Introducción
La sociedad contemporánea se encuentra ante una de las mayores crisis socioambientales: el cambio climático. Un fenómeno global con efectos diferenciados en el contexto local, que exige estrategias diferenciadas, sobre todo, en regiones que, debido a sus condiciones de pobreza, marginalidad y degradación ambiental, se exponen a impactos mayores (Dervis, 2022). Uno de estos impactos, son las sequías recurrentes, las cuales han provocado condiciones que afectan la seguridad alimentaria ya que provocan pérdida de cultivos, y por ende generan escasez de alimentos que propician la especulación, y cuyo aumento de precios no favorece ni al consumidor, ni al productor (Lloyd y Chalabi, 2021).
Ante los alimentos cada vez más caros y la incertidumbre de los productores ante condiciones poco propicias para desarrollar sus cultivos, las familias han buscado estrategias que permitan la alimentación de sus miembros, especialmente los más vulnerables (infantes y ancianos) (Padulosi, Phrang y Rosado-May, 2019). Una de estas estrategias es hacer uso de alimentos provenientes de especies subutilizadas y/o abandonadas, las cuales son definidas como aquellas plantas de uso local y/o regional que reciben poca atención o son completamente ignoradas por investigadores agrícolas, fitomejoradores y responsables de políticas, particularmente desde el uso alimentario (Ahsan, Begum y Sayed, 2024). Un ejemplo, es el chote (Parmentiera edulis) cuyos frutos pueden comerse en fresco, pero también sirven para elaborar harina para hacer tortillas cuyos frutos son consumidos ocasionalmente por la población de edad mayor (Castillo-Ruíz, Castillo-Archila, Alemán-Castillo, Castillo-Ruiz y Trejo-Díaz (2022).
Si bien, hay esfuerzos al respecto, tal como sucede en la Huasteca, México, donde se identificó un total de 93 especies subutilizadas (Casanova-Pérez, Cruz-Bautista, San Juan-Martínez, García-Alonso y Barrios, 2024). Existe un vacío de conocimiento sobre aquellas especies que, siendo comestibles en otros lugares del país o el extranjero, este uso es desconocido por la población en el contexto local (Sánchez, 2017; Morales, 2020). La situación puede darse por diferentes razones, entre las que se incluyen, a) La especie se introdujo porque provee algún bien o servicio ambiental sin difundirse el uso tradicional de ésta en su centro de origen. El escenario es entendible, no así, la siguiente, b) Cuando una especie puede reconocerse como comestible en una localidad, no así en otra, incluso dentro de una misma región cultural, ya que la población hizo una construcción de su patrimonio biocultural de manera distinta. Estas diferencias son más evidentes cuando se analizan los usos de las especies a nivel regional, nacional e internacional (Mulík y Ozuna, 2020).
En consecuencia, el objetivo de la presente investigación fue identificar especies de plantas comestibles no consumidas, así como, partes de la planta no aprovechadas y formas de preparación de especies comestibles usadas en otras regiones, pero no reconocidas por los habitantes de Las Placetas, Chicontepec, Veracruz con la idea de que sean parte de estrategias potenciales como parte de la instrumentación de políticas públicas de seguridad alimentaria, particularmente en un contexto de sequías recurrentes.
Metodología
La presente investigación se realizó en la localidad de Las Placetas, municipio de Chicontepec, Veracruz, México, situada a 145 msnm, con un clima semi cálido húmedo con lluvias en verano. La vegetación se conforma por bosque (0.07%) y vegetación secundaria (16%) (Siegver, 2023) (Figura 1).
Esta localidad es parte de la región cultural Huasteca Veracruzana, registra una población de 592 habitantes (78 familias) de los cuales el 76% habla náhuatl (INEGI, 2020). La localidad está catalogada como de baja marginación por la Comisión Nacional de Población (Conapo, 2020). La principal actividad productiva es el cultivo de maíz, frijol y calabaza, cultivos prioritarios cuyas cosechas sirven para el autoconsumo y comercialización en los mercados de proximidad (Casanova-Pérez, Flores-Lara, García-Alonso, Cruz-Bautista y Rosales-Martínez, 2022).
El concepto eje utilizado fue el de estrategias de afrontamiento (coping strategies) para la seguridad alimentaria en tiempos de crisis socioambientales (Cruz-Sánchez, Baca, Ramírez y Monterroso-Ricas, 2022), el cual explica cómo, ante crisis, las personas hacen uso de alimentos poco convencionales, incluidas aquellas especies silvestres, o de otro uso, como el ornamental (Pérez de Armiño, 2006). La identificación de las especies en campo se realizó a través de doce transectos conversacionales (Castillo, 2018) realizados en la localidad durante septiembre-noviembre de 2022 en donde participaron 16 personas.
El recorrido promedio por transecto fue de 650 m y una duración de dos a cuatro horas. Los transectos fueron realizados de tal modo que abarcaran la zona de asentamiento y zonas aledañas a los caminos, milpas y potreros. Asimismo, se realizaron entrevistas a 15 informantes de localidades de Tempoal (5) y Tantoyuca (4), Veracruz, y Xochiatipan (6), Hidalgo; localidades pertenecientes a municipios limítrofes a Chicontepec, Veracruz; al cual pertenece localidad de las Placetas, todas ellas ubicadas a una distancia promedio de 60 km. Del total de participantes, 65 % fueron mujeres dedicadas a actividades domésticas y agrícolas con una edad promedio de 65 años. El 35 % de los entrevistados fueron hombres, agricultores con una edad promedio de 72 años y fueron elegidos con base en su edad, el consumo de plantas alimenticias en desuso y su decisión de participar en esta investigación.
Esta investigación involucró la revisión de inventarios florísticos e investigaciones previas en esta región (Casanova-Pérez, Delgado-Caballero, Cruz-Bautista y Casanova-Pérez, 2022; Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) (2024a), además, la revisión de plataformas digitales como la del Sistema de Especies Forestales (SIRE) de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y Enciclovida, en donde se contrastó la información sobre la presencia de cada especie en el área de estudio. La información se trianguló con las etiquetas de ejemplares resguardados en el herbario de la Preparatoria Agrícola de la Universidad Autónoma Chapingo. Los datos de su identificación taxonómica, botánica, la parte de la planta y forma de preparación no conocida fueron sistematizados en una base de datos en Excel que se analizó descriptiva y temáticamente.
En cuanto al impacto de las sequías en el área de estudio (lo cual es importante considerar como contexto en esta investigación), los datos proporcionados por la MS-Conagua (2024) que indica que los habitantes de Las Placetas, Chicontepec, Veracruz, están enfrentando el efecto negativo generado por el aumento de la presencia de sequías que se han agudizado a partir de 2019, como se observa en la siguiente Figura.

Figura 2 Meses con presencia de sequía en el municipio de Chicontepec. Fuente: elaboración propia con datos del Monitor de Sequía-Comisión Nacional del Agua, 2024.
Resultados y discusión
Recursos alimenticios en el área de estudio no utilizadas por sus habitantes
En el área de estudio se realizó un estudio previo en donde se identificaron plantas comestibles subutilizadas, las cuales fueron enlistadas por Casanova-Pérez et al. (2024), sin embargo, posterior a este trabajo de investigación se identificó que había plantas comestibles y partes de las platas no consumidas por la población, pero que si eran consumidas en otras regiones cercas, del país o de otras partes del mundo, así como, formas de preparación que pueden brindar opciones para que estás se visualicen como recursos alimenticios disponibles. Las plantas, muestran características comunes como la resistencia a condiciones agrestes y a los efectos de la sequía recurrente que afecta el área de estudio particularmente desde 2019 (MS-Conagua, 2024).
Bajo esta clasificación, en Las Placetas se identificaron 14 especies comestibles que no son aprovechadas en su totalidad, y que sí son consumidas por habitantes de localidades circunvecinas en donde también están presentes, o en otros estados del país o el extranjero (Tabla 1).
Tabla 1 Parte de las plantas no consumidas y/o formas de preparación no conocidas de plantas comestibles en el área de estudio
| Especie | Familia | Nombre común |
Parte de la planta consumida usualmente |
Parte de la planta no consumida /o forma de preparación no conocida |
Preparación | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|---|
|
Acrocomia aculeata (Jacq.) Lodd. ex Mart. |
Arecaceae | Coyol P-Ar | Semilla tierna | Flores, semillas tostadas, tallo, brotes tiernos | En Zongolica, Veracruz, se asan las flores y se incorporan a guisos. En Costa Rica, las semillas son tostadas y utilizadas para hacer helados, pasteles y galletas. El tallo se muele y se hace harina y los brotes tiernos se usan para realizar encurtidos. |
Sánchez (2017); Morales (2020) |
| Agave fourcroydes (Lem.) | Aparagaceae | Izote P-Ar | Flores | Brotes tiernos | Los brotes son utilizados para hacer encurtidos en Costa Rica. | style="background-color: #D9F2D0; border-bottom: none" Morales (2020) |
| Brosimun alicastrum L. | Moraceae | Ojite CP-Arb | Endocarpio, semilla | Fruto, semillas tostadas o hervidas, hojas tiernas | Las semillas se usan para hacer harina, elaborar pan y agua de horchata. La cascara de la semilla (pericarpio) se usa para preparar té y se puede fermentar para producir una bebida alcohólica (uso documentado en Yucatán, México). Asimismo, la semilla tierna se hierve y usa para hacer tortitas y los brotes tiernos se comen guisados (uso reportado en Xochiatipan, Hidalgo). | Hernández-González, Vergara-Yoisura y Larqué-Saavedra (2015) |
| Carica papaya L. | Caricaceae | Papaya criolla A-H | Fruto en fresco. | Tallo | Del tallo se hacen tortillas, se mezcla la pulpa con masa de maíz (Uso reportado en Xochiatipan, Hidalgo). CONABIO reporta en México el consumo del tallo en conservas, además, el fruto verde y las hojas tiernas son usadas en guisos, por último, el fruto verde es endulzado o cristalizado con pilón (preparación reportada en Tempoal y Tantoyuca, Veracruz). | Conabio (2024b) |
| Conostenia subcrustulata (Beurl.) | Melastomataceae | Teshua P-Ar | Fruto | Tallos y hojas tiernos | Brotes tiernos usados en forma de quelite (uso reportado en Xochiatipan, Hidalgo). El fruto es usado para preparar bebidas refrescantes y atole (uso reportado en Xochiatipan, Hidalgo). | Información bibliográfica no disponible |
| Jaltomata procumbens (Cav.) J. L. Gentry | Solanaceae | Jaltomate A-H | Fruto | Hojas tiernas | CONABIO reporta el uso de las hojas tiernas como quelite. | Conabio (2024c) |
| Oxalis latifolia Kunth | Oxalidaceae | Trebol A-H | Hojas para uso medicinal | Hojas y raíz | Las hojas se guisan en caldo de frijoles (uso reportado en Tlanchinol y Huautla, Hidalgo). Las raíces se comen en fresco (uso reportado en Tempoal, Ver.). En Ecuador se usa en platillos típicos como el ají frío y la colada de arroz, se reporta también su uso como ingrediente en ensaladas. | Macías y Villalobos (2019) |
| Sechium edule Swartz | Cucurbitaceae | Chayote P-En | Fruto | Brotes tiernos, guías y raíz | Brotes tiernos o guías (platillo típico de Oaxaca) y el uso de la raíz hervida en Yahualica, Hidalgo. | Vieira, Pinho, Ferreira y Delerue-Mato (2019) |
| Prosopis laevigata (Humb. et Bonpl. ex Willd) M.C. Johnston | Fabaceae | Mezquite P-A | Semillas en fresco (se chupan) | Semillas secas y tostadas | Consumo ocasional de harina para hacer tortillas. Uso experimental como harina para consumo humano en Coahuila. | García-Azpeitia,Montalvo-González y Loza-Cornejo (2022). |
| Plumeria rubra L. | Apocynacea | Cacalosúchil P-A | Flores para uso ornamental | Flores | Las flores se hierven con azúcar comiéndose como un postre en Yucatán. En Oaxaca se usan para elaborar bebidas refrescantes. |
Rico-Gray, Chemás y Mandujano (1991); Mulík y Ozuna (2020); Pacheco (2022) |
| Tecoma stans (L.) Juss, ex Kunth | Bignoneacea | Tronadora P-A | Usos ornamental y medicinal | Flores | Las flores se consumen eventualmente en Yucatán en guisos. En ecuador se reporta como una flor comestible. | Palate (2021)) |
| Cnidoscolus aconitifolius (Mill.) I.M. Johns | Euphorbiaceae | Chaya P-Ar | Uso medicinal | Hojas | Las hojas pueden utilizarse en ensaladas y para la preparación de aguas frescas. | Panghal, Onakkaramado, Nain, Kumar y Chhikara (2021) |
| Agave spp. | Agavaceae | Maguey P-H | Aguamiel, pencas se usan para hacer barbacoa | Flores | Uso de pétalos en guisos después de hervirse en agua con sal. | GM (2018a) |
| Opuntia ficus-indica (L.) Mill | Cactaceae | Nopal P-H | Cladodios tiernos | Flores | El uso comestible de los pétalos de las flores es reportado en Yucatán | Melancon (2023) |
Forma biológica: Árbol (Arb), Arbusto (Ar), Herbácea H Ciclo de vida:Anual (A), Bianual (B), Perenne (p) Fuente: elaboración propia con datos de campo y fuentes consultadas
Especies de plantas no reconocidas como comestibles por los habitantes del área de estudio
En el área de estudio también fueron identificados 33 especies comestibles que no tienen tal uso, pero si han sido reportadas como comestibles en localidades circunvecinas y/o en otras regiones del país o el mundo.
Tabla 2 Especies de plantas comestibles no identificadas por los participantes en el área de estudio
| Nombre científico |
Familia | Nombre común | Parte de la planta consumida |
Preparación | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|
| Aloe vera (Tourn. ex Linn) | Liliaceae | Sábila P-H | Flores | Las flores se desfleman, posteriormente se hierven, uso documentado en Querétaro. | Harzbecher (2023) |
| Allium kunthii G. Don. | Alliceae | Cebolla de monte A-H | Bulbo y hojas | En fresco o asada (en Veracruz, sin identificar lugar preciso) | Espejo-Serna y López-Ferarri (2003); |
| Arthrostemma ciliatum Pav. ex D.Don | Melastomataceae | Planta agria A-H | Hojas | En fresco, guisada, salteada, uso reportado en Chiapas. | Rojas y Vibrans (2024) |
| Begonia barketi Knowles & Westc. | Begoniaceae | Caña agría P-H | Flores | En fresco en ensalada, en Chihuahua se utiliza como parte de guisos. | Guerra-Ramírez (2024) |
| Begonia gracilis H.B. K. | Begoniaceae | Begonia P-H | Flores y tallos | En fresco los tallos, flores en guisados, reportada en Michoacán. | Bello-González, Hernández-Muñoz, Lara-Chávez y Salgado-Garciglia (2015); Guerra-Ramírez (2024) |
| Bougainvillea spectabilis Willd | Nyctaginaceae | Bugambilia P-Ar | Flores | Las flores son guisadas. Uso no reportado en el área de estudio, pero si en bibliografía en Portugal. | Pires et al. (2023) |
| Chenopodium berlandieri Moq. | Chenopoidaceae | Quelite cenizo A-H | Inflorescencia | Especie aromática usada en guisos en el Estado de México | Balcázar-Quiñones, White-Olascoaga, Chávez-Mejía y Zepeda-Gómez (2020) |
| Chenopodium graveolens Willd. | Chenopoidaceae | Epazote de monte A-H | hojas, tallos | Especie aromática usada en guisos en Oaxaca y zona otomí en Hidalgo. | Mondragón y Vibrans (2009) |
| Cnidoscolus multilobus (Pax) I.M. Jhonst | Euphorbiaceae | Ortiga P-Ar | Flores | Flores hervidas y después capeadas en Acaxochitlán, Hidalgo, consumo ocasional. | Instituto de Biología de la Universidad Autónoma de México (IBUNAM, 2019) |
| Cordia alliodora (Ruiz et Pav.) Oken | Boraginaceae | Laurel P-Arb | Fruto | En fresco el fruto, y en infusión las hojas, también es medicinal. Estos son mencionados para Veracruz, pero sin precisar una región específica. | SIRE (2024a) |
| Cordia dentata Poir | Boragniaceae | Puan P-Arb | Fruto | Fruto consumido ocasionalmente en Xochiatipan Hidalgo. Uso reportado en bibliografía en Pánuco, Veracruz. | Lascurain, Avendaño, Del Amo y Niembro (2010) |
| Crescentia cujete L. | Bignoniaceae | Jícaro B-Ar | Semillas | Semillas secas y molidas son utilizadas localmente para la elaboración de bebidas (Horchata). Cocidas como alimento. Uso documentado en México sin precisar región especifica. | GM (2018b) |
| Dahlia coccinea Cav. | Asteraceae | Dalia A-H | Flores | Flor reportada documentalmente como comestible. Las fuentes indican su uso en México sin precisar una región específica. |
Hanan, Mondragón y Vibrans (2009); Mulík y Ozuna (2020) |
| Enterolobium cyclocarpum L. | Fabaceae | Orejón P-Arb | Semillas tiernas y secas | Las semillas son hervidas o tostadas por algunos habitantes de Tempoal, Veracruz. Se documentó el uso de las semillas tostadas con chile y su harina mezclada con masa para elaborar tortillas en Huatulco, Oaxaca. | Cano-Hernández y Romero-Guillot (2012) |
| Diphysa robinioides Benth. | Fabaceae | Quebrache P-Arb | Flores | En guisos, usos reportados en Tantoyuca y Tempoal, Veracruz, y en Xochiatipan, Hidalgo. Uso documentado en la Sierra Norte de Oaxaca. | Pascual-Mendoza, Saynes-Vázquez y Pérez-Herrera (2021) |
| Ehretia tinifolia L. | Boragniaceae | Manzano verde P-Arb | Frutos | En fresco, uso reportado en Tantoyuca, Veracruz y en Yucatán. Uso documentado en México y en el estado de Veracruz. | Pío-León et al. (2012) |
| Ebenopsis ebano (Berl.) Britton et Rose | Fabaceae | Ébano P-Arb | Semillas | Semillas tostadas para harinas, su consumo fue reportado para Tempoal, Veracruz. Uso experimental documentado en Oaxaca, México. | Hernández-Santos et al. (2014) |
| Gliricidia sepium (Jacq.) Kunth ex Walp | Fabaceae | Palo de sol P-Arb | Flores | En guisos, usos reportados en Tantoyuca y Tempoal, Veracruz y Xochiatipan, Hidalgo (Huasteca Veracruzana e Hidalguense). Uso también documentado en literatura. | Lara-Cortés, Osorio-Díaz, Jiménez-Aparicio y Bautista-Baños (2013) |
| Guazuma ulmifolia Lam. | Sterculiaceae | Guacima P-Arb | Semillas | El fruto verde mucilaginoso es dulce y se come crudo, molido o seco; los niños los comen (chupan) como golosina. Con las semillas y frutos maduros se preparan tortillas, atole y pinole. Se puede preparar una bebida machacando el fruto en el agua. La flor es comestible en guisos. En Honduras se reporta el consumo de hojas en ensalada. Se reporta el uso de hojas tiernas en la elaboración de tamales en Huejutla, Hidalgo. |
Pérez-Noriega (2010); SIRE (2024b) |
| Malpighia mexicana A. Juss | Malpinghiaceae | Nance de monte P-Arb | Fruto | La fruta puede consumirse ocasionalmente fresca (muy ácida). Se documentó su uso en la elaboración de zumos, mermeladas, helados, compotas, gelatinas, confituras, dulces y licores. Uso documentado en Valles Centrales de Oaxaca. | Maldonado et al. (2016) |
| Muntingia calabura L. | Muntigiaceae | Puan P-Ar | Fruto | Se come en fresco en la Tantoyuca, Veracruz. Uso documentado en México sin precisar una región específica. | Yasunaka et al. (2005) |
| Ocimum basilicum L. Blanco | Lamiaceae | Albacahar A-H | Hojas, inflorescencias | Se comen las hojas y también las flores en guisos y empanizadas. Uso documentado en Jalisco, México. | González-Palomares, Rivera-Cambero, Macedo-González, González-Sánchez y Hernández-Estrada (2018) |
| Physalis gracilis Miers. | Solanaceae | Tomatillo A-H | Fruta, hojas tiernas | Se utiliza como quelite en Jalisco y Puebla. | Santiaguillo y Blas (2009) |
| Pithecellobium lancedatum Humb. & Bonpl. Ex Willd.) Benth | Fabaceae | Pichihumo P-Arb | Arilo que rodea la semilla | Uso comestible reportado en Tantoyuca, Veracruz en fresco. Uso documentado en Cuajinicuilapa, Guerrero. | Rojas-García, Maldonado-Peralta y Sánchez-Santillán (2020) |
| Plectranthus amboinicus (Lour.) Spreng. | Lamiaceae | Oregano de planta P-H | Hojas | Es usado como condimento por algunas familias en el área de estudio. Uso documentado en Cuba. | Menéndez y Pavón (1999) |
| Tradescantia zebrina Bosse | Commelinaceae | Matatlina P-H | Hojas | Sus hojas se usan para hacer bebidas refrescantes, reportada para Tabasco y Chiapas. | De Oliveira et al. (2022); Pires et al. (2022) |
| Diphysa americana(Mill.) M. Sousa | Fabaceae | Quebrache P-Arb | Flores | Uso en localidades de Tempoal y Tantoyuca, Veracruz. Este uso fue documentado en la gastronomía mexicana y guatemalteca, no se especifica región. |
Mulík y Ozuna (2020); (UTP, 2024) |
| Tradescantia fluminensis Vell. | Commelinaceae | Matlatina P-H | Hojas | Se comen las hojas tiernas previamente hervidas, uso indicado en Xochiatipan, Hidalgo y en algunos sitios web. | Uso no documentado en fuentes bibliográficas. |
| Taraxacum officinale Weber | Asteraceae | Diente de león A-H | Hojas jóvenes | Se documentó el uso de hojas tiernas como parte de ensaladas, preparación de bebidas y guisos en Argentina. | Di Napoli y Zucchetti (2021) |
| Leucaena leucocephala L. | Fabaceae | Guash P-Arb | Semillas y hojas tiernas | Semillas tiernas son tostadas para hacer salsas, semillas maduras y tostadas se usan como sustituto de café. Uso documentado en Veracruz, México. | SIRE (2024c) |
| Tagetes erecta L. | Asteraceae | Cempaxúchitl A -H | Flores | Uso documentado en guisos en Tenancingo, Estado de México y Yucatán, México. |
Martínez-García (2019); Mulík y Ozuna (2020); |
| Euphorbia pulcherrima Will. ex Klotzsch | Euphorbiaceae | Nochebuena P- Ar | Flores | Se documentó el uso de pétalos secos para la elaboración de sopas e incorporación a guisos con carne y maíz. No se precisa una región en específico. | Mulík y Ozuna (2020) |
| Hibiscus sabdariffa L. | Malvaceae | Jamaica B- H | Flores | Las flores son usadas para realizar platillos y así aprovecharlas después de usarlas para hacer bebidas refrescantes. Usos reportados en Venezuela y México, sin identificar una región en particular |
Alvan, Echavarría y Domínguez (2018); Mulík y Ozuna (2020) |
Forma biológica: Árbol (Arb), Arbusto (Ar), Herbácea H Ciclo de vida: Anual (A), Bianual (B), Perenne (P)
Fuente: elaboración propia con datos de campo y fuentes consultadas.
Con base en la información anterior, la identificación de las plantas no consumidas, formas de preparación no conocidas y especies comestibles no usadas en el área de estudio, en especial aquellas identificadas por habitantes de localidades de municipios circunvenidos, permiten dilucidar, sobre cómo, siendo poblaciones que comparten la cultura Huasteca, con diferencias fisiográficas mínimas y de acceso a centros urbanos, tiene una apropiación diferenciada de sus recursos vegetales, los cual es más evidente en el nivel regional y/o nacional.
Asimismo, existen especies ornamentales como la bugambilia (Bougainvillea spectabilis Willd), especie introducida a México en el siglo XVIII, que ha tenido una función básicamente ornamental y medicinal (Trigueros-Vázquez et al., 2023), pero cuyas hojas modificadas también son comestibles (Pires et al., 2023). Se infiere que esto sucedió debido a que su introducción fue con base en un uso específico, sin el conocimiento tradicional (que le subyace en su lugar de origen que es América del Sur. Este desconocimiento, también sucede con especies nativas como el cacalosúchil (Plumeria rubra L.), especie considerada únicamente como ornamental en el área de estudio, pero que, en Yucatán, los pétalos de sus flores son cocinadas y consumidas como postre (Rico-Gray et al., 1991). En ambos casos se trata de información valiosa que debe ser socializada, sin detrimento a la conservación y fomento del consumo de otras especies comestibles nativas.
Es importante señalar que el conocimiento generado en esta investigación, si bien, responde a un contexto específico, y puede ser interpretado como una limitación muy importante; resulta valioso en cuanto a reflexionar sobre la existencia de recursos alimenticios en localidades/regiones que no están siendo utilizados en su totalidad y que podrían ser eventualmente una fuente de alimentos ante condiciones de incertidumbre mayor en el quehacer agrícola y la inseguridad alimentaria (Padulosi, Phrang y Rosado-May, 2019) debido a sequías recurrentes en el área de estudio, siendo parte de una estrategia de afrontamiento (Gil et al., 2019). A dicha estrategia debería sumarse el resultado de evaluaciones agronómicas y la aplicación de procesos alimentarios innovadores que favorezcan su consumo y aportación nutrimental (Halimi, Barkla, Mayes y King, 2018).
Asimismo, es urgente que, para el mediano y largo plazo se incluyan especies en el patrón de cultivos alimenticios como tomatillo (Physalis gracilis Miers.), planta agria (Arthrostemma ciliatum Pav. ex D.Don) y epazote de monte (Chenopodium graveolens Willd.), como una estrategia de afrontamiento para fortalecer la seguridad alimentaria en el contexto local, y sirva de referencia en el contexto regional y nacional (Hongpeng, Yujie, Jingshu y Chulin, 2022). Esto requiere la identificación de especies con capacidad de adaptación como el mezquite (Prosopis laevigata (Humb. et Bonpl. ex Willd) M.C. Johnston) (Rivera y Narváez, 2021); cuyas semillas eran una fuente importante de alimentación en la época precolombina de igual modo, fomentar el uso de semillas como chía (Salvia hispanica L.) y amaranto (Amaranthus spp.), para este mismo propósito, o hacer un uso óptimo de lo que a veces se considera como desecho, tal como sucede con la flor de Jamaica (Hibiscus sabdariffa L.), en contraste con el uso de las cáscaras de la tuna usadas para elaborar tamales y atole en la altiplanicie central de México (Rivera y Narváez, 2021).
Esto mismo se recomienda para el ojite (Brosimum alicastrum), cuya fruta y semilla se usa en el área de estudio para alimentar ganado, a diferencia de lo que sucede con la población maya quienes tienen un consumo regular de la especie (Hernández-González et al., 2015). En cuanto a especies de las cuales se consume ocasionalmente frutos y semillas, se tiene al Guash (Leucaena leucocephala L.) o se consumen las flores como el caso del quebrache (Diphysa americana (Mill.) M. Sousa), cuyo valor nutricional para el ser humano no ha sido estudiado y sus hojas únicamente sirven para alimentar a animales silvestres y en ocasiones al ganado de traspatio (Pascual-Mendoza, Saynes-Vázquez y Pérez-Herrera, 2021).
Estrategias de afrontamiento para la seguridad alimentaria
Ante estos hallazgos, es necesario que el conocimiento generado en investigaciones de esta naturaleza sea considerado en el diseño y establecimiento de estrategias de afrontamiento para fortalecer la seguridad alimentaria en el contexto local/regional, siendo algunos puntos nodales los expuestos en la Tabla 3.
Tabla 3 Propuesta de estrategias de afrontamiento para la seguridad alimentaria
| Estrategia | Descripción |
|---|---|
| Estudio de la calidad nutricional de las plantas silvestres | Todas las plantas poseen metabolitos secundarios, particularmente, las especies silvestres que los han utilizado para protegerse evolutivamente de los factores bióticos y abióticos, que dan origen por un lado a ciertos anti nutrientes, pero también contienen nutrientes que consumidos en pocas cantidades son fundamentales para evitar enfermedades crónico-degenerativas (Pío-León et al., 2012) |
| Explorar o innovar procesos alimentarios | Es necesario que expertos en procesos alimentarios recuperen el conocimiento tradicional en el área de estudio o en otras regiones, sobre la forma de preparación de especies como matlatina (Tradescantia zebrina Bosse) o jícaro (Crescentia cujete L.) y propongan innovaciones que respondan a los cambios en el patrón culinario y preferencias de consumo, particularmente en las nuevas generaciones, las cuales han estado expuestas en mayor medida a alimentos ultraprocesados (Boege, 2008). |
| Difusión de los recursos alimentarios disponibles | Es importante diseñar estrategias para la difusión de este conocimiento, el intercambio de material vegetativo y el conocimiento sobre su uso, intercambio de información sobre su introducción al patrón culinario, su aporte nutricional. Estas especies deben ser reconocidas por la población por su papel alimentario y ser reintroducidas a áreas productivas, de descanso, patio familiar, o en las áreas de reserva que aún tienen algunas localidades (Halimi et al., 2018). |
| Conservación del hábitat de los recursos alimentarios | Conservar las especies alimenticias implica también conservar el hábitat, sobre todo, aquellas plantas silvestres, cuy propagación está sujeta a los ciclos de la naturaleza. Es importante realizar a evaluaciones agronómicas (USAID, 2001; IPBES, 2022). |
| Fortalecimiento de circuitos cortos de comercialización de productos alimenticios locales. | Es necesario fortalecer los circuitos o cadenas cortas de comercialización que suceden en los mercados de proximidad; generando condiciones para que el consumidor reconozca el trabajo de los productores en el cultivo de alimentos inocuos y frescos y que el productor conozca las necesidades de los consumidores (Flores-Lara, Casanova-Pérez y Hernández, 2023). |
| Involucramiento de las nuevas generaciones | Las nuevas generaciones deben conocer el potencial nutricional de las especies alimenticias en el contexto local e iniciar su consumo. Es necesario trabajar desde la educación, pero también desde la salud, para que estas sean introducidas nuevamente al patrón culinario (Morales, 2020). Asimismo, realizar talleres y pláticas a la población en general sobre la importancia del consumo de estas especies, e incorporarlas como un tema a ferias, exposiciones culinarias, eso con el fin de disminuir las posibles barreras para su consumo. |
| Conservación de la lengua materna | La pérdida de la lengua materna también es un coadyuvante a la pérdida del conocimiento ancestral), algunas especies solo tienen nombre en alguna lengua materna, esto permite conservar el conocimiento sobre la identificación, el uso y el manejo de las especies (Boege, 2008). |
| Sequías recurrentes | Muchas de estas especies, en especial, las fabáceas, cactaceas y aparagaceaes, son resistentes a las condiciones de alta temperatura y precipitación escasa (Desalegn et al., 2023). Investigaciones actuales están documentado como los hogares ante la variabilidad climática están consumiendo alimentos que antes eran de carácter marginal. |
Fuente: elaboración propia.
Conclusiones
El conocimiento generado sobre especies de plantas comestibles, partes y formas de preparación no reconocidas en el área de estudio, evidenció la existencia de recursos alimenticios en las Placetas, Chicontepec, Veracruz, cuya incorporación en la dieta local podría fortalecer la seguridad alimentaria, ante las condiciones impuestas por las sequías recurrentes. Es fundamental que futuras investigaciones evalúen la viabilidad nutricional y cultural de estos recursos, así como su potencial para ser integrados en políticas públicas de alimentación sostenible.










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