Introducción
La brucelosis, también conocida como fiebre del mediterráneo o fiebre de Malta, es una de las enfermedades zoonóticas más comunes e importantes, considerada como endémica en más de 170 regiones y países1. La brucelosis fue descrita a detalle en 18862 y a la fecha sigue siendo un problema de salud pública para los países en vías de desarrollo principalmente, esta enfermedad está presente en gran parte de Latinoamérica3.
La brucelosis bovina, también conocida como aborto contagioso es normalmente ocasionada por Brucella abortus, cocobacilo Gram negativo, intracelular facultativo, aerobio obligado que carece de cápsula; enfermedad primordialmente reproductiva que presenta entre su signología, epididimitis, orquitis y artritis en los machos, mientras que en hembras se puede observar aborto y retención placentaria2,4.
La brucelosis afecta gravemente la salud del ganado y la economía de una gran cantidad de personas que dependen de la ganadería; las pérdidas económicas representan un efecto acumulativo que suma la reducción en la producción de leche, presencia de abortos, mortinatos, eliminación selectiva de animales infectados, obstáculos para el comercio de animales y su exportación, mano de obra en términos de días-hombre desperdiciados, gastos médicos y veterinarios, aunados a gastos administrativos y gubernamentales en investigación y programas de control, entre otros5.
En los últimos 20 o 30 años se han llevado a cabo programas de erradicación que implican la eliminación de los animales infectados; sin embargo, las infecciones latentes y el largo tiempo de incubación de la enfermedad, la protección parcial de las vacunas y la dificultad para distinguir anticuerpos de los animales vacunados contra los producidos por infección natural son factores que limitan los programas de erradicación6.
En la actualidad los búfalos de agua tienen un papel muy importante en la economía mundial y la industria ganadera6; se describen como animales rústicos que cuentan con una notoria capacidad de adaptación a diferentes ambientes y temperaturas7. En estos animales la brucelosis es causada principalmente por Brucella abortus y estudios recientes ubican la seroprevalencia mundial en 9.7 %1. Solo unos pocos búfalos que se infectan presentan signología clínica de la brucelosis como el aborto; sin embargo, muchos animales infectados son capaces de eliminar a la bacteria en la leche6.
De acuerdo a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), para julio de 2022 se contaban más de 58 mil búfalos de agua presentes en 29 de las 32 entidades federativas, además, menciona mayor crecimiento en los estados de Campeche, Chiapas, Tabasco, Oaxaca y Veracruz8. No obstante, desde la introducción de estos magníficos animales a México en los años 80, la situación epidemiológica de las enfermedades que B. bubalis comparte con Bos taurus y Bos indicus o sus cruzas ha permanecido incierta. Las autoridades sanitarias han dejado de lado dicho tópico; para noviembre del 2024 no ha sido posible que la especie sea considerada dentro de la Norma Oficial Mexicana NOM-041-ZOO-1995, Campaña Nacional contra la Brucelosis en los Animales; además, hasta la fecha no se cuenta con información confiable y de libre acceso sobre el número de búfalos de agua que hay realmente en México. Por otra parte, después de 30 años de su entrada al país, hay poca información en cuanto a la brucelosis y su seroprevalencia en los búfalos de agua; por esta razón, el objetivo del presente estudio fue estimar la frecuencia serológica de Brucella spp. en búfalos de agua en los estados de Campeche, Tabasco y Oaxaca, México.
Material y métodos
Área y diseño de estudio
Se realizó un estudio epidemiológico de tipo transversal, y se seleccionaron los estados de Campeche, Tabasco y Oaxaca con base a la información de SADER8. La selección de las Unidades de Producción Bufalina (UPB) se realizó mediante un muestreo no probabilístico de bola de nieve teniendo la siguiente metodología: 1) Se contactó a las dos principales asociaciones de criadores de búfalos de agua en México para dar a conocer el estudio e invitar a los ganaderos a participar; 2) Se convocó a una plática informativa virtual en la que se dieron a conocer los objetivos y pormenores del proyecto de investigación ante los criadores interesados; 3) finalmente, con los criadores que aceptaron participar se establecieron las fechas de muestreo para cada estado y UPB. El estudio comprendió de enero de 2023 hasta marzo 2024. La toma de muestras se realizó en los meses de febrero y en julio de 2023 para los estados de Campeche y Tabasco, respectivamente y en febrero del 2024 para Oaxaca. En cada una de las UPB participantes se realizó una encuesta general para obtener información sobre el manejo de los animales, calendarios de vacunación, desparasitación e información general. De manera individual se identificó a cada animal por medio del número de arete de SINIIGA cuando fue posible o numeración interna correspondiente a cada UPB, además se colectaron datos como la edad, el sexo, condición corporal, entre otros.
Tamaño de muestra
Con base en la aceptación de los productores, y conociendo el total del hato de cada UPB, se obtuvo la sumatoria de la población bufalina de cada estado (N). En Campeche 2,309 búfalos, 1971 en Tabasco y 190 para Oaxaca. Se calculó la población a muestrear en cada estado utilizando el programa estadístico EpiMuestra9 para un muestreo simple aleatorio con prevalencia esperada de 0.5 %4, obteniendo “n” de 330 búfalos en Campeche, 322 en Tabasco y 128 en Oaxaca. El número de animales por UPB fue correspondiente con la proporción de la población total del estado al que pertenece, seleccionando los animales al azar e incluyendo búfalos de todas las edades, acorde al manejo individual de cada UPB. Finalmente, se colectaron 393, 300 y 132 muestras en Campeche, Tabasco y Oaxaca, respectivamente.
Toma de muestras biológicas
La colecta de sangre se llevó a cabo por punción de la vena yugular externa, utilizando tubos con sistema de vacío sin anticoagulante. Los tubos permanecieron a temperatura ambiente por 50 min, posteriormente se mantuvieron en refrigeración. Las muestras fueron centrifugadas a 7,280 (g) durante 10 min, posteriormente, el suero de separó y depositó en alícuotas plásticas mantenidas a -28 °C hasta su empleo en las pruebas serológicas.
Pruebas serológicas
La prueba de tarjeta con Rosa de Bengala (RB) fue usada como tamiz y Rivanol (RV) como confirmatoria. En ambas pruebas los sueros y soluciones se utilizaron a temperatura ambiente, después de su homogenización.
Para la prueba de tarjeta con RB se utilizó una suspensión de células inactivadas de Brucella abortus de la cepa 1119-3, tamponadas y teñidas, con pH 3,6 a concentración del 8 % (Lote 4720042, caducidad: marzo, 2025). Se mezclaron 30 µl suspensión tamponada con igual cantidad de suero, las muestras se mezclaron y mantuvieron en movimiento durante 4 min usando un balancín. La lectura se hizo en un aglutinoscopio, dependiendo de la presencia o ausencia de aglutinación, la prueba se interpretó como sospechosa o negativa.
En el caso de la prueba de RV, se empleó paquete celular de Brucella abortus cepa 1119-3 inactivada por calor, coloreado, concentrado al 4 % y pH 5.8 a 6.2 (Aba Test Rivanol). Se colocaron 400 µl de solución de rivanol con la misma cantidad de suero en microtubos de 1.5 ml, la solución se mezcló invirtiendo el microtubo varias veces y se dejó reposar a temperatura ambiente; pasados 25 min los viales se centrifugaron a 2,000 rpm. (29 g) durante 5 min. Del sobrenadante, de izquierda a derecha se colocaron 80, 40, 20, 10 y 5 µl en cada cuadrante de la placa (las diluciones corresponden a concentraciones de 1:25, 1:50, 1:100, 1:200, 1:400, respectivamente), mezclándolos con 30 µL de antígeno. Las soluciones se mezclaron y extendieron en un diámetro aproximado de 2-3 cm, la placa se mantuvo en rotación hacia la derecha durante 6 min y 6 más hacia la izquierda. La lectura se realizó en un aglutinoscopio, la prueba se interpretó como positiva cuando se presentó aglutinación en concentraciones ≥ 1:25. En ambas pruebas se usó como control positivo un suero vacuno previamente identificado y clasificado como positivo fuerte (+++).
Resultados
Se analizaron 825 sueros bufalinos con la prueba de RB, estos sueros fueron obtenidos de 18 unidades de producción bufalina, nueve municipios y tres estados; 33 de los cuales mostraron aglutinación, representando el 4 %; con la prueba de RV, 25 sueros aglutinaron a concentración de 1:25, correspondiendo al 3 % (Cuadros 1 y 2).
Cuadro 1 Presencia de aglutinación en sueros bufalinos para las pruebas RB y RV en los tres estados y unidades de producción bufalina
| Estado | n | RB | RV
1:25 |
RV
1:50 |
RV
1:100 |
RV
1:200 |
RV
1:400 |
UPB + |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Campeche | 393 | 11 | 8 | 7 | 6 | 5 | 4 | 4/7 |
| Tabasco | 300 | 19 | 14 | 14 | 11 | 8 | 5 | 7/9 |
| Oaxaca | 132 | 3 | 3 | 3 | 2 | 2 | 1 | 1/2 |
| Total | 825 | 33 | 25 | 24 | 19 | 15 | 10 | 12/18 |
| Frecuencia, % | 4.0 | 3.0 | 2.9 | 2.3 | 1.8 | 1.2 | 66.6 | |
| IC95% | 2.8-5.6 | 2.0-4.5 | 1.9-4.3 | 1.4-3.6 | 1.0-3.0 | 0.06-2.2 | 43.7-83.7 |
Cuadro 2 Serofrecuencia general a Brucella spp. con rivanol por estado
| Estado | n | ≤ 1:50 | Frecuencia (%) |
IC95% | ≥
1:100 |
Frecuencia (%) |
IC95% | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Campeche | 393 | 15 | 3.82 | 2.3-6.3 | 15 | 3.8 | 2.3-6.3 | |
| Tabasco | 300 | 28 | 9.33 | 6.3-13.3 | 24 | 8.0 | 5.3-11.8 | |
| Oaxaca | 132 | 6 | 4.55 | 1.8-10.0 | 5 | 3.8 | 1.4-9 | |
| Total | 825 | 49 | 5.9 | 4.4-7.8 | 44 | 5.3 | 3.9-7.1 |
El estado de Tabasco fue el que presentó la mayor frecuencia serológica, con 8 % de búfalos que tuvieron anticuerpos a concentraciones ≥1:100 y la menor frecuencia la reportó Oaxaca.
En los tres estados se encontraron búfalos seropositivos, sin embargo, algunas UPB y municipios reportaron solo animales negativos como en el caso de Carmen en Campeche o Macuspana en Tabasco (Cuadro 3).
Cuadro 3 Serofrecuencia con RV para los municipios estudiados
| Estado | Municipio | n | ≤
1:50 |
Frecuencia (%) |
IC95% | ≥
1:100 |
Frecuencia (%) |
IC95% |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Campeche | Palizada | 255 | 13 | 5.1 | 3-8.51 | 12 | 4.7 | 2.7-8.0 |
| Escárcega | 11 | 2 | 18.1 | 5.1-47.7 | 3 | 27.2 | 9.7-57.5 | |
| Carmen | 127 | 0 | - | - | 0 | - | - | |
| Tabasco | Centro | 198 | 24 | 12.1 | 8.2-17.4 | 23 | 11.6 | 7.8-16.8 |
| Nacajuca | 15 | 0 | - | - | 0 | - | - | |
| Huimanguillo | 45 | 4 | 8.8 | 3.5-20.7 | 1 | 2.2 | 3.9-11.56 | |
| Macuspana | 42 | 0 | - | - | 0 | - | - | |
| Oaxaca | San Pedro Mixtepec | 31 | 0 | - | - | 0 | - | - |
| Pinotepa Nacional | 101 | 6 | 5.9 | 2.7-12.3 | 5 | 4.9 | 2.1-11.7 | |
| Total | 825 | 49 | 5.9 | 4.4-7.8 | 44 | 5.3 | 3.9-7.1 |
Con respecto al sexo de los animales, 93 machos y 723 hembras fueron muestreados, ningún macho resultó positivo. Un total de 33 y 25 hembras presentaron aglutinación en sus sueros con las pruebas RB y RV (1:25), respectivamente, de las cuales, solo 10 mostraron aglutinación a concentración de 1:400. Se encontró diferencia estadística con esta variable (Ji2= 7.4; P=0.025).
Referente a la edad de los animales, en este estudio se incluyeron animales de todas las edades, teniendo animales desde un mes hasta 22 años. Cinco sueros de animales menores de un año aglutinaron con RB; de estos, cuatro presentaron anticuerpos con RV. En el estado de Campeche un bucerro con seis meses de edad presentó aglutinación a concentración de 1:400 (UPB 7). En Tabasco, tres bucerros presentaron anticuerpos y solo uno de ellos presentó concentración de 1:400, todos con siete meses de edad (UPB 10).
El suero de 24 animales >1 año y <10 años fueron positivos para RB, de los cuales, 19 tuvieron aglutinación con RV; cuatro animales de Campeche (UPB 1, 2, 6 y 7), 13 de Tabasco (UPB 10 y 16) y tres en Oaxaca (UPB 16), las concentraciones de anticuerpos fueron desde 1:25 a 1:400.
El suero de cuatro animales >10 años presentó aglutinación con RB y solo dos presentaron anticuerpos con RV (Cuadro 4). El primero de estos aglutinó a concentración de 1:50, perteneciente a un animal de 20 años (UPB 1) y el otro a concentración de 1:25 con 12 años (UPB 7), ambos de Campeche. No se encontró diferencia estadística entre los grupos de edad (Ji2= 14.4, P= 0.702)
Discusión
Existen pocos estudios sobre Brucella spp. en búfalos de agua de México. En ellos se presentan resultados superiores a los reportados en ganado vacuno; según el primer reporte en el sur del estado de Veracruz, donde trabajaron tres hatos, describen una seroprevalencia en B. bubalis del 13 y 7 % para RB y RV, respectivamente10; mientras que para el año de 2017 se reportó según SENASICA, un total de 8,119 pruebas de tarjeta positivas de un total de 3,312 de las cuales 166 (0.24 %) fueron realizadas en ganado bovino11, publicando también una frecuencia nacional de 0.22 % basándose en las cuarentenas establecidas12.
Para el año de 2022, se publicó un segundo estudio que incluyó tres UPB en Veracruz y dos en Tabasco, aquí reportan una prevalencia del 0.5 % empleando la prueba de ELISA4. Según los últimos reportes del 2023, la frecuencia en ganado vacuno fue del 0.05 % a nivel nacional13; en este contexto, se menciona que previo al 2010 la seroprevalencia mundial en B. bubalis era del 20.8 %, por encima de la reportada en el periodo que comprendió entre 2010 al 2020 del 4.2 %, atribuyendo dicha reducción a las medidas de control in situ propuestas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH, por sus siglas en inglés), que reconoce una mejoría en el control de las enfermedades zoonóticas dentro de los países en vías de desarrollo1. En este tenor, los reportes serológicos existentes en México demuestran también una reducción; sin embargo, las dos publicaciones consideran únicamente la región sur de Veracruz y norte de Tabasco, conocida popularmente por la cantidad de búfalos de agua presentes. Tomando en cuenta los números y estados que menciona la SADER en su blog8, es necesario considerar más estados y zonas para obtener una imagen más real de la situación epidemiológica en la que se encuentran los búfalos de agua y en especial cuando se habla de una zoonosis potencial como lo es brucelosis14.
Contrastar los resultados de las investigaciones resulta útil para ubicarse dentro del universo de la problemática en cuestión, se pueden tomar ideas de las políticas públicas y de sanidad animal de los países que dejaron el problema atrás como Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelanda15; también se debe considerar que aun cuando algunos países tienen seroprevalencias de cero para Brucella spp.16, siguen teniendo un pobre desempeño en su producción y sanidad pecuaria con otras enfermedades; lo que nos sugiere mirar a estas otras enfermedades como un todo y buscar soluciones integrales, dando prioridad a aquellas enfermedades que afectan la salud humana1.
En los tres estados fueron detectados animales seropositivos; sin embargo, en Campeche y Oaxaca no había reportes previos. Llama la atención que el estado de Campeche actualmente se encuentre en fase de erradicación17; en las UPB de los municipios de Palizada y Escárcega que presentaron animales seropositivos a RV y cuatro de estos mostraron concentraciones de 1:400. Por el contrario, el municipio de Carmen no reportó animales seropositivos.
El estado de Tabasco y la zona noreste de Oaxaca, donde se ubican las UPB estudiadas, son actualmente zonas en fase de control17. En los tres estados se reportan UPB sin animales seropositivos, en este caso se debe considerar que solo se tomó una muestra de la población total. Por otra parte, es bien conocido que la asociación de factores humanos y animales con el ambiente pueden contribuir al aumento o disminución de los factores de riesgo en cada nicho ecológico o área endémica18.
Recientemente se propuso una asociación, teniendo a la lluvia como factor determinante en el aumento de la seroprevalencia en búfalos de agua frente a Neospora caninum, Toxoplasma gondii y Brucella abortus en México4. Esto puede ayudar a entender las diferencias entre las seroprevalencias de los estados, el clima de Oaxaca es más seco que en Tabasco y Campeche, siendo Aw (cálido subhúmedo con lluvias en verano), Af (cálido húmedo con lluvias todo el año) y Am (cálido húmedo con lluvias en verano), respectivamente19. También existe diferencia entre los municipios y la ubicación de cada UPB. Como ejemplo, el municipio de Carmen, Campeche, cuentan con los tres tipos de climas descritos renglones arriba, según el INEGI20 y no presentó animales seropositivos. Otra forma de contrastar la influencia de las condiciones climáticas es en el estado de Oaxaca, ambos municipios y UPB cuentan con las mismas características climatológicas21,22 y solo en Pinotepa Nacional se encontraron tres animales positivos con RV y uno de ellos presentó concentración de 1:400.
Con relación a la edad, los estados promediaron 7.21, 3.38 y 4.59 años para Campeche, Tabasco y Oaxaca, respectivamente. Como antes se mencionó, la edad máxima registrada fue de 22 años y la mínima de un mes. La edad es un importante factor de riesgo que aumenta año con año el caso de enfermedades parasitarias como neosporosis y toxoplasmosis en búfalos de agua4; también se ha registrado ese comportamiento en el caso de enfermedades de origen bacteriano como leptospirosis y virales como el herpesvirus en B. bubalis23. Con respecto a la presencia de anticuerpos maternos en animales jóvenes; se manifestó el uso de vacunas contra la brucelosis en tres de las 18 UPB; sin embargo, la última aplicación fue en 2017 según los administradores de las UPB.
Con los búfalos, las medidas de control de ecto y endoparásitos, además de la suplementación alimenticia y planes de vacunación son menos estrictos que con vacunos, la resistencia innata que B. bubalis presenta, hace que en la mayoría de las UPB las medidas de control sean más relajadas24. También se ha descrito que la forma de vida de los búfalos de agua y su cercano contacto con bebederos comunales para otras especies domésticas y silvestres, provocan que la posibilidad de contacto con una gran cantidad de agentes patógenos sea mayor que en los vacunos u otro tipo de ganado25. Lo mencionado y las condiciones climatológicas, sumado a la particular forma de manejo bufalino de cada hato, son los responsables en las diferentes frecuencias encontradas entre los estados y UPB3,24,25.
Ya bien descritos están los factores de riesgo para animales y humanos, las complicaciones que existen en cuanto a normativa, las dificultades económicas para la eliminación del ganado infectado, el corto alcance de los programas de monitoreo efectuados por los Comités Estatales de Fomento Pecuario y 30 años después de la publicación de las NOM-041-ZOO-1995 y NOM-022-SSA2-1994, la brucelosis sigue siendo un problema de salud pública y animal1,3,26. Tener una serofrecuencia del 3 % con RV (1:25) en los tres estados es una luz roja; ya que México es uno de los países con mayor presencia de brucelosis en la región del Caribe y Centroamérica26. La interpretación de los resultados debe ser muy prudente, cada UPB, región, estado o país tiene características muy particulares y la seroprevalencia puede variar a lo largo del tiempo1.
Vale la pena hacer mención de las limitaciones que se observaron durante la realización de este estudio; entre las más notorias se pueden anotar la falta de una base de datos con acceso público e información actualizada sobre la población bufalina. El muestreo a conveniencia producirá sesgo con respecto a las UPB que decidieron no participar en el estudio y con los que no tuvieron conocimiento del mismo, enmascarando la situación real de la población total. Por otra parte, la falta de registros productivos o de medicina preventiva en la mayoría de las UPB dificultan el análisis de los datos y modifican los resultados. Finalmente, resulta necesario el uso de diferentes técnicas de diagnóstico para enriquecer la información generada en torno a los búfalos de agua y animales de producción, sugiriendo el uso de diferentes técnicas como inmunofluorescencia, ELISA, inmunodifusión radial con hapteno nativo, histopatología, PCR, aislamiento y caracterización de cepas de campo, etc. que, sin duda, ayudarán a fortalecer la información generada.
Conclusiones e implicaciones
A pesar de las bondades y oportunidades que presentan los búfalos de agua y su aparente resistencia frente a la brucelosis, son necesarias acciones para definir el estado epidemiológico de estos animales tales como: desarrollar nuevas técnicas diagnósticas, aislamientos bacterianos y su análisis, es indispensable también considerar la introducción de B. bubalis a las NOM pertinentes; además, es urgente la apertura de nuevas líneas de investigación por parte de instituciones públicas y privadas para contribuir al control de esta y otras enfermedades que los búfalos de agua comparten con los vacunos y otros animales domésticos y silvestres.










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