Introducción
La crianza y la gestión sostenible de especies de pequeños rumiantes, como las cabras, son fundamentales para la economía de áreas marginales. (Colonna et al. 2020). La adaptabilidad y flexibilidad que posee el ganado caprino para la selección de los vegetales que incluyen su ingesta les permite obtener un buen nivel de nutrimentos para cubrir sus requerimientos (Dayenoff et al. 2023). No se tiene certeza sobre qué características físicas y qué sustancias químicas emplean las cabras para vincular las cualidades sensoriales de los forrajes nutritivos. No obstante, no resulta fácil identificar todas las variables que afectan la elección de alimentos en animales que pastorean (Mellado 2016).
Estudios recientes concluyen que, se requiere generar más conocimiento sobre la relación del pastoreo y el rendimiento de la producción de las cabras (Charpentier y Delagarde 2018). En la región norte de México, las condiciones de pastoreo de cabras se desarrollan en zonas de marginación y pobreza de la población, por lo que, la implementación de nuevas estrategias puede ayudar a solucionar en parte, esta condición social (Peña-Avelino et al. 2023).
La cantidad total de materia seca que consumen las cabras fluctúa entre límites biológicos y físicos, lo cual es determinado por la capacidad del sistema digestivo y las necesidades energéticas diarias, los resultados en la digestión están vinculados a la composición de carbohidratos en los alimentos, mientras que la sensación de saciedad en el metabolismo está conectada con el nivel de concentración energética en la comida. La cantidad mínima de alimento necesaria para preservar la salud del rumen es pequeña, mientras que la cantidad máxima que se puede ingerir está influenciada por el contenido de fibra detergente neutro presente en la dieta (Martínez et al. 2012).
En este sentido, la cantidad y tipo de fibra, el nivel de proteína, el tamaño de partícula, la adición de grasas o aceites vegetales y la relación forraje-concentrado son los factores principales que intervienen a escala nutricional sobre la producción y calidad de la leche. Sin embargo, estudios con caprinos reportan que, estos son menos susceptibles que los bovinos a los factores antes mencionados, es decir, son más eficientes en la conversión del alimento y utilización para producción láctea (Bedoya-Mejía et al. 2012).
Los patrones de alimentación de las cabras en pastoreo muestran una selección de especies vegetales dependiendo de la temporada del año, pero el mecanismo por el cual detectan los cambios en el contenido nutricional de los forrajes requiere más estudios (Mellado 2016). Por su parte, Armenta-Quintana et al. (2009) mencionan que, las cabras solo utilizan alrededor del 30% de la vegetación disponible para alimentarse en todas las estaciones del año, mostrando ligeros cambios, lo cual es atribuible al comportamiento oportunista de estos animales. La calidad de los nutrientes de las especies vegetales disponibles es afectada directamente por el clima y el tipo de vegetación de cada región (Safari et al. 2011, Lugassi et al. 2015).
La leche de cabra destaca por su aporte de macronutrientes (grasa, proteína y minerales) y por su contenido de vitaminas y ácidos grasos (Kondily et al. 2012). El uso de la leche de cabra como fuente de alimento tiene efectos benéficos en el mantenimiento de la salud, funciones fisiológicas, y puede ser consumida por personas que sufren alergias a la leche de vaca. Además, la producción de leche de cabra es de gran importancia para la economía y supervivencia de seres humanos en el mundo (Yangilar 2013). Según el SIAP (2024) la producción nacional de leche de cabra fue de 168 600.980 miles de litros, en tanto en Baja California Sur fue de 4 422.007, siendo el Municipio de Comondú (área de estudio) el que aportó la mayor cantidad de litros de leche de cabra, con 2 722.813 miles de litros, con un precio promedio de 7.94 pesos por litro y un valor total de la producción de 21 607 057 miles de pesos.
La zona de estudio se ubica en la tercera región que marca una transición entre el ambiente desértico y el tropical-seco, la cual corresponde al continuo de serranías de origen volcánico que fluyen sucesivamente por La Sierra de la Giganta hasta La Sierra de San Francisco, en una distancia de casi 400 km y que se encuentran cercanas a la costa del Golfo de California. Estos terrenos se caracterizan por alta rocosidad y pedregosidad, así como por la abundancia de árboles y arbustos de la familia de las leguminosas, matorral sarcocaule, matorral crasicaule y matorral sarco-crasicaule (León de la Luz et al. 2021).
El contenido nutricional de las especies vegetales principales que consumen las cabras en pastoreo en el Estado de Baja California Sur, México, muestra diferencias significativas entre temporadas del año, teniendo valores superiores de proteína, extracto etéreo y fibra cruda en la temporada de sequía (Salgado-Beltrán et al. 2024). El objetivo de este estudio fue analizar la calidad de la leche de cabras en dos temporadas del año, seca y lluvia, así como la composición bioquímica de la dieta basada en el consumo de especies vegetales del agostadero en las dos temporadas del año.
Materiales y métodos
Área de estudio
El área de estudio se ubica en la denominada subprovincia Sierra de la Giganta localiza en el rancho Jesús María, ubicado a 17 km de la desviación del km 29 de la Carretera Federal No. 1 Cd. Insurgentes-Loreto, Baja California Sur, México y se localiza en las coordenadas geográficas 25°19’51’’ LN y 111°25’44’’ LO, con altitud de 160 m (INEGI 1995). El clima del área es muy seco cálido con lluvias en verano y se distribuye en las áreas de menor altitud que circundan a la subprovincia Sierra de La Giganta. El régimen de lluvias es de verano; el porcentaje de precipitación invernal mayor de 10.2 mm y la temperatura media anual superior a 22.0° C. La precipitación total anual suma alrededor de 100 mm en las partes planas y 300 mm en las más inmediatas a las sierras (García de Miranda, 1986). En la zona de estudio predominan los suelos litosoles (suelos menores de 10 centímetros de profundidad) se presentan frecuentemente como unidad codominante, por lo que se distribuyen en asociación con regosoles, cambisoles y vertisoles. La textura del suelo se caracteriza por su distribución de arcilla y limo en la superficie, observándose una textura gruesa debido a la presencia de materiales no consolidados y rocas. El regosol es el suelo de mayor distribución, pues cubre el 47.3% de la superficie estatal. Estos suelos presentan contenido bajo o muy bajo de materia orgánica, su capacidad de intercambio catiónico es baja, lo mismo que su fertilidad. Registran elevadas concentraciones de calcio y de moderadas a altas de magnesio en tanto que su pH oscila entre 7.8 y 8.4. Estos suelos son poco profundos; en su mayoría presentan limitantes físicas (INEGI 1995).
Sistema de producción
El sistema de producción que se utiliza en el área de estudio es pastoreo extensivo, el cual se caracteriza por el confinamiento durante la noche de las cabras en corrales (sin alimento y solo agua ad-libitum), mientras que, durante el día se liberan al agostadero (pastoreo extensivo) en donde recorren distancias considerablemente grandes (10 km) en busca de alimento, el cual consumen ad libitum y corresponde a una dieta basada en especies vegetales asociadas al agostadero natural de la zona. El número de horas promedio de pastoreo es de 7 h. Por la tarde, las cabras regresan al corral y nuevamente se mantienen en confinamiento durante la noche. En este sistema de producción, la ordeña para extraer la leche se realiza de manera manual una vez al día en las mañanas; posteriormente las cabras se liberan para que consuman las especies vegetales del agostadero.
Animales en estudio y muestreo de leche
Las cabras utilizadas en el estudio fueron criollas con encaste indefinido de Anglonubio, que es la raza predominante en el área. La leche se colectó en dos muestreos en la temporada de lluvia (48 muestras en total) y dos muestreos en la temporada seca (48 muestras en total). Las cabras seleccionadas presentaban de dos a cinco partos y tenían más de 60 días en producción de leche. Las muestras de leche se obtuvieron mediante ordeño manual por la mañana, previo aseo de la ubre, colectando 25 mL del total de la leche extraída de cada cabra, la cual se almacenó en tubos Falcón estériles, debidamente sellados e identificados para su conservación en hielo (4 grados centígrados) hasta su traslado al laboratorio. En cada muestreo de leche por temporada del año dos veces por temporada (seca y de lluvia) se colectaron 24 muestras (repeticiones) que correspondieron a 24 cabras lactantes para un total de 96 muestras.
Aspectos éticos
El estudio no implicó ninguna práctica experimental realizada en las cabras. En el desarrollo del estudio solo se realizaron muestreos de leche cruda que se considera una práctica rutinaria en este sistema de producción. Las cabras no se sometieron a ningún tratamiento que les provocara estrés o alguna condición distinta que atentara contra su bienestar.
Calidad de la leche
La composición de leche de cabra se determinó mediante el equipo MilkoScan® Minor (Foss, Dinamarca) el cual proporciona la composición de la leche (grasa, proteína, lactosa, sólidos no grasos y sólidos totales).
Temporadas del año
El estudio se realizó en dos temporadas del año, las cuales se clasificaron como temporada de lluvia y temporada seca. En el área de estudio, la estación seca comprende del mes de febrero a junio, mientras que, la estación de lluvia comienza en julio y termina en septiembre, con precipitaciones que suelen ocurrir entre julio y noviembre debido a las tormentas tropicales y huracanes presentes en el Océano Pacífico. En junio, se realizó el muestreo de leche y de especies vegetales del agostadero correspondiente a la estación seca, mientras que, para la estación de lluvia, el muestreo de leche y de especies vegetales se realizó en octubre.
Vegetación del área de estudio
La vegetación predominante consiste en árboles y arbustos de la familia de las leguminosas, matorral sarcocaule, matorral crasicaule y matorral sarco-crasicaule. Del matorral sarcocaule se distinguen varias especies de Jatropha, Bursera y Fouquieria. De acuerdo con León de la Luz et al (2021), las especies más comunes en el área son Lysiloma candida, Cercidium microphyllum, Prosopis palmeri, Prosopis articulat, Forchammeria watsonii, Erythrina flabelliformis, Prosopis juliflora var articulata, Cercidium sonorae, Lysiloma divaricata, Pithecellobium confine, Phrygilanthus sonorae, Acacia farnesiana, Celtis reticulata, Acacia brandegeana, Acacia peninsularis, Prosopis glandulosa, Ferocactus spp., Cassia goldmanii, Jatropha cuneata, Parkinsonia × sonorae, Cassia confinis, Pithecellobium confine, Lycium brevipes, Pachycereus pringlei, Stenocereus thurberi, Lophocereus schottii, Machaerocereus gummosus, Echinocereus spp., Cercidum floridum, Bursera microphyla, Aristida californica, Rosella tinctoria, Cercidium X sonorae, Pachycormus discolor, Fouquieria columnaris, Pachycereus pringlei, Bouteloua barbata, Opuntia spp., Fouquieria diguetii, Myrtillocactus cochal, Cercidium praecox, Ruellia californica, Lippia palmeri, Krameria parvifolia, Aristida californica, Jatropha cinerea, Opuntia cholla y Larrea tridentata (INEGI, 1995).
Selección de especies vegetales
Las cabras consumieron vainas, flores y hojas de diferentes especies de arbustos debido a la disponibilidad estacional. Las muestras de especies vegetales incluyeron los tejidos consumidos, los cuales se muestrearon en dos ocasiones en la temporada de lluvia y dos en la temporada seca, coincidiendo con las fechas de muestreo de leche, realizando recorridos con cuatro grupos de dos personas cada uno que iban detrás de las cabras anotando y colectando las muestras de especies vegetales que consumían de acuerdo con la metodología descrita por Ngwa et al. (2000) y Velásquez et al. (2009).
Las muestras vegetales se colectaron cuando más del 75% de las cabras elegían una especie vegetal en particular para consumirla; de cada especie consumida se colectaban manualmente tres muestras de tejido vegetal, con aproximadamente 300 g por muestra y altura a la cual consumían las cabras. Las muestras colectadas se colocaron en bolsas de papel para después trasladarlas al laboratorio de análisis químico proximal del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C.
Se observó que las plantas elegidas por las cabras era plantas adultas, con follaje verde, en estado de madurez fisiológica. Las especies que consumían las cabras se identificaron y se clasificaron en dos grupos, leguminosas y no leguminosas. Las especies leguminosas consumidas por las cabras incluyeron a Pithecellobium confine Standl, Prosopis palmeri S. Wats., Acacia farnesiana (L.) Willd., Acacia brandegeana, Acacia peninsularis (Britt. and Rose) Standley, Parkinsonia × sonorae Rose and Johnston, Lysiloma candida Brandegee, Cercidium microphyllum (Torr.) Rose and Johnston, Cercidum floridum Benth. Ex A. Gray subsp. Peninsulare (Rose) Carter. Las especies no leguminosas que consumieron las cabras incluyeron a Lippia palmeri L., Bursera microphyla Gray, Jatropha cuneata Wiggins and Rollins, Fouquieria diguetii (Van Tieghem) I. M. Jhtn., Lycium brevipes Benth., Celtis reticulata Torr., Ruellia californica (Rose) I. M. Jhtn., Ferocactus spp., Phrygilanthus sonorae S. Watson, Jatropha cinerea (C.G. Ortega) Muell. Arg. In D.C., Opuntia cholla Weber, Pachycereus pringlei (S. Wats) Brit. & Rose, Stenocereus thurberi (Engelm.) Buxbaum, Phrygilanthus sonorae (S. Watson) Standl.
Composición bioquímica de las especies vegetales
La humedad de las especies se determinó mediante diferencia de peso de las muestras que se sometieron a 105 °C por 24 h en horno de secado (HTP-80®, Ariston Thermo®, MA, U.S.A.). Las cenizas se determinaron por combustión a 500 °C durante 24 h utilizando una mufla (Thermoline 6000®, Dubuque IA, USA). La proteína cruda se determinó en un destilador (Foss Kjeltec 230®) durante 4 min y en digestor (Foss Kjeltec 2040®) durante 25 min, por el método microkjeldahl. Lipidos (Método Soxtec-Avanti, TECATOR); la fibra cruda se cuantificó por hidrólisis sucesiva en una multi-unidad de extracción (Fiber Tec M6 Tecator®). El extracto libre de nitrógeno se calculó por diferencia, 100-(% Proteínas + % Lípidos + % Fibra cruda + % Cenizas) y la energía se determinó mediante un calorímetro (PARRI261®).
Análisis estadístico
Los datos de las variables expresadas en porcentaje se transformaron mediante arcoseno (Little y Hills 1989, Steel y Torrie 1995) para cumplir con los supuestos de normalidad. Los datos de las variables asociadas a calidad de la leche y composición proximal de las especies se analizaron mediante análisis de varianza univariado con temporadas (seca y de lluvia) como el factor principal mediante un diseño completamente al azar con tres repeticiones. Las diferencias en la composición bioquímica entre las especies vegetales consumidas por las cabras se determinaron mediante análisis de varianza (ANOVA) y un diseño completamente al azar con tres repeticiones considerando como fuente de variación las especies consumidas.
El programa Statistica® v. 13.5 (TIBCO® Software Inc., 2018) se utilizó para analizar los datos de todas las variables evaluadas. La homogeneidad de varianza se determinó mediante la prueba de Box-test de Bartlett. La prueba de Tukey HSD se utilizó para determinar las diferencias estadísticas entre los promedios de cada variable de respuesta y se utilizaron dos valores de p para probar la significancia, p < 0.05 y p < 0.01.
Los datos de cada variable de respuesta corresponden al promedio y al error estándar. El modelo estadístico utilizado fue yij = µ+si+εij; donde yij es la variable de respuesta cuantitativa, µ es la media general, si las temporadas del año o las especies vegetales según corresponda; εij el error experimental aleatorio.
Resultados
Calidad de la leche de cabras
El contenido de grasa, proteína, lactosa, sólidos totales y sólidos no grasos de la leche de cabras en pastoreo en un sistema extensivo en Baja California Sur, mostraron diferencias significativas entre las temporadas del año, con valores superiores en lluvias respecto a seca (Tabla 1).
Tabla 1 Calidad de leche de cabras a través de las temporadas del año (seca y lluvia) alimentadas en un sistema de producción extensivo de libre pastoreo.
| Temporadas del año | Grasa (%) | Proteína (%) | Lactosa (%) | Solidos totales (%) | Solidos no grasos (%) |
|---|---|---|---|---|---|
| Lluvia | 4.72 ± 0.27 a | 3.84 ± 0.09 a | 4.55 ± 0.04a | 15.66 ± 0.42 a | 10.45 ± 0.16 a |
| Seca | 3.34 ± 0.22 b* | 3.27 ± 0.06 b | 4.35 ± 0.02 b | 12.63 ± 0.34 b | 9.07 ± 0.12 b |
*Los valores promedio en la misma columna con diferente literal difieren estadísticamente (Tukey HSD p ≤ 0.05). Los valores representan el promedio ± el error estándar.
Composición proximal de las especies vegetales consumidas
El contenido de humedad, cenizas, lípidos, fibra cruda y energía de las especies vegetales que consumieron las cabras y que representa la dieta principal en el sistema de pastoreo extensivo, mostraron diferencias significativas entre las temporadas del año, mientras que, el contenido de proteínas y el extracto libre de nitrógeno, no mostraron diferencias significativas.
El contenido de humedad, cenizas y lípidos de las especies vegetales, mostraron valores superiores en la temporada de lluvia, mientras que, la fibra cruda y la energía mostraron valores superiores en la temporada seca (Tabla 2). Si bien el contenido de proteínas no mostró diferencias significativas, los resultados mostraron que, el contenido de proteína de las especies vegetales se incrementó ligeramente en la temporada seca, al igual que el extracto libre de nitrógeno (Tabla 2; P > 0.05).
Tabla 2 Composición proximal de las especies vegetales consumidas por las cabras en un sistema de producción extensivo de libre pastoreo en dos temporadas del año (seca y lluvia).
| Temporadas del año | Humedad (%) | Cenizas (%) | Proteínas (%) | Lípidos (%) | Fibra cruda (%) | ELN (%) | Energía (cal g-1) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Lluvia | 7.21 ± 0.39a* | 12.93 ± 1.63a | 13.00 ± 0.61a | 3.50 ± 0.30a | 14.20 ± 1.17b | 56.34 ± 1.75a | 4332.52 ± 118.72b |
| Seca | 5.58 ± 0.23b | 7.15 ± 0.42b | 14.99 ± 0.67a | 2.26 ± 0.15b | 18.75 ± 0.76a | 56.83 ± 1.14a | 4561.88 ± 47.86a |
*Los valores promedio en la misma columna con diferente literal difieren estadísticamente (Tukey HSD p ≤ 0.05). Los valores representan el promedio ± el error estándar.
Composición proximal de la dieta basada en especies vegetales del agostadero
En la Tabla 3 se presentan los datos de la composición proximal de la dieta de las cabras basada en especies vegetales consumidas en el agostadero en un sistema de pastoreo extensivo. Para la temporada de lluvia las especies que se identificaron como las preferidas y consumidas por las cabras fueron, Ferocactus spp, Jatropha cuneata, Lycium brevipes, Celtis reticulata, Acacia farnesiana, Lippia palmeri, Fouquieria diguetii, Ruellia californica, Bursera microphyla y Acacia brandegeana, mientras que, las especies vegetales que se identificaron como las preferidas y consumidas por las cabras en la temporada seca fueron; Cercidium microphyllum, Stenocereus thurberi, Jatropha cinerea, Acacia peninsularis, Cercidium X sonorae, Pithecellobium confine, Cercidum floridum, Pachycereus pringlei, Phrygilanthus sonorae, Opuntia cholla, Lysiloma candida, Pithecellobium confine, Prosopis palmeri, Cercidum praecox y Rosella tinctoria. El contenido de humedad, cenizas, lípidos, fibra cruda, extracto libre de nitrógeno y energía, mostró diferencias significativas entre las especies vegetales que componen la dieta de las cabras en el sistema de producción. La especie Ferocactus spp. mostró el contenido mayor de humedad, seguido por Lycium brevipes, mientras que el contenido de humedad menor lo presentaron Acacia peninsularis y Rosella tinctoria. En relación con el contenido de cenizas, Lycium brevipes mostró el contenido mayor seguido de Ruellia californica, mientras que, el contenido menor de cenizas lo presentó Rosella tinctoria. El contenido mayor de proteína se presentó en Cercidum floridum (25.70%) y Opuntia cholla (4.84%) mostró el menor contenido. El contenido de lípidos fue mayor en las especies Jatropha cuneata, Celtis reticulata, Fouquieria diguetii, Cercidum floridum y Lysiloma candida, mientras que, Stenocereus thurberi presentó el contenido menor de lípidos. Las especies que mostraron un contenido mayor de fibra fueron Pachycereus pringlei, Lysiloma candida y Prosopis palmeri (P < 0.05), siendo menor en la especie Rosella tinctoria. En relación con el contenido de extracto libre de nitrógeno la especie con el contenido mayor fue Rosella tinctoria seguido por Fouquieria diguetii y con el contenido menor fue Lycium brevipes. Los valores mayores de energía se presentaron en las especies Acacia brandegeana, Phrygilanthus sonorae y Prosopis palmeri, mientras que Lycium brevipes mostró los valores menores de energía.
Tabla 3 Composición proximal de 24 especies del agostadero consumidas por las cabras en un sistema de producción extensivo de libre pastoreo.
| Especies | Temporada | Humedad (%) | Cenizas (%) | Proteína (%) | Lípidos (%) | Fibra cruda (%) | ELN (%) | Energía (cal g-1) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Acacia peninsularis | Sequía | 2.72 ± 0.0987h | 8.71 ± 0.2331fg | 13.27 ± 0.0520defgh | 1.54 ± 0.0057d | 15.99 ± 0.1457defgh | 60.474 ± 0.1617bcdef | 4671.830 ± 16.11abcdefh |
| Rosella tinctoria | Sequía | 2.90 ± 0.0472h | 3.58 ± 0.0230k | 6.83 ± 0.0440ij | 1.28 ± 0.0305d | 2.31 ± 0.0750l | 85.976 ± 0.1128a | 4266.840 ± 6.19defghi |
| Jatropha cinerea | Sequía | 3.48 ± 0.0737gh | 19.02 ± 0.2069c | 9.65 ± 0.1489ghij | 1.33 ± 0.1069d | 15.42 ± 0.2507defgh | 54.558 ± 0.2800cdefg | 3767.223 ± 9.19i |
| Cercidium X sonorae | Sequía | 3.92 ± 0.0504fgh | 6.05 ± 0.0202hij | 20.66 ± 0.0940bc | 2.16 ± 0.0115cd | 21.46 ± 0.1997bcde | 49.647 ± 0.2195efg | 4556.387 ± 23.19bcdefgh |
| Prosopis palmeri | Sequía | 4.35 ± 0.5878efgh | 5.51 ± 0.2675hijk | 19.55 ± 0.9253bc | 2.50 ± 0.0801bcd | 23.50 ± 0.4686abc | 48.903 ± 1.3824fg | 4862.238 ± 92.20abc |
| Phrygilanthus sonorae | Sequía | 5.47 ± 0.1291defgh | 5.36 ± 0.0617ijk | 10.32 ± 0.1766ghi | 1.48 ± 0.0622d | 21.45 ± 0.2598cde | 61.373 ± 0.5384bcde | 4962.213 ± 20.71abc |
| Pithecellobium confine | Sequía | 5.68 ± 0.7753cdefgh | 6.77 ± 0.2051hi | 16.65 ± 0.4409cd | 1.66 ± 0.3257d | 14.31 ± 0.7809efghij | 60.581 ± 1.4161bcde | 4675.133 ± 42.50abcdef |
| Acacia farnesiana | Lluvia | 6.06 ± 0.2778cdefgh | 5.32 ± 0.4373jk | 16.84 ± 0.6930bcd | 2.68 ± 0.4531bcd | 19.03 ± 1.7418cde | 56.111 ± 3.0468cdefg | 4768.402 ± 144.58abcde |
| Acacia brandegeana | Lluvia | 6.09 ± 0.3666cdefgh | 6.42 ± 0.0893hij | 14.84 ± 0.1649def | 3.08 ± 0.8908bcd | 21.89 ± 0.9627bcd | 53.751 ± 0.6509defg | 5097.504 ± 43.59a |
| Cercidium microphyllum | Sequía | 6.09 ± 0.1092cdefg | 5.14 ± 0.0338jk | 15.91 ± 0.1193d | 2.24 ± 0.0133cd | 22.52 ± 0.2140bcd | 54.170 ± 0.3102defg | 4429.387 ± 20.35bcdefghi |
| Jatropha cuneata | Lluvia | 6.33 ± 0.1223cdefg | 14.73 ± 0.2091de | 8.69 ± 0.0333hij | 7.08 ± 0.4496a | 10.46 ± 0.1135hijk | 59.016 ± 0.6736bcdefg | 4218.477 ± 26.85defghi |
| Fouquieria diguetii | Lluvia | 6.41 ± 0.0202cdefg | 7.50 ± 0.0913gh | 8.45 ± 0.0693hij | 5.16 ± 0.0200abc | 7.46 ± 0.1125kl | 71.405 ± 0.1993b | 4368.813 ± 11.19bcdefghi |
| Lysiloma candida | Sequía | 6.42 ± 0.0392cdefg | 6.03 ± 0.0251hij | 10.40 ± 0.0968ghi | 3.89 ± 0.0133abcd | 29.48 ± 0.1757ab | 50.184 ± 0.1577defg | 4826.753 ± 17.69abc |
| Bursera microphyla | Lluvia | 6.64 ± 0.1333cde | 16.42 ± 0.2046d | 11.25 ± 0.1001efghi | 2.48 ± 0.1585cd | 8.43 ± 0.0881ijkl | 61.401 ± 0.1783bcde | 4052.817 ± 16.31ghi |
| Ruellia californica | Lluvia | 6.68 ± 0.2066cde | 22.48 ± 0.6269b | 13.62 ± 0.0808defg | 2.70 ± 0.0578bcd | 10.73 ± 0.0887ghijk | 50.448 ± 0.6545defg | 3752.947 ± 23.87i |
| Cercidum praecox | Sequía | 6.77 ± 0.1217cde | 6.38 ± 0.0638hij | 20.72 ± 0.0497bc | 2.60 ± 0.0883bcd | 18.69 ± 0.0683cdefg | 51.582 ± 0.0669defg | 4442.867 ± 21.32bcdefghi |
| Celtis reticulata | Lluvia | 6.87 ± 0.0176bcde | 8.91 ± 0.1217fg | 14.84 ± 0.0776def | 5.59 ± 0.0351ab | 6.77 ± 0.1245kl | 63.870 ± 0.3166bcde | 4574.360 ± 17.76abcdefg |
| Cercidum floridum | Sequía | 6.98 ± 0.1516bcde | 5.48 ± 0.0731hijk | 25.70 ± 0.2236a | 4.03 ± 0.0638abcd | 18.47 ± 0.1775defgh | 46.300 ± 0.1929gh | 4638.223 ± 11.57abcdefg |
| Stenocereus thurberi | Sequía | 7.04 ± 0.1155bcde | 10.24 ± 0.0926f | 7.00 ± 0.0371ij | 1.18 ± 0.0230d | 13.95 ± 0.1301fghijk | 67.615 ± 0.1186bc | 4117.233 ± 10.38fghi |
| Opuntia cholla | Sequía | 7.41 ± 0.0200bcde | 13.74 ± 0.1598e | 4.84 ± 0.1373j | 1.84 ± 0.0088cd | 12.06 ± 0.1877fghijk | 67.498 ± 0.0781bc | 3843.133 ± 27.90hi |
| Pachycereus pringlei | Sequía | 8.10 ± 0.0808bcd | 8.74 ± 0.0656fg | 9.55 ± 0.1728ghij | 0.93 ± 0.0260d | 30.13 ± 0.1947a | 50.624 ± 0.3956defg | 4084.220 ± 21.76ghi |
| Lippia palmeri | Lluvia | 8.75 ± 0.0635bc | 15.51 ± 0.3351de | 9.58 ± 0.0173ghij | 3.25 ± 0.0491bcd | 12.29 ± 0.1519fghijk | 59.349 ± 0.2062bcdef | 4180.757 ± 6.55fghi |
| Lycium brevipes | Lluvia | 10.51 ± 0.1662ab | 39.74 ± 0.5189a | 16.44 ± 0.0726d | 2.67 ± 0.0317bcd | 7.12 ± 0.0536kl | 34.017 ± 0.5338h | 2656.007 ± 22.29j |
| Ferocactus spp. | Lluvia | 12.98 ± 0.1732 a | 5.76 ± 0.0723hij | 8.09 ± 0.1955ij | 3.25 ± 0.0545bcd | 18.93 ± 0.1446cdef | 63.944 ± 0.1245bcd | 4100.727 ± 8.50fghi |
*Los valores promedio en la misma columna con diferente literal difieren estadísticamente (Tukey HSD p ≤ 0.05). Los valores representan el promedio ± el error estándar.
Discusión
Calidad de la leche de cabras
En relación con la calidad de la leche de cabra, Peña-Avelino et al. (2023) describen que, el contenido de grasa de cabras criollas en el norte de México en un sistema de pastoreo extensivo en diferentes alturas fue distinto en relación con el factor altura, mostrando valores de 4.38, 4.53 y 4.60% en la zona baja, alta y de montaña, respectivamente. En el presente estudio, el contenido de grasa fue mayor en la temporada de lluvia, con valores superiores respecto al estudio de Peña-Avelino et al. (2023), lo cual es importante sobre todo si se considera que, las condiciones climatológicas del sitio del presente estudio se clasifican como adversas para la producción animal. Este resultado puede atribuirse a la composición de la dieta, en particular a la cantidad y composición de la grasa que influye en el contenido de grasa de la leche de acuerdo con Vega et al. (2007).
El contenido de proteína fue superior en ambas temporadas de lluvia y seca en relación con los valores de proteína reportados por Aguirre et al. (2024) quienes mostraron valores de 3.0% de proteína en leche de cabras en un sistema extensivo de bosque estacional seco en el sur de Ecuador. Al respecto, Gharibi et al. (2020) señalan que, las cabras desempeñan un papel importante en la producción de leche y proveen valiosos alimentos para prevenir el hambre y desnutrición en los países en desarrollo. El aumento de proteína en la época de lluvias se atribuye a un aumento en el consumo de alimento de acuerdo con Maldonado et al. (2017). Los resultados del contenido de lactosa en leche mostraron valores superiores a los reportados por Aguirre et al. (2024) siendo uno de los factores principales de estas diferencias, el tipo de especies de las cuales se alimentan las cabras en cada una de las zonas de estudio.
El contenido de solidos totales en la leche que también fue superior en la temporada de lluvia, también supera los resultados mostrados por Salinas-González et al. (2015) quienes reportan valores promedio de 13.14% de sólidos totales en leche de cabras en la Comarca Lagunera, México. En relación con los sólidos no grasos, en ambas temporadas lluvia y seca, los valores son superiores a los descritos por Salinas-González et al. (2015) que reportaron valores promedio de 7.41% de sólidos no grasos en leche de cabras. Los resultados son similares a los reportados por Salgado-Beltrán et al. (2023) que encontraron diferencias significativas entre temporadas del año respecto a la calidad de la leche de cabra en pastoreo, siendo en la temporada de lluvia donde se presentaron valores superiores de sólidos no grasos.
Composición proximal de la dieta basada en especies vegetales del agostadero
La composición bioquímica de las especies vegetales que consumen las cabras en pastoreo en un sistema extensivo, mostro diferencias significativas (p ≤ 0.05) tanto en las temporadas del año, así como entre especies vegetales. Los resultados indican que algunas especies mostraron contenidos bajos de humedad y como se esperaba, en la temporada de lluvia, el contenido de humedad se incrementó en las especies muestreadas.
En relación con el contenido de cenizas, Dutta et al. (2020) reportaron valores entre 8.37 y 15.49% en diferentes especies vegetales que consumen las cabras en pastoreo en la región de la llanura indo-gangética. Estos resultados son similares a los del presente estudio. Al comparar los datos por especie, Dutta et al. (2020) mostraron que Vigna sinensis presentó el contenido mayor de cenizas mientras que, en el presente estudio, Lycium brevipes (Familia Solanácea) mostró un valor alto en relación con el resto de las especies y superior con respecto a V. sinensis.
El contenido de proteína en el forraje se incrementó ligeramente en la temporada seca debido al consumo de vainas, al igual que el extracto libre de nitrógeno. Al respecto, Ortega-Pérez et al. (2023) reportaron diferencias en el contenido de proteínas en la dieta de cabras en un sistema de producción intensivo, reportando en la temporada seca valores de 9.31%, los cuales son inferiores a los obtenidos en la presente investigación en la temporada seca, cuyo valor promedio fue de 14.99%. Por su parte, Allegretti et al. (2012) al evaluar la composición botánica de la dieta y la preferencia de especies de cabras en pastoreo en diferentes estados fisiológicos en las estaciones de otoño e invierno en un pastizal desértico en la región noreste de Mendoza en Argentina, encontraron que las cabras lactantes en invierno consumieron más Atriplex lampa en comparación con la dieta de las cabras secas. Este resultado se lo atribuyeron al contenido alto de proteína cruda de la planta, siendo la disponibilidad de forraje el factor principal que influyó en la selección de la dieta en este ambiente árido y, cuando la disponibilidad de alimento no fue un factor limitante, las cabras seleccionaron una dieta que coincidía más estrechamente con sus requisitos nutricionales. El estado fisiológico modificó los requerimientos de nutrientes y afectó la selección de la dieta, porque las cabras preñadas y lactantes seleccionaron especies forrajeras con altos contenidos de proteína.
En el presente estudio, Cercidum floridum (Familia Fabaceae) mostró el contenido mayor de proteína (25.70%), siendo superada por la especie con mayor contenido descrita por Allegretti et al. (2012) lo cual se atribuye a la capacidad que tienen las cabras de seleccionar especies vegetales que cubran de mayor manera sus requerimientos nutricionales. Al respecto, Ramírez-Bribiesca et al. (2023) mencionan que, el consumo de las vainas de las especies forrajeras por parte de las cabras en pastoreo es estratégico por el alto contenido de proteína cruda. En relación con el contenido de lípidos, Hozza et al. (2013) reportaron heno y pastos consumidos por cabras de 5.5 y 6.6% de extracto etéreo respectivamente. En el presente estudio, Jatropha cuneata (Euphorbiaceae) obtuvo el valor más elevado de lípidos, siendo superior a los valores reportados por Hozza et al. (2013). En el estudio de Dutta et al. (2023) describieron a Vigna sinensis como la especie vegetal con mayor extracto etéreo que consumen los cabritos en crecimiento. En cuanto a fibra Allegretti et al. (2012) reportaron especies vegetales consumidas por cabras con valores superiores a los de esta investigación, los cuales oscilaron entre 30 y 70%, mientras que, de las especies en el presente estudio, Pachycereus pringlei (Cactaceae) mostró el valor más alto de fibra cruda con 30.13%, mientras que, Allegretti et al. (2012) reportaron a Lycium spp. como la especie con mayor contenido de fibra cruda con 70%. Respecto a la energía, Rua et al. (2017) reporta valores de energía bruta en forrajes ofrecidos en un sistema de producción semi intensivo en una zona de bosque seco tropical que oscilan de 3620 a 4101, en esta investigación se encontraron valores de energía en las especies forrajeras que consumen las cabras en pastoreo en las diferentes temporadas del año de 4962 para Phrygilanthus sonorae y 2626 para Lycium brevipes. Al observar los datos por temporadas del año, en ambas (sequía y lluvia) se observan valores superiores, lo que se atribuye a que las especies forrajeras disponibles en el agostadero de la región son un buen aporte energético para los animales que los consumen.
En el presente estudio, fueron evidentes las diferencias en la composición bioquímica de las especies entre las dos temporadas, lo cual coincide con lo reportado por Ramírez-Bribiesca et al. (2023) quienes determinaron que, el número de especies forrajeras disminuyó en la temporada seca y su composición bioquímica difiere entre las temporadas seca y lluvia. De acuerdo con Armenta-Quintana et al. (2010) el patrón alimenticio de las cabras en pastoreo puede indicar una estrategia de los animales para la conservación del forraje, lo cual es similar a lo encontrado en el presente estudio, que se debe a la variedad de las especies y ubicación geográfica, pues si bien existe una diferencia entre los valores por temporadas del año, los resultados de la temporada seca no son tan bajos, lo cual se atribuye a la capacidad que poseen las cabras para seleccionar su alimento.
Conclusiones
La calidad de la leche de cabra mostró valores mayores en la temporada de lluvia en cuanto a grasa (4.72%) y (10.45%) de solidos no grasos. El contenido nutricional de las principales especies vegetales que consumen las cabras en un sistema extensivo en el área de estudio, mostro diferencias entre las temporadas del año (lluvia y seca) así como por especies vegetales consumidas por las cabras; estas ofrecen un aporte nutricional importante para los animales en el agostadero. Estos resultados se exhiben en la calidad de la leche de cabra analizada por temporada del año, siendo la temporada de lluvia la que presentó valores mayores; lo cual es de importancia para los productores de la región. Con base en estos resultados es posible ofrecer productos y subproductos de origen lácteo caprino de mejor calidad.










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