SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.45De valeroso quauhpilli a denostado quauhtlahtoani entre los tenochcas: radiografía histórica de don Andrés de Tapia MotelchiuhtzinLa variedad misionera del náhuatl en el Vocabulario en lengua castellana y mexicana y mexicana y castellana de fray Alonso de Molina (1555-1571) índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Estudios de cultura náhuatl

versión impresa ISSN 0071-1675

Estud. cult. náhuatl vol.45  México ene./jun. 2013

 

Artículos

 

La Crónica mexicáyotl: versiones coloniales de una tradición histórica mexica tenochca1

 

The Crónica Mexicayotl: Colonial Versions of a Mexica Tenochca Historical Tradition

 

Gabriel Kenrick Kruell

 

Maestro en Estudios Mesoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente cursa el doctorado en Estudios Mesoamericanos en la misma universidad. Sus temas de investigación son la historia y la cultura de los pueblos nahuas prehispánicos y coloniales.

 

Resumen

El presente artículo propone un avance en las discusiones sobre los problemas historiográficos y las relaciones textuales entre la Crónica mexicáyotl y la hipotética fuente perdida de origen mexica tenochca conocida con el sugestivo nombre de Crónica X. A través de una revisión de las opiniones de los expertos y de los datos disponibles acerca de la Crónica X, de la Crónica mexicáyotl y de la Crónica mexicana, y a un cotejo entre estos dos últimos documentos, se pudo armar una nueva hipótesis de trabajo.

Palabras clave: Crónica mexicáyotl, Crónica X, Crónica mexicana, Tezozómoc.

 

Abstract

This article provides a new perspective regarding historical issues and the textual connections between the Crónica mexicayotl and the hypothetically lost source with Mexica Tenocha origin, commonly known as the Crónica X. This work presents an exhaustive revision, not only of the previous literature, but also of the available data and analysis associated with the Crónica X, the Crónica Mexicayotl, and the Crónica mexicana, as well as a specific comparison between these last two documents.

Keywords: Crónica mexicayotl, Crónica X, Crónica mexicana, Tezozómoc.

 

"Si la Crónica X no existiera, sería necesario inventarla".2 Con este lapidario y cautivante exordio, el joven poeta y antropólogo Robert Barlow planteó, en un artículo de hace más de sesenta años, una hipótesis historiográfica que ha resistido firmemente a la prueba del tiempo. La vigencia del brillante planteamiento del investigador norteamericano es atestiguada por las numerosas citas en las más aclamadas revistas y publicaciones especializadas sobre el México antiguo y por una reciente tesis doctoral de la historiadora belga Sylvie Peperstraete, la cual lleva mucho más allá el camino crítico que Barlow había sólo esbozado.3 Resumiendo hasta el meollo la cuestión, recuerdo que la Crónica X representaría una hipotética fuente en náhuatl extraviada, de la cual derivarían directa o indirectamente cuatro documentos bien conocidos por los historiadores: el primer volumen de la Historia de las Indias del dominico Diego Durán, escrito en 1581; la Crónica mexicana de Hernando de Alvarado Tezozómoc, redactada probablemente hacia 1598; la Relación del origen de los indios del jesuita Juan de Tovar, obra que representa un resumen de la Historia de Durán; y la renombrada Historia natural y moral de las Indias publicada en Sevilla en 1590 por el erudito jesuita José de Acosta, el cual se sirvió de la Relación de su compañero de orden, Tovar, para la composición de algunos pasajes de su magna obra. No cuento en esta reseña al Códice Ramírez, una versión con variantes mínimas del texto de Tovar.

Curiosamente, en el escrutinio de los testimonios históricos derivados de la Crónica X no suele aparecer otra obra fundamental atribuida al historiador indígena Tezozómoc, la conocida Crónica mexicáyotl, escrita en náhuatl.4 Breves referencias a la relación existente entre la Crónica X y la Crónica mexicáyotl se encuentran en los trabajos de Berthold Riese, de la ya mencionada Sylvie Peperstraete y de María Castañeda de la Paz.5 Sin embargo, como veremos más adelante, se trata de observaciones a veces imprecisas, que hacen derivar de la fuente perdida algunos pasajes de la Crónica mexicáyotl que, a mi parecer, no son pertinentes.

Las razones que han dificultado reconocer la Crónica mexicáyotl como documento histórico perteneciente al grupo de la Crónica X son varias: 1) el difícil problema de su autoría, atribuida por la crítica historiográfica alternativamente a Domingo de San Antón Muñón Chimalpáhin y al citado Tezozómoc;6 2) su evidente heterogeneidad a nivel narrativo y estilístico; 3) la inserción, al principio de la narración, de un texto de Alonso Franco proveniente de una tradición histórica mexica diferente de la de Tezozómoc; 4) un importante corte textual que interrumpe abruptamente el relato en el medio del discurso de entronización del primer tlahtoani de Tenochtitlan, Acamapichtli;7 5) la lengua con la cual está escrita la Crónica mexicáyotl, el náhuatl, la cual dificulta su cotejo con los textos castellanos de Durán y Tezozómoc, traducidos o adaptados a partir de la Crónica X.

El objetivo del presente artículo consistirá, por lo tanto, en averiguar qué relación podría tener la Crónica mexicáyotl con la Crónica X y con los documentos derivados de la fuente extraviada. Veremos cómo este problema está íntimamente relacionado con la historia textual de la Crónica mexicáyotl y con las vicisitudes que la llevaron a conformar la obra histórica que conocemos hoy en día.

Partiré de la hipótesis de que la Crónica mexicáyotl, en la versión que ha llegado a nosotros, no es un documento homogéneo cuya autoría pueda ser atribuida integralmente a un solo historiador, sino una obra compuesta por textos heterogéneos, reunidos y adaptados por la mano de Chimalpáhin. La parte atribuible a Tezozómoc sería un texto fragmentario, que habla solamente de la migración de los mexicas, de la fundación de Tenochtitlan y de la entronización del primer tlahtoani Acamapichtli. El texto original de Tezozómoc fue recopilado, recortado y hasta cierto punto modificado por Chimalpáhin para sus particulares fines históricos. Sería precisamente sólo este fragmento, cuyo autor fue Tezozómoc, el que tendría una relación estrecha con los documentos que proceden de la Crónica X, en particular con la Crónica mexicana y la Historia de las Indias de Durán.

Para lograr el objetivo mencionado, seguiré el siguiente camino: primero me dedicaré a una revisión de la hipótesis sobre la Crónica X y acerca de las relaciones entre los documentos procedentes de ella.8 Luego pasaré a un examen de los datos y de los estudios historiográficos disponibles hasta la fecha sobre la Crónica mexicáyotl, para aclarar su estructura interna y la historia de su tradición manuscrita.9 Lo mismo haré con la Crónica mexicana, discutiendo sobre todo los problemas concernientes a su datación y su autoría.

En un segundo momento, propondré un cotejo textual entre algunos pasajes paralelos de la Crónica mexicáyotl y la Crónica mexicana, con el fin de comprobar mi nueva hipótesis. Si se pudiera encontrar afinidades importantes entre estos documentos, quedaría asegurada la pertenencia de la Crónica mexicáyotl al grupo de la Crónica X y se podría formular una nueva propuesta sobre su origen y evolución textual anterior a la forma en la cual la conocemos.

 

LA CRÓNICA X: REVISIÓN DE UNA HIPÓTESIS

La historia de la Crónica X empieza casi un siglo antes de la definición de Robert Barlow, gracias a una brillante, aunque equivocada, idea del mexicano José Fernando Ramírez. El apasionado político e historiador descubrió en 1856 un manuscrito en español en la biblioteca del Convento Grande de San Francisco de la Ciudad de México.10 El códice rescatado, luego bautizado con el nombre de Códice Ramírez por sus discípulos Manuel Orozco y Berra y Alfredo Chavero, fue considerado una traducción al castellano de una historia en náhuatl perdida y escrita originalmente por un autor indígena de México, al cual Ramírez llamó Anónimo.11

La opinión de Ramírez tuvo un gran peso sobre una generación de historiadores mexicanos y fue defendida y desarrollada en diferentes ocasiones hasta el principio del siglo XX por sus alumnos Orozco y Berra y Chavero.12 Sin embargo, varios antropólogos e historiadores de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX se encargaron de rectificar algunos errores en los cuales había incurrido la escuela de Ramírez, estableciendo que el Códice Ramírez no era otra cosa sino una versión de la Relación del origen de los indios del jesuita Juan de Tovar, escrita con base en la Historia de las Indias de Diego Durán y aprovechada por José de Acosta.13

No obstante las equivocaciones de Ramírez, su hipótesis de un texto náhuatl arquetípico que hubiera dado origen a la Historia de las Indias de Durán y a la Crónica mexicana de Tezozómoc fue retomada por Robert Barlow, quien tuvo la brillante idea de darle el sugestivo apodo de Crónica X, digno de un título de una novela policiaca. En un artículo de 1945, después de haber aclarado la secuencia Durán-Tovar-Acosta, Barlow resume la hipótesis rebautizada Crónica X en estos términos: se trata de una historia en náhuatl perdida de un autor mexica tenochca anónimo, escrita entre 1536 y 1539, la cual fue la fuente principal de la Historia de las Indias de Durán, de la Crónica mexicana de Tezozómoc y tal vez de la primera relación histórica escrita por Tovar entre 1568 y 1580 a petición del virrey Martín Enríquez. Todos los pasajes comunes entre Durán y Tezozómoc derivan de la Crónica X, por lo cual del cotejo de las dos obras sería posible reconstruir el contenido original de la fuente indígena. Un ejemplo de reconstitución es dado por Barlow a través de la comparación de dos pasajes de la conquista de Tlatelolco por Axayácatl.14

Algunos puntos de la hipótesis de Barlow, sobre todo la datación de la Crónica X, no resistieron a las críticas de los estudios sucesivos: Ignacio Bernal publicó un artículo dos años después, subrayando la inconsistencia de los calendarios usados por Durán y argumentando que la Crónica X no pudo escribirse entre 1536-1539 y que bien podía identificarse con la primera relación de Tovar, elaborada entre 1568-1580.15 Sin embargo, el núcleo de la hipótesis de Barlow se mantuvo hasta nuestros días y sigue inspirando los trabajos de los investigadores del México antiguo. José Rubén Romero Galván, en su magnífica monografía sobre la figura y la obra de Tezozómoc, discute el problema de la Crónica X y formula un paso más allá: el historiador mexica, descendiente de la más encumbrada aristocracia tenochca, pudo ser el autor intelectual de la misma Crónica X, y no sólo un usuario de esta fuente como creían Orozco y Berra, Chavero y Barlow.16 Las consecuencias de esta afirmación se revelarán muy fecundas, como veremos más adelante.

El estudio más reciente y pormenorizado acerca de la Crónica X es la tesis de doctorado de Sylvie Peperstraete, quien, retomando las sugerencias de Barlow, se dedicó más de sesenta años después a la paciente reconstrucción del contenido de la Crónica X, a través de la comparación minuciosa de la Historia de las Indias de Durán y la Crónica mexicana de Tezozómoc. El método utilizado por la historiadora va en realidad más allá de lo que había preconizado Barlow: al principio de la historia de Tezozómoc existen muchas lagunas, por lo cual hay que confiar solamente en el relato de Durán para reconstruir estos pasajes; Tezozómoc es preferible a Durán allí donde refiere palabras o expresiones en náhuatl, ya que traducía más literalmente que Durán la Crónica X; Tezozómoc trasladó mucho del material de la Crónica X en su otra obra, la Crónica mexicáyotl, que hay que tomar en cuenta como composición derivada del arquetipo y la cual puede revelar pasajes del texto original en náhuatl; también Chimalpáhin tomó fragmentos del texto de la Crónica X y los incluyó en sus obras, sobre todo la Tercera y Séptima relación.17

El texto así reconstituido de la Crónica X tiene todas las características de un relato de la tradición oral memorizada por los sabios y nobles tenochcas, en el cual la cronología era muy vaga y los episodios y los discursos pronunciados altamente estereotipados (en ocasión de entronizaciones, guerras, tributos, rituales y exequias de los gobernantes).18 La preponderancia de anécdotas de la vida del cihuacoatl Tlacaélel hace pensar que esta tradición histórica fuera transmitida al interior de su familia.19

Por lo que nos interesa, Peperstraete tiene la brillante idea de introducir en la mesa de cotejo de las obras provenientes de la Crónica X también textos en náhuatl, como la Crónica mexicáyotl de Tezozómoc y las Relaciones de Chimalpáhin. Sin embargo, considera la Tercera y la Séptima relaciones como textos que derivan en algunos de sus pasajes de la Crónica X. En realidad, la Tercera relación y el Memorial de Colhuacan, se relacionan más bien con el texto de Alonso Franco sobre la migración mexica, mientras que la cronología de la Séptima relación se vincula con la segunda parte de la Crónica mexicáyotl, que, según mi hipótesis, fue compuesta por el mismo Chimalpáhin, no por Tezozómoc. La investigadora belga se sorprende de que las similitudes entre la Crónica mexicana y la Crónica mexicáyotl no hayan suscitado el interés de los expertos, sin embargo no emprende la tarea de compararlas de manera detallada. Personalmente, retomaré la sugerencia de Peperstraete y cotejaré algunos pasajes de estos dos documentos, después de resumir brevemente los datos bibliográficos acerca de ellos.

 

LA CRÓNICA MEXICÁYOTL: UNA COPIA MANUSCRITA DE CHIMALPÁHIN

El primer estudio detallado de la Crónica mexicáyotl se debe al caballero milanés Lorenzo Boturini Benaduci, viajero a la Nueva España y aficionado coleccionista de documentos de tradición indígena, que en sus incesantes búsquedas pudo consultar la colección donada por Carlos de Sigüenza y Góngora después de su muerte al Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo de la ciudad de México. El sabio italiano se apropió de algunos documentos de Sigüenza, como del manuscrito de la Crónica mexicana,20 mientras que de otros, entre los cuales estaba la Crónica mexicáyotl, sólo sacó copias. Hoy sabemos que el manuscrito original que perteneció a Sigüenza Góngora, y del cual Boturini se valió para su copia de la Crónica mexicáyotl, fue descubierto por Wayne Ruwet en 1982 entre la colección de manuscritos antiguos de la Sociedad Bíblica que se ubica en la Universidad de Cambridge (Inglaterra).21 Un cotejo minucioso entre el volumen III del manuscrito de Cambridge y el informe de Boturini, publicado en Madrid en 1746, después de que fue forzado a abandonar la Nueva España, no deja ninguna duda de que se trata de la misma colección de obras históricas.22 El historiador italiano denomina Tomo 4 la copia que sacó del volumen III del manuscrito ahora en Cambridge y describe en estos términos la parte que corresponde a la Crónica mexicáyotl, la cual ocupa el número 2 del capítulo VIII de su catálogo: "Copia en fol. / 2 Chronica Mexicana en lengua Náhuatl del mismo Autor [Chimalpáhin], y en papel Europèo. Empieza desde el año 1068. y prosigue hasta el de 1597. Hallase en dicho Tom.4".23

Es notable que Boturini atribuyera a Chimalpáhin la Crónica mexicáyotl. Esto se debe seguramente al hecho de que el manuscrito de Cambridge está escrito con la letra muy clara del historiador chalca, como cualquiera podrá darse cuenta comparándola con aquella de las Relaciones, hoy conservadas en la Biblioteca Nacional de Francia y cuyos manuscritos originales Boturini poseía.24 Por otra parte, el error en la indicación del año 1597 como final del recuento histórico de la Crónica mexicáyotl (en realidad 1579), se debe con mucha probabilidad a un descuido de impresión, por el cual se trocaron las cifras 7 y 9, como ya lo había intuido brillantemente Adrián León.25

Antes de que saliera a la luz el manuscrito de Cambridge en 1982, el único ejemplar de la Crónica mexicáyotl que se conocía era una copia hecha por José Antonio Pichardo y Antonio de León y Gama, quienes pudieron consultar la de Boturini y trascribirla a su vez. Gama dejó constancia al final de su copia con estas palabras: "Chronica Mexicana qe. se halla en el Tomo qe. copio Dn. Lorenço Boturini de varios fragmentos qe. cita al § 8°. n°. 6 de su Museo, y es el n°. 5 del inventario 2°. de los papeles qe. se le embargaron; qe. hoy para en poder de Dn. Juan de Santelizes. / Dn. Hernando de Alvarado Tezozomoc".26

Como se nota, Gama, autor de la nota, confundió la obra que acababa de copiar con la que ocupa el número 6 del capítulo VIII del catálogo de Boturini.27 Ésta, en realidad, constituía un conjunto de apuntes históricos de Chimalpáhin sobre los sucesos mexicas acaecidos entre los años 1064-1521, cuyo título es Historia o chronica con su calendario mexicana de los años?28 Sin embargo, Gama fue el primero en destacar que el autor de la Crónica mexicáyotl debía ser reconocido como Hernando de Alvarado Tezozómoc.

Joseph Marie Alexis Aubin, intelectual francés animado por la pasión de las antigüedades mexicanas reunió gran parte de la colección que fue de Boturini y se adueñó de la copia de Pichardo y de Gama de la Crónica mexicáyotl. En 1840 se llevó todo su acervo a Francia, donde constituyó el Fondo Mexicano de la Biblioteca Nacional de Francia.29

En su estudio sobre la pintura didactica y la escritura de los antiguos mexicanos, publicado en París en 1884, Aubin describe en estos términos la Crónica mexicáyotl, de la cual había elaborado una traducción en francés: "Gama, cuya copia poseo, atribuye a Tezozómoc esta historia, en un mexicano muy elegante. Son fragmentos de Tezozómoc y de Alonso Franco, anotados por Chimalpáhin, que se nombra al citarlos.30

El historiador francés, a diferencia de Gama, destaca junto a Tezozómoc el papel de Alonso Franco y relega a Chimalpáhin al rol de copista y glosador de los dos autores.

La posición de Aubin fue retomada por Adrián León, autor de la primera edición paleográfica de la Crónica mexicáyotl, con dos traducciones al español y un estudio introductorio, basada en fotocopias del ejemplar de Gama y publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1949. Sin embargo, en 1951 el ilustre precursor de los estudios mesoamericanos, Paul Kirchhoff, propuso una interesantísima hipótesis sobre la Crónica en cuestión, que será también fundamento de mi propuesta: la primera parte de la obra se puede atribuir a Tezozómoc, pero la segunda tiene que ser producto del trabajo historiográfico de Chimalpáhin, por sus marcadas diferencias de estilo y contenido y por sus semejanzas cronológicas con la Séptima relación del autor chalca.31

La opinión del antropólogo alemán no fue tomada en la debida cuenta por los sucesivos investigadores de las obras históricas de Tezozómoc y Chimalpáhin: José Rubén Romero Galván discute la propuesta de Kirchhoff, pero sigue considerando la Crónica mexicáyotl como obra integralmente de Tezozómoc, salvo algunos pasajes que deben ser atribuidos a Chimalpáhin.32 Susan Schroeder, editora en 1997 del volumen III del manuscrito de Cambridge con el título de Codex Chimalpahin,33 traduce en inglés junto con Arthur Anderson el texto de la Crónica mexicáyotl y estima que la obra debe ser reconocida como una composición original de Chimalpáhin, el cual recopiló y reelaboró con su estilo materiales históricos de Tezozómoc y Franco.34 Por otro lado, Berthold Riese, quien sacó a la luz en 1998 un artículo sobre los manuscritos y las ediciones de la Crónica mexicáyotl y propuso en 2004 una traducción al alemán de la misma, basada en el manuscrito de Cambridge, se acerca en su juicio a la opinión de Aubin: considera la obra como una composición debida en su última redacción a Chimalpáhin, copista y comentarista de textos de Tezozómoc y Alonso Franco. Sin embargo, como lo hizo Pepers-traete algunos años después, el historiador alemán opina que gracias a Tezozómoc una buena parte de los materiales históricos de la Crónica mexicáyotl fueron tomados de la Crónica X: así se explicarían las similitudes con la Crónica mexicana.35

La cuestión parece lejos de estar resuelta. En el curso del presente artículo veremos cómo un análisis comparativo con la tradición de la Crónica X, y en particular con la Crónica mexicana y la Historia de las Indias, puede echar nuevas luces sobre el asunto. Por el momento, puedo anticipar que la hipótesis de Kirchhoff me parece la más acertada. Sin embargo, no la tomaré al pie de la letra, porque creo que la parte atribuible a Tezozómoc no llega sólo hasta la página 78 de la edición de Adrián León, como quería Kirchhoff, sino hasta la 86 (folio 40 en el Manuscrito 374, v. III), donde se interrumpe abruptamente.36

Así, la estructura de la obra se delinearía, por lo que puedo entender, de la siguiente forma: Tezozómoc sería el autor del proemio, escrito según él mismo en 1609 (f. 18-19), y del principio de la narración (f. 20-21r). La parte correspondiente a Alonso Franco empezaría en el folio 21r, con las palabras "Yzcatqui nican ompehua nican ycuiliuhtoc yn intlahtollo in Mexica. yn huehuetque" (He aquí, aquí va a comenzar, aquí está puesta por escrito la historia de los mexicas, de los ancianos),37 abarcando la primera parte de la migración mexica, la salida de Aztlan y el pasaje por Chicomóztoc (f. 21r-24r). Luego, retomaría el relato Tezozómoc con importantes inserciones de Chimalpáhin: en esta parte se narra el viaje de los mexicas hasta la fundación de Tenochtitlan y los acontecimientos que les permitieron entronizar su primer tlahtoani Acamapichtli (f. 24r-40). Entre los folios 40 y 41 del Manuscrito 374, v. III (que en adelante llamaré Codex Chimalpahin, como lo hacen Schroeder y Anderson), hay un salto importante en la narración, que podría corresponder a una elección del copista Chimalpáhin o a la pérdida de algunos folios del manuscrito del cual el historiador chalca copiaba. A partir del folio 41 hasta el 63, parece que la voz predominante sea la de Chimalpáhin, aunque no hay que excluir que esta parte fuera elaborada a partir de información histórica proporcionada por Tezozómoc o por alguna otra fuente tenochca.

Las secciones del Codex Chimalpahin que asigno a Tezozómoc, salvo el proemio, o sea los folios 24-40, parecen representar la fijación por escrito de un texto oral que era memorizado y repetido en ocasiones especiales -en náhuatl tlahtolli (palabra, discurso) o nenonotzalli (narración, relato)-38 perteneciente a una peculiar tradición histórica tenochca. Esto se puede afirmar por la presencia, en esta parte de la Crónica mexicáyotl, de algunas importantes características formales del tlahtolli, es decir las secuencias narrativas, los diálogos y los discursos estereotipados de los actores de la historia.39 Además de la parte oral fijada en escritura latina, no puede excluirse el apoyo visual representado por uno o varios textos pictográficos de contenido histórico (en náhuatl xiuhamatl, "papeles de los años").40 Sin embargo, hay que admitir que, por lo menos en la época prehispánica, las palabras pronunciadas por los personajes de las historias no podían ser registrada en los códices de una forma gráfica satisfactoria, a diferencia de las fechas, los nombres y algunos acontecimientos, y, por lo tanto, debían tener una fuerte base mnemotécnica.41 Además, es muy difícil hacer coincidir la primera parte de la Crónica mexicáyotl con el estilo narrativo de los xiuhamatl, ya que esta sección ofrece muy pocas fechas y, con toda probabilidad, la mayoría son inserciones de Chimalpáhin.42 Por estas particularidades, los folios 24-40 del Codex Chimalpahin, correspondientes a la primera parte de la Crónica mexicáyotl, se acercan muchísimo al principio de la Crónica mexicana de Tezozómoc y de la Historia de las Indias de Durán, en las cuales también abundan diálogos y discursos y escasean las referencias cronológicas. Del cotejo entre estas tres obras podremos darnos cuenta de cuan estrecha sea esta relación.

Por otra parte, la segunda parte de la Crónica mexicáyotl (f. 41-63 del Codex Chimalpahin) aparenta un estilo cronológico y genealógico muy diferente de la primera, con muy poca narración y sin casi discursos y diálogos.43 Muy probablemente, esta parte es el producto del trabajo historiográfico de Chimalpáhin, quien propuso una correlación entre el calendario indígena y el cristiano no sólo para los años, sino también para los días. La sorprendente coincidencia cronológica con la Séptima relación, en lo que concierne las fechas de entronización de los gobernantes de Tenochtitlan, demuestra bastante bien la procedencia de la pluma del autor chalca.44 Además, el investigador alemán Hanns Prem, en un estudio pormenorizado del sistema cronológico usado por Chimalpáhin para la redacción de la segunda parte de la Crónica mexicáyotl, llega a la conclusión de que se trata de un "calendario estereotipado", es decir un calendario que acopla de manera ficticia el ciclo del tonalpohualli con el del xiuhtlapohualli. Esto significa que Chimalpáhin desconocía el funcionamiento real del calendario indígena y utilizaba una correlación irreal, calculando las fechas a posteriori según la fórmula 1 cipactli = 1 tititl = 18 de enero.45 Esta reconstrucción de Prem queda comprobada por las tablas calendáricas que se encuentran en el Codex Chimalpahin, publicado por Susan Schroeder.46

En resumidas cuentas, el papel del historiador chalca en la redacción de la Crónica mexicáyotl fue, en mi opinión, mucho más activo de lo que se piensa normalmente: seleccionó los materiales históricos de Tezozómoc (f. 18-21r; 24r-40) y Alonso Franco (f. 21r-24r) sobre la migración mexica, los yuxtapuso en un relato coherente de la migración e intentó eliminar las incongruencias entre las dos tradiciones; introdujo en ellas datos cronológicos propios de la tradición histórica chalca, además de correlaciones con el calendario cristiano y listas de personajes y genealogías extrañas al relato de Tezozómoc; en la parte dinástica relativa a los gobernantes de Tenochtitlan (f. 41-63), quiso llegar a una precisión cronológica de días y determinar las relativas correspondencias con el calendario gregoriano; por fin, insertó muchísimos datos históricos y relatos procedentes de fuentes alternativas, no sólo chalcas, sino tlatelolcas, acolhua y de otros pueblos de la cuenca de México. De esta forma, conformó la Crónica mexicáyotl y la dejó escrita en el volumen III del manuscrito que conocemos hoy en día como el número 374 de la Biblioteca de la Sociedad Bíblica de la Universidad de Cambridge, el mismo que copió dos siglos después Boturini, volvió a copiar León y Gama algunos años más tarde y publicó Susan Schroeder en 1997. Una obra deliberadamente heterogénea, que delata el gran trabajo de reelaboración y combinación de las fuentes históricas indígenas puesta en marcha por una mente incasable como la de Chimalpáhin.

 

LA CRÓNICA MEXICANA: HACIA LINA NUEVA HIPÓTESIS

El objetivo del presente apartado, además de ofrecer una breve revisión historiográfica de la Crónica mexicana, es sembrar la duda sobre su datación (1598) y su autoría (Tezozómoc), datos comúnmente aceptados por los académicos sin mayor crítica, para luego formular una nueva hipótesis acerca de su fuente principal, la Crónica X.

Como la Crónica mexicáyotl, la Crónica mexicana estuvo en las manos de Sigüenza y Góngora, el cual fue dueño del manuscrito que dejó en herencia con toda su biblioteca al Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo de México. Es gracias a la nota dejada por Sigüenza que nos enteramos que el autor de la obra es Tezozómoc, ya que no existe ninguna evidencia interna que así lo indique.47 Podemos sólo conjeturar cómo llegó el sabio mexicano a saber este dato tan importante. He señalado arriba que el caballero Boturini pudo apoderarse del manuscrito original de la Crónica mexicana, catalogándolo como "Tomo 6", bajo el número 11 de la sección dedicada a los manuscritos mexicas.48

Boturini pudo reconstruir el año de redacción de la Crónica mexicana (1598) a partir de una referencia cronológica que se desprende del capítulo 83 (81 en la edición de 1878 de Orozco y Berra), en el cual se cuenta que Tenochtitlan sufrió una importante inundación en 1470, 128 años antes del momento en el que escribía el autor.49 Sin embargo, como lo anota Ángel María Garibay en su Historia de la literatura náhuatl, el año real de la inundación debe colocarse en 1499, y no en 1470, por lo que el cálculo de la fecha de redacción de la obra resultaría ser 1627.50 Las dos fechas, 1598 y 1627, tienen la misma probabilidad de ser correctas, pero todos los estudiosos aceptan la primera y descartan la segunda por ser muy tardía, ya que en ese tiempo Tezozómoc tendría entre 86 y 104 años de edad.51

Después de que a Boturini le fueran confiscados todos sus papeles, la obra estuvo seguramente en las manos de Mariano Fernández de Echeverría y Veytia. El intelectual mexicano aprovechó la Crónica mexicana para escribir su Historia antigua de México, continuación de la obra inconclusa y nunca publicada por Boturini. Gracias a Veytia, tenemos una copia, sacada en 1755, que fue a la base de todos los ejemplares que se encuentran en México. De ella se adueñó Aubin en su estancia en México y la llevó a Francia, junto con la copia de Pichardo y León y Gama de la Crónica mexicáyotl, y se resguarda hoy en día en la Biblioteca Nacional de Francia con el nombre de Manuscrito 207 del Fondo Mexicano.52

En 1878, Manuel Orozco y Berra publicó la Crónica mexicana junto con el manuscrito rescatado por Ramírez en 1856, bautizado Códice Ramírez, descubrimiento que, como vimos más arriba, permitió el primer planteamiento de la hipótesis acerca de la Crónica X. La edición de Orozco y Berra se basó en copias de segunda mano de la reproducción de Veytia de 1755. Sin embargo, no se podía hacer nada mejor, pues el manuscrito original de Boturini se consideraba perdido después de que lo había consultado y copiado su colega y amigo Veytia.

La buena suerte quiso que en 1954 el investigador norteamericano D.W. McPheeters diera a conocer al mundo académico el paradero del manuscrito original de la Crónica mexicana, poseído por el bibliófilo neo-yorkino Hans P. Kraus.53 El códice fue donado en 1969 por Kraus, con toda su colección, a la Biblioteca del Congreso de Washington, donde aparece con el número 117.54 No fue publicado sino hasta 1997, gracias al trabajo conjunto de Gonzalo Díaz Migoyo y Germán Vázquez Chamorro.55 En el estudio introductorio de Díaz Migoyo se establece claramente como el Manuscrito 117 de Washington es el original poseído en el siglo XVII por Sigüenza y en el XVIII por Boturini. A través de un análisis comparativo con la copia de Veytia, se puede apreciar cómo el historiador mexicano hispanizó en muchos casos la sintaxis del original, más cercana a la lengua náhuatl que al castellano. Además, suprimió un salto de dos capítulos, del 3 al 5, que causó un capitulado diferente en todas las copias que se sacaron del ejemplar de Veytia: un total de 110 capítulos en lugar de los originales 112.56 Todavía no se ha podido averiguar quién fue el amanuense del manuscrito, aunque Díaz Migoyo es propenso a pensar que se trata de un escribano a las órdenes de Tezozómoc, o eventualmente el mismo autor.57

Ahora bien, los datos esenciales que tenemos sobre la Crónica mexicana, el autor (Tezozómoc) y la fecha de redacción (1598), se deben por una parte a referencias externas de los siglos XVII y XVIII y, por otra, a una referencia interna cronológicamente ambigua. ¿Debemos creer a Sigüenza y a Boturini que Tezozómoc fue el autor?, ¿es posible que la Crónica se haya redactado en 1627 en lugar que en 1598? Con respecto a eso, parecen esclarecedoras las palabras de Mario Mariscal aparecidas en 1943 en una antología de textos extraídos de la Crónica mexicana:

Para mí que no puede caber la menor duda de que [el texto de la Crónica mexicana] fue escrito primitivamente en la lengua materna de su autor -que lo era la mexicana o náhuatl-, y posteriormente traducido al idioma en que ha llegado finalmente a nosotros; bien por su propio autor, o más probablemente, por algún otro escritor de su tiempo. Acaso, haya sido dictada por Tezozómoc a una segunda persona, en su idioma materno y la que, más ducha en la lengua castellana se encargaría de ponerla en este idioma; o -por último-, existe también la posibilidad de que fuera el propio Tezozómoc quien escribiera directamente el texto en español. Pero, en cualquiera de esos tres casos, parece indudable una cosa, y es que la obra fue pensada originalmente en la lengua materna del autor, y de ello se resiente no sólo su estilo, sino más que nada, el sentido de toda ella. Para nadie que tenga la más ligera idea de la sintaxis del náhuatl, dejará de ser esto evidente.58

Mariscal habla de un texto originalmente en náhuatl, traducido posteriormente en castellano, por Tezozómoc o por alguien más. No lo llama Crónica X porque en 1943 todavía no había aparecido el artículo de Barlow, pero es obvio que se refiere a una fuente en náhuatl extraviada. Si esto fuera cierto, la hipótesis de Romero Galván, de que la Crónica X podría atribuirse al mismo Tezozómoc, no parecería tan descabellada. Esto significaría, asimismo, que existe otra posibilidad no tomada en cuenta por Mariscal: Tezozómoc pudo ser el autor de la Crónica X, en náhuatl, mientras que otro autor bilingüe la tradujo varios años después, no necesariamente bajo la supervisión del historiador tenochca.

Las consecuencias de este razonamiento son asombrosamente fructíferas: 1) si Tezozómoc fuera el autor de la Crónica X, tendría que haberla escrito antes de 1581, año en el cual Durán la tomó como fuente para el primer volumen de su Historia de las Indias.59 2) La Crónica mexicana sería una traducción al castellano de la Crónica X y pudo escribirse tanto en 1598 como en 1627, es decir que pudo ser traducida por un autor anónimo independientemente de Tezozómoc, en los últimos años de su vida o después de su muerte. 3) Tezozómoc escribió en 1609 la Crónica mexicáyotl, tal vez transcribiendo todo el relato de la Crónica X y añadiendo un proemio (f. 18-19 del Codex Chimalpahin) en el cual se designaba como depositario y transmisor de dicha tradición histórica.

 

4) Chimalpáhin retomó después de 1609 la Crónica mexicáyotl de Tezozómoc, copió la primera parte (f. 18-40) e insertó otros textos (f. 21r-24r), sus comentarios y, al final, una genealogía de los señores de Tenochtitlan (f. 41-63).

Así, la Crónica X, escrita antes de 1581, la Crónica mexicáyotl, redactada en 1609, y la Crónica mexicana, traducida del náhuatl en 1598 o en 1627, serían tres versiones de una misma tradición histórica mexica tenochca procedente de Tezozómoc. Para evitar confusión, hay que aclarar muy bien que considero la Crónica mexicáyotl de 1609 un documento hipotético de Tezozómoc, el cual sirvió de eslabón intermedio entre la Crónica X y la Crónica mexicáyotl copiada por Chimalpáhin en el volumen III del Manuscrito 374 de Cambridge (Codex Chimalpahin).

Para averiguar la nueva hipótesis, procederé en el próximo apartado con un método similar al que preconizó Barlow en 1945 y desarrolló Peperstraete en 2007. Propondré un cotejo de los pasajes paralelos entre la Crónica mexicáyotl por un lado, traducida por mí al español, y el texto castellano de la Crónica mexicana.

 

COTEJO ENTRE LA CRÓNICA MEXICÁYOTL Y LA CRÓNICA MEXICANA

Es obvio que para mi cotejo escogeré los textos que más se acercan a los manuscritos originales, dejando a un lado las ediciones que se basan en copias, aunque sean las más conocidas y usadas por los historiadores.60 Así, para el texto en náhuatl tomaré la paleografía establecida por la edición de 1997 del Codex Chimalpahin, fundada en el volumen III del Manuscrito 374 de Cambridge, y para el texto en español la edición de 1997 de la Crónica mexicana, establecida a partir del Manuscrito 117 de Washington.

Un primer problema metodológico que hay que señalar para el cotejo es que en el folio 3v del Manuscrito 117 de la Crónica mexicana, existen dos importante lagunas textuales, las cuales para estos pasajes hacen imposible la comparación con la Crónica mexicáyotl.61 La pérdida de texto de la Crónica mexicana es muy relevante para los fines del presente trabajo, puesto que la parte de la Crónica mexicáyotl atribuible a Tezozómoc es también un texto fragmentario que se suspende sin advertencia en el folio 40 del Codex Chimalpahin.62 Así, las secciones cotejables entre la Crónica mexicáyotl y la Crónica mexicana se reducen considerablemente.63

En este artículo, por razones de espacio, no será posible efectuar una comparación exhaustiva de todos los pasajes paralelos de las dos obras mencionadas, sino que seleccioné sólo dos breves fragmentos, correspondientes a los respectivos comienzos de la Crónica mexicáyotl y de la Crónica mexicana.64 Los pasajes escogidos corresponden, por lo tanto, 1) al título, resumen y principio de la historia de los mexicas; 2) al episodio del abandono de Malinalxoch, hermana de Huitzilopochtli, durante la migración. Dispondré primero el texto en náhuatl y luego, en dos columnas contrapuestas, mi traducción de la Crónica mexicáyotl y el texto castellano de la Crónica mexicana. Para facilitar el cotejo, eliminaré algunas partes del texto que corresponden, según creo, a interpolaciones de Chimalpáhin en la Crónica mexicáyotl y a inserciones de información suplemenaria del traductor de la Crónica mexicana. La expulsión de estos pasajes será marcada entre corchetes. Asimismo, señalaré en negritas las palabras que se repiten en los dos textos paralelos.

1. Título, resumen y comienzo de la historia
(Codex Chimalpahin, v. I, p. 64; 66 / Crónica mexicana, 1997, p. 67)

Crónica mexicáyotl

[f. 20 recto]
Yzcatqui Nican ompehua yn chronica Mexicayotl. yn oncan quitauhcateneuhtoc yn intemoca yn intlacatiliz. yn huel yehuatl yn intzintiliz impehualiz yhuan yn inhuallaliz yn imecoliz. in yehuantin. y nican ipan in nueua españa motenehua omotecaco yhuan oquimacehuaco y mochi yn ixquich yc huey. yehuatl. auh yhuan ynic otzintic ynic opeuh ynic onelhuayohuac in huey altepetl yn Mexico tenochtitlan. [...]

Capitulo achto oncan mitohua yn inhuallaliz yn imecoliz in yehuantin Mexica in nican ypan yacuic nueua españa. yhuan yn ixquich tlacatl yn oquihualhuicaque calpoleque. yhuan yn quenin quihualhuicac ytlan hualla in yehuatl yn çan tlapic teutl huitzilopochtli [...].

 

2. Abandono de Malinalxoch
(Codex Chimalpahin, v. I, p. 76; 78 / Crónica mexicana, 1997, p. 70-71)

Crónica mexicáyotl

Auh in yehuatl yn itoca yn Malinalxoch yn ihueltiuh yn huitzilopochtli. ynic quicauh yn otlipan mochitin [f. 25 recto] yn itahuan ca quicochcauhque ypampa amo tlacatl cenca tlahuelilocayotl yn quimotequiuhtia teyolloquani tecotzanani teyxcuepani. teotlaxiliani. tecochmamani tecohuaqualtiani. Tecoloqualtiani. ca mochi quinotza yn petlaçolcohuatl. yn tocatl. yhuan tlahuipochin mocuepa ca cenca huey tlahuelliloc. auh ca yehuatl ynic amo connec yn huitzillopochtli. ynic amo quihualhuicac yn iVeltiuh. yn itoca mallinalxoch. yn mochintin yn itahuan yn çan quincochcauhque.

 

Analizando los dos pasajes paralelos entre la Crónica mexicáyotl y la Crónica mexicana, es posible comprobar cómo sus textos deben derivar necesariamente de una fuente común, originalmente en náhuatl. Aparece una gran cantidad de elementos idénticos o muy similares (señalados en negritas en el texto), además en el mismo orden sintáctico, lo que no puede ser de ninguna manera una casualidad. El título de las dos obras puede considerarse el uno la traducción del otro: "chronica Mexicayotl" = "Corónica mexicana". Todos los antropónimos y los topínimos nahuas encuentran su equivalente en la Crónica mexicana, en la misma secuencia que en la Crónica mexicáyotl. Lo mismo ocurre con algunas palabras como los apodos atribuidos a la bruja Malinalxoch (teyollocuani, tecotzanani, teyxcuepani).

Por otra parte, las discrepancias que existen se pueden explicar por el hecho de que mi traducción literal de la Crónica mexicáyotl y aquella proporcionada por la Crónica mexicana nunca podrían coincidir completamente. El autor de la Crónica mexicana, fuera él Tezozómoc o no, tenía sus fines específicos al traducir el texto náhuatl y lo complementó con información histórica adicional y algunas glosas que lo volvieran comprensible para los lectores castellanos. Además, es posible comprobar que quien compuso la Crónica mexicana a veces se equivocaba en la traducción del texto original en náhuatl, lo que hace difícil indentificarlo con Tezozómoc, cuya lengua materna era el náhuatl y que conocía muy bien la tradición histórica que había recopilado, como demuestra su manejo perfecto de la lengua en la Crónica mexicáyotl.65

Si realmente Tezozómoc hubiera sido el traductor de su propio texto náhuatl de la Crónica mexicáyotl, no serían comprensibles algunas confusiones al momento de traducir, las cuales deforman de manera importante el significado del texto. Existen tres ejemplos muy claros al principio de la Crónica mexicana: la lectura de la palabra toctli (mata de maíz) por tochtli (liebre),66 la interpretación de la frase "cuicoya no hualmitotia" (se cantaba y también vienen a bailar) como si fueran las palabras de un canto:

"Cuicoyan nohuan mitotia (en el lugar del canto conmigo dançan),67 y la trasnformación del discurso de los huitznahuaque en Coatepec dirigido a Huitzilopochtli (con los verbos a la segunda persona singular) como si fuera un discurso de Huitzilopochtli dirigido a los huitznahuaque (con verbos a la segunda persona plural).68

Podemos legítimamente pensar que el texto náhuatl completo de la Crónica mexicáyotl, escrito por Tezozómoc en 1609, correspondía perfectamente al de la Crónica X, el cual dio origen a la Crónica mexicana y a la Historia de las Indias de Durán. Por lo tanto, podríamos finalmente asignar un título a la fuente que había permanecido anónima hasta hoy y afirmar, sin medio a equivocarnos, que se denominaba Crónica mexicáyotl y que su autor fue Hernando de Alvarado Tezozómoc. Ya no sería necesario hablar de una Crónica X, sino más bien de una versión más antigua y extraviada de la Crónica mexicáyotl de Tezozómoc, anterior a la de 1609 y a la copiada por Chimalpáhin en su Codex Chimalpahin, única que poseemos.

Llama la atención que no existe ningún paralelismo entre el proemio de la Crónica mexicáyotl de 1609 y la Crónica mexicana. Esto significaría que la versión de la Crónica mexicáyotl tomada por el autor/traductor de la Crónica mexicana no era la de 1609, sino aquella anterior a 1581. Tal apreciación hablaría en favor de una redacción de la Crónica mexicana en 1598, cuando Tezozómoc no había todavía añadido su proemio a la Crónica mexicáyotl.

El principio del relato tanto de la Crónica mexicáyotl como de la Crónica mexicana es marcado por un "Capitulo achto" (Capítulo primero) en el mismo lugar. Podría plantear la hipótesis de que las dos obras tenían no sólo el mismo contenido, como resulta evidente de los dos pasajes que he cotejado, sino también la misma estructura a nivel de capítulos. Sin embargo, en la Crónica mexicáyotl, así como la copió Chimalpáhin, después del capítulo primero ya no se encuentra ninguna mención a otro capítulo, lo que hace suponer que el autor chalca suprimió el capitulado original de Tezozómoc. No sólo quitó las indicaciones de capítulos, sino que debió también interrumpir el relato original de la Crónica mexicáyotl en el folio 40 del Codex Chimalpahin. A partir del folio 41 hasta el 63, Chimalpáhin agregó una genealogía de los soberanos de Tenochtitlan muy similar a la de su Séptima relación. Por esta razón, propongo que la Crónica mexicáyotl se encuentra mútila al interior del Codex Chimalpahin. En las versiones anteriores perdidas de la Crónica mexicáyotl, se hallaba muy probablemente el texto completo en náhuatl, desde el título hasta la llegada de los españoles (así como se encuentra traducido en el la Crónica mexicana y adaptado en el volumen I de la Historia de las Indias).

 

CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS

Para concluir, espero haber ofrecido un pequeño avance en las dicusiones acerca de los problemas historiográficos concernientes la Crónica X, la Crónica mexicáyotl y la Crónica mexicana, y que mi propuesta pueda servir de punto de partida para futuros trabajos. En la nueva hipótesis que he venido armando, la Crónica X sería una primera versión de la Crónica mexicáyotl escrita por Hernando de Alvarado Tezozómoc, de la cual procedería una segunda versión producida por el mismo autor en 1609, que a su vez dio origen a una tercera versión, copiada y modificada por Domingo de San Antón Muñón Chimalpáhin. De la primera versión, anterior al año 1581, derivarían primero la Historia de las Indias, una adaptación realizada por Diego Durán, y luego la Crónica mexicana, una traducción efectuada probablemente por un autor anónimo de origen español y familiarizado con la cultura náhuatl.

Quisiera aclarar que mi hipótesis es incompatible con las de Berthold Riese y Sylvie Peperstraete. Primero, puesto que estos dos estudiosos consideran parte de la Crónica mexicáyotl de Tezozómoc también la genealogía de los señores de Tenochtitlan, que yo atribuyo a Chimalpáhin de acuerdo a Paul Kirchhoff. Segundo, porque concluyen que Tezozómoc sólo fue un usuario de la Crónica X, no su autor.

Personalmente, prefiero creer en lo que dice el mismo Tezozómoc en el proemio de la versión de la Crónica mexicáyotl de 1609. Afirma ser el depositario de la tradición histórica mexica tenochca: "ça nocel y[n] nihuehuetlahuacall[e] y[n] nihuehuenenonotzalle" (yo mismo soy dueño del antiguo legado, soy dueño del antiguo relato),69 siendo nieto del tlahtoani Moteuczoma Xocoyotzin e hijo de doña Francisca de Moctezuma y de don Diego de Alvarado Huanitzin, quienes le heredaron la custodia de la historia. La función de los depositarios de una tradición histórica consistía en guardarla a través de las generaciones para certificar su veracidad en el curso del tiempo. La tradición era conservada en códices pictográficos y transmitida oralmente al interior de la familia, por eso Tezozómoc no se presenta como su autor, sino como un depositario al mismo grado que su padre, sus tíos y hermanos y tenía que conocerla de memoria.70

Sin embargo, para sobrevivir después de la conquista hispana, la antigua tradición histórica mexica tenochca no podía simplemente quedar invariada y seguir expresándose a través de la oralidad y los códices. Tezozómoc, o tal vez alguien de su familia antes que él, realizó la transcripción en alfabeto latino de la tradición histórica de la cual era depositario. Esta operación no representó sólo un cambio de soporte, de la oralidad náhuatl a la escritura europea, sino que indujo al historiador tenochca a introducir importantes elementos del género historiográfico occidental: el título de Crónica mexicáyotl, híbrido entre castellano y náhuatl, y un capitulado que dividía el texto en secciones narrativas. Además, en 1609, ya muy anciano, Tezozómoc se vio en la necesidad de reclamar la paternidad de la Crónica mexicáyotl con un proemio que insertó al principio de la obra, preocupado tal vez por la rápida decadencia de los privilegios de la clase noble tenochca y por distinguir su particular tradición histórica de las muchas, sobre todo tlatelolcas, que circulaban a finales del siglo XVI y principio del XVII.

Me parece que las perspectivas abiertas por la nueva hipótesis son bastante prometedoras. La Crónica mexicáyotl copiada por Chimalpáhin proporciona los fragmentos de texto náhuatl más cercanos a la obra original de Tezozómoc, más que la Crónica mexicana y la Historia de las Indias. Así, el trabajo monumental de reconstrucción de la Crónica X llevado a cabo por Sylvie Peperstraete, puede ser retomado bajo una nueva mirada crítica y completado poniendo en la mesa de cotejo no sólo la Historia de Durán y la Crónica mexicana, sino también la Crónica mexicáyotl del Codex Chimalpahin. Además, el cotejo entre el texto en náhuatl y el texto en castellano de la Crónica mexicana y de la Historia de las Indias me parece muy fructífero para estudiar la forma en la cual dos autores novohispanos de finales del siglo XVI, inicio del XVII, un anónimo traductor de origen español y un fraile dominico (Durán) aprovecharon la obra en náhuatl de Tezozómoc.

Al mismo tiempo, el cotejo entre las obras en español y la obra en náhuatl permitirá investigar la manera de proceder de Chimalpáhin en la copia que hizo de la Crónica mexicáyotl. Las inserciones, interpolaciones y glosas del autor chalca son mucho más extensas de lo que podría parecer a una lectura superficial. Se podría desarrollar la hipótesis de que fue él quien insertó el texto de Alonso Franco en el relato de Tezozómoc, además de varias indicaciones y precisiones cronológicas y genealógicas, a veces muy amplias, y redactó de propia mano toda la larga serie de genealogías que ocupa la segunda parte de la Crónica mexicáyotl del Codex Chimalpahin.

En fin, hay que subrayar que la Crónica mexicáyotl merece una nueva edición crítica en español que tenga como fundamento el texto del volumen III del Manuscrito 374 de Cambridge. En México se siguió reeditando hasta 1995 la óptima edición con dos traducciones al español de Adrián León, publicada por primera vez por el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM en 1949, pero basada en la copia de León y Gama de la Biblioteca Nacional de Francia (Manuscrito 311). Los nuevos materiales descubiertos en 1982 por Wayne Ruwet están esperando un estudio crítico que ponga bajo una nueva luz el texto de la Crónica mexicáyotl y que ayude a esclarecer más cabalmente los roles jugados en ella por Tezozómoc, Alonso Franco y Chimalpáhin y los pasajes atribuibles a cada uno de ellos.

 

BIBLIOGRAFÍA

Fuentes primarias

Chimalpáhin, Domingo, Las ocho relaciones y el memorial de Colhuacan, 2 v., paleografía y traducción de Rafael Tena, México, Conaculta, Dirección General de Publicaciones, 1998 (Cien de México).         [ Links ]

Codex Chimalpahin. Society and politics in Mexico Tenochtitlan, Tlatelolco, Texcoco, Culhuacan, and other Nahuas altepetl in central Mexico. The Nahuatl and Spanish annals and accounts collected and recorded by don Domingo de San Antón Muñón Chimalpahin Quauhtlehuanitzin, 2 v., edición y traducción de Arthur J.O. Anderson y Susan Schroeder, Norman, University of Oklahoma Press, 1997.         [ Links ]

Crónica Mexicayotl. Die Chronik der Mexikanertums des Alonso Franco, des Hernando Alvarado Tezozómoc und des Domingo Francisco de San Antón Muñón Chimalpahin Quauhtlehuanitzin. Aztekischer Text ins Deutsche übersetzt und erlàutert, introducción, paleografía, traducción, y notas de Berthold Riese, Sankt Agustin, Academia Verlag, 2004, 425 p. (Collectanea Instituti Anthropos, 44).         [ Links ]

Durán, Diego, Historia de las Indias de Nueva España e islas de la Tierra Firme, 2 v., edición de Rosa Camelo y José Rubén Romero, México, Conaculta, Dirección General de Publicaciones, 1995 (Cien de México).         [ Links ]

Manuscrito 117, "Chronica mexicana de Tezozómoc", Colección H.P. Kraus de la Biblioteca del Congreso de Washington, Washington D.C., 158 f.         [ Links ]

Manuscrito 207, "Chronica Mexicana de don Hernando de Alvarado Tezozómoc", copia de Mariano Fernández de Echeverría y Veytia, Fondo Mexicano de la Biblioteca Nacional de Francia, París, 580 f        [ Links ]

Manuscrito 311 , "Chronica Mexicana de Chimalpáhin", copia de León y Gama (salvo los primeros 6 folios de José Antonio Pichardo), Fondo Mexicano de la Biblioteca Nacional de Francia, París, 115 f.         [ Links ]

Manuscrito 374, v. III, "Fragmentos de historia mexicana", copias de Domingo de San Antón Muñón Chimalpáhin, Biblioteca de la Sociedad Bíblica, Cambridge (Inglaterra), 202 f.         [ Links ]

Manuscrito Durán, "Historia de las Indias de N<ueva España> y yslas y tierra firme", Biblioteca Nacional de España, Madrid, 344 f.         [ Links ]

Tezozómoc, Hernando de Alvarado, Crónica mexicana. Escrita por D. Hernando Alvarado Tezozómoc hacia el año de MDXCVIII. Anotada por Manuel Orozco y Berra y precedida del Códice Ramírez, manuscrito del siglo XVI intitulado: Relación del origen de los mexicanos que habitan esta Nueva España según sus historias. Y de un examen de ambas obras, al cual va anexo un estudio de cronología mexicana por el mismo Sr. Orozco y Berra, México, Editor José María Vigil/Imprenta y Litografía de Ireneo Paz, 1878, 545 p.         [ Links ]

----------, Fernando Alvarado, Crónica mexicáyotl, introducción y traducción de Adrián León, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 1949, I-XXVII-189 p. (Primera Serie Prehispánica, 3).         [ Links ]

----------, Hernando de Alvarado, Crónica mexicana, edición de Gonzalo Díaz Migoyo y Germán Vázquez Chamorro, Madrid, Historia 16, 1997, 554 p.         [ Links ]

 

Estudios consultados

Aubin, Joseph Marius Alexis, Memorias sobre la pintura didáctica y la escritura figurativa de los antiguos mexicanos, 1ª reimpresión, edición e introducción de Patrice Giasson, traducción de Francisco Zavala y Patrice Giasson, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2009, 121 p. (Serie Cultura Náhuatl, 26).         [ Links ]

Barlow, Robert H., "La Crónica X: versiones coloniales de la historia de los mexica tenochca", Revista Mexicana de Estudios Antropológicos, Sociedad Mexicana de Antropología, México, n. 7, 1945, p. 65-87.         [ Links ]

Bernal, Ignacio, "Los calendarios de Durán. Más confusiones alrededor de la Crónica X", Revista Mexicana de Estudios Antropológicos, Sociedad Mexicana de Antropología, México, 1947, v. 9, p. 125-134.         [ Links ]

Boturini Benaduci, Lorenzo, "Catálogo del museo histórico indiano", en Idea de una nueva historia general de la América septentrional, edición facsimilar, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia/Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1999, p. 1-95.         [ Links ]

Castañeda de la Paz, María, "El Códice X y los anales del grupo de la Tira de la peregrinación. Copias, duplicaciones y uso por parte de los cronistas", Tlalocan. Revista de fuentes para el conocimiento de las culturas indígenas de México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas, Seminario de Lenguas Indígenas, México, 2008, v. 15, p. 183-214.         [ Links ]

Chavero, Alfredo, "Códice Ramírez - Durán - Acosta - Tezozómoc", en Hernando de Alvarado Tezozómoc, Crónica mexicana. Anotada por Manuel Orozco y Berra y precedida del Códice Ramírez, manuscrito del siglo XVI intitulado "Relación del origen de los mexicanos que habitan esta Nueva España según sus historias", México, Editor José María Vigil/Imprenta y Litografía de Ireneo Paz, 1878, p. 162-167.         [ Links ]

Díaz Migoyo, Gonzalo, "Introducción", en Hernando de Alvarado Tezozómoc, Crónica mexicana, edición de Gonzalo Díaz Migoyo y Germán Vázquez Chamorro, Madrid, Historia 16, 1997, p. 7-32.         [ Links ]

Garibay K., Ángel María, Historia de la literatura náhuatl, 3a. edición, 2 v., México, Porrúa, 1987.         [ Links ]

Graham, Ann Marie, "Dos interpretaciones de la historia de los mexicas: un análisis comparativo de la Crónica mexicana de Hernando Alvarado Tezozómoc y la Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme de fray Diego Durán", tesis de Doctorado en Letras, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y Letras, 1998, 316 p.         [ Links ]

Kirchhoff, Paul, "El autor de la segunda parte de la Crónica Mexicáyotl", en Homenaje al doctor Alfonso Caso, México, Imprenta Nuevo Mundo, 1951, p. 225-227.         [ Links ]

Kruell, Gabriel Kenrick, "La Crónica X: nuevas perspectivas a partir del problema historiográfico de la Crónica mexicáyotl y su cotejo con la Crónica mexicana", tesis de Maestría en Estudios Mesoamericanos, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y Letras, 2011, 141 p.         [ Links ]

Jiménez Moreno, Wigberto, "Apéndice III", en Silvio Arturo Zavala, Francisco del Paso y Troncoso: su misión en Europa, 1892-1916, México, Departamento Autónomo de Prensa y Publicidad, 1938, p. 582-583.         [ Links ]

León, Adrián, "Introducción", en Fernando Alvarado Tezozómoc, Crónica mexicáyotl, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 1949, p. V-XXVII.         [ Links ]

León-Portilla, Miguel, "Cuícatl y tlahtolli. Las formas de expresión en náhuatl", Estudios de Cultura Náhuatl, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, México, v. 16, 1983, p. 13-108.         [ Links ]

Mariscal, Mario, "Prólogo", en Fernando Alvarado Tezozómoc, Crónica mexicana, prólogo y selección de Mario Mariscal, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1943, p. V-XLIV.         [ Links ]

Navarrete Linares, Los orígenes de los pueblos del valle de México. Los altépetl y sus historias, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2010, 547 p. (Serie Cultura Náhuatl, Monografías, 33).         [ Links ]

O'Gorman, Edmundo, "Apéndice tercero. Fr. Diego Durán, el P. Juan de Tovar y la Historia natural y moral de las Indias del P. José de Acosta (Textos y opiniones)", en José de Acosta, Historia natural y moral de las Indias, en que se tratan de las cosas notables del cielo / elementos / metales / plantas y animales dellas / y los ritos / y ceremonias / leyes y gobiernos de los indios, 2ª ed., edición de Edmundo O'Gorman, México, Fondo de Cultura Económica, 1962, p. LXXV-XCV.         [ Links ]

Orozco y Berra, Manuel, "Ojeada sobre cronología mexicana", en Fernando Alvarado Tezozómoc, Crónica mexicana. Anotada por Manuel Orozco y Berra y precedida del Códice Ramírez, manuscrito del siglo XVI intitulado "Relación del origen de los mexicanos que habitan esta Nueva España según sus historias", México, Editor José María Vigil/Imprenta y Litografía de Ireneo Paz, 1878, p. 151-222.         [ Links ]

Peperstraete, Sylvie, La "Chronique X": reconstitution et analyse d'une source perdue fondamentale sur la civilisation Aztèque, d'apres l'Historia de las Indias de Nueva España de D. Durán (1581) et la Crónica Mexicana de F.A. Tezozómoc (ca. 1598), Oxford, Archaeopress, 2007, 602 p. (British Archeological Research, International Series, 1630).         [ Links ]

----------, "Nouvelles hypothèses sur la Crónica mexicáyotl", Journal de la Société des Américanistes, Société des Américanistes de Paris, París, v. 96, n. 1, 2010, p. 1-31.         [ Links ]

Prem, Hanns J., Manual de la antigua cronología mexicana, México, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social/Miguel Ángel Porrúa, 2008, 352 p.         [ Links ]

Ramírez, José F., "Introducción", en Diego Durán, Historia de las Indias de Nueva España e islas de la tierra firme, 2 v., edición y notas de José F. Ramírez, México, Imprenta de J.M. Andrade y F. Escalante, 1867, p. III-XVI.         [ Links ]

----------, "Advertencia", en Hernando de Alvarado Tezozómoc, Crónica mexicana. Anotada por Manuel Orozco y Berra y precedida del Códice Ramírez, manuscrito del siglo XVI intitulado "Relación del origen de los mexicanos que habitan esta Nueva España según sus historias, México, Editor José María Vigil-Imprenta y Litografía de Ireneo Paz, 1878, p. 9-15.         [ Links ]

Riese, Berthold, "Handschriften und Editionen des Crónica mexicáyotl", Journal de la Société des Américanistes, Société des Américanistes de Paris, París, v. 84, n. 2, 1998, p. 209-226.         [ Links ]

----------, "Einleitung", en Crónica Mexicayotl. Die Chronik der Mexikanertums des Alonso Franco, des Hernando Alvarado Tezozómoc und des Domingo Francisco de San Antón Muñón Chimalpahin Quauhtlehuanitzin. Aztekischer Text ins Deutsche übersetzt und erlàutert, introducción, paleografía, traducción y notas de Berthold Riese, Sankt Agustin, Academia Verlag, 2004, p. 13-31.         [ Links ]

Romero Galván, José Rubén, "La Crónica X", en Juan A. Ortega y Medina, Rosa Camelo (coordinadores generales), Historiografía mexicana. Volumen I: Historiografía novohispana de tradición indígena, coordinación e introducción de José Rubén Romero Galván, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2003, p. 185-195.         [ Links ]

----------, Los privilegios perdidos. Hernando Alvarado Tezozómoc, su tiempo, su nobleza y su Crónica mexicana, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2003, 168 p. (Serie Teoría e Historia de la Historiografía, 1).         [ Links ]

----------, "Memoria, oralidad e historia en dos cronistas nahuas", Estudios de Cultura Náhuatl, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, México, v. 38, 2007, p. 165-182.         [ Links ]

Ruwet, Wayne, "Physical Description of the Manuscripts", en Codex Chimalpahin. Society and politics in Mexico Tenochtitlan, Tlatelolco, Texcoco, Culhuacan, and other Nahuas altepetl in central Mexico, 2 v., edición y traducción de Arthur J.O. Anderson y Susan Schroeder, Norman, University of Oklahoma Press, 1997, v. I, p. 18-24.         [ Links ]

----------, "Los manuscritos de la Bible Society: su historia, redescubrimiento, contenido", en Andrea Martínez Baracs y Carlos Sempat Assadourian (eds.), Suma y epíloga de toda la descripción de Tlaxcala, Tlaxcala, Universidad Autónoma de Tlaxcala/CIESAS, 1994, p. 27-57.         [ Links ]

Schroeder, Susan, "Introduction", en Codex Chimalpahin. Society and Politics in Mexico Tenochtitlan, Tlatelolco, Texcoco, Culhuacan, and other Nahuas altepetl in central Mexico, 2 v., edición y traducción de Arthur J.O. Anderson y Susan Schroeder, Norman, University of Oklahoma Press, 1997, v. I, p. 3-16.         [ Links ]

----------, "The Truth about the Crónica Mexicayotl", Colonial Latin American Review, Routledge-Taylor and Francis Group, v. 20, n. 2, August 2011, p. 233-247.         [ Links ]

Vázquez Chamorro, Germán, "Alvarado Tezozómoc, el hombre y la obra", en Hernando de Alvarado Tezozómoc, Crónica mexicana, edición de Gonzalo Díaz Migoyo y Germán Vázquez Chamorro, Madrid, Historia 16, 1997, p. 33-59.         [ Links ]

 

NOTAS

1 El artículo que aquí se presenta resume en gran medida mi tesis de maestría: Gabriel Kenrick Kruell, "La Crónica X: nuevas perspectivas a partir del problema historiográfico de la Crónica mexicáyotl y su cotejo con la Crónica mexicana", 141 p. Agradezco a Federico Navarrete, Berenice Alcántara, Mercedes Montes de Oca y José Rubén Romero Galván por haber leído y revisado cuidadosamente las versiones previas de este trabajo.

2 Robert H. Barlow, "La Crónica X: versiones coloniales de la historia de los mexica tenochca", p. 65.

3 Sylvie Peperstraete, La "Chronique X": reconstitution et analyse d'une source perdue fondamentale sur la civilisation Aztèque, d'apres l'Historia de las Indias de Nueva España de D. Durán (1581) et la Crónica Mexicana de F. A. Tezozomoc (ca. 1598), 602 p.

4 Fernando AlvaradoTezozómoc, Crónica mexicáyotl, 189 p.

5 Berthold Riese, "Handschriften und Editionen der Crónica mexicáyotl", p. 213-214; el mismo texto con pocas modificaciones publicado seis años después en "Einleitung", p. 16-17. Peperstraete, op. cit., p. 47; 50-51; "Nouvelles hypothèses sur la Crónica mexicáyotl", p. 11-13. María Castañeda de la Paz, "El Códice X y los anales del grupo de la Tira de la peregrinación. Copias, duplicaciones y uso por parte de los cronistas", p. 193-195.

6 El nombre de Tezozómoc aparece al principio de la Crónica mexicáyotl (Tezozómoc, Crónica mexicáyotl, p. 7), mientras que Chimalpáhin se nombra dos veces en el curso del relato para insertar algunas precisiones cronológicas (ibidem, p. 47. 49). A complicar el asunto de la heterogeneidad de la obra, se encarga además una nota interna que informa que el autor de una parte de la narración histórica fue Alonso Franco, mestizo de la ciudad de México, muerto en 1602 (ibid., p. 25).

7 Ibid., p. 86. Adrián León, en la "Introducción" a su edición de la Crónica mexicáyotl (p. XVI-XVII), señala atinadamente la laguna textual. Habría que añadir que no sólo la Crónica mexicáyotl es fragmentaria, sino que también la Crónica mexicana presenta tres importantes saltos textuales.

8 Esta tarea ha sido realizada también en dos estudios recientes: José Rubén Romero Galván, "La Crónica X", p. 185-195, y Peperstraete, La "Chronique X", p. 43-52.

9 Una descripción de la estructura interna y de la historia de los manuscritos de la Crónica mexicáyotl se encuentra en Riese, "Handschriften und Editionen", p. 209-223; José Rubén Romero Galván, Los privilegios perdidos. Hernando Alvarado Tezozómoc, su tiempo, su nobleza y su Crónica mexicana, p. 143-157; y Peperstraete, "Nouvelles hypothèses sur la Crónica mexicáyotl", p. 3; 11-16.

10 José Fernando Ramírez, "Advertencia", p. 10.

11 José Fernando Ramírez, "Introducción", p. XII.

12 Manuel Orozco y Berra, "Ojeada sobre cronología mexicana", p. 161-162; Alfredo Chavero, "Códice Ramírez - Durán - Acosta - Tezozómoc", p. 162-167.

13 Edmundo O'Gorman, "Apéndice tercero. Fr. Diego Durán, el P. Juan de Tovar y la Historia natural y moral de las Indias del P. José de Acosta (Textos y opiniones)", p. LXXV-XCV.

14 Barlow, op. cit., p. 65-87. Los puntos más originales del trabajo de Barlow son la propuesta de una datación de la Crónica X (1536-1539) y la hipótesis de que en su primera relación para el virrey Martín Enríquez, Tovar se sirvió de esta fuente en náhuatl.

15 Ignacio Bernal, "Los calendarios de Durán. Más confusiones alrededor de la Crónica X", p. 125-134.

16 Romero Galván, Los privilegios perdidos, p. 105; el mismo texto en "La Crónica X", p. 195.

17 Peperstraete, La "Chronique X", p. 47-59.

18 Ibidem, p. 153-154.

19 Ibid., p. 135-136, 158-163.

20 Manuscrito 117, "Chronica Mexicana de Tezozómoc", Colección H.P. Kraus de la Biblioteca del Congreso, Washington, 158 folios.

21 Manuscrito 374, v. III, "Fragmentos de historia mexicana", copias de Chimalpáhin, Biblioteca de la Sociedad Bíblica, Cambridge (Inglaterra), 202 f. Los primeros dos volúmenes contienen obras históricas de Ixtlilxóchitl, mientras que el tercero varios fragmentos y recopilaciones de Chimalpáhin, Tezozómoc, Alonso Franco, Gabriel de Ayala, etcétera, todos redactados por Chimalpáhin. Wayne Ruwet, "Physical Description of the Manuscripts", p. 18-24; "Los manuscritos de la Bible Socity...", p. 38-39.

22 Propongo el cotejo detallado entre el volumen III del Manuscrito 374 de Cambridge y el Tomo 4 de Boturini en el "Apéndice 2" de mi tesis de maestría: Kruell, op. cit., p. 126128. Desgraciadamente, el tomo 4 de Boturini está hoy en día extraviado: véase Riese, "Handschriften und Editionen", p. 216-217.

23 Lorenzo Boturini Benaduci, "Catálogo del museo histórico indiano", p. 15, cap. VIII, núm. 2.

24 Ibidem, p. 17, cap. VIII, núm. 12.

25 Adrián León, "Introducción", p. XXIV.

26  Citado en Wigberto Jiménez Moreno, "Apéndice III", p. 582.

27 Boturini Benaduci, op. cit., p. 16, cap. VIII, núm. 6.

28 Ruwet, op. cit., p. 22.

29 Manuscrito 311, "Chronica Mexicana de Chimalpáhin", copia de Antonio de León y Gama (salvo los primeros 6 folios de José Antonio Pichardo), Fondo Mexicano de la Biblioteca Nacional de Francia, París, 115 folios.

30 Joseph Marie Alexis Aubin, Memorias sobre la pintura didáctica y la escritura figurativa de los antiguos mexicanos, p. 11.

31 Paul Kirchhoff, "El autor de la segunda parte de la Crónica mexicáyotl", p. 226-227.

32 Romero Galván, Los privilegios perdidos, p. 145-148. Tezozómoc sería autor de los fragmentos que incluyen las páginas 3-10 (en la edición de Adrián León) y 26-177, mientras que Franco habría dictado el fragmento 11-25; Chimalpáhin sólo habría intervenido en el texto con dos anotaciones a las páginas 47 y 49, en las cuales menciona abiertamente su nombre.

33 Codex Chimalpahin. Society and politics in Mexico Tenochtitlan, Tlatelolco, Texcoco, Culhuacan, and other Nahuas altepetl in central Mexico. The Nahuatl and Spanish annals and accounts collected and recorded by don Domingo de San Antón Muñón Chimalpahin Quauhtlehuanitzin, 2 v.

34 Susan Schroeder, "Introduction", p. 10. Repite y añade algo nuevo a la misma idea en un artículo reciente: Schroeder, "The Truth about the Crónica mexicayotl", p. 233-247.

35 Riese, "Handschriften und Editionen", p. 213-214; Peperstraete, "Nouvelles hypothèses sur la Crónica mexicáyotl", p. 11-13.

36 En el folio 40v del Codex Chimalpahin, el texto se interrumpe en medio de un discurso dirigido por los ancianos mexicas al recién elegido tlahtoani Acamapichtli, sin después ser retomado. Sigue en el folio 41r una lista genealógica de los nietos de Acamapichtli.

37 Codex Chimalpahin, v. I, p. 68. Para la trascripción de la Crónica mexicáyotl utilizaré la paleografía del Codex Chimalpahin porque está basada en el Manuscrito 374, v. III. Todas las traducciones del náhuatl son mías.

38 La palabra tlahtolli se encuentra 18 veces, en forma absoluta y en composición, en el proemio de la Crónica mexicáyotl, mientras que nenonotzalli (también en la forma tenonotzaliztli) recurre 7 veces (Manuscrito 374, v. III, f. 18-19).

39 Acerca de las características del género tlahtolli, véase Miguel León-Portilla, "Cuícatl y tlahtolli. Las formas de expresión en náhuatl", p. 47-62. León-Portilla define el género historiográfico náhuatl con la expresión in ye huecauh tlahtolli o los términos ihtoloca y tlahtollotl (ibidem, p. 86-88). Federico Navarrete Linares prefiere hablar del género histórico náhuatl como algo complejo, compuesto por otros géneros expresivos más sencillos, como el huehuetlahtolli y el cuicatl: Navarrete Linares, Los orígenes de los pueblos del valle de México. Los altépetl y sus historias, p. 70-73.

40 También llamados xiuhtlapohualli (cuenta de los años) o xiuhtlahcuilolli (registro de los años): Navarrete Linares, op. cit., p. 67.

41 José Rubén Romero Galván, "Memoria, oralidad e historia en dos cronistas nahuas", p. 179.

42 Véase mi estudio de las fechas de la Crónica mexicáyotl en Kruell, op. cit., p. 72-74. Parece ser que todas las correlaciones entre calendario indígena y cristiano son inserciones de Chimalpáhin, porque se encuentran idénticas en las Relaciones del historiador chalca.

43 Una importante excepción es un pasaje que narra las aventuras del tlahtoani Huitzilíhuitl para conquistar la hija de Ozomantzinteuctli, gobernante de Cuauhnáhuac (Codex Chimalpahin, v. I, p. 118-122). Chimalpáhin puede haber recuperado este texto de Tezozómoc o de alguna otra fuente.

44 Kirchhoff, op. cit., p. 227.

45 Hanns J. Prem, Manual de la antigua cronología mexicana, p. 191-193.

46 Codex Chimalpahin, v. II, p. 118-127.

47 La leyenda "Chronica Mexicana de Tezozomoc" que se encuentra en el manuscrito más antiguo de la obra (Manuscrito 117 de Washington), se debe a una encuademación del siglo XVIII; véase Gonzalo Díaz Migoyo, "Introducción", p. 29.

48 Boturini Benaduci, op. cit., p. 17.

49 Tezozómoc, Crónica mexicana, 1878, p. 567.

50 Ángel María Garibay K., Historia de la literatura náhuatl, v. II, p. 299-308.

51 Suponiendo que Tezozómoc haya nacido entre 1523-1524 (fecha propuesta por Germán Vázquez Chamorro, "Alvarado Tezozómoc, el hombre y la obra", p. 37) y la muerte de su padre al principio de 1541 (Tezozómoc, Crónica mexicáyotl, p. 169; Chimalpáhin, op. cit., p. 198-201).

52 Manuscrito 207, "Chronica Mexicana de Don Hernando de Alvarado Tezozomoc", copia de Mariano Fernández de Echeverría y Veytia, Fondo Mexicano de la Biblioteca Nacional de Francia, París, 580 f.

53  D.W. MacPheeters, "An Unknown Early Seventeenth-Century Codex of the Crónica Mexicana of Hernando Alvarado Tezozomoc", citado en Díaz Migoyo, op. cit, p. 18.

54 Manuscrito 117, "Chronica Mexicana de Tezozomoc", Colección H. P. Kraus de la Biblioteca del Congreso de Washington, Washington D.C., 158 f.

55 Hernando Alvarado Tezozómoc, Crónica mexicana, 1997, 554 p.

56 Díaz Migoyo, op. cit., p. 7-32.

57  Ibidem, p. 28-29.

58 Mario Mariscal, "Prólogo", p. XL-XLI.

59 Al final del primer volumen del Manuscrito Durán (f. 221r), dedicado a la historia mexica tenochca, se menciona el año 1581 como término de redacción. El segundo volumen, consagrado a los ritos, fiestas y calendario, fue escrito antes del primero y terminado en 1579.

60 La edición de 1949 de la Crónica mexicáyotl, con sus reediciones de 1975, 1992 y 1998, y la edición de 1878 de la Crónica mexicana, en sus reediciones de 1944 por la editorial Leyenda y 1975, 1980 y 1987 por Porrúa, son las más difundidas y fácilmente conseguibles, pero se basan en copias posteriores y no en el Manuscrito 374, v. III de Cambridge (Crónica mexicáyotl) ni en el Manuscrito 117 de Washington (Crónica mexicana).

61 Tezozómoc, Crónica mexicana, 1997, p. 76-77. Los dos saltos narrativos son notados también por Ann Marie Graham, Dos interpretaciones de la historia de los mexicas: un análisis comparativo de la Crónica mexicana de Hernando Alvarado Tezozómoc y la Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme de Fray Diego Durán, p. 51-53.

62 Codex Chimalpahin, v. I, p. 116.

63 Ofrezco un cuadro sinóptico de los pasajes cotejables de la Crónica mexicáyotl y la Crónica mexicana en mi tesis: Kruell, op. cit., p. 25.

64 Un examen crítico detallado de todos los pasajes paralelos entre Crónica mexicáyotl y Crónica mexicana ha sido realizado en mi tesis: Kruell, op. cit., p. 24-98.

65 Kruell, op. cit., p. 102.

66 Ibidem, p. 45-46.

67 Ibid., p. 64.

68 Ibid., p. 65.

69 Codex Chimalpahin, v. I, p. 62.

70 Sobre la función y la trasmisión de las tradiciones históricas en el mundo náhuatl prehispánico, véase Navarrete Linares, op. cit., p. 43-80.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons