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Gaceta médica de México

versión impresa ISSN 0016-3813

Gac. Méd. Méx vol.140 no.1 México ene./feb. 2004

 

Simposio

 

I. De la enseñanza tutoral al aprendizaje a distancia

 

I. From Tutorial Teaching to Long–Distance Learning

 

Alejandro Cravioto*

 

* Académico numerario

 

Correspondencia y solicitud de Sobretiros:
Edificio de Investigación 5o. Piso
Depto. de Salud Pública Ciudad Universitaria
UNAM.
Tel.: 56–23–21–18

 

Existen en la actualidad tres modalidades docentes: la enseñanza grupal, la enseñanza tutorial individualizada y la enseñanza a distancia asistida por computadora. Ciertamente no existen limitaciones para utilizar experiencias mixtas de aprendizaje utilizando las tres modalidades en un contexto curricular particular. A la fecha, la enseñanza grupal ha sido la forma más tradicional de transmitir conocimientos. Sus limitaciones son ampliamente conocidas; por un lado, la relación deficiente numérica entre el educador, uno, y los educandos, muchos; por el otro, la actitud generalmente pasiva de los alumnos, identificados como "vasos a llenar de conocimientos" proporcionados por un maestro experto. Sin embargo, a pesar de sus limitaciones ampliamente criticadas, su uso continua en casi todos los niveles de enseñanza en nuestro país, en especial por la falta de maestros preparados ante un número creciente de alumnos que requiere ser atendido.

La enseñanza tutorial o tutelar involucra el contacto continuo y directo profesor–alumno. En esta relación el profesor realiza la función de facilitador del aprendizaje del estudiante que tiene bajo su tutela, con un ritmo marcado por la capacidad del alumno para aprender. Este modelo educativo implica un tipo de relación flexible del binomio profesor–alumno, donde la independencia y la autonomía del estudiante son mucho mayores en comparación con la enseñanza grupal, y permite una evaluación más profunda del desarrollo alcanzado por cada individuo.

El proceso de la enseñanza tutelar no responde únicamente a los resultados obtenidos sino a una concepción centrada primariamente en el proceso; tiene un marcado carácter humanista que atiende el desarrollo del individuo bajo un clima de confianza, seguridad, comunicación pedagógica y flexibilidad del proceso docente, lo cual permite una retroalimentación constante, así como un reajuste del curriculum aspectos sumamente útiles para la evaluación del aprendizaje.

La enseñanza tutorial o tutelar no es una fórmula rígida para organizar el aprendizaje; es ante todo un conjunto de pautas elementales que pueden aplicarse en la enseñanza universitaria, especialmente a la carrera de medicina, en la cual se hacen necesarias formas de enseñanza que se adapten a los espacios cambiantes en los que transcurre la educación médica.12

La limitación para su aplicación es consecuencia variable del aumento o disminución de la matrícula (que a su vez modifica la proporción de estudiantes por profesor), así como de la disponibilidad de los nuevos recursos para la comunicación y la informática.

La calidad de la enseñanza tutelar está íntimamente ligada a la capacidad y experiencia del profesor, a quien le son imprescindibles, al menos, dos cualidades: una alta preparación que le permita el dinamismo y la flexibilidad para enfrentar el proceso de enseñanza con comunicación psicopedagógica adecuada, elemento básico para el control de la función facilitadora del proceso cognositivo, y una alta preparación integral y científica en su especialidad.

 

De la enseñanza tutorial al aprendizaje a distancia

El avance reciente en las comunicaciones y en la tecnología de la información (informática) y la omnipresencia de la red mundial en la vida diaria a través de Internet conlleva implicaciones importantes para la educación médica y la atención a la salud.

Cada vez más escuelas médicas proporcionan a sus alumnos acceso a redes espectaculares de cómputo. Estos avances traen nuevos desafíos al transformarse en componentes centrales de los ambientes de aprendizaje, imponiendo cambios en la manera como se enseña la medicina, y sobre todo, en la forma como los alumnos aprenden

La cantidad de información disponible en la red es creciente y asombrosa, pero es de calidad variable, por lo que se requiere que los alumnos y los profesores estén capacitados para utilizarla apropiadamente. Su uso requiere una revisión de tres consecuencias inmediatas de estos avances en la ciencia y la tecnología de la educación inducidos por las computadoras e Internet. En primer lugar, la forma como los profesionales de la educación utilizan este recurso para responder con éxito a los desafíos de la nueva tecnología; en segundo, el análisis de cómo se pueden fortalecer los ambientes para el aprendizaje a través de estas herramientas tecnológicas; y en tercero, el análisis del impacto que este desarrollo tiene en la educación médica.

Un factor determinante en el uso de estos nuevos ambientes de aprendizaje es la disminución de los costos de los equipos de cómputo y del software complementario. La red es un recurso para la educación en general, pero en la educación médica adquiere una relevancia especial por su uso en el aprendizaje de la clínica a través de nuevos métodos nunca antes utilizados en otros campos profesionales.

Los ambientes virtuales de aprendizaje son muy útiles para ampliar el curriculum con períodos fuera de la escuela, por ejemplo el internado médico y el servicio social, que ahora pueden mantenerse bajo control educativo efectivo y con retroalimentación realizada mediante mensajes electrónicos entre profesores y alumnos.

Uno de los cambios más recientes en la teoría educativa corresponde a la tesis de que el aprendizaje de los alumnos en las instalaciones educativas, como, el aprendizaje tradicional, hace énfasis en la naturaleza social de la experiencia cognositiva y el papel importante de las situaciones y actividades reales para absorber el conocimiento En cambio, en el aprendizaje virtual, el alumno puede recibir la enseñanza a su medida y de acuerdo con sus necesidades inmediatas. Se le puede proporcionar apoyo al confrontarlo con expertos o al proporcionarle demostraciones de destrezas de razonamiento clínico y de ejecución de procedimientos, lo cual le permite ubicarse en el centro del proceso, con la ventaja de que puede repetir los ejercicios cuantas veces sea necesario.

Muchas universidades han desarrollado "campus virtuales" conformados por funciones basadas con anterioridad en documentos, revistas y libros; así, han ampliado la diseminación de la educación a través de los materiales de enseñanza/aprendizaje. El costo de estos proyectos ha llevado a que otras instituciones de educación superior estén buscando unir sus esfuerzos para lograr ese mismo objetivo con menor desgaste de sus recursos económicos y humanos.

El desarrollo de estos ambientes tiene la posibilidad de ofrecer tres niveles de profundidad. Un nivel de información basado en una red similar al curriculum, los manuales y los libros de texto básicos; un segundo nivel que comprende materiales interactivos y exámenes de respuesta múltiple con asesoría y evaluación en línea por los tutores y un tercer nivel constituido con programación avanzada adaptable a las necesidades particulares del estudiante, incluidos animaciones y simuladores con retroalimentación inmediata y la posibilidad de ampliar la información, entre otras formas, con paquetes redefinidos similares a los denominados FAQS (preguntas hechas con mayor frecuencia). El uso internacional casi constante de esta nueva tecnología es una de las razones más poderosas para que el futuro médico se capacite en ella y la utilice para mejorar su preparación.

La capacitación en comunicaciones e informática debe verse como una prioridad para los estudiantes de medicina que a lo largo de su vida serán profesores, alumnos, clínicos, investigadores y administradores. Además de las habilidades y destrezas para obtener los beneficios de los ambientes de aprendizaje a través de la computadora, tienen que saber cómo evaluar los datos que les ofrecen los numerosos aparatos digitales que intermedian entre el paciente y el médico, además de poseer la destreza para recuperar información de todas las fuentes virtuales y para manejar expedientes clínicos computarizados, elementos imprescindibles para la calidad de la atención médica, tanto en el hospital como en la consulta privada.

Ante la producción anual de más de dos millones de nuevos artículos sobre medicina que se publican en revistas científicas, los sistemas de informática son un recurso para incrementar la habilidad de los alumnos y los tutores para el manejo de los medios de comunicación y la informática, clave actual de la medicina basada en evidencias. El problema es ser capaz de discernir la información útil de la que es innecesaria por irrelevante o superflua.

 

La evaluación de la enseñanza por computadora

Como toda innovación, la creciente adopción y adaptación de los sistemas de cómputo a la enseñanza ha planteado la necesidad de evaluar su efectividad como sistema educativo. Ananda y Hullet3 mencionan varios aspectos críticos para llevar acabo este proceso: 1) la predisposición de los usuarios, los modelos de aprendizaje basados en sistemas de cómputo disponibles hasta hoy han mostrado que, la accesibilidad a las computadoras y la evaluación de los resultados de los programas asistidos por este medio tienen un gran impacto en la percepción de su efectividad, 2) la capacidad de los alumnos para adaptarse a los sistemas tecnográficos, la cual varía dependiendo de las experiencias de uso, de aspectos de género y de otros atributos demográficos, 3) el contexto de aplicación de los sistemas de enseñanza por computadora los cuales no son igualmente efectivos para todo tipo de curso, y 4) la necesidad de evaluar la efectividad del aprendizaje basado en computadoras como reemplazo o complemento de la educación tradicional.4

 

Los costos y el futuro de la educación a distancia

Al tratar asuntos de tecnología, el problema aparece en los detalles, en especial en lo referente al manejo de los precios y los costos de la educación.5 El diseño de cursos y otras actividades educativas a través de la educación asistida por computadora o de aprendizaje a distancia debe enfrentar, costos que normalmente son superiores a los de la enseñanza tradicional. Además del desarrollo de los ambientes virtuales, dichos costos incluyen los de la capacitación del personal y de los usuarios, así como la elaboración de los nuevos materiales educativos; también deben considerarse los costos de la evaluación del aprendizaje y la investigación a través de estos sistemas. El modelo de financiamiento por el Estado impide la venta de los cursos como mercancía, lo cual en sistemas privados tiene un mercado limitado por la capacidad de pago de los alumnos, de manera que las instituciones públicas deben considerar como factor determinante la estrechez del presupuesto y la capacidad de los alumnos para pagar el costo y la manutención de una infraestructura informática. La enseñanza asistida por computadora no es menos costosa que la tradicional. La tecnología y la adquisición de experiencia requieren cambios periódicos, costos que en ocasiones son imposibles de prever. No obstante, para prevalecer en el campo de la educación médica con el reconocimiento y liderazgo sustentado en la capacidad de reforzar las técnicas tradicionales de enseñanza tutorial con la incorporación de recursos para el aprendizaje a distancia y de "campos virtuales", se requiere buscar modelos de financiamiento innovadores que aseguren igualdad de oportunidades a los usuarios para tener acceso a las ventajas del enorme arsenal ya existente, así como al crecimiento de la tecnología de la comunicación y la informática, cabalmente ejemplificadas por Internet.

 

Referencias

1. Sainz IL. Rev Cubana Educ Med. Sup. 1998; 12:49–53.        [ Links ]

2. Wardj PT, Gordon J, Lehermann HP. Comunication and Information.        [ Links ]

3. Ananda M, Hullet CR. Toward evaluating computer aided instruction. Eval Program Plann 1997; 20:379–391.        [ Links ]

4. Dewhurst DG, et al. Independent student learning aided by computers; an acceptable alternative to lectures? Comp Educ 2000; 35:223–241.        [ Links ]

5. Taylor TH, Parker GD, Tebeaux E. Confronting costs and pricing issues in distant education. Educause Quartely 2001; (3):16–23.        [ Links ]

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