Introducción
No existe ninguna evidencia de que la vasectomía altere los mecanismos de la erección, ni tampoco que tenga un impacto negativo en las restantes fases de la respuesta sexual masculina. En este sentido, la mayoría de las publicaciones coinciden en su efecto neutral sobre la función sexual del hombre, sin embargo, continúa representando una gran preocupación para algunos de ellos y sus parejas la incertidumbre sobre el potencial efecto del procedimiento en la esfera sexual.1,2,3,4
Es importante destacar que muy pocos estudios han valorado la frecuencia coital y la función sexual de los hombres sometidos a vasectomía mediante el empleo de cuestionarios validados.
El objetivo de este trabajo es evaluar la función eréctil antes y después de la vasectomía mediante el empleo del dominio de la función eréctil del Índice Internacional de Función Eréctil, IIEF-6, por sus siglas en inglés.
Material y método
Se analizaron 121 pacientes a quienes se les practicó una vasectomía bilateral en el Sanatorio Trinidad Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires, Argentina, durante el periodo comprendido entre diciembre de 2020 y diciembre de 2022. Se incluyeron en el análisis los sujetos que cumplieron con los controles rutinarios presenciales además de evaluaciones personales o telefónicas cada 3-6 meses, realizaron al menos un espermograma y contestaron las preguntas del IIEF-6 antes y después del procedimiento quirúrgico.
Todos los pacientes realizaron una evaluación preoperatoria básica, se les instruyó sobre la técnica, otras alternativas y las potenciales complicaciones. Firmaron además, en presencia del cirujano, un consentimiento informado. La totalidad de los procedimientos fue realizada por el mismo equipo médico.
Para evaluar la función sexual y el dominio de la función eréctil, se empleó el Índice Internacional de Función Eréctil (IIEF), utilizando las preguntas 1-5 y 15. El cuestionario fue administrado un mes antes y entre 4-12 meses después de la cirugía. El IIEF 6 se considera normal con una puntuación de 26 o más sobre un total de 30 puntos, con valores inferiores se interpreta que el paciente presenta diferentes grados de disfunción eréctil.
Se realizó una evaluación de todos los pacientes y del subgrupo de sujetos con más de un año de seguimiento.
En el análisis estadístico se aplicaron variables de cálculo para considerar una significancia con una p≤ 0.1 y un intervalo de confianza del 95%.
Resultados
Un total de 121 vasectomías fueron realizadas en un periodo de 24 meses, de las cuales 31 procedimientos (25.6%) no fueron considerados para el análisis por no cumplir con los criterios de inclusión tales como tiempo mínimo requerido de seguimiento (tres meses), o no haber realizado alguno de los procedimientos del estudio (control rutinario, confección de cuestionarios (IIEF) o espermograma posoperatorio), quedando un total de 90 cirugías evaluables, con un rango de seguimiento de cuatro a quince meses.
La edad promedio de la población estudiada fue de 38.9 años, con un rango de 23 a 60.
En la tabla 1 se informan los resultados de los datos personales y vinculados a la sexualidad.
Tabla 1 Datos personales, demográficos y relacionados con la sexualidad
| N=90 | |
|---|---|
| Orientación | 100% heterosexuales |
| Pareja | 86.6% pareja estable |
| 13.3% sin pareja estable | |
| Nivel de estudio | 7.7% educación inicial |
| 71.1% educación media | |
| 21.1% universitarios | |
| Hijos | 6.6% sin hijos |
| 80 % 1-3 hijos | |
| 13.3% 4 hijos o mas | |
| Motivo de elección de la cirugía | 91,1% planificación familiar |
| 8.8% por indicación médica de suspensión método primario | |
Los métodos anticonceptivos empleados previo a la cirugía (dispositivos de barrera, anticonceptivos orales, coito interrumpido, entre otros) fueron utilizados por los pacientes hasta obtener un espermograma con azoospermia o menos de 100 000 espermatozoides inmóviles.
Los sujetos habían estado considerando la vasectomía durante un promedio de 19.8 meses (rango 1-120) y manifestaron estar seguros de su decisión. El 45.5% (41/90) de los pacientes tomaron la decisión en menos de un año.
Todos los pacientes completaron el cuestionario de seis preguntas correspondientes al dominio de la función eréctil del Índice Internacional de Función Eréctil (IIEF-6) un mes antes de la cirugía y al menos cuatro meses después del procedimiento.
El cuestionario IIEF-6 fue respondido por el paciente a solas, sin interferencia de terceros (acompañantes) ni del médico tratante, para evitar influencias en las respuestas seleccionadas.
Solo seis pacientes presentaban disfunción eréctil de acuerdo con el IIEF-6 (puntaje inferior o igual a 25) previo a la cirugía, el resto de los sujetos obtuvieron una puntuación del IIEF entre 26-30, valor considerado como normal, acorde a lo mencionado en material y método. La puntuación media del IIEF-6 antes y después de la cirugía fue de 28.53 y 28.60 respectivamente, lo cual no representa una diferencia significativa (p≥0.1).
Si se analiza el subgrupo de pacientes con un seguimiento mayor a 1 año (31/90) tampoco se observan diferencias en el IIEF administrado a los 4 y 12 meses, con una media para ambos de 28.60 (p≥0.1).
Seis pacientes (6.6%) presentaron un IIEF-6 anormal previo a la cirugía con una media de 21.66. Si se analiza exclusivamente este subgrupo se observa una puntuación media posoperatoria de 23.16. Si bien estos valores podrían interpretarse como una mejora de la función eréctil, una muestra tan pequeña no permite sacar conclusiones estadísticas.
Al considerar la frecuencia coital durante las últimas cuatro semanas, el número de encuentros sexuales promedio de los participantes del estudio en la visita previa a la vasectomía fue de 7.4 relaciones/mes (rango de 2-16). Después de la cirugía hubo un ligero aumento no significativo de la frecuencia con una media de 7.6 relaciones/mes (rango 4-12) (p≥0.1). Iguales resultados se obtienen al analizar el subgrupo de pacientes con un seguimiento mayor a 12 meses (7.4 pre versus 7.6 pos).
Discusión
Si bien la mayoría de las revisiones sistemáticas y los metaanálisis han demostrado que la vasectomía no afecta negativamente la función eréctil o sexual global ni la mejora, a muchos pacientes les preocupa si la calidad de su vida sexual puede verse afectada después de la cirugía. Mohamad et al., concluyen que la razón principal para la contracepción quirúrgica femenina en lugar de la vasectomía fue debido a la preocupación de la pareja hombre por el impacto en su función sexual.1,2,3,4
La mayoría de las publicaciones coinciden en el efecto neutral de la vasectomía, sin embargo varios estudios realizados en la década de 1980 mostraron que tenía un efecto positivo en los pacientes, mejorando su vida sexual.5,6 Los trabajos más recientes no observan en general cambios significativos en los dominios del Índice Internacional de Función Eréctil (IIEF).
En las series con mayor número de casos que estudiaron el impacto de la vasectomía no se utilizó ningún cuestionario validado específico, siendo el trabajo publicado por Bertero et al., el primero en emplear este tipo de herramientas. Precisamente estos autores reportan cambios significativos en las puntuaciones generales del IIEF y Arratia-Maqueo et al., reportan una mejora estadísticamente significativa en las preguntas vinculadas al orgasmo. En contraste, Dias et al., en su trabajo sobre el comportamiento sexual posvasectomía, describen que un 19% de los hombres manifestaron disminución del deseo. Mohamad et al., en su análisis sobre 76 parejas no informaron cambios significativos en los diferentes dominios del IIEF. En nuestro trabajo no hemos observado diferencias significativas en la función eréctil antes y después de la cirugía (IIEF6 28.53 y 28.60 respectivamente).4,7,8,9
Guo et al., demostraron que los hombres que se habían sometido a una vasectomía experimentaron más casos de contacto sexual por mes que los hombres que no se habían sometido a dicha cirugía. Según Bertero et al., los pacientes tienen una mayor frecuencia de relaciones sexuales después de someterse a la contracepción quirúrgica principalmente porque ya no tienen que preocuparse por la planificación familiar o un embarazo no deseado. En nuestro trabajo, el número de encuentros sexuales de los pacientes previo a la vasectomía fue de 7.4 relaciones/mes (rango de 2-16). Después de la cirugía hubo un ligero aumento no significativo de la frecuencia con una media de 7.6 relaciones/mes (rango 4-12). Hofmeyr et al., informan resultados similares. En la mayoría de las publicaciones los resultados no indicaron una diferencia significativa entre las medidas de antes y después con respecto a la frecuencia de las relaciones.8,10,11
Si bien las limitaciones de nuestro estudio incluyen el tamaño de muestra relativamente pequeño y la falta de seguimiento a largo plazo de los pacientes, el empleo de cuestionarios validados como herramienta de análisis contribuye al conocimiento sobre la repercusión real de la vasectomía en la vida sexual.










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