agua pero también al relámpago. Asimismo, en la veintena de Tepeilhuitl (la festividad de los dioses de las montañas), Milnauatl (el espíritu del campo), el que "se parece a las serpientes" (yxiptlan coatl) era sacrificado. La diosa joven, la diosa de la tierra aparece en la danza de los dioses. Los animales, los productos y la gente del campo estaban representados. También se agregaban otras máscaras relacionadas con el dios de la lluvia y la diosa de la tierra. Es curioso, que la festividad ocurriera cada ocho años, y además el nombre maçateca, con el cual eran designados aquellos que devoraban las serpientes me parece curioso. Es así porque la palabra se refiere a un grupo de gente perfectamente identificado, que vive en un territorio específico, en este caso el distrito de Teotitlan del Camino en la frontera del actual estado de Oaxaca, en donde se hablaba la lengua maçateca (y que fue gobernado por los mexicas).

Pero justo la coincidencia de los dos puntos que no están aclarados nos ofrece una solución, los ocho años solares corresponden a cinco ciclos de Venus (de 584 días cada uno) y los cinco periodos de Venus comprenden un ciclo al final del cual, el día inicial de este periodo nuevamente recibe el mismo signo del calendario adivinatorio. Estos ocho años, por consiguiente, eran el periodo distintivo del planeta Venus, el tiempo sagrado dedicado a esta deidad celeste. El pueblo de Teotitlan se encuentra exactamente en una región en la que el planeta Venus era honrado especialmente, en donde la vida científica, las organizaciones de sacerdotes, los esfuerzos dirigidos al estudio de esas relaciones astronómicas y las implicaciones astrológicas relacionadas con ellas, fueron especialmente cultivadas. De esta región o de un lugar cercano es probable que provenga el gran Códice Borgia. La fiesta de Atamalqualiztli era evidentemente una festividad de carácter mazateco que fue introducida desde esa región y adoptada en México. De ahí que se celebrara en aquellos periodos sagrados para la divinidad representada por el planeta Venus, de ahí que también los actores principales de esta festividad tenían que ser maçatecas o gente que asumía el rol de maçateca. Nosotros también debemos notar que el panteón religioso que está representado en este canto, concuerda completamente con esta concepción.

XIV.1. Xóchitl noyollo cuepontimania. El florecimiento, la apertura de las flores puede entenderse mediante el nacimiento de la divinidad, la cual es mencionada en la siguiente estrofa.

Ye tlacoyoalle: ye = yeua (él). Tlacoyoalle "el señor de la mitad de la noche", "el señor de media noche". Esto, yo creo, que significa "a la media noche."

XIV.2. Yecoc (yo pienso) es ècoc, pretérito de èco, ni (llegar). Antes yo pensé en yecoa (terminar), tlayecoa (luchar, pelear). Esto no puede ser correcto, a causa del sufijo -c, el cual aparece sólo con palabras terminadas en -ca y en -o, y con las raíces de una silaba. Ye = yeua.

Tlaçolteutla. La diosa de la inmundicia, la representante del deseo carnal, del placer sensual. Ella también es llamada Tlaelquani (la comedora de inmundicias), la pecadora ante quien los adúlteros iban a confesarse, para por medio de esa confesión, limpiarse de sus pecados y así escapar a un castigo previsto. Ella coincide con Teteo Innan o Toci, la diosa de la festividad relacionada con la maduración del maíz y la veintena de Ochpaniztli, cuando se llevaba a cabo la "festividad en que se barren los caminos", a la cual el himno IV está dedicada. En los códices ella está representada como la encarnación del signo correspondiente al día catorce ocelotl (jaguar) y por la trecena correspondiente al Tonalamatl: ce olin (uno movimiento). En el Códice borbónico ella se encuentra representada como la embarazada y como la que da a luz a un niño, y el niño que emerge de la vulva de la diosa tiene los rasgos y las insignias de la deidad; de ese modo se indica por medio de las dos cuerdas entrelazadas como los eslabones de una cadena que lleva en su mano, la continuidad ininterrumpida de la renovación de la vida. Con relación a esta diosa véase mi comentario al Códice Borgia (Berlín: 1904, v. I, p 153-165).

XIV.3. Centeutl = cinteotl, el dios del maíz, el maíz.

Tamiyoan ichani xochitlicacani = tamoanchan xochitl icacan, "la casa del descenso (la casa del nacimiento), el paraíso del poniente". Véase el comentario en IX.1.

Çeyxochitl = ce xochitl (uno flor), este día caía veinte días después del día chicome xochitl (siete flor), en el cual también se honraba a Xochipilli, el joven dios de las flores, quien también era el dios de la veintena Hueitecuilhuitl, la gran "Fiesta de los señores", la fiesta del maíz joven, por lo tanto Cinteotl, el dios del maíz. Véase el segundo libro de Sahagún relacionado con la quinta de las "fiestas movibles," y el códice de la Biblioteca Nacional de Florencia (Códice magliabecchiano XIII.3-), fol. 47, 48. Véase también mi comentario al Himno VIII.

XIV.4. Atl, yayavicani (la tierra de la lluvia y la niebla), otro nombre para Tamoanchan, es una forma similar a la que generalmente hemos encontrado en IX.1 (atlayavican). Tamoanchan, el poniente mítico, el lugar del nacimiento, también puede ser el paraíso, el "reino" de la abundancia, la casa de los dioses, el paraíso en general. De este modo Motecuhzoma, en el discurso de bienvenida que le hizo a Cortés, a quién el gobernante, influenciado por ideas supersticiosas, consideraba el retorno de Quetzalcoatl, dijo:

Tlacapillachivaloya (el lugar donde se hacen los hijos de los hombres). Tamoanchan es el lugar de la generación, el lugar del nacimiento, y en todos aspectos se identifica con el Omeyocan, el cual se supone se encuentra en lo más alto. El treceavo cielo, el lugar de los dioses de la generación Ometecutli/Omeciuatl; los señores de los mantenimientos Tonacatecutli/ Tonacaciuatl.

Chalchimmichuacan (el lugar donde habitan los señores de los peces de jade). Este me parece otro nombre original de Tamoanchan, la región del poniente mítico, la cual nos remite a la noción de los peces como aquellos animales de enorme e ilimitada fertilidad. De esta forma Mayauel, la diosa del maguey, también es una proveedora incansable, descrita por los cronistas como una mujer con cientos de pechos, quien a causa de su fertilidad fue transformada en la planta del maguey, y en los códices se le representa amamantando a un pez, o simbolizada por una planta de maguey que encierra una cavidad llena de líquido, en la superficie de la cual un pez se amamanta. Tamoanchan según esta concepción, el lugar donde habitan los señores de los peces de jade, se encuentra representado en el Códice Borgia junto con Xochipilli, el regente del undécimo día del calendario ozomatli (mono), mediante la imagen de un hombre que pesca con una red de mano. (Véase mi comentario al Códice Borgia, Berlín, 1904, v. I, p 136-137). El nombre michhuacan se sigue utilizando para nombrar un sitio ubicado en el occidente de la meseta de México, a orillas del Océano Pacífico. Ése es el nombre, el cual se cree fue otorgado con referencia a los varios lagos que se encuentran alrededor de ese territorio, pero igualmente puede ser derivado de este nombre, Chalchimmichhuacan, basado en concepciones mitológicas, las cuales encontramos aquí como denominaciones del poniente.

XIV.5. Oyatlatonazqui u oyatonazqui es un radical para el futuro (con el sufijo adjetival qui), para lo cual la marca del pretérito o (con la partícula ya agregada) se encuentra como prefijo. El sentido probablemente es "ha llegado el tiempo de que una acción ocurra", esto es, "la acción tendrá lugar enseguida." Por consiguiente, el significado aquí es "amanecerá en seguida", tlavizcallevaya, "porque la aurora se levanta".

luan tlachichinaya nepapan quechol, "y las diferentes aves ya liban (la miel de las flores). Xochitlacaca significa "el lugar donde se yerguen las flores", esto es, en Tamoanchan. Este lugar, el mítico poniente, es comparado aquí directamente con el cielo, el cielo del este, el lugar donde habitan los guerreros sacrificados. Esto también está indicado por el vocablo anterior oyatlatonazqui (el día pronto amanecerá), una expresión que como hemos visto era usada en relación con el sacrificio humano (véase el comentario en II.6). Y los espíritus de los guerreros sacrificados son estos:

Nepapan quechol. Las aves en las que el espíritu del muerto se transforma son, como se supone aquí, el quechol, el tlauhquechol o teoquechol (Platalea ajaja L.). Sobre este punto, Motolinia sostiene que esas aves eran las que los indios consideraban divinas: "En este estero y río (de Papaloapan) hay otros muchos géneros de aves, en especial unas aves muy hermosas, á que los Indios llaman teocacholli [...]. Éstas, así por su hermosura como por su preciosidad, los Indios las tenían por dioses: toda la pluma que estas aves tienen es muy buena y fina para las obras que los Indios labran de pluma y oro: son mayores que gallos de Castilla".30

XIV.6. Tlalpan timoquetzca, tianquiz navaqui, "aquí abajo en la tierra, tú te has levantado cerca del mercado". La línea de pensamiento de la estrofa precedente continúa. Allá en el cielo, donde ha nacido el maíz, habitan los dichosos, libando la miel de las flores como preciosas aves sagradas. Y luego, ellos descienden a la tierra. Y aquí abajo en la tierra (tlalpan), en nuestro vecindario, junto al mercado (tianquiznauac), aparecen esas aves, los espíritus de los muertos, timoquetzca (te has levantado), esto es: apareces.

A nitlacatla = an nitlacatla, esto es, in nitlacatl (yo el hombre, el príncipe). El discurso nos remite de repente a la primera persona. Al parecer podríamos suplirlo con la frase " debido a estas palabras tuyas". Con la expresión a nitlacatla ni quetzalcoatla, "Yo soy el hombre, el noble; yo soy Quetzalcouatl", el espíritu de los muertos que aparece en forma de ave, se presenta como Quetzalcouatl.

Ni quetzalcoatla. Al parecer Quetzalcouatl aparece aquí, igual que arriba en la tercera estrofa (XI.3) del canto consagrado a Otontecuhtli, como el espíritu del guerrero muerto que habita en el cielo del este, desde que Quetzalcouatl también se sacrificó a sí mismo en una hoguera y se convirtió en la estrella matutina.

XIV.7. El ritmo del canto cambia en esta estrofa, pero la línea del pensamiento se mantiene. De nuevo los sujetos son los pájaros quechol, los cuales propiamente son los espíritus de los muertos a quienes los hombres encuentran aquí en la tierra.

Maya aviallo es el pasivo optativo de auia, ni (estar contento), con la partícula ya incorporada después de la partícula exhortativa (optativa). "Ellos deberían de estar contentos, felices, dichosos."

Xochinquavitl itlani nepapan quecholli. Los diversos tipos de pájaros quechol, es decir, los espíritus de los muertos, estarán dichosos entre los árboles floridos y jugarán sin ser molestados.

Maya in quecholli es una expresión elíptica, "los pájaros quechol deberían". La oración completa podría leerse "ma ya auia in quecholli / los pájaros quechol deberían jugar alegremente".

Xicaquiya tlatoaya ytoteuh xicaquiya tlatoaya yquechol. El imperativo con la partícula ya agregada. Aquí entonces el pájaro quechol es designado claramente como toteouh = toteuh (nuestro dios, el espíritu de nuestro muerto).

A mach yeva tomicauh tlapitzca. A es la negación, mach (tu hermano"), yeva el pronomen absolutum de la tercera persona. Tomicauh = tomiccauh (nuestro muerto) (micqui). Tlapitzca es tlapitztli, el pasado participio en pasivo de tlapitza (soplar), en combinación con ca (ser). La negación en combinación con el presente pasivo esta utilizada en el sentido de un vocativo (= ma con el pretérito). Pitza (soplar) se usa aquí, naturalmente, en el sentido de "disparar con la cerbatana" (tlacaluaztli), así puede ser reconocido a partir de tlacalvazova, el impersonal de tlacaluaçoa (disparar con la cerbatana).

La idea es que los quecholli, quienes son los espíritus de los muertos, son sagrados; uno los debe dejar en paz, para que ellos jueguen en los árboles floridos (ma ya auialo xochinquauitl itlani) y no deben ser considerados presas de cacería. Uno no debe usar las cerbatanas en contra de ellos.

XIV.8. Çaniquiyecavizca, de ècauia, nitla, el causativo de èco (llegar), yècauia por ècauia, como en la segunda estrofa yèco aparece en vez de èco. Y la vocal i está inserta entre el pronombre de objeto y la raíz inicial, para atenuar la dureza que implicaría una doble consonante.

Tonacaxochitl es descrita por Sahagún como una planta que crece en los suelos de tierra templada y extiende sus ramas entre las piedras y los árboles. Sus hojas son largas y anchas, y sus flores son huecas, de color rojo-amarillo, del tamaño del largo de un dedo, algunas hirsutas y de perfumes dulces. Por último estas flores usualmente se consumían mezcladas en el cacao.31

Izquixochitl es la flor de un color blanco como el del grano de maíz tostado y reventado, esto es, beureria huanita, la cual también es una planta de tierra templada, blanca resplandeciente de fragantes flores, las cuales eran muy llamativas en la religión: ellas formaban parte de la decoración en la fiesta de Toxcatl y eran parte del atavío de Xochiquetzal, la diosa del amor, quién las portaba en el cabello. Estas flores también eran mezcladas con cacao como perfume.32

Tamoanchan. Según esta estrofa, no sólo es la casa del maíz y la morada de los bienaventurados, también es el lugar de donde provienen las flores, en donde el hombre se regocija.

XIV.9 Ollama vive xolutl, "el viejo Xolotl juega a la pelota". Xolotl, el dios con forma de perro, la divinidad de los gemelos y las monstruosidades, es uno de los personajes más notables de la mitología mexicana. Originalmente era el animal del relámpago y quien conducía al sol al inframundo. Véase mi comentario al Códice Borgia (Berlin, 1904, v. I, p. 191-200). Como encarnación de las formaciones duales o "gemelas", parece haberse convertido en el dios del juego de pelota -debido a que siempre existen dos equipos en el juego de pelota- o tal vez porque también se encuentra vinculado con Macuilxochitl, el dios del juego y el placer. Como dios del juego de pelota, sin embargo, Xolotl es mencionado explícitamente por el interprete del Códice magliabechiano XIII.3, folio 33 verso, "otro que se llamava xubotl. El qual ponen en los juegos de pelota, pintado ó de bulto".

Navalachco = nauallachco, "el mágico tlachtli", "el campo mágico del juego de pelota". Entre los mexicas el juego de pelota estaba relacionado con el culto a Xochipilli o Cinteotl, la divinidad correspondiente a la veintena de Hueitecuilhuitl, la festividad del maíz joven. En el Códice borbónico, la veintena de Tecuilhuitontli que precede a la de Hueitecuilhuitl, está representada por la imagen de un juego de pelota donde se encuentran, como jugadores en un extremo Quetzalcoatl y Ciuacoatl-Coatlicue, la diosa de la tierra, y en el otro extremo a Xochipilli como Cinteotl e Ixtlilton, el dios negro, la divinidad de la danza.

Chalchivecatl aparece, yo creo, en lugar de chalchiuhtecatl (aquel que proviene del país de jade, o aquel con la joya).

Xiquitta mach oyamoteca. De acuerdo con la gramática de fray Andrés de Olmos, mach era usado en Tlaxcala en lugar de cuix en las preguntas dudosas. En este sentido, yo creo, aparece aquí. En el lenguaje ordinario se utiliza en aquellos discursos en los que el hablante no asume para sí mismo toda la responsabilidad, y usualmente ha sido traducido como "se dice"; o ya moteca, parece ser oyya moteca, esto es, ommoteca, con la partícula ya incorporada.

Piltzintecutli. Como fue mencionado anteriormente (IX.1) es sólo otro nombre para Xochipilli. Se espera que el dios descienda al juego de pelota. Esto puede significar que se espera que el dios, quien simboliza la fertilidad gane, y que el maíz madure.

Yoanchan, según la analogía con tamoanchan, más precisamente youanichan, puede significar, "la casa de la oscuridad". Así parece como si este yoanchan fuera en general sólo un sinónimo de tamoanchan.

XIV.10 En esta estrofa el dios es directamente invocado para que aparezca en el juego de pelota. Eso muestra que el juego de pelota, en el caso de este dios, debe tener el significado del cual he hablado.

Piltzintle = Piltzintecutle.

Toçivitica timopotonia tlachco timotlali, "te cubres con plumas amarillas, desciendes al juego de pelota". Amarillo es el color del maíz maduro.

XIV.11. Oztomecatla, "el habitante de Oztoman", el mercader. El significado de oztoman, de donde se deriva la palabra, es dudoso. El Códice Mendoza nos muestra dos lugares con ese nombre. Uno debe haber estado situado en el poniente, en tierra de los maçaua. Es mencionado junto con Tlaximaloyan (esto es, Tajimaroa, en Michuacan) y Xocotitlan (en la parte norte del Valle de Toluca) como parte de las conquistas de Axayacatl. Otro sitio llamado Oztoman se encuentra en la lista de pueblos tributarios del grupo de Tepequacuilco, Chilapa, en el actual Estado de Guerrero.

Xochiquetzal quimama. "Xochiquetzal lo porta en su espalda", esto es, lo gobierna. Itqui (portar, llevar) y mama (cargar, llevar en la espalda), ambas son expresiones figuradas para "mandar, gobernar". Itconi mamaloni ha sido traducido por Molina como "vasallos, ó gente plebeya".

Ontlatoa cholola, "manda en Cholollan". Cholollan, Cholula era la ciudad de los mercaderes.

Oye mavi noyol ao ya yecoc centeutl (mi corazón se atemoriza de que el dios del maíz todavía no haya llegado). No puedo establecer la relación entre esta oración y la estrofa completa con la que la precede.

Ma tivia obispo (vamos con el obispo), parece ser una interpolación insertada en el texto por la falta de cuidado de parte de quién copió el manuscrito.

Oztomecatl chacalhoa. Chacalhuâ significa "señor de los cangrejos" o "el que habita en Chacallan". Un lugar con este nombre estaba situado en las montañas de lo que hoy es el Estado de Jalisco, cerca del llamado Valle de las Banderas.33

Yteamic teamictli o tiamictli es la mercancía, "mercaduría" de los mercaderes.

Xiuhnacochtla, orejeras de madera cubiertas con mosaicos de turquesa o pintadas de azul.

Ximaquiztla, es ximmaquiztli = xiuhmaquiztli, brazaletes cubiertos con mosaicos de turquesa.

XIV. 12. La última estrofa es totalmente oscura para mí.

Cochina tal vez cochini. Quiero recordar el hecho de que cochimetl o cocochimetl es probablemente una forma correspondiente al lenguaje poético antiguo debido a que cochini es el nombre de uno de los cinco hermanos de Yacatecutli, el dios de los mercaderes.

 

XV. XIPPE YCUIC, TOTEC (YOALLAVANA) / CANTO DE NUESTRO SEÑOR "EL DESOLLADO" (EL BEBEDOR NOCTURNO)

 

Comentario

Xipe Totec, "nuestro señor, el desollado", el dios de la Tierra, el espíritu del campo, el dios de la veintena Tlacaxipeualiztli, la fiesta del desollamiento humano; la fiesta antes del comienzo de la primavera, antes del tiempo de la siembra, cuando estaban preparando la tierra para recibir las nuevas semillas. En esta fiesta, la renovación de la vegetación estaba simbolizada por gentes que se vestían con la piel de los sacrificados. La preparación del terreno, para hacerlo fértil, era representada para la gente que acudía en gran número proveniente de todas direcciones, mediante una "laceración ritual" uauanaliztli. En esta ceremonia un cautivo era sujetado a un gran disco de piedra (temalacatl) y peleaba con armas afiladas hasta que era vencido. Entonces era sujetado con los brazos y las piernas extendidas (mamaçouhticac) a un marco de madera y flechado (el tlacàcaliliztli o sacrificio gladiatorio). La tierra estaba de ese modo fecundada (yca tlaltech acico yn inmalhuan), como explícitamente se índica. A través de la sangre que cae, una imagen siempre presente en los códices, la tierra se fecunda. Por esto, el dios también llevaba, como su esencial e inconfundible atributo, el palo de sonajas, chicauaztli, esto es, un instrumento de magia "por medio del cual cualquier cosa se fortalece". Y el resultado de ese hechizo, de ese sacrificio, es que la comida aparezca en abundancia. Por consiguiente, la fiesta terminaba con un gran baile con máscaras, en el cual diversos tipos de alimentos eran representados en la danza por los sacerdotes. Un análisis completo de este dios, su imagen y sus atavíos se encuentra en mi comentario al Códice Borgia (Berlín:1904, v. I, p. 167-179). Este dios ocasionaba enfermedades de los ojos y la piel, y era un dios especial del gremio de los orfebres. Esto último tal vez porque la manufactura de hojas de oro, el recubrimiento de objetos con una "piel dorada", era una de las principales ocupaciones de este gremio.

XV.1. Yoalli tlavana = yoallavana, "el bebedor nocturno", aquel que bebe pulque en la noche. Este es al parecer un nombre ceremonial, el nombre especial de esta divinidad, el cual le pertenece solamente al representante del dios, esto es, por ejemplo el jefe de sus sacerdotes quien en la fiesta del dios guiaba a los dos guerreros águila y a los dos guerreros jaguar que peleaban con el cautivo sobre la piedra ceremonial y luego, encabezando al grupo de los demás dioses, observaba el combate y finalmente ejecutaba el sacrificio sobre el cautivo quien estaba arrojado sobre el suelo. Los nombres Xipe (el desollado o Totec (nuestro señor) no tienen esa especial significación sagrada. Asimismo, las diferentes personas quienes vestían la piel del sacrificio en la fiesta de este dios eran llamados xixipeme o tototectin, esto es, los representantes vivientes del dios Xipe Totec. En una de las dos imágenes que acompañan al texto en el manuscrito de Sahagún de la Biblioteca Laurenziana, la jarra de pulque también está dibujada al lado del dios mientras toca el "tambor" y suena rítmicamente la sonaja (véase figura 5).

Yz tleican = iz tle-ica in. Iz es una partícula demostrativa = nican (aquí); tlê ica in (por qué -sucede eso-).

Timonenequia. Nenequi es el enfático de nequi (desear) y además significa 1. desear algo con intensidad, tener un deseo de algo (nenequi, nitla, antojárseme algo), 2. desear algo en oposición a otro (nenequi, nitla, ser tirano; nino, hacerse del rogar), 3. desear ser algo diferente, disfrazarse uno mismo (nenequi, nino, "fingirse; contrahacer ó arrendar á los de otra nacion"). Los últimos dos significados podrían ser apropiados aquí. Por consiguiente, el comentarista también lo explica con las dos diferentes expresiones, in timoçuma (estás enojado), in timotlatia, (tú te ocultas).

Xiyaqui = xiaqui (entra), esto es, ponte (el traje ceremonial).

Mitlatia. Yo me inclino a derivar esta forma del verbo neutral itlati o tlati (estar oculto), del cual debe provenir el transitivo tlatia del náhuatl clásico i-tlati-a entones sería instrumental, "aquello por lo cual uno se oculta"; mitlatia es entonces "su disfraz, su revestimiento".

Teocuitlaquemitl "el dorado ropaje ceremonial". Una referencia explicita de la piel humana, a menudo pintada de amarillo, cuando el dios se viste con ella. La investidura del traje ceremonial y el revestimiento con la piel humana tienen la intención de atraer la lluvia (ma quiavi ma valauh yn atl), esto es, esta ceremonia realizada justo después del sacrificio humano en la fiesta en honor a este dios, simbolizaba la renovación de la vegetación siguiendo el inicio de las lluvias.

Xicmoquentiquetl. El imperativo, aquí se combina con el sufijo adjetival -qui y con el artículo -tl.

XV.2. Noteua = noteouh, o como dice en el comentario, in ti noteuh (Oh tu mi dios).

Chalchimamatla, explicado por el comentarista simplemente con in mauh, es in chalchiuitl in mauh (la joya, tu agua -tu lluvia-). Aquí el sustantivo con el prefijo posesivo, como también en muchos sitios de estos cantares, parece estar provisto con el artículo, pero además con una reduplicación, la cual por supuesto debe servir para enfatizar la expresión.

No entiendo el siguiente vocablo co apana o aco apana, o si debería estar combinada de ese modo.

Ytemoaya. La lectura del Ms. de la Biblioteca Laurenziana itemoia parece ser más adecuada aquí. El comentarista lo explica mediante la forma otemoc (aquello descendió). Sin embargo, se trata de un vocablo instrumental, "por medio del cual desciende", en el sentido de "en el tiempo cuando o donde desciende".

Quetzalavevetl. Se encuentra suficientemente explicado por el comentarista del manuscrito.

Quetzalxivicoatl. Debe ser explicado en el sentido que he reproducido en la traducción. Por xiuhcoatl (serpiente azul), el disfraz del dios del fuego, la serpiente de fuego, ya que no es posible que la serpiente azul xiuhcouatl tenga los atributos del quetzal. El significado es: la xiuhcoatl, la serpiente de fuego, la sequía, la hambruna se ha convertido en quetzalcouatl, en la serpiente emplumada, es decir, se ha transformado en el verdor de la vegetación. Esta serpiente emplumada, la renovación de la vegetación realizada por el dios, quien es honrado en este canto, se encuentra especificada como un atributo constante de Xipe Totec en la serie de los dioses de los signos de los días y también en los patronos del tonalamatl. En un lugar, un conejo está saliendo de las fauces de una serpiente emplumada, en otro sitio un individuo está cayendo en ellas. En ambos casos el significado es que la tierra (conejo) se cubre a sí misma de verdor.

Nechiya yquinocauhquetl interpretado por el comentarista con ca ye otechcauh yn mayanaliztli (ya la hambruna nos ha dejado), puede ser explicado más exactamente como nechicnocauh (me ha abandonado). La partícula ya está incorporada después del pronombre objeto, la doble consonante en icno es remplazada por la incorporación de una vocal, y del sufijo adjetival-qui con el artículo -tl que ha sido añadido a la forma completa.

XV.3. Ma niyavia, niauia poliviz. El optativo aparece aquí en el sentido de un subjuntivo, esto es, hipotéticamente, "puede ser que" "muchos peligros acechan a la joven planta de maíz hasta que madura, y siempre existe la posibilidad de que la cosecha entera se arruine. Niyavia = niauh (yo voy), como quedó indicado anteriormente.

Niyoatzin explicado por el comentarista como ouatl, "la joven planta de maíz".

A chalchiuhtla noyollo. El corazón de la joven planta de maíz es el elote recubierto por sus hojas, el cual, cuando la planta todavía es joven, es verde, jugoso y suave, una joya verde (chalchiuitl).

A teucuitlatl nocoyaitaz: "pero yo veré oro allí (sobre él)", esto es, el joven elote, el cual es ahora una joya verde, se convertirá en oro, se convertirá en una mazorca amarilla y madura. Nocoyaitaz es nocoy-ya-itta-z = noconittaz, con la partícula ya incorporada después de on.

Noyolcevizqui = ninoyolceuiz (yo estaré refrescado en mi interior), esto es, yo estaré frío, refrescado, descansado, satisfecho. Compárese con el Vocabulario de Molina yolceui, ni o yolceuia, nino (aplacarse). Aquí, de nuevo, como se ha repetido anteriormente, la forma del futuro tiene el sufijo adjetival -qui.

Tlacatl achtoquetl tlaquavaya es explicado por el comentarista con in catlevatl achto mochivaz (cuando uno primero madure). Tlacatl o in tlacatl, con el significado de "cuando uno", el cual hemos mencionado arriba en III. 3. Achtoquetl proviene del adverbio achto (primero), del sufijo adjetival qui y el artículo tl en la forma en que lo encontramos anteriormente en III.3. Tlaquava (ponerse duro, firme) se encuentra en el texto en vez del incoloro mochiua (estar listo) del comentario en el sentido de "madurar".

El significado de la estrofa completa es: al mismo tiempo que el maíz crece en el campo, el campesino se preocupa por miedo de alguna calamidad desastrosa que pueda arruinar la cosecha. El campesino no está contento hasta que la cosecha ya ha madurado. Y en el mismo sentido nosotros podemos entenderlo como sigue: entonces yo, el dios, estaré contento, entonces me traerán los primeros frutos del campo.

Otlacatqui yautlatoaquetl, "ha nacido el que manda en la guerra", esto es, Cintéotl, el dios del maíz. El maíz ha nacido de Tlazoltéotl, la diosa de la tierra, cuando el maíz está maduro y eso está representado en la gran fiesta de la cosecha, Ochpaniztli, la fiesta de Teteo innan, la madre de los dioses, quien ha sido identificada con Tlazoltéotl. Otlacatqui: con el sufijo adjetival en el lugar de otlacat (él ha nacido). Yautlatoaquetl por yaotlatòuani o yaotlàtô, con el sufijo adjetival -qui y el articulo -tl, así como lo hemos encontrado anteriormente en otros casos similares. La última oración parece ser un discurso directo, y por eso deberíamos insertar antes un "y cuando yo puedo decir".

XV.4. Noteua = noteouh, in ti noteuh, como en la estrofa 2.

Ceintlaco o centlaco, "un pedazo". Compárese con centlacotontli, "un pedazo de lo entero, ó de lo principal" (Molina).

Xaya ilivizçonoa es una forma imperativa en la que, xa es utilizado en vez de xi, tal vez influenciada por la partícula ya incorporada, después del prefijo de imperativo. Iliuizço (=iliuiz-yô) o iliuiço significa, "cosa superflua ó demasiada" e iliuizçonoa parece ser un causativo derivado de esa forma. Aquí el imperativo tiene, según creo, el valor de una oración condicional.

Motepeyocpa (hacía tu montaña), esto es, hacía tu templo.

Moteua parece ser diferente del noteua del principio, puede ser dividido en mo-teo-uâ (tu adorador).

El final de la estrofa es el mismo que el de la anterior. Aquí el comentarista no proporciona explicaciones especiales, pero hace la afirmación de que fue ofrendada al dios una parte de aquello que era lo primero en madurar.

 

XVI. CHICOMECOATL ICUIC / HIMNO DE LA DIOSA DEL MAÍZ

 

Comentario

Chicome couatl (Siete serpiente). Era el nombre con el cual se designaba a la diosa del maíz en el territorio mexica. Era en el séptimo día del séptimo signo del calendario o sección del tonalamatl, por lo tanto es una incorporación, por así decirlo, del número siete. Siete es el número que se encuentra exactamente en medio de las series de los números 1-13. Se consideraba por lo tanto, creo, como la designación del corazón en el ser humano y en consecuencia debe denotar la mazorca de la planta del maíz. Ésta puede ser la razón de que el séptimo día del séptimo signo fuera considerado como especialmente afortunado, y era el símbolo y el nombre de la diosa del maíz. El mismo Sahagún decía en el treceavo capítulo del libro cuarto: -"Este Chicome coatl era signo de todos los mantenimientos y bien afortunado, y era sétimo, el cual número era bien dichoso".

Y más adelante "decían que el sétimo número de todos los signos era bien afortunado y próspero, porque siempre lo atribuían a Chicome coatl". Las celebraciones especiales para esta deidad fueron la tercera y cuarta de las festividades anuales, las cuales eran llamadas Tozoztontli y Hueitozoztli (Pequeña vigilia y Gran vigilia), efectuadas en el momento de la siembra. En estas fiestas las espadañas, (tolpatlactli = Typha spec.) eran colocadas por todas partes en las casas como símbolos de las plantas que han retoñado, de las plantas erguidas, o bien porque estas cañas representaban mazorcas de maíz. La planta de maíz tierno, traída de los campos, era honrada con ofrendas como si fuera un ídolo de la divinidad del maíz, o como si fuera la propia divinidad del maíz

y pequeños trozos de caña se rellenaron con todo tipo de alimentos y fueron colocados sobre la espalda de la rana. Las plantas de maíz honradas como dioses eran llevadas a Cinteopan, el templo de la diosa del maíz, y entonces la ceremonia principal se llevaba a cabo: las mazorcas de maíz destinadas a la cosecha eran llevadas por doncellas en una procesión ceremonial al mismo templo de la diosa del maíz, para ser consagradas. Estas mazorcas de maíz estaban unidas en atados de siete cada uno: "chichicon, ollotl yn quiylhpia / y estas mazorcas de maíz que las doncellas cargaban al templo sobre sus espaldas en atados de siete", "no cinteotl quitocayotia / también eran llamadas dios del maíz". Aquí tenemos nuevamente el número siete -siete mazorcas- como la representación y encarnación de Cintéotl, la divinidad del maíz. Por otra parte durante todo el tiempo de esta festividad se cantaba el tozozcuicatl (canción de la vigilia), con la cual deseaban levantar o despertar a la vegetación aún dormida en este momento, y para incitar a las plantas de maíz a levantarse y abrirse, por esa razón la fiesta completa era llamada tozoztli (la vigilia).

Una descripción más completa de esta fiesta y su divinidad puede encontrarse en mi tratado sobre "las dieciocho fiestas anuales de los mexicanos" (Publicaciones del Real Museo de Etnología de Berlín, v. VI (1899), p. 107-15, 188-94).

XVI.1. Chicomollotzin "(Diosa de las) siete mazorcas", la diosa representada por las siete mazorcas, los chichicon olotl, los atados de maíz de "siete mazorcas cada uno", destinados a la siembra, los cuales representaban a la divinidad del maíz y eran traídos en la veintena de Hueitoçoztli para consagrarlos en Cinteopan, el templo de la diosa del maíz. Olotl, o más correcto ollotl, derivado de la raíz ol (redondo), y al parecer idéntico con yollotl (corazón), en sentido estricto denota el elote ("el corazón, ó espiga desgranada de la mazorca de mayz"). Sin embargo, también fue usada como una palabra para denotar diferentes objetos en forma de espadaña: "para contar mazorcas de mayz, ó mazorcas ó piñas de cacao, y unas flores que se llaman yeluxochitl, y pilares de piedra, platanos, y cierto pan de semillas como bollos que llaman tzoualli y otros largos como cañutos que llaman tlaxcalmimilli, dicen en la manera siguiente: cemolotl, omolotl, yeolotl, nauholotl, etc" (Molina, v. I, fol. 119 bis.).

Xayameva = ximeva (levántate), la partícula ya esta insertada después del prefijo imperativo y por esta razón, xa esta dado para xi. Del mismo modo en XV. 4 tuvimos xayailivizçonoa en lugar de xiiliuizço.

Ximiçotia = xiça, xixoa (despierta, se debería despertar). De iça (despertar), se forma aquí un causativo içotia que junto con un reflexivo aparece en vez del verbo simple en el sentido de reverencial. Este canto es al parecer el toçozcuicatl (canción del despertar), cantada durante Hueitoçoztli, la fiesta de la siembra, con el propósito de despertar a la vegetación aún dormida e incitar a la semilla a brotar.

Aca tonan. Aquí aca parece ser una simple partícula enfática, como la ca del náhuatl clásico.

Titech icnocavazqui tiyavia mochan tlallocan el comentarista lo traduce con las palabras "ca otonmovicahya yn mochan tlallocan / tú has ido a tu morada en Tlalocan, esto es, en pretérito. Pero no se sostiene de esta manera en el texto. La lectura es más bien algo que se traduce como, "estás a punto de dejarnos (nos vas a dejar en seguida), vas a tu morada en Tlalocan". Y es obvio, nuestro canto es el que se entonaba en la temporada de siembra. El maíz era enterrado y por lo tanto alejado de la mirada del hombre. Y cuando el maíz, la divinidad del maíz, ya no se encuentra allí, a donde podría haberse ido sino a la casa del maíz. Esta morada del maíz, sin embargo, no es llamada Tamoanchan, el nombre que hemos aprendido en los himnos IV, IX, y XIV. Esta región que es la del envejecimiento solar es la casa o el hogar del maíz maduro que nace allí de la antigua diosa Teteo Innan. La tierra a donde primero va la semilla de maíz es el reino de Tláloc, el dios de la lluvia, donde todo brota y es verde, donde hay una abundancia de tiernas mazorcas de maíz, verdes vainas de chile, ejotes, en fin una gran abundancia de joven y fresca vida vegetal surgiendo bajo la influencia de la lluvia.

 

XVII. TOTOCHTIN INCUIC TEZCATZONCATL / CANCIÓN DE LOS CONEJOS, DEL DIOS DEL PULQUE

 

Comentario

Totochtin, los conejos, los dioses del pulque, los dioses de la bebida embriagante obtenida del dulce jugo (aguamiel) del Agave americana y otras especies afines, llamado octli por los mexicanos y ahora denominado con la palabra pulque, tomada de la lengua araucana. Había un gran número de esos dioses los centzon totochtin (los cuatrocientos conejos), quienes fueron llamados con diferentes nombres, por lo general relacionados con una cierta localidad. En la imagen del manuscrito de la Biblioteca Nacional de Florencia (Códice magliabecchiano XIII.3) folio 89, son mencionados como dioses de la cosecha: "y quando los yndios tenian segado é coxidos sus mahizes se emborrachaban y bailauan invocando á este demonio, y á otros destos quatroçientos". Y es obvio que cuando la cosecha había sido recogida y había una abundancia de alimentos era el momento de embriagarse, y celebrar las bendiciones de la nueva cosecha en banquetes desordenados. Como dioses de la cosecha, sin embargo, coinciden de alguna manera con el espíritu del campo, el genio de la vegetación. Y de hecho parecen haberse considerado como una expresión de la muerte y el renacimiento de la naturaleza, ya que se comparaba la muerte de la naturaleza, con el sueño de los borrachos, quienes despiertan más tarde sanos y salvos. Por lo tanto los dioses fueron pintados en dos colores, rojo y negro, y caracterizados por un símbolo que era una combinación del sol y una imagen de la noche. Por lo que representan la luz y la oscuridad de la naturaleza.

Ellos estaban asociados a la luna, ya que ella también adelgaza y rejuvenece, y además usan en sus narices el anillo de hueso semicircular, el glifo de la luna -el yacametztli-. En el culto, estos dioses aparecen como dioses de la celebración, tal y como veremos en otro lugar. El sumo sacerdote de los dioses del pulque, Ometochteoua u Ometochtzin, encabezaba a los cantores del templo (compárese con la figura 7).41 Para una exposición más amplia de estos dioses ver mis explicaciones al Códice Borgia (Berlín: 1904, v. I, p. 137-44).

Tezcatzoncatl, "El dios con el espejo en su cabello", o el dios de Tezcatzonco el templo con los espejos en el techo, es el nombre del dios principal del pulque adorado en la capital, la ciudad de México. Tezcatzoncatl, mencionado por Sahagún en el capítulo veintiuno del primer libro (Manuscrito de la Biblioteca del Palacio): "yehuatl yn octli yeppa tlatlacolli ypan machoya ca tetepexiuiya tequechmecania teatlauia temictia. Tetzavittoni amo pinaviloni amo chicoyttaloni / el pulque. En tiempos antiguos fue considerado como pecado. Arroja a los hombres desde la roca, los estrangula, los ahoga, los mata sobre la piedra del sacrificio. Fue considerado como un augurio desastroso que no debe ser insultado (ofendido), que no debe ser mirado con recelo". Estas son palabras de las que se deduce que el pulque y la embriagues fueron considerados como algo sagrado, a pesar de que, salvo en las circunstancias especiales mencionadas arriba, aunque la embriagues era considerada como una clase de posesión, parecida a un trance provocado por un demonio.

XVII.1. La primera estrofa contiene los ininteligibles tartamudeos sin sentido de un borracho, como dice el comentarista, es ytlauelcuic (su canción iracunda), la canción del dios irritado y enojado.

XVII.2. Coliuacan = Colhuacan, como en XIII.6. La pregunta es: ¿a cuál Colhuacan se hace referencia? Puede ser el histórico, la vieja ciudad al sur de la capital, al lado del canal que conectaba el lago de agua dulce y la laguna de agua salada. Es más probable, sin embargo, que se trate de Teocolhuacan, el mítico Colhuacan, la morada primordial situada al Oeste, eso conlleva una explicación de la determinación mavizpan (en el lugar que inspira temor).

Atlacatl ichana. Podemos dudar que la a pertenece al mavizpan anterior como un afijo o inserción. Si no es así la a podría ser considerada como equivalente de an, esto es, el demostrativo in.

Tlacatl (el hombre, el príncipe), como es muy general, se encuentra también en el lenguaje común. Comparar: "in tlacatl in totecuyo in tetzauitl Uitzilopochtli / nuestro señor, el augurio desastroso Huitzilopochtli",42 "yn tlacatl yn yoalli yn ehecatl. yn totecuyo in tloque navaque / el señor, quien es noche y viento, nuestro señor, el señor del cerca y el junto (el dios del fuego)",43 "ma tiquiztlacaviti in tlacatl Motecuçomatzin / no defraudemos al señor Motecuhgoma ",44 "yn tenan yn teta yn tlacatl, yn tlatoani / la madre, el padre, el señor, el rey".45 En esta estrofa el "príncipe" (tlacatl) claramente es el dios del pulque.

XVII.3, 4. Las dos últimas estrofas son muy parecidas. Solamente en un caso el dios es denominado como el del palacio de Tezcatzonco y en el otro como el dios del palacio Axalaco o Axala, como escribe el comentarista. Tezcatzonco es el templo que da nombre al dios Tezcatzóncatl. Axalaco no me es conocido por otros documentos. La redacción de estas dos estrofas es perfectamente clara. El actual significado, sin embargo, podría ser el objeto de la controversia. El comentarista entiende que el pulque, el dios, está triste (ye choca) por el hecho de que el pulque se ha repartido (in omacoc teutl) y conecta al maca yvi, "no debería de ser así" con el siguiente teutl y explica: " macamo om-maco-ni teutl. Id est. uctli / el dios, esto es, el pulque, no debería ser repartido". Al mismo tiempo el comentarista sugiere otra explicación ya que agrega al final: "ye choca cayamo ynemac / él llora, está triste porque no ha recibido ofrendas".

Debo confesar que ninguna de estas dos explicaciones me satisface. Una idea completamente diferente me la sugiere un pasaje que encuentro en el libro del P. Martín de León, que contiene muchas referencias interesantes sobre el paganismo todavía arraigadas al momento de su composición. Leemos ahí:46 "cuix quemmànian oticchipini octli yhuan tequixquitl tlecuillan in icuac ycoyoca tletl inic itla ticmàtiz inic àmo chocaz / ¿has alguna vez echado pulque y tierra salada (sosa) sobre el fogón con el fin de aprender algo, cuando aúlla (crepita y ruge), para que no llore?" (has alguna vez echado pulque y tequixquitl en el fuego, porque estrella, y por saber alli alguna cosa?).47 Este sería, por tanto, un oráculo a través del derramamiento del pulque (y la tierra sosa) en el fuego. No me parece improbable que haya una referencia en estas dos últimas estrofas del canto a dichos oráculos del pulque o fuego: "El dios en el palacio Tezcatzonco (o el dios del palacio, el dios noble en el Templo de Tezcatzonco) fue dispensado [al fuego], y lloró [el fuego. Él dijo:] "no será, no será". El dios (el pulque), fue dispensado [al fuego], entonces lloró [el fuego]".

Esta explicación claramente es sólo una sugerencia. Creo, sin embargo, que es digna de consideración.

 

XVIII. ATLAUA ICUIC / CANTO AL DIOS DE CUITLAUAC

 

Comentario

Atlauâ. En el manuscrito en náhuatl del primer libro de Sahagún está escrito con un saltillo sobre la última vocal y podría significar "Señor del lanzadardos de madera (atlatl)", o quizás Atlauâ se resuelve en Atlav-uâ = Atlan-ua, "Señor de la orilla del agua". Yo me inclino a considerar el último significado como el más probable. En un capítulo del primer libro del manuscrito de Sahagún de la Biblioteca del Palacio, el cual no fue incluido en el texto en español, Atlauâ es nombrado junto con Amimitl, el dios de la caza de aves acuáticas a quien nuestro canto X está dedicado, como deidad de los Chinampaneca de Cuitlahuac, la bien conocida ciudad sobre el muro de contención que divide el lago de Chalco del lago de Xochimilco. De estos dos dioses, sin embargo, sólo se afirma, como he mencionado anteriormente en el comentario al Canto X, que ciertas enfermedades se les atribuyen -flujo de sangre, diarrea, tos, catarro- las cuales podrían haberse extendido sobre todo entre los habitantes de las orillas del lago, quienes vivieron una vida semi anfibia. Y quizá la misma idea también es mencionada en un capítulo de la segunda mitad del manuscrito de Sahagún de la Biblioteca del Palacio, en donde los oficios de los diferentes dioses (in tlein intech tlamiloya teteo) están indicados con un par de palabras decisivas y la esfera de actividad de Atlaua esta especificada con eztli (sangre).

En el manuscrito de Sahagún de la Biblioteca del Palacio el dios está representado con franjas azules (metoxouauanticac) en la mitad inferior de sus extremidades, como Huitzilopochtli, pero con la pintura facial de la estrella de la mañana (motenchichillo, mixtetlilcomolo, mixçitlalviticac), con un escudo mitad blanco y mitad rojo, cubierto con bolas de plumas, al estilo del escudo de Huitzilopochtli, con un escudo al frente y otro atrás y la bandera rota, los símbolos de la muerte. De ello puede deducirse que fue considerado un muerto deificado, como el espíritu de un guerrero muerto. La imagen que aquí acompaña al texto del manuscrito de la Biblioteca Laurenziana (figura 8) nos muestra al dios solamente como un lider con atavío de danza, con la sonaja (ayacachtli) en mano y cantando.

XVIII.1. Nichalmecatl, "Yo el hombre del país de Chalman". Como hago referencia en el comentario a XIII.1, la "Provincia de los Chalmecas" abarcaba las llanuras extendidas frente a las laderas del Popocatepetl e Iztacciuatl50 pero, sin duda, esta región también incluía todo el territorio de los lagos de agua dulce, los lagos de Chalco y Xochimilco. Puesto que Ciuacoatl, la diosa de Colhuacan, también era llamada Chaliman avevetl (XIII.1) y ye tonan aya chalmecatecutli (XIII.5).

Neçavalcactla puede denotar neçaualcactli (sandalia de ayuno), o neçaualcauhtli (ayuno abandonado). Debido a que la raíz cauh, de la cual el tiempo presente caua (dejar, abandonar) se deriva, aparece la forma dura cac. Compárese cacticac y cactimani, las cuales son traducidas en el Vocabulario de Molina como: "cosa desamparada que no se habita, ó hacer bonanza y buen tiempo, ó aver silencio un poco de tiempo, ó estar la ciudad asolada de repente y destruida", eso es, como "dejar, estar en silencio". Cactli (sandalia), es tal vez cauhtli (lo que se quita). En esta estrofa, el comentarista también sugiere "dejar" y lo explica con "yn ineçavalcac oquicauhteva / él lo deja atrás". Y así parece que el manuscrito de la Biblioteca Laurenziana de hecho contiene otra lectura, neçavalcautla. Brinton quien también da el manuscrito de Sahagún de la Biblioteca del Palacio -pero con errores frecuentes en la copia- aquí escribe neçavalcautla y propone neçavalcactla como otra lectura.

Olya quatonalla, el comentarista lo explica con "yn ioholli, yn ioya, ixquatechimal iquatonal / su disco, su escudo frontal, su insignia de la cabeza". La imagen del dios de hecho viste el ixquatechimalli, el escudo frontal, atributo familiar del dios de la muerte y por eso también un chalmecatlatquitl, un atavío que pertenece al traje de los Chachalmeca, asistentes del sumo sacerdote en el acto del sacrificio humano (figuras 9 y 10).

Quatonalla. Tonalli es traducido por Molina como "calor del sol, ó tiempo de estio". También quiere decir "sol, día" (compárese nepantlatonalli = nepantlatonatiuh, "mediodía"); también "signo del dia, la participación, la fortuna", y finalmente "distinción, privilegio". Así leemos en el libro doce de Sahagún: "qujnmacato tlaçotilmatli tlaçotlanqui çan vel itech itilma in Motecuçoma in aocac occe quiquemi, çan vel ineixcavil vel itonal / Ellos regalaron (a los españoles) los costosos mantos que Motecuçoma usó y que ninguna otra persona podría usar, los cuales eran su privilegio exclusivo".

XVIII.2. Veya, veya tal vez no es otra cosa que el Huia de la primera estrofa. También podría significar "el grande" (uei), esto es, "tu rama de pino". El comentarista parece entender esto como uia (va), por lo que lo explica con ma xiyauh (ve).

Macxoyauh acxoyatl es propiamente "pino". "Arbor est excelsa et comata, Abieti nostrati aut eadem, aut congener" (Hernández, Madrid, 1790, v. I, p. 24). La Crónica mexicana de Tezozómoc (capítulo 63) también nos brinda la palabra oyametl como un sinónimo de acxoyatl, que significa "aciprés montesino", el cual Molina traduce como "abeto, árbol de que se coge el olio de abeto". Acxoyacalli (casa de pino), es el hogar del dios de la lluvia. Todo tipo de ramas verdes y otras hierbas con apariencia de pino también fueron llamadas acxoyatl (veáse el Acxoyatl Ocopetlayucae de Hernández, Madrid, 1790, V. I, p. 25; Roma, 1651, p. 348) y este nombre podría haber sido aplicado a las ramas verdes en general. Sahagún traduce acxoyatl como "laurel silvestre". Los altares, especialmente el de Tezcatlipoca, fueron adornados con ramas de este tipo. Por lo cual el acxoyatemaliztli, "presentar las ramas verdes", se menciona como un acto religioso especial que Sahagún describe como sigue: "Algunos por su devocion ofrecian sangre en los cues en las vigilias de las fiestas, y para que su ofrenda fuera mas acepta, iban á buscar laurel silvestre que ellos llaman acxoyatl, que se cria mucho por esos montes, y traido ensangrentaban con sangre de las piernas dos puntas de maguey en el calpulco, y de alli las llevaban al Cu, y hacían un lechuelo de los ramillos tiernos del laurel, y ponian sobre él las puntas de maguey ensangrentadas, ofrecianlas á aquel dios á quien tenian devocion, y á esto llamaban acxoiatemaliztli" .51 De acuerdo con esta descripción, el lecho de ramas verdes correspondería a la çacatapayolli (bola de hierba), la cual sirvió en otros lugares como portadora de las puntas de maguey (uitztli) untadas con la sangre de la penitencia. En otros casos la acxoyatemalo se describe como una decoración simple de altares. En Sahagún, en la descripción de la fiesta de Teotl eco, leemos que durante los cinco días antes de la festividad -los últimos cinco días de cada periodo de veinte días dedicados a una festividad eran consagrados especialmente a Tezcatlipoca- empezaron con el acxoyatemalo "enramaban unos altares que ellos llamaban momoztli con cañas atadas de tres en tres: tenian cargo de hazer esto los mozos y muchachos que se criaban en las casas que llamaban telpuchcalli: estos altares enramaban solamente en las casas de los dioses: Tambien enramaban los altares donde estaban las estatuas de los idolos particulares en las casas del pueblo".52

Quilazteutl es al parecer Quilaztli o Ciuacouatl, la diosa de la tierra del vecino Colhuacan, situado al límite norponiente del lago de Xochimilco.

Yllapanimacxoyauh. Aquí yllapa se encuentra por ilamâ (anciana). Brinton quien escribe ytlapanimacxoyauh, propone itlamanimacxoyauh como una lectura irregular de la Biblioteca Laurenziana.

Nimacxoyauh = in macxoyauh (tu rama de pino).

La vieja diosa del vecino Colhuacan viene y deposita ramas verdes sobre el altar de Atlauâ. Ese debería ser el significado, pienso, de esta estrofa. El acxoyatemaliztli hace que el dios aparezca como un personaje aliado a Tezcatlipoca.

XVIII.3. Nimitzacatecunotzaya, "te llamo, Señor del carrizo (Acatecutli)". Estamos tentados a dividir esto en ni-mitztzaca-tecutli = nimitz yacatecutli. Entonces tendramos una conexión con una figura bien conocida, que es el dios de los mercaderes, Yacatecutli. La siguiente estrofa comprueba que en este caso se trata de un Acatecutli, "Señor del carrizo".

Chimalticpac moneçoya, "sobre tu escudo", esto es, el lugar donde te punzas (donde te sacas la sangre). De hecho, el escudo del dios esta pintado mitad rojo y mitad blanco. Esto se relaciona con un acto o comportamiento por parte del dios, de lo cual, desafortunadamente, no sabemos nada, ya que las fuentes históricas no mencionan a este dios.

XVIII.4. Ayac nomiuh, "nadie (ninguna persona) es mi flecha", para atle nomiuh, "nada (ninguna cosa) es mi flecha", como el comentarista explica correctamente.

Timalla = timalli (la hinchazón), y en un sentido figurado aquello por lo cual alguno se hincha a sí mismo, de lo cual está enorgulloso. Timaloa, nino, también significa, en lenguaje ordinario, "enorgullecerse" (gloriarse, o glorificarse); netimaloliztli, "alegria y gloria muy grande del que la tiene, ó glorificacion, pasiva" (Molina).

Aytolloca, quizá debería ser resuelto en aytoloc ca (se ha dicho que). Compárese abajo, XX.1, 2.

Aca xelivi (carrizo quebrado) esto al parecer denomina al objeto enigmático, coloreado mitad rojo y mitad blanco, que está en la mano de Atlaua en el capítulo de Sahagún sobre los atavíos de los dioses, y el cual es nombrado tlauitimetl en el capítulo correspondiente del primer libro: timetl: "Ytlavitimeuh imac icac / el sostiene en la mano su rojo timetl"; "Tymetl yn itopil / el timetl es su báculo".

En el capítulo de Sahagún sobre los atavíos de los dioses, la representación de Chachalmeca sostiene en su mano un objeto muy parecido pero pintado de verde el cual también es llamado tlauitimetl (rojo timetl). Desafortunadamente no contamos con el significado de este objeto y lo que puede implicar su posesión.

XVIII.5, 6. Las dos últimas estrofas son otra vez similares. En la primera el sujeto es el "sacerdote Tetometl" (tlamacazquin tetometl), quien ha llegado a la vida en Tetoman y que el comentarista lo sustituye por tlacoch-tetometl (la lanza Tetometl); en la segunda estrofa se menciona Atlaua mismo, quien aquí es llamado Opochtli. Da la impresión de que en ambas estrofas se trata de la misma figura, el dios de este himno.

Tetomana. Una localidad, un templo, o algo similar, que no he encontrado en otras fuentes históricas.

Moyolcana. Un sustantivo verbal que termina en -can, el cual denota el lugar de una acción. Yoli (llegar a la vida, nacer) está relacionado aquí con el pronombre reflexivo mo, al igual que en VI.3. tenemos val moquizca para ualquiça. El comentarista explica la forma con oncan evac (ahí se levantó, se originó a partir de ahí).

Tetometl derivado de Tetoman. En el lenguaje ordinario la forma sería tetomecatl. El comentarista relaciona la palabra con tlacochtli (lanza).

Aça naxcan yequetzaltototl, "y ahora es un pájaro quetzal". Como señalé antes, el atavío y todo el aspecto de este dios nos llevan a suponer que representa a una persona muerta deificada, el espíritu del guerrero muerto transformado en un pájaro.

Ynicyaizcaltiquetla el comentarista lo explica con ynicnitlazcaltia, esto es, el toma el nic por inic e incorpora al verbo el objeto indeterminado tla. Esto es apenas una correcta interpretación. La partícula ya inserta después de nic comprueba que la c es el pronombre objeto. Por lo tanto deberíamos traducir la frase como: "yo lo alimento", al quetzal, al dios. Esto significa, creo, con la sangre de codornices y otros sacrificios, o con la propia sangre de una persona, de igual forma que el sol se alimenta con la sangre de codornices y otros sacrificios, o sangre humana. Sahagún menciona en el Apéndice del segundo libro: "Esta ceremonia hacian á reverencia del sol y del fuego, cuando alguno acababa su casa nueva, ó cuando reinaba el signo del sol, que sacaban sangre de las orejas, y la recibian en la uña del dedo que está junto al pulgar, ó en el de en medio, y lo arrojaban en el fuego como quien da papirote y tambien ácia el sol de la misma manera: esto llamaban tlazcaltiliztli (la alimentación)". En el apéndice al libro II Sahagún menciona que el corazón del sacrificado es llamado quauhnochtli, "pitahaya, la gran tuna"; " coniavilia yn tonatiuh xippilli quauhtlevanitl quitlamaca quizcaltia / lo levantan en honor al sol, al príncipe turquesa, al águila que se eleva, se le regala al sol, con esto se le alimenta". Y en el pasado, cuando el Sol se mantuvo estacionado por cuatro días y cuatro noches, los niños de los chichimecas dijeron: " mayecuelle ma tiquizcaltican ma ticnenequiltican ma tictzinamacan in quauhxicali in tonacapiaztli / bien entonces, vamos a alimentarlo, a darle lo que es necesario, para detenerle la enfermedad, al recipiente del águila, con el que se recolectan las provisiones". Y lo alimentan con sangre que fluye de los cactus asaeteados, arbustos y matas de hierba. El espíritu del guerrero muerto, el tema de nuestras estrofas XVIII.5, 6, es el mismo Sol y es alimentado del mismo modo con sangre. En nicyaizcaltiquetl la forma definitiva del verbo izcaltia está otra vez combinada con el sufijo adjetival -qui y el artículo -tl.

Yyopuchi noteuh. Atlavaquetl el comentarista explica tiacauh inoteuh in atlava (el jefe, mi dios, Atlauâ), esto es, él entiende yopuchi como telpochtli ¡"jóven guerrero"! Opochtli (el izquierdo), generalmente aparece como nombre propio de un dios específico clasificado con los dioses de la lluvia, quien también tiene la pintura y el vestido de los dioses de la lluvia pero lleva la tabla de sonajas, chicauaztli, y se considera como el patrono especial de los Atlaca, la gente que vive en y del agua: los pescadores, marineros y cazadores de presas salvajes de agua. Igualmente es el inventor de la red de pesca, el lanza dardos, el lanza aves (minacachalli), remos y trampas para la captura de aves. Por lo tanto fue probablemente también honrado en el mismo territorio en donde Atlauâ tuvo su hogar. Si el comentarista tiene razón, y opochtli simplemente debería estar por telpochtli, entonces tal vez Huitzilopochtli podría ser explicado simplemente como "guerrero colibrí".

Atlavaquetl. Atlauâ parece estar relacionado con el sufijo adjetival -qui y el artículo -tl, de la misma manera que en XV.3, 4, donde yautlatoaquetl aparece en el lugar de yaotlátô.

 

XIX. MACUILXOCHITL ICUIC / CANTO AL DIOS DE LA MÚSICA Y DE LOS JUEGOS

 

Comentario

Macuilxochitl, el dios Cinco Flor, es un pariente cercano de Xochipilli, el joven dios del sustento, el dios de la procreación, a quien nuestro himno VIII está dedicado. "Macuilxochitl yoan Xochipilli çan neneuhque ynic neteotiloya tecpantzinca ynteouh / El dios Cinco Flor y el Príncipe Flor estaban estrechamente unidos en el culto religioso, él es el dios de la gente del palacio" dice Sahagún en el capítulo catorce de su primer libro. Probablemente ambos dioses también surgieron en la misma región, habitada por los descendientes de Xelhua, en las fronteras del estado de Oaxaca. Y ambos aparecen con sus atavíos del pájaro quetzalcoxcoxtli, de los cuales en general queda solamente un tocado de plumas. En el capítulo sobre los atavíos de los dioses ambas figuras portan el yollotopilli, "el bastón con el corazón". Pero Macuilxochitl se distingue de Xochipilli porque no lleva alrededor de su boca la figura de una mariposa pintada de blanco, sino que tiene una mano pintada de blanco, la cual podría ser considerada una expresión del numeral cinco, implícito en el nombre del dios. Macuilxochitl aparece en el Códice Borgia como uno de los cinco dioses, quienes eran los compañeros varones de las cinco ciuateteô, las diosas espectrales que habitaban en el Oeste, incitando a la lascivia y al pecado. Él mismo es llamado Auiateotl, "Dios de la lujuria". Él y sus compañeros, con sus nombres representan la cuarta parte del Tonalamatl ordenado en columnas de cinco secciones, esto es, la dirección cardinal Sur. Los mexicas le consideraron especialmente dios de la música, del baile y del juego. La escultura de piedra de este dios sentado, pintada de rojo, que fue desenterrada sobre el sitio del Templo Mayor, en la Calle de las Escalerillas en México, hace algunos años en la Calle de las Escalerillas en México, también estaba rodeada con imitaciones en miniatura de instrumentos musicales, algunos en piedra y algunos en barro, los cuales también estaban pintados de rojo. Una más amplia exposición de este dios se encuentra en la cuarta sección de mi comentario al Códice Borgia (Berlín, 1904, v. I).

XIX.1 Xochitl icaca, "el lugar donde se yerguen las flores" = Tamoanchan, el paraíso del Oeste. Veánse los comentarios en IX.1, XIV.3, 4 y XIV.5.

Tlamacazecatla = tlamacazcatl o tlamacazqui, "el piadoso", "sacerdote". Veáse IX.2 y compárese con los comentarios en VIII.3 sobre cipactonalla.

Tlamocoyoalea. Ocoyoale ya lo hemos encontrado en VIII.3 utilizado para Xochipilli, y lo expliqué ahí como oc o-youal-ê, "señor del tiempo cuando todavía está oscuro", "Señor de la aurora". Aquí el ocoyoale está combinado con la sílaba tlam. Sobre esto estoy inclinado a considerarlo como una nasalización de la raíz tlap, la forma original de la raíz tlauh (brillante, rojo), sigue presente en tlapco (región donde amanece = el Este). En consecuencia he traducido tlamocoyoalea como "señor rojo del amanecer". Un cambio similar de la p en m lo hemos confirmado en el comentario sobre la palabra yllapa en XVIII.2. Este yllapa parece ser de hecho la forma antigua de la palabra ilamâ, la cual en el lenguaje común del náhuatl clásico denota a una mujer vieja.

XIX.2. Ayvin el comentarista lo explica con ma tihuia (vámonos), y completa la expresión agregando: "in ompa titlaecoltilozque ompa tochan ez / donde nos servirán, ahí será nuestro hogar". De esto último nada se dice en el texto. Yo creo que el yvi debiera tomarse literalmente como un equivalente de "así o también". El cantor agrega a la deidad mencionada antes, la diosa Toci (nuestra abuela), esto es, Teteo innan o Tlaçolteotl, la diosa de la tierra quien también -xochitlicacan ompa vitz- viene del paraíso del Oeste, tiene su hogar en el paraíso del Oeste.

Ti nocic = ti noci (tú, mi abuela), que es la diosa de la tierra Teteo Innan o Tlaçolteotl, como lo prueba su atributo específico teumechave = teo-metz-xauh-ê, "ella quien lleva una pintura facial hecha de piel del muslo de la diosa", un atributo que de hecho encontramos utilizado anteriormente en IV.1-4, por Teteo Innan.

Tlavicoyacalea posiblemente es tlauiçoyacale = tlauiz-cal-ê (el señor de la casa del amanecer, el señor de la aurora). Aquí la partícula ya está inserta entre ambos sustantivos dentro de la composición.

XIX.3. Tetzauhteutla (dios del presagio funesto) = tetzauitl (presagio funesto) es uno de los nombres más utilizados para Huitzilopochtli, el dios patrono de los mexicas. Era llamado con este nombre porque como Sahagún señala en el libro 3, capítulo. 1, vino al mundo por partenogénesis: (engendrado partenogenéticamente, no de manera natural): "Auh yn uitzilopochtli no mitouaya tetzauitl ye yca ca çan iuitl yn temoc yn ic otztic yn innan ycouacue cayac nez yn ità / Y Huitzilipochtli era también llamado el "presagio funesto" porque su madre Coatlicue fue preñada simplemente por una bola de plumas que descendió, sin que se identifique un padre para él". El himno de Huitzilopochtli que es el primer canto de esta serie representa el tlaxotecayotl, el himno cantado en Panquetzaliztli, la fiesta de Huitzilopochtli, y nos brinda, tal vez, otra explicación para Tetzauitl o Tetzauhteotl como nombre de Huitzilopochtli en el mítico evento mencionado en la segunda estrofa, que sin embargo, no se conoce por otros documentos.

Quinanquilican cinteutla, "deben responderle al dios del maíz". Aquí probablemente hace referencia a VIII.1: "tlachtli icpacaya / sobre el juego de pelota"; "vel in cuicaya / canta"; "quetzalcoxcoxaya / el quetzalcoxcoxtli"; "quinanquilia / le responde"; "çinteutla. oay / al dios del maíz".

Podemos asumir, creo, que aquí también el tema es la respuesta sobre el juego de pelota. Huitzilopochtli y Tezcatlipoca jugarán contra Cinteotl (esto es, Xochipilli) y por supuesto el dios de este himno, Macuilxochitl. En el comentario al himno VIII he mencionado que en el Códice borbónico, la séptima fiesta anual, la cual precede a la gran fiesta del dios joven del maíz, el gran baile de los señores, está representada por un campo de juego de pelota (tlachtli) sobre el cual están plasmados a un lado Quetzalcouatl y Ciuacouatl, y sobre el otro Xochipilli como Cinteotl y otro dios (relacionado a Macuilxochitl), Ixtlilton, como dios negro del baile.

XIX.4. Tezcatzonco, en el templo del dios del pulque. Véase el comentario sobre el himno XVII.

Moyolcan, "lugar donde se ha llegado a la vida". El verbo yoli, ni (vivir), esto es, "llegar a la vida, nacer", está conectado aquí al igual que en XVIII.5, con el pronombre reflexivo mo.

Ayyaquetl esta explicado en el comentario con ynicyaz (para que ande). Esto es obviamente incorrecto. Ayyaquetl es igual a ihiyaquetl (II.2) y también a yaquetl esto es, iyaqui o iyac, guerrero joven quien se ha distinguido (véase comentario II.2).

Yyatochtli = in-ya tochtli, con la partícula ya inserta después del demostrativo in, tochtli (conejo), esto es, el dios del pulque.

Quiyocuxqui = quiyocox (él lo creó) es aclarado por el comentarista con un agregado oquipic.

Anoteuh = an noteouh, in noteouh (él mi dios).

Niquiyatlaçaz niquiyamamaliz = nictlaçaz, nicmamaliz, con la partícula ya incorporada después del pronombre objeto. Tlaça (lanzar) es usado especialmente para la acción de utilizar el barrenador del fuego. Uetzi (ser puesto en uso, ser utilizado), es la forma pasiva. Por lo tanto leemos en la Histoire de la nation mexicaine depuis le départ d'Aztlan del año de 1576 (manuscrito, Collección Aubin-Goupil):

Mixcoatepetl colhvacan. Mixcouatl, el dios de los chichimecas y la caza, es en particular el dios del encendido del fuego, tal vez es la representación misma del encedido del fuego, ya que este dios de los Chichimeca y la caza supuestamente estaba encarnado en la flecha, y la flecha, el carrizo (acatl) es la representación del encendido del fuego. En los Códices, el bastón de palo esta siempre dibujado como un eje de flecha. Leemos, en el sexto capítulo de la Historia de los Mexicanos por sus Pinturas: "Después de que el cielo había sido elevado (por Tezcatlipoca y Quetzalcouatl), sus dioses le dieron vida a la tierra, porque murió cuando el cielo cayó y en el segundo año después del diluvio, el cual fue un año acatl [el año ome acatl (dos caña)] Tezcatlipoca renunció a su nombre y se lo cambio a Mixcouatl, esto es, la serpiente blanca (como la nieve), "culebra de nieve" y por esto aquellos quienes lo honraron como dios bajo este nombre, lo dibujaron como una culebra, y el quizo en este año hacer una fiesta en honor a los dioses, y para este propósito sacó fuego de los leños (sacó lumbre de los palos), como solían hacerlo y este fue el principio para obtener fuego, (de los pedernales), los cuales son palos que tienen una hendidura (en medio), y después de sacar el fuego, la fiesta consistía en hacer muchos y grandes fuegos".

Colhvacan. La montaña de Mixcouatl se levanta en Colhuacan, porque la invención de prender fuego pertenece a la antigua edad mítica.

XIX.5. En esta estrófa final el dios de las celebraciones, de la música y los banquetes, a quien todo el himno está dedicado recibe su ofrenda.

Tozquivaya. Compárese tozquitl, "la voz del que canta" (Molina).

Tezcatzintli. Se podría tratar de pequeños espejos de metal o placas sonoras de piedra. Esto último se sugiere por la imitación de un instrumento musical en miniatura, que reproduce la forma del jeroglífico tetl "piedra", lo cual se descubrió en la estatua de piedra roja de Macuilxochitl encontrada en la Calle de las Escalerillas. Es probable que el templo de Tezcatzonco y el dios Tezcatzoncatl recibieran sus nombres de este instrumento musical.

Tzoniztapalatiati. No puedo analizar esta forma, ni el comentarista trató de hacerlo esto. Sin embargo, contiene una descripción del pulque que parece tener una blanca cabellera de espuma.

 

XX. YYACATECUTLI YCUIC / CANCIÓN DEL DIOS DE LOS MERCADERES Y VIAJEROS

 

Comentario

Yacatecutli (el Señor de la naríz) o Iyacatecutli (el Señor de los que se fueron) era el dios de los lideres de la caravana, el oztomeca anauac calaqui-ni de los mercaderes viajeros, quienes guiaron y condujeron las grandes expediciones mercantiles hacía la Tierra caliente y quienes formaron los siete calpolli, los pueblos o barrios de Tlatelolco, la ciudad vecina de México-Tenochtitlan, los cuales eran: Pochtlan, Auachtlan, Atlauhco, Acxotlan, Tepetitlan, Itztolco, Tzonmolco. Y debido al primero de estos barrios, a esta gente se le denominó pochteca. El dios en este culto parece estar identificado de alguna forma con Tezcatlipoca. De acuerdo a la versión contenida en la segunda parte del manuscrito de Sahagún de la Biblioteca del Palacio, Tezcatlipoca y Yacatecutli nacieron en la fiesta de Toxcatl (en nuestro mes de mayo), esto es, una nueva representación de esos dioses se habría erigido. Luego durante Xocotl huetzi, la gran fiesta de los difuntos era erigido un poste alto Xocotl u Otontecuhtli, que representaba el espíritu del guerrero muerto en forma de ave. En el templo de Yacatecutli se sacrificaba una representación de este dios. Un individuo a semejanza de Yacatecutli era sacrificado en el mismo Yiacatl Iteopan, en la fiesta de Tititl, la cual era una especie de festividad en honor de la muerte y estaba dedicada principalmente a las mujeres muertas que se convirtieron en diosas. Y en Teotleco o Pachtontli, cuando regresaron los dioses, que habían ido de viaje, Yacatecutli aparecío un día mas tarde que los otros (Tezcatlipoca o Huitzilopochtli):

Esta es la exposición de Sahagún en el capítulo XXXI de su segundo libro. Durán, sin embargo, escribe que los Yacateuctin aparecieron tres días después que los otros: -"los quales eran tres Señores, y al uno llamaban Yacatecutly y al otro Cuachtlapuhcoyaotzin y al otro Titlacahuan [...] que habian de venir á tener compañía al que habia venido Señor de las guerras".56

Como dios protector de los mercaderes en sus viajes, era honrado bajo la forma de un bastón de bambú, un bastón de viajeros. En la noche, antes de que el mercader empezara su viaje, algunos papeles eran primero cortados o picados como ofrenda para Xiuhtecutli, el dios del fuego, después para Tlaltecutli, diosa de la tierra:

Y cuando los mercaderes llegan a un lugar, donde esperan pasar la noche: "onca quitilquetza, yxpan tlamaceua, miço quicopaltemilia, ynic quitlatlauhtia yn inteouh yyacatecutli / colocan el bastón en posición vertical y realizan sus ritos religiosos frente a él, extraen su sangre, ofrecen copal y rezan a su dios Yacatecutli"58

En el lugar citado arriba Cocochimetl y Yacapitzauac están dados como otros nombres de Yacatecutli. En el decimo noveno capítulo del primer libro de Sahagún otros cinco nombres son mencionados: Chiconquiauitl o Chalmecaciuatl, Acxomocuil Nacxitl, Cocochimetl, Yacapitzauac; a quienes el texto español designa como parientes de Yacatecutli, "cuatro hermanos y una hermana". Los dos últimos nombres son, creo, sólo sinónimos, sólo otros nombres de Yacatecutli. Por otro lado, Chiconquiauitl o Chalmecaciuatl es el nombre de una diosa del agua y la tierra. Acxomocuil, "a quien le falta un pie", podría ser identificado con Tezcatlipoca; y Nacxitl es otro nombre conocido para Quetzalcouatl.

Yo creo reconocer al dios Yacatecutli también en una deidad de los códices mayas, cuyo color del cuerpo es negro y quien se distinguía por una curiosa forma de nariz que se extendía hacia el frente y esta también representado como el dios de los viajeros (armado y con una carga). Véase la octava sección de mi comentario al Códice Borgia (Berlín, 1904, v. I).

XX.1, 2. Anomatia aytoloc, "sin que yo lo supiera fue declarada", el comentarista lo explica como "sin que yo lo supiera fue proclamada, fue declarada la guerra" (amo nixpan in omito yauyutl). Aytoloc, como aytolloca (XVIII.4), tal vez se puede resolver en aytoloc ca.

Tzocotzontla, Pipitla, Cholotla son nombres de lugares que no puedo determinar. En la última estrofa del himno de Huitzilopochtli (I.6) fue mencionada una guerra con los pipiteca, esto es, la gente de Pipitlan. Cholotla podría ser Xolotlan, un nombre comúnmente utilizado. Este nombre en particular se usa para denominar a una ciudad en la región de Xoconochco, esto es Soconusco, la Tierra Caliente del Pacífico al Este de Tehuantepec, la cual de acuerdo a los registros fue conquistada en el tiempo del rey Auizotl por los mercaderes. Por cierto, el nombre debió de haber tenido o recibido un significado más común. Lo encontramos nuevamente como chorotegas en la lejana Nicaragua, donde la gente y la región de Managua fueron denominados con este nombre.

XX.3, 4. A diferencia de las primeras dos estrofas en las cuales podemos descubrir una lejana relación con los mercaderes (cuyo dios es honrado en este canto), esta relación falta por completo en las últimas dos estrofas. Aquí, como en los otros cantos, en especial en el himno de Xipe, el tema es el maíz (tonacayutl) y los sacerdotes (noquacuillo = no-quacuil-uan, "mis sacerdotes") quienes trajeron el corazón del agua (atl iyollo) desde el "lugar donde la arena está esparcida" (xalli itepeuhya), esto es, como el comentarista explica, desde el Tlalocan (nechvalya vicatiaque = nechualuica-ti-a-quê, con la partícula ya inserta después de ual), lo cual les causó grandes dificultades (a çan axcan = ayaxcan).

En esta ocasión el comentarista es muy prolijo. Parece como si el informante del sacerdote, a quien debemos el registro de este himno, fuera uno de esos pochteca oztomeca, o un hombre familiarizado con el culto y el mito de este dios. Entonces, Xochoyatl (la tortuga de flores) y çoquiayotl (la tortuga de barro) eran como parece los nombres de esos sacerdotes a quienes les encargaron traer el atl iyollo desde Xalli itepeuhya, esto es, desde el Tlalocan, con la definición agregada de Tevelteca, la gente de Teuellan. Lamento decir que todos esos nombres no me son conocidos por otros documentos. Teuellan contiene la forma no reduplicada del la palabra teueuelli, la cual encontramos arriba en V.2 como nombre del escudo de Huitzilopochtli. Finalmente el comentarista por su cuenta añade: "quil-mach chalchiuhpetlacalli in quitopeuh inic tepeuh / se dice que él quemó el cofre de joyas (la caja de joyas) y por eso triunfó". Ésta es una referencia a lo que sigue al comienzo de la cuarta estrofa: "Chalchiuhpetlacalco ninaxca / Me quemé en el cofre de joyas (la caja de joyas)". Compárese el verbo ixca, del cual se deriva tlaxcalli (lo asado, lo cocido, la tortilla), lo cual el comentarista explica con "oncan ninotlati in chalchiupetlacalco / me quemé en el cofre de joyas (la caja de joyas)". Éstas son alusiones a mitos que no conozco, o un modo figurativo de expresión que no he encontrado en otros documentos de este estilo, y el cual debo abstenerme de explicar por ahora.

 

NOTAS

1 Libro 10, cap. 29, 3.

Monarquía indiana, libro 3 cap. 7.

3 Sahagún, libro 2, cap. 21. Ms. Biblioteca del Palacio.

4 Chimalpáhin, Anales, edición de Rémi Siméon, París.

5 Sahagún, libro 10, cap. 29, 12 Ms. Academia de la Historia.

6 "Platica que haze el Padre al Hijo avisándole ó amonestándole que sea bueno". Ver Andrés de Olmos, Arte para aprender la lengua mexicana [1547], edición Rémi Siméon, París, 1875, p. 231.

7 Le primera traducción, hecha por Seler, aparece en alemán; la segunda es la traducción que hace Molina al español y que es tomada por Seler. Nota del editor.

Cohoaeztica, Ms. Biblioteca Laurenziana.

Acxoima, Ms. Biblioteca Laurenziana.

10 En este caso Eduard Seler utiliza la palabra Hirsch (ciervo) en lugar de (venado). Nota de los traductores.

11 Joaquín García Icazbalceta, Nueva colección de documentos para la historia de México, v. III, México, 1891, p. 237-239.

12 Sahagún, libro 1, cap. 6, Ms., Biblioteca del Palacio.

13 Véase mi comentario al Códice Borgia, Berlín, 1904, v. I, p. 107, 108.

14 Sahagún, libro I, capítulo 6.

15 Codex telleriano remensis, folio 18 verso (=Kinsborough II, 22).

16 Torquemada, Monarquía indiana, libro 2, cap. 2.

17 Eduard Seler utiliza la expresión Sumpfzypresse, "ciprés anegado", para explicar esta especie de árbol a los lectores alemanes. Sin embargo, aquí hemos puesto directamente la palabra ahuehuete, pues nos da una idea más clara e inmediata de la imagen esbozada en el canto. Nota de los traductores.

18 Página 348 de esta edición. Nota del editor.

19 Çenteuteutl, Ms., Biblioteca Laurenziana.

20 Uillachiualoia. Ms., Biblioteca Laurenziana.

21 Hemos mantenido integramente la expresión utilizada por Eduard Seler, aunque parezca redundamente en español. Nota de los traductores.

22 Oya tonazqui, Ms.Biblioteca Laurenziana.

23 Tlapan, Ms. Biblioteca Laurenziana.

24 Suchiquetzal. Ms., Biblioteca Laurenziana.

25 Cholollan. Ms., Biblioteca Laurenziana.

26 Sahagún, libro II, apéndice §2. Ms. Biblioteca del Palacio.

27 Hemos mantenido la expresión original en alemán Hiuhnerfleish, "carne de pollo", aunque es importante señalar que dicha especie fue introducida en América por los europeos en el primer viaje de Cristóbal Colón. Nota de los traductores.

28 Sahagún, libro XII, cap. 16. Ms. Biblioteca Laurenziana.

29 Sahagún, libro III, apéndice al capítulo 3. Ms., Biblioteca Laurenziana.

30 Motolinía, v. III cap. 11. Joaquín García Icazbalceta (ed.), Colección de documentos para la historia de México, v. I, p. 204.

31 Sahagún, libro XI, cap. 7, §5.

32 Sahagún, libro XI, cap. 7, §9.

33 Mendieta, Historia ecclesiastica indiana, v. V, parte II, cap. 6.

34 Xicmoquentiquetl ovjia, Ms. Biblioteca Laurenziana.

35 Noteuhoa chalchimmama tlacoapana itemoia, Ms. Biblioteca Laurenziana.

36 Centlaco, Ms. Biblioteca Laurenziana.

37 Xaia mehoa. Ms. Biblioteca Laurenziana.

38 Aquí Eduard Seler traduce tlacatl (persona) al alemán como der Fürst (el príncipe). Sin embargo, en la cultura náhuatl la palabra tecuhtli (señor) expresa más claramente las nociones de mando y señorío. Nota de los traductores.

39 Tezcatzoncatl tepanteutl. Ms. Biblioteca Laurenziana.

40 Axalaca, Ms., Biblioteca Laurenziana.

41 Sahagún, libro 2, apéndice.

42 Tezozómoc, Crónica mexicana.

43 Sahagún, libro. 10, cap. 29, §12, Ms. Academia de la Historia.

44 Sahagún, libro. 12, cap 2, Ms. Biblioteca Laurenziana.

45 Andrés de Olmos, edición de Rémi Simeón, p. 214.

46 Camino para el cielo en lengua mexicana, compuesto por el padre fray Martín de León, de la orden de predicadores, México, año de 1611, fol. 112.

47 En el original de Seler se encuentra primero el texto en náhuatl de Sahagún, seguido de la traducción al alemán. Después de esto Seler decidió colocar la traducción al español que el mismo Sahagún realizó. Por ello aparecen dos traducciones al español, la primera de Seler y la segunda de Sahagún. Nota de los traductores.

48 Neçavalcautla. Ms. Biblioteca Laurenziana.

49 Illamanimacxoyauh. Ms. Biblioteca Laurenziana.

50 Torquemada, Monarquía indiana, libro 3, cap. 11.

51 Sahagún, libro, 2, apéndice.

52 Sahagún, libro. 2, cap. 31.

53 Eduard Seler utiliza la expresión barrenador de fuego para hacer referencia al mamalhuaztli que era un instrumento ritual para producir el fuego gracias a la fricción y movimiento de dos palos de madera. Nota de los traductores.

54 Leer como tezcatzôco.

55 La parte final de esta estrofa no fue traducida por Eduard Seler. Nota de los traductores.

56 Tratado 2o., cap. 16.

57 Sahagún, libro 3, cap. 3. Ms. Academia de la Historia.

58 Sahagún, libro 1, cap. 13. Biblioteca del Palacio.

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