1. INTRODUCCIÓN
El purépecha tiene un sistema de demostrativos con tres elementos: i, inte e ima. En trabajos previos se han propuesto que este sistema codifica distintos grados de distancia con respecto al hablante (Chamoreau 2003, 2009; Villavicencio 1996). La presente investigación provee evidencia de que para uno de estos demostrativos el oyente también es considerado como origo y por lo tanto el sistema de demostrativos está orientado a la persona (Anderson y Keenan 1985).
De las tres dimensiones de información deíctica -persona, locación espacial, y referencia temporal (Anderson y Keenan 1985: 259)-, el presente artículo se centra en la información espacial codificada en los demostrativos adnominales del purépecha. Las preguntas que se busca contestar son las siguientes: (a) ¿cuál es el paradigma de demostrativos en el purépecha de Carapan?; (b) ¿cuántos y cuáles son los grados de distancia que codifican dichos demostrativos?; (c) ¿juega el oyente un papel como punto de referencia, o es éste exclusivamente el hablante?
El artículo está organizado de la siguiente manera. En la segunda sección, se describe la metodología empleada para este trabajo. En la tercera sección, se hace el recuento tipológico del fenómeno descrito y en la cuarta se presentan los antecedentes de esta investigación. En la quinta sección, se reportan y discuten los resultados obtenidos. por último, se presentan los hallazgos más importantes de este investigación.
Salvo indicación contraria, los datos fueron tomados de elicitaciones efectuadas por este investigador. También se tomaron datos provenientes de Chamoreau (2003) y Villavicencio (1996). Las técnicas utilizadas para la recolección fueron cuestionarios de traducción y cuestionarios de situación.1 La descripción de cada una de las técnicas, así como una breve discusión de su uso y alcances se encontrará en las siguientes secciones.
2. TIPOLOGÍA DEL FENÓMENO
De acuerdo con Anderson y Keenan (1985:277), los demostrativos pertenecen al conjunto de elementos que expresan la deixis espacial de una lengua. Aunque la deixis también puede expresarse por medio de otros elementos como adverbios locativos y ciertos tipos de verbos, dejamos de lado, para futuras investigaciones, el estudio de dichas formas lingüísticas.
Según el World atlas of Language structures (WaLs), las lenguas identifican ubicaciones con referencia al centro deíctico de la enunciación. Este centro deíctico corresponde al hablante, pero también es posible que algunas lenguas determinen ubicaciones con respecto al oyente (Anderson y Keenan 1985:277). WaLs clasifica las lenguas de acuerdo a los contrastes de distancia de los demostrativos adnominales en cinco categorías, tal como puede verse en la Tabla 1.
Tabla 1: Demostrativos adnominales según WALS (Diessel 2011)
| Sin contraste de distancia | 7 |
| Contraste de dos elementos | 127 |
| Contraste de tres elementos | 88 |
| Contraste de cuatro elementos | 8 |
| Contraste de cinco (o más) elementos | 4 |
| total: | 234 |
Como se observa en la Tabla 1, de las 234 lenguas reportadas en WaLs, 7 no presentan contraste de distancia en sus demostrativos. Esto parece corresponder a los sistemas de un término reportados por Anderson y Keenan (1985:280),2 pues se trata de lenguas como el francés, cuyo sistema de demostrativos sólo tiene un término: ce (/cette/ cet), que no codifica ninguna distinción de distancia, sino más bien que referente está “presente para el hablante”. De acuerdo a WaLs, el alemán tiene un sistema parecido, en el cual der, die, das y diesser son neutrales en cuanto a distancia, por lo que si es necesario hacer una distinción tal, se hace a través de un adverbio locativo, como en (1):
| (1) | Das | Bild | hier | gefällt | mir | besser | als | das | da |
| DEM dibujo aquí gustar 1SG.AC mejor que DEM allá. | |||||||||
| ‘Me gusta más este dibujo que aquel (de allá).’ | |||||||||
| (Adaptado de Diessel 2011) | |||||||||
Los contrastes binarios o de dos términos (según Anderson y Keenan 1985) son aquellos que tienen una distinción básica como el inglés entre this vs. that. Tal como puede verse en la Tabla 1, esta distinción, aunque mínima, no es rara en las lenguas. De hecho, de acuerdo con los datos proporcionados por WaLs, este tipo de sistema se presenta en poco más del 54% de las lenguas analizadas.
En los sistemas de tres términos, el primero representa algo que está cercano al hablante, ya sea literalmente en sentido espacial, o temporal, o quizás mentalmente -vívido en el recuerdo-, mientras que el tercer término del sistema se refiere a algo que está remoto en relación con el espacio ocupado por el hablante y el oyente, es decir, en relación al punto cero de la enunciación (Anderson y Keenan 1985:282). Es el término medio el que marca una diferencia de ordenamiento en los sistemas. Anderson y Keenan (1985:282) proponen clasificarlos en dos tipos: los orientados a la persona y los orientados a la distancia. Una descripción somera de cada uno de estos tipos sería como sigue:
a). aquellos en los que el término medio se refiere a objetos que en algún sentido están cerca o son identificables por el oyente.
b). aquellos en los que el término medio indica un objeto que está simplemente más lejano del hablante que lo indicado por el primer término del sistema, pero más cercano que lo indicado por el tercer término.
Un sistema que codifica distancia es el del hunzib, una lengua daghestana del Cáucaso Oriental. De acuerdo a WaLs, el hunzib posee los demostrativos bəd, bəl y əg, que contrastan entre sí de acuerdo a distancia, tal como se muestra en la Tabla 2.
Anderson y Keenan (1985) y WaLs proponen que el español tiene un sistema de tres términos orientado a la distancia, en donde este sería un proximal, ese un medial y aquel un distal. El hecho de que el español tenga una codificación orientada a la distancia podría haber influido en los reportes sobre los demostrativos en purépecha para las investigaciones precedentes a esta investigación (Chamoreau 2003, 2009; Villavicencio 1996). También podría haber ejercido influencia sobre estos datos el hecho de que los informantes bilingües de purépecha traducen sus demostrativos i, inde e ima como equivalentes a los demostrativos del español este, ese y aquel, respectivamente. El objetivo de esta investigación no sólo es precisar el sentido que se le atribuye a los demostrativos en purépecha sino hacer énfasis en que éste difiere del sentido del sistema de demostrativos en español, puesto que el tipo de codificación es diferente: mientras el español codifica distancia respecto al hablante, el purépecha tiene un sistema de demostrativos que está orientado a los participantes del acto de habla, tal como lo hacen el japonés, el palauani, el latín y el turco (Anderson y Keenan 1985:282).
A modo de ejemplo, véase la Tabla 3, que muestra las distinciones entre los demostrativos del japonés, cuyo sistema está orientado hacia la persona y en donde el primer término, kono, marca el objeto más próximo al hablante, el segundo término, sono, marca el objeto que se encuentra en el dominio del oyente, y el tercer término, ano, marca el objeto que se encuentra tanto lejos del hablante como del oyente.
Tabla 3: Demostrativos en japonés (Kuno 1973:27, apudDiessel 2011)
| Cerca del hablante | kono 3 |
| Cerca del oyente | sono |
| Lejos del hablante y del oyente | ano |
Hasegawa (2007:94-95) provee un ejemplo un poco más concreto sobre el uso de sono. En el contexto de que una madre esté lavando la espalda de su hijo se presenta el siguiente intercambio:
| (2) | H: | okaasan, itai yo. | ||
| ‘¡Mamá, eso duele!’ | ||||
| M: | doko ga? | |||
| ‘¿Dónde?’ | ||||
| H: | #Koko/Soko/#Asoko da yo. | |||
| ‘Ahí/*Aquí’ | ||||
| (Hasegawa 2007:94-95) | ||||
La explicación que provee Hasegawa (2007) para el uso de sono y la consecuente infelicidad de las otras dos frases es que a pesar de ser una parte de su propio cuerpo, y de estar en ese sentido tan cerca del hijo como de la madre (es decir, de hablante y oyente), el hablante no tiene control sobre dicha parte de su cuerpo, por lo que ésta última entra más bien dentro del dominio del oyente, justificando así el uso de la forma que codifica cercanía respecto del oyente, a saber, sono.
Una de las tesis principales de esta investigación es que el purépecha tiene rasgos de un sistema orientado a la persona, por lo que en ese sentido es semejante al del japonés, o al del hawaiano, lengua que también tiene tres términos: kēia marca proximidad al hablante; kēnā, marca proximidad al oyente; y tar lejanía tanto de hablante como de oyente (WaLs: Ejemplos provinientes de Elbert y pukui 1979).
Sobre los sistemas de cuatro y cinco vías de contraste, tal como los señala WaLs, Anderson y Keenan (1985) hacen la aclaración de que se trata de sistemas complejos, que codifican más de una dimensión de contraste. Así, encontraremos en estos sistemas algunos que marcan además de distancia, visibilidad/no visibilidad, y mayor o menor elevación.
Dixon (2003) reporta que el shoshone, una lengua yuto-azteca, tiene un término “no-visible” en el sistema de demostrativos, en los que el contraste es: “cerca”, “no tan cerca”, “lejos, pero visible” y “no visible, comúnmente lejos” (Dixon 2003:90-91). Es importante mencionar el caso del shoshone porque hasta ahora el sistema de demostrativos del purépecha fue descrito como similar a aquel, codificando dos dimensiones: distancia y visibilidad (Chamoreau 2003, 2009; Villavicencio 1996). Sin embargo, la presente investigación provee datos para proponer una descripción alternativa, por lo menos para la variedad de purépecha aquí analizada.
Como ya ha sido descrito para otras variantes (Chamoreau 2009; Villavicencio 1996), en el purépecha de Carapan el pronombre de tercera persona y el demostrativo remoto se expresan con la forma ima. En este rasgo el purépecha se caracteriza, junto a otras 18 lenguas de las descritas en WaLs -de un total de 225 lenguas descritas para este rasgo-, por tener un pronombre libre de tercera persona relacionado con el demostrativo remoto. El purépecha comparte este rasgo con el hawaiano y el turco, además del maorí, el pipil y el rapanui (Bhat 2011).
En el caso del turco, el tercer término demostrativo o, es usado para marcar la referencia de objetos alejados tanto del hablante como del oyente y también como pronombre de tercera persona. Es semejante el caso del purépecha, cuyo demostrativo ima sirve como demostrativo para marcar lejanía tanto del hablante como del oyente (tal como se comprobará en el resto del artículo) y como pronombre libre de tercera persona.
3. ANTECEDENTES
Los antecedentes de este trabajo son el texto de Foster (1969) sobre el purépecha de Tzintzuntzan en las orillas del lago, cuya variante ha desaparecido. Sin embargo, la descripción de Foster sigue siendo vigente y ha dado pistas para el desarrollo de esta investigación, sobre todo en lo que se refiere a los demostrativos y los adverbios locativos. Foster (1969:170- 176) atestigua las formas deícticas i, arhi, inte e ima.
Por otra parte, quien se ha ocupado de la descripción de la deixis del purépecha ha sido Claudine Chamoreau, especialmente en sus gramáticas de 2003 y 2009. En 2003, Chamoreau describió en detalle el sistema de pronombres personales (pp. 62-77) y distinguió entre las formas libres, enfáticas y las sufijadas, que son las más comunes. En cuanto a los demostrativos, los clasificó como un sistema de tres términos orientado por la distancia, tal como puede verse en la Tabla 7.
Además de las gramáticas, existe un artículo de 2004 titulado “Localización de espacios utilizando deícticos en purépecha”, en donde Chamoreau aporta un resumen historiográfico sobre la investigación del tema de los estudios acerca de deícticos espaciales. Del trabajo de Chamoreau (2004) nos interesa el reporte que hace de los trabajos anteriores sobre deícticos espaciales. Del cuadro que presenta, resultan interesantes los datos de Cervantes (1987) porque propone que el sistema de demostrativos y el de deícticos espaciales trabaja paralelamente con una orientación de persona. Es necesario hacer una observación al respecto: según Chamoreau (2004), lo que Cervantes intenta hacer es establecer un paralelismo exacto entre el sistema de demostrativos adnominales y locativos, pero lo hace dejando fuera el elemento jiní, con lo cual se pone en duda que pueda haber un paralelismo exacto entre ambos sistemas. Lo importante, sin embargo, es que Chamoreau no descarta explícitamente que el análisis orientado a persona sea correcto.
Nos interesa, además, la propuesta de Chamoreau (2004:9), de que el sistema de deícticos espaciales está orientado a la persona. Según la autora,
el sistema deíctico purépecha presenta una orientación múltiple (Anderson y Keenan 1985; Feuillet 1992): el sistema está orientado hacia el hablante, hacia el co-hablante e introduce el parámetro de frontera topológica, así como para los deícticos de cercanía, una oposición entre referencia puntual/extendida y referencia extensible.
En resumen, aunque la propuesta de que el sistema de deícticos del purépecha está orientado a la persona ya se ha establecido previamente en los trabajos de Cervantes (1987) y Chamoreau (2004), en esta investigación aportamos evidencia empírica en favor de este análisis para los demostrativos del purépecha de Carapan.
4. SISTEMAS DE OPOSICIÓN POSIBLES Y EVIDENCIA A FAVOR O EN CONTRA
4.1. Pronombres personales
El paradigma de pronombres personales libres del purépecha de Carapan se obtuvo mediante un cuestionario en el que se pedía al hablante que tradujera las siguientes oraciones del español: ‘yo voy a comer tortillas’, ‘tú vas a comer tortillas’, él va a comer tortillas’, ‘nosotros vamos a comer tortillas’, ‘ustedes van a comer tortillas’ y ‘ellos van a comer tortillas’.4
El resultado de la elicitación queda resumido en la Tabla 4, que da cuenta del paradigma de pronombres personales libres encontrado:
Tabla 4: Paradigma de pronombres personales
| Persona / Número | Singular | Plural |
| 1 | ji | jucha(=ksï) |
| 2 | t’u(=ri) cha(=ts’ï) (forma de respeto) | cha(=t’sï) |
| 3 | ima | ima(=ksï) 5 |
Sobre la tercera persona hay que decir que el pronombre es equivalente a uno de los demostrativos, como se verá más adelante. Quizás es por esta razón que Chamoreau (2003:74) no lo presenta como parte de su cuadro de formas enfáticas. De acuerdo con los datos translingüísticos presentados, aunque este tipo de relaciones no es infrecuente en las lenguas, no es lo más común, y en este sentido es interesante la relación que se presenta entre el demostrativo que marca lejanía tanto del hablante como del oyente y la tercera persona gramatical. Esto quiere decir que en purépecha la referencia a la tercera persona gramatical se hace empleando la expresión que apunta fuera del dominio del punto cero de la enunciación, es decir, fuera del dominio del hablante y del oyente.
4.2. Demostrativos
La evidencia sobre los demostrativos y el sistema de referencia se obtuvo mediante cuestionarios de situación en cinco sesiones diferentes. A continuación presento los cuestionarios, las hipótesis que los dirigieron, y los resultados obtenidos.
4.2.1. Distinción entre visible y no visible
En el primer cuestionario de situación se dispusieron objetos a tres grados de distancia de la consultora, y uno más en un lugar fuera de su campo de visión, dándole a conocer previamente que el objeto se encontraría colocado en aquel punto. Lo que se busca con esto es determinar si uno de los términos del sistema de demostrativos se emplea para referir a entidades no visibles para el hablante.
En la Figura 1 se presenta un diagrama de la localización del hablante, el oyente y los objetos referidos. Señalamos al consultor como h (hablante), al elicitador y oyente como o, y a los lápices como: a, el más cercano; B, el medianamente alejado; C, el muy alejado; d, el alejado y además no visible. para evitar que la posición del oyente interfiriera en el uso de los demostrativos, éste se colocó junto al hablante.

Figura 1: Diagrama de situación: h = hablante (consultor); O = oyente (elicitador); A, B, C= objetos visibles; D= objeto no visible
El resultado de dicho cuestionario se presenta en la Tabla 5:
Tabla 5: paradigma de demostrativos según primera elicitación
| Singular | Plural | |
| Proximal | i /arhi | arhicha / i(=ksï) / icha |
| inte /ante | intecha/ antecha | |
| inde(=ksï) | ||
| Distal visible | ama | ima (=ksï) |
| No visible | ima | amecha |
Los datos de (4) corresponden a esta primera elicitación:
| (4) | a. | Contexto: El objeto referido corresponde al designado como ‘A’ en la Figura 1. | |||
| Í karáratakwa turípitisti | |||||
| i | kararatakwa turipiti-i-s-ø-ti | ||||
| DEM lápiz | negro-PRED-PFVO-PRES-3s.IND | ||||
| ‘Este lápiz es negro.’ | |||||
| b. | Contexto: El objeto referido corresponde al designado como ‘B’ en la Figura 1. | ||||
| andé karáratakwa turípitisti | |||||
| ande kararatakwa turipiti-i-s-ø-ti | |||||
| DEM lápiz | negro-PRED-PFVO-PRES-3s.IND | ||||
| ‘Ese lápiz es negro.’ | |||||
| c. | Contexto: El objeto referido corresponde al designado como ‘C’ en la Figura 1. | ||||
| amá karáratakwa turipitisti | |||||
| ama kararatakwa turipiti-i-s-ø-ti | |||||
| DEM lápiz | negro-PRED-PFVO-PRES-3s.IND | ||||
| ‘Aquel lápiz es negro.’ | |||||
| d. | Contexto: El objeto referido corresponde al designado como ‘D’ en la Figura 1. | ||||
| imá karáratakwa turípitisti | |||||
| ima kararatakwa turipiti-i-s-ø-ti | |||||
| DEM lápiz | negro-PRED-PFVO-PRES-3s.IND | ||||
| ‘Aquel lápiz es negro.’ | |||||
La única variación atestiguada entre el uso de un demostrativo para objetos visibles y lejanos (4c) y otro para objetos no-visibles (4d) es que en el primer caso se usó ama y en el segundo ima, pero aunque en éste último caso se empleó ima en lugar de ama, a pregunta expresa, la consultora también aceptó las formas ima y ama de manera intercambiable en esas dos oraciones.
Estos datos son distintos a los presentados por Villavicencio (1996), en donde se da cuenta de un demostrativo jinde, empleado para marcar un grado de distancia lejano respecto del hablante y fuera de su campo visual. En la Tabla 6 se presenta la clasificación de Villavicencio (1996):
Tabla 6: Demostrativos en Villavicencio (1996)
| Grado de proximidad | singular | Plural | |
| Primero | i | ts’ï | |
| Segundo | inde | ts’ïmi | |
| Tercero | Visible | ima | ts’ïma |
| No visible | jinde |
Por su parte, Chamoreau (2009:70) reporta su inventario de demostrativos como sigue:
Tabla 7: Demostrativos en Chamoreau (2009)
| Orientación sobre la distancia | singular | plural |
| Cercano | i | tsï |
| Distante y visible | inte | tsïmi |
| Distante y no visible | ima | tsïma |
Nótese que en los cuestionarios aplicados en esta investigación no se atestiguó el uso de las formas plurales con tsï que figuran tanto en Chamoreau (2003, 2009) como en Villavicencio (1996). Las formas plurales son idénticas a las singulares, algunas veces añadiendo el sufijo de plural -echa, y otras veces resolviendo la ambigüedad singular/plural mediante el clítico de sujeto plural =ksï. En cuanto a la distinción visible/ no visible, se encontró que en el purépecha de Carapan, los hablantes usan indistintamente ima o ama para hacer referencia a objetos relativamente distantes, estén o no estén en su rango de visión.
4.2.2. Orientación a la persona
Un dato que dio pie a pensar en una alternativa de codificación se presentó cuando el elicitador (O) recogió el lápiz que no era visible y lo puso sobre la mesa, más cerca del objeto C, para después preguntar si en esa situación podría decirse (5a). En esa situación, la consultora juzgó esa oración como no aceptable y dijo que la forma adecuada era (5b):
| (5) | a. | Contexto: El objeto referido es el designado como ‘D’ en la Figura 2. | |||
| # amá karáratakwa turípitisti | |||||
| ama kararatakwa turipiti-i-s-ø-ti | |||||
| DEM lápiz negro-PRED-PFVO-3S.IND | |||||
| ‘Aquel lápiz es negro.’ | |||||
| b. | Contexto: Los objetos referidos son los designados como ‘C’ y ‘D’ en la Figura 2, que se encuentran próximos entre sí, y cercanos a O. | ||||
| indéecha karáratakwa turipitisti | |||||
| inde-echa kararatakwa turipiti-i-s-ø-ti | |||||
| DEM-PL | lápiz | negro-PRED-PERF-3s.IND | |||
| ‘Esos lápices son negros.’ | |||||

Figura 2: Diagrama de situación: h = hablante (consultor); O = oyente (elicitador); A, B, C, D = objetos visibles
Nótese que, en esta nueva situación, el objeto D está ya en el rango de visión del hablante, pero además, la posición del elicitador (O) también cambió y se encuentra en el extremo opuesto a h. El objeto D quedó cercano a otro objeto (C). Esto motivó que la consultora prefiriera hacer referencia en conjunto a C y a D mediante una forma plural, indeecha. pero recordemos que, de acuerdo con la selección de demostrativos en los contextos de (4), dado que estos objetos están lejos del hablante, se hubiera esperado la forma ima / imeecha.
En un segundo cuestionario de situación se dispusieron tres objetos a varios grados de distancia respecto del hablante y del oyente. En esta segunda elicitación la hipótesis era que la marcación de las tres formas del demostrativo se codificaba de acuerdo a las personas, es decir, que los términos i/inte/ima no marcaban diferentes grados de distancia respecto del hablante exclusivamente, sino “cercanía al hablante” / cercanía al oyente” / “lejanía del hablante y del oyente”, respectivamente. para probar esta hipótesis, era crucial controlar la posición del oyente respecto del hablante y los objetos referidos, con lo que el elicitador (oyente) se colocó al otro extremo del salón y ya no junto al hablante. También se controló la posibilidad de que el hablante moviera el punto de referencia deíctica señalando con el dedo, para lo cual se le pidió que sostuviera uno de los objetos con sus dos manos. El segundo objeto estaba sobre la mesa, a una distancia igual del hablante que del oyente, y el tercer objeto estaba en las manos del oyente (ver diagrama en Figura 3). Se pidió al hablante hacer referencia a diferentes lápices o plumones, empleando la oración ‘Regálame x lápiz’, en donde x es la forma de demostrativo que conviene a cada situación de enunciación. Los resultados se muestran en (6).

Figura 3: Diagrama de situación: h = hablante (consultor); O = oyente (elicitador); A = objeto en las manos del consultor; B = objeto visible para consultor y elicitador, C=objeto visible en manos del oyente
| (6) | a. | Contexto: El objeto referido está en las manos del hablante (A en la Figura 3). | |||
| intsîkwaririni ini karáratarakwa 6 | |||||
| intsïkwari-ø=rini | i-ni | karáratarakwa | |||
| regalar-imp=1SG.OBJ DEM-OBJ lápiz | |||||
| ‘Regálame este lápiz’. | |||||
| b. | Contexto: El objeto referido está en las manos del oyente (C en la Figura 3). | ||||
| intsîkwaririni indeni karáratarakwa | |||||
| intsïkwari-ø=rini | inde-ni | kararatarakwa | |||
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ lápiz | |||||
| ‘Regálame ese lápiz.’ | |||||
| c. | Contexto: El objeto referido está en la mesa, fuera del dominio del hablante y el oyente, en un punto equidistante a ambos (B en la Figura 3). | ||||
| intsîkwaririni imani karáratarakwa | |||||
| intsïkwari-ø=rini | ima-ni | kararatarakwa | |||
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ lápiz | |||||
| ‘Regálame ese lápiz.’ | |||||
Cuando se le preguntó al consultor si (7) podía ser aceptable para referirse al lápiz que el oyente tenía entre sus manos (C en la Figura 3), él dijo que no. Es necesario recordar que el objeto visible más distante respecto del hablante, es decir, (C) en la situación diagramada en la Figura 1, fue señalado con ama/ima, como se consignó en los datos (4c). Sin embargo, en esta otra situación, el lápiz más alejado del hablante se encuentra cerca del oyente y no se usa el demostrativo ima para hacer referencia a él.
| (7) | Contexto: El objeto referido está en las manos del oyente, al otro extremo de la sala de elicitación (C en el diagrama de la Figura 3). | ||
| #intsîkwaririni imani karáratarakwa | |||
| intsïkwari-ø=rini | ima-ni | kararatarakwa | |
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ lápiz | |||
| ‘Regálame ese lápiz.’ | |||
Los datos de (6) y (7) apuntan a que la posición del oyente es crucial para la selección de los demostrativos, mientras que los datos en (4) revelan que la distancia respecto del oyente también es un eje organizador del sistema.
4.2.3. Orientación a la distancia
Aunque los datos en (4) sugieren que los demostrativos se pueden elegir con base en un contraste en el eje de la distancia respecto del hablante, se trató de probar una vez más la orientación por distancia de la siguiente manera: se pidió al hablante hacer referencia a cada uno de los tres plumones o lápices que se colocaron a tres grados de distancia -uno más lejos que el otro-, empleando la oración ‘Regálame x lápiz’, en donde x es la forma de demostrativo que conviene a cada situación de enunciación. para esta segunda prueba de la hipótesis de los distales, se pidió al hablante que tomara con ambas manos el lápiz al que debería referirse para marcar el grado más próximo y que no lo soltara para que no pudiera señalar a los otros lápices cuando estuviera haciendo referencia a ellos. De esta manera, se eliminaba el problema del desplazamiento del centro deíctico que implica la señalización con el dedo índice. para evitar que una de las variables al momento de hacer referencia a los objetos fuera la posición del elicitador, éste se colocó a un lado del hablante, es decir, lo más cercano posible al punto cero de la enunciación, como se muestra en la Figura 4. Los resultados se presentan en (8):

Figura 4: Diagrama de situación: h = hablante (consultor); O = oyente (elicitador); A = objeto en las manos del consultor; B, C = objetos visibles para consultor y elicitador
| (8) | a. | Contexto: El objeto referido (A en la Figura 4) está en las manos del hablante. | |||
| Intsîkwaririni ini | |||||
| intsïkwari-ø=rini | i-ni | ||||
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ | |||||
| ‘Regálame éste.’ | |||||
| b. | Contexto: El objeto referido está en la mesa (B en la Figura 4). | ||||
| intsîkwaririni amani | |||||
| intsïkwari-ø=rini ama-ni | |||||
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ | |||||
| ‘Regálame ése.’ | |||||
| c. | Contexto: El objeto referido está al otro extremo del salón (C en la Figura 4). | ||||
| intsîkwaririni amani karáratarakwa | |||||
| intsïkwari-ø-rini | ama-ni | kararatarakwa | |||
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ lápiz | |||||
| ‘Regálame ese lápiz.’ | |||||
La diferencia entre (8b) y (8c) está en que el (8b) el objeto es referido mediante un pronombre, mientras que en (8c) se emplea una frase nominal con un demostrativo. El demostrativo y el pronombre tienen la misma forma. Llama la atención que para referir al objeto (B), que se encuentra a una distancia relativamente “media” respecto al hablante, en esta ocasión no se usa el deíctico inte/ante, sino ima/ama.
Después se le preguntó al hablante si podía usar la oración (9) para hacer referencia al objeto (B), es decir, en el mismo contexto que (8b). La respuesta fue que sería válido con una condición: que se supiera que el lápiz pertenecía al oyente:
| (9) | Contexto: El objeto referido está en la mesa (B en la Figura 4). | ||
| intsîkwaririni indeni karáratarakwa | |||
| intsïkwari-ø=rini | inte-ni | kararatarakwa | |
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ lápiz | |||
| ‘Regálame ese lápiz.’ | |||
| Comentario del consultor: “sólo si sé que es tuyo.” (del oyente) | |||
Esto parece indicar que hay una extensión metafórica del dominio del oyente siempre y cuando éste sea poseedor del objeto al que se hace referencia. Esta idea concuerda con la afirmación de Anderson y Keenan (1985:278), cuando señalan que las referencias espaciales sirven de base, en la mayoría de las lenguas, para una variedad de extensiones metafóricas a otros dominios. La conclusión que sacamos de este experimento es que la selección del demostrativo se basó en la orientación a la persona, con lo que se refuerza la hipótesis de que éste es uno de los ejes organizadores del sistema. Sin embargo, como apuntan Anderson y Keenan, este tipo de sistemas casi siempre aparecen combinados con el sistema orientado a la distancia. El primero de ellos se emplearía cuando la posición de ambos participantes del acto de habla es relevante para la ubicación espacial de un objeto.
4.2.4. Alternancia entre formas con /a/ y formas con /i/
Acerca del esclarecimiento de la alternancia entre las formas comenzadas en /i/ y las formas comenzadas en /a/, existía la posibilidad de que se tratara de formas complementarias y por lo mismo con significados distintos, pero se encontró que están en variación libre, es decir, que son intercambiables de manera indistinta.7 por ejemplo, la oración (6c) -repetida aquí como (10a)- puede alternar libremente con (10b), sin que haya un cambio en la aceptabilidad del enunciado en el mismo contexto:
| (10) | a. | intsîkwaririni imani karáratarakwa intsïkwari- | ||
| ø=rini | ima-ni | kararatarakwa | ||
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ lápiz | ||||
| ‘Regálame ese lápiz.’ | ||||
| b. | intsîkwaririni amani karáratarakwa intsïkwari- | |||
| ø=rini | ama-ni | kararatarakwa | ||
| regalar-IMP=1SG.OBJ DEM-OBJ lápiz | ||||
| ‘Regálame ese lápiz.’ | ||||
No exploramos la posibilidad de que la selección de una forma u otra dependa de la animacidad del referente, por ejemplo, que las formas con /a/ sean exclusivas para inanimados, mientras que las formas con /i/ se usen indistintamente para inanimados o animados. por ahora, dejaremos esta pregunta abierta para posteriores investigaciones.
5. CONCLUSIONES
De acuerdo con los resultados de las pruebas aplicadas, puede decirse que el purépecha de Carapan, al menos el de la variedad de los hablantes consultados, tiene un sistema de demostrativos que codifica grados de distancia de acuerdo a la cercanía/lejanía con el hablante/oyente. En este sentido sería parecido a lenguas como el turco y el japonés (Anderson y Keenan 1985), y distinto al del español, de manera que no es probable que haya sido inducido por contacto con ésta lengua.
A continuación presento una tabla con los hallazgos sobre el sistema de demostrativos:
Tabla 8 Demostrativos del purépecha
| Singular | Plural | |
| Cercano al hablante | i/ari | aricha/icha / i(=ksï) |
| Cercano al oyente | inte/ante | indecha/andecha |
| inde(=ksï) | ||
| Lejano respecto del hablante y del oyente | ima | ima/ama (=ksï) |
| ama | imecha/amecha |
Una vez expuestos y discutidos los resultados de esta investigación, podemos elaborar algunas conclusiones generales:
a). El purépecha tiene un sistema de pronombres libres de primera y segunda persona, en donde el pronombre “faltante” de tercera persona es suplido con el tercer término del sistema de demostrativos de la lengua.
b). El sistema de demostrativos de la variedad aquí descrita tiene una doble codificación: por distancia y orientado a la persona. Se trata, pues, de un sistema de marcación mixta, ya que no sólo codifica la distinción entre sus tres términos de acuerdo a la distancia, como se ha descrito para otras variedadas en investigaciones anteriores (Chamoreau 2003, 2009; Villavicencio 1996), sino que también codifica dicha distinción tomando en cuenta tanto al hablante como al oyente en un evento comunicativo.
c). El sistema no codifica una oposición entre visibilidad/no-visibilidad. Esta precisión es importante para el estudio de la lengua purépecha y de las lenguas en general porque la metodología aquí utilizada podría ayudar en el futuro a precisar mejor la descripción de las dimensiones de contraste de los sistemas deícticos de las lenguas.










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