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Nueva revista de filología hispánica

versión On-line ISSN 2448-6558versión impresa ISSN 0185-0121

Nueva rev. filol. hisp. vol.73 no.2 Ciudad de México jul./dic. 2025  Epub 08-Ago-2025

https://doi.org/10.24201/nrfh.v73i2.4004 

Reseñas

Hortensia Calvo y Beatriz Colombi, Cartas de Lysi. La mecenas de sor Juana Inés de la Cruz en correspondencia inédita. 2 a ed. corregida y ampliada. Iberoamericana-Vervuert, Madrid-Frankfurt/M., 2023; 286 pp.

1Universidad de Buenos Aires CONICET carlaafumagalli@gmail.com

Calvo, Hortensia; Colombi, Beatriz. Cartas de Lysi. La mecenas de sor Juana Inés de la Cruz en correspondencia inédita. 2a ed. corregida y ampliada, Iberoamericana-Vervuert, Madrid: Frankfurt: 2023. 286p.


Hace casi una década, Hortensia Calvo y Beatriz Colombi publicaron dos cartas escritas por María Luisa Manrique de Lara y Gonzaga, condesa de Paredes, marquesa de la Laguna: una a su prima, María de Guadalupe de Lencastre, duquesa de Aveiro; otra a su padre, Vespasiano Gonzaga, pretenso duque de Guastalla y capitán general del Mar Océano y Costas de Andalucía. Estos tres nombres, con mayor o menor intensidad, han estado asociados “indisolublemente... a una de las figuras más importantes de la literatura hispanoamericana, sor Juana Inés de la Cruz” (Cartas de Lysi, Iberoamericana-Vervuert, Madrid-Frankfurt/M., 2015, p. 9). Es por eso que, para el campo de los estudios sorjuanistas, el hallazgo de estas dos misivas íntimas de quien fue la mecenas más importante de la poeta mexicana significó un avance fundamental. El vínculo entre ambas, fruto de variadas especulaciones, se vio iluminado cuando, en la carta a su prima fechada en 1682, la condesa de Paredes menciona:

otra cosa de gusto que la visita de una monja que hay en San Jerónimo que es rara mujer no la hay. Yo me holgara mucho de que tú la conocieras pues creo habías de gustar mucho de hablar con ella porque en todas ciencias es muy particular ésta. Habiéndose criado en un pueblo de cuatro malas casillas de indios trujéronla aquí y pasmaba a todos los que la oían porque el ingenio es grande. Y ella, queriendo huir los riesgos del mundo, se entró en las carmelitas donde no pudo, por su falta de salud, profesar con que se pasó a San Jerónimo. Hase aplicado mucho a las ciencias pero sin haberlas estudiado con su razón. Recién venida, que sería de catorce años, dejaba aturdidos a todos, el señor don fray Payo decía que en su entender era ciencia sobrenatural (ibid., p. 177).

Este breve fragmento muestra una instantánea íntima de tres mujeres en las últimas décadas del siglo XVII: amigas y primas que comparten las vicisitudes de la vida en la Colonia, la tediosa cotidianeidad, la distancia afectiva y la agradable compañía de una sorprendente mujer y monja. El fragmento se ha citado en numerosos artículos y libros sobre sor Juana, y el volumen en que se dieron a conocer ambas misivas ha tenido una profusa recepción en el mundo. La afectividad que sor Juana desplegó en los versos a “Lisy Divina” pudo completarse ya no de forma poética1, sino en una carta privada de la condesa a su prima. La duquesa de Aveiro, por lo demás, también formó parte del entorno sorjuanino; aunque no físicamente, sí a la distancia. Es probable que haya sido el eslabón aún no confirmado entre la condesa, sor Juana y las monjas reunidas en torno a la Casa del Placer en Lisboa, para quienes la mexicana escribió los Enigmas. Más de una década antes, su prima la ponía al tanto de la existencia de su nueva amiga y protegida. Sor Juana, como se sabe, escribió un extenso poema laudatorio para la duquesa, la mencionó en su catálogo de mujeres ilustres en su Respuesta a sor Filotea y la elogió también en el romance escrito en respuesta a José de la Vega y Vique. El padre de María Luisa no había tenido contacto con sor Juana, pero sí fue quien, junto con el virrey, marido de María Luisa, ponderó en 1684 la labor de don Juan de Orúe y Arbieto, editor del Segundo volumen (1692) de la poeta, en la relación de méritos para ingresar a la Orden de Santiago (Archivo General de Indias, Indiferente General, 132, N. 34). Los tres personajes son puntos de mayor o menor iridiscencia en una red sociocultural cuyo centro puede ubicarse en sor Juana Inés de la Cruz.

Esta nueva edición corregida y ampliada incorpora dos nuevas cartas de María Luisa a su prima que profundizan los estudios iniciados hace casi diez años sobre este círculo femenino. El flamante volumen mantiene los criterios ecdóticos y filológicos de la primera con respecto a las dos nuevas cartas. De cada una se presenta la versión paleográfica, el facsímil y la versión modernizada. Además, una vez corregida, se ha incorporado la cronología de la vida de María Luisa. El libro mantiene así su estructura en tres partes: la primera se divide en dos capítulos, “Proveniencia, contexto y contenido de las cartas” y “María Luisa Manrique de Lara y Gonzaga: su vida, su época”; la segunda presenta la transcripción de las cartas en sus tres versiones antes señaladas; la tercera ofrece un nutrido apéndice con la nómina de la comitiva de Tomás Antonio de la Cerda, varias cartas del VIII duque de Medinaceli a Tomás Antonio de la Cerda fechadas en 1687, poemas de María Luisa a sor Juana, algunos poemas de sor Juana a María Luisa y a María de Guadalupe y diecisiete ilustraciones, pinturas y retratos que incluyen la firma y el sello de agua hallado en las cartas de la virreina, retratos de la duquesa de Aveiro, la décima acróstica escrita por María Luisa, publicada en 1700 en Fama y obras póstumas de sor Juana Inés de la Cruz, y los mapas que designan la ubicación de las casas de ambas mujeres en Madrid.

Respecto de las nuevas cartas encontradas y publicadas en esta segunda edición, la primera es una nota de pésame fechada en 1676, hallada en la Fundación Casa Medina Sidonia, Cádiz. Se trata de una breve pero sentida misiva que María Luisa envía a su prima por el fallecimiento de su marido, José Ponce de León y Aragón, acaecido en julio de ese año, en Madrid. María Luisa, que entonces residía en el Puerto de Santa María, firma como “marquesa de la Laguna”, pues aún no había heredado el condado de Paredes. La distancia que las separa será tema de las cartas de aquí en más, y se intensificará luego de la partida de María Luisa a México.

La segunda carta añadida, encontrada en la Lilly Library, en Bloomington, tiene fecha de 1683, un año después de la presentada en 2015, lo que pone en evidencia, como señalan Calvo y Colombi, la continuidad de la correspondencia. En la carta anterior, María Luisa contaba a su prima su sospecha de embarazo, y en ésta le participa, siete semanas después del parto, del nacimiento de su hijo José. Los temas privados y públicos vuelven a conjugarse también en esta carta de cuatro páginas manuscritas en una hoja plegada. Además de contar las molestias y consecuencias del parto, habla a su prima sobre el estado de las misiones y sobre el éxito que tuvo una de ellas en California, en la que expone (nuevamente, ya que en la carta anterior también había escrito al respecto) su visión paternalista de los indios. La intimidad y la vida pública de la familia coinciden además en el relato del saqueo e invasión de piratas franceses en Veracruz, adonde el esposo de María Luisa tuvo que permanecer durante dos meses. La virreina expresa en esta carta a su prima preocupación por la salud y vida de su esposo en circunstancias tan acuciantes, a la vez que -como en la carta anterior- destaca su admiración y respeto por las acciones de su marido como gobernante.

Por último, el texto menciona un retrato que ha recibido de su prima y su semejanza con el original, y aunque le promete enviar a pintar una copia, asegura que la calidad de los pintores americanos es inferior a la de los europeos: “aquí no pintan tan bien como por allá” (p. 226). Calvo y Colombi creen que el retrato recibido es aquel del que hablaba la carta anterior, en la que María Luisa se lamenta por no haber recibido uno enviado por María de Guadalupe: “Prima mía, el retrato no ha llegado; espérole con flota con grande alborozo” (p. 222). La correlatividad entre cartas evidencia la continuidad de un lazo afectivo, cuyos testimonios manuscritos están ahora siendo develados.

Si bien esta nueva edición amplía el corpus de cartas que de alguna manera confirman las hipótesis y lecturas de la primera, lo cierto es que además de este nuevo hallazgo, las autoras incluyeron un prólogo que da cuenta de los cambios y actualizaciones que tuvieron las distintas disciplinas en las que se ancla el libro. Es así que, en este nuevo preliminar, se profundiza en la naturaleza de las cartas transatlánticas, cuyo destino parecería ser de destrucción, de pérdida o, por intervención de la fortuna, de conservación en archivos familiares, aunque sin acceso al público. Esta condición se replica en la misma escritura de las cartas, en las que quienes firman confiesan sus dudas de que la correspondencia llegue a buen puerto. Por lo demás, Calvo y Colombi analizan la carta familiar como género, un asunto que contextualiza este tipo de textos y facilita las herramientas retóricas para su análisis. En cuanto epístolas, son textos que obedecen a un modelo clásico, pero con pautas estructurales laxas (p. 9). En cuanto testimonios, las estudiosas proponen que son objetos-reliquia cuya conservación preserva no sólo un vínculo y una conversación simulada, sino la representación de un yo. En estos textos, los lectores pueden acceder a una esfera de la intimidad que deja percibir rastros de quién fue María Luisa, además de los vestigios de la cultura material que la rodeó. En este prólogo, las autoras ofrecen asimismo un breve análisis de la escritura de la virreina, en el que destacan su estilo directo y oral que conjuga narración, descripción y reflexión junto con un componente emotivo que se traduce no sólo en expresiones de afectividad hacia sus destinatarios, sino también en dudas y perplejidad ante el mundo nuevo que la rodea (p. 10).

El prólogo y el final del primer capítulo presentan un apartado sobre la figura de las virreinas y su lugar secundario en los estudios coloniales, tanto por la poca atención prestada a la mujer en general como por la falta de documentos y el difícil acceso a papeles aún hoy privados o celosamente guardados en archivos familiares. Por eso, el hallazgo y el estudio de cartas como las que da a conocer esta segunda edición impulsan el avance de investigaciones que podrían centrarse en la escritura femenina, en la correspondencia privada o, incluso, en las teorías de los afectos.

Si bien los estudios de género reconstruyeron aspectos de la vida de las mujeres en el mundo hispano antes del siglo XX, también es cierto que los escritos autógrafos y su estudio se limitaba a grandes figuras. Un progresivo interés por la vida cotidiana de las mujeres en la Colonia, junto con el importante antecedente de la antología de Cartas privadas de emigrantes a Indias (1540-1616) de Enrique Otte (F.C.E., México, 1988), además del estudio y análisis de testamentos, relaciones, imágenes y testimonios de nobles indígenas o vidas de monjas, ha contribuido a ampliar el conocimiento de un mundo poco explorado.

Esta edición corregida y ampliada de Cartas de Lysi proyecta los esfuerzos por continuar ensanchando el mundo cotidiano de una figura esencial en la vida de sor Juana Inés de la Cruz; pero ya no es el contacto con la monja lo que sostiene su relevancia, sino su propio lugar en un universo femenino y colonial, cuyos entresijos se revelan ahora un poco más. En palabras de Hortensia Calvo y Beatriz Colombi: “las lagunas en nuestro conocimiento del quehacer femenino en un mundo público forjado por y para los hombres no son infranqueables a medida que descubramos fuentes primarias que testifiquen su desempeño” (p. 56).

1La condesa escribió por lo menos dos poemas a sor Juana: la famosa y anónima “décima acróstica”, publicada en Fama y obras póstumas de la poeta mexicana en 1700, y un romance preliminar en los Enigmas ofrecidos a la Casa del Placer, fechado en 1695. Ambos se encuentran tanto en la primera como en la segunda edición del libro de Hortensia Calvo y Beatriz Colombi.

Recibido: 25 de Septiembre de 2024; Aprobado: 28 de Noviembre de 2024

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