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Estudios de cultura náhuatl

versión impresa ISSN 0071-1675

Estud. cult. náhuatl vol.46  México jul./dic. 2013

 

Artículos

 

Dos parcialidades étnicas en Azcapotzalco: Mexicapan y Tepanecapan

 

Two Ethnic parcialidades in Azcapotzalco: Mexicapan and Tepanecapan

 

María Castañeda de la Paz

 

Doctora en Historia por la Universidad de Sevilla, España. Desde 2006 es investigadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. Sus líneas de investigación son la historia indígena prehispánica y colonial de los pueblos del centro de México a través del análisis histórico y filológico de las diversas fuentes: códices, crónicas y documentación de archivo. Los temas de su interés son la nobleza, la heráldica, la cartografía y los códices históricos indígenas.

 

Resumen

El presente trabajo hace un recorrido por la historia de Azcapotzalco, desde el siglo XIII hasta la segunda mitad del siglo XVI. En él se analizan cuestiones como el significado de su fundación, su organización interna, el origen de sus dos parcialidades étnicas (Tepanecapan y Mexicapan) y la reconstrucción de los linajes que gobernaron en ellas. Aspectos muy importantes para comprender, desde una perspectiva histórica, el modo de actuación de algunos personajes vinculados con Azcapotzalco, ante ciertos eventos históricos. De esto también se hablará en este trabajo, a modo de reflexión final.

Palabras clave: Azcapotzalco, altepetl, etnicidad, época prehispánica y colonial.

 

Abstract

This study consists of an overview of Azcapotzalco's history from the 13th till the second half of the 16th century. Issues that will be analyzed are its foundation, its internal organization, the origin of the its two ethnic parcialidades, Tepanecapan and Mexicapan, and the reconstruction of the governing lineages. These are important to understand, from a historical perspective, the ways in which certain persons from Azcapotzalco responded to historical events, which will be discussed in the final reflections.

Keywords: Azcapotzalco, altepetl, ethnicity, prehispanic and colonial period.

 

LA FUNDACIÓN DE AZCAPOTZALCO

En el siglo XVII, Ixtlilxóchitl llevó a cabo una gran síntesis del poblamiento de las orillas del gran lago de Texcoco, una vez que el chichimeca Xólotl se convirtió en el nuevo señor de la tierra, doblegando a los pueblos toltecas que habían sobrevivido a la caída de Tula. Contaba para ello, entre otros documentos, con el Códice Xólotl.1

La plancha II del Códice Xólotl representa a Xólotl y a su gente tomando posesión de aquellas tierras, asentándose y fundando nuevos pueblos alrededor de Tenayuca, su centro político. En la misma plancha lo vemos haciendo también varios repartos de tierras a algunos grupos chichimecas que llegaron poco después.2 Se trataba de los tepanecas, los otomíes y los acolhuas, cada uno encabezado por un líder político, los cuales arribaron a la región en el siglo XIII (figura 1).3 Aunque en el Códice Xólotl no se dice de dónde venían, por el mero hecho de verlos vestidos con pieles y llevando un arco y una flecha en su mano podemos saber que se trataba de pueblos de filiación chichimeca.4 Es decir, gente asociada a la tradición de Chicomóztoc, las Siete Cuevas.

Dice la historia que Xólotl casó a su hija Cuetlaxxochitzin con Acolhua, líder de los tepanecas, y que ambos se fueron a fundar Azcapotzalco.5 La arqueología, sin embargo, muestra que Azcapotzalco era una metrópolis desde época teotihuacana, donde hubo continuidad habitacional hasta la llegada de estos grupos chichimecas.6 Un asunto que permite aquí aclarar que cuando en los documentos históricos se habla de la fundación de un altepetl (pueblo), habría más bien que hablar de su refundación, la cual implicaba la imposición de un nuevo tlatocayotl o señorío en ese altepetl. Es lo que en definitiva hizo Xólotl al poner a miembros de su linaje al frente de los pueblos que estaban bajo su control. Por ello puede decirse que desde el punto de vista histórico, el principio de un tlatocayotl implicaba el inicio de un nuevo tiempo.

 

LA LLEGADA DE LOS MEXICAS-TENOCHCAS A AZCAPOTZALCO

Desconocemos cómo los tepanecas liderados por Acolhua se repartieron la tierra una vez que se asentaron en Azcapotzalco, pero lo que sí sabemos es que durante la Colonia había allí una fuerte presencia de "mexicanos", como en ese tiempo se acostumbraba a denominar a los tenochcas y no a los tlatelolcas.7 Para rastrear el origen de estos tenochcas hay que remontarse a sus historias de la peregrinación, cuando, procedentes de Aztlan-Teoculhuacan, pasaron por la capital tepaneca.8 Dos documentos se refieren a este paso: el Memorial de Chimalpáhin y la Tira de la peregrinación. Según el primero, poco después de la fundación de Azcapotzalco llegó a esta tierra un grupo de mexicas peregrinantes, que tras pasar por la capital tepaneca fue a establecerse en Chapultepec, donde sufrieron el hostigamiento por parte de varios pueblos comarcanos. Fue entonces cuando los liderados por un tal Acolnahuácatl fueron a esconderse en Azcapotzalco: "allí donde redundan las hormigas; lo acompañaron muchos de los mexica que allá se fueron a reunir en Azcapotzalco Mexicapan" (Chimalpáhin, 1991:147, 153, Memorial).

Por lo que respecta a este relato, hay que tener presente que cuando el cronista lo escribió, Mexicapan estaba plenamente constituida, de ahí que en su obra aparezca ya el nombre de una colonia que en tiempos de la migración apenas se empezaba a conformar. De hecho, la Tira de la peregrinación es la que así lo corrobora, mediante una escena en la que vemos a los migrantes tenochcas pasar por aquellas tierras (figura 2). Fue Pérez Rico (2003:9-10) quien identificó que los sitios de Amalinalco, Pantaco [sic:Pantitlan] y Acolnahuácatl allí representados no eran otros que Santa María Malinalco, Pantaco y San Bernabé Acolnahuácatl, ubicados al este de Azcapotzalco.9 Eso explica que en el códice, y entre esas tierras, se representara a su tlatoani Tezozómoc, hijo y sucesor de Acolhua, el "fundador" de Azcapotzalco. La intención era clara: señalar que a su paso, Tezozómoc le repartió a los tenochcas algunas de sus tierras para que allí viviesen. Estas tierras no eran otras que las que después se conocerían como Mexicapan, debido a los colonos mexicas-tenochcas que en ellas habitaban.

 

EL PAPEL DE ITZCÓATL EN LA TRANSFORMACIÓN DE AZCAPOTZALCO

En 1426 moría Tezozómoc.10 Fue durante sus funerales cuando su hijo Maxtla, al que su padre había hecho señor de Coyoacan, asaltó Azcapotzalco y se hizo con el trono, despojando a su hermano Tayatzin de él.11 No conforme con esto, y a sabiendas de que Chimalpopoca de Tenochtitlan y Tlacatéotl de Tlatelolco confabulaban con su hermano Tayatzin, Maxtla los mandó matar, dándose inicio así a la guerra tepaneca.12

Pero de acuerdo con Santamarina novillo (2006:374-391), esta historia sobre la confabulación no era más que una tesis oficial que enmascaraba otra realidad: la de un golpe de estado gestado por Itzcóatl, que de otra manera difícilmente hubiera llegado al trono tenochca.13 ¿Los motivos? Su muy cuestionada legitimidad.

Itzcóatl era hijo de Acamapichtli, el fundador de la casa real de Tenochtitlan. Sin embargo, las fuentes de la Crónica X siempre pusieron de manifiesto la baja condición social de su madre, a la que tachaban de esclava o verdulera de Azcapotzalco.14 O sea, una mujer no apta para que su hijo se convirtiera en tlatoani, pues sólo algunas cihuapipiltin eran las elegidas como madres de futuros tlatoque (Carrasco, 1984:43, 51-52). Pero detrás de esas acusaciones hay algo más. Aunque ninguna fuente lo dice explícitamente, es muy probable que su baja condición también tuviera que ver con su lugar de procedencia. No porque fuera de Azcapotzalco sino por ser de Azcapotzalco-Mexicapan, que tan sólo tenía estatus de colonia. Al menos, así lo dan a entender las medidas que implantó Itzcóatl en el altepetl de su madre.

Hasta el presente se ha venido diciendo que tras la conquista de 1428, Azcapotzalco se sumió en un periodo de oscuridad. Sin embargo, nada más lejos de la verdad. Lo que Itzcóatl hizo fue castigar duramente a los tepanecas. Y aunque les respetó el señorío, les arrebató una gran porción territorial –la relativa a Mexicapan– donde implató un tlatocayotl de origen tenochca, dándole a la colonia de su madre el estatus de altepetl.15 No contento con esto, el siguiente paso fue quitarle a Azcapotzalco la categoría de capital tepaneca a favor de Tlacopan, cuya casa real no era más que una extensión de la casa real tenochca (Castañeda de la Paz, en prensa). A partir de entonces, Azcapotzalco quedó dividida en Tepanecapan y Mexicapan, con dos tlatoque al frente. En este contexto se entiende perfectamente que a modo de protesta, Itzcóatl fuese tachado de ilegítimo por los tlatelolcas, autores de la Crónica X, quienes debían estar conmocionado por el castigo inflingido a la casa real de la que ellos procedían (Azcapotzalco-Tepanecapan) y asustados ante el auge del que comenzaba a gozar Mexicapan (véase nota 8).

 

LA CONSTITUCIÓN INTERNA DE AZCAPOTZALCO: MEXICAPAN Y TEPANECAPAN

De manera clara y concisa se podría decir que el altepetl era un territorio soberano donde habitaba una población multiétnica. Sin embargo, dada la complejidad de su organización interna, autores como Lockhart (1999) establecieron dos categorías claramente definidas: el altepetl simple y el altepetl compuesto. Según este investigador (ibidem, p. 29-32), el altepetl simple era aquel que se organizaba en torno a una serie de partes constitutivas llamadas tlaxilacalli (barrios), cada una con un nombre propio y con un soberano dinástico para el conjunto de todas las partes: el tlatoani. El altepetl compuesto, por su parte, seguía estos mismos principios básicos de organización. Es decir, sus partes constitutivas principales no eran ya tlaxilacalli sino una serie de altepetl simples, al que los españoles llamaron parcialidades. Esto quiere decir que cada altepelt simple contaba con sus respectivos tlatoque y con la organización interna que ya hemos visto (ibidem, p. 36-37). Con base en este esquema podríamos entonces decir que Azcapotzalco fue en su origen un altepetl simple, que a partir de 1428 pasó a convertirse en un altepetl compuesto.

Ahora bien, fue también Lockhart (ibidem, p. 43-45) quien llamó la atención sobre un tipo de organización dual, al observar que muchos altepetl del centro de México contaban con dos porciones territoriales contiguas, cada una con su propio jefe, o uno para ambas. Un tipo de organización que todo apunta a que tuvo que ver con la filiación étnica de las parcialidades, como se pone de manifiesto en varios altepetl.16 Uno de los mejores ejemplos de esto lo presenta Azcapotzalco, dividido en Tepanecapan y Mexicapan, pues mientras en la primera de esas parcialidades habitaban los chichimecas-tepanecas, en la segunda vivían los mexicanos (tenochcas).

Gracias a varios documentos resguardados en diferentes archivos se ha podido determinar que Tepanecapan ocupaba la porción territorial ubicada al oeste de la cabecera, donde estaba el antiguo centro ceremonial, después sustituido por la parroquia de San Felipe y Santiago el Menor, mientras que Mexicapan estaba al oriente de la misma (figura 3). Y mientras Tepanecapan contaba con doce barrios o tlaxilacalli, Mexicapan tenía catorce, sin ser esta división muy rígida, pues siempre había barrios de una u otra filiación en las tierras vecinas.17 Lo anterior explica que la parroquia de Azcapotzalco estuviera dedicada a San Felipe y a Santiago el Menor. Aunque ambos santos celebraban su fiesta el mismo día –el 3 de mayo–, parece que San Felipe era el patrón de los tepanecas. Es lo que se concluye a partir de cierto cantar que se compuso para la fiesta de San Felipe, con motivo de la entrega que el rey hizo de un escudo de armas a los de Azcapotzalco-Tepanecapan, en el año de 1564 (en Cantares mexicanos, 1985:268-269, fol. 41r).

Lo anterior es lo que explica que en el folio 34v del Códice Osuna, elaborado en la segunda mitad del siglo XVI, al pintar al encomendero de Azcapotzalco, también se pintara a sus dos autoridades indígenas. Una con un glifo de filiación étnica (una piedra) para indicar que se trataba del señor de Tepanecapan;18 la otra, sin glifo, debía ser la de Mexicapan.

Un caso muy particular en todo este asunto fue el de San Juan Tlilhuacan, que aunque en su origen era un barrio de tepanecas (AGN-I, v. 73, exp. 10, fol. 278r), estaba conformado por vecinos de ambas parcialidades. Su ermita tenía como titular a San Juan, aunque "Los mexicanos adoraban a San Juan Bautista, el 24 de junio y los tepanecas a San Juan Evangelista el 27 de diciembre. Hacían sus fiestas por separado, hasta que vino gente de razón que los convenció para que celebraran la fiesta juntos el 24 de junio. Todo esto pasó hace mucho." (Testimonio del Sr. José Castillo, en Lastra de Suárez y Horcasitas, 1976:106).19 La gente "de razón" a la que se refería José Castillo no era otra que el señor Tomás Arroyo, presidente municipal de Azcapotzalco, quien en el año de 1918 fue la persona que se encargó de disolver la división de mexicanos y tepanecas en el barrio. Y debido a que él era de la parcialidad de los mexicanos, suprimió la fiesta a San Juan Evangelista, momento a partir del cual, mexicanos y tepanecas celebrarían conjuntamente su fiesta el 24 de junio. O sea, el día de San Juan Bautista, patrón de los mexicanos (Barrios, 1957:287-288). La medida no fue del agrado de ninguna de las dos parcialidades, pero fueron los mexicanos los más beneficiados, de ahí que todavía hoy haya entre la población gente mayor que saque a relucir con orgullo su identidad mexicana.

 

LOS GOBERNANTES DE MEXICAPAN Y TEPANECAPAN DESPUÉS DE 1428

Decía fray Diego Durán (1995, I, cap. IX:131) que una vez conquistado Azcapotzalco, en 1428, Itzcóatl prohibió que este altepetl volviese a tener reyes. Sin embargo, nada más lejos de la verdad. Azcapotzalco no sólo no se destruyó sino que los tenochcas respetaron el tlatocayotl tepaneca, además de implantar un tlatocayotl mexica vecino, con miembros de su casa real. Existe una cita de Ixtlilxóchitl, que aunque no está exenta de problemas, es muy importante para lo que aquí se pretende demostrar. Ésta dice: "Asimismo, en este año [1489] se dio principio de algunos señoríos, como fueron Tezozómoc que fue el primero de Azcapotzalco, después de su ruina y destrucción; y en Itztapalapan Cuitlahuatzin, que ambos eran descendientes de la casa real de México" (Ixtlilxóchtitl, 1985, cap. LX:157158; cap. XXXIV:88. La cursiva es mía).

Aunque Ixtlilxóchitl situó este pasaje en el tiempo de Ahuízotl (1489), y aunque señaló que que Tezozómoc y Cuitlahuatzin eran hijos del mencionado tlatoani tenochca, puede afirmarse de manera categórica que Ixtlilxóchitl confundía personajes y acontecimientos históricos. En primer lugar, porque la única ruina y destrucción que sufrió Azcapotzalco fue la de 1428; en segundo lugar, porque Tezozómoc y Cuitlahuatzin no fueron hijos de Ahuízotl sino de Itzcóatl.20 Aclarado este asunto, tenemos que lo que Ixtlilxóchitl venía a decir es que tras la guerra de 1428, quien se asentó en el trono de Azcapotzalco era un hijo de Itzcóatl llamado Tezozómoc. El motivo de decir que se trataba de "el primero de Azcapotzalco" es porque, aunque la fuente no lo especificaba, lo era de la parte de Mexicapan.

Ahora bien, debido a que este hijo de Itzcóatl tenía el mismo nombre que el fundador del imperio tepaneca, el autor anónimo de la Historia de los mexicanos... (1979:58) confundió en su obra al Tezozómoc del siglo XIII con el Tezozómoc del siglo XV.21 No obstante, la prueba más firme de que Itzcóatl tenía un hijo con este nombre, y que éste fue tlatoani de un altepetl, la tenemos en la Genealogía de Pedro Dionisio,22 en la que aparece sentado sobre un asiento de petate con respaldo (tepotzoicpalli) y portando la xiuhhuitzolli o diadema de turquesa como el resto de tlatoque (figura 4). Puesto que no gobernó en el altepetl de su padre, y debido a que las fuentes antes citadas dicen que lo hizo en Azcapotzalco, se infiere que lo hizo en Azcapotzalco-Mexicapan.

Tezozómoc fue padre de Axayácatl, Tízoc y Ahuízotl, pero como todos sus hijos estaban destinados a gobernar en Tenochtitlan, a raíz de un sistema colateral de sucesión impuesto por Itzcóatl, a Azcapotzalco-Mexicapan fue a gobernar su nieto Tezozómoc Acolnahuácatl, hijo de Axayácatl (figura 5). Las fuentes son muy fragmentarias a este respecto, pero hay un escueto pasaje que así permite inferirlo. Es aquél donde se dice que a Tezozómoc de Azcapotzalco se le dio muerte por motivos de incesto (Ixtlilxóchitl, 1985, cap. LXXI:180). Debido a que este suceso tuvo lugar en 1509, ese Tezozómoc no podía ser el hijo de Itzcóatl sino su nieto, Tezozómoc Acolnahuácatl, a quien es frecuente que en la obra del cronista acolhua se le mencione sin su segundo nombre.23 No obstante, un argumento de mayor peso es quizás el hecho de saber que Tezozómoc Acolnahuácatl era el padre de don Carlos Oquiztzin, a quien los españoles encontraron gobernando en Azcapotzalco-Mexicapan cuando llegaron:

El hijo del rey Axayacatzin de Tenochtitlan que se llamó Tezozomoctli Acolnahuacatl engendró dos hijos, el 1 llamado Don Diego Huanitzin, que se convirtió después en rey de Tenochtitlan y el 2 el llamado Don Carlos Oquiztzin, príncipe de Tenochtitlan. Mas Don Diego Huanitzin primeramente había sido rey de Ecatepec, llegando en su tiempo allá los "españoles". Don Carlos Oquiztzin era rey de Azcapotzalco Mexicapan. (Crónica Mexicayotl, 1992:164. La cursiva es mía).

Oquiztzin aparece en la lista más completa que tenemos de los gobernantes de Azcapotzalco, fechada en 1562, la cual fue presentada en el pleito que Azcapotzalco y Tlatelolco tenían por la posesión de un ojo de agua ubicado en San Bernabé Acolnahuácatl. Por la parte de Azcapotzalco se personó su gobernador, un tal don Baltasar, llevando consigo la mencionada lista, en la que se podía leer:

y en los tiempos pasados fue señor natural del dicho pueblo un cacique llamado Tezozomoctli y después de él Maxtlatzin, al cual sucedió otro que se decía Zehuatzin y luego otro nombrado Yectlitezin y después Tehutle Huacatzin y después de él Oquiztzin y consecutivamente fue su señor don Felipe Xochiliuitl, y ahora es cacique don Baltasar (AGN-T, V. 1, exp.1, fol. 33v).

El problema con este listado es que entre Maxtla y Oquiztzin no aparecían ni Tezozómoc ni Tezozómoc Acolnahuácatl. Otro aparente problema fue leer en los Anales de Cuauhtitlan (1992, párr. 222:63) que el señor que gobernaba en Azcapotzalco a la llegada de los españoles no era Oquiztzin sino Teuhtlehuacatzin, quien también aparecía en el listado de 1562 como "Tehutle Huacatzin". Sin embargo, sabiendo ya de antemano que en ese entonces gobernaban en Azcapotzalco dos señores, facilmente se pudo inferir que si Oquiztzin era el señor de Mexicapan, Teuhtlehuacatzin debía ser el señor de Tepanecapan. El siguiente paso era entonces determinar qué señores del listado eran de Mexicapan y cuáles de Tepanecapan (figura 6).

Lo anterior permitió establecer como hipótesis que en 1562, don Baltasar tuviera dos listados: uno con los gobernantes de Tepanecapan, desde Tezozómoc hasta Teuhtlehuacatzin, y otro con los gobernantes de Mexicapan, desde don Carlos Oquiztzin a don Felipe Xochilíuitl. Así, mientras el primero llegaba hasta el periodo de la Conquista, el segundo empezaba justo en ese momento, aunque ambos listados quedaron hilvanados como si de uno sólo se tratase. El motivo de este ajuste es evidente. En 1561 gobernaba ya en Tepanecapan don Hernando de Molina, mientras que en Mexicapan lo hacía don Baltasar Hernández, pues ambos aparecen como firmantes de una carta en ese mismo año (en Pérez Rocha y Tena, 2000:213225). Ese don Baltasar era el gobernador que en 1562 estaba inmerso en el pleito con Tlatelolco por el mencionado ojo de agua que, hay que recordar, estaba en el barrio de San Bernabé Acolnahuácatl y, por tanto, en la parcialidad de Mexicapan. Este hecho explica por sí solo que fuera necesario presentarse en el pleito con un listado de los señores de Mexicapan, puesto que a través de ellos se legitimaba la posesión del ojo de agua en cuestión. Ahora bien, que a ese listado se le pegara la relación de los señores tepanecas desde el tiempo de Tezozómoc tiene su propia lógica, si sabemos que los argumentos esgrimidos para defender la posesión de esa heredad se remontaba a los inmemoriales tiempos del creador del imperio tepaneca, que fue el que estableció los linderos entre Azcapotzalco y Tlatelolco. Por tanto, de nada le valía a don Baltasar remontarse a los orígenes de la casa real de Mexicapan porque quien verdaderamente daba legitimidad a la antigua posesión de las tierras del altepetl de Azcapotzalco, independientemente de si esas tierras estaba en Mexicapan o no, era el fundador de su imperio: el tepaneca Tezozómoc. Con ello, es fascinante ver la ligereza con la que en situaciones así se jugaba con la información histórica del pasado.

Lo anterior permite concluir que, como indica la señalada lista, a don Carlos Oquiztzin lo sustituyera don Felipe Xochilíuitl y no su hijo, don Alonso Tezozómoc, que, debía ser muy niño cuando murió su padre.24 Esto explicaría que, como sucedió en otras partes, muchas personas a las que nunca les hubiera correspondido el cargo aprovecharan las circunstancias para hacerse con él.

Con respecto a la parte de Tepanecapan, lo que tenemos es que a Maxtla lo sucedió Zehuatzin, a éste un señor llamado Yectlitezin, y a éste el ya mencionado Teuhtlehuacatzin (figura 6). Todo parece indicar que eran descendientes de Tezozómoc, pero es algo que no puede afirmarse con rotundidad porque no hay información al respecto. Tampoco sabemos nada del origen de don Diego de León Tocnotlatémol, que como bien señaló Barlow, estaba en el gobierno tepaneca en 1536, donde todavía permanecía en 1551.25 Don Diego no era otro que el tacatecle que en 1538 estuvo encarcelado durante 100 días, acusado de tener ocultos varios bultos sagrados y obligar a algunas personas a ejercer su culto (Procesos de indios..., 2002:100-101). Que don Diego y don Felipe [Xochiliuitl] gobernaban al mismo tiempo lo corroboró cierto testigo, cuando en esas averiguaciones dijo que el otro tacatecle de Azcapotzalco se llamaba don Felipe (ibidem, p. 102).

Don Diego de León Tocnotlatémol murió en 1555.26 Debido a que su hijo era menor de edad, el virrey convino que gobernara don Hernando [de Molina] (AGN-M, v. 4, fol. 244r), que es quien firmó una carta con don Baltasar Hernández de Mexicapan en 1561 (en Pérez Rocha y Tena, 2000: 213-225), el mismo que un año después estaba inmerso en el pleito con Tlatelolco. Con esto queda reconstruida la lista de señores que gobernaron en cada una de las parcialidades de Azcapotzalco a partir de 1428 y durante buena parte del siglo XVI, demostrando así que ni Azcapotzalco ni su señorío fueron destruidos.

 

EL GOBIERNO DUAL DE AZCAPOTZALCO EN LA COLONIA

La división étnica de Azcapotzalco de la que aquí se viene hablando plantea otra serie de interrogantes, relacionados con la organización política del altepetl. Y es que si cada parcialidad tenía su propio tlatoani, cabría preguntarse si cada uno gobernaba a su gente desde su propio palacio o tecpan, o si estos tlatoque se turnaban en el gobierno y gobernaban desde un solo tecpan.

Varios documentos de archivo confirman que los tlatoque de cada parcialidad ostentaron el poder simultáneamente y, por tanto, que cada uno gobernaba a la gente de su parcialidad. Sin embargo, será el Plano topográfico de la Villa de Bustamante y Quintanar (Azcapotzalco), elaborado en 1854, donde puede verse cómo en el centro del pueblo todavía estaba el tecpan de los tepanecos, frente a la parroquia de San Felipe y Santiago el Menor, y el tecpan de los mexicanos, a un costado de la misma, cada uno en la parte donde se disponían la mayoría de sus respectivos barrios (figura 7).27 Esto explica que el autor anónimo de la Historia de los mexicanos... dijera en su obra, entre 1527 y 1531, que en Azcapotzalco "siempre ha habido allí dos señores, y ágora los hay" (Historia de los mexicanos... 1979:58).28 Ahora bien, por los documentos de archivo sabemos que cada uno de esos señores estuvo asistidos por dos alcaldes, al menos hasta 1558. Fue en ese año cuando debido a las frecuentes quejas de la población, que acusaban a los alcaldes de no impartir la justicia por igual en cada parcialidad, el virrey emitió una cédula para que a partir de entonces se eligiesen tan sólo a dos alcaldes para ambas parcialidades:

Yo don luys etc por quanto los naturales del pu[ebl]o de escapuçalco están debididos y repartidos en dos p[ar]tes y en el ay dos señores de uno de la p[ar]te de tepanecapa y el otro de la p[ar]te de mexi[ca]pa donde ay dos gobernadores y se a tenydo y tiene por costumbre de nombrar el d[ic]ho pu[ebl]o dos al[ca]ldes en cada un año q[ue] tiene cargo y cuydado de administrar justicia a los naturales del cada uno de los dos al[ca]ldes en la p[ar]te q[ue] le cabe y por que de no conoçer los dos al[ca]ldes en cada uno dellos generalmente en todos los negocios q[ue] se ofreçen ansy a los de una p[ar]te como a los de la otra entrellos subçeden grandes ynconbenientes y se dexan de castigar los exçesos y delitos q suceden [...] Conbyene q[ue] los dos al[ca]ldes questan nombrados y se nombraren de aqui adelante en d[ic]ho pu[ebl]o sean una misma cosa y administren justiçia entre los naturales ansy en la una p[ar]te como en la otra syn quen esto aya dibisión alguna [...] aunque digan q[ue] no es de su gobernaçion de manera q[ue] los dos al[ca]ldes sean una misma cosa syn q[ue] en esto aya división ni ssancion alguna [...] en mexico a tres de agosto de 1558 (AGN-M, v. 4, fol. 201r. La cursiva es mía).

Pero para 1572 la situación había vuelto a cambiar, esta vez más drásticamente. En la descripción eclesiástica que hizo el arzobispo Alonso de Montúfar se señaló que en ese año había ya había en Azcapotzalco un gobernador, dos alcaldes, cuatro regidores, además de otras autoridades menores del cabildo (AGI-M, v. 336A, R2, doc. 104, fol. 1v). Es decir, que por entonces, y durante todo el periodo colonial, uno de los gobernadores del altepetl (ya fuera el tepaneca, ya fuera el mexicano) era el que ejercía el cargo, asistido por un alcalde mexicano y otro tepaneca, así como por dos regidores de cada una de las partes.29 Varios documentos del periodo colonial tardío lo ponen de manifiesto al señalar cómo las elecciones al cargo de gobernador seguían siendo de carácter anual y cómo un año le tocaba el turno al gobernador tepaneca y otra al gobernador mexicano:

que ha sido costumbre el hazer su eleccion de parcialidad de tepanecos en cada un año en el uno elixiendo Gobernador desta Parcialidad y alcaldes de los mexicanos y otro Año el Gobernador y Alcalde de dicha Parcialidad de los tepanecos [sic: mexicanos] de suertte que quando es Gobernador el de la Parcialidad de los tepanecos es tambien Un Alcalde de ella y otro de la Parcialidad de los mexicanos y quando el Gobernador es Mexicano los tepanecos elixen Un Alcalde de su Parcialidad sin Yntrometerse unos con otros [...] (AGN-I, v. 30, exp. 316, fol. 288v. La cursiva es mía).

La cita anterior pone además de manifiesto cómo la elección se hacía por votación entre tres candidatos al cargo, bajo la supervisión del párroco de la cabecera. Las mujeres tenían prohibida la entrada al tecpan y también los hombres ebrios, con el fin de que éstos no hicieran una elección equivocada en perjuicio de su pueblo. Recontados los votos, se proclamaba en voz alta, en náhuatl y en español, quién había sido el ganador (AGN-I, v. 56, exp. 25, fol. 43r-44r; exp. 114, fol. 195r). Lo mismo se hacía con el resto de las autoridades de cada una de las partes (alcaldes y regidores generalmente). Lamentablemente no se ha hallado el documento que exponga los motivos que llevaron a suprimir el gobierno simultáneo y compartido en Azcapotzalco, que fue sustituido por el de rotación anual entre los dos linajes. Sea como fuere, cada parte siguió gobernando desde su cabildo el año que le tocase, como certifica el Plano topográfico de la Villa de Bustamante y Quintanar (Azcapotzalco) antes comentado.

 

REFLEXIONES FINALES

Los datos analizados demuestran que ni Azcapotzalco se destruyó a raíz de la conquista de Itzcóatl en 1428, ni sus señores fueron apartados del poder. Lo que sí sucedió es que el altepetl fue duramente castigado por Itzcóatl al ser relegado de su estatus de capital del pueblo tepaneca a favor de Tlacopan y al habérsele arrebatado una importante porción de sus tierras para fundar allí un tlatocayotl tenochca. Prueba de que los señores tepanecas siguieron gobernando en Azcapotzalco, a la par de los mexicastenochcas, es que en plena conquista española, mientras Oquiztzin era el señor de Mexicapan, Teuhtlehuacatzin era el señor de Tepanecapan. Una situación que pervivió, con algunos cambios, durante buena parte del periodo colonial. Ahora bien, así como puede afirmarse que los señores de Mexicapan eran miembros de la casa real de Tenochtitlan y descendientes de Itzcóatl, difícil es saber si los señores que gobernaron en Tepanecapan pertenecían al linaje de Tezozómoc. Aunque las fuentes coloniales no dan ninguna información a este respecto, todo apunta a que así fue, en tanto que la sucesión en el gobierno parece que siguió siendo de padre a hijo. En cualquier caso, en lo que aquí quiero incidir es en un par de eventos históricos que quizás, a partir de ahora, se pueden analizar desde otro punto de vista. El primero está relacionado con el papel que jugó Maxtla en la historia de Azcapotzalco; el segundo tiene que ver con el modo de actuación de los nobles tenochcas en plena conquista española de Tenochtitlan.

Respecto al primero, sabemos que en tiempos de Tezozómoc se fundaron varios altepetl con sus respectivas tlatocayotl. Uno de ellos fue Tlacopan, cuando Tezozómoc envió allí a uno de sus hijos a gobernar. Otro fue Tenochtitlan. Ahora bien, si tenemos en cuenta que las alianzas matrimoniales entre Tlacopan y Tenochtitlan fueron muy fuertes desde los orígenes de sus respectivas historias, podríamos incluso llegar a decir que miembros de la casa real tenochca eran los que en realidad gobernaban en Tlacopan. Un asunto que por sí mismo explicaría que Itzcóatl ocupara a este pueblo como la nueva capital tepaneca y que Maxtla, viendo los tentáculos de Tenochtitlan en los altepetl tepanecas, diera un golpe de estado en Azcapotzalco, ante un padre y un hermano muy condescendientes con los tenochcas. A la vista está lo que sucedió en Mexicapan. Analizadas las cosas de esta manera, habría que hacerle justicia a Maxtla y poner en entredicho su apodo de tirano con el que se le tacha en muchas de las crónicas.30

El otro acontecimiento se desarrolla entre 1519 y 1521, cuando en plena conquista de Tenochtitlan, el sacerdote encargado del bulto de Huitzilopochtli que se resguardaba en el Templo Mayor fue sacado de la ciudad. Hasta hace poco cabía preguntarse por qué había sido llevado a Azcapotzalco, sobre todo considerando que ese bulto sagrado era el que legitimaba a los señores tenochcas en el gobierno de su ciudad. Sin embargo, después de saber de la existencia de Mexicapan y los fuertes lazos que unían a ambos altepetl, se comprende que los sacerdotes se llevaran el bulto a Azcapotzalco. Aunque las fuentes no especifican que lo escondieron en la parte de Mexicapan, la Pintura de los ídolos del templo de Huitzilopochtli sí lo hace, de ahí que el tlatoani que en ella se representó fuese Oquiztzin, el señor de Mexicapan.31 Esto también explicaría que después de que Cuauhtémoc y otros nobles fueran interrogados en Coyoacan, a donde se los llevó Cortés tras conquistar Tenochtitlan y Tlatelolco, cierta fuente mencionara que se fue a Azcapotzalco (Anales de Tlatelolco, 2004:121, 123). Lo que muy probablemente hizo fue refugiarse en Azcapotzalco-Mexicapan.

 

BIBLIOGRAFÍA

Documentos de archivo

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AGN-Bn Archivo General de la nación, Ramo Bienes Nacionales

AGN-I Archivo General de la Nación, Ramo Indios

AGN-M Archivo General de la Nación, Ramo Mercedes

AGN-T Archivo General de la Nación, Ramo Tierras.

BNAH-AH Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Archivo Histórico, Colección Antigua

Mapoteca Mapoteca Orozco y Berra, Colección Orozco y Berra

UDLAP Universidad de las Américas, Puebla

 

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NOTAS

1 El presente trabajo es un avance de las investigaciones realizadas por la que aquí suscribe, las cuales serán publicadas en el libro titulado "Conflictos y Alianzas en momentos de cambio: Azcapotzalco, Tlacopan, Tenochtitlan y Tlatelolco (siglos XII al XVI)".

2 Véase también Ixtlilxóchitl (1985, caps. IV-VI:14-20), quien ofrece detalles de cómo leer esta pictografía.

3 Véase plancha II. Algunos arqueólogos sitúan esta llegada entre 1220-1272 d.C. (Manzanilla López, 2007:126; Córdoba Barradas, 2007:139-140). Son los que aquí seguimos, pues las fechas proporcionadas por Ixtlilxóchitl resultan demasiado tempranas. Según este cronista, y dependiendo de la parte de su obra que se consulte, los tepanecas y otros grupos llegaron en 1011 y 1063 (Ixtlilxóchitl, 1975:296; 1985, cap. V:17). Santamarina Novillo (2006:252-253) optó por situar este acontecimiento entre la segunda mitad del siglo XII y primera del siglo XIII.

4 Ixtlilxóchitl (1985, cap. V:17) comenta que se trataba de grupos chichimecas que provenían de la provincia de Michoacán. Posiblemente lo hizo al ver que estos grupos aparecían entrando a la Cuenca de México por la región noroccidental. Para la peregrinación y fundación de Azcapotzalco en los Anales de Tlatelolco y Torquemada véase Castañeda de la Paz (en prensa a), quien después de realizar un análisis filológico de esos documentos, explica por qué su información no se puede utilizar para entender la historia de este grupo en cuestión.

5 Véase asimismo Ixtlilxóchtil (1985, cap. V:17).

6 Es lo que se infiere de la cerámica coyotlatelco, asociada a la caída de Teotihuacan; la naranja a brochazos, afín a la tradición tolteca en el área; y, finalmente, la azteca II, vinculada a los grupos chichimecas. González Rul (2007:90-91) es quien hace referencia a los vestigios teotihuacanos, con base en los recorridos de Gamio en San Miguel Amantla (Azcapotzalco). Para la Coyotlatelco véase Piña Chan (en Guilliem Arroyo, 2006:338), mientras para la presencia de cerámica tolteca que desaparece ante la presencia de la Azteca II puede consultarse Córdoba Barradas (2007:138). Hay autores que sugieren que la cerámica coyotlatelco (650 d.C.-950 d.C.) es afín a los grupos otomíes (en Guilliem Arroyo, 2006:338-339; en Sugiura, 2001:381). Grupos con los que Carrasco (1950) vincula a los tepanecas.

7 En los documentos de archivo es muy frecuente ver cómo durante la Colonia, los tenochcas empezaron a conocerse con el apelativo de mexicanos. Así los denominaba, incluso, los propios tlatelolcas.

8 Es importante tener presente que los tlatelolcas no formaban parte de la migración tenochca. Esto se concluye a partir del análisis comparativo entres dos grandes grupos documentales: la Crónica X, compuesta por la Crónica mexicana, el Códice Ramírez y las obras de Durán, Tovar y Acosta (véase Barlow, 1945), y el Códice Y, comprendido por Tira de la peregrinación o Códice Boturini, el Códice Aubin, el Ms. Mexicain núm. 40 y el Ms. Mexicain núm. 85 (véase Castañeda de la Paz, 2008, 2009). Mientras el Códice Y sería la versión histórica de los tenochcas, procedentes de Aztlan-Teoculhuacan, la Crónica X sería la de los tlatelolcas, originarios de Chicomóztoc, aunque ambos lugares quedaron entrelazados cuando códices y crónicas se reescribieron en la Colonia (op. cit.). Ahora bien, debido a que los miembros de la casa real de Tlatelolco procedían de la casa real de Azcapotzalco, compartiendo por ello una misma historia de los orígenes, es por lo que en la Crónica X aparecen los tepanecas (y por extensión los tlatelolcas) como gente originaria de Chicomóztoc. Sobre todos estos asuntos véase también, Castañeda de la Paz (en prensa a).

9 Véanse las láminas XV-XVI. Por error, alguien en la lám. XI glosó Xaltocan como Azcapotzalco. De estos sitios, Pantaco es el único que ha desaparecido, pues actualmente, están bajo la Unidad Habitacional Pantaco y la estación de ferrocarriles de carga de igual nombre. Los otros dos barrios siguen en pie.

10 Chimalpáhin (1998, II:69, Séptima relación)o Crónica mexicáyotl (1992:100), entre otros. Ixtlilxóchitl (1985, cap. XXII:55) sitúa la muerte un año después, en 1427. Véase la plancha VIII del Códice Xólotl, donde se describen estos acontecimientos con detalle.

11 En los Anales de Cuauhtitlan (1992, párr. 142:37) Tayatzin aparece como Quetzalayatzin (quetzal+tlayatzin).

12 Sobre la confabulación o las versiones acerca de la muerte de ambos señores pueden verse Ixtlilxóchitl (1975:409; 1985, cap. XXII-XXIV:55-62), Anales de Cuauhtitlan (1992, párr. 139:36, párr. 142:37, párr. 144:38 y párr. 236:66), Crónica mexicáyotl (1992:105-106), Chimalpáhin (1998, II:69, 71, Séptima Relación), Historia de los mexicanos... (1979:60) o Durán (1995, I, cap. VIII:116). Véase asimismo las observaciones de Garduño (1997:74-82).

13 Como Santamarina Novillo (2006:384-385) demuestra, en los Anales tepanecas es donde se pone en evidencia que Chimalpopoca murió en manos de Acolnahuácatl de Tlacopan, con el consentimiento de Itzcóatl y el de Moctezuma Ilhuicamina. La muerte de Chimalpopoca y su hijo legítimo beneficiaba también a Moctezuma Ilhuicamina, pues de lo contrario, difícilmente hubiera llegado él al poder (Castañeda de la Paz, en prensa a).

14 Códice Ramírez (en Crónica mexicana, 1987:45) y Durán (1995, I, cap. VIII:118). Véase también Chimalpáhin (1998, II:79, Séptima relación), quien tuvo acceso a la Crónica X a través de la obra de Tezozómoc. Sobre este asunto, consúltese asimismo Zantwijk (1985:177-179) y Carrasco (1984:60). Estas acusaciones se comprenden mejor si tenemos presente que las fuentes afines a la Crónica X proceden de Tlatelolco (véase nota 8).

15 Gibson (1996:41-42), que advirtió el carácter dual del altepetl de Azcapotzalco, también sostenía que en 1428 fue cuando se implantó allí un tlatocayotl tenochca. Sobre el reparto que los tenochcas hicieron de las tierras de Azcapotzalco véase Durán (1995, I, cap. IX:131) y Chimalpáhin (1998, II:71, 73, Séptima relación), aunque ninguno especifica que se trataba de las tierras de Mexicapan.

16 Partícipe de esta división es también Tenochtitlan y Tlatelolco, los primeros descendientes de los culhuas-toltecas y los segundos, de los chichimecas-tepenecas (véase nota 8). El caso de Tlacopan no resulta tan evidente, aunque es innegable que su altepetl estaba conformado por Tliliuhcan y Tlacopan (en Castañeda de la Paz, en prensa a).

17 En el número de barrios coinciden varias fuentes: una relación elaborada en 1795, sobre las tierras que componen el pueblo de Azcapotzalco (AGN-T, v. 2, exp. 3); un padrón de la parroquia de San Felipe y Santiago de Azcapotzalco, elaborado el 14 julio 1787 (AGN-Bn, v. 388, exp. 9); y un cuadro sobre los pueblos de la feligresía de Azcapotzalco de 1836 (BNAH-AH, v. 258, exp. 6, fol. 1r). Hay otro documento de 1807 que sólo da una relación de 22 barrios, porque sólo se nombraron aquellos de los que se tomaron tierras para cierto reparto (AGN-I, v. 73, exp. 10, fols. 275r-277v y 278r-280r).

18 Sobre la piedra (tetl) como gentilicio para los tepanecas, véase el interesante estudio de Santamarina Novillo (2006:221-228).

19 La información le fue proporcionada a la Dra. Yolanda Lastra por el Sr. José Castillo, tepaneca del barrio de San Juan, nacido en 1902. En Brito Altamirano (2008) pueden verse fotos de principios del siglo XX sobre cómo se decoraba la iglesia los días de San Juan Evangelista y San Juan Bautista.

20 Esto por no mencionar que Cuitlahuatzin nunca fue señor de Itztapalapa y que esta creencia procede de una mala lectura de un glifo, que se confundió con el de Itztapalapa (véase Castañeda de la Paz, en prensa a). Obviamente, no hay que confundir a este señor con el hermano de Moctezuma Xocoyotzin del mismo nombre, que sí fue señor de Itztapalapa.

21 En esta parte de su obra, el autor se refiere al momento en el que Tezozómoc de Azcapotzalco envía a un hijo suyo a Tlatelolco. Se refería al Tezozómoc tepaneca, cuyo hijo, llamado Cuacuauhpitzáhuac, se convirtió en el primero tlatoani de Tlatelolco, según la tradición mexica. Ahora bien, es obvio que el autor anónimo de esta historia lo confundió con el hijo de Itzcóatl al decir que ese Tezozómoc era mexicano. Un error bastante frecuente, determinado por un proceso de estructuración y asimilación histórica, donde personajes del mismo nombre terminan fundiéndose en uno sólo (Vansina 1985:167-172).

22 Hasta ahora, este documento se había conocido con el nombre de Genealogía de los príncipes mexicanos. El cambio de nombre responde a que hoy sabemos que la persona que mandó elaborar el documento fue don Pedro Dionisio. Para un breve estudio de la misma véase Castañeda de la Paz (2011), quien la reproduce a color. A Carmen Herrera agradezco su amabilidad, al haberme proporcionado una copia de este documento.

23 Para otra alusión a este personaje, nuevamente sin el nombre "Acolnahuácatl", veáse Ixtlilxóchitl (1985, cap. XIV:146-147).

24 Oquiztzin aparece representado en la Pintura de los ídolos del templo de Huitzilopochtli, analizada junto a su legajo por la que aquí suscribe (Castañeda de la Paz, en prensa b). Oquiztzin murió en el camino de vuelta de la expedición de las Hibueras, encabezada por Hernán Cortés (1525 o 1526). De la existencia de su hijo sabemos gracias a la Crónica mexicáyotl (1992:171). Se deduce que era muy pequeño porque como se dice en esa fuente, era gobernador de Mexicapan en 1609.

25 UDLAP, Fondo Reservado, Archivo Histórico de Robert Barlow (carpeta 6, numeración 6.4 y 6.62). A este personaje se refiere el fol. 42v de los Cantares mexicanos (1985:272): "y nican Azcapotzalco-Tepanecapan tlatohuani d[on] Diego de leon tocnotlatemol ypa[n] xihuitl 1536 años". no obstante, su nombre en nahuatl (Tocnotlatémol) no está en la traducción al inglés de Bierhorst (1985).

26 Gibson (1996:169), en base a un documento del AGN-M (v. 4, fol. 244r).

27 Mapoteca Orozco y Berra (Colección Orozco y Berra, varilla 1, 695-25). La villa de Bustamante y Quintanar es el nombre que el presidente Antonio López de Santa Anna le dio a Azcapotzalco en 1854.

28 Sabemos que esta fuente se escribió entre 1527 y 1531 por la información de su página 73, donde se dice que el gobernador de Tlatelolco en esos momentos era don Juan Ahuelítoc, quien sabemos que gobernó entre esos años.

29 Gibson (1996:191) ya había observado esta situación a mediados del siglo XVII, con base en un documento del AGN-I (v. 17, fols. 289r-290v), aunque pensó que se trataba de un caso en particular, después de varias elecciones anuladas por el virrey.

30 Todo este asunto se desarrolla con mayor detalle y profundidad en Castañeda de la Paz (en prensa a).

31 Para un análisis en profundidad de esta pictografía y todo el caso alrededor del ocultamiento de varios bultos, entre ellos el de Huitzilopochtli, véase Castañeda de la Paz (en prensa b).

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