Introducción
En el año de 1974 el psicólogo Freudenberger definió el Síndrome de Burnout (SB) como un estado de fatiga o frustración producido por el compromiso con una razón, estilo de vida o relación que no produce el esfuerzo esperado. Años más tarde los autores Maslach y Jackson plantearon elementos de referencia característicos en el SB: primero el agotamiento emocional (AE), que hace referencia a los sentimientos de una persona emocionalmente exhausta por el trabajo; segunda la despersonalización (DPP), la cual es una respuesta impersonal y actitudes no propias hacia los pacientes; y la tercera realización personal (AP), que manifiesta por sentimientos de escasa competencia y frustración. Estos elementos se plantean en el Inventario de Burnout de Maslach (MBI), utilizado para medir el síndrome1,2.
El personal de salud es un grupo de trabajadores vulnerables a estos cambios que afectan su estado de salud, ya que, dependiendo el turno y el área, pasan muchas horas sin dormir, sin comer adecuadamente y con un nivel de estrés elevado, derivado de las propias actividades que realizan3,4. Esto se puede ver reflejado en muchas ocasiones en el trato, la atención y asertividad en los tratamientos que se otorgan al paciente, a nivel público o particular3. Por otro lado, los docentes de nivel superior tienden a presentar estas mismas características, disminución en el tiempo libre para realizar otras tareas, cansancio, estrés, alimentación no adecuada, puesto que dedican varias horas para estar frente a grupo dando clases, y otras horas del día las dedican a la planeación, evaluación y diversas actividades que usualmente se requieren en la gestión académica en las Universidades5,6.
En México en diversas empresas del sector salud, educativo, industrial, entre otras, reportan cada vez más casos de estrés laboral derivado de las largas y arduas jornadas de trabajo y que de la población trabajadora del país, 75% ha reportado padecer fatiga o estrés laboral en algún punto de su vida. Estos números también sitúan a México en las primeras posiciones de los rankings mundiales de estrés laboral: supera a China (73%) y a Estados Unidos (59%)7. El Instituto Mexicano del Seguro Social para el año 2020 reportó que el SB es frecuente (45,9%) en los médicos especialistas, por lo que se considera necesario establecer medidas preventivas o de intervención para reducir la prevalencia encontrada8,9.
Considerando todo lo anterior en este estudio analizaron a personas que realizan ambas actividades profesionales, siendo personal de Salud que se encuentren laborando en el ámbito público como privado y que ejerzan la docencia en una Universidad Pública, y que se vean implicados en las actividades propias de cada uno de los sectores, para con ello poder determinar si tienen síndrome de Burnout.
Materiales y Métodos
El estudio realizado fue transversal cuantitativo con enfoque exploratorio y con diseño no experimental, se consideraron como variables la edad, nivel de estudios, tipo de contratación, actividad laboral en otra Institución, test de estrés emocional (9 ítems. Puntuación entre 1 y 24), test de despersonalización (5 ítems. Puntuación entre 5 y 30), test de realización personal (8 ítems. Puntuación entre 4 y 48), test de Burnout de Maslach Burnout Inventory (MBI). (tres categorías: niveles alto, medio y bajo). Previo a la recolección de la información se aplicó el consentimiento informado a los participantes explicando el objetivo del estudio, la libre participación en el mismo de acuerdo con los principios de la bioética, la confidencialidad y manejo adecuado de la información.
De una población de 96 docentes, se utilizó la fórmula para el cálculo del tamaño de muestra para poblaciones finitas, obteniendo que el tamaño de la muestra adecuado es de aproximadamente 48 participantes, pero se optó por un número menor (30) debido a criterios prácticos como la disponibilidad de los participantes, limitaciones de tiempo y recursos, lo cual es aceptable en estudios descriptivos y exploratorios, quedando de la siguiente manera el diseño no probabilístico por conveniencia obteniendo la muestra10.
Se aplicó un instrumento de manera presencial: 1.- Maslach Burnout Inventory (MBI) (22 items. Rangos: 0.86 para agotamiento emocional, 0.76 para realización personal y 0.72 para despersonalización - Alpha de Cronbach-). Una vez recolectada la información la base de datos que se obtuvo se transformó a una base codificada para someter las variables observables a pruebas estadísticas en el software estadístico RStudio versión 4.4.1 Copyright (C) 2024.
En el Test de Esfericidad de Bartlett: analizado mediante Chi- Cuadrado de 3416.987 nos indica una alta correlación entre las variables de acuerdo con el número de participantes en la muestra (ítems) permitiendo continuar con el análisis factorial debido a la alta correlación entre cada variable, así mismo con el Test de Kaiser Meyer Olkin (KMO) con un valor de 0.73 el cual nos indica una interrelación satisfactoria para continuar con el análisis factorial, a pesar del tamaño de la muestra. Finalmente se determinó que la solución de dos factores ofrecía ser mejor desde el punto de vista de su interpretabilidad.
Posteriormente se aplicó rotación Varimax, este método busca maximizar las ponderaciones a nivel de factor, es decir se encarga de que cada variable sea representativa. Con el objeto de aumentar la dispersión de las ponderaciones y así facilitar la interpretación, los cuales se destacan las cargas factoriales mayores o iguales a 0.6; en ese sentido se captura que el factor 1 se encarga de capturar variables relacionadas con el agotamiento y el estrés laboral, por otra parte, el factor 2, se encarga de reflejar aspectos más positivos como la empatía y la capacidad para manejar relaciones con los estudiantes11.
Resultados
Las características de la población estudiada se observó una distribución por Género con una ligera mayoría de mujeres quienes representaron un 53% mientras que los varones constituyeron el 47%. Respecto al grupo etario, la mayor concentración de docentes se encuentra entre los 41 a 50 años, con un 43%, seguido del grupo de 31-40 años con 33% y finalmente el grupo de 61-70 años con el 13%. En términos de Formación Académica se observó una paridad entre los niveles de preparación siento 50% Docentes con Especialidad, mientras que el otro 50% posee estudios de posgrado ya sea Maestría o Doctorado. En lo que respecta a la Antigüedad laboral el 40% tiene menos de cinco años de experiencia en el ejercicio de la docencia, 20 % cuenta con 6 a10 años y un 10% se ubica en el rango de 26 a 30 años, estos datos evidencian una tendencia descendente en el número de docentes a medida que aumenta la antigüedad en el servicio.
En la figura 1 de la distribución porcentual de los niveles de cansancio emocional en 30 docentes. Los niveles se categorizaron en bajo, medio y alto de acuerdo con la puntuación obtenida en la dimensión de cansancio emocional del Maslach Burnout Inventory (MBI). EL 60% de los docentes presentó niveles bajos de cansancio emocional, mientras que un 30% mostró niveles altos, indicando una proporción importante que experimenta agotamiento emocional considerable. Esta dimensión refleja el agotamiento afectivo y la fatiga que sienten los docentes debido al quehacer diario.

Figura 1 Distribución de Niveles del Cansancio Emocional en docentes de la Facultad de Medicina. Fuente: Elaboración propia.
Los resultados indican que el 70% de los docentes presentó niveles bajos de despersonalización, lo que sugiere una baja tendencia a desarrollar actitudes negativas, frialdad o desapego hacia los estudiantes o pacientes. Sin embargo, un 23% manifestó niveles altos de despersonalización, evidenciando un grupo significativo que podría estar afectado por esta dimensión del síndrome de Burnout (Figura 2).

Figura 2 Distribución de Niveles de la Despersonalización de docentes de la Facultad de Medicina. Fuente: Elaboración propia.
La realización personal, evaluada mediante la dimensión correspondiente del MBI, mide la percepción positiva de los docentes sobre sus logros y competencias profesionales. Se categorizaron los niveles en bajo, medio y alto según las puntuaciones obtenidas. Los resultados mostraron que un 56% de los participantes manifestó niveles altos de realización personal, lo que sugiere que la mayoría siente una buena capacidad para influir positivamente en la vida de otros, mantener un ambiente relajado en el aula y sentirse animados tras la interacción con alumnos. Esta dimensión puede actuar como un factor protector frente al síndrome de Burnout (Figura 3).

Figura 3 Distribución de Niveles de Realización Personal en docente de la Facultad de Medicina. Fuente: Elaboración propia.
En relación con el análisis de la prueba de Esfericidad de Bartlett utilizado para comparar las hipótesis, se obtuvo (Chisq = 3416.987, p. value= 0 y Df = 231) se considera que las variables están suficientemente intercorrelacionadas y se puede continuar con el análisis factorial.
La prueba Kaiser Meyer Olkin (KMO) revela valores entre 0 a 1 y se considera como adecuado un valor igual o superior a .70, el cual sugiere una interrelación satisfactoria entre los ítems. Con un KMO general de 0.73, los datos son considerados aceptables para el análisis factorial
La aplicación de Cargas factoriales para análisis de componentes principales, se encarga de explicar cómo las variables agrupan y se relacionan con los componentes principales, proporcionando una base para interpretar patrones de los datos sobre agotamiento (factor 1) y percepción positiva de la influencia laboral (factor 2). Los valores de comunalidad indican si el análisis factorial comprende las respuestas y proporciona una explicación basada en los factores detectados.
En la interpretación por variables, se obtuvo: en el item “Debido a mi trabajo me siento emocionalmente agotado”: valor de 0.82 muestra fuerte asociación con el factor 1, lo que indica que este componente capta la esencia del agotamiento emocional debido al trabajo con una comunalidad 0.71.
En el ítem “Me encuentro cansado cuando me levanto por las mañanas y tengo que enfrentarme a otro día de trabajo”: valor de 0.87, que significa estar asociada al Factor 1, destacando la percepción de cansancio al comenzar el día, con una comunalidad de 0.76 Alta, bien explicada por Factor 1.
En el ítem “Me siento quemado o desgastado por el trabajo”: valor de 0.84, que está fuertemente asociada al Factor 1, lo que sugiere un alto nivel de desgaste o "burnout" relacionado con el trabajo, con una comunalidad: 0.80, Alta.
En el ítem “Siento que mediante mi trabajo estoy influyendo positivamente en la vida de otros”: valor de 0.88, indicando fuerte asociación al factor 2, con percepción positiva de la influencia laboral con un valor de comunalidad: 0.90, es decir que está bien explicada por el factor 2.
En el ítem “Tengo facilidad para crear una atmósfera relajada en mis clases: valor de 0.82, lo cual indica una fuertemente asociación con el factor 2, reflejando la capacidad de mantener un ambiente relajado, con un valor de Comunalidad: 0.87, es decir que está Altamente, bien explicada por el factor 2.
En el ítem “Me encuentro animado después de trabajar junto con los alumnos” valor de 0.82, lo cual nos indica que está fuertemente correlación con el factor 2, indicando una percepción positiva con un valor de comunalidad de 0.83 es decir que está Altamente, explicada por el factor 2.
Discusión
Los resultados muestran que, aunque la mayoría de los docentes presentan niveles bajos de cansancio emocional y despersonalización, se identificó un grupo significativo con niveles altos en estas dimensiones lo cual indica una presencia del síndrome de Burnout. Este hallazgo coincide con estudios previos que identifican al personal de salud y docentes universitarios como poblaciones vulnerables al desgaste profesional por a la carga laboral, la presión académica y probablemente por el estrés crónico prolongado.
De acuerdo con un estudio publicado en España12, señalaron que profesiones dedicadas a la atención y ayuda, particularmente la medicina y la docencia, son altamente susceptibles debido a la exposición continua a altos niveles de estrés laboral. En este sentido, en otro estudio realizado en el año 200513 con docentes universitarios también reportó ellos están expuestos a una sobrecarga académica, muestran elevados riesgos de agotamiento emocional y despersonalización, con impactos negativos en su salud mental y desempeño profesional. Por otra parte, se documentó que tanto médicos como profesores de medicina experimentan altos índices de Burnout, afectando la calidad educativa y su bienestar personal14.
La alta realización personal observada en más de la mitad de los participantes puede interpretarse como un factor protector relevante que mitiga, aunque no elimina, los riesgos asociados al Burnout. La coexistencia de niveles altos en cansancio emocional y despersonalización en un grupo de docentes subraya la necesidad imperiosa de atender oportunamente esta condición, dado que el Burnout puede provocar disminución en el compromiso laboral, calidad de enseñanza e incluso repercusiones en la salud física y mental15.
Es importante destacar que el tamaño reducido y no probabilístico de la muestra limita la generalización de los resultados, sin embargo, la tendencia observada coincide con estudios regionales y globales sobre las condiciones laborales y de salud de docentes del área de la salud. Es fundamental implementar estrategias promuevan la salud mental, el manejo efectivo del estrés y la mejora del clima organizacional, así como programas de acompañamiento y capacitación de autocuidado.
Este estudio aporta evidencia valiosa para comprender la presencia y características de Burnout en docentes de medicina que combinan la práctica clínica y la académica. En futuras investigaciones se ampliará el tamaño de muestra y se explorarán variables como estilos de afrontamiento y ambientes institucionales.
Conclusiones
Con base en el análisis de los datos obtenidos de los docentes de la Facultad de Medicina campus Xalapa de la Universidad Veracruzana, se concluye que de los tres factores que se consideran para identificar el Síndrome de Burnout, el cansancio emocional y la despersonalización presentaron un porcentaje mayor en el rubro niveles bajos, sin embargo la realización personal de los participantes obtuvo mayor frecuencias en nivel alto, por lo antes descrito y de acuerdo a lo establecido por BMI el nivel de Síndrome de Burnout no es severo. Sin embargo, para los factores cansancio emocional y la despersonalización con un 23.3% y 30% respectivamente, presentaron niveles considerables para marcar un precedente y centrar la atención en diseñar y establecer estrategias para que la incidencia de estos factores no aumente y se convierta en una problemática de salud.
De acuerdo con la alta correlación entre las variables e interrelación satisfactoria que mostró el número de participantes y el análisis estadístico, se interpreta que el Factor 1 se vincula con el desgaste emocional provocado por las demandas laborales, mientras que el Factor 2 muestra la percepción positiva de las aportaciones laborales hacia terceros. Lo que indica que ambos factores presentan cargas factoriales altas y comunalidades consistentes, y confirma su validez como las dimensiones principales del fenómeno estudiado.










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