SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.36 número68La Revolución mexicana y los cursos de invierno de 1955Historia, lugares y memoria, en Historia de los abuelos que no tuve de Jablonka índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Fuentes humanísticas

versión On-line ISSN 2007-5618

Fuentes humanist. vol.36 no.68 Ciudad de México ene./jun. 2024  Epub 07-Nov-2025

https://doi.org/10.24275/qpao5749 

Reseñas

El corazón frente al mar de Luis Rafael Sánchez

Luis Alfonso Martínez Montaño* 

* Instituto Politécnico Nacional, Área Humanística. alfonsomtz78@gmail.com

Sánchez, Luis Rafae. 2021. El corazón frente al mar. Publicaciones Gaviota,


Luis Rafael Sánchez (1936) es una de las figuras más destacadas de la literatura neobarroca en su natal Puerto Rico. Su manejo del lenguaje es notable en sus novelas y diversos ensayos; algunos compilados en La guagua aérea (1994). Dichos géneros a se centran en la problemática de la identidad boricua y revelan la intensa fidelidad hacia una singular poética de creación:

Sin que resulte dogmático uno puede suscribir la vieja idea de que en toda obra literaria hay biografía, que la persona del autor asoma [...] Los puertorriqueños tenemos, como apeaderos notables de nuestra identidad colectiva, el son, el mestizaje y la errancia [...] Mi obra no quiere hacer otra cosa que biografiar, más que mi persona, mi país. (Sánchez, 1998, pp. 91-92)

La declaración toma alcances significativos con la publicación del ensayo-crónica El corazón frente al mar (2021), pues el lector testificará que se concreta una biografía con humor de San Juan, capital de Puerto Rico, y que se exhibe una relación amorosa entre Luis Rafael Sánchez y una porción de su terruño.

El corazón… despliega una prosa alegre, un verdadero regodeo con las palabras, que no cesa de mostrarse en diversos momentos durante el recorrido del lector en un texto estructurado como sigue: una introducción; seis apartados en el desarrollo; una conclusión y un epílogo (coda) que incluye la letra de la canción: “En mi viejo San Juan” que el autor estima como un bolero e himno nacional de la isla por derecho propio.1

Desde la “Introducción”, el apartado inicial, el autor menciona tres aspectos relevantes: el corazón que permanece en la patria, el muro de dos océanos que rodea a la isla y la canción referida que reclama su lugar en un cancionero particular que homenajea a su ciudad. Además, señala el contrato de lectura para un receptor que debe darle al texto una pátina onírica: “A quien invito a sanjuanear los sueños suyos. Los sueños se pudren si no se les muda el aire”. (Sánchez, 2021: 16)2

“Descenso”, el segundo apartado y que inicia el desarrollo del ensayo, representa una suerte de viaje de lo etéreo a lo físico que provoca evocar la poesía: “San Juan parece un fantástico jardín nocturno” (19). Los confines de isla, bellos, pero carcelarios, originan una cuestión: ¿por qué los caribeños abandonan su país natal? Porque es una manera de seguir queriéndola. A su vez la mención de los techos le sirve para referir la pobreza de algunas zonas isleñas y la del cemento con fines de aludir a la modernidad y al desarrollo que engullen a la naturaleza; material que hermana a Puerto Rico con otras urbes americanas rebajadas por la deforestación, el exceso de autos, etcétera.

En “Novedades”, el tercer apartado del volumen, San Juan se reafirma como el motivo literario. El viajero-ensayista la considera una ciudad provinciana caracterizada por ser cordial y encantadora; rasgos acentuados por la misma naturaleza que aviva la noche. Pero, ésta ostenta la falsa presunción de ser la mejor iluminada del Caribe, pues depende del malgastar excesivo de energía eléctrica, el cual aumenta durante la Navidad y otras fiestas. Los pobladores celebran con fervor esas festividades y su preferencia por la holganza, el delirio, etcétera, no les resta cortesía ni valor. Boricuas valientes que hacen evocar el Grito del Old San Juan, en 2019, donde la multitud reclamó el saneamiento de la vida política, aunque algunos se oponían a la soberanía.

De hecho, un sueño que distingue a los nativos consiste en que Washington siga decidiendo el destino del país. El otro sueño estriba en buscar esperanza y consuelo fuera del suelo natal; irse a EUA para realizar tareas, “muy simples”, a cambio de un salario útil a los que sigan en la isla y afectados por la ineficiencia del gobierno. Pero aquélla es latina e hispana por su multietnicidad; y el español impide la anexión total.

“Aterrizaje”, cuarto apartado del libro reafirma ese carácter de crónica que puede adoptar el ensayo. La sección es un sueño que relata lo que mira el viajero poco después de su arribo al aeropuerto internacional Muñoz Marín en San Juan. Aquel es testigo del progreso social y económico del país al mirar escaleras mecánicas, servicios sanitarios y maleteros uniformados. Pero la verdadera alerta para el viajante, al salir del lugar, es la discrepancia entre la modernidad y el progreso versus la realidad del país.

En “Old San Juan”, quinto apartado del libro, el cronista refiere ciertos lugares entrañables3 y reconoce su predilección, pese a ser de Humacao (tal como Sánchez), por la Antigua San Juan. Sitio de evocación de parientes ya fallecidos y de sus años juveniles en el instituto de media superior y el superior. No obstante, aclara que el viajero que acude allí la comparará con otras ciudades cuya edificación es de mampostería, agua de mar y luz de cielo, semejante a Cartagena de Indias.

El autor ficcionalizado sugiere explorar la vieja San Juan como un niño. Incluso asume esa actitud y deambula por sus lugares predilectos. Y osa sugerir que si el calor apremia se beba piragua4, que si el hambre apremia se acuda a una fonda restaurante, si el aburrimiento apremia que uno vaya al Teatro Tapia; todo disponible en el lugar.

Con “Casi a oscuras”, sexto apartado del libro, el autor alude a un hecho reconocible: el cierre de diversas salas de cine provocado por la pandemia; sitios donde él hallaba solaz y que con el cine mexicano exhibido aguzó su sensibilidad. Disfrutó de las artes cinematográficas a través de películas con argumentos marginales, pero muy prudentes. Refiere títulos de filmes5 que relataban existencias viviéndose a contracorriente de lo considerado moral; oposición muy atractiva para los boricuas.

En “Ascenso”, séptimo apartado y último del desarrollo, el autor alude a otros barrios de San Juan como La Perla, La Marina, La Puntilla y el barrio tras Puerta de Letras. La mención le sirve para recordar la afirmación sartreana sobre la ciudad, es decir que es una creación permanente y luego expresar: “Toda raza y toda época aportan ruinas y ruindades a la creación perpetua que la ciudad es: en el barrio levantado tras Puerta de Letras se aglutinan las ruinas y las ruindades junto a más de un acto heroico [...]” (100).

En dicho barrio se inserta el San Juan ajeno a la postal adorable y retratado por varios escritores como Manuel Zeno Gandía o René Marqués; cuando el viajero lo cruza verá la San Juan afligida. Incluso el autor reconoce dos elementos destacados en el paisaje de la capital: el cielo y el mar. Éste es la familia extendida de cualquier habitante del lugar; aspecto que se confirma por el bolerohimno “En mi viejo San Juan”. Posteriormente, el cronista abandona la isla y mientras el avión asciende San Juan deja de ser un fantástico jardín. Aunque algunos habitantes la sueñan flexible porque podría ser un estado más de EUA y otros porfiada al tener una voz en Hispanoamérica.

En la “Conclusión”, apartado final,6 el autor precisa que su conferencia “Postales de la ciudad noble y leal”, presentada en el Primer Festival de la Palabra, en San Juan y luego en el Seminario Internacional de Estudios del Caribe, es el germen del libro; mismo que escribió pese a circunstancias adversas. Y aclara: “¿Biografía de un país? En cuanto que organismo vivo y palpitante [...] cualquier país da pie a una biografía. Una biografía colmada por periodos de bienestar y periodos de achaque [...]” (114).

Para finalizar, considero que el lector de El corazón… hallará a un autor ecuánime en relación con su propia poética, pues el biografiar a su país de origen tiene un lugar destacado en su propuesta creativa. Tarea que implica abordar el problema de la identidad; tema de gran relevancia para Puerto Rico, aún una especie de colonia.

Por un lado, el libro se deja leer gustosamente, pues el lenguaje que despliega el autor es notable. Se regodea a través de una prosa que revela reflexiones antisolemnes y que enuncian verdades por medio del humor. Es un volumen inclasificable genéricamente. Por otro lado, la obra es una especie de declaración de amor hacia la capital boricua. Sin duda, el lector asume el rol de un viajero que mira el vínculo inquebrantable entre el autor y San Juan. Lector que “sanjuaneará” sus propios sueños.

Bibliografía

Sánchez, L. R. (2021). El corazón frente al mar. Publicaciones Gaviota. [ Links ]

Sánchez, L. R. (1998). No llores por nosotros, Puerto Rico. Ediciones del Norte. [ Links ]

1Asimismo, hay un índice onomástico que resulta por demás interesante.

2Para las siguientes citas textuales sólo se indicará el número de página entre paréntesis en el cuerpo del texto.

3Para los lectores resulta de gran ayuda la inclusión de fotografías de ciertos lugares.

4Hielo raspado y aderezado con un extracto frutal.

5Nosotros los pobres, Ustedes los ricos, Hipócrita, Campeón sin corona, etcétera.

6Después de la conclusión se añade una sección denominada “Bolero vs. Himno” que incluye la letra de la pieza “En mi viejo San Juan” y un índice de nombres y lugares.

Recibido: 04 de Febrero de 2024; Aprobado: 20 de Marzo de 2024

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons