INTRODUCCIÓN
La alfabetización probabilística es un concepto que está cobrando relevancia en las últimas décadas y que se considera imprescindible tanto en la vida cotidiana de la ciudadanía como en el ámbito profesional (Batanero, 2013; Cotrado et al., 2022; Hokor, 2023). Esto, tal como señalan Estrada y Batanero (2020), se plasma en los currículos internacionales y, en concreto, en el currículo español de Educación Secundaria que ha entrado en vigor recientemente (Ministerio de Educación y Formación Profesional, 2022, pp. 114407-114423). A pesar de que en dicho currículo se incluya la comprensión y aplicación de los conceptos básicos de probabilidad, estudios previos muestran que dicha materia no se trata en la medida en que debería, dedicándole poco tiempo y, en parte, este hecho puede deberse a que el profesorado muestra cierta resistencia a dar la materia (Serradó et al., 2006). En este sentido, Veloo y Chairhany (2013) afirman que la actitud que tiene el profesorado hacia la materia que imparte es fundamental, debido a que si el docente tiene una actitud positiva se verá reflejado en el rendimiento del alumnado, y afirman que el tipo de actitud que muestra el profesorado puede venir condicionada por la falta de conocimiento sobre una materia, creando inseguridad.
Las actitudes son un factor determinante en los procesos de enseñanza y aprendizaje de las matemáticas y son un constructo complejo que engloba diversos dominios más allá del cognitivo (Marbán, 2016). En este sentido, hay numerosas investigaciones centradas en la actitud que tiene el alumnado hacia la matemática en general (Klinger, 2011) y hacia la estadística en particular (Auzmendi, 1992; Estrada y Batanero 2008; Ncube y Moroke, 2015; Peiró-Signes et al. 2020). Sin embargo, son casi inexistentes los estudios que miden exclusivamente la actitud hacia la probabilidad y su enseñanza del profesorado en activo; para el profesorado en formación, encontramos las investigaciones de Estrada et al. (2018), Estrada y Batanero (2020), Ruz et al. (2023) y Vásquez et al. (2019). Por el contrario, hasta donde los autores conocen, se ha realizado un único estudio que mide la actitud hacia la probabilidad y su enseñanza del profesorado en activo, en concreto, Alvarado et al. (2018) consideran una muestra mixta compuesta por 70 docentes de matemáticas en activo de la enseñanza media y 51 docentes en formación de Chile.
Por todo ello, en este estudio nos centramos en analizar la actitud hacia la probabilidad y su enseñanza (ASPT) del profesorado de Educación Secundaria (ES) en activo (en adelante denominado exclusivamente profesorado o docente) de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), utilizando como variables complementarias de análisis la formación académica, el sexo y la experiencia laboral.
ANTECEDENTES
Formación académica del profesorado de matemáticas de Educación Secundaria
Son escasas las investigaciones sobre la formación académica del profesorado de matemáticas en activo de Educación Secundaria de España; en cambio, existen algunas investigaciones que analizan el perfil del alumnado de la especialidad de matemáticas del Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria, a priori, futuro profesorado de esta etapa educativa. Muñiz-Rodríguez et al. (2016a) analizan los requisitos que exigen 40 instituciones españolas para acceder a la especialidad de matemáticas de dicho máster, obteniendo que, como era de esperar, todas las universidades dan acceso directo a la especialidad para egresados y egresadas en matemáticas y estadística. Lo mismo ocurre en casi todas las universidades con las titulaciones de ciencias físicas e ingeniería, o industria y construcción (97.5% y 92.5% de las universidades españolas dan acceso directo, respectivamente). Aun así, como mencionan Muñiz-Rodríguez et al. (2016a), se debe tener en cuenta que no todas las titulaciones de ingeniería tienen la misma carga de contenido matemático, lo que supone que a veces haya discrepancia en si dicha titulación es conveniente o no para realizar la especialidad de matemáticas. Como ejemplo, encontramos que, para la titulación en informática, 55% de las universidades públicas españolas la consideran adecuada para la especialidad de matemáticas. Esta misma inconsistencia se encuentra plasmada en las titulaciones del campo de ciencias sociales, entre las cuales hay titulaciones con contenido matemático como economía, finanzas o administración de empresas, pero no es el caso para las titulaciones de derecho, sociología o geografía (Muñiz-Rodríguez et al., 2016a). Además, 15% de las universidades también consideran las titulaciones de humanidades y artes, ciencias de la vida, agricultura, salud y servicios sociales suficientes para acceder a la especialidad de matemáticas del Máster de formación que habilita para impartir esta materia en Educación Secundaria.
En otro estudio, Muñiz-Rodríguez et al. (2016b) analizan la titulación de 51 estudiantes de la especialidad de matemáticas del Máster de ocho universidades públicas españolas. Obtienen que 43.1% son matemáticas/os, 41.2% ingenieras/ os y 15.7% ha realizado otros estudios como empresa y administración, química, arquitectura o estadística. Muñiz-Rodríguez et al. (2020) también investigan los perfiles del alumnado de la especialidad de matemáticas del Máster partiendo de una muestra de 124 personas de 33 universidades públicas y privadas españolas. La titulación que posee un porcentaje alto del alumnado es matemáticas y estadística (55.64%), mientras que en segundo lugar se encuentra la ingeniería (27.42%) y, en menor medida, otras titulaciones (16.94%).
A pesar de que el perfil del alumnado de la especialidad de matemáticas del Máster nos pueda orientar acerca del perfil del profesorado de Educación Secundaria de matemáticas, no debemos olvidar que los requisitos para acceder a la docencia los determina cada comunidad autónoma. Centrándonos en la legislación de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), por un lado, si examinamos la última convocatoria de las oposiciones de Enseñanza Secundaria y Formación Profesional (Gobierno Vasco, Departamento de Educación, 2020), observamos que los requisitos para poder participar en los procedimientos selectivos son: estar en posesión de un título universitario y el máster de secundaria. Y, por otro lado, si analizamos la normativa sobre gestión de la lista de personas candidatas para la cobertura de necesidades temporales de personal docente en centros públicos no universitarios de la Comunidad Autónoma del País Vasco (Gobierno Vasco, Departamento de Educación, 2012), nos encontramos con dos listas para cubrir las sustituciones de matemáticas compuestas por las siguientes titulaciones:
- Afinidad 1: Matemáticas, Ciencias Actuariales y Financieras, Física, Informática, Ingeniería Superior, Arquitectura.
- Afinidad 2: Geología, Biología, Administración y Dirección de Empresas, Economía, Química, Ciencias Ambientales.
Esta variedad de titulaciones se debe, en gran medida, a la situación vivida en la década de los años 80 y principios de los 90 del siglo pasado cuando, debido a la falta de docentes con titulación matemática, se aceptaron diversas titulaciones para acceder a la docencia (Muñiz-Rodríguez et al. 2016a) y da lugar a que el profesorado de matemáticas de secundaria resulte, en cuanto a formación académica, a priori, un colectivo muy heterogéneo.
Actitud hacia la probabilidad y su enseñanza
Los primeros estudios acerca de la afectividad hacia la enseñanza-aprendizaje de las matemáticas datan de los años 70; en ellos, Fennema y Sherman (1976) consideraron analizar las actitudes hacia las matemáticas desde la perspectiva de género para valorar si la actitud hacia la matemática, el rendimiento académico y la falta de mujeres en ámbitos STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics; CTIM, en castellano) guardaban relación, creando el test “Fennema-Sherman mathematics attitude scales”. Desde entonces, la relevancia dada al dominio afectivo en el aprendizaje de la matemática ha aumentado hasta tal punto que el nuevo decreto de enseñanzas mínimas de Educación Secundaria Obligatoria (Ministerio de Educación y Formación Profesional, 2022) ha incorporado como saberes básicos el sentido socio-afectivo, incorporando las actitudes y la gestión emocional como elementos destacados del aprendizaje de las matemáticas.
Centrando nuestro interés en la actitud hacia la estocástica (estadística y probabilidad), tenemos que la mayoría de los estudios publicados se enfocan en analizar la actitud hacia la estadística. Así, encontramos varios instrumentos en las últimas cuatro décadas como el Statistics Attitude Survey (Roberts y Bilderback, 1980), el Attitudes Toward Statistics (Wise, 1985) la Escala de Actitudes hacia la Estadística (Auzmendi, 1992), o el Survey of Attitudes Toward Statistics en sus diferentes versiones (Schau et al., 1995; Schau, 2003), el cual sigue siendo ampliamente utilizado internacionalmente (Persson et al., 2019; Rodríguez-Santero y Gil-Flores, 2019). En cuanto a estadística, sobre las variables asociadas a este estudio, encontramos que Estrada et al. (2004) miden las actitudes hacia la estadística del profesorado en formación y en ejercicio considerando componentes antropológicas (social, educativa, instrumental) y pedagógicas (afectiva, cognitiva, comportamental), y concluyen que las actitudes hacia la estadística del profesorado en formación y en ejercicio tienen características muy similares, si bien encuentran una mayor puntuación media en el profesorado en ejercicio. Respecto al género, hay estudios que indican que, a pesar de contemplar pequeñas diferencias respecto a los componentes o a la hora de analizar el proceso de aprendizaje (Anasagasti et al., 2023b), en general, no hay diferencias significativas entre hombres y mujeres (Dauphinee et al., 1997; Estrada et al., 2004).
Para el caso de la probabilidad, dados los escasos estudios acerca de la actitud y partiendo de los instrumentos para evaluar la actitud hacia la estadística, Estrada y Batanero (2015) diseñaron y validaron la denominada Escala de Actitudes hacia la Probabilidad y su Enseñanza (en adelante ASPT), con el fin de medir la actitud que muestra el profesorado hacia la probabilidad y su enseñanza. En concreto, la ASPT está conformada por un total de 28 ítems con una escala Likert de 1 a 5 puntos, que se agrupan en siete componentes, a su vez, subdivididos en tres dimensiones (tabla 1).
Tabla 1 Descripción de las dimensiones, los componentes e ítems de la escala ASPT.
| Dimensión | Componente | Descripción | Ítems |
|---|---|---|---|
| 1. Actitudes hacia la probabilidad |
Afectiva (AP) |
Sentimientos de la persona, positivos o negativos, hacia la probabilidad. |
1,5,16,27 |
| Competencia cognitiva (CCP) |
Autopercepción de la capacidad intelectual hacia la probabilidad. |
6,8,17,22 | |
| Comportamental (BP) |
Tendencia a usar herramientas de probabilidad cuando sea conveniente. |
2,7,15,18 | |
| 2. Actitudes hacia la enseñanza de la probabilidad |
Afectiva (AT) |
Sentimientos personales, positivos o negativos, hacia la enseñanza de la probabilidad. |
9,21,26,28 |
| Competencia didáctica (CT) |
Percepción del profesorado en formación sobre su propia capacidad para enseñar probabilidad. |
3,10,14,23 | |
| Comportamental (BT) |
Tendencia a la acción didáctica en la enseñanza de la probabilidad. |
11,20,24,25 | |
| 3. Valor a la probabilidad y su enseñanza |
Valor (VPT) |
Utilidad y relevancia que el profesorado concede a la probabilidad y su enseñanza en la vida personal y profesional. |
4,12,13,19 |
Fuente: Ruz et al. (2023, pp. 5-6).
Estrada et al. (2016) comenzaron con un estudio piloto donde se administró el cuestionario ASPT a 71 docentes en formación de Educación Primaria (EP), obteniendo que, tanto para la escala en global como para cada componente, la media supera la puntuación neutra (valor 3 en la escala). Estos mismos resultados se reflejaron en la investigación de Estrada et al. (2018) donde ampliaron la muestra a 232 docentes en formación de EP. Asimismo, concluyeron que el profesorado en formación aprecia la utilidad que tiene la probabilidad y están dispuestos a enseñarla, pero no se sienten suficientemente preparados ni en cuanto al contenido probabilístico ni pedagógico. Para afrontar esta desconfianza, sugieren al profesorado en formación que exploren diferentes métodos de enseñanza de la probabilidad para adquirir seguridad tanto en su capacidad de aprendizaje como de enseñanza. Estrada y Batanero (2020) consideraron una muestra de 416 docentes en formación de Educación Primaria obteniendo resultados muy similares. En este caso investigaron si había diferencias estadísticamente significativas con respecto a la variable sexo, concluyendo que sí las hay para los tres componentes de la Dimensión Actitudes hacia la Probabilidad, siendo los resultados del sexo femenino algo inferiores; en cambio, para el componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad y Valor a la Probabilidad y su Enseñanza, el sexo femenino presenta una media superior, aunque en este caso no haya diferencias estadísticamente significativas. Estrada y Batanero (2020) sugieren la necesidad de preparar al profesorado en formación que no confía demasiado en sus propias capacidades para aprender y enseñar probabilidad, ya que, apuntan, las actitudes se transmiten del profesorado al alumnado.
Vásquez et al. (2019) analizaron los datos de 124 docentes en formación de Educación Infantil, todas ellas mujeres. Los resultados indican actitudes bajas hacia la probabilidad y su enseñanza con más de la mitad de los ítems y componentes con un valor medio negativo (menor que 3 puntos en la escala). Concretamente, los datos revelan que el profesorado en formación de Educación Infantil valora la utilidad de la probabilidad y su enseñanza, pero tiene una autopercepción negativa respecto a su capacidad y conocimientos. Por lo tanto, sugieren organizar acciones formativas para el desarrollo profesional del profesorado en formación, al igual que Guiñez et al. (2021), quienes analizaron la influencia que tiene un recurso literario en las actitudes hacia la probabilidad y su enseñanza de 40 docentes en formación de Educación Primaria de Chile. Las y los participantes muestran actitudes bajas, en general; sí concluyen una mejora estadísticamente significativa para el componente afectivo hacia la enseñanza de la probabilidad tras la incorporación del libro, al igual que se refleja en el análisis cualitativo realizado, donde las respuestas del profesorado en formación sugieren cambios en el plano afectivo tanto hacia la probabilidad como hacia su enseñanza.
Ruz et al. (2020) consideraron una muestra de 126 docentes de matemáticas en formación de Educación Secundaria de España y Chile. Es cierto que las y los participantes expresaron, en su mayoría, actitudes positivas hacia la probabilidad y su enseñanza. Aun así, Ruz et al. (2020) reflexionan sobre la tendencia a declarar actitudes positivas hacia la probabilidad y su enseñanza, siendo el conocimiento del contenido del profesorado en formación insuficiente. Ruz et al. (2023) consideraron una muestra conformada por 269 docentes en formación de matemáticas de Chile. A pesar de que, en general, tanto hombres como mujeres muestran actitudes positivas, las mujeres muestran resultados estadísticamente inferiores para los componentes afectivo y comportamental, no así para el cognitivo. Como mencionan Ruz et al. (2023) este hecho manifiesta una menor autoconfianza por parte de las mujeres, pero no así en su rendimiento. Lo que también se refleja en la investigación llevada a cabo por Demircioglu et al. (2023) con 212 docentes de matemáticas en formación de Turquía donde obtienen diferencias significativas en el componente afectivo hacia la probabilidad, siendo la actitud de los hombres levemente superior. Mencionan que una hipótesis puede ser el hecho de que los hombres tengan una mayor tendencia a jugar determinados juegos de azar. Por el contrario, las mujeres presentan mejores resultados para los componentes comportamental hacia la enseñanza y de valor, siendo estas diferencias estadísticamente significativas.
La única investigación que considera el profesorado de secundaria en activo como objeto de interés es la de Alvarado et al. (2018). En concreto, consideraron una muestra conformada por 70 docentes de matemáticas de la enseñanza media y 51 docentes de matemática en formación de Chile. El análisis descriptivo revela una actitud positiva en ambos grupos, aunque es ligeramente mejor entre el profesorado en activo, y crece con la experiencia docente. En cuanto al sexo, el promedio de la actitud de los hombres es levemente superior al de las mujeres (3.93 frente a 3.85, respectivamente).
Finalmente, se debe señalar que en todos los estudios analizados destacan positivamente el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad y el Valor hacia la Probabilidad y su Enseñanza. De esta manera, las y los participantes muestran que dan o darían, en el caso del profesorado en formación, lugar a la enseñanza de la probabilidad en el aula y reconocen la relevancia que tiene tanto en la vida personal como profesional (ver tabla 2 en el Anexo).
OBJETIVOS
Analizar las Actitudes hacia la Probabilidad y su Enseñanza (ASPT) del profesorado de Educación Secundaria (ES) en activo (en adelante denominado exclusivamente profesorado o docente) de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), atendiendo a la formación académica, el sexo y los años de experiencia laboral.
MÉTODO
Para poder dar respuesta al objetivo de investigación, nuestro estudio se enmarca en una metodología cuantitativa desde un enfoque positivista (Godino, 2010). Para ello se analizan las respuestas dadas por las personas participantes a un cuestionario (ASPT) que valora su percepción en una escala Likert de 1 (muy en desacuerdo) a 5 (muy de acuerdo) puntos.
Participantes
En el presente estudio se ha considerado toda la población, esto es, todo el profesorado de secundaria en activo de la CAV. Cabe señalar que en esta etapa educativa el alumnado tiene entre 12 y 18 años. La muestra final está conformada por 185 docentes: 110 mujeres (59.5%), 72 hombres (38.9%) y tres personas (1.6%) que eligen otra opción. Debido a que solamente tres personas han elegido esta última categoría, se tendrán en cuenta para los resultados globales, pero no al mostrar los resultados según sexo por no tener un tamaño muestral representativo. La edad media de los y las participantes es de 44.51 años (D.T.=10.72).
Respecto al grado de representatividad de la muestra, debemos mencionar que, con respecto al total de centros educativos involucrados en este estudio, al menos el profesorado del 29.79% de los centros de Álava, 34.56% de los de Guipúzcoa y 24.88% de los de Vizcaya ha respondido al cuestionario, lo que supone un grado de representatividad de la muestra alto (siendo Álava, Guipúzcoa y Vizcaya las tres provincias que componen la CAV).
Instrumento
El instrumento utilizado es la escala Attitudes towards Probability and its Teaching (ASPT) diseñado por Estrada et al. (2016), una escala likert con valores entre 1 (muy en desacuerdo) y 5 puntos (muy de acuerdo), compuesta por 28 ítems, de los cuales la mitad están redactados en sentido positivo y la otra mitad en sentido negativo. Los ítems se agrupan de cuatro en cuatro dando lugar a una estructura de siete componentes que se aglutinan en tres dimensiones (tabla 1). Mencionar que se ha adaptado la versión en castellano de Estrada et al. (2016) para dirigirnos al profesorado en activo e incorporar un lenguaje más inclusivo. Además, se ha traducido el cuestionario al euskara, proceso que ha sido validado por personas bilingües expertas en el área de didáctica de la matemática (ver Anasagasti et al., 2023a).
La fiabilidad interna del cuestionario es alta con Omega de McDonald de 0.905, y la prueba de esfericidad de Bartlett (p-valor < 0.001) y la medida Kaiser-Meyer-Olkin (0.823) indican una consistencia interna válida.
Ética y procedimiento
Este artículo forma parte de una investigación más amplia, que cuenta con la autorización del comité de Ética para la Investigación y la Docencia (CEID/ IIEB) de la Universidad del País Vasco (M10_2021_200). Para la obtención de datos de este trabajo el cuestionario ha sido facilitado telemáticamente a través de un formulario google forms que se envió al equipo de dirección de cada centro educativo donde se distribuyó entre el profesorado de la asigna-tura de matemáticas, quienes lo respondieron de forma anónima y voluntaria.
Posteriormente, se ha realizado un análisis descriptivo de los datos mediante el programa estadístico SPSS 28. Para el análisis de datos se han invertido los resultados obtenidos en los ítems con carácter negativo permitiéndonos, así, tratar todos los ítems en el mismo sentido, es decir, cuanta mayor puntuación, mejor valoración. De esta manera, obtenemos una puntuación de entre 1 (muy en desacuerdo) y 5 (muy de acuerdo), siendo el 3 la posición de neutralidad.
RESULTADOS
Para poder dar respuesta al objetivo de investigación antes descrito y mostrar los datos más relevantes extraídos del análisis del ASPT; en primer lugar, debemos describir la muestra con respecto a su formación académica y la experiencia laboral, disgregados por sexo.
Formación académica del profesorado de la CAV
Como se aprecia en la figura 1, entre el profesorado de matemáticas en activo hay dos categorías que destacan, siendo los estudios de ingeniería los más representados (31.89%), seguido por los de matemáticas (30.27%). La tercera categoría que más figura la componen los que han estudiado un grado de Ciencias Experimentales [CCEE] (biología, geología, química, farmacia o biotecnología). En cuanto a la distribución de las titulaciones según el sexo, observamos en la figura 2 que, entre el profesorado que ha estudiado Ingenie-ría o Física, hay una mayor proporción de hombres que de mujeres (60% frente a 40%), mientras que entre los que han estudiado un grado de CCEE, Arquitectura y Económicas hay una clara mayor proporción de mujeres (cerca del 80% frente a 20% de hombres). En cuanto a Matemáticas, observamos que hay más mujeres (65% frente a 35% de hombres), pero que resulta una distribución similar a la distribución total de la muestra. Debido al bajo porcentaje de personas con estudios en magisterio (2 personas; 1.08%) el tamaño muestral no es representativo.
Experiencia laboral del profesorado de la CAV
Los intervalos de (0, 5) años y más de 20 años de experiencia laboral son los más representados en la muestra considerada, con un porcentaje de 30.3% y 34.6%, respectivamente, como muestra la tabla 3. Si fijamos nuestra atención en la distribución según el sexo, observamos que en todos los intervalos la proporción de mujeres es superior a la de los hombres, destacando en este sentido el intervalo de (15, 20) años. Por el contrario, el intervalo con menor años de experiencia, (0, 5) años, presenta la diferencia más reducida en cuanto a la representación de ambos sexos.
Tabla 3 Distribución del sexo del profesorado según la experiencia laboral.
| Experiencia laboral\Sexo |
Mujer | Hombre | Otra Opción | Total (fi;hi) |
|---|---|---|---|---|
| (0, 5] | 29; 51.8% | 25;44.6% | 2; 3.6% | 56; 30.3% |
| (5, 10] | 16; 59.3% | 11; 40.7% | 0; 0% | 27; 14.6% |
| (10, 15] | 12; 60% | 7; 35% | 1; 5% | 20; 10.8% |
| (15, 20] | 14; 77.8% | 4; 22.2% | 0; 0% | 18; 9.7% |
| >20 | 39; 60.9% | 25; 39.1% | 0; 0% | 64; 34.6% |
| Total | 110; 59.5% | 72; 38.9% | 3; 1.6% | 185; 100% |
Puntuaciones del cuestionario ASPT
En primer lugar, con el fin de ver qué tipo de actitud tiene el profesorado hacia la probabilidad y su enseñanza, se muestran las medias para la escala total, los siete componentes (tabla 4) y cada ítem (ver tabla 5 en el Anexo). La puntuación media de la escala es de 3.91 lo que indica que el profesorado, en general, tiene actitudes positivas. Las puntuaciones medias de todos los componentes sobrepasan la posición de indiferencia (3), obteniendo actitudes positivas leves (3, 3.8) para el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad (BT), Componente Comportamental hacia la Probabilidad (BP) y Componente de Competencia Didáctica hacia la Enseñanza de la Probabilidad (CT), y actitudes positivas (3.8,5) para el resto de componentes, destacando el Componente de Valor hacia la Probabilidad y su Enseñanza (VPT). Un estudio más detallado de algunos de estos componentes se encuentra en Anasagasti et al. (2023a) e Izagirre et al. (2023).
Tabla 4 Media y desviación típica de la escala ASPT y de cada componente para la muestra en estudio
| ASPT | AP | CCP | BP | AT | CT | BT | VPT | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Media | 3.91 | 3.96 | 4.02 | 3.75 | 3.95 | 3.79 | 3.7 | 4.2 |
| D.T. | .54 | .82 | .58 | .75 | .81 | .73 | .7 | .61 |
Centrando nuestro interés en los ítems de la escala ASPT (tabla 5), todos tienen una media superior a 3 (puntuación neutra). Los 3 ítems mejor valorados han sido el 12, 18 y 26, con una puntuación media superior a 4.3, siendo el ítem 12, La probabilidad sólo sirve para los juegos de azar, el mejor valorado con una media de 4.64, ítem que pertenece al Componente de Valor hacia la Probabilidad y su Enseñanza (VPT). Los ítems peor valorados, con una puntuación media inferior a 3.5, han sido el 2, 15 y 24 correspondientes a Componentes Comportamentales; los dos primeros hacia la Probabilidad (BP) y el último hacia su enseñanza (BT), el 24, Cuando es pertinente, utilizo la probabilidad en otras materias que enseño, es el peor valorado. Los resultados indican que el profesorado de la CAV valora la utilidad que tiene la probabilidad en la vida y su utilidad para los juegos; sin embargo, aunque lo vea pertinente, no lo aplica en otras materias que enseña ni en la vida real. Los resultados también muestran que el profesorado se siente con confianza a la hora de enseñar los contenidos de probabilidad (ítem 8) y, además, le agrada (ítem 27), pero, contradictoriamente, no le resulta sencillo diseñar actividades de evaluación de la probabilidad (ítem 14).
Actitudes hacia la Probabilidad y su Enseñanza del profesorado según el sexo
La figura 3 presenta la distribución de las puntuaciones medias del ASPT. Si analizamos los resultados de forma global, se observa que los resultados de los hombres están apilados cerca de 4.2 puntos con D.T.=0.47; siendo la media 3.98 y la mediana 4.09. En cambio, en el caso de las mujeres los resultados están más dispersos, apilándose en torno a 3.5 (figura 3), aunque coinciden la media (D.T.=0.57) y la mediana con un valor de 3.8. Si consideramos una puntuación mayor o igual a 3.8 como una actitud positiva, encontramos que 69.4% de los hombres tiene una percepción positiva frente a solamente 52.72% de las mujeres y si, por el contrario, consideramos una puntuación inferior a 3 puntos como una respuesta negativa, encontramos que 7.27% de las mujeres tiene una percepción negativa frente a solamente 2.7% de los hombres.

Figura 3 Distribución de la puntuación media de la ASPT según el sexo. La línea vertical indica la posición neutra, correspondiente al valor 3 de la escala.
Por otro lado, en la tabla 6 podemos apreciar que la puntuación media de los hombres para la escala ASPT y cada componente es siempre mayor que la de las mujeres, dando a entender que la percepción del género masculino hacia los conocimientos de la probabilidad y su enseñanza es superior. Esta interpretación queda ratificada por los valores de la mediana (figura 4), que muestra mayores valores para los hombres que para las mujeres para todos los componentes, excepto para el Componente de Competencia Didáctica (CT) y el Componente Comportamental (BT), en los que coinciden. Podemos ver, también, que el Componente de Valor hacia la Probabilidad y su Enseñanza (VPT) destaca positivamente en ambos sexos, seguido por el Componente Afectivo hacia la Enseñanza de la Probabilidad (AT) entre los hombres, y el Componente de Competencia Cognitiva apreciada hacia la Probabilidad (CCP) entre las mujeres. El componente peor valorado entre los hombres es el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad (BT), y entre las mujeres el Componente Comportamental hacia la Probabilidad (BP).
Tabla 6 Media y Desviación Típica de la escala ASPT y de cada componente según el sexo.
| Escala | AP | CCP | BP | AT | CT | BT | VPT | ||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Mujer | Media | 3.86 | 3.92 | 3.99 | 3.62 | 3.87 | 3.78 | 3.7 | 4.13 |
| D.T. | .57 | .86 | .61 | .77 | .85 | .76 | .69 | .64 | |
| Hombre | Media | 3.99 | 4.03 | 4.05 | 3.93 | 4.06 | 3.81 | 3.72 | 4.3 |
| D.T. | .47 | .77 | .54 | .69 | .74 | .7 | .73 | .55 |
Entre las mujeres, los 3 ítems mejor valorados fueron el 12, 18 y 26. Y los peor valorados el 2, 15 y 24 destacando el ítem 15 Uso la probabilidad en la vida cotidiana con una media de 2.97 que pertenece al Componente Comportamental hacia la Probabilidad (BP), precisamente el componente peor valorado entre las mujeres. Entre los hombres, los ítems mejor valorados han sido el 7, 12 ,13 y 22. Los peor valorados son el 6, 15 y 24, ítems que también aparecían entre los peor valorados entre las mujeres. En total, encontramos solo cinco ítems donde la puntuación media de las mujeres es superior a la de los hombres; dos de ellos del Componente de Competencia Didáctica hacia la Enseñanza de la Probabilidad (CT), aquel que menores diferencias presenta respecto a los hombres, junto con el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad (BT).
Actitudes hacia la Probabilidad y su Enseñanza del profesorado según el área de formación académica universitaria
Analizando las puntuaciones de la escala en global según el área de formación académica (tabla 7), las personas con formación en matemáticas, física o eco-nómicas muestran actitudes positivas, mientras que las personas con formación en ingeniería, ciencias experimentales (CCEE) y arquitectura muestran actitudes positivas leves. Si examinamos los resultados por componentes, el Componente de Valor a la Probabilidad y su Enseñanza (VPT), el que mide la utilidad y relevancia que se le otorga a la probabilidad y su enseñanza, obtiene puntuaciones altas para todas las categorías. Concretamente, para las categorías con actitudes positivas leves es el componente mejor valorado. En cambio, para las categorías con actitudes positivas, el componente Afectivo hacia la Probabilidad (AP) es el que obtiene puntuaciones más altas. A pesar de que la formación de económicas muestra actitudes positivas, es reseñable la baja puntuación que obtiene para los componentes Comportamental hacia la Probabilidad (BP) y Competencia Didáctica (CT). Y entre las categorías con actitudes leves, destacan negativamente el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad (BT) para las titulaciones de ingeniería y arquitectura, y el Componente Afectivo hacia la Enseñanza de la Probabilidad (AT) para la categoría de ciencias experimentales.
Tabla 7 Media y Desviación Típica de la escala ASPT y de cada componente según la formación académica.
| Escala | AP | CCP | BP | AT | CT | BT | VPT | ||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Matemáticas | Media | 4.22 | 4.4 | 4.29 | 3.87 | 4.4 | 4.13 | 3.98 | 4.39 |
| D.T. | .49 | .7 | .5 | .79 | .66 | .72 | .69 | .51 | |
| Física | Media | 4.01 | 4.2 | 4.1 | 3.9 | 4.08 | 3.88 | 3.83 | 4.13 |
| D.T. | .5 | .5 | .52 | .6 | .64 | .64 | .47 | .65 | |
| Económicas | Media | 3.95 | 4.38 | 4 | 3.5 | 4.08 | 3.5 | 4.04 | 4.08 |
| D.T. | .56 | .52 | .61 | 1.24 | .54 | .55 | .73 | .68 | |
| Ingeniería | Media | 3.8 | 3.75 | 3.98 | 3.76 | 3.81 | 3.67 | 3.48 | 4.17 |
| D.T. | .48 | .82 | .52 | .71 | .76 | .67 | 6.68 | .62 | |
| CCEE | Media | 3.71 | 3.66 | 3.77 | 3.59 | 3.54 | 3.61 | 3.7 | 4.1 |
| D.T. | .47 | .8 | .55 | .71 | .73 | .7 | .67 | .62 | |
| Arquitectura | Media | 3.6 | 3.52 | 3.77 | 3.66. | 3.55 | 3.59 | 3.2 | 3.9 |
| D.T. | .65 | .79 | .77 | .79 | .94 | .93 | .55 | .79 |
Entre los resultados por ítem en función de la formación académica, destaca que uno de los ítems mejor valorados por las personas de las tres titulaciones con actitudes positivas (matemáticas, física o económicas), y en contraste con las personas formadas en ingeniería, ciencias experimentales (CCEE) y arquitectura, es el número 26, No tengo mucho interés en enseñar probabilidad, aunque aparezca en el currículum. Por último, también mencionar que uno de los ítems mejor valorados por las personas formadas en matemáticas es el 22, expresando así sentirse preparadas para resolver cualquier problema básico de probabilidad.
Actitudes hacia la Probabilidad y su Enseñanza del profesorado según la experiencia laboral
Examinando los resultados según la experiencia laboral, observamos que las Actitudes hacia la Probabilidad y su Enseñanza mejoran con los años, aunque se observa un descenso en la franja de 10 a 15 años (tabla 8). Precisamente, este intervalo, junto al de (0,5) años, obtiene actitudes positivas leves y esto también se refleja en los resultados por componentes que, en su mayoría, muestran puntuaciones más bajas. Por el contrario, el resto de los intervalos muestran actitudes positivas. Una vez más, el Componente de Valor (VPT) es el mejor valorado en todos los intervalos.
Tabla 8 Media y Desviación Típica de la escala ASPT y de cada componente según la experiencia laboral.
| Escala | AP | CCP | BP | AT | CT | BT | VPT | ||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| (0,5] años | Media | 3.78 | 3.82 | 4.01 | 3.69 | 3.78 | 3.65 | 3.45 | 4.09 |
| D.T. | .55 | .79 | .62 | .72 | .79 | .78 | .66 | .67 | |
| (5,10] años | Media | 3.88 | 3.88 | 4 | 3.74 | 3.89 | 3.79 | 3.56 | 4.28 |
| D.T. | .53 | .82 | .6 | .75 | .82 | .71 | .68 | .63 | |
| (10,15] años | Media | 3.69 | 3.5 | 3.86 | 3.43 | 3.79 | 3.61 | 3.54 | 4.15 |
| D.T. | .57 | .9 | .56 | .94 | .83 | .78 | .76 | .71 | |
| (15,20] años | Media | 4.07 | 4.19 | 4 | 3.9 | 4.11 | 4.04 | 3.94 | 4.28 |
| D.T. | .49 | .74 | .5 | .55 | .64 | .53 | .77 | .48 | |
| >20 años | Media | 4.05 | 4.05 | 4.18 | 4.07 | 4.12 | 3.91 | 3.96 | 4.27 |
| D.T. | .49 | .78 | .56 | .74 | .83 | .71 | .6 | .55 |
Entre los resultados por ítem en función de la experiencia laboral, cabe destacar el ítem 11, Solo enseño probabilidad si me queda tiempo después de los otros temas. Este ítem es el que mayor diferencia registra en las respuestas dadas por los distintos intervalos y, sobre todo, muestra una tendencia creciente que va desde registros más bajos entre el profesorado que tiene una dedicación menor de 10 años a puntuaciones más altas en el caso de las personas con mayor experiencia, lo cual puede indicar que con el tiempo el profesorado realiza mayores esfuerzos para incluir la probabilidad en sus clases.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Queremos poner en valor que, hasta donde conocen sus autoras y autores, este trabajo es el primero que se realiza con el fin de determinar el tipo de actitud del profesorado de educación secundaria en activo hacia la probabilidad y su enseñanza. En primer lugar, respecto a las características de la muestra, hemos observado una mayor proporción de profesorado de matemáticas femenino; esto coincide, precisamente, con Tatto et al. (2012) que indica que la enseñanza es un sector feminizado tanto en España como en otros países y también con Muñiz-Rodríguez et al. (2016b), que mencionan que la mayoría de estudiantes de la especialidad de matemáticas del Máster de Secundaria son mujeres. En cuanto a la formación académica, solamente 30.27% de la muestra del profesorado de Educación Secundaria (ES) es egresado o egresada en matemáticas. Esta situación tan llamativa, donde la representación de personas matemáticas es tan escasa, no se contempla entre los estudiantes de la especialidad de matemáticas del Máster analizados por Rodríguez-Muñiz et al. (2016b) y Muñiz-Rodríguez et al. (2020), donde las titulaciones más representadas son la de matemáticas o estadística, con alrededor de la mitad de estudiantes, seguida por la de ingeniería, y con solamente 16% de los estudiantes en posesión de otra titulación. Creemos que el hecho de que la proporción de profesorado en activo sea inferior a la proporción de estudiantes que se preparan específicamente para ello puede ser un motivo de preocupación, puesto que con ello podría entenderse una falta de preparación entre el profesorado en activo. El hecho de que gran parte del profesorado pueda carecer de una preparación específica nos plantea una futura línea de investigación para poder ahondar en este indicador.
En cuanto al objetivo principal del estudio, determinar las Actitudes hacia la Probabilidad y su Enseñanza del profesorado de ES de la CAV, los resultados de la muestra nos permiten sugerir que las actitudes, en general, son positivas entre el profesorado, siendo la puntuación media de la escala y las puntuaciones medias de los siete componentes superiores a la puntuación de indiferencia o neutra. En el caso de los ítems, las puntuaciones medias de todos ellos son superiores a 3, que supondría igualmente una posición neutra. Es más, se ha obtenido una puntuación positiva (mayor o igual a 3.8) en 20 ítems, y una puntuación inferior a 3.8 solamente en 8. Estos últimos, con los resultados más bajos, reflejan la baja utilidad que conceden a la probabilidad en otras materias que enseñan y en la toma de decisiones en la vida diaria; y también la dificultad que les supone la materia en sí, así como el diseño de actividades de evaluación.
A pesar de que las investigaciones previas no centran su interés en el profesorado de ES en activo, por similitud con este colectivo, debemos realizar una reflexión derivada de la comparación de los resultados con las investigaciones de Dermincioglu et al (2023), Ruz et al. (2023), Guiñez et al. (2021), Ruz et al. (2020), Estrada y Batanero (2020), Vásquez et al. (2019) y Alvarado et al. (2018). En nuestro caso tenemos que la puntuación media es superior a la mostrada en estudios previos, excepto para el profesorado en activo considerado por Alvarado et al. (2018) donde la diferencia es ínfima (3.95 frente a 3.91 obtenido en el presente estudio). Centrándonos en las puntuaciones medias de los siete componentes, el profesorado de la CAV presenta mejor actitud en todos los componentes que el profesorado en formación de educación infantil y educación primaria chileno analizado en los estudios de Vásquez et al. (2019) y Guiño et al. (2021), respectivamente, y el profesorado de matemáticas en formación de Turquía considerado por Dermincioglu et al. (2023). Comparando los resultados con los obtenidos por Estrada y Batanero (2020) y Ruz et al. (2020), observamos que en este estudio hay un componente con puntuación media levemente menor al resto de estudios, el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad (BT), siendo esta, aun así, cercana a 3.75. Y contrastando los resultados con los de Alvarado et al. (2018), obtenemos 3 componentes que muestran una media inferior; el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad (BT), el Componente Comportamental hacia la Probabilidad (BP) y el Componente Afectivo hacia la Enseñanza de la Probabilidad (AT). Una posible hipótesis que justifica los resultados más bajos obtenidos en este estudio para el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad (BT) es la exigencia de impartir contenidos probabilísticos de forma obligatoria, mientras que en Educación Infantil y Primaria es una materia que se suele eludir con frecuencia (Alsina, 2016).
Con todo esto, concluimos que el profesorado de la muestra, tiene, en general, una buena actitud hacia la probabilidad y su enseñanza, mejor que las consideradas en el resto de las investigaciones. Presentan una mejor autopercepción hacia las capacidades competenciales como didácticas de la probabilidad, aunque le dan poca utilidad dentro del aula en otras materias o en la vida cotidiana, como se ve reflejado en el Componente Comportamental hacia la Enseñanza de la Probabilidad (BT), que es el peor valorado. Se puede concluir que, a pesar de reconocer el valor conferido a la probabilidad y a su enseñanza (componente con puntuación más alta), el profesorado no indica una clara predisposición ni a darle uso ni a llevarlo a la realidad del aula. Esto sugiere que se deben proponer acciones formativas, ya sea en los estudios de Máster o en la formación continua, que provoquen no solamente actitudes positivas, sino también comportamientos positivos hacia la enseñanza de la probabilidad.
Centrándonos en el sexo, los resultados de la escala total indican una percepción del profesorado masculino más alta que la del femenino (3.99 frente a un 3.86), así como para todos los componentes e ítems, coincidiendo con los resultados obtenidos por Martins et al. (2015) y Estrada y Batanero (2020), pero en contra de los de Estrada et al. (2004). A pesar de que en todas las componentes se observe mayor puntuación del profesorado masculino que el profesorado femenino, estos datos hay que valorarlos con cautela, debido a que no se ha realizado un análisis inferencial para comprobar si dichas diferencias son estadísticamente significativas o no, lo que abre una nueva línea de investigación. En caso de confirmarse, este resultado podría asociarse a la idea, tal como sugieren estudios como el de Daches Cohen et al. (2021), de que, en general, la actitud de las mujeres hacia las matemáticas es peor que la de los hombres, aunque deberá ser contrastada.
La formación académica también nos ayuda a extraer conclusiones que merecen ser mencionadas, sobre todo porque reflejan cierta tendencia de actitud atendiendo a los grupos que definen las submuestras. Así, vemos cómo las personas egresadas en arquitectura son las que obtienen puntuaciones más bajas y son, al menos para el caso de la Universidad del País Vasco, las únicas que no reciben ninguna formación en estadística y probabilidad durante la carrera universitaria. A estas les siguen personas egresadas en ciencias experimentales que cursan entre una y tres asignaturas de matemáticas, siendo una de ellas la bioestadística. Luego, están las y los graduados en ingeniería, que cursan alrededor de seis asignaturas de matemáticas siendo una de ellas la de métodos estadísticos de la ingeniería. Y, por último, están con actitudes positivas las egresadas en economía, físicas y matemáticas quienes reciben una formación en matemáticas más extensa y, en estadística y probabilidad en particular, más amplia. Por lo tanto, de este estudio se puede plantear como hipótesis que las categorías de la formación académica con actitudes positivas leves son aquellas que reciben una escasa formación en estadística y probabilidad.
Con respecto a la experiencia laboral, atendiendo al estudio de Alvarado et al. (2018), era de esperar que las actitudes hacia la probabilidad y su enseñanza mejorasen según incrementan los años de experiencia, hecho que se ratifica parcialmente en este trabajo, salvo para el intervalo de (10, 15] años, donde se obtiene un descenso de las actitudes.
Finalmente, concluimos que la percepción hacia los conocimientos de la probabilidad y su enseñanza del profesorado de ES participante en el estudio es buena, pero con un índice de heterogeneidad alto, tanto con respecto a la variable formación académica como a las variables sexo y experiencia laboral. A lo largo de las conclusiones obtenidas, hemos señalado diversas líneas de investigación que pueden resultar de gran interés de cara al futuro, como pue-den ser, analizar los motivos por los que se aprecia una diferencia considerable en la proporción de personas graduadas en matemáticas entre las que se preparan para dar clases en ES y las que se encuentran realmente ejerciendo, o ahondar en si la diferencia de actitud de las mujeres hacia la probabilidad y su enseñanza con respecto a la de los hombres es estadísticamente significativa y los motivos que conducen a esta. Igualmente, sería interesante analizar si las diferencias de actitud encontradas son estadísticamente significativas para las categorías o intervalos de las variables sexo, formación académica y experiencia laboral. Final-mente, como limitaciones del estudio, a pesar de contar con una amplia muestra del profesorado de ES en activo de la CAV, debemos mencionar que el tamaño de esta plantea la necesidad de ser ampliada y, por tanto, este trabajo también abre nuevas líneas de investigación, asociadas a un estudio a mayor escala.










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