Introducción
En las últimas décadas, los estudios académicos sobre adaptación, retención y culminación de estudios superiores han ganado gran atención, debido a que analizan cuestiones cruciales en el ámbito educativo (Castaño et al., 2006; Chickering y Reisser, 1993; Munizaga et al., 2018; Pascarella y Terenzini, 2005; Rojas, 2008). La transición a la educación universitaria se considera una fase crucial en el desarrollo de los adolescentes, y está marcada por cambios personales e interpersonales significativos (Rodríguez, 2008: 10), ya que implica una transformación en sus estilos de vida, influenciada por el entorno universitario.
Según Munizaga et al. (2018), la educación secundaria y terciaria pueden ayudar al individuo a crear una experiencia laboral cualificada que contribuya al crecimiento económico. Este aspecto cobra especial relevancia al considerar que la adaptación y culminación de estudios superiores en jóvenes indígenas, afroecuatorianos y montubios pueden facilitar el abordaje de las demandas de crecimiento y bienestar en sus comunidades de origen.
Por lo anterior, en la presente investigación se ha trabajado con la población estudiantil de la Universidad San Francisco de Quito que se autoidentifica1 como indígena, afroecuatoriana y montubia. A lo largo de este artículo, se encontrará una discusión teórica sobre las nacionalidades y los pueblos2 de Ecuador, los factores involucrados en la adaptación a la educación superior, la metodología utilizada en la investigación, los resultados obtenidos, los nuevos hallazgos, y las conclusiones y reflexiones del tema en estudio.
La educación superior es un pilar fundamental para empoderar a los jóvenes ecuatorianos, especialmente a los integrantes de las nacionalidades y pueblos. Según Belaval (2007), la educación transformadora no sólo capacita a las personas para enfrentar desafíos individuales y colectivos, sino que también las empodera para actuar en su entorno. Sin embargo, a pesar de los avances normativos en Ecuador para garantizar el acceso a la educación para las nacionalidades y pueblos, existen profundas desigualdades en la práctica. El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEVAL, 2018) señala que estas disparidades persisten en términos de género, identificación étnica y nivel socioeconómico, lo cual refleja una brecha entre la legislación y la realidad educativa (Rodríguez, 2008). Cuji (2012) y Rodríguez (2008) subrayan la necesidad de un compromiso real del sistema educativo ecuatoriano para construir un entorno intercultural equitativo en la educación superior. Esto no sólo implica proporcionar acceso, sino también crear condiciones que apoyen la permanencia y el éxito académico de todos los estudiantes, independientemente de su origen étnico o cultural. Tomando en cuenta lo anterior, es crucial reconocer que el acceso a la educación superior debe ir acompañado por políticas educativas inclusivas y efectivas.
En este sentido, es necesario superar las barreras estructurales y socioeconómicas que enfrentan los estudiantes indígenas, afroecuatorianos y montubios. Esto requiere tanto la implementación adecuada de las normativas existentes como un esfuerzo concertado para transformar las prácticas educativas y promover un ambiente que valore y respete la diversidad de Ecuador. Por lo tanto, todas las partes interesadas, desde el gobierno hasta las instituciones educativas y la sociedad civil, deben trabajar en conjunto para asegurar que cada joven ecuatoriano tenga la oportunidad de acceder a la educación superior y de prosperar y contribuir a la sociedad.
Discusión teórica
En la sociedad occidental, se reconoce que América Latina está dentro de su ámbito, pero también se identifican sociedades que se resisten a la occidentalización o buscan descolonizar el pensamiento. En esa dinámica, el papel de la educación superior se considera crucial para asegurar un desarrollo sostenible con identidad, ya que impulsa la evolución socioeconómica y la competitividad (Chafla y Guadalupe, 2018). En los últimos 15 años, la educación superior en América Latina ha experimentado un notable crecimiento, con un aumento significativo en la tasa de matriculación y una mayor inclusión de estudiantes de grupos minoritarios y de entornos socioeconómicos bajos y medios (Ferreyra et al., 2017). Sin embargo, estos “nuevos estudiantes” enfrentan desafíos en su adaptación a la vida universitaria (Fernández Lamarra y Pérez Centeno, 2016). Por ello, es importante aproximarse a este proceso desde la perspectiva de los estudiantes indígenas, afroecuatorianos y montubios para comprender sus experiencias y los mecanismos que utilizan para enfrentar estas complicaciones. Los obstáculos de adaptación universitaria, según Fernández Lamarra y Pérez Centeno (2016), pueden incluir barreras socioeconómicas, culturales y lingüísticas que impactan su integración y éxito académico en el contexto universitario, por lo que es crucial explorar cómo los estudiantes indígenas, afroecuatorianos y montubios experimentan estos desafíos y qué estrategias utilizan para enfrentarlos. Esto no sólo proporciona una comprensión más profunda de sus vivencias académicas, sino que también revela los mecanismos de adaptación que pueden ser clave para apoyar su trayectoria universitaria. Por ello, esta investigación se ha enfocado en cinco unidades de análisis, compuestas por cinco tipos de adaptación que los estudiantes pueden experimentar durante su transición a la vida universitaria.
La adaptación universitaria en el área personal se refiere al ajuste emocional y psicológico del estudiante a la nueva situación académica y social. La adaptación universitaria en el área recursos de aprendizaje evalúa la percepción del estudiante en relación con la práctica de hábitos de trabajo, organización del tiempo, uso de la biblioteca y otros recursos de aprendizaje. La adaptación universitaria en el área institucional evalúa los intereses de los estudiantes participantes hacia la universidad, sus deseos de continuar los estudios, y los conocimientos y percepciones sobre la calidad de los servicios y estructuras existentes en la institución. La adaptación universitaria en el área carrera universitaria evalúa la adaptación a la carrera de pregrado, al proyecto vocacional y a las perspectivas de la carrera. Finalmente, la adaptación universitaria en el área interpersonal evalúa la relación con pares en general y relaciones significativas, así como aspectos relativos al involucramiento en actividades extracurriculares (Almeida et al., 1998; Almeida et al., 1999). Este trabajo puede servir de referente para futuras investigaciones que analicen el desarrollo profesional y personal de estos estudiantes y su contribución a sus comunidades y a la sociedad.
Metodología
Diseño de investigación
Esta investigación utilizó métodos cualitativos y cuantitativos. Los resultados, a su vez, se complementaron mediante la triangulación de datos de varias fuentes, tales como resultados cuantitativos de la escala de Likert y las respuestas cualitativas de entrevistas y grupos focales. Las técnicas cualitativas, como las entrevistas y los grupos focales, permitieron profundizar en las experiencias y perspectivas de los estudiantes, y obtener una comprensión aún más completa y detallada.
En la investigación desarrollada con los estudiantes de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) -indígenas (74%), afroecuatorianos (21%) y montubios (5%)-, la comprensión integral no se limitó únicamente a las experiencias académicas de los estudiantes. Se buscaba abarcar todas las dimensiones de la vida universitaria, incluyendo aspectos sociales, emocionales, culturales y personales que influyen en la adaptación y retención de los estudiantes pertenecientes a grupos étnicos. Para la comprensión integral, se incluyeron las experiencias y realidades que enfrentan los estudiantes en su proceso de adaptación a la vida universitaria.
Participantes
La investigación se realizó con los estudiantes del Programa de Diversidad Étnica (PDE) de la USFQ, con rangos de edad de entre 21 y 24 años. Precisamente, en esa edad comienza a configurarse la identidad. Es decir, se trabajó con un grupo etario que toma decisiones según el análisis y el autocontrol. La población participante proviene de 17 pueblos del país y estuvo conformada por 504 estudiantes matriculados hasta diciembre de 2021. Sólo se trabajó con 362 estudiantes (83%) del PDE. Todos ellos firmaron el consentimiento informado y accedieron voluntariamente a formar parte de la investigación. El 44% de la población estuvo integrada por mujeres y el 56% por hombres.
Los grupos focales facilitaron la discusión y el intercambio de experiencias entre los participantes. En concreto, fueron integrados de la siguiente manera: en el grupo focal 1, los estudiantes activos con equidad de género y representación indígena, afroecuatoriana y montubia; en el grupo focal 2, los graduados con equidad de género y representación indígena, afroecuatoriana y montubia; en el grupo focal 3, los jóvenes que se retiraron y no han reingresado en los últimos 5 años; en el grupo focal 4, el personal administrativo que trabaja directamente con los estudiantes indígenas, afroecuatorianos y montubios; en el grupo focal 5, las autoridades de la universidad que trabajan con los estudiantes indígenas, afroecuatorianos y montubios, y en el grupo focal 6, los padres y madres de familia.
Instrumentos y técnicas de recolección de la información
Esta investigación utilizó una serie de instrumentos y técnicas de recolección de información, como entrevistas a las autoridades de la universidad y grupos focales, lo que permitió entender las interacciones y comportamientos de los participantes en el entorno universitario. Además, se aplicó el cuestionario desarrollado en la escala de Likert que, de acuerdo con Vildósola (2009), es una forma de evaluar la adaptación de los estudiantes a la vida universitaria. La herramienta consiste en preguntas cerradas que se responden con una escala de puntos muy utilizada en este contexto.
Con base en esta información, se utilizó el Cuestionario de Vivencias Académicas en su versión reducida (QVA-r), desarrollado por Almeida et al. (1999). Es de tipo autoinforme y sirve para evaluar las experiencias y comportamientos de los estudiantes dentro del entorno universitario. Su estructura abarca cinco dimensiones: personal, interpersonal-social, institucional, carrera universitaria y los recursos de aprendizaje universitarios. Consta de sesenta ítems que se responden utilizando una escala (desde uno, que indica total desacuerdo, hasta cinco, que indica total acuerdo) (Aquino et al., 2013). Además, se realizó una adaptación del instrumento, que dio como resultado baremos por área y población para poder interpretar la puntuación directa y transformarla en puntuación de una escala. Así, se determinó la posición que ocupa la puntuación directa (y, por tanto, la persona que la obtiene) en relación con la población en estudio.
Resultados
Los resultados muestran que la adaptación de los estudiantes universitarios a las demandas académicas y el acceso a los recursos de aprendizaje son procesos complejos que están influenciados por múltiples factores. En el escenario del PDE de la USFQ, los estudiantes enfrentan desafíos adicionales sobre su identidad cultural y su situación socioeconómica; estas situaciones son propiciadas por su contexto de vida, al formar parte de las nacionalidades y pueblos de Ecuador.
Adaptación universitaria en el área personal
Los tres grupos muestran puntuaciones similares; es decir, la mitad de las puntuaciones están por encima, y la otra mitad, por debajo de los datos obtenidos (Tabla 1).
Tabla 1 Puntuaciones directas y desviación estándar - área de adaptación personal
| Población |
Medias- promedios |
Medianas |
Desviación estándar |
|---|---|---|---|
| Indígenas | 37.37 | 38.000 | 11.17910 |
| Afroecuatorianos | 35.71 | 37.000 | 11.07528 |
| Montubios | 35.61 | 38.000 | 10.20461 |
Fuente: elaboración propia.
Los resultados de desviación estándar sugieren que los tres grupos presentan una dispersión similar de las puntuaciones en la adaptación a la vida universitaria (Tabla 1). A pesar de las similitudes encontradas en los niveles de adaptación personal, se evidencian diferencias significativas en términos de cultura, costumbres, raíces, historia y cosmovisión. Durante las interacciones con los participantes, se constató que cada uno posee una identidad única; sin embargo, los datos cuantitativos revelan que los tres grupos enfrentan dificultades similares para adaptarse en el ámbito personal dentro de la universidad (Tabla 2).
Tabla 2 Resumen de resultados de adaptación universitaria por autoidentificación étnica en el área personal
|
Estadísticas en el área personal de indígenas,
afroecuatorianos y montubios | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Indígena | Afroecuatoriano | Montubio | |||
| No. | Válidos | 269 | 76 | 18 | |
| No válidos | 0 | 0 | 0 | ||
| Media | 37.3680 | 35.7105 | 35.6111 | ||
| Mediana | 38.0000 | 37.0000 | 38.0000 | ||
| Desv. estándar | 11.17910 | 11.07528 | 10.20461 | ||
| Mínimo | 13.00 | 13.00 | 18.00 | ||
| Máximo | 37.37 | 38.000 | 11.17910 | ||
| Percentiles | 25 | 30.0000 | 30.0000 | 26.0000 | |
| 50 | 38.0000 | 37.0000 | 38.0000 | ||
| 75 | 43.0000 | 43.0000 | 42.7500 | ||
Fuente: elaboración propia.
La comparación de los tres grupos muestra que tienen una mediana similar (~°40), lo cual sugiere que la centralidad es comparable entre los grupos (Gráfica 1). Sin embargo, la dispersión varía, siendo más amplia en los indígenas, lo que podría indicar una mayor diversidad interna en ellos. El valor atípico en los afroecuatorianos sugiere que hay estudiantes con valores significativamente diferentes, lo que podría requerir una investigación adicional para comprender mejor las causas. Es decir, las diferencias en la dispersión y la presencia de valores atípicos proporcionan una visión matizada de cómo el área de adaptación “personal” varía entre los grupos.
Adaptación universitaria en el área de recursos de aprendizaje y estudios
Las medidas de tendencia central para los tres grupos son similares. Esto se refleja en los promedios de 42.52, 42.59 y 43.44, respectivamente (Tabla 3). Además, la mediana coincide exactamente (43). Sin embargo, se nota una leve diferencia en la dispersión de la media (desviación estándar): 5.60 indígenas, 6.60 afroecuatorianos y 4.78 montubios (Tabla 3).
Tabla 3 Resumen de resultados de adaptación universitaria en el área recursos de aprendizaje y estudio de indígenas, afroecuatorianos y montubios
| Estudio / Recursos de aprendizaje | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Indígena | Afroecuatoriano | Montubio | |||
| No. | Válidos | 269 | 76 | 18 | |
| No válidos | 0 | 0 | 0 | ||
| Media | 42.5242 | 42.5921 | 43.4444 | ||
| Mediana | 43.0000 | 43.0000 | 42.5000 | ||
| Desv. estándar | 5.59820 | 6.60339 | 4.87759 | ||
| Mínimo | 27.00 | 24.00 | 36.00 | ||
| Máximo | 59.00 | 56.00 | 54.00 | ||
| Percentiles | 25 | 39.0000 | 38.0000 | 39.7500 | |
| 50 | 43.0000 | 43.0000 | 42.5000 | ||
| 75 | 46.0000 | 47.0000 | 48.0000 | ||
Fuente: elaboración propia.
Los recursos de aprendizaje están vinculados a la relación entre las habilidades individuales y el entorno educativo de una persona. En este sentido, Bourdieu y Passeron (1996) señalaron que el capital cultural y el habitus en el que se desarrollan dentro del ámbito universitario determinan los recursos de aprendizaje que los estudiantes podrían adquirir, necesitar y utilizar.
En la Gráfica 2 se observa que las medianas son similares entre los grupos (~40-45), lo que indica una centralidad comparable. El rango intercuartílico (IQR) es similar, lo que sugiere que la mayoría de los datos están concentrados en un rango similar. Sin embargo, la dispersión de los datos es mayor en los indígenas, lo cual plantea una mayor variabilidad en los recursos de aprendizaje, en comparación con los otros dos grupos. Los valores atípicos en los grupos afroecuatoriano e indígena indica que hay individuos con condiciones significativamente diferentes al resto del grupo. El grupo montubio muestra menor dispersión, lo que podría interpretarse como mayor homogeneidad en el acceso y percepción de adaptación en el área de recursos de aprendizaje. Es decir, aunque las medianas son similares, existen diferencias en la variabilidad y la presencia de valores atípicos. Estas diferencias pueden tener implicaciones para las políticas educativas y el desarrollo de estrategias para abordar las necesidades de cada grupo. Los hallazgos indican la necesidad de considerar tanto la centralidad como la dispersión para comprender plenamente las condiciones de estudio y la adaptación en el uso de los recursos de aprendizaje entre los diferentes grupos.
Adaptación universitaria en el área institucional
Se observan pequeñas diferencias en los niveles de adaptación promedio entre los tres grupos (indígenas, 34.72; afroecuatorianos, 33.82, y montubios, 36.0). La dispersión también muestra ligeras diferencias (4.27, 5.64 y 3.67, respectivamente): hay más dispersión en los afroecuatorianos que en los indígenas y montubios. La mediana sigue un patrón similar entre los tres grupos, con resultados de 35.0, 34.0 y 36.0, respectivamente (Tabla 4). La adaptación institucional se refiere al sentido de pertenencia del estudiante hacia la universidad, que se manifiesta en su interés por la institución, la valoración de su infraestructura y servicios de apoyo académico, y el deseo de completar la carrera elegida (CMES, 2009). Según los resultados cuantitativos, los indígenas, afroecuatorianos y montubios muestran puntuaciones bajas, lo que sugiere que están moderadamente adaptados a la universidad en términos institucionales, una variable crucial para la retención y culminación de la carrera.
Tabla 4 Resumen de resultados de adaptación universitaria en el área institucional de indígenas, afroecuatorianos y montubios
| Estudio / Recursos de aprendizaje | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Indígena | Afroecuatoriano | Montubio | |||
| No. | Válidos | 269 | 76 | 18 | |
| No válidos | 0 | 0 | 0 | ||
| Media | 34.7212 | 33.8289 | 36.0000 | ||
| Mediana | 35.0000 | 34.0000 | 36.0000 | ||
| Desv. estándar | 4.27160 | 5.63652 | 3.67823 | ||
| Mínimo | 22.00 | 17.00 | 27.00 | ||
| Máximo | 45.00 | 45.00 | 41.00 | ||
| Percentiles | 25 | 32.0000 | 30.0000 | 33.0000 | |
| 50 | 35.0000 | 34.0000 | 36.0000 | ||
| 75 | 38.0000 | 39.0000 | 38.7500 | ||
Fuente: elaboración propia.

Fuente: elaboración propia.
Gráfica 3 Dispersión de los resultados de adaptación universitaria por autoidentificación étnica en el área institucional
Las medianas son cercanas entre los tres grupos (~°35). Además, todos tienen un rango de datos extendido de manera similar, pero con diferentes grados de dispersión. La dispersión de los datos es mayor en el grupo indígena, lo que sugiere una mayor variabilidad en la adaptación universitaria en esta área en comparación con los otros grupos. El grupo montubio muestra la menor dispersión, lo que podría interpretarse como una mayor homogeneidad en los datos. El valor atípico en el grupo indígena indica que algunos estudiantes perciben condiciones institucionales significativamente diferentes al resto del grupo. Todo esto sugiere que, aunque las medianas son similares entre los tres grupos, existen diferencias notables en la variabilidad y la presencia de valores atípicos. El grupo indígena muestra mayor dispersión, lo que implica mayor diversidad en las experiencias o condiciones institucionales.
Adaptación en el área carrera universitaria
En la unidad de análisis que evalúa la adaptación de los estudiantes a su carrera universitaria, su proyecto vocacional y las perspectivas relacionadas con su elección académica, se analizan diversos aspectos, como la elección del tipo de carrera, las trayectorias escolares que influyen en dicha decisión, las experiencias de los estudiantes en relación con su proyecto vocacional, y las perspectivas futuras de su carrera. Dicha unidad de análisis examina factores que pueden influir en la adaptación de los estudiantes a su entorno académico, como su autoidentificación étnica, sus experiencias previas en la educación formal, sus aspiraciones profesionales y las expectativas familiares y comunitarias. Con esta aproximación, se busca comprender cómo los estudiantes se desenvuelven en su vida universitaria en relación con la carrera que han elegido y cómo estas experiencias impactan en su adaptación y éxito académico.
En promedio, los niveles de adaptación son similares para los tres grupos; la media es: 47.23, 47.81 y 48.17, respectivamente (Tabla 5). Asimismo, la mediana también refleja una similitud, siendo de 48.0, 49.0 y 48.0. Las dispersiones son similares para indígenas y afroecuatorianos; para los montubios, están más concentradas (4.87). En el contexto de las carreras universitarias, es esencial comprender la relación directa entre este ámbito y los conceptos de capital social y cultural que plantean Bourdieu y Passeron (1996). Estos autores sostienen que la elección de la carrera universitaria está influenciada por la transición académica que los estudiantes experimentan desde la primaria hasta la finalización de sus estudios de bachillerato. Como se dijo antes, el capital social es crucial en el acceso a la educación superior, ya que cada institución tiene requisitos específicos en términos de conocimientos y habilidades.
Tabla 5 Resumen de resultados de adaptación universitaria de área carrera de los estudiantes indígenas, afroecuatorianos y montubios
| Estudio / Recursos de aprendizaje | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Indígena | Afroecuatoriano | Montubio | |||
| No. | Válidos | 269 | 76 | 18 | |
| No válidos | 0 | 0 | 0 | ||
| Media | 47.2342 | 47.8158 | 48.1667 | ||
| Mediana | 48.0000 | 49.0000 | 48.0000 | ||
| Desv. estándar | 6.18745 | 7.45423 | 4.87792 | ||
| Mínimo | 29.00 | 27.00 | 39.00 | ||
| Máximo | 59.00 | 61.00 | 55.00 | ||
| Percentiles | 25 | 43.0000 | 43.2500 | 44.7500 | |
| 50 | 48.0000 | 49.0000 | 48.0000 | ||
| 75 | 52.0000 | 53.0000 | 52.2500 | ||
Fuente: elaboración propia.
Bourdieu (2003) explica que el capital social, cultural y económico comparte habilidades, conocimientos y destrezas de cada individuo, lo que influye en su éxito o fracaso en una carrera específica. Esto lleva a muchos estudiantes a cambiar de carrera en función de sus recursos culturales y sociales.
La Gráfica 4 revela varias similitudes y diferencias en el área de adaptación a la carrera en la cual el estudiante se encuentra registrado. Las medianas son cercanas (45-50), lo que indica una centralidad comparable de la variable entre los grupos.

Fuente: elaboración propia.
Gráfica 4 Dispersión de los resultados de adaptación universitaria por autoidentificación étnica en el área carrera
El IQR es similar, lo cual sugiere que la mayoría de los datos están concentrados en un rango similar. Se muestran diferencias en la dispersión de los datos: es mayor en el grupo indígena y afroecuatoriano en comparación con el montubio; esto permite suponer una mayor variabilidad en la adaptación a las carreras registradas. El valor atípico del grupo afroecuatoriano indica que hay individuos con condiciones significativamente diferentes al resto. En el grupo montubio se observa la menor dispersión, lo que podría interpretarse como una mayor homogeneidad en sus datos. Es decir, aunque las medianas son similares en los tres grupos, existen diferencias notables en la variabilidad y la presencia de valores atípicos.
Adaptación universitaria en el área interpersonal
Los tres grupos muestran un comportamiento similar: la media es 41.05, 40.60 y 41.44; y la mediana, 41.0, 50.0 y 43.0, respectivamente. La dispersión de los datos es similar entre los tres grupos: 6.58, 7.51 y 9.64, respectivamente. Los montubios muestran mayor dispersión (Tabla 6). En la investigación cuantitativa, se observa que los resultados son similares en los tres grupos, ya que indican una adaptación intermedia en el ámbito interpersonal.
Tabla 6 Resumen de resultados de adaptación universitaria en el área interpersonal
| Datos estadísticos en el área interpersonal de indígenas, afroecuatorianos y montubios | ||||||
|---|---|---|---|---|---|---|
|
Pueblo originario |
Indígena | Afroecuatoriano | Montubio | |||
| No. | Válidos | 0 | 269 | 76 | 18 | |
| No válidos | 1 | 0 | 0 | 0 | ||
| Media | 41.0520 | 40.6053 | 41.4444 | |||
| Mediana | 41.0000 | 41.5000 | 43.0000 | |||
| Desv. estándar | 6.58336 | 7.51191 | 9.64806 | |||
| Mínimo | 23.00 | 23.00 | 25.00 | |||
| Máximo | 59.00 | 57.00 | 57.00 | |||
| Percentiles | 25 | 37.0000 | 34.0000 | 34.2500 | ||
| 50 | 41.0000 | 41.5000 | 43.0000 | |||
| 75 | 45.5000 | 46.0000 | 48.5000 | |||
Fuente: elaboración propia.
En la Gráfica 5 se observan similitudes en las medianas (40-50), esto indica una centralidad comparable entre los tres grupos. El IQR es similar entre los afroecuatorianos e indígenas, sugiriendo una concentración de datos en rangos similares. Se advierte que el grupo montubio tiene una mediana más alta y muestra mayor variabilidad en comparación con los otros dos. Los valores atípicos en el grupo indígena indican que existen estudiantes con condiciones significativamente diferentes al resto, mientras el grupo afroecuatoriano tiene una dispersión moderada sin valores atípicos, lo que sugiere una distribución uniforme.

Fuente: elaboración propia.
Gráfica 5 Dispersión de los resultados de adaptación universitaria por autoidentificación étnica en el área interpersonal
Aunque las medianas son similares entre los grupos, existen diferencias notables en la variabilidad y la presencia de valores atípicos. El grupo montubio muestra mayor dispersión y una mediana más alta, lo cual indica una mayor diversidad y adaptación. El grupo indígena presenta una mayor variabilidad y valores atípicos, lo que sugiere una diversidad significativa. Estos hallazgos pueden tener implicaciones importantes para la creación de programas de mejoras relacionadas con las habilidades interpersonales y sociales en estos grupos. Para robustecer los resultados, se ha desarrollado un análisis correlacional por grupo identitario que se detalla a continuación.
La correlación del grupo afroecuatoriano (Tabla 7) revela relaciones significativas entre las variables. Se destacan los resultados en el área de adaptación personal, que muestran correlaciones negativas moderadas con todas las otras variables, lo cual indica mayores valores en las áreas de adaptación interpersonal/social, estudio/recursos de aprendizaje, carrera e institucional. Además, el área de adaptación a las habilidades interpersonal/social se correlaciona positiva y moderadamente con las de estudio/ recursos de aprendizaje, carrera e institucional, sugiriendo que mejores habilidades interpersonales están asociadas con mayor adaptación a esos tres ámbitos. El área estudio/recursos de aprendizaje tiene una correlación positiva fuerte con la de carrera, lo cual supone que a mayor adaptación en recursos de aprendizaje, mejor adaptación en carrera. La adaptación en esta última y en institucional está moderadamente correlacionada de manera positiva, lo que sugiere que a mayor adaptación en carrera, mayor en institucional.
Tabla 7 Correlación de los resultados en el grupo de estudiantes afroecuatorianos3
| Correlación Afroecuatorianos | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Área de adaptación | Personal |
Inter
personal- social |
Recursos de aprendizaje |
Carrera | Institucional |
| Personal | 1 | -0.31 | -0.51 | -0.48 | -0.27 |
| Interpersonal-social | -0.31 | 1 | 0.49 | 0.48 | 0.32 |
| Recursos de aprendizaje | -0.51 | 0.49 | 1 | 0.67 | 0.45 |
| Carrera | -0.48 | 0.48 | 0.67 | 1 | 0.47 |
| Institucional | -0.27 | 0.32 | 0.45 | 0.47 | 1 |
Fuente: elaboración propia.
Las correlaciones para el grupo montubio (Tabla 8) revelan varias significancias. El área de adaptación personal muestra una correlación negativa moderada con interpersonal/social, y negativa débil con estudio/recursos de aprendizaje y con carrera; es decir, a mayores valores en personal, menores valores en las otras. El área interpersonal/social se correlaciona fuertemente con estudio/recursos de aprendizaje y carrera, y moderadamente con institucional; esto sugiere que mejores habilidades interpersonales se asocian con el uso de los recursos de aprendizaje, una mejor posición en la carrera y mayor proceso de adaptación en el área institucional. El área estudio/ recursos de aprendizaje tiene una correlación positiva fuerte con carrera, y moderada con institucional, lo que implica que una mayor percepción de adaptación en recursos de aprendizaje se asocia con una percepción de mayor adaptación en carrera y en institucional. El área carrera muestra una correlación positiva fuerte con institucional, sugiriendo que a mayor adaptación en la primera, mayor adaptación en la segunda.
Tabla 8 Correlación de los resultados en el grupo de estudiantes montubios
| Correlación Montubios | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Área de adaptación | Personal |
Inter
personal- social |
Recursos de aprendizaje |
Carrera | Institucional |
| Personal | 1 | -0.46 | -0.29 | -0.19 | 0.06 |
| Interpersonal-social | -0.46 | 1 | 0.73 | 0.77 | 0.36 |
| Recursos de aprendizaje | -0.29 | 0.73 | 1 | 0.83 | 0.6 |
| Carrera | -0.19 | 0.77 | 0.83 | 1 | 0.64 |
| Institucional | 0.06 | 0.36 | 0.6 | 0.64 | 1 |
Fuente: elaboración propia.
Las correlaciones para el grupo indígena (Tabla 9) revelan que el área personal muestra correlaciones negativas moderadas con todas las demás, lo cual indica que a mayores valores en lo personal, menores en todas las restantes. El área interpersonal/ social establece una correlación moderadamente positiva con estudio/recursos de aprendizaje, carrera e institucional; es decir, mejores habilidades interpersonales se asocian con mayor adaptación a la carrera y a institucional. Estudio/recursos de aprendizaje tiene correlación positiva fuerte con carrera, y moderada con institucional, lo cual permite suponer que a mayor adaptación en el uso de recursos de aprendizaje, mayor en la carrera e institucional. La carrera muestra una correlación positiva moderada con la institucional, sugiriendo así que a mayor adaptación a la primera, mayor en la segunda.
Tabla 9 Correlación de los resultados en el grupo de estudiantes indígenas
| Correlación Indígenas | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Área de adaptación | Personal |
Inter
personal- social |
Recursos de aprendizaje |
Carrera | Institucional |
| Personal | 1 | -0.31 | -0.51 | -0.48 | -0.27 |
| Interpersonal-social | -0.31 | 1 | 0.49 | 0.48 | 0.32 |
| Recursos de aprendizaje | -0.51 | 0.49 | 1 | 0.67 | 0.45 |
| Carrera | -0.48 | 0.48 | 0.67 | 1 | 0.47 |
| Institucional | -0.27 | 0.32 | 0.45 | 0.47 | 1 |
Fuente: elaboración propia.
Hallazgos nuevos
Uno de los principales desafíos identificados en la investigación es la velocidad de adaptación a la rigurosidad académica de la universidad. Los estudiantes del PDE enfrentan una transición significativa desde sus experiencias educativas previas, y muchos de ellos experimentan dificultades para adaptarse a las nuevas demandas académicas. Los resultados muestran que quienes usan los recursos de aprendizaje disponibles, como las técnicas de estudio, la biblioteca y la gestión del tiempo, pueden mejorar su rendimiento académico y finalizar la carrera. Tomando en cuenta lo anterior, es fundamental el aporte de Daniel Mato (2021) en su dossier “Hacia la erradicación del racismo en la educación superior: tensiones y desafíos”, cuando indica que la adaptación a la educación superior de la población participante en la investigación representa un desafío significativo debido a las barreras estructurales y culturales a las que se enfrenta. Es decir, la adaptación a la vida universitaria no está solamente ligada al uso de o acceso a los servicios académicos, sino también a la procedencia de contextos educativos y sociales marginados, lo que puede impactar en la capacidad para adaptarse a la rigurosidad académica y a las exigencias culturales de la vida universitaria. Las experiencias educativas previas de los indígenas, afroecuatorianos y montubios, frecuentemente marcadas por la exclusión y la falta de acceso a recursos educativos adecuados, pueden generar dificultades en la transición hacia la vida universitaria, sobre todo a la hora de asimilar los métodos de enseñanza, los estándares de evaluación y las dinámicas sociales predominantes. Además, el racismo institucionalizado y las actitudes discriminatorias presentes en algunos espacios académicos pueden profundizar estas dificultades, afectando negativamente en su autoestima, motivación y sentido de pertenencia. Lo anterior subraya la importancia de reconocer las barreras iniciales que enfrentan estos estudiantes y de proporcionar el apoyo necesario para navegar y prosperar en un entorno académico que puede no estar inicialmente alineado con sus experiencias previas.
La adaptación adecuada al contexto universitario se refiere a la capacidad de los estudiantes para integrarse de manera satisfactoria, enfrentando y superando los desafíos que se presentan. Implica no sólo la capacidad de sobrevivir en ese ambiente, sino también de prosperar y desarrollarse académica, social y emocionalmente. Para los indígenas, afroecuatorianos y montubios, supone ajustarse a las exigencias académicas y sentirse parte de la comunidad universitaria, manteniendo su identidad cultural, estableciendo relaciones positivas con sus pares y docentes, accediendo al apoyo institucional y enfrentando los desafíos específicos de su origen étnico. Todo esto se traduce en un desempeño académico satisfactorio, una sensación de pertenencia y bienestar, en la capacidad de superar obstáculos y mantener la motivación para completar los estudios. Es un proceso dinámico que involucra tanto la capacidad de ajustarse a las demandas del entorno universitario como la de mantener la propia identidad y valores culturales.
La investigación revela desafíos significativos en la población participante que enfrenta retos al ingresar a entornos académicos dominados por paradigmas eurocéntricos. Valladares y Olivé (2015), en su crítica a las estructuras educativas, señalan cómo éstas perpetúan la hegemonía cultural y excluyen los saberes y experiencias no occidentales. Esta exclusión no sólo afecta a la identidad cultural de los estudiantes, sino que también obstaculiza su pleno desarrollo académico y personal dentro de la universidad. Daniel Mato, por su parte, al analizar el racismo en la educación superior, destaca cómo las instituciones deben adaptarse para acoger la diversidad étnica y cultural, promoviendo políticas inclusivas que reconozcan y respeten las diferencias (Mato, 2021). De acuerdo con los resultados, los estudiantes no se perciben adaptados ni forman parte del mundo académico al que asisten; pese a ello, tienen claro su objetivo de mantenerse y culminar sus estudios. Esto evidencia la influencia de las características personales de resiliencia y empoderamiento de los estudiantes participantes en la investigación.
En este contexto, Walter Mignolo teoriza sobre la colonialidad del saber y la necesidad de un decolonial turn en la educación, argumentando que la epistemología dominante impuesta desde Occidente continúa marginando formas alternativas de conocimiento (Mignolo, 2000). Estas teorías subrayan la urgencia de reformular los programas educativos y las normativas institucionales para que no sean los estudiantes quienes se ajusten a un modelo educativo eurocentrista, sino que sean las instituciones las que se flexibilicen y descolonicen para incluir y valorar plenamente la diversidad cultural y étnica presente en Ecuador y en la región. Los indígenas, afroecuatorianos y montubios, al enfrentarse a esta realidad, experimentan una transición académica y cultural compleja. La adaptación exitosa no sólo implica aprender los contenidos académicos, sino también mantener su identidad cultural y enfrentar los estereotipos y prejuicios arraigados en el sistema educativo.
Es crucial que las universidades ecuatorianas implementen programas de apoyo específico, como tutorías interculturales y espacios de diálogo inclusivo que faciliten esta transición y promuevan un ambiente de respeto y valoración de la diversidad étnica y cultural. En esta investigación, esas carencias se subsanan porque la USFQ cuenta con el PDE, que busca reducir las brechas académicas y acompañar a los estudiantes en la vida universitaria. La integración de las perspectivas planteadas anteriormente resalta la necesidad de transformaciones profundas en las instituciones educativas para garantizar la igualdad de oportunidades y el desarrollo integral de todos los estudiantes, independientemente de su origen étnico o cultural. Esta integración no sólo enriquece el panorama académico y epistemológico, sino que también contribuye a la construcción de sociedades más justas y equitativas, donde la diversidad sea vista como un activo fundamental para el progreso y la inclusión social.
Otro desafío importante identificado es la adaptación a la cultura y las costumbres de la universidad. Los estudiantes del PDE tienen una fuerte conexión con sus raíces culturales y su cosmovisión, a tal punto que muchos de ellos experimentan una sensación de traición o conflicto al adaptarse a una nueva cultura y realidad. Mato (2017) describe este conflicto cuando señala que la adaptación puede ser vista como un proceso complejo, en el cual los estudiantes indígenas y afrodescendientes deben negociar entre mantener su identidad cultural y adaptarse a las normas y expectativas académicas de la universidad. Por lo tanto, es fundamental que el proceso de adaptación se produzca junto con una revaloración de sus orígenes y no con una imposición de otra cultura y realidad en la que se eliminen o minimicen sus raíces. El autor sostiene que, para lograr una adaptación efectiva y respetuosa, las instituciones educativas deben considerar cómo integrar y valorar las identidades culturales de los estudiantes, permitiendo así un desarrollo académico y personal más equilibrado.
Los resultados de la investigación muestran, además, que la situación socioeconómica de los estudiantes del PDE influye en su adaptación y éxito académico. La mayoría de ellos provienen de familias de bajos ingresos, y muchos dependen de becas académicas para financiar sus estudios. Según datos recopilados con los participantes, 180 familias viven cada mes con menos de 400 dólares estadounidenses, un rubro menor al salario básico unificado establecido en Ecuador hasta 2021; mientras que 182 familias viven con un salario superior al mínimo. Por lo tanto, el acompañamiento mediante el acceso a becas académicas y la formación en técnicas de estudio, hábitos y estrategias de aprendizaje es fundamental para su éxito académico (Instituto Nacional de Estadística y Censos [INEC], 2014).
La investigación también tomó en cuenta la variable demográfica de la generación familiar que ha cursado y completado estudios en educación superior, lo cual es crucial para entender el contexto educativo de los estudiantes. Según los hallazgos de diversos investigadores, como Mato (2017), la primera generación que accede a la educación superior enfrenta desafíos únicos debido a la falta de capital cultural acumulado por generaciones anteriores. Este grupo, compuesto por 51% de la población participante, a menudo experimenta dificultades para navegar por las complejidades académicas y sociales de la vida universitaria. Por otro lado, la segunda generación que accede a la educación superior representa 40% y tiene un contexto familiar más relacionado con los procesos y exigencias universitarias, lo cual puede darle ventaja adaptativa. En contraste, la tercera generación, compuesta por 9% de la población participante, muestra una menor presencia en la educación superior, posiblemente debido a factores socioeconómicos o culturales que limitan su acceso. Estos hallazgos subrayan la importancia de políticas y programas educativos que apoyen adecuadamente a estudiantes de primera generación, ofreciendo recursos y orientación que faciliten su integración y éxito académico en el ámbito universitario.
Los resultados de la investigación demuestran que la adaptación no necesariamente influye en la retención y culminación de los estudios superiores. Existen otros factores, entre los que se encuentran la constancia, la tenacidad, la imaginación, la creatividad, y el deseo de reivindicación de la historia de vida personal y comunitaria de los estudiantes. En esa línea, Mato (2008) indica que la constancia y la tenacidad son características clave que pueden influir positivamente en la perseverancia académica de estos estudiantes, a pesar de los desafíos contextuales y estructurales que enfrentan. Además, Mato (2008) señala que la imaginación y la creatividad juegan un papel crucial al permitir a los estudiantes reinterpretar y reivindicar su historia personal y comunitaria dentro del contexto educativo superior, fortaleciendo así su identidad y sentido de pertenencia. Estos elementos, junto con el deseo de superación y la valoración de la propia historia, pueden actuar como motores poderosos que impulsen a los estudiantes de pueblos y nacionalidades a perseverar y alcanzar sus metas académicas, incluso en entornos universitarios que a menudo no están diseñados para reconocer y valorar plenamente sus experiencias culturales y personales. En consecuencia, es esencial considerar estos factores adicionales al analizar los procesos de retención y culminación de estudios superiores entre pueblos y nacionalidades en contextos universitarios. Por los conflictos y obstáculos mencionados anteriormente -como la dificultad para adaptarse, el desarraigo cultural, la percepción de pertenencia desvalorizada o sobrevalorada, y el temor al fracaso académico-, y de acuerdo con Mato (2008), es necesario crear entornos inclusivos y sensibles a la diversidad cultural para promover el éxito académico y la integración de estos estudiantes en la vida universitaria para, de esta manera, fortalecer la adaptación de los estudiantes indígenas, afroecuatorianos y montubios.
Además de los ya citados, otros recursos que influyen en la adaptación, retención y culminación de los estudios son los servicios estudiantiles, los programas de apoyo académico y emocional que reciben los estudiantes, así como -aun con las dudas que pueden surgir por el apoyo de éstos- su seguimiento y atención, los cuales influyen en los primeros semestres de estudio y son fundamentales para que finalicen la carrera universitaria. Aunque los resultados indican que los participantes presentan una adaptación de baja a moderada, siguen avanzando gracias a sus características personales y al apoyo académico y emocional al que tienen acceso. Una evidencia del avance de los estudiantes es que cada año se gradúan más estudiantes del PDE, y cada semestre más de 50% forman parte de listas de reconocimiento académico. Lo anterior se respalda con lo expresado por los estudiantes en los grupos focales.
La adaptación también se cruza con otras variables socioeconómicas, culturales e identitarias. Como lo señala Esterman (2014: 357), la visión de una interculturalidad crítica “tiene que apuntar a una reflexión en torno a los grandes parámetros del pensamiento crítico: clase social, identidad (y diversidad) cultural-religiosa y género”. Estos aspectos influyen en el proceso de adaptación universitaria. Se observa que, al aspecto académico, se suma el factor económico, el cual implica retos y desafíos que no se pueden ignorar porque los estudiantes deben justificar la ayuda financiera que reciben con un promedio alto de calificaciones. Por eso, esta población estudiantil se caracteriza por su perseverancia y recursividad al momento de desarrollar sus actividades académicas. No obstante, esa dedicación acarrea costos a escala social. Muchos prefieren la soledad para no sentirse diferentes al resto, pues no cuentan con los recursos económicos suficientes que les permitan costear las actividades sociales típicas de la etapa universitaria. Además, en ocasiones se perciben como personas con poca habilidad social para relacionarse. En este sentido, se reduce su capital social. Estas afirmaciones plantean la necesidad de profundizar en la historia de vida, los orígenes y la cosmovisión de los estudiantes, de su familia y de su comunidad. De esa manera, es posible entender, revalorizar y brindar el apoyo necesario para que el proceso de adaptación personal en la universidad se desarrolle. En el apartado de adaptación interpersonal en la vida universitaria, la mayoría de los estudiantes están en un rango de medio a bajo, lo que indica que, en la mayoría de casos, se les dificulta relacionarse con un grupo nuevo de personas, pues indican que perciben a los otros en la universidad como diferentes. Además, se ven en una disyuntiva: ampliar su red de amigos y compañeros para interactuar y hacer a un lado sus orígenes, historia y cultura, o fortalecer o revalorizar su historia y cultura y, junto con los profesores y personal de la universidad, crear los espacios de interculturalidad crítica a partir de la cual, independientemente del grupo étnico, existan lugares de relación, libertad, aceptación y, sobre todo, interacción entre las diferencias y sus similitudes.
Así, también se hace evidente la necesidad de plantearse esta pregunta: ¿el sistema es el que no permite que se dé el proceso de adaptación, o es que los estudiantes están adoctrinados para apartarse y vivir al margen? Al margen, sin integrarse, sin las habilidades y estrategias para formar parte de un sistema educativo. La autoidentificación étnica o grupo identitario, per se, no es la variable que explica la adaptación universitaria reflejada en los resultados; más bien, la adaptación podría estar relacionada con el ingreso familiar, la educación de los padres, la influencia de su grupo de pares, y el seguimiento académico y emocional del programa al cual pertenecen los estudiantes. Otros aspectos relacionados con los resultados y la dificultad para contar con una adaptación universitaria alta son los recursos económicos, el ambiente político que está viviendo Ecuador, el tiempo de estudio en la universidad, las diferencias étnico-culturales de todos los estudiantes y la comunidad universitaria en general.
Entre los hallazgos nuevos, se destaca la importancia de la interculturalidad crítica y la decolonialidad en los procesos de adaptación de los estudiantes universitarios pertenecientes al PDE de la USFQ. Los resultados muestran que la interacción entre los estudiantes de diferentes grupos étnicos en el PDE crea un ambiente intercultural que permite la apertura, la igualdad en el compartir y la equidad en el trato hacia los estudiantes, lo que influye positivamente en la culminación de los estudios. Además, los resultados subrayan la importancia de valorar las diferencias para facilitar la adaptación personal en la universidad. En el ámbito educativo, es fundamental fomentar el respeto por la diversidad cultural, promoviendo el diálogo intercultural y adaptando sus metodologías de enseñanza para incluir perspectivas diversas. También se debe concienciar a los estudiantes sobre la importancia de la interculturalidad y la valoración de la diversidad cultural en el proceso educativo.
Además, la interculturalidad y la decolonialidad en el ámbito educativo no deben limitarse a enunciados teóricos, sino implementarse en la acción para transformar la configuración del currículum escolar, los contenidos educativos y la cultura institucional. Como indica Daniel Mato (2021), la implementación de un currículum intercultural es crucial para promover un diálogo equitativo entre diferentes formas de conocimiento, desafiando así el predominio eurocéntrico arraigado en las estructuras educativas tradicionales. La crítica al racismo epistémico y estructural en la educación superior, enfatizada por Mato, resalta la necesidad de eliminar las barreras que marginalizan los saberes no occidentales, perpetuando desigualdades y exclusión en el ámbito educativo. A pesar de que las universidades pueden facilitar estos procesos mediante el apoyo emocional y la flexibilidad curricular, es imperativo que se comprometan activamente en la revisión y reforma de los contenidos educativos, adaptando el currículum y la cultura escolar para reflejar y valorar las diversas identidades y epistemologías presentes en nuestras sociedades contemporáneas.
Por otra parte, los gobiernos y las políticas públicas en materia educativa tienen la responsabilidad de promover la interculturalidad como un principio fundamental en los sistemas educativos, garantizando la inclusión de contenidos curriculares interculturales, la formación docente en temas de diversidad cultural, y el apoyo a iniciativas que promuevan la equidad y la inclusión en la educación. En última instancia, la sociedad en su conjunto debe reconocer la importancia de la interculturalidad como un elemento clave y positivo para la convivencia pacífica, el respeto mutuo y la construcción de sociedades más justas y equitativas.
Conclusión y reflexión
Se cumplieron los propósitos generales y específicos del estudio. La investigación se resolvió consistentemente y los resultados obtenidos deben considerarse para tomar decisiones en el sistema de educación superior de Ecuador, pues se demostró que las modificaciones y el fortalecimiento de cada variable impacta positivamente en la retención y culminación de los estudios superiores. La investigación ha permitido evidenciar que la adaptación, en sí misma, no influye en la retención y culminación de los estudios superiores; no obstante, existen aspectos sociológicos, culturales, económicos, psicológicos, organizacionales e interaccionistas que cobran fuerza en la vida universitaria de los estudiantes participantes en la investigación.
La interculturalidad crítica es una herramienta para generar maneras de ver las epistemologías del conocimiento, junto con la teoría decolonial, abarcadora de miradas ancestrales que permiten dar voz a las culturas, tradiciones y formas de ver la vida, las cuales han sido invisibilizadas o puestas en categorías del subalterno. Es decir, se puede estudiar la diversidad cultural de Latinoamérica, en donde se construyan interacciones sociales y colectivas basadas en procesos interculturales que promuevan la equidad e igualdad para todos los pueblos étnicos y mestizos de las distintas regiones.
Es crucial considerar las diversas dimensiones de la vida estudiantil, incluyendo el bienestar personal, las habilidades interpersonales, los recursos educativos y la orientación profesional. También es importante tomar en cuenta la implementación de intervenciones personalizadas, ya que las diferencias en las correlaciones entre los grupos indican que las intervenciones deben ser específicas y personalizadas. Esto no sólo facilita una mejor adaptación académica, sino que también fortalece la trayectoria profesional de los estudiantes; es decir, el fortalecimiento de las habilidades interpersonales juega un papel crucial en la adaptación universitaria. Los programas de desarrollo de habilidades para la vida pueden ser una intervención efectiva para mejorar la integración y el éxito académico y profesional de los estudiantes, sin dejar de lado sus consideraciones culturales y contextuales al diseñar y aplicar estrategias de intervención.
Las soluciones deben ser culturalmente sensibles y alineadas a las realidades y necesidades específicas de cada grupo. Por lo tanto, es necesario resaltar la importancia de reconocer y revalorizar las diferencias culturales de los estudiantes para garantizar que los procesos de adaptación personal se desarrollen de la mejor manera posible.
Asimismo, se evidencia la relevancia de motivar un ambiente universitario que fomente la igualdad, el respeto y la valoración de la diversidad cultural y la implementación de estrategias que apoyen la adaptación académica y personal de los estudiantes. Estos hallazgos son una base sólida para desarrollar intervenciones y programas promotores del éxito académico y la inclusión de todos los estudiantes, contribuyendo así a construir una comunidad universitaria más diversa, equitativa y enriquecedora.
El reconocimiento y la revalorización de las diferencias culturales de los estudiantes en la USFQ conllevan beneficios significativos para la institución y la comunidad educativa. Estos incluyen:
Promoción de la diversidad y la inclusión. Al reconocer y revalorizar las diferencias culturales de los estudiantes, la USFQ promueve un ambiente inclusivo y diverso y crea un espacio donde se valora la pluralidad de perspectivas, experiencias y tradiciones culturales.
Mejoramiento del clima académico y social. La valoración de las diferencias culturales enriquece el ambiente académico y social. Esto genera un sentido de pertenencia, colaboración y enriquecimiento mutuo dentro de la comunidad universitaria.
Mejoramiento del rendimiento académico. La valoración de las diferencias culturales tiene un impacto positivo en el rendimiento académico de los estudiantes al promover un sentido de identidad positiva, autoestima y motivación para el aprendizaje.
Los resultados de esta investigación son clave y relevantes en el contexto actual de la educación superior, donde la diversidad cultural y la inclusión son temas cada vez más importantes. La adaptación de los estudiantes universitarios a las demandas académicas y el acceso a los recursos de aprendizaje son procesos complejos que están influenciados por múltiples factores; en el caso de los estudiantes del PDE de la USFQ, estos desafíos son aún mayores debido a su identidad cultural y su situación socioeconómica.










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