1. Introducción
Desde su fundación en 1949, la República Popular China ha ido construyendo una política exterior, con instrumentos como los libros blancos, que refleja su visión del orden mundial y su rol en él.2 Pese a que es común ignorarlo, existe un nexo directo entre el discurso y la política exterior, la cual es una parte relevante para una mejor comprensión de las relaciones internacionales (Chan & Song, 2020). Sin embargo, cuando se estudian los discursos de política exterior, y en particular el chino, este se analiza bajo una visión occidental (Lascurain, 2022). Incluso el abordaje de la Iniciativa de la Franja y la Ruta refleja esta situación como objeto de estudio (Ríos, 2020). Sin embargo, se considera uno de los proyectos más desafiantes y que eventualmente tendrá un impacto directo en el orden internacional.
El presente artículo proporciona una mejor comprensión del discurso chino en política exterior durante el periodo 2015-2022, investigando cómo el discurso de la Iniciativa de la Franja y la Ruta se volvió global. Se analizan los discursos internacionales del presidente chino recopilados en los cuatro volúmenes de Xi Jinping: The Governance of China, y su interpretación mediante análisis del discurso, en la que se vislumbra la evolución global de la IFR. Asimismo, se analizan estos discursos en los canales utilizados para difundirlos bajo una perspectiva de comunicación internacional. Autores como Mochtac y Turcsanyi (2021) sostienen que sin estudiar el discurso y la conexión entre lenguaje y política sería imposible comprender plenamente cómo se estructura la política exterior. Los discursos y las narrativas tienen el potencial de cambiar la realidad, y la política exterior no se considera una excepción. De acuerdo con Aguilera (2020), la política exterior es clave para que un país defina su posición internacional y logre desarrollo, mediante alianzas comerciales, cooperación y acuerdos estratégicos. Además, las manifestaciones diplomáticas pueden impactar significativamente en la economía y la integración global.
En este sentido, a través de estos discursos y cómo se globalizan, se explica inductivamente su contribución a la narrativa creada internacionalmente por la República Popular China. China ahora tiene una política exterior sustentada en discursos y narrativas tomados en los años 50 del siglo XX que evolucionó hasta ahora.
Benabdallah (2019) considera la Iniciativa de la Franja y la Ruta como el retorno a una época dorada heredada de la Ruta de la Seda original. En la memoria china, estos fueron tiempos no solo de paz sino también de riqueza, independencia e influencia regional de China. La Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) superó la perspectiva de la antigua Ruta de la Seda y se convirtió en un macroproyecto, que involucra a países de Asia, Europa y África, convirtiéndose en una iniciativa transcontinental.3 Por tanto, los foros académicos comenzaron a interpretar la IFR como la encarnación de la respuesta china al orden internacional (Wang, 2021). La IFR representa una oportunidad de China para difundir la globalización con características particulares chinas,4 sin desafiar frontalmente las normas establecidas en el orden mundial. No obstante, establece pautas concretas para las relaciones bilaterales y estimula formas particulares de foros multilaterales (algunos creados por iniciativas chinas) (Yu & Gao, 2016).
La IFR permite a China ofrecer nuevas formas para las relaciones internacionales, atrayendo a los Estados por su perspectiva de política exterior, esperando un resultado similar al logrado por el modelo de Zonas Económicas Especiales (ZEE) chinas.5 Algunos autores ven el proyecto IFR como la continuidad de la lógica de la marcha al oeste, que es un término utilizado para referirse al movimiento de expansión territorial y cultural de China hacia el oeste, que se inició en el siglo XIX y continúa hasta la actualidad (Leverett & Bingbing, 2016). Sin embargo, la IFR aporta otras perspectivas posibles. China está cada vez más cerca de desafiar económica y tecnológicamente a las potencias occidentales y en especial a Estados Unidos, algo que esta superpotencia ya notó y adaptó su política a ello. Para responder a este nuevo entorno internacional, China podría haber comenzado a construir la Franja y la Ruta como un complemento o una alternativa a las relaciones internacionales tradicionales lideradas por Estados Unidos. El enfoque chino en temas como energía, relaciones comerciales, infraestructuras y movilidad contribuye a esta perspectiva (Chase et al., 2015).
Las ideas y principios que se desarrollaron en las primeras décadas de la República Popular China siguen siendo una base importante de la política exterior china contemporánea. Sin embargo, este discurso también ha incorporado nuevas ideas y principios, adaptados a los cambios del mundo actual. La creciente influencia de China en la esfera internacional se refleja en su rol cada vez más activo como productor de normas,6 aunque sigue siendo un receptor de normas establecidas (Benabdallah, 2019). La comunidad internacional reconoce que China contribuye a que las instituciones adquieran más experiencia. Las iniciativas chinas buscan crear nuevas estructuras internacionales y promover nuevos valores, como los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica, establecidos en 1955 con India (Liu, 2014), la fórmula “un país, dos sistemas” aplicada a Hong Kong y Macao (Alvin, 2011), o el concepto de Comunidad de Destino, que se refiere a una visión propuesta por el Gobierno chino para la cooperación y desarrollo conjunto entre los países. Este concepto está basado en la idea de que todas las naciones del mundo comparten un destino común y que, por tanto, deben trabajar juntas para abordar desafíos globales y promover un desarrollo inclusivo y sostenible.
Estos conceptos fueron consagrados y aceptados internacionalmente para los traspasos de Hong Kong y Macao. En consecuencia, una corriente de estudios de investigación científica defiende que China tiene un discurso de derecho internacional chino que impacta en cuestiones normativas y un discurso internacional proposicional que introduce nuevos conceptos, como el concepto de ganar-ganar (Chen, 2016).
Sin embargo, la introducción de nuevos conceptos y estándares normativos internacionales a veces resulta en tensiones observadas a través de los análisis del discurso. A veces, el discurso político chino oscila entre temas que parecen contradictorios, como la igualdad y la jerarquía del orden internacional, o entre la superioridad y el respeto. A menudo, esta paradoja encuentra solución mediante la relativización cultural.
2. La internacionalización del discurso chino
El ascenso gradual de China en la escena internacional ha sido analizado desde diferentes perspectivas, basadas principalmente en teorías y enfoques occidentales (Li, 2019). China, al aumentar su presencia en el mundo, ha adquirido un alcance global y la capacidad de influir en el escenario internacional. Como resultado, su discurso se ha vuelto más globalizado, y ahora debe tener en cuenta tanto las perspectivas nacionales como las internacionales. Los políticos, intelectuales y científicos occidentales también contribuyeron a la proyección global del discurso chino a través de sus discursos, investigaciones o ensayos (Lascurain, 2022). Sin embargo, los intelectuales, investigadores y políticos chinos consideran que la teoría occidental de las relaciones internacionales, por sí sola, no es capaz de comprender la visión china de sí misma en el mundo ni el rol que China pretende desempeñar en el orden internacional.
China, anteriormente, no había sido un país influyente en cuanto a su política externa ni en la esfera científica. El país tuvo que posicionarse como un actor relevante en el escenario internacional, pasando de ser un productor primario a un país con una economía basada en el conocimiento y la innovación. China encontró nuevas formas de expresarse, basadas en canales de comunicación internacionales transversales (Cheng, 2018). Es decir, China ascendió en la cadena de valor económico y trató de replicar lo mismo en el ámbito internacional, aumentando su influencia en los asuntos globales (Aguilera, 2021). Ahora está claro que China pretende desempeñar un rol central dentro de las potencias discursivas para una audiencia global (Staiano & Bogado, 2017).
El creciente impacto del discurso chino en la arena internacional se debe, en parte, a la adopción de la estrategia de soft power y su adaptación a las circunstancias chinas (Wang, 2014). También, es importante resaltar la diversificación de los medios chinos en el mundo, que promueven la profundización y ampliación del mensaje internacional chino basado en canales internacionales de televisión y radio y sitios de Internet (Hubbert, 2019; Sergeeva, 2024). Esta nueva tendencia saca de los foros políticos la tradicional difusión del discurso internacional chino, abriendo el alcance de este discurso a la esfera internacional. Los canales de radio y televisión y las páginas de Internet ofrecen una difusión abierta de los mensajes chinos a la comunidad internacional sin mediación adicional. En principio, el resultado es una mayor difusión de discursos y mensajes a audiencias diversas en la esfera pública (Kimaiyo, 2023).
Así, la diplomacia pública y la comunicación internacional se han vuelto cada vez más importantes en un mundo globalizado. La transnacionalización de las esferas públicas y la comunicación política estratégica han convertido la difusión de narrativas en un objetivo central de estas disciplinas. Las reuniones bilaterales o foros internacionales también mantienen una forma de potenciar el mensaje oficial, pero sin el monopolio de los discursos o mensajes políticos.
Para Huang y Shih (2014), las acciones y el discurso de la IFR muestran que China está comprometida con la globalización. Sin embargo, también demuestran que los líderes políticos chinos están trabajando para conciliar sus objetivos globales con sus intereses nacionales. Esto se hace mediante la construcción de una narrativa coherente que no contradice sus acciones. Por otro lado, Benabdallah (2019) considera que el discurso de la IFR es una alternativa al Consenso de Washington, que puede llevarse fuera de la influencia de Estados Unidos y basarse en los conceptos de Comunidad de Futuro Compartido y una perspectiva de ganar-ganar (Wang, 2021).
La IFR también se destaca como una nueva forma de relaciones dentro del Sur global7 y, por tanto, una alternativa al actual orden internacional (Rodríguez & Thornton, 2022). Sin embargo, otros discursos chinos crecieron en el ámbito internacional. El discurso científico es uno de los más destacables. Los autores chinos fueron los que más desarrollaron conocimiento sobre la IFR. El resultado de un discurso chino que combina el discurso científico y el discurso político (difundido a través de los medios y foros políticos) se volvió predominante en la esfera internacional por primera vez con la IFR (Zeng, 2019). Este hecho indica que China introduce nuevas perspectivas y conceptos al respecto, sin desafiar el orden internacional. El logro de este objetivo depende también de la capacidad de fortalecer su discurso internacional a través de la voz de su actual líder, el presidente Xi Jinping.
3. La Iniciativa de la Franja y la Ruta como una nueva narrativa global
En este apartado se analizan algunos de los discursos del presidente Jinping publicados en los libros Xi Jinping: The Governance of China. El objetivo es comprender cómo el discurso del presidente Xi Jinping ha contribuido a globalizar el discurso de la IFR y proporcionar una alternativa distinta a la proporcionada por los países occidentales. Los discursos del presidente Xi se pueden dividir en dos categorías: discursos nacionales e internacionales. Es importante señalar que estos discursos fueron compilados, organizados y publicados con el objetivo de llegar a audiencias de ambos niveles. Esta alternativa implica que las autoridades políticas chinas han empezado a mostrar un mayor interés en la importancia de involucrar a una variedad de audiencias, entre las que se incluyen funcionarios públicos, en este proyecto de alcance internacional. Asimismo, la IFR se convirtió en un tema recurrente en los discursos políticos chinos, ocupando un lugar cada vez más destacado.
El índice de los cuatro volúmenes de Xi Jinping: The Governance of China evidencia la creciente relevancia de la IFR, convirtiéndose en un tema central en cada uno de los libros. Al analizar estos índices, es posible comprender las principales amenazas que se ciernen sobre el poder central y la figura principal del Estado chino. A lo largo de los cuatro libros se encuentran referencias a algunos pilares que forman parte de la política exterior china y la forma en que China se ve a sí misma en el orden internacional, es decir, el socialismo con características chinas, y a la diplomacia vecinal (Wang, 2021). Los temas tratados en los cuatro volúmenes de la obra muestran una evolución progresiva. En el primero se aborda el nuevo modelo de relaciones entre los grandes países. En el segundo se profundiza en la Diplomacia de un Gran País. En el tercero se analiza la diplomacia de China como país importante. Finalmente, en el cuarto se ofrece a la comunidad internacional una comprensión más profunda de la vida del pueblo chino bajo el liderazgo del Partido Comunista de China (PCC), y se explica la senda de desarrollo de China y su enfoque y teoría de gobernabilidad.
Otro ejemplo significativo es la repetición del principio político de “un país, dos sistemas”, el cual se repetía constantemente en los primeros dos volúmenes. Sin embargo, en los siguientes dos fue reemplazado por el concepto de “Hong Kong, Macao y la reunificación pacífica de China”.8 Además de la IFR, otros temas sobresalen en los cuatro volúmenes, tales como sociedad moderadamente próspera, una comunidad global de futuro compartido, gobernanza global y multilateralismo, desarrollo y seguridad, armonía entre la humanidad y la naturaleza, desarrollo de alta calidad, entre otros.
Este análisis pone de relieve algunas características esenciales de la política exterior china y de su posicionamiento en el orden internacional, las cuales son determinantes para comprender la evolución de la perspectiva china sobre las relaciones internacionales en las últimas décadas. De manera notable, el discurso chino se ha ido tornando más globalizador y centrado en posicionar a China como una gran potencia internacional interesada en el desarrollo pacífico y en la multiplicación de relaciones sin desafiar las normas. No obstante, China plantea simultáneamente nuevas formas de abordar las relaciones internacionales basadas en principios que conforman su marco de interacción con el mundo (como las relaciones de beneficio mutuo, el respeto absoluto a la soberanía o la idea de un futuro compartido) (Staiano & Bogado, 2017).
En lugar de una perspectiva ideológica, China propone algo alternativo; aunque reconoce la especificidad del socialismo chino, China prefiere comunicarse e influir a través del crecimiento y el desarrollo económicos, en lugar de presionar a otros Estados para que elijan el mismo camino político, ya que el socialismo chino no es simplemente el socialismo de Karl Marx, se trata más bien de un tipo de socialismo muy particular (He, 2021). Al dejar de utilizar el principio “un país, dos sistemas” e introducir las experiencias de Macao y Hong Kong, China pone de manifiesto que dicho principio es ampliamente aceptado internacionalmente y que ha pasado de ser un anhelo a una realidad concreta.
Otro hecho destacado es que los discursos internos recopilados en estos volúmenes, especialmente los dirigidos al personal diplomático, reúnen todos los principios que deben guiar la política exterior china. En ellos, los resultados de la Franja y la Ruta se configuran como uno de los pilares fundamentales de dicha política. En este sentido, se analizarán discursos que ayuden a entender el mensaje transmitido internamente. La audiencia de estos discursos formados por diplomáticos también es relevante, por lo que los discursos nacionales e internacionales están profundamente interrelacionados. En diciembre de 2017, el presidente Xi Jinping pronunció un discurso en la Reunión de Enviados Diplomáticos Chinos, en el que presentó los últimos logros de la política china, siendo uno de ellos el refuerzo del socialismo con características chinas y el rechazo a un cerrado aislamiento como en el pasado (Xi, 2020).
Asimismo, el presidente Xi Jinping estimula a los diplomáticos chinos a utilizar sus funciones para difundir historias exitosas sobre las conquistas de las últimas décadas y la voluntad de promover el entendimiento mutuo con todos los países. Por ejemplo, en junio de 2018, en la Conferencia Central de Asuntos Exteriores, el presidente chino enumeró las necesidades y los deberes de la política exterior china e introdujo nuevos elementos para una nueva era en las relaciones internacionales. Aunque no se refiere específicamente a la IFR, el proyecto se enmarca dentro de una mentalidad central de las relaciones exteriores chinas y subraya la preocupación por los principios básicos de la política exterior china (Xi, 2020).
Los dos discursos siguientes se pronunciaron ante una audiencia internacional y están dedicados específicamente a la IFR. Estos discursos están incluidos en el volumen I, en la sección titulada “Diplomacia de Vecindad”, específicamente los dos discursos que establecieron la IFR en septiembre y octubre de 2013, respectivamente, pronunciados en la Universidad de Nazarbayev (Kazajistán) y en el Consejo Representativo del Pueblo de Indonesia. El presidente Xi Jinping utilizó una historia personal para evidenciar las antiguas relaciones entre los pueblos que se benefician de la Ruta de la Seda en Kazajistán. El discurso basado en el argumento histórico defiende el objetivo y la posibilidad de establecer una relación pueblo a pueblo basada en la amistad y la buena vecindad. Ambos discursos están enfocados en la realidad de cada región y se proyectan para las regiones adyacentes de China. Así, el análisis de los discursos indica que se buscan características de proximidad con un trasfondo pacífico, impulsando el comercio y una economía integrada como forma de promover el desarrollo, el crecimiento y la paz entre los países vecinos. Sin duda, el discurso fundacional de la IFR tiene una orientación regional y se centra en las oportunidades compartidas para valorar un pasado que unió a esos pueblos y comunidades. El argumento histórico y la proximidad geográfica parecen ser el cimiento de un importante proyecto que estaba iniciando (Xi, 2015).
3.1. Volumen II
En este sentido, en el volumen II, en el discurso titulado “La iniciativa de la Franja y la Ruta y la conectividad se refuerzan mutuamente”, pronunciado en noviembre de 2014, se recuerda la base regional de la Franja y la Ruta. El presidente Xi Jinping refuerza el hecho de que el proyecto se puso en marcha, y que el continente asiático debería beneficiar a esta parte del mundo, particularmente, desarrollando proyectos de interconectividad. Nuevamente, el orador destaca el comienzo regional del proyecto, pero ahora implícitamente dice que el proyecto podría ser más que regional. En este discurso, el presidente Xi Jinping lanza la necesidad de contar con mayor financiación y los propósitos de crear una plataforma de financiación autónoma. Al mencionar este aspecto específico, el presidente Xi Jinping promueve una solución alternativa de financiación fuera de los instrumentos tradicionales disponibles para proyectos internacionales y nacionales, sin desafiar el orden internacional ni a las grandes potencias, dando un paso hacia un modelo de financiación alternativo (Xi, 2018).
El discurso titulado “Promover la Iniciativa de la Franja y la Ruta, ampliar la reforma y el desarrollo”, presentado en abril de 2016, estuvo dirigido a una audiencia nacional. En él, el presidente Xi Jinping destaca la importancia del proyecto como una forma de apertura multidimensional y como una plataforma significativa para promover el beneficio mutuo en las nuevas condiciones históricas. El presidente justifica la participación de China en el proyecto por los beneficios que traerá a todo el país, es decir, ayudar a desarrollar las regiones fronterizas habitadas por minorías étnicas y que necesitan un mayor crecimiento y desarrollo económico. Además, interconecta la implementación del proyecto con el entusiasmo local. Al hacerlo, el presidente Xi Jinping está creando una continuidad entre un proyecto que puede verse fácilmente como un proyecto de política exterior y un proyecto con una profunda conexión interna con el crecimiento y desarrollo intrínseco de China (Xi, 2018).
El presidente pronunció otro discurso dirigido a una audiencia nacional en agosto de 2016, titulado “La Iniciativa de la Franja y la Ruta beneficia a la gente”. La intervención se produjo en un Simposio para la Promoción de la IFR. En primer lugar, el presidente enumeró todas las áreas en las que China debería involucrarse: la promoción de la coordinación de políticas públicas, la conectividad de infraestructuras, el libre comercio, la integración financiera, la amistad entre los pueblos, la creación de una cooperación beneficiosa para todos, la implementación de nuevos modelos de cooperación y la creación de una plataforma multilateral para la cooperación. Al enumerar y vincular estos temas, el presidente destaca la importancia de la participación de todos los sectores de la sociedad china en la IFR. Posteriormente, el presidente Xi Jinping introdujo una visión verde de la IFR que fuese sostenible, inteligente y pacífica como forma de hacer el proyecto más atractivo y que todos los países involucrados puedan beneficiarse de este. Nuevamente, el presidente caracteriza el proyecto y lo acerca a los sectores que China pretende liderar: sostenibilidad, proyectos inteligentes y relaciones pacíficas entre países (Xi, 2018).
Respecto al discurso “Trabajar juntos para construir la Franja y la Ruta”, pronunciado en la sesión inaugural del Foro de la IFR en mayo de 2017, ante una audiencia mundial de más de 100 países, el presidente Xi Jinping destacó el rol histórico de la Ruta Marítima de la Seda, que fue creada por los antepasados de China para unir Oriente con Occidente. Xi Jinping señaló que la Ruta Marítima de la Seda fue fundamental para el desarrollo de la civilización china y para el intercambio cultural y comercial entre Oriente y Occidente. Una vez más, el presidente volvió a recurrir al argumento histórico, esta vez para enfatizar el carácter intercontinental de la IFR. Esta perspectiva convierte a la IFR no solo en un proyecto histórico sino también en un proyecto compartido, como si la historia se construyera mediante la cooperación pacífica entre Oriente y Occidente, teniendo como base el comercio y un aprendizaje y una comprensión mutuos.
En este sentido, el presidente Xi enumera todos los inventos e innovaciones que circularon entre los países que se beneficiaron de la antigua Ruta de la Seda, ampliando el panorama hacia una cooperación no meramente económica o comercial, sino que también fomentó el intercambio de conocimientos y productos culturales que conectaban a la gente pero también a los intelectuales. Para subrayar el aspecto de cooperación del proyecto y la necesidad de respeto mutuo, el presidente Xi Jinping alude a los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica9 (Xi, 2018). La conclusión natural de este discurso es que es posible reunir a países de lugares tan diferentes, pero hacer la IFR es una tarea inmensa que requiere esfuerzo de todos.
3.2. Volumen III
En el discurso “Abrir un camino a la cooperación a través del Pacífico”, pronunciado en enero de 2018, en la Segunda Reunión Ministerial del Foro de China y la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, el presidente Xi Jinping amplió el alcance geográfico de la IFR, refiriéndose a que China está abierta a trabajar para construir una plataforma de cooperación con otros Estados. El presidente también destacó la buena acogida internacional del proyecto, que ya ha sido respaldado por varios países latinoamericanos. Asimismo, se refirió a los navegantes chinos que llegaron a América Latina hace siglos, buscando una conexión histórica entre los dos continentes (Xi, 2020).
En el discurso pronunciado en la Octava Conferencia Ministerial del Foro de Cooperación China y los Estados Árabes en julio de 2018, titulado “Fortalecer la cooperación para impulsar la iniciativa de la Franja y la Ruta”, el presidente chino menciona los estrechos vínculos históricos entre estas dos culturas. Estas conexiones históricas justificarían que los Estados árabes fueran socios naturales de China en este proyecto. Continúa destacando la contribución de la IFR para impulsar la cooperación entre China y los Estados árabes, la cual ha dado lugar a un acuerdo de cooperación estratégica y desarrollo conjunto entre China y estos países, que representa un punto de inflexión en las relaciones entre ambas regiones. Una vez más se destaca el aspecto financiero y se presta especial atención a la cooperación en este ámbito. El párrafo final de este discurso anuncia el lanzamiento de un centro de prensa chino-árabe, una biblioteca electrónica chino-árabe y un festival árabe copatrocinado por ambas partes (Xi, 2020).
Es importante destacar que el proyecto parecía centrarse únicamente en la economía y el comercio. Sin embargo, va quedando claro que China también tiene como objetivo involucrar a las personas y la cultura. Esto le permitirá ampliar sus canales de comunicación y conexión con otros países, lo que a su vez fortalecerá su poder blando global. Los festivales de arte y deportes y los proyectos culturales se están convirtiendo en una parte fundamental de la estrategia de China para acercarse a otras regiones y países.
En el discurso “Garantizar que la cooperación de la Franja y la Ruta produzca resultados sólidos”, celebrado el 27 de agosto de 2018, el presidente Xi enfatiza la cálida bienvenida internacional que tuvo el proyecto en los últimos años. Por primera vez, la IFR se relaciona directamente con la construcción de una comunidad global de futuro compartido, y la oportunidad para que China participe en la gobernanza económica del orden internacional y promueva la prosperidad global y el desarrollo común (Xi, 2020).
La conexión entre la gobernanza económica global y la IFR no es un aspecto menor porque representa la ambición de China de participar en el orden mundial. Al mismo tiempo, la IFR se alinea con la visión del mundo de China, sin que la iniciativa sea una alianza geopolítica o militar. Cualquier país puede unirse a la IFR, independientemente de su ideología.
El discurso en abril de 2019, titulado “Promover la cooperación de alta calidad en la Franja y la Ruta”, confirma inequívocamente la globalización del discurso de la IFR. El presidente Xi Jinping se refiere a una sinergia existente entre los planes de la IFR y la cooperación con los principios de organizaciones globales y regionales como las Naciones Unidas, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, la Unión Africana, la Unión Europea y la Unión Económica Euroasiática (Xi, 2020). Una vez más, se refuerza la idea de cooperación en diversos formatos (bilateral, trilateral y multilateral).
3.3. Volumen IV
El discurso de Xi Jinping del 18 de junio de 2020, titulado “Un camino de cooperación, salud, recuperación y crecimiento”, fue pronunciado en la apertura de la 4.ª Cumbre de la Franja y la Ruta. En el discurso, Xi Jinping abordó los desafíos que enfrenta el mundo en el contexto de la pandemia de COVID-19, y propuso un conjunto de ideas para superar estos desafíos. En primer lugar, se destacó la importancia de la IFR para la recuperación económica mundial tras la pandemia de COVID-19. Afirmó que la IFR proporcionaría un nuevo impulso para el desarrollo y la cooperación global. Segundo, el presidente Xi subrayó el carácter abierto y cooperativo de la IFR, al señalar que esta iniciativa está abierta a todos los países y regiones sin que esté dirigida a dañar a ningún país. Finalmente, en el discurso se vislumbra el compromiso de China a seguir avanzando en la implementación de la IFR a fin de construir una comunidad de destino común para la humanidad (Xi, 2022).
El discurso titulado “Construyendo una asociación más estrecha de la Ruta de la Seda”, del 20 de abril de 2021, se pronunció en la ceremonia de apertura de la Conferencia Anual del Foro de Boao para Asia. En el discurso, Xi Jinping reafirmó la importancia de la IFR como un proyecto de cooperación global, basado en la diversidad y la ganancia compartida. El discurso se centró en tres temas principales. En primer lugar, en la importancia de la IFR para el desarrollo global, donde se destacó que la iniciativa es un proyecto de cooperación global con el potencial de impulsar el desarrollo económico y social en todos los países participantes, siendo una vía abierta a todos, y no un camino privado perteneciente a una sola parte. En segundo lugar, se resaltó la necesidad de cooperación en diversos formatos, desde la vía bilateral, trilateral o multilateral, a fin de que la IFR sea un proyecto globalizado, que involucre a todos los países del mundo. Por último, se centra en que la IFR sea entendida como una iniciativa de ganancia compartida, donde se beneficien todos los países participantes (Xi, 2020).
Este discurso refleja el compromiso de China de continuar desarrollando la iniciativa de la Franja y la Ruta como pilar de la política exterior china.
El último discurso del volumen IV, pronunciado por Xi Jinping, del 19 de noviembre de 2021, titulado “Luchar por nuevos progresos en el desarrollo de alta calidad de la Franja y la Ruta”, se centró principalmente en impulsar a la IFR a una etapa de desarrollo de mayor calidad y sostenibilidad. Para ello, en una primera parte se enfatizó la importancia de pasar de la alta velocidad a la alta calidad en el desarrollo de la IFR. Esto implicaría proyectos sostenibles, respetuosos del medio ambiente y centrados en la gente. Además, se hace hincapié en la cooperación verde, la innovación tecnológica, la inclusión social y el buen gobierno como pilares de una IFR 2.0. Respecto a la promoción de la cooperación, se convoca a una mayor cooperación internacional bajo la IFR, basada en el respeto mutuo, la consulta conjunta y el beneficio compartido, a fin de identificar las necesidades y prioridades de sus socios, y garantizar que la IFR beneficie a todos los involucrados. Asimismo, se identifican nuevas áreas de enfoque para la IFR, como la construcción de infraestructura digital, la cooperación sanitaria global, la promoción del desarrollo verde, y la importancia de fortalecer la cooperación en áreas como la cultura, la educación y el intercambio entre personas (Xi, 2022).
Este último discurso representa una visión importante para el futuro global de la IFR, ya que se prioriza la calidad, la cooperación y la inclusión, transformando esta iniciativa en una plataforma para el desarrollo sostenible y compartido en todo el mundo, bajo un modelo chino.
4. Conclusión
Como se plasmó a lo largo del presente trabajo, la política exterior y el discurso de China proponen nuevas formas de organizar las relaciones internacionales, sin desafiar directamente el actual statu quo. China integra el orden internacional, busca reconocimiento y reputación internacional y, simultáneamente, sugiere alternativas que se ajusten mejor a su participación en este orden internacional.
Sin duda, la participación de China en la economía global demuestra que es un agente importante en el sistema internacional. Sin embargo, la diversificación de los canales de comunicación y el tipo de discurso internacional es otro hallazgo relevante de la participación de China en la globalización. Al utilizar los foros diplomáticos y las organizaciones internacionales y, al mismo tiempo, la radio, la televisión y los sitios de Internet en otros idiomas, China está ampliando su alcance global y estableciendo relaciones directas con otros pueblos.
El discurso científico y jurídico chino también ha contribuido a la construcción de la imagen de China en el escenario internacional. La publicación en revistas científicas es una forma en que los científicos de todo el mundo pueden acceder a las perspectivas chinas sobre las relaciones internacionales y la política exterior. La propuesta de conceptos como “un país, dos sistemas” o futuro compartido y su aplicación positiva, abrió un camino para que China introdujera su percepción sobre temas como la globalización.
Al repasar el discurso internacional durante la última década, se observa la tendencia hacia una autoimagen progresista de China como actor global. La IFR sigue esta tendencia. Comienza como un discurso regional, fundamentado en un supuesto trasfondo histórico, donde China desempeñó un rol determinante. Esta perspectiva justifica por qué el primer volumen de los discursos del presidente Xi Jinping no incluye una sección separada para la IFR. En cambio, en el primer libro, la IFR se incluye en la sección de Diplomacia Vecina, como se mencionó anteriormente. Curiosamente, hay una sección sobre el nuevo modelo de relaciones con los países principales, pero aún no se menciona a China como país importante en el mismo volumen. Solo en los siguientes volúmenes surge una sección específica para la IFR, que congrega discursos para audiencias nacionales e internacionales. Al mismo tiempo que esta sección se vuelve autónoma, se reconoce a China como un país importante, listo para asumir mayores responsabilidades internacionales y explorar más a fondo su capacidad para sugerir alternativas a las normas que rigen el orden internacional.
Esta evolución paralela no es simplemente una coincidencia. Surge de la interpretación china de la globalización y del cambio de su rol en el escenario internacional. Aunque mantiene el argumento histórico para justificar el proyecto de la IFR, China convierte este argumento en un razonamiento global como elemento subsidiario de la antigua Ruta de la Seda. Además, utiliza las viejas relaciones de China con diferentes partes del mundo para justificar el abandono de la perspectiva regional y convertirse en una iniciativa global.
Al evocar los vínculos históricos con los países árabes, africanos y latinoamericanos, China está globalizando su discurso y su presencia. El discurso de la IFR ha sido un catalizador para la participación china en los foros internacionales, ya que ha proporcionado un marco común para la presentación de sus intereses y prioridades. Por tanto, el discurso de la IFR es un discurso globalizador y, simultáneamente, promueve conceptos y soluciones alternativos que China fomenta para las relaciones internacionales.
Durante el periodo de los discursos analizados (2013-2021), el entorno internacional cambió. El ascenso de China como potencia internacional global en las áreas tecnológica y económica trajo nuevas preocupaciones a otras potencias, en particular a Estados Unidos. Asimismo, la pandemia de COVID-19 no cambió el discurso de China respecto a la IFR, de hecho, como se analizó en los discursos del volumen IV, se reforzó dicha iniciativa como solución ante dicho desafío.
Al mismo tiempo, la guerra en Ucrania ha desafiado a los Estados a posicionarse en el orden internacional, lo que podría impactar directamente en las relaciones bilaterales y multilaterales de China, ahora que es un actor principal en el sistema internacional. Además de la situación internacional, China también se ocupa de cuestiones internas que podrían resultar en el ajuste de la convergencia entre la política interna y la exterior (Pendery, 2020). Sin embargo, el discurso globalizador de la IFR tiende a mantener y apoyar las ambiciones globalizadoras de China.










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