Introducción
En la actualidad, el aprendizaje y el conocimiento forman parte indispensable del funcionamiento de las organizaciones, en especial considerando los cambios disruptivos del entorno (Guerrero et al., 2020). Derivado de la pandemia por la COVID-19, fenómeno global que afectó a muchos sectores como el empresarial, al interior de las organizaciones procedimientos tradicionales han tenido que adaptarse abruptamente en respuesta a las necesidades del entorno y el mercado, en aspectos como la comunicación, el trabajo en equipo y la atención al cliente (Amado et al., 2022).
La celeridad de la revolución en los ámbitos de la ciencia, tecnología, digitalización y la economía de la innovación, demanda que las organizaciones utilicen competencias duras y blandas (Vázquez-González et al., 2022), así como habilidades gerenciales eficientes que respondan a los desafíos del entorno (Licorish et al., 2024). El aprendizaje y el conocimiento de los colaboradores en las organizaciones son recursos indispensables de apreciar para promover la generación de ideas creativas e innovadoras, que posean originalidad, den respuesta y soluciones a las demandas de un mundo globalizado, dinámico y cambiante. La naturaleza de las organizaciones es no permanecer estáticas pues son entidades vivas en constante interacción que no pueden resistirse al cambio, al contrario, los desafíos deben transformarse en oportunidades que representen un puente hacia la generación de aprendizaje sobre fenómenos políticos, sociales, culturales, mercadológicos y económicos que surgen a casusa de la globalización (Mokeddem, 2020). Es así como, ante la denominada modernidad líquida (Bauman, 2005) caracterizada por el consumismo, el capitalismo y una economía emergente, se requiere de la solidaridad de los colaboradores para enfrentar la vulnerabilidad de la realidad existente.
Para considerar a una organización inteligente esta deberá ser innovadora, transformando y modificando estructuras hacia su interior, habrá de considerar también los aprendizajes, experiencias y conocimientos que los colaboradores puedan aportar para enriquecer el trabajo colaborativo (Kolbjørnsrud, 2024). La inversión en ciencia y tecnología que impulsen la innovación y desarrollo es el inicio que da pauta a las organizaciones para considerarlas inteligentes, lo que además favorece su sostenibilidad en el mercado.
El contexto postpandemia de la COVID-19, con problemas geopolíticos como la guerra entre Rusia y Ucrania que genera efectos globales, demanda a las organizaciones estar alertas sobre los cambios del entorno que afectan las decisiones empresariales y del mercado. La evolución apresurada de la tecnología ha impactado en el conocimiento y aprendizaje del mundo empresarial de manera que los negocios exigen que sus tomadores de decisiones se adapten a nuevos procesos, además de poseer una visión holística que considere al riesgo y la vulnerabilidad a las que se enfrentan las empresas día a día (Sokolov et al., 2022). Además, los líderes deberán poseer un pensamiento crítico, analítico y reflexivo que los prepare para entender el fenómeno de la realidad existente.
En este sentido la organización inteligente busca garantizar que, de forma sostenible, todos sus miembros se encuentren aprendiendo y desarrollando su potencial (León et al., 2003). Entonces, considerando que el mundo empresarial atraviesa un momento crítico ante la necesidad de atender las diversas problemáticas del entorno interno y externo, es necesario abonar con estudios relacionados con la temática de organizaciones inteligentes, para fortalecer la teoría existente y formular propuestas que promuevan el surgimiento de organizaciones innovadoras e inteligentes. El objetivo de esta investigación es analizar el concepto de organizaciones inteligentes, a partir de la revisión bibliométrica, desde las aportaciones de Instituciones de Educación Superior (IES). Como contribución a la conceptualización de organizaciones inteligentes se propone la siguiente definición:
Una organización inteligente es una organización que está dispuesta al aprendizaje para la generación del conocimiento, permite la promoción de la toma de decisiones, la predicción futura del contexto, la apreciación del talento de los colaboradores, la adaptación al cambio, la comunicación efectiva, que, en conjunto con la tecnología, permite una transformación innovadora de los procesos de una empresa. Una organización inteligente es generadora de una cultura empresarial caracterizada por la lealtad, compromiso y trabajo en equipo de los colaboradores.
Generalidades sobre el concepto de Organizaciones Inteligentes
En un entorno ágil, diverso y complejo, las organizaciones enfrentan múltiples situaciones desde las relacionadas con la salud hasta con la economía, por tal motivo, las organizaciones inteligentes requieren de un pensamiento analítico y reflexivo por parte de sus integrantes que les permita actuar y resolver problemas intrincados, esta aproximación es el inicio hacia la comprensión del término organizaciones inteligentes.
Las aportaciones de Larrota-Castro (2012), consideran que una organización inteligente es una constitución de diversos elementos existentes en la organización regida por una cultura, para dar respuesta a una problemática o alcanzar una meta. Asimismo, Hsieh (2011) reconoce que la organización inteligente optimiza el conocimiento de sus colaboradores con la finalidad de generar ambientes donde se desarrollen nuevos conocimientos. En el mismo orden de ideas, Suchar (2015), analiza que el aprendizaje y el conocimiento forman parte indispensable del progreso de una organización para enfrentar las exigencias de un entorno competitivo.
Para Noboa-González (2019), en el ambiente donde se desarrolla una organización no puede existir orden sin la prevalencia del desorden, de la vulnerabilidad, de ambientes complejos y del futuro incierto, es por eso que las organizaciones inteligentes requieren de un pensamiento abierto, flexible y dinámico que permita dar respuesta a situaciones emergentes; radica en repensar y rediseñar los procesos organizacionales derivados de los cambios en el entorno.
Con otra visión, León et al. (2003) consideran que las organizaciones inteligentes son sistemas vivos, de acuerdo con los estudios del biólogo alemán Bertalanffy (1989), quien señaló que la inteligencia de las organizaciones requiere del pensamiento estratégico, reflexivo, crítico y creativo sobre la realidad del mundo que permita la creación del conocimiento orientado a la resolución de problemáticas existentes. De igual modo, Fierro-Moreno (2021) contempla que las organizaciones inteligentes requieren de una agilidad estratégica para gestionar el cambio ante alguna emergencia que garantice su supervivencia, considerando como base los estudios de la teoría de la contingencia de Lawrence y Lorsch (1968). La acelerada evolución del mundo de los negocios constriñe a las organizaciones a generar nuevos procesos, productos, servicios, formas de trabajo, buscar nuevas opciones de canales de distribución, producción, almacenamiento, venta, marketing, entre otros, para satisfacer las nuevas necesidades del mercado actual.
De esta manera, las competencias, habilidades y capacidades de los colaboradores son indispensables para generar ideas creativas y originales que impacten en la solución de problemas internos y externos de la organización, por medio de estrategias que garanticen la empleabilidad, el crecimiento, desarrollo y supervivencia de las organizaciones ante contingencias como lo fue la emergencia sanitaria del COVID-19. En este sentido, el recurso más valioso de las organizaciones son las personas, la interacción social permite observarla como un ente vivo, a través de sus capacidades y conocimientos sobre el mundo, aplicándolos con la finalidad de alcanzar los objetivos organizacionales. En este panorama el aprendizaje constituye una ventaja competitiva para las organizaciones inteligentes, porque conduce a la creación de valor, al diseño de estrategias, a la innovación y, por ende, a la rentabilidad (Seminario-Córdoba y Seminario Córdoba, 2020).
El Índice Internacional de Competitividad (ICI) señala que los diez países más competitivos a nivel mundial son: Dinamarca, Noruega, Suiza, Suecia, Países bajos, Corea del Sur, Japón, Irlanda, Finlandia y Australia, los que destacan por aspectos como el aumento del Producto Interno Bruto (PIB), disminución del desempleo, la apertura comercial y la protección de las áreas naturales; mientras que presentan un retroceso en los índices de inflación, mujeres en la economía remunerada, percepción de la corrupción, finanzas sanas y deuda externa (Índice Internacional de Competitividad [ICI], 2023). Cabe señalar que en términos globales México ocupa la posición número 37 en el ICI, en la Tabla 1 se detallan los resultados obtenidos en este índice.
Tabla 1 Resultados de México en el ICI.
| Avances | Se mantuvo | Retroceso | |||
|---|---|---|---|---|---|
| Aspecto | Posición en el ranking | Aspecto | Posición en el ranking | Aspecto | Posición en el ranking |
| Sociedad | 35 | Medio ambiente | 36 | Economía | 34 |
| Gobierno | 26 | Sistema político | 35 | Derecho | 41 |
| Mercado de factores | 16 | Precursores | 39 | ||
| Relaciones internacionales | 38 | ||||
| Innovación | 29 | ||||
Fuente: Elaboración propia, con información de IMCO (2023)
A partir de los resultados del ICI, se observa que México es un país que requiere fortalecer su competitividad, de ahí que las empresas requieren incluir elementos que le permitan incrementar sus ventajas competitivas.
En lo que corresponde a la innovación, los diez países más innovadores son: Suiza, Estados Unidos, Suecia, Reino Unido, Países Bajos, República de Corea, Singapur, Alemania, Finlandia y Dinamarca, en este ranking México ocupa la posición 58 de 132 economías en el mundo (Índice Mundial de Innovación [WOPI], 2023). El estudio señala que los países más destacados en ciencia y tecnología son Tokio, Hong Kong, China, República de Corea y Estados Unidos. De acuerdo con estos rankings internacionales, las áreas de oportunidad de los países se encuentran precisamente en las temáticas relacionadas con la inteligencia artificial y la automatización, debido a que las empresas carecen de mecanismos para la adopción de estos procesos. De acuerdo con lo antes expuesto, el componente de organizaciones inteligentes permitiría que las organizaciones adopten elementos que agilicen sus procesos tradicionales y de esta manera impactar en la generación de ventajas competitivas.
Aprendizaje organizacional y la gestión del conocimiento como catalizador
La generación de recursos en cualquier entidad se encuentra intrínsecamente vinculada a la capacidad de aprendizaje exhibida por sus colaboradores. Esta capacidad se nutre de las experiencias acumuladas, así como de las habilidades y competencias esenciales requeridas para abordar eficazmente los desafíos que surgen en el contexto organizacional. De acuerdo con Castellanos-Rivero y Escott-Mota (2021), en el ámbito organizacional se observa una disrupción en la innovación como consecuencia de los efectos ocasionados por la pandemia de la COVID-19, y se identifican los siguientes desafíos: colaboración virtual, salud emocional, internet de las cosas, industria 5.0, digitalización, robótica, inteligencia artificial, comercio electrónico y trabajo remoto. En ese tenor, el aprendizaje y el conocimiento deben ser redituables para las organizaciones, por lo que el aprendizaje y la tecnología, deben convertirse en un proceso dinámico y ágil.
De acuerdo con Prieto-Lee et al. (2021), el aprendizaje es la suma del esfuerzo de los colaboradores, por las aportaciones que las organizaciones realizan y es el resultado de la motivación, del clima y cultura organizacional, de la oportunidad brindada para el desarrollo de las competencias laborales y, de la inversión de recursos económicos para la obtención de la competitividad ante competencia existente. Para Marcano-Durán y Cirera-Bianco (2021), las organizaciones que aprenden son inteligentes porque adoptan la promoción del aprendizaje, fomentan la generación del conocimiento, tanto individual como colectivo, para enfrentar la incertidumbre generada en el contexto; es decir, tienen la oportunidad de procesar la información para un bien común como un primer paso para comprender las tendencias de su entorno. A partir de lo anterior, se analiza el concepto de aprendizaje organizacional el cual ha sido abordado desde la propuesta de diversos autores, quienes plantearon modelos con características específicas, mismas que se resumen en la Tabla 2.
Tabla 2 Principales modelos del aprendizaje organizacional
| Senge (1990) | Huber (1991) | Crossan et al. (1999) |
|---|---|---|
| Dominio personal | La adquisición del conocimiento | La intuición |
| Modelos mentales | La distribución de información | La interpretación |
| Construcción de una visión compartida | La interpretación de información | La integración |
| Aprendizaje en equipo | La memoria organizativa | La institucionalización del conocimiento |
| Pensamiento sistémico |
Fuente: Elaboración propia con información de López-Zapata et al. (2012)
En lo que respecta a Senge (1990), la organización que aprende está dispuesta a la generación de nuevos conocimientos, a la adaptación del contexto para garantizar su supervivencia, a fomentar la interacción entre los colaboradores para alcanzar los resultados deseados y a incentivar el aprendizaje entre los colaboradores. Para Huber (1991) el aprendizaje es el resultado de la modificación en el comportamiento de los colaboradores para procesar información existente de la organización, mientras que Crossan et al. (1999) distinguen el aprendizaje desde la perspectiva individual, en equipo y grupal. Estos modelos pretenden explicar cómo aprenden las organizaciones a través de características y atributos que las hacen únicas en un contexto. En la Tabla 3, se muestran los enfoques del aprendizaje organizacional.
Tabla 3 Enfoques del aprendizaje organizacional
| Enfoque basado en los recursos Penrose, (1959), Wernerfelt (1984) | Teoría del capital intelectual Edvinsson (1997) | Teoría de las capacidades dinámicas Teece, Pisano y Shuen (1997) | Gestión del conocimiento Nonaka y Takeuchi (1995) | Capacidad de absorción Cohén y Levinthal (1990) | Organización ambidiestra Raisch y Birkinshaw (2008); Simsek (2009). |
|---|---|---|---|---|---|
| El aprendizaje en las organizaciones y los recursos que posee, debe convertirse en la ventaja competitiva | Las organizaciones poseen dos tipos de recursos: tangibles e intangibles, donde el aprendizaje es un elemento valioso para fortalecer el capital intelectual. | Son las habilidades para aprovechar las ventajas del contexto que permitan a las organizaciones ser competitivas. | Consideran que los colaboradores deben socializar para enriquecer y transformar sus conocimientos, que permitan la generación de nuevos conocimientos. | Es la adquisición de nuevos conocimientos externos a la organización. | Las organizaciones s necesitan tener un lado flexible y por otro, eficientes para la promoción del aprendizaje entre los colaboradores. |
Fuente: Elaboración propia con información de López-Zapata et al. (2012)
Los seis enfoques relacionados con el aprendizaje organizacional pretenden comprender la manifestación del aprendizaje de los colaboradores en un contexto empresarial de forma interna y externa, así como su construcción y transformación, para que las organizaciones optimicen sus recursos y enfrenten los retos de un entorno globalizado. Villasana-Arreguín et al. (2021), exponen que la gestión del conocimiento en las organizaciones es considerada como un activo, un recurso, una estrategia para la aplicación e intercambio con el exterior, para maximizar el potencial y la capacidad de las organizaciones.
El conocimiento es significado de progreso y desarrollo económico, porque es considerado como un activo empresarial para dar soluciones emergentes ante las demandas y necesidades del contexto actual, es así que el aprendizaje y el conocimiento son catalizadores en las organizaciones para considerar que esta es inteligente. Asimismo, el aprendizaje y el conocimiento son multidisciplinarios y buscan proporcionar una comprensión más profunda de cómo los individuos adquieren y utilizan la información. Este conocimiento tiene aplicaciones prácticas en la mejora de métodos educativos, la formación profesional y el desarrollo de habilidades cognitivas a lo largo de la vida.
La organización inteligente y las IES
Las IES han sufrido también los efectos de la globalización, desde los cambios del mercado y lo más reciente la pandemia por la COVID-19. En este sentido, las IES demandan reestructurar sus procesos tradicionales, de manera que posean una visión anticipada sobre los diversos escenarios que se presentan, tales como contingencias y situaciones vulnerables, esta perspectiva permitirá la adaptación al cambio y poner en práctica la resiliencia y demás capacidades.
Desde la perspectiva de Schwarzman (2001) , las IES son consideradas como una empresa económica porque realizan actividades de una organización: utilizan y aprovechan sus recursos, implementan tecnologías, poseen laboratorios e infraestructura para incentivar el aprendizaje en los estudiantes, todo ello orientado a la obtención de la calidad en la educación (Clara-Zafra y Vega-Zárate, 2021). Además, realizan la gestión administrativa de la organización, lo que implica operar como un sistema abierto en constante interacción con sus grupos de interés, de forma que conviven y alcanzan objetivos a partir de la socialización. También, a través de la eficiencia terminal de los estudiantes, se ofrece una especie de mercancía al mercado, para satisfacer las exigencias actuales y potenciales del contexto laboral. Existe una vinculación académica-empresarial con los diversos sectores productivos, para compartir experiencias y conocimientos que brinden la oportunidad de formar alianzas estratégicas. Las IES perciben la competencia en su contexto y realizan grandes esfuerzos por superar las expectativas de los clientes. Por tal motivo, las IES pueden ser consideradas como organismos empresariales, pero a la vez como organizaciones inteligentes que atienden y se adaptan a las necesidades del entorno, como ha sido el caso de la incorporación de políticas de diversidad e inclusión, equidad de género, por mencionar algunos ejemplos (Sánchez-Leyva et al., 2021).
Para Blanchart (2023), las organizaciones inteligentes promueven los siguientes aspectos: el factor humano, la reingeniería de procesos, el diagnóstico empresarial, el cambio organizacional, cultura, capacitación, recursos y sinergia institucional. Lo anterior implica que una organización inteligente es generadora de conocimiento, flexibilidad, vinculación, retroalimentación, aprendizaje, calidad, servicio, comunicación efectiva y afectiva; para ello se requiere del diseño de políticas institucionales y el desarrollo de competencias y habilidades orientadas a la estrategia organizacional. De acuerdo con Valecillos y Quintero (2007), las organizaciones se rehúsan a la innovación porque mantienen un enfoque tradicional, carecen de conocimiento, pero además mantienen una cultura ambigua y ajena a la realidad del contexto actual, para ello requieren de agilizar el aprendizaje y el conocimiento que brinde la oportunidad de tener como resultado el compromiso de los colaboradores. Así como promover el crecimiento y desarrollo organizacional, para que, ante una vulnerabilidad, riesgo o amenaza, la organización perciba una oportunidad ante los acontecimientos.
En opinión de Chávez-Hernández y Torres-Sanabria (2012), las organizaciones inteligentes toman decisiones, analizan datos y aprovechan el conocimiento generado por los colaboradores para crear valor en los servicios y procesos educativos, de tal forma, que estas características se conviertan en una ventaja competitiva y un camino viable hacia la innovación. La perspectiva de Schwaninger (2019) coloca en el centro del contexto actual a las IES y reconoce que estas enfrentan desafíos provenientes de un entorno dinámico, complejo y con incertidumbre. Las IES inteligentes requieren de adaptación al entorno, generar aprendizajes por medio de una gobernanza organizacional en donde exista una mezcla de ciencia, tecnología y gestión,
Briceño e Yraima (2021), analizan que las IES son organizaciones educativas inteligentes, porque realizan una aportación al desarrollo del entorno mediante la formación académica y profesional de ciudadanos críticos y reflexivos que promuevan un espíritu de libertad. También se configuran en ellas las características de las organizaciones inteligentes señaladas por Alnuaimi et al. (2021, como se citó en Céspedes-Gallegos et al., 2022) pues saben aprender, utilizan el conocimiento colectivo de los colaboradores y lo transforman en resultados, así como comprende la dinámica generada en el contexto.
Las aportaciones de Navarrete-de la O y Sánchez-Valdés (2022), se refieren a que las organizaciones deben ser concebidas como un sistema abierto, que brinde la posibilidad de aperturar el aprendizaje y el conocimiento a través de modelos competitivos. Una organización se considera inteligente cuando su interés radica en dejar su esquema tradicional y opta por establecer cambios en la misión, visión, valores, la toma de decisiones, se adapta a las nuevas exigencias del contexto, garantiza la promoción del aprendizaje y la generación del conocimiento, valora la libertad y flexibilidad para enfrentar los desafíos de un ambiente caótico y complejo, así como integra valor en la creación de productos y servicios.
Hoy día, las IES son las entidades responsables de formar profesionales que sean agentes de cambio en las organizaciones, con el audaz conocimiento para hacer frente a las demandas del entorno dinámico y cambiante. Es así que, los líderes de las IES que adopten elementos inteligentes estarán innovando en sus actividades institucionales, poseerán una visión basada en la creatividad e innovación, la sustentabilidad y la diversidad para gestionar empresas dinámicas y modernas para dejar atrás los paradigmas tradicionales que embargan a las organizaciones en la forma de generar productos, servicios y procesos a la sociedad (Otero et al., 2022). Considerando la principal actividad que realizan las IES con relación a brindar el servicio educativo, los líderes deberán establecer mecanismos que permitan explotar las capacidades de los colaboradores de tal manera que se potencialice el talento con el fin transcender los procesos tradicionales en el ámbito de la educación hacia procesos innovadores y tecnológicos que sean propios de una organización educativa inteligente (Sánchez-Leyva et al., 2023).
Materiales y métodos
La presente investigación se plantea desde una perspectiva exploratoria, reconociendo que la teoría sobre organizaciones inteligentes se encuentra en construcción, la metodología empleada fue cuantitativa, con alcance exploratorio y corte transversal. Los datos utilizados obedecen al tipo numérico con la finalidad de proporcionar información que evidencie el poco abordaje del tema de organizaciones inteligentes. El estudio bibliográfico está basado en la búsqueda de artículos en la base de datos Elsevier Scopus (Ardanuy, 2012; Escorcia-Otálora y Poutou-Piñales, 2008), se utilizaron palabras clave en inglés, entre las que destacan los términos intelligent organizations AND universities, para facilitar la búsqueda de la información, además de garantizar la veracidad y confiabilidad de las publicaciones al contar con índices de alto impacto e investigaciones líderes con respecto al tema de investigación, durante el período de 1981 hasta el 2023.
Estrategias y secuencia metodológica para el análisis
Para el análisis de la información obtenida de la base de datos se recurre al análisis bibliométrico considerando los estudios previos que abordan la temática de organizaciones inteligentes, en tal sentido, se consideran las estrategias metodológicas siguientes:
Ingresar a Elsevier Scopus y colocar la ecuación sencilla en búsqueda: intelligent organizations AND universities, con la finalidad de obtener información relacionada con la variable organizaciones inteligentes y su abordaje en el contexto de las IES.
La búsqueda y exploración en la base de datos en los idiomas español e inglés con la intención de establecer una investigación de carácter y representación internacional, dado que el concepto de organizaciones inteligentes es una variable emergente.
Considerando que la variable ha sido poco abordada se recurre a realizar un análisis transversal con la base de datos, a lo largo de 40 años cubriendo la temporalidad de 1981 a 2023.
De los resultados obtenidos se descarga la información para la construcción de una base de datos que proporcionará la información sobre las investigaciones que se han realizado sobre organizaciones inteligentes.
Se observa la producción científica y derivado de ello, se generan reflexiones y juicios de valor sobre la variable.
Cabe destacar que dentro de las publicaciones respecto al tema de organizaciones inteligentes no se identifican análisis bibliométricos sobre el tema, la aportación más destacada recientemente es de Ortega et al. (2017), quienes proponen formas de introducir buenas prácticas en la gestión de la educación superior bajo los preceptos de las organizaciones inteligentes, con el fin de contribuir a generar espacios donde la innovación en los procesos tradicionales sea una realidad. Sin embargo, se carece de documentos que permitan comprender cómo se ha construido la teoría sobre organizaciones inteligentes y hacia dónde se dirige el debate, sobre todo si existe consenso en su definición. En este sentido, el concepto de organizaciones inteligentes como variable en construcción, requiere de investigaciones que abonen a consolidar la teoría, por ello, este estudio considera las contribuciones sobre esta variable y la relación con las organizaciones educativas.
Extracción de datos
Para la obtención de los datos se recurrió a extraer la base de datos en formato RIS, para su posterior procesamiento en Vosviewer. Mediante la base de Scopus, opción Analize results, se obtuvieron las estadísticas del comportamiento de las publicaciones, donde resaltan el número de publicaciones por año, los autores, adscripción de la universidad de origen del autor, país de origen, investigación por área de conocimiento, entre otros. Además, con la ayuda de Vosviewer se estableció un análisis de las palabras clave resultando una nube de palabras que permite observar el comportamiento de la variable.
Resultados
Los resultados de esta investigación muestran un análisis bibliométrico de las principales aportaciones realizadas a la teoría de organizaciones inteligentes considerando como variable de segundo orden las IES. En la Figura 1, se aprecian los temas que rodean el término organizaciones inteligentes, destacando el conocimiento, aprendizaje, gestión y la competitividad.

Fuente: Elaboración propia con información de Elsevier Scopus, procesado en Vosviewer.
Figura 1 Nube de palabras relacionadas al concepto de organizaciones inteligentes
Los diversos términos que rodean al concepto de organizaciones inteligentes permiten comprender como se encuentra en construcción la teoría, el conocimiento y aprendizaje, destacan como atributos necesarios que las IES deben considerar al innovar en sus procesos. En este sentido, del número de publicaciones de artículos, capítulos y demás documentos científicos, se analizan con el afán de mostrar cómo se ha generado conocimiento sobre organizaciones inteligentes. En la Tabla 4, se analizan los documentos publicados por año.
Tabla 4 Artículos publicados por año sobre organizaciones inteligentes en las IES.
| Año | Artículos publicados |
|---|---|
| 1981 | 1 |
| 1985 | 0 |
| 1989 | 4 |
| 1993 | 4 |
| 1997 | 1 |
| 2001 | 1 |
| 2005 | 3 |
| 2009 | 2 |
| 2013 | 8 |
| 2017 | 5 |
| 2021 | 4 |
| 2023 | 3 |
| Total | 36 |
Fuente: Elaboración propia, con datos de Elsevier Scopus.
De acuerdo con la información, la primera publicación sobre el tema de estudio aparece en el año de 1981 y, tiene un repunte en el año de 1989. Debido a los cambios en el entorno, generados por la globalización, la economía, la política, la cultura, la tecnología, cambios en el ambiente y el progreso generado por las organizaciones en los diversos contextos, la variable adquiere relevancia entre los años 2009 y 2017, donde la discusión sobre organizaciones inteligentes desde la perspectiva de la educación superior se incrementa, permitiendo demostrar las necesidades de seguir discutiendo.
Como consecuencia de la COVID-19 en el mundo, el tema de las organizaciones inteligentes en el contexto universitario se convierte en un ámbito de estudio de gran interés, porque las IES también con consideradas como organizaciones, por la interacción existente entre los grupos de su contexto. En la Tabla 5, se identifican los principales investigadores sobre el tema, esto implica que para abordar investigaciones es necesario conocer las aportaciones de estos.
Tabla 5 Exponentes del tema de organizaciones inteligentes
| Exponente | Artículos publicados |
|---|---|
| Lyang, T.Y | 8 |
| Schwaninger, M | 5 |
| Kayman, E.A | 4 |
| Lobaziewicz, M | 4 |
| Beckford, J., | 3 |
| Chen, M | 3 |
| Nunamaker, J.F | 3 |
| Weber, E.S | 3 |
| Bayoumi, M | 2 |
| Clegg, S | 2 |
Fuente: Elaboración propia, con datos de Elsevier Scopus.
Los principales investigadores que han contribuido a la construcción de esta teoría son: Lyang, T.Y, Schwaninger, M., Kayman, E.A., Lobaziewicz, M., Beckford, J., Chen, M., Nunamaker, J.F., Weber, E.S., Bayoumi, M., y Clegg, S, cuyas aportaciones están orientadas a la creación de modelos, implementación de tecnologías de la información, la ciencia de los datos y la toma de decisiones mediante sistemas automatizados. En la Tabla 6, se mencionan las principales instituciones en los temas sobre organizaciones inteligentes.
Tabla 6 Instituciones con publicaciones sobre organizaciones inteligentes.
| Institución | Documentos |
|---|---|
| Universidad de Negocios de Singapur | 11 |
| Universidad de Hacettepe | 6 |
| Universidad de San Gallen | 5 |
| Universidad Tecnológica Nanyang | 4 |
| Universidad de Zulia | 4 |
| Universidad de Arizona | 3 |
| Instituto Nacional de Educación | 3 |
| Politécnico de Lubeslka | 3 |
| Instituto de Investigación en Innovación | 3 |
| Colegio Universitario de Londres | 3 |
Fuente: Elaboración propia, con datos de Elsevier Scopus.
Las principales IES en las cuales se han realizado investigaciones sobre organizaciones inteligentes son: la Universidad de Negocios de Singapur, con 11 publicaciones, la Universidad de Hacettepe con 6 publicaciones, la Universidad de San Gallen con 5 publicaciones, la Universidad Tecnológica Nanyang con 4 publicaciones, la Universidad de Zulia con 4 publicaciones, la Universidad de Arizona con 3 publicaciones, el Instituto Nacional de Educación con 3 publicaciones, el Politécnico de Lubeslka con 3 publicaciones, el Instituto de Investigación en Innovación con 3 publicaciones y el Colegio Universitario de Londres con 3 publicaciones, con un total de productividad de 45 publicaciones sobre organizaciones inteligentes, todas las instituciones están relacionadas con la gestión y administración de negocios respectivamente. En la Tabla 7, se observan el análisis de los países con mayor interés sobre este tema.
Tabla 7 Países con publicaciones sobre organizaciones inteligentes
| Países | Documentos |
|---|---|
| Estados Unidos de Norte América | 22 |
| Reino Unido | 13 |
| Polonia | 13 |
| China | 12 |
| Singapur | 12 |
| Suiza | 8 |
| Rumania | 7 |
| Venezuela | 7 |
| México | 6 |
| Turquía | 6 |
Fuente: Elaboración propia, con datos de Elsevier Scopus.
En la producción científica con relación al país donde se publicaron las investigaciones, destacan los Estados Unidos de Norte América, con una producción de 22 artículos, Reino Unido con 13 artículos, Polonia con 13 artículos, China y Singapur con 12 artículos, Suiza con 8 artículos, Rumania y Venezuela con 7 artículos, México y Turquía con 6 artículos cada uno. Cabe señalar que los países con mayor producción científica son considerados como primeras potencias a nivel mundial en ciencia, tecnología e innovación. Continuando con el análisis, en la Tabla 8, se observan los principales escenarios de las publicaciones efectuadas.
Tabla 8 Diversidad de publicación en organizaciones inteligentes.
| Evento editorial | Documentos |
|---|---|
| Notas | 0.6% |
| Revistas | 2.8% |
| Congresos de revista | 3.3% |
| Libros | 6.6% |
| Capítulos de libro | 9.4% |
| Artículos de congresos | 34.3% |
| Artículos | 43.1% |
Fuente: Elaboración propia, con datos de Elsevier Scopus.
Sobre el tipo de documento donde se ha empleado el concepto de organizaciones inteligentes se encontró lo siguiente: Notas con 0.6%, Revistas 2,8%, Congresos de revistas 3.3%, libros 6.6%, capítulos de libro 9.4%, artículos de congresos 34.3% y artículos 43.1% con la mayor participación obtenida. En la tabla 9 se clasifican los documentos por área temática.
Tabla 9 Áreas temáticas relacionadas con las organizaciones inteligentes.
| Área temática | Documentos |
|---|---|
| Energía | 1.6% |
| Planeta tierra | 1.6% |
| Medicina | 1.9 |
| Economía | 5.3% |
| Matemáticas | 6% |
| Decisiones científicas | 8.5% |
| Ciencias sociales | 9.1% |
| Ingeniería | 13.5% |
| Administración y negocios | 19.5% |
| Ciencias computacionales | 24.2% |
Fuente: Elaboración propia, con datos de Elsevier Scopus.
Se aprecian las temáticas de energía con 1.6%, planeta tierra 1.6%, medicina, 1.9%, economía 5.3%, matemáticas 6%, decisiones científicas 8.5%, ciencias sociales 9.1%, ingeniería 13.5%, administración y negocios 19.5 y ciencias computacionales 24.2%. El tema de organizaciones inteligentes involucra diversas áreas de estudio porque convergen una gran variedad de disciplinas, habilidades y competencias para alcanzar un fin común, el desarrollo de nuevos productos, servicios y procesos que satisfagan las necesidades de los mercados emergentes. En este sentido, desde la perspectiva de la educación superior, las IES consideradas organizaciones educativas se encuentran en constante cambio y transformación, los resultados antes descritos evidencian la necesidad de abonar con más estudios de organizaciones inteligentes en las IES, en definitiva, es una necesidad imperante que permita construir conocimiento que pueda ser aplicado por las universidades y contribuya en la generación de cambios en los procesos internos que tanto necesitan.
Discusión
Es complejo entender que las IES son consideradas como organizaciones inteligentes, porque de acuerdo con Hernández-Trillo (2020), estas deben de cumplir con ciertas características inherentes a su función, es así que se reconoce la existencia de una variedad de IES competentes dispuestas a convertirse en la mejor opción del mercado. Una IES inteligente es una mezcla de ciencia, tecnología, investigación, aprendizaje y generación del conocimiento.
En este sentido, destacan las siguientes características: cumplir con estándares internacionales, fomentar la investigación entre los colaboradores y comunidad estudiantil, contar con una cultura de excelencia, acceso a fuentes de financiamiento confiables, estudiantes con habilidades y capacidades que les permita desarrollar el talento, el valor de la libertad y la autonomía en la toma de decisiones y contar con la infraestructura para el desarrollo de ideas, proyectos y prototipos a favor de la sociedad y del país. Lo anterior supone todo un reto para que las IES puedan considerarse inteligentes, porque se encuentran limitadas y sujetas a disposiciones gubernamentales existentes para la toma de decisiones y administración de recursos financieros y económicos. La libertad y autonomía se encuentran sujetas al control y a la autoridad, además los presupuestos son limitados y las exigencias superan la capacidad para cubrir las necesidades reales en tiempo y forma, por lo que la gestión es una respuesta clave para fortalecer la operación eficiente, especialmente en las IES públicas.
Para González-Campo et al. (2020) el liderazgo de los directivos es un elemento esencial para la construcción de las IES inteligentes. Por su parte, Brunner et al. (2021) exponen como primer paso, considerar el capitalismo académico de los profesores y estudiantes para la obtención de ingresos externos a las políticas públicas. El aprendizaje, el conocimiento, las experiencias, capacidades y talentos de los colaboradores son un recurso invisible que requiere ser visibilizado y monetizado para fomentar el progreso, el crecimiento, el desarrollo, la competitividad y garantizar el bienestar de todos aquellos colaboradores que brindan su trabajo y servicio a las IES.
Lo antes mencionado, denota la dirección del debate de las organizaciones inteligentes, específicamente las del sector de la educación superior, los resultados del análisis bibliométrico permitieron entender como la teoría sobre organizaciones inteligentes se está gestando, que los principales elementos teóricos con los que se relaciona son el aprendizaje y el conocimiento, este binomio es indispensable para la transformación de los procesos tradicionales de una organización educativa. Para que las IES sean consideradas como una organización inteligente o bien como una organización que aprende, es necesario considerar los siguientes aspectos:
El valor de la confianza en los colaboradores para comunicar las ideas y estar sujetas a prueba y error. Las ideas creativas pueden estar expuestas al fracaso derivado de los diversos esfuerzos hasta encontrar la respuesta óptima, los colaboradores requieren del uso de maquinaria, equipo, laboratorios y materia prima que les permita experimentar sus procesos mentales, precisan además la aprobación de los directivos para continuar con el trabajo experimental. Uno de los beneficios del valor de la confianza es la seguridad que tienen los colaboradores y la certeza de trabajar en las ideas creativas.
El fomento del trabajo colaborativo entre los participantes propicia la integración de equipos de trabajo eficientes, competitivos, que generan el crecimiento y desarrollo en la institución para enfrentar con inteligencia los cambios en el contexto actual. La multidisciplinariedad de sus integrantes enriquece y fortalece la diversidad en las IES.
Los líderes institucionales son los principales actores en la promoción del aprendizaje y la generación del conocimiento, a través de la motivación y la creación de incentivos. Una cultura empresarial con líderes dispuestos a fomentar el cambio, predican con el ejemplo en comportamientos y actitudes, así como el establecimiento de las condiciones necesarias para garantizar una retribución en condiciones de igualdad sobre los beneficios de incentivar el aprendizaje y generación del conocimiento en un contexto institucional. Hoy en día, la competitividad y supervivencia de las organizaciones e instituciones depende de la visión y dirección que proyecten los líderes.
El aprendizaje organizacional es una constante que enriquece el espíritu de los colaboradores al potencializar las experiencias, conocimientos y generación de ideas creativas. Los diversos acontecimientos suscitados en el entorno, desde el análisis geopolítico, cultural, económico y actualmente aspectos de salud, son situaciones emergentes que obligan a los líderes y colaboradores a concebir nuevas estrategias, formas de trabajo, nuevos productos y/o servicios y procesos que garanticen la satisfacción de los consumidores y del mercado global.
Una visión empresarial compartida en la organización enfoca las estrategias diseñadas hacia el logro de metas y objetivos. Tener una visión futurista es una cualidad intuitiva que poseen los líderes que tienen conocimiento del contexto interno y externo de la organización. La visión posiciona a la organización en el estado ideal para establecer metas a mediano y largo plazo.
La tecnología es un factor crucial para la optimización de los recursos institucionales que brinde la oportunidad de contar con procesos ágiles. Actualmente el big data, la inteligencia artificial, la gamificación, las plataformas digitales, la biotecnología, la digitalización, el internet de las cosas, las redes sociales, la sostenibilidad, computación en la nube, entre otros temas relacionados, favorecen el aprendizaje de manera ágil, pero a la vez con la conciencia del uso responsable y ético que no afecte los intereses de terceras personas o establezca conflicto de intereses.
La vinculación con los diversos sectores empresariales, centros de investigación e IES a nivel nacional e internacional, enriquece el trabajo de redes de investigación para la innovación abierta entre los participantes. Los beneficios de la interrelación generan nuevas formas de trabajo, mejores expectativas y compromisos, enriquecen las ideas creativas y se fortalecen los lazos de confianza y trabajo entre las IES y los colaboradores.
La administración y manejo eficiente de los datos es imprescindible para la visualización y resolución de los retos y desafíos emergentes en la institución. La información que generan las IES es un recurso que debe promover una cultura de protección y prácticas éticas, habilidad para interpretar la información, tomar decisiones y diseñar estrategias para enfrentar los desafíos financieros y administrativos existentes en las IES. La información y datos cuantificables son instrumentos para la toma de decisiones.
El reconocimiento de la inteligencia empresarial, contextual y cultural tanto de los directivos institucionales y colaboradores es un indicador para la integración y la oportunidad de creación de una cultura empresarial destinada a la innovación. Derivado de la diversidad latente en los colaboradores y por ende en la organización, es la oportunidad óptima para resaltar el talento, conocimiento, habilidades y experiencia de los colaboradores; así como, otros factores relacionados a la diversidad, entre los que destacan, la edad, el género, religión, la ideología, la ubicación geográfica, el nivel de escolaridad, el estado civil, las tradiciones y costumbres inmersos en los colaboradores, que se conviertan en una ventaja competitiva de las IES.
Conclusiones
El concepto de organización inteligente es complejo y profundo, porque implica una serie de elementos involucrados y resultados palpables a la vista de los directivos, ejecutivos, operarios y todos aquellos colaboradores que trabajan de manera directa e indirecta en la producción del mismo, pero también en la sociedad a la cual se ofrecen productos y servicios que satisfacen necesidades. En este sentido, las organizaciones deben de tomar la iniciativa de diseñar estrategias para convertirse en entornos inteligentes para garantizar su existencia ante los cambios generados en el contexto. Como resultado de la revisión de la literatura, el diseño del marco teórico, la metodología empleada y de los resultados obtenidos en la base de datos de Elsevier Scopus, se exponen las siguientes consideraciones sobre el tema de organizaciones inteligentes desde la perspectiva de la educación superior: el modelo de administración tradicional basado en la autoridad, el control y la centralización del poder, es la forma más común de gestionar a las organizaciones, por lo que se requieren nuevas formas de gestionar el talento humano de manera integral, sistémica y basadas en las oportunidades y exigencias que ofrece el contexto actual. Tanto el personal directivo, administrativo, de servicio, docentes y estudiantes deben formar parte del proceso de gestión, puesto que cada uno de ellos es un elemento indispensable y pertenece a un grupo de interés de la institución.
Los colaboradores requieren de los recursos y factores necesarios para el desarrollo de sus capacidades, habilidades y competencias que les permitan aprender, desaprender e idear nuevas formas de trabajo individual, colaborativo y en grupo. La creatividad en este sentido, debe ser maximizada para la puesta en práctica a través de la innovación. Es necesario fomentar el valor de la libertad como parte de la cultura organizacional, la asunción de riesgos y promover el aprendizaje del fracaso entre los colaboradores, así como asignar un capital de riesgo que permita la posibilidad de conocer las ideas aplicadas en el entorno, con el objeto de implementar mejoras que contribuyan al aprendizaje organizacional de los participantes.
El contexto es dinámico, cambiante, vulnerable, emergente y en situación de riesgo, en donde la globalización y las situaciones geopolíticas marcan la pauta para suscitar cualquier evento impredecible y donde la competencia está en constante evolución y transformación con respecto al uso de la tecnología, con tendencias entre las que destacan las siguientes: la nanotecnología, la inteligencia artificial, el big data, internet de las cosas, robótica, realidad virtual, entre otros. Actualmente, las sociedades convergen bajo el esquema de la diversidad y la inclusión, lo que enriquece las relaciones humanas y la comunicación efectiva y afectiva entre sus miembros.
El aprendizaje en las organizaciones educativas debe ser considerado como un recurso elemental e imprescindible para la generación de conocimiento entre los colaboradores, de ellos emanan las respuestas a los problemas existentes y desafíos que enfrentan actualmente. Las organizaciones deberían cuestionarse cómo aprenden los colaboradores y diseñar estrategias para generar e incrementar la riqueza intelectual del talento humano para garantizar su permanencia en la organización. El cúmulo de conocimientos existentes puede ser empleado en diversas oportunidades de mejora, para cambiar, replantear, resolver, modificar procesos, métodos, sistemas, productos, servicios y toda aquella actividad que forme parte de las organizaciones.
La cultura organizacional fortalece el vínculo y el espíritu empresarial entre los colaboradores, con base en la filosofía estratégica, misión, visión y valores. La confianza, la libertad y la solidaridad deben ser garantizados para el logro de los objetivos. El trabajo individual, en equipo y grupal contribuyen a mejorar la comunicación y las relaciones humanas. El liderazgo transformacional puede conducir a las organizaciones a repensar el clima que se genera al interior y procurar cambios que incentiven a los colaboradores a la participación en las acciones que emprenden las organizaciones.
Como consecuencia de la pandemia por COVID-19 y en el contexto post pandemia, las IES enfrentan retos y desafíos constantes de satisfacer las necesidades de los estudiantes, de la sociedad y del mercado laboral, de establecer vínculos con los diversos sectores económicos, centros de investigación, entre las IES a nivel local, nacional e internacional, tanto públicas como privadas, para lograr alianzas estratégicas para la solución de problemas. Hoy en día, las IES deben conducirse hacia un sistema de calidad, que de acuerdo con Clara-Zafra y Vega-Zárate (2020) debe ser un impulso al desarrollo económico para satisfacer las necesidades de un contexto complejo y reducción de la pobreza. Ser una institución inteligente es dar paso a la creatividad, a la innovación, al emprendimiento, a la tecnología que conduzca a la satisfacción y enriquecimiento de los saberes en los colaboradores y estudiantes que confían su formación académica y profesional en una institución.
Futuras líneas de investigación
A partir del debate generado por el análisis bibliométrico sobre organizaciones inteligentes, se plantean dos líneas de investigación: la primera se enfoca en realizar estudios teóricos que permitan consolidar la teoría de organizaciones inteligentes, para lo cual es necesario analizar profundamente el concepto; la segunda, se refiere a los estudios empíricos sobre cómo las IES aplican elementos característicos de una organización inteligente en su entorno, los resultados obtenidos y los desafíos que han implicado los cambios en los procesos tradicionales.










nueva página del texto (beta)



