Introducción
En los últimos 150 años la selección genética y las mejoras en el manejo han llevado a mejorar las razas de ovinos para producción de leche (PRODL), respondiendo a una creciente demanda y popularidad del mercado, especialmente para quesos elaborados con leche de oveja1. En la actualidad se estima que existen 1,000 millones de ovejas en el mundo2, donde las principales áreas de cría se ubican dentro de las latitudes 35-55 grados norte en Europa y Asia, así como entre 30 y 45 grados sur en América del Sur, Australia y Nueva Zelanda3. Los productos derivados de la leche de oveja, como quesos, requesón, yogurt, etc., constituyen la dieta típica de los productores4 y son una fuente importante de sustancias bioactivas que benefician la salud humana5. Se han descrito alrededor de 1,500 razas de ovinos y, de éstas, por su fin zootécnico (leche), solamente 180 se identifican como razas de ordeño, aun cuando muchas son razas locales utilizadas para producción de carne, lana y leche, donde la leche no es el producto de interés principal6. Las razas de ovejas lecheras más importantes en el mundo son: East Friesian7, Lacaune8, Chios9, Sarda10, y Manchega11, entre otras.
El nivel productivo de la oveja es la característica económica más importante en el rebaño, debido a que representa información utilizada en la estimación de índices biológicos que faciliten las decisiones de selección en programas de mejora genética12. Por tanto, uno de los criterios más importantes para evaluar la productividad de las hembras es la PRODL, ya que afecta de manera directa la eficiencia del sistema de producción y tiene efectos muy importantes en la rentabilidad de la granja13. Por lo anterior, el conocimiento del comportamiento de la curva de lactación (CL) es muy importante, ya que permitirá planear de manera adecuada los programas de manejo general y de mejoramiento genético. El objetivo de la presente revisión es describir las características principales de las CL y mencionar qué factores influyen en su variación. En esta revisión se han incluido estudios realizados en ovejas; no obstante, la gran mayoría de los estudios en la literatura científica que abordan este tema están enfocados a describir las CL en bovinos lecheros.
Definición de curva de lactación
La PRODL durante el periodo de lactación en mamíferos y rumiantes domésticos es el resultado de procesos fisiológicos desarrollados por células especializadas de la glándula mamaria, las cuales sintetizan y secretan compuestos orgánicos e inorgánicos a través de filtración sanguínea activa y pasiva14. La PRODL comienza cuando la gestación está por concluir mediante la expansión del tejido de la glándula mamaria, y finaliza cuando el volumen de la glándula mamaria disminuye, debido a la regresión secretora que finaliza con el cese de la lactación, o secado15. Todos estos mecanismos fisiológicos dan como resultado un patrón típico de PRODL a lo largo del tiempo conocido como “curva de lactación” (CL), que se puede definir como la representación gráfica del periodo de tiempo en que tiene lugar la PRODL, aunque también se expresa como una función fisiológica continua que describe la secreción de leche con el transcurso del tiempo16. Según el criterio de algunos autores17, y tomando como ejemplo las ovejas lecheras Assaf, la lactación se puede dividir en tres periodos: lactación temprana, la cual considera el periodo del parto hasta el mes 2, lactación media, que abarca del mes 3 al 7, y lactación tardía, a partir del mes 8 y hasta el secado.
Importancia de conocer las curvas de lactación
El conocimiento de una CL permite predecir la producción total de leche18, las características propias de la curva (tratadas más adelante) y, finalmente, el desempeño futuro de los animales reproductores (bovinos, ovinos, caprinos), o de su progenie19. Además, al entender el comportamiento de la forma de las CL, es posible tomar decisiones en el rebaño sobre aspectos como nutrición, sanidad y administración. Sobre todo, es útil para identificar y seleccionar ovejas superiores en PRODL, lo cual hace de estas curvas un conocimiento valioso para los productores20.
Tipos de curvas de lactación
Por su forma, existen dos tipos de CL: típicas (CLT) y atípicas21) (CLA). Una CLT llega a su producción máxima de leche (pico de producción, pico de lactación, PL) a los pocos días después del parto (2-6 semanas), y posteriormente muestra una disminución constante hasta llegar a la etapa del secado, o final de la lactación22. El patrón típico de una CL (Figura 1) es regular y continuo, y constituye la expresión de los mecanismos fisiológicos a partir del inicio de la PRODL23. Una CLA es aquella representada por ligeras desviaciones de la CLT; por ejemplo, debido a la presencia o ausencia de un punto de inflexión en la parte decreciente de la lactación; otras decrecen de manera continua y carecen del PL24, tal como se muestra en la Figura 2, y son representadas por desviaciones del patrón regular, lo que se puede atribuir a varios factores como la nutrición, el estado de salud del animal, y perturbaciones ambientales23. Por ejemplo, en el modelo de Wood25, una característica que diferencia las CLT de las CLA consiste en que los parámetros “b” y “c” son positivos en las CLT, mientras que en las CLA estos parámetros son negativos26.

Adaptado de Palacios Espinosa et al21
Figura 1 Esquematización de curvas de lactación típicas, de acuerdo con los modelos de Wilmink y Wood

Adaptado de Palacios Espinosa et al21
Figura 2 Esquematización de curvas de lactación atípicas, de acuerdo con los modelos de Wilmink y Wood
Las CLT (normales) se caracterizan por tener un número determinado de parámetros, dependiendo de la función matemática y su relación con características como: el inicio de la PRODL, el PL y la persistencia (PER). Siguiendo con el modelo de Wood25, los parámetros que describen la curva son “a”, “b” y “c”. El parámetro “a” está relacionado con la PRODL inicial después del parto, “b” significa el aumento temprano de la PRODL hasta alcanzar el PL, y “c” describe la tasa de disminución en la PRODL hasta el secado27.
Etapas (fases) de una curva de lactación
Las etapas típicas de una CL son: un aumento gradual inicial a partir del parto, hasta llegar a un punto de producción máxima de leche que representa el PL, que ocurre dentro de los primeros días posteriores al parto (o días en leche), generalmente en el rango entre 2 y 6 semanas y que es, además, un criterio utilizado en la selección de hembras reproductoras28. Posteriormente inicia la fase decreciente hasta llegar al cese de la PRODL, o secado del animal, en donde la PRODL es mínima. El secado, en razas de ovejas lecheras como la East Friesian, generalmente se lleva a cabo entre 180 y 210 días, y en casos excepcionales puede llegar hasta 260 días29. Debe tenerse mucho cuidado con el método utilizado para llevar a cabo el secado del animal, debido a la posibilidad de que se presenten infecciones en la glándula mamaria, como mastitis30,31. El secado puede ser abrupto: suspender el ordeño en un día determinado, o bien, gradual: reducir la frecuencia del ordeño en días, o semanas32. En vacas lecheras se han recomendado algunas prácticas de manejo para llevar a cabo el secado33,34, las que también podrían ponerse en práctica en ovejas. Al final se tiene una CL que representa, de manera gráfica, la PRODL total, misma que se puede estimar a partir del área bajo la curva, definida como la cantidad total de leche producida durante toda la lactación y que está determinada por la forma de la curva35.
Modelos de curvas de lactación
Los primeros modelos matemáticos para caracterizar CL fueron desarrollados en estudios de vacas lecheras; sin embargo, varios de estos también se han utilizado para caracterizar CL de ovejas y cabras. Estos modelos se clasifican en a) empíricos y, b) mecanicistas. En relación a la lactación, los modelos empíricos están basados en datos reales de PRODL; por ejemplo, registros del día de prueba, mientras que los modelos mecanicistas se basan en la biología de la lactación; por ejemplo, el crecimiento y regresión de la glándula mamaria, o el flujo de nutrientes36. Dicho de otra manera, la teoría del modelo empírico se refiere al nivel de la realidad en la que se expresa el fenómeno considerado, mientras que el mecanicista se caracteriza por un supuesto teórico más profundo37). Describir y discutir estos modelos no es un objetivo de la presente revisión. Por tanto, y sólo para fines ilustrativos, en los Cuadros 1 y 2 se muestran ejemplos de modelos empíricos y mecanicistas, respectivamente.
Cuadro 1 Ejemplos de modelos empíricos y sus parámetros utilizados en curvas de lactación de ovejas, expresados en función del tiempo (t)
| Modelo | Parámetros | Autor(es) |
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2 | Brody et al. (1923) |
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3 | Wood (1967) |
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3 | Cobby & Le Du (1978) |
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3 | Dhanoa (1981) |
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4 | Wilmink (1987) |
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5 | Ali & Schaeffer (1987) |
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3 por fase | Grossman & Koops (1988) |
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4 | Morant & Gnanasakthy (1989) |
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6 | Gipson & Grossman (1989) |
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3 | Cappio-Borlino et al. (1995) |
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3 | Nelder (1996) |
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5 | Brotherstone et al. (2000) |
Cuadro 2 Ejemplos de modelos mecanicistas y sus parámetros utilizados en curvas de lactación de ovejas
| Modelo | Parámetros | Autor(es) |
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14 | Neal & Thornley (1983) |
| dY/dt = a{ exp[ -exp(G0 - bt)]} [exp (-ct)] | 4 | Emmans & Fisher (1986) |
| Yt = a exp[b(1-exp-ct)/c - dt] | 4 | Dijkstra et al. (1997) |
| Yt=a{1/[1+(1-b)/b exp-cn]-1/[1+(1-d)/d exp-gn]} | 5 | Pollot (2000) |
| I = SEL(de-k2t + l6ew6t + l7ew7t) | 8 | Vetharaniam et al. (2003) |
Fuente: Neal & Thornley39, Friggens et al40, Adediran et al41, Vetharaniam et al42.
Para llevar a cabo programas de mejoramiento genético de la CL se requiere conocer la magnitud de la varianza genética aditiva de los parámetros de las CL. Con base en lo anterior, se han llevado a cabo algunos estudios en ovejas para estimar la heredabilidad (h2) de los parámetros de la CL. Pollot y Gootwine43 encontraron en ovejas mejoradas Awassi valores bajos de la varianza genética aditiva para el PL y día en que ocurre el PL (DPL), resultando valores de h2 de 0.11 para PL y de 0.032 para DPL, explicando los autores que estos resultados indican que factores ambientales ejercen un efecto mayor en la manifestación de estos parámetros. En los EEUU, un grupo de investigadores20 analizó primeras lactaciones de cruzas de ovejas Dorset, Romanov, Targhee, Rideau Arcott, Polypay, Booroola Merino, Suffolk, Rambouillet, Finnsheep y East Friesian para investigar la variación genética de parámetros de la CL usando un análisis Bayesiano del modelo de Wood25. Los valores obtenidos de h2 de los parámetros “a”, “b”, y “c” fueron 0.35, 0.35, y 0.27, respectivamente, por lo que estos autores concluyeron que parte de la variación en curvas de lactación entre ovejas es heredable. En otro estudio con ovejas Yankasa44, y también con el modelo de Wood25 se encontraron valores de h2 de 1.4, 0.3, y 0.2, en los parámetros “a”, “b”, y “c”, respectivamente. Con respecto al valor irregular del parámetro “a”, estos autores explicaron que dicho valor pudo estar sujeto a grandes errores de muestreo y, además, sobrestimado, debido a la participación de efectos genéticos no aditivos. Revisando la magnitud de los estimadores de h2 en los anteriores estudios, se infiere que, en virtud a que se encuentran en el rango bajo-medio, se podría esperar una respuesta positiva a la selección de CL en ovejas.
Persistencia de la lactación
Una fase de la lactación estrechamente relacionada con la CL es lo que se conoce como “persistencia de la lactación” (o de la producción de leche, PER), que inicialmente se definió como “la tasa de secreción láctea que indica el valor inicial al parto y su cambio con el avance de la lactación”45, y cuya primer medida numérica fue dada, en bovinos, como un porcentaje de la PRODL en el mes previo”. Posteriormente, se definió como46: “una función del aplanamiento de la CL”; es decir, una hembra tiene mayor PER cuanto más aplanada sea su CL. Un año más tarde se publicó en la literatura otra definición47: “la capacidad de mantener el nivel de PRODL durante la lactación” y que se puede extender a los componentes de la leche, entre los que se encuentran la grasa y proteína. Finalmente, con otro enfoque48, se dijo que la PER es: “la tasa de disminución en la PRODL después de haber alcanzado el PL”.
La mayor parte de la información sobre PER de la lactación, en especial modelos matemáticos, proviene de especies mayores, en particular de bovinos lecheros37. Sin embargo, en estudios con ovejas lecheras, la PER se ha estudiado con el mismo enfoque del ganado vacuno lechero49,50. Bajo este escenario, la PER tiene un impacto importante en bovinos lecheros, ya que tiene beneficios tanto en los costos de alimentación51, como en aspectos reproductivos52. Por lo tanto, la tendencia actual en la PRODL en bovinos es me/jorar la PER y extenderla, en lugar de incrementar la PRODL en el PL53, lo que se aplica también a ovejas y cabras.
Modelos de persistencia de la lactación
Para medir la PER se han propuesto diferentes criterios35, lo que involucra el uso de diferentes modelos matemáticos. Sin embargo, al igual que en el caso de los modelos de CL, describir y discutir modelos de PER no es un objetivo de esta revisión. Por tanto, para fines ilustrativos, en el Cuadro 3 se muestran algunos modelos matemáticos que se han planteado en bovinos, de acuerdo a la definición de PER.
Cuadro 3 Algunos modelos matemáticos y sus parámetros para medir persistencia de la lactación en vacas lecheras
| Modelo de persistencia | Referencia |
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Ludwin (1942) |
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Cole & VanRaden (2006) |
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Cobuci et al. (2007) |
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Harder et al. (2006) |
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DeRoos et al. (2001) |
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Weller et al. (2006) |
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Yilmaz & Koc (2013) |
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Atashi et al. (2006) |
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Togashi & Lin (2004) |
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Mostert et al. (2008) |
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Jamrozik et al. (1997) |
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Kistemaker (2003) |
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Johansson & Hansson (1940) |
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Jakobsen et al. (2002) |
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Wood (1970) |
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Kamidi (2005) |
Fuente: Torshizi et al54
Como en el caso de las CL, también se han llevado a cabo estudios en ovejas para estimar la h2 de la PER, aunque para este parámetro, en menor número en comparación con vacas lecheras. Para estimar la h2 de la PER, un grupo de investigadores en Grecia55 utilizó ovejas lecheras Sfakia utilizando los métodos PLM2:PLM1 (PRODL mes 2:PRODL mes 1), PLM3:PLM1 (PRODL mes 3:PRODL mes 1), PLM4:PLM1 (PRODL mes 4:PRODL mes 1), MA (medida de la disminución de la PRODL de una oveja relativa al nivel de PRODL en la lactación temprana, en porcentaje), y CV (medida asociada con la variación de las PRODL de una oveja en el día de prueba, en porcentaje), con resultados, respectivamente, de 0.26, 0.16, 0.14, 0.24, y 0.28. En un estudio con ovejas Awassi mejoradas43 se estimó la h2 de la PER, medida como la pérdida de PRODL diaria existente entre DPL y el final de la lactación, obteniendo así un valor de 0.11. Kominakis et al56 estimaron la h2 de la PER en ovejas lecheras Boutsiko de Grecia, para lo cual utilizaron tres medidas de PER
Factores que afectan la curva de lactación
Genéticos
El comportamiento de la lactación está determinado en gran parte por el genotipo del individuo; es decir, la forma de la CL está determinada genéticamente57. Un grupo de investigadores58 utilizó un modelo matemático mecanicista en el proceso de secreción de la leche, basado en la teoría fisiológica de la glándula mamaria, en donde la salida del modelo puede ser una función monoexponencial o biexponencial. Utilizando 64 ovejas lecheras Sarda, la función biexponencial ajustó CL regulares (R2=0.87), mientras que la monoexponencial ajustó CL decaídas (R2=0.80). Los autores concluyeron que el dimorfismo de la CL no fue debido a factores ambientales (nivel de producción, tipo de nacimiento y estado de salud de la ubre), pero sí tuvo una influencia genética.
En un estudio en el que se utilizaron cruces entre varias razas de ovejas lecheras se investigó20 la variación genética en las características de las CL usando una jerarquía Bayesiana de tres etapas: 1) se utilizó el modelo de Wood, 2) se describió la variación entre ovejas, y 3) se incluyeron las distribuciones a priori de todos los parámetros desconocidos. Los resultados indicaron que parte de la variación de las CL entre ovejas es heredable. Por otra parte, las correlaciones genéticas fueron negligibles, lo que sugirió que existe suficiente campo para modificar las CL por vía genética.
En ovejas Araucanas y Romney Marsh se analizó PRODL59, caracterizando también sus CL y relacionando la PRODL con el crecimiento de sus corderos. Las CL en ambas razas fueron típicas; sin embargo, la PRODL en las ovejas Araucanas tuvo una fase ascendente hasta el día 30, con una producción máxima de 2.18 L día-1, mientras que las ovejas Romney Marsh alcanzaron el PL el día 20 de lactación, con una PRODL máxima de 2.47 L día-1.
Komprej et al60 analizaron las CL para la PRODL diaria, y contenido de grasa y proteína en ovejas lecheras Bovec, Bovec mejorada e Istria Pramenka, estimadas con un modelo animal de repetibilidad con registros de los días de prueba. La forma de las CL para la producción diaria de leche en ovejas Bovec y Bovec mejorada ajustó bien (51.35 %) a la curva general de lactación de las ovejas lecheras. En las ovejas Istrian Pramenka la forma de la CL fue más o menos atípica, con un pico de producción menor y una PRODL diaria decreciente durante casi toda la lactación. Las formas de las CL para los contenidos de grasa y proteína fueron opuestas a las de las CL para la PRODL diaria en las tres razas.
Para analizar la PRODL y las características de la CL, se analizaron61 863 registros semanales de PRODL de 70 lactaciones de seis grupos genéticos de ovejas: East Friesian (EF), Criollo (Cr), ½ EF x ½ Cr, – EF x ¼ Cr, ½ Suffolk x ½ Cr, y Corriedale (C). Se utilizó la función de Wood (WD) para estimar la PRODL total observada (PLTobs) y estimada a los 180 días (PLT180), pico de lactación (PL), tiempo al pico de lactación (TPL), y PER. El grupo genético influyó de forma significativa (P<0.05) en la PLTobs, PLT180, PL y parámetro “b” del modelo de Wood, con valores superiores en las ovejas ½ EF x ½ Cr. En todos los casos, las CL fueron típicas, aunque con diferentes grados de PER. Los autores concluyeron que las diferencias en el desempeño productivo debidas al grupo genético pueden estar asociadas con la capacidad de adaptación de las ovejas EF a las condiciones climáticas locales.
Ambientales
Antes de abordar los resultados encontrados en la literatura en relación con este tipo de factores, un grupo de investigadores37 en bovinos lecheros, indicó que los modelos lineales mixtos representan una herramienta matemática adecuada para la evaluación de efectos ambientales, siendo capaces de tomar en cuenta factores que podrían afectar cada registro del día de prueba de manera diferente. Estos autores presentaron la estructura básica de estos modelos de la manera siguiente: y = HTD + F + DIM + L + e; donde y: PRODL diaria; HTD: interacción entre el hato y la fecha de la prueba que toma en cuenta los efectos peculiares de una fecha específica; F: factor fijo (estación de parto, región de producción, número de parto); DIM: efecto fijo de los días en los grupos de PRODL, cuyas soluciones de cuadrados mínimos permiten generar curvas de lactación corregidas por otros efectos incluidos en el modelo; L: efecto aleatorio individual de la vaca (oveja, cabra) asociado a un componente de varianza (Ϭ2L); e: efecto residual aleatorio asociado al componente de varianza Ϭ2L.
En un estudio con ovejas lecheras Sarda62 se obtuvieron CL estimadas y predichas por edad al parto, además de efectos estacionales para rendimientos de leche, grasa y proteína. Las tendencias de los efectos estacionales mostraron un pico de primavera para la PRODL, leche, grasa, y rendimiento de proteína. Los efectos estacionales en el contenido de grasa fueron muy irregulares, mientras que para el contenido de proteína fueron pequeños y constantes en el tiempo. Las CL predichas mostraron un efecto creciente de la edad al parto en todas las variables. De estos resultados, los autores concluyeron que la tendencia de los efectos estacionales en las producciones de leche dentro de rebaño-año podría ser una herramienta importante para mejorar las técnicas de manejo.
Utilizando ovejas lecheras Sarda con diferentes niveles de producción (en gramos), tipo de parto y salud de la ubre, se probó una versión no lineal modificada63 del modelo de Wood (y=atbexp(-ct)). Los resultados mostraron que la versión modificada del modelo (“a”=702.3+56.2, “b”=1.29±0.09, “c”=0.133±0.013) ajustó muy bien la CL (R2= 0.905; desviación estándar residual= 145.3) con pocas iteraciones requeridas para la convergencia (<5). La producción de leche, el nivel de producción y el tipo de parto influyeron en todos los parámetros, mientras que la salud de la ubre solamente influyó en el parámetro “a”.
En un estudio con ovejas lecheras Comisana64 se ajustaron datos de PRODL con el modelo de Wood y se evaluó el efecto de factores ambientales en los parámetros de la CL. Hubo una fuerte influencia de la interacción número de parto x estación de parto en los parámetros de la lactación. Las CL para las ovejas paridas en invierno tuvieron un PL más alto que las ovejas paridas en otoño. El número de parto se correlacionó positivamente con la producción al pico y negativamente con el DPL y la PER. El tipo de parto no influyó significativamente en la forma de la CL.
Con ovejas lecheras Valle del Belice se utilizaron65 modelos de días de prueba para estimar la CL y analizar factores ambientales en la PRODL y en los porcentajes de grasa y proteína. Se analizaron tres rebaños y en cada uno se formaron dos grupos de ovejas, de los cuales un grupo no recibió complemento alimenticio alguno, mientras que el otro grupo recibió 500 g día-1 de un concentrado comercial. El número de parto afectó la CL para la PRODL, que fue menor y más plana para las ovejas primerizas; los efectos en los contenidos de grasa y proteína fueron más pequeños. La época de parto afectó a todas las variables. La productividad estacional tuvo el mayor efecto en la composición de la leche, lo que resultó en un desequilibrio entre porcentajes de grasas y proteínas. Los efectos de rebaño y complementación alimenticia afectaron sólo la CL para la PRODL.
En México se llevó a cabo un estudio66 con ovejas lecheras cruzadas provenientes de cuatro granjas comerciales para investigar factores ambientales que influencian los parámetros de la CL, usando el modelo aditivo de Pollot de 5 parámetros. Las ovejas cruzadas fueron la progenie de East Friesian como línea paterna, y de Suffolk, Pelibuey, Blackbelly y Hampshire como línea materna. Los parámetros estimados fueron el potencial máximo de secreción de leche (MSmax), la tasa relativa de disminución en el número de células (DR), y la proporción de células del parénquima muertas al parto. Se analizaron los efectos de tipo de nacimiento, número de parto, rebaño, y época de parto en la producción total de leche (TMY), longitud de la lactación y parámetros estimados del modelo de Pollot. El rebaño tuvo un efecto significativo (P<0.05) en la mayoría de las variables analizadas, la TMY fue mayor (P<0.05) en lactaciones de parto doble que de parto simple. Las ovejas de primer parto tuvieron menor TMY que las de cuarto parto (P<0.01).
Así mismo, con el objetivo de caracterizar la CL de ovejas de la población lechera sintética búlgara, considerando la PRODL del día de prueba y el número de parto, se analizaron67 registros de PRODL del rebaño del Instituto Agrícola-Shumen, durante el período 2009-2019. Para esto, se utilizó un modelo lineal mixto, en donde la hipótesis analítica incluyó los efectos de año y mes de lactación, número de parto, tipo de parto, día de prueba (relacionado con la CL), período de amamantamiento, efecto permanente de los cambios ambientales, valor genético del animal, y efectos ambientales residuales. Se encontró una curva típica, relativamente plana, que varió según el día de la prueba y el número de parto.
Factores climáticos como temperatura, humedad, velocidad del viento y radiación son elementos ambientales que tienen influencia en el bienestar y estrés de los animales68 y, además, pueden afectar diversos aspectos productivos como crecimiento, reproducción, y PRODL en rumiantes69. En un estudio con ovejas lecheras Churra70 estos mismos factores, además de la precipitación, afectaron la producción total y la calidad de la leche, lo cual tiene influencia directa en la CL.
En la región del Mediterráneo, se llevó a cabo un estudio71 para investigar el efecto del estrés calórico en la PRODL de ovejas Valle del Belice. Los resultados indicaron que hubo un efecto antagónico entre PRODL y el estrés calórico, ya que la selección para incrementar la PROD redujo la tolerancia al calor.
Resultados similares al estudio anterior se encontraron en vacas lecheras de dos regiones de los EE.UU.72, ya que la selección para incrementar la PRODL permaneció constante hasta cierto punto (umbral), y posteriormente tuvo un comportamiento decreciente lineal, al incrementarse el valor del índice de temperatura-humedad (THI), diseñado para medir el estrés calórico.
También se ha encontrado que el estrés por frío también tiene un efecto importante en la PRODL. En un estudio con ovejas lecheras Manchega del Mediterráneo73 se analizó el efecto de exposición a condiciones climática adversas (exposición a calor y frío) en la PRODL para medir la capacidad de termo-tolerancia de las ovejas, así como el grado de disminución en la PRODL, fuera de la zona de confort térmico. Los resultados mostraron que el estrés por frío tuvo un efecto negativo mayor en la PRODL, en comparación con el estrés por calor.
Conclusiones e implicaciones
Una curva de lactación es la representación gráfica del comportamiento del nivel de producción de leche individual, o de un grupo de individuos, en la lactación. El conocimiento de una curva de lactación es de suma importancia, ya que permite predecir la producción total de leche, tomar decisiones en aspectos de nutrición, sanidad y administración de la granja, pero, sobre todo, permite identificar las hembras superiores en producción de leche para utilizarlas en el rebaño como reproductoras. Atendiendo a su forma, las curvas de lactación pueden ser tٕípicas (normales) y atípicas. La persistencia de la lactación es una fase estrechamente ligada a la curva de lactación y representa la tasa de disminución en la producción de leche después de haber alcanzado el pico de lactación. Se han desarrollado modelos matemáticos para caracterizar curvas de lactación y estudiar la persistencia de la lactación, la mayor parte en bovinos, aunque varios también se han utilizado en ovejas. Para propósitos de selección, tanto de la curva de lactación como de la persistencia, las estimaciones de la heredabilidad reportadas en ovejas muestran valores que están en un rango bajo-medio, lo que da confianza para esperar respuestas positivas en programas de mejoramiento genético, los que al diseñarse deberán tener objetivos claros y bien definidos, además de utilizar la metodología idónea del programa, con base en las características propias de las variables a medir, de la población animal y del ambiente, y finalmente considerar la posible influencia de factores genéticos y ambientales en la respuesta de los ovinos a las curvas de lactación. La escasa información sobre curvas de lactancia en ovejas indica la necesidad de llevar a cabo más investigación en esta especie, no sólo en ovejas de razas lecheras, sino también en ovejas de razas productoras de carne, ya que la habilidad materna para producción de leche influye de manera significativa en el crecimiento predestete y supervivencia de las crías, e impacta directamente en la rentabilidad del sistema de producción.










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