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RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo Educativo

versión On-line ISSN 2007-7467

RIDE. Rev. Iberoam. Investig. Desarro. Educ vol.15 no.29 Guadalajara jul./dic. 2024  Epub 31-Ene-2025

https://doi.org/10.23913/ride.v15i29.2091 

Artículos científicos

Análisis de la educación en Corea del Sur: confucianismo, desarrollo económico y familia

Analysis of education in South Korea: Confucianism, economic development and family

Análise da educação na Coreia do Sul: Confucionismo, desenvolvimento econômico e família

Raymundo Murrieta Ortega1  , Conceptualización, Metodología, Análisis Formal, Investigación, Recursos, Curación de datos, Escritura - Preparación del borrador original, Escritura - Revisión y edición, Visualización, Supervisión, Administración de Proyectos, Adquisición de fondos

Saul Serna Segura2  , Validación, Análisis Formal, Investigación, Recursos, Curación de datos, Escritura - Preparación del borrador original, Escritura - Revisión y edición, Administración de Proyectos

1Benemérito Instituto Normal del Estado (BINE) “Gral. Juan Crisóstomo Bonilla”, Méxicomurrieta.ortega.r@bine.mx

2Kangwon National University, Corea del Sur saulsernas71@gmail.com


Resumen

La investigación tuvo como objetivo explorar las características de la educación en Corea del Sur, centrándose en tres elementos esenciales: confucianismo, desarrollo económico y familia, aspectos que son fundamentales en la sociedad coreana. Este estudio cualitativo se desarrolló con un enfoque narrativo biográfico y de estudio de caso. Se utilizaron como herramientas de recopilación de datos la observación, el diario de campo y las entrevistas realizadas a cuatro docentes de escuelas primarias en Corea del Sur. Para enriquecer el análisis, se llevó a cabo una revisión bibliográfica sobre confucianismo, familia y educación. Además, se incluyeron las vivencias de un docente mexicano residente en Corea, quien trabajó como instructor multicultural en varias escuelas primarias de Seúl a través del Mizy Center, centro administrado por la Comisión Nacional Coreana para la Fundación Daesan y respaldado por el gobierno metropolitano de Seúl, el cual se dedica a fomentar el intercambio cultural internacional entre jóvenes coreanos mediante conferencias y diversas actividades con extranjeros.

Los hallazgos del estudio revelan que la educación en Corea del Sur se sustenta en gran medida en la ética confuciana, que enfatiza la piedad filial; es decir, el amor y respeto de los hijos hacia los padres, lo cual se manifiesta en una serie de obligaciones familiares (Choi, 2010). También se identificó que el contexto económico, cultural y familiar influye significativamente en los logros educativos de los estudiantes coreanos.

Palabras clave: Educación; confucianismo; familia

Abstract

The research aimed to explore the characteristics of education in South Korea, focusing on three essential elements: Confucianism, economic development, and family, aspects that are fundamental in Korean society. This qualitative study was developed with a narrative and case study approach. Observation, field diary, and interviews with four primary school teachers in South Korea were used as data collection tools. To enrich the analysis, a bibliographic review on Confucianism, family, and education was carried out. In addition, the experiences of a Mexican teacher living in Korea were included. He worked as a multicultural instructor in several primary schools in Seoul through the Mizy Center, a center managed by the Korean National Commission for the Daesan Foundation and supported by the Seoul metropolitan government, which is dedicated to promoting international cultural exchange among Korean youth through conferences and various activities with foreigners. The findings of the study reveal that education in South Korea is largely based on Confucian ethics, which emphasize filial piety, that is, the love and respect of children towards their parents, which is manifested in a series of family obligations (Choi, 2010). It was also identified that the economic, cultural and family context significantly influences the educational achievements of Korean students.

Keywords: Education; Confucianism; family

Resumo

A pesquisa teve como objetivo explorar as características da educação na Coreia do Sul, com foco em três elementos essenciais: o confucionismo, o desenvolvimento econômico e a família, aspectos fundamentais na sociedade coreana. Este estudo qualitativo foi desenvolvido com abordagem narrativa e estudo de caso. Observação, diários de campo e entrevistas com quatro professores do ensino primário na Coreia do Sul foram utilizados como instrumentos de recolha de dados. Para enriquecer a análise, foi realizada uma revisão bibliográfica sobre confucionismo, família e educação. Além disso, foram incluídas as experiências de uma professora mexicana radicada na Coreia, que trabalhou como instrutora multicultural em diversas escolas primárias de Seul através do Mizy Center, centro administrado pela Comissão Nacional Coreana para a Fundação Daesan e apoiado pelo governo metropolitano. de Seul, que se dedica a promover o intercâmbio cultural internacional entre jovens coreanos através de conferências e diversas atividades com estrangeiros.

As conclusões do estudo revelam que a educação na Coreia do Sul é em grande parte baseada na ética confucionista, que enfatiza a piedade filial, ou seja, o amor e o respeito dos filhos para com os pais, que se manifesta numa série de obrigações familiares (Choi, 2010). Identificou-se também que o contexto económico, cultural e familiar influencia significativamente o desempenho escolar dos estudantes coreanos.

Palavras-chave: Educação; confucionismo; família

Introducción

Para entender a la sociedad coreana, no basta con vivir en ella; es crucial profundizar en su esencia y mentalidad. Para adentrarse en esta cultura -como en cualquier otra-, es preferible dominar su idioma y estudiar su historia desde dentro para comprender su evolución. A lo largo de esta experiencia, no solo como instructor multicultural, sino también como extranjero residente en Corea, se observa que "al coreano no le gusta estar en último lugar. Puede que no siempre sea el primero, pero no quiere estar al final" (Rhie, 2002, p. 64). Esto se refleja también en la educación. La competencia entre los estudiantes por no ser el último en la clase los impulsa a esforzarse más.

Corea del Sur, el país asiático ha asombrado al mundo por el denominado “milagro económico” que fue producto de un cambio de mentalidad y esfuerzo del pueblo coreano. En 1918, Corea del Sur estaba bajo la dominación de Japón, recuperando su independencia después de la Segunda Guerra Mundial en agosto de 1945. Sin embargo, la alegría se desvaneció pronto debido a la guerra entre las dos coreas en 1950. Este año fue realmente desastroso para el país: cinco millones de personas murieron y el territorio quedó totalmente devastado. Corea del Sur y Corea del Norte iniciaron en guerra el 25 de junio de 1950 y finalizó con la promulgación el Acuerdo de Armisticio de Corea, un tratado de no agresión, el 27 de julio de 1953. Para entonces, Corea del Sur era el país menos desarrollado del mundo (Choi, 2018).

No obstante, el país insistía en su recuperación y para esto la prioridad fue la educación, ésta se convirtió en el secreto fundamental para su desarrollo económico. Por tanto, la historia de Corea del Sur presentó un avance y un alto crecimiento económico debido a la pasión por la educación; este fue el motor para seguir invirtiendo en la misma y la fuente que produjo la fuerza humana profesional para el desarrollo industrial y, a la vez el empuje que direccionó el desarrollo económico. Aunque toda Corea del Sur fue destruida, encontró una fuerza fundamental que aportó a la reconstrucción del país: la educación (Choi, 2018).

El estudio se aborda desde cuatro perspectivas específicas sobre cómo se vive la educación en Corea. Primero, como estudiante del idioma coreano; segundo, como estudiante de Doctorado en Sociología en una universidad coreana; tercero, como instructor multicultural en primaria; y cuarto, analizando los resultados de entrevistas a cuatro docentes. Combinando experiencias personales como extranjero en Corea del Sur con fundamentos teóricos e históricos, podemos acercarnos a esta cultura milenaria que, desde su independencia en 1945, ha logrado consolidarse como una nación desarrollada con altos estándares educativos a nivel mundial.

Corea del Sur es un caso único en el contexto internacional. Es bien conocido que hasta hace poco tiempo estaba entre las economías más rezagadas, pero gracias a su persistencia (entre otros factores) y su inversión en educación, ha logrado convertirse en una de las economías más estables del mundo (Rhie, 2002). Por ello, es necesario preguntarse: ¿cómo ha logrado Corea del Sur alcanzar la cima en educación?, ¿cuáles son las características de sus maestros?, ¿cómo son los estudiantes?, ¿cómo es el modelo educativo en Corea? Y, finalmente, la pregunta central de la investigación: ¿cuáles son las características de la educación en Corea del Sur y qué factores han contribuido a su éxito en evaluaciones educativas internacionales?

Aunque encontrar respuestas definitivas a estas preguntas requiere de análisis multidisciplinarios profundos, las experiencias vividas en este país nos permitirán acercarnos a un aspecto humano de la educación en Corea del Sur. Ante esto, se plantea el siguiente objetivo general de la investigación, el cual pretende: examinar las características de la educación en Corea del Sur, con énfasis en el confucianismo, el desarrollo económico y la familia. También se registran los siguientes objetivos específicos: 1) Describir las experiencias vividas como instructor multicultural en escuelas primarias; 2) Analizar las contribuciones de los docentes entrevistados en escuelas primarias, destacando valores y logros, y 3) Comparar los aspectos culturales y educativos entre Corea del Sur y México, resaltando diferencias y similitudes.

Fundamentación teórica

El análisis de la educación en Corea del Sur se sustenta en las siguientes cuatro corrientes teóricas (Choi, 2018): 1) Teoría del funcionalismo; 2) Teoría del conflicto; 3) Teoría del desarrollo económico y educación, y 4) Teoría de la tradición colectiva y educación.

La teoría del funcionalismo sostiene que la educación contribuye al mantenimiento y continuidad de la sociedad, proporcionando oportunidades de movilidad social mediante el desarrollo de habilidades personales, lo que ayuda a reducir la desigualdad social. Por tanto, incrementar el acceso a la educación y al esfuerzo individual conduce al desarrollo económico. La teoría del conflicto argumenta que, aunque el acceso a la educación puede mejorar, la desigualdad persiste según el nivel socioeconómico. Para abordar esta desigualdad, es necesario modificar la estructura social para promover la igualdad.

La teoría del desarrollo económico y educación sugiere que la educación facilita el aprendizaje de conocimientos, permitiendo la implementación de nuevas tecnologías y formando una fuerza laboral profesional, que es crucial para el desarrollo económico. La teoría de la tradición colectiva coreana indica que si todos cumplen con sus roles y cooperan, alineando pensamientos, acciones y voluntades hacia un objetivo común, la educación también puede impulsar el desarrollo económico (Choi, 2018).

Los ejemplos que ilustran estas teorías en Corea del Sur son los siguientes:

  1. Funcionalismo: los padres coreanos apoyan la educación de sus hijos, viéndola como la única vía para lograr movilidad social.

  2. Conflicto: factores como el estrato socioeconómico afectan el acceso a la universidad, con diferencias en las tasas de ingreso según las regiones. Corea implementó un sistema de selección regional para los estudiantes de distintas áreas.

  3. Desarrollo económico y educación: el Estado coreano adoptó políticas educativas para fomentar el desarrollo económico, tales como la reducción del analfabetismo, la expansión de la educación primaria, la creación de más instituciones educativas y la generación de una fuerza laboral profesional.

  4. Tradición colectiva y educación: el Movimiento de la Nueva Comunidad en Corea del Sur promovió la cooperación y un cambio de mentalidad, uniendo a la población con el objetivo común del desarrollo económico (Choi, 2018).

Desde esta línea de análisis, una mayor cantidad de trabajadores bien capacitados permite una mayor producción. En otras palabras, el incremento del capital humano acelera el crecimiento económico. Por lo tanto, la educación es fundamental para el desarrollo económico, ya que aumenta la fuerza laboral y los conocimientos necesarios para implementar nuevas tecnologías, lo que a su vez mejora la productividad y fomenta el desarrollo económico (Choi, 2018).

Desde esta perspectiva, el éxito de Corea del Sur no solo se debe a la significativa inversión en educación, sino también a la estricta disciplina educativa que incluye el aprendizaje del inglés, largas jornadas de estudio, patriotismo, puntualidad y formación de mentalidades. La educación privada es rigurosa. En la educación infantil se practica el inglés mediante videos, caricaturas, libros y música. Así, el entorno educativo se convierte en un aspecto obligatorio y competitivo, ya que la mayoría de los estudiantes asisten a institutos académicos para avanzar más allá de lo aprendido en la escuela (Choi, 2018).

A partir de lo revisado y observado en el contexto de Corea del Sur, la presión educativa sobre los estudiantes es extrema. Pero lo anterior, tiene su recompensa, puesto que, a mayor nivel educativo, el porcentaje de empleo y el salario medio aumentan notablemente. Es decir, un nivel educativo alto facilita la obtención de empleo y mejora los salarios, fenómeno común en países desarrollados. Por lo tanto, invertir en educación es una inversión rentable (Choi, 2018).

El caso coreano de la teoría del conflicto muestra que, en Corea del Sur, la educación es crucial. Aquellos sin un título universitario (también aplica para el contexto mexicano) son marginados y la riqueza económica es esencial para recibir una buena educación. Desde la educación preuniversitaria, se evidencia la importancia de ingresar a las mejores universidades y, los padres coreanos invierten todo su capital en la educación de sus hijos desde el jardín de infancia. Por tanto, las universidades prestigiosas tienden a aceptar estudiantes de alto estatus social, quienes recibieron una mejor educación previa. Por consiguiente, obtener un título de una universidad de prestigio es ventajoso para el ascenso y reconocimiento social (Choi, 2018).

El sistema educativo coreano incluye seis años de primaria, tres de secundaria, tres de bachillerato y cuatro de universidad. La educación primaria y secundaria son gratuitas y cubiertas por el estado, mientras que la educación superior se divide en dos semestres al año, comenzando en marzo y septiembre respectivamente. Al mismo tiempo, la educación clasifica a las personas en diferentes niveles. En el examen de ingreso a la universidad, que se realiza una vez al año, las preguntas son diseñadas para ser lo suficientemente difíciles como para clasificar a los estudiantes. Este fenómeno también se aplica en las empresas, donde los requerimientos de selección son elevados, utilizando la educación como medio para clasificar a los candidatos (Choi, 2018).

En los grandes conglomerados industriales (Chaebol), los empleados de alto nivel provienen de las mejores universidades del país, y sus relaciones sociales influyen en la variación salarial, lo que motiva a las personas a competir por mejores competencias laborales y profesionales. Por ello, el tiempo de estudio personal en Corea del Sur supera el promedio mundial, con estudiantes que toman horas adicionales en instituciones privadas para profundizar sus estudios. Al mismo tiempo, las instituciones educativas también requieren labores de voluntariado para el ingreso a la universidad. Los estudiantes realizan estas actividades en ancianatos, cárceles, centros de rehabilitación juvenil y entre poblaciones vulnerables. Además, el estado ofrece becas a estudiantes de bajos recursos, garantizando la educación para toda la población (Choi, 2018).

Por tanto, la educación es una prioridad tanto para el país como para las familias. Los padres instruyen severamente a sus hijos, incluso durante los días de descanso, fomentando el aprendizaje continuo. Esta competencia educativa extrema motiva a los estudiantes a lograr las mejores calificaciones y una posición social destacada, impulsada por el mercado laboral que recompensa los puntajes altos. Por consiguiente, los estudiantes en Corea del Sur experimentan una "educación de embotellamiento", caracterizada por metodologías rígidas que no consideran las capacidades, entendimiento o intereses de los alumnos. Esta educación, orientada a satisfacer las necesidades del mercado laboral sin fomentar el pensamiento crítico, puede generar una desconexión entre estudiantes y profesores (Choi, 2018).

El contexto sociocultural coreano desalienta el desarrollo de habilidades argumentativas y críticas, acostumbrando a los jóvenes a recibir conocimientos sin evaluarlos subjetivamente. Esto lleva a una falta de autorreflexión sobre el aprendizaje, enfocándose solo en el éxito profesional sin considerar el bienestar personal. Al mismo tiempo, los estudiantes que no ingresan a la educación superior deben repetir los exámenes hasta tres veces, lo que los motiva a estudiar arduamente, ya que la educación superior es clave para asegurar una posición en el mercado laboral. Por tanto, la jerarquización social en Corea del Sur exige obediencia y disciplina en el sistema educativo, lo que obliga a los padres a esforzarse por ofrecer la mejor educación y calidad de vida a sus hijos. Sin embargo, esta competitividad puede generar una mentalidad egoísta en los hijos, enfocada en competir sin considerar el bienestar ajeno (Choi, 2018).

Corea del Sur fomenta el bilingüismo, enviando jóvenes al extranjero para perfeccionar sus habilidades. Además, los padres enseñan a compartir conocimientos desde la infancia. Además, los libros en Corea del Sur son accesibles y las bibliotecas, equipadas con tecnología moderna, están abiertas las 24 horas para los estudiantes. Los museos ofrecen programas educativos interactivos y, el sistema wifi de alta velocidad facilita el acceso al aprendizaje académico en cualquier lugar y momento. Por lo tanto, las instituciones académicas ofrecen experiencias internacionales de alta calidad, como viajes a países desarrollados y visitas a entidades académicas y culturales. El estado ofrece becas para estudiantes sin recursos, mejorando la calidad educativa (Choi, 2018).

En este sentido, el "milagro coreano" también se debe a la cooperación entre el pueblo, el gobierno y las empresas, con una mentalidad patriótica que alineó pensamiento, voluntad y acción hacia el desarrollo de la nación. Aunque persisten desigualdades, la educación ha sido clave para crear una fuerza laboral profesional, base del desarrollo económico. La educación, independientemente del contexto sociocultural, impulsa el avance de una nación. Por tanto, la teoría del funcionalismo puede ser insuficiente al ignorar factores como el poder económico, el estatus familiar y el género, enfocándose solo en el esfuerzo y la capacidad personal (Choi, 2018).

Sobre estos argumentos, Yang (2010) señala que la obsesión por la educación es un fenómeno ampliamente investigado en Corea del Sur, donde la educación individual ha adquirido una relevancia considerable en el ámbito familiar. No obstante, la mayoría de los estudios se enfocan en los efectos de la educación en los estudiantes, sin considerar la dinámica familiar. Muchas familias destinan más recursos de los que pueden manejar exclusivamente a la educación, lo que da lugar a lo que se denomina 'fiebre educativa', afectando negativamente la economía familiar

Esta situación surge de la obsesión por una preparación más allá de lo que la escuela pública puede ofrecer. Los padres buscan educación privada, tutores y clases de apoyo para asegurar las mejores calificaciones de sus hijos. Yang (2010) plantea tres preguntas clave para entender cómo esto afecta a la sociedad coreana: a) ¿Por qué las familias coreanas invierten tantos recursos en la educación de sus hijos? b) ¿Esto se debe a la tradición confucianista de la dinastía Joseon? y c) ¿Es resultado del modelo neoliberalista que ha transformado rápidamente a la sociedad coreana?

Estas preguntas son para que los coreanos las respondan, pero desde el inicio de mis estudios de coreano pude percibir la importancia que este país otorga a la educación, la rapidez con la que se espera que los alumnos aprendan y la relevancia de dedicar tiempo adicional fuera del horario de clases. Para mejorar mi desempeño en las clases de coreano, tuve que contratar un profesor particular y avanzar en mis estudios durante las vacaciones. Competir con alumnos chinos, mongoles y japoneses, para quienes el coreano es más familiar, es un gran desafío para los estudiantes latinoamericanos.

Reflexionado sobre lo anterior y aplicado al contexto mexicano, es pertinente preguntar: ¿A qué dedican más recursos las familias mexicanas? ¿Cómo se distribuye el gasto familiar en México y por qué? ¿Qué diferencias y similitudes encontramos en ambas culturas respecto a la asignación del gasto y la importancia que se le da a la educación? Este análisis puede mostrar cómo la dinámica familiar coreana se centra en un objetivo principal: los hijos deben ser los mejores a cualquier costo.

Yang (2010) señala que la "fiebre educativa" implica, en primer lugar, una dedicación a estudiar a pesar de las adversidades. También se refiere al esfuerzo por desarrollar talento humano a pesar de las malas experiencias de la colonización japonesa y la posguerra. Además, Yang ofrece una interpretación negativa al presentar a la sociedad coreana como obsesionada con obtener títulos de universidades prestigiosas, tanto en Corea como en el extranjero. Esto ha llevado a un aumento en la educación privada y a que el gasto en educación pase del tercer al segundo lugar, después de la alimentación.

Yang (2010) explica que los exámenes han sido cruciales en el desarrollo educativo de Corea. Durante la dinastía Joseon, el examen de ingreso al servicio público era un rito de pasaje hacia un mejor estatus de vida y privilegios, accesible solo para las clases privilegiadas. Los beneficios incluían reconocimiento oficial, empleo gubernamental y mantenimiento del estatus social familiar. Actualmente, los exámenes para el servicio público y la universidad siguen siendo extremadamente importantes, con una industria dedicada a preparar a los estudiantes para estos desafíos.

El examen de ingreso a la universidad es el evento más significativo en la vida de los adolescentes coreanos, afectando también a sus familias. Las preparatorias están altamente involucradas en asegurar que sus estudiantes ingresen a las mejores universidades, lo cual da prestigio a la institución y a sus maestros. Durante la colonización japonesa (1910-1945), Corea adoptó el sistema educativo japonés, y aunque los japoneses querían mantener una población dócil, la educación comenzó a correlacionarse con la jerarquía laboral. Tras la Guerra de Corea, el mérito se convirtió en el medio para el ascenso social.

En la década de 1980, solo los estudiantes de preparatoria asistían a academias particulares. En los años 90, esta tendencia se extendió a estudiantes de jardín de niños, primaria y secundaria. La globalización y el neoliberalismo han llevado al sistema educativo coreano a ser muy estricto, aunque recientemente se han introducido cambios para fomentar la creatividad y la excelencia.

El rápido desarrollo económico de Corea ha llevado a una mayor internacionalización, haciendo de los estudios en el extranjero un requisito para competir globalmente. Los padres invierten en cursos de idiomas y envían a sus hijos al extranjero para aprender inglés y otros idiomas relevantes. Un fenómeno particular es el del "papá ganso", donde la madre y el hijo se mudan a un país de habla inglesa mientras el padre envía dinero desde Corea. El "papá águila" es una versión más reciente y acomodada de este fenómeno.

Yang (2010) advierte que la obsesión por ingresar a las mejores universidades y la enorme inversión familiar en educación solo ha sobrecalentado el sistema, deteriorando la competitividad de los jóvenes. Este "sobrecalentamiento" sugiere que, aunque la "fiebre educativa" ha sido beneficiosa para el desarrollo de Corea, es necesario un cambio de modelo para adaptarse a los nuevos tiempos.

Importancia del confucianismo en la educación coreana

El confucianismo llegó a Corea desde China alrededor del siglo XVII, y ha tenido un impacto significativo en la sociedad coreana, convirtiéndola en una de las más adheridas a estos principios. Según esta ideología, la sociedad es una extensión de la familia. Pero, ¿qué beneficios trae el confucianismo? Sin profundizar en detalles históricos o filosóficos, el primer beneficio de esta ideología se observa en el desarrollo económico del país.

Corea, tras su independencia, logró tanto su desarrollo económico como la instauración de la democracia. Aunque las causas de su crecimiento económico son diversas, el análisis se enfoca en características distintivas del pueblo coreano: su inquebrantable diligencia, obediencia a la autoridad, autosacrificio, devoción al grupo, altas tasas de ahorro y un fervor por la educación. Todas estas características están alineadas con las enseñanzas del confucianismo.

Arnaiz (2004) menciona que Confucio promovía la "rectificación de los hombres", es decir, cumplir con las responsabilidades y deberes a través de la justicia y la benevolencia. La justicia se refiere al "deber ser" y la benevolencia, como esencia material, al deber de "amar a otros". Un aspecto clave del confucianismo es la piedad filial, que implica el culto y respeto a los padres y al vínculo familiar.

Un factor que impulsó la industrialización en Corea fue la adopción de tecnología occidental, para lo cual necesitaban una población altamente capacitada. Los altos niveles de educación y las excelentes calificaciones de los coreanos en pruebas internacionales se deben a este fervor por la educación, considerado como la prioridad número uno en la vida.

Este deseo por la educación no solo contribuyó al desarrollo económico, sino también al proceso de democratización. Corea evolucionó bajo un régimen militar que no permitía la libertad de expresión, pero, a diferencia de otras naciones emergentes, siempre tuvo una baja tasa de analfabetismo. Fue una población educada la que allanó el camino para los gobiernos democráticos.

Corea sigue construyendo su democracia. El primer presidente civil fue electo en 1988 y desde entonces, la sociedad continúa su proceso de democratización. Si consideramos el concepto de rapidez, Corea tardó relativamente poco en dejar atrás un gobierno dictatorial. Desde 1945, cuando fue liberada de la colonización japonesa, hasta 1988, año en que se eligió al primer presidente civil, pasaron 43 años para que Corea se convirtiera en un país democrático.

Como una nación independiente desde hace relativamente poco tiempo, Corea sigue construyéndose, aprendiendo y experimentando. La mezcla del confucianismo con un gobierno dictatorial ha dejado huellas hasta hoy. Las nuevas generaciones demandan más espacios de expresión y cada vez reciben mayor influencia de Occidente. La velocidad de la vida diaria y del Internet ha creado una sociedad que busca resultados inmediatos.

Las conexiones tecnológicas en Corea son extremadamente rápidas, permitiendo que uno pueda conectarse prácticamente en cualquier lugar del país: desde una pequeña cafetería en un pueblo hasta cualquier biblioteca u oficina. Aunque el futuro de Corea depende de sus habitantes, la influencia del confucianismo es evidente en su desarrollo como nación.

A la luz de lo observado sobre Corea, vale la pena cuestionar hacia dónde queremos llevar a nuestros alumnos desde nuestros espacios educativos. Sin duda, el complejo escenario actual de México requiere superar hábitos, costumbres y mitos de generaciones anteriores; sin embargo, los docentes tenemos la capacidad de influir de diversas maneras en nuestros alumnos.

Estado del arte

Independientemente de las experiencias como extranjero en Corea, existe una abundancia de material teórico sobre educación publicado en coreano, inglés y español. Por ejemplo, el estudio de García y Arachavaleta (2011) afirma que el éxito educativo de los alumnos de Corea del Sur se debe a una serie de estructuras, presiones, valores y objetivos presentes en la cultura escolar y en la sociedad coreana, más que a virtudes intrínsecas de las escuelas de ese país.

Ellos concluyen que las razones del éxito educativo en Corea corresponden a tres factores esenciales: 1) la alta estima por la educación en la sociedad coreana, derivada del legado de la ética confuciana, crucial en el entusiasmo de los estudiantes por la educación; 2) la estructura familiar coreana, cuyas prácticas y atributos confucianos de "piedad filial" han demostrado ser eficaces en el éxito escolar y en el bajo porcentaje de fracaso escolar; y 3) la comunión de principios y objetivos entre los padres y los docentes coreanos, junto con la alta estima y respeto por los maestros en la sociedad coreana. Estos factores crean un clima de orden y trabajo duro en las aulas, generando un alto éxito escolar.

Andere (2007) señala que muchos analistas y observadores de los fenómenos educativos en Corea sugieren que las altas calificaciones en mediciones internacionales se deben al alto número de escuelas privadas y al elevado porcentaje de matrícula privada en relación con la pública, siendo una de las más altas del mundo. Corea ocupa el octavo lugar en nivel secundario y el cuarto en bachillerato en el porcentaje de estudiantes matriculados en escuelas privadas entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Torres (2012) afirma que la educación ha influido significativamente en el desarrollo integral de Corea del Sur, evidenciado en dos formas: a) la creación de un sistema educativo centrado en la enseñanza de matemáticas, ciencias básicas y la consolidación de una cultura plural que permita a los jóvenes entender la globalización como un proceso cultural, económico y social y; b) la implementación de un proyecto educativo alineado con las diversas etapas del crecimiento económico, científico y tecnológico de Corea del Sur. Inicialmente, la educación se dirigió al desarrollo económico, y luego, con la consolidación del proceso industrial, se enfocó en la excelencia y, actualmente, en la generación de conocimientos y tecnologías propias.

Yang (2010) ofrece una visión más humana de la situación educativa en Corea, basándose en el análisis de cuatro madres de familia mayores de cuarenta años que dejaron sus empleos para dedicarse a impulsar las actividades escolares de sus hijos. Estas madres invierten todos sus recursos disponibles para asegurar el éxito escolar de sus hijos, destacando: a) la habilidad de la madre para acceder a información sobre las mejores escuelas, fechas, trámites, y tutores; b) la indiferencia o ausencia del padre en la toma de decisiones educativas, actuando principalmente como proveedor; y c) el apoyo financiero de los abuelos.

Por su parte, Santelices (s.f.) establece que los profesores coreanos deben ser constantemente evaluados en función de su desempeño, lo que resulta en docentes competentes para sus cargos. Este hecho es significativo, ya que se mantienen estándares generales sobre los conocimientos y aptitudes de cada profesor debido a las exigencias unitarias y equitativas para todos ellos.

En una investigación realizada por Lara, et al. (2023), los resultados indican que el crecimiento de Corea del Sur estuvo determinado por la formación bruta de capital y la educación terciaria como lo afirma la teoría del crecimiento endógeno. Se concluye que la respuesta del crecimiento económico es positiva y sostenida en países con mayor acumulación de capital y calidad de la mano de obra, donde la participación del estado es clave.

Materiales y métodos

La investigación tiene un enfoque cualitativo, éste se elige cuando se busca comprender la perspectiva subjetiva de individuos o grupos de personas sobre los sucesos que los rodean, ahondando en sus experiencias y opiniones, conociendo de esta forma cómo subjetivamente perciben su realidad (Guerrero, 2016). Se utilizó el diseño narrativo biográfico de un autor que curso su doctorado en Corea del Sur y que actualmente radica en ese país. También se empleó el diseño de estudios de caso, con los docentes de escuelas primarias de Corea participantes.

Los instrumentos utilizados para recabar la información fueron la observación, el registro en el diario de campo y la entrevista, aplicada a cuatro docentes de escuelas primarias, durante la participación como instructor multicultural en el proyecto auspiciado por el gobierno metropolitano de Seúl. Los centros educativos en donde se tuvo participación fueron en total siete, con grupos de cuarto grado de escuelas primarias. El análisis de la información ser realizó mediante la codificación directa.

Análisis de los resultados

Como ya sabemos, no solo las familias invierten en educación, sino que el gobierno coreano también destina el 7.6% de su PIB a este sector. ¿Existen riesgos en esta gran inversión en el área educativa? Para Corea, esto ha tenido algunas consecuencias. Por un lado, este país no solo invierte en la educación de su sociedad, sino que cada año invita a estudiantes de todo el mundo a estudiar licenciaturas, maestrías y doctorados. Es decir, no solo se ocupa de tener una infraestructura educativa adecuada para su población, sino que también se abre al mundo para educar a extranjeros y compartir experiencias multiculturales.

Lo anterior se puede explicar de la siguiente manera: imagina que acabo de decorar mi casa para mi familia y me la paso invitando gente a comer y a utilizar mi cocina, televisión, baño y todo lo que tengo en mi casa. Yo soy uno de esos estudiantes invitados por el gobierno coreano para pasearme por su casa a la hora que quiera. Sin embargo, esta invitación implica serias responsabilidades que me ha costado aprender. De igual manera, los coreanos han tenido que esforzarse por entender a los estudiantes extranjeros, lo que ha convertido la multiculturalidad en un tema académico muy estudiado recientemente.

Los 12 estudiantes mexicanos que llegamos juntos a Corea en 2010 veníamos con muchas ganas de estudiar, aprender y también divertirnos. Recuerdo nuestras primeras conversaciones después del primer mes, y todo se resumía en: "estoy cansado, no tengo tiempo, tengo mucha tarea, ya no duermo lo mismo, necesito apurarme, etc." No puedo hablar por los otros 11 estudiantes, pero yo traía una inercia de estudio diferente que tuve que ajustar inmediatamente si quería continuar aquí. Hubo estudiantes mexicanos (y de otros países) que, por diversos motivos, se regresaron en menos de un año.

Otra de las consecuencias del énfasis en la educación se observa en el desarrollo de una clase. Como mencioné al principio, llegué a Corea directo a la escuela de idiomas. Este fue mi primer acercamiento con el sistema educativo coreano. La clase de mi maestra de coreano es perfecta. No tiene errores. La profesora sigue un programa del que no se desvía en ningún momento. Toda su clase está prácticamente cronometrada. No hay mucho lugar para dudas, preguntas o comentarios. Sobre este aspecto, habrá quienes podrían quejarse de tanto orden y disciplina en una clase, pero así funcionan generalmente las clases a nivel primaria, secundaria y preparatoria.

Como parte de esta disciplina, en Corea existe un negocio muy particular llamado “cuartos de estudio”, que se rentan por horas para que los chicos lean y estudien en un lugar cómodo. Estos lugares están abiertos hasta las dos de la mañana y en todo momento hay estudiantes utilizándolos, especialmente en épocas de exámenes. Además, muchas bibliotecas de las universidades están abiertas las 24 horas y la gente pasa ahí estudiando no solo libros, sino utilizando un sinfín de herramientas interactivas para mejorar en inglés, matemáticas, ciencias, etc.

Los coreanos han invertido no solo dinero, sino un tiempo valiosísimo -para muchos quizás exagerado- en la educación, y han hecho funcionar su sistema con todo y sus fallas, obteniendo muchos resultados de los cuales se sienten orgullosos. Sin embargo, es un hecho conocido en todo el mundo la alta tasa de suicidios en este país, lo que ha llevado a los coreanos a replantear su modelo educativo para disminuir la presión en adolescentes y jóvenes por ingresar a las mejores universidades.

Viviendo en Corea y manteniendo la mayor parte de mis relaciones personales en coreano, he podido sentir esta presión que conlleva serios conflictos emocionales. El ritmo de vida de esta sociedad es absorbente y a veces es difícil encontrar espacios para relajarse, no porque no existan, sino porque falta tiempo para hacerlo. Las exigencias son cada vez mayores y la única salida es continuar preparándose en la búsqueda de mejores oportunidades.

Partiendo de esta realidad, no se puede ocultar la tasa de suicidios en Corea del Sur producto en gran parte de la presión por el estudio, así como tampoco se pueden ocultar los índices de violencia en México, asesinatos y altos índices de criminalidad producto en gran parte de la corrupción, pobreza y un sistema educativo deficiente, entre otros factores.

Los coreanos se han dado cuenta de la necesidad de entender otras culturas y de promover que más extranjeros conozcan a la sociedad coreana, su idioma, su historia y su folclore. Como resultado del incremento de extranjeros en el país, comenzaron a implementar programas multiculturales en las escuelas primarias y secundarias. Uno de estos proyectos, en el que participé durante dos años, consiste en contratar a estudiantes extranjeros que viven y estudian en Seúl para que compartan la cultura de sus países de origen con los estudiantes coreanos.

El programa promueve el respeto por los patrimonios culturales de la humanidad definidos por la UNESCO. La clase es de dos horas, cada viernes, de 10:30 de la mañana a 12:30 del mediodía. La primera hora, un instructor coreano explica a los alumnos qué es la UNESCO, cuál es su función y menciona los monumentos patrimonio cultural de la humanidad que tiene Corea, enfatizando la importancia de su conservación. En la segunda parte, el instructor extranjero presenta a su país de origen, les enseña su idioma y les explica un monumento histórico de su país, su historia y su importancia. Después, en la tercera parte, se hacen juegos o manualidades relacionados con el país en cuestión. En todo momento se busca que los alumnos se comuniquen con el instructor extranjero en inglés.

Por lo general, participan entre 10 y 12 estudiantes de licenciatura o posgrado en el programa. Sus nacionalidades varían dependiendo de la variedad de alumnos. Se hace una convocatoria en las universidades para reclutar extranjeros y se escoge a los que presenten habilidades para enseñar a alumnos de primaria o secundaria. Durante dos años de experiencia en este programa, he conocido instructores de países tan diversos como Myanmar, Azerbaiyán, Omán, Vietnam, China, Finlandia, Congo, Turquía, Indonesia, Estados Unidos, Paraguay, Ecuador, Brasil, Rusia, etc.

Las sesiones son exactamente iguales para todos los países. Se sigue un plan muy estricto y detallado que se ensaya previamente un mes antes de comenzar las clases. Todo el contenido es evaluado y autorizado por los responsables del programa. El instructor extranjero trabaja junto con el instructor coreano explicando los conceptos de multiculturalidad y la historia del país en cuestión. La primera parte, donde se explica el concepto de la multiculturalidad y el patrimonio cultural de la humanidad, se realiza en coreano; la segunda parte, donde interviene el instructor extranjero, es en inglés con traducción simultánea al coreano. La última parte son los juegos y el trabajo manual, en los cuales los dos instructores se mezclan con los alumnos para ayudarles en el trabajo y platicar con ellos.

Como en todo el mundo, los barrios en Seúl pertenecen a diferentes niveles socioeconómicos. Durante mi participación en este programa, pude visitar escuelas de diferentes niveles, pero el rasgo común es la calidad de las instalaciones. Cada salón tiene uno o dos escritorios con computadora, Internet y pantalla para proyectar videos, además del pizarrón. Los salones están equipados con calefacción y aire acondicionado. Los maestros siguen programas de estudio muy estrictos y se apegan totalmente a lo establecido. Las relaciones con los maestros son muy cordiales y la conducta de los niños es atenta e inquieta, como cualquier niño. Siempre encontré la disposición de aprender, curiosidad por preguntarme cosas como extranjero, además de que son muy divertidos y respetuosos. Por lo general, nos comunicábamos en inglés, pero si yo intentaba hablarles en coreano, ellos me respondían también en coreano.

Durante la clase, los maestros de grupo no tienen mucho contacto con los instructores extranjeros. El tiempo no lo permite. Ellos solo facilitan las instalaciones del salón y se sientan atrás a observar la clase y mantener el control del grupo si fuera necesario. No hay tiempo para platicar con el maestro, salvo los diez minutos de receso entre una hora y otra, pero en este tiempo los instructores preparan el material para la actividad manual. En general, los maestros solo saludan y responden a los requerimientos del instructor coreano, principalmente, como el acceso a la PC, imanes para pegar en el pizarrón o algún otro material que se necesite. Los salones y el maestro cuentan con todo el material tecnológico necesario para enseñar, así como libreros, libros y material escolar.

Los salones cuentan con aspiradora y utensilios de limpieza. El objetivo de mantener un programa multicultural como este se debe a la apertura comercial y cultural que Corea ha tenido en los últimos años. La gran cantidad de extranjeros que viven en el país ha llevado a los coreanos a pensar en una Corea internacional en la que sus niños puedan enfrentar un mundo globalizado, así como a educarlos en términos de derechos humanos y respeto a otras culturas.

Platicando con los docentes, ellos están convencidos de que la educación es la base de la vida y sirve para formar y mantener la cultura y las tradiciones. Ese es el rol que asumen personalmente ante la educación. A través de ésta, quieren cultivar la conciencia democrática (recordemos que muchos profesores quizás vivieron su infancia en una dictadura) y el talento, así como mantener la cohesión social. Los profesores tienen claro que la educación permite que los alumnos, a través del esfuerzo individual, tengan un futuro feliz. Un profesor comenta sobre el disfrute que le provoca su trabajo: “al organizarse de común acuerdo con los educadores y los padres de familia; cuando veo los rostros brillantes de los alumnos y que junto con ellos trabajamos y ayudamos a los alumnos que pasan por dificultades; trabajar junto con el personal de la escuela para que se desarrollen, ayudarles y ver resultados positivos” (Diario de campo).

Otro docente afirma que “la educación es una guía para que se obtenga una vida correcta”, y para ser docente se requiere “sentido del deber, vocación, entender a los alumnos, tener un corazón sincero y amable”. También comenta: “comparado con los padres de familia de otros países, los padres de familia coreanos están muy interesados en la educación de sus hijos, colaboran con la escuela y su voz tiene participación”. Finalmente, un docente afirma que su principal logro en la educación fue “alcanzar mi sueño de escribir un libro sobre mi vida como docente” (Diario de campo).

Conseguir platicar con los docentes no fue sencillo. Muchos todavía no tienen experiencia para tratar con extranjeros y, aunque les hablaba en coreano, se sentían incómodos si ellos me respondían y yo no entendía perfectamente. Sin embargo, algunos otros eran muy abiertos y platicaban conmigo de muchos temas, a pesar del poco tiempo disponible. La oportunidad de visitar tantas escuelas diferentes en Seúl y tratar con docentes y alumnos coreanos me permitió involucrarme más a fondo con el sentir de esta sociedad, su respeto por lo extranjero, su curiosidad por lo desconocido y su interés por educar a sus alumnos en un ambiente globalizado.

Discusión de los resultados

En esta investigación se destaca el importante valor que a la educación le ha otorgado la sociedad coreana para lograr que los estudiantes de bachillerato y universitarios garanticen un estatus social y una economía familiar óptima. Aspectos que a gran escala provocan que la economía de Corea del Sur logre mayores niveles de desarrollo. Algo similar realizó Choi (2018) con la tesis de grado titulada La relación entre la educación y el desarrollo económico surcoreano, estableciendo la hipótesis que el desarrollo en la educación promovió el alto nivel del capital humano, lo que trajo como resultado el crecimiento de la economía en Corea del Sur.

En su investigación, Choi (2018) registra como objetivo general el comprender la relación entre la evolución de la educación y el alto crecimiento de la economía en Corea del Sur y la influencia de la educación en la economía. Por su parte, Carrasco (2017), se planteó indagar cómo las perspectivas y delineamientos educativos surcoreanos han evolucionado a través del tiempo y han transformado la educación en Corea del Sur. Esta investigación se enfoca en analizar el nivel de analfabetismo de 1945 a 2015 y el financiamiento económico de 1965 a 2012, encontrando que con el pasar de los años el analfabetismo fue disminuyendo y no encontró gran diferencia de financiamiento de 1980 a 2012. Siendo el año de 2011, cuando el país invierte mayores recursos en educación.

En este sentido, como se ha comentado, en el presente estudio se destaca que el contexto cultural, social y económico incide en gran medida para el logro académico de los jóvenes estudiantes coreanos. Desde el aspecto cultural, se percibe la ética confuciana, como aquella virtud que reafirma la piedad filial, esto se refiere al amor y al respeto que los hijos manifiestan día con día hacia sus padres, lo cual se ve reflejado en una serie de obligaciones familiares (Choi, 2010), cuestiones de honor, que en ocasiones provocan estrés y ansiedad en los adolescentes y jóvenes coreanos, llegando a niveles extremos en donde llegan al suicido, en ocasiones por no ingresar a la universidad elegida o por no cumplir las expectativas de los padres.

Sobre este tema, en su investigación Andere (2007) afirma que existe una intensa competencia entre estudiantes coreanos. Esta competencia se deriva de la exigencia estatal de que todos los alumnos que deseen ingresar a la universidad deben aprobar un examen estandarizado de admisión. Dado que el ingreso a la universidad es altamente valorado por estudiantes y padres, y es motivo de orgullo personal, familiar y comunitario, los jóvenes y sus padres invierten todo lo necesario para obtener altos resultados en estos exámenes.

Ante este panorama, en el presente estudio se ha insistido acerca de valorar la posibilidad de disminuir tales exigencias en los jóvenes coreanos, todo ello a favor de mediar la exigencia y favorecer que prevalezcan situaciones de bienestar y desarrollo integral en la juventud de Corea del Sur.

Conclusiones

Al hablar del éxito económico y su relación con los derechos humanos y la cultura del ser, encontramos diferencias significativas en Corea del Sur. Esta es una sociedad que ha experimentado periodos de colonización y dominación militar. El anhelo de reconstruir el país rápidamente, evitar la hambruna y mantener la unidad para prevenir futuras invasiones parece haber llevado a descuidar otros aspectos importantes del desarrollo personal. La intensa competencia ha provocado una lucha constante por trabajar más, obtener más y ser el mejor en todo. El dinero se convierte en la principal motivación para alcanzar el éxito. Ante esto, la sociedad y el gobierno coreano, junto con organizaciones civiles, están comenzando a promover el ser sobre el tener. No es fácil convencer a las personas de trabajar menos para disfrutar de otras cosas.

Por ejemplo, desde el año pasado, el Ministerio de Educación de Corea del Sur está considerando reducir las horas de estudio y la aplicación de exámenes para que los estudiantes de secundaria y preparatoria tengan más tiempo libre. Aunque los jóvenes apoyan esta medida, muchos padres, que están muy involucrados en la educación de sus hijos, consideran que es un retroceso. "¿Cómo pueden pedirnos que reduzcamos las horas de estudio de nuestros hijos?", se preguntan, especialmente cuando muchos jóvenes asisten a academias privadas después de la escuela para estudiar inglés, matemáticas, música, deportes u otras actividades. Los adolescentes están tan ocupados con estas actividades que apenas tienen tiempo para estar con sus familias o desarrollar otros talentos. En resumen, parece que necesitan más libertad.

El sistema educativo coreano tiene mucho por mejorar. Los coreanos se han dado cuenta de que necesitan más creatividad y espontaneidad en las aulas, características que abundan en los mexicanos, quienes somos muy espontáneos. Corea no improvisa; planifica y organiza meticulosamente. Como se suele decir, el equilibrio es lo mejor. ¿Podríamos imaginar a un Secretario de Educación en México proponiendo reducir las horas de estudio? Eso es lo que está ocurriendo en Corea. Han reconocido que los jóvenes necesitan menos exámenes y más tiempo libre para desarrollar su creatividad, y están trabajando en ello. Claro, hay resistencia, ya que no a todos les agrada la idea de que sus hijos estudien menos. Desde la perspectiva coreana, eso podría significar ralentizar el camino hacia el éxito, cualquiera que sea su definición.

Lo mismo ocurre con la alta tasa de suicidios, que se ha convertido en una prioridad nacional. La sociedad coreana está comenzando a reflexionar sobre su ritmo acelerado y sus consecuencias. Aunque Corea se destaca por su gran esfuerzo, a menudo exagerado, y las consecuencias que conlleva, nos plantea una pregunta importante para los mexicanos: ¿por qué nos esforzamos? ¿Qué es lo que nos motiva y cuáles serían las consecuencias nacionales de enfocar nuestros esfuerzos en algo que, evidentemente, hasta ahora no ha sido la educación?

En México, tenemos el dicho "ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre", que sugiere un enfoque equilibrado de la vida. Si a Corea le falta disminuir la presión para alcanzar un equilibrio, ¿qué es lo que los mexicanos necesitamos ajustar? Si reconocemos que necesitamos equilibrio, ¿hacia dónde debería inclinarse la balanza? Ya sabemos hacia dónde se inclina Corea. ¿Qué hay de nosotros como sociedad, como institución, como familia y como individuos? Si los niños coreanos están sometidos a mucha presión por los estudios, ¿los niños mexicanos, que no estudian tanto como los coreanos, están satisfechos con sus resultados? ¿Cuáles son las fuentes de satisfacción para los niños mexicanos? Sin duda, estas son preguntas interesantes que van más allá del alcance de esta investigación y merecen un profundo debate debido a la gran cantidad de factores que afectan a nuestra sociedad mexicana.

Futuras líneas de investigación

El estudio se enfocó en tres términos cruciales: familia, desarrollo económico y confucianismo y, fue solo un acercamiento a la educación en Corea del Sur, quedando abiertas algunas líneas de investigación como las siguientes: 1. Investigaciones con estudiantes que aplican el examen para ingresar a la universidad y las consecuencias del no ingreso que en ocasiones se llega hasta el suicidio. 2) Investigaciones comparativas entre México y Corea del Sur en educación básica, media superior y superior, enfatizando aspectos como la familia y la religión. 3) Estudios sobre bienestar, convivencia, inclusión y cultura de paz en la escuela en ambos países, dado que son temas actuales y necesarios para reconocer si las prácticas educativas cumplen su función cuidando el desarrollo personal y la salud de los estudiantes.

Agradecimientos

Un agradecimiento especial a los docentes informantes de las escuelas primarias de Corea del Sur, por su tiempo y disposición para participar en el estudio, proporcionando datos valiosos para la investigación.

Referencias

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Rol de Contribución Autor (es)
Conceptualización Raymundo Murrieta Ortega
Metodología Raymundo Murrieta Ortega
Software No aplica
Validación Saúl Serna Segura
Análisis Formal Saúl Serna Segura (igual)
Raymundo Murrieta Ortega (igual)
Investigación Saúl Serna Segura (igual)
Raymundo Murrieta Ortega (igual)
Recursos Raymundo Murrieta Ortega
Curación de datos Raymundo Murrieta Ortega (igual)
Saúl Serna Segura (igual)
Escritura - Preparación del borrador original Raymundo Murrieta Ortega (principal)
Saúl Serna Segura (apoyo)
Escritura - Revisión y edición Raymundo Murrieta Ortega (principal)
Saúl Serna Segura (apoyo)
Visualización Raymundo Murrieta Ortega
Supervisión Raymundo Murrieta Ortega
Administración de Proyectos Raymundo Murrieta Ortega (principal)
Saúl Serna Segura (apoyo)
Adquisición de fondos Raymundo Murrieta Ortega

Recibido: Abril de 2024; Aprobado: Septiembre de 2024

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