Introducción
El flamenco americano (Phoenicopterus ruber) es un ave que habita en áreas tropicales de América (BirdLife International 2024). Su hábitat comprende desde el nivel del mar hasta los 200 m s.n.m., en cuerpos de agua poco profundos, tanto dulces como salobres (Hilty y Brown 2001). Cabe destacar que esta especie está catalogada como Amenazada en la Norma Oficial Mexicana NOM-059 (SEMARNAT 2010).
En México, el flamenco americano tiene su sitio de reproducción en la desembocadura de la Ría Lagarto, en la costa norte de Yucatán, y durante el invierno se desplaza principalmente al estero de Celestún, a 280 km de distancia de su zona de reproducción (Hernández y García 1976, Espino-Barroso y Baldassarre 1989). Durante la temporada no reproductiva, los flamencos se reúnen regularmente en grandes grupos para alimentarse de pequeños moluscos, crustáceos, algas, diatomeas y cianofitas, en zonas con alta salinidad (Schmitz y Baldassarre 1992, Fowler y Cubas 2001, PROFEPA 2020).
El flamenco americano se considera un migrante local, realizando movimientos estacionales, longitudinales y transfronterizos (Rodríguez-Gacha y Pantaleón-Lizarazú 2012; Murillo-Pacheco et al. 2014). Esta especie puede realizar movimientos migratorios cortos para asegurarse de obtener suficiente alimento o en respuesta a perturbaciones en su hábitat (Fierro 2009, Vargas et al. 2008). Además, sus desplazamientos pueden ser erráticos, dependiendo de las condiciones climáticas y de los recursos disponibles.
En México, existen pocos avistamientos de flamencos americanos fuera de sus áreas comunes de reproducción e invernada en la península de Yucatán, lo cual se debe, al menos en parte, a poco esfuerzo de seguimiento ornitológico (Mendoza et al. 2013). Esta especie se distribuye a lo largo del complejo de lagunas en los humedales costeros de la península de Yucatán, desde la Reserva de la Biosfera Los Petenes, en Campeche, hasta la isla Holbox, en Quintana Roo, aunque también se han registrado observaciones ocasionales en la Reserva de la Biósfera Sian Ka’an y la isla de Cozumel (Galvez et al. 2023).
Fuera de la península de Yucatán, los avistamientos en territorio mexicano eran escasos. El último registro fue de tres ejemplares en 2013 en la costa de Nayarit (Mendoza et al. 2013), a más de 1,700 km de la población nativa más cercana en la península de Yucatán. Debido a su limitada tendencia a dispersarse (Barbraud et al. 2003), se cree que estos individuos pudieron haber escapado del cautiverio o llegado como consecuencia de causas naturales (fuertes vientos, migraciones erráticas), no descartando la posibilidad de que se puedan establecer en el área (Mendoza et al. 2013).
Actualmente existen pocos registros en la literatura acerca de la distribución del flamenco americano. Sin embargo, recientemente se han realizado observaciones inusuales (aún no publicadas) en varias partes de México. El objetivo de este estudio fue el de aportar nuevos registros para evaluar la distribución potencial de la especie en México.
Métodos
Registros en campo
Las observaciones se realizaron en las marismas del municipio de Altamira (22°23'31.79" N, 97°55'40.92" O), que se ubica al sur del estado de Tamaulipas (Figura 1), a una altitud de 8 m s.n.m. Limita al norte con el municipio de Aldama, al este con el Golfo de México, al sur con los municipios de Ciudad Madero y Tampico, y el estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, y al oeste con el municipio de González. El clima de la región es cálido subhúmedo con lluvias en verano, presenta temperaturas que oscilan de 22 a 26℃ y una precipitación anual de 900-1000 mm (INEGI 2010). La marisma del ejido Armenta se encuentra dentro del polígono del puerto ASIPONA-Altamira, donde existe constante vigilancia por parte de la Secretaría de Marina.

Figura 1 Mapa de localización del avistamiento (punto verde) del flamenco americano (Phoenicopterus ruber) en las marismas del ejido Armenta, Tamaulipas.
Realizamos dos salidas a campo el 27 de octubre del 2023 y el 14 de agosto del 2024, representando estos meses a la época de lluvias. Llevamos a cabo recorridos en lancha durante la mañana a las 07:00 h el 27 de octubre del 2023 y a las 11:00 h el 14 de agosto del 2024. Hicimos avistamientos utilizando binoculares Eagle Optics© 10X42 y una cámara fotográfica Canon Rebel T7. La especie se identificó de acuerdo con el color rojo rosado en el cuello, el pico color rosa con punta negra, cuerpo y plumaje (del Hoyo et al. 2024).
Revisión de ciencia ciudadana
Por otra parte, revisamos las bases de datos de las plataformas iNaturalistMX (2024) y GBIF (2022), obteniendo un total de 3,892 registros de flamenco americano. No obstante, estos fueron depurados, considerando únicamente aquellos con coordenadas geográficas detectables y clasificadas como verificables y con grado de investigación. Como resultado, se conservaron 2,745 observaciones, las cuales se utilizaron para generar un mapa actualizado de distribución potencial del flamenco americano en el Golfo de México, la vertiente del Atlántico y la vertiente del Pacífico, empleando el algoritmo de máxima entropía MaxEnt 3.3 (Phillips et al. 2006, 2016).
El método empleado utilizó los registros de ocurrencia de la especie junto con variables ambientales para predecir su distribución potencial. Con MaxEnt se estimó la distribución más uniforme posible de los puntos de muestreo en el espacio, en función de las restricciones impuestas por las variables climáticas del entorno, lo que permitió generar una distribución estadísticamente más probable (Phillips et al. 2016). Para este modelo se emplearon 23 capas de variables climáticas (Worldclim 2025), incluyendo temperatura mínima, precipitación, radiación solar, altitud (Hijmans et al. 2005) y el índice de aridez (Trabucco y Zomer 2009). Estas capas fueron procesadas para homogeneizar su resolución espacial (número de píxeles, filas y columnas) utilizando el software ArcMap 10.2. Una vez recortadas las capas climáticas y depurada la base de datos de registros, se procedió a generar el mapa de distribución potencial de la especie mediante el programa MaxEnt. Se obtuvo el valor del AUC (Area Under the Curve), una medida estadística que evalúa el desempeño predictivo del modelo. El AUC varía entre 0 a 1, donde valores cercanos a 0 indican que el modelo no tiene capacidad predictiva, mientras que valores cercanos a 1 reflejan un alto poder predictivo. En este estudio se obtuvo un valor de AUC = 0.992, lo que indica un buen desempeño predictivo del modelo.
Resultados
El 27 de octubre del 2023, a las 07:00 h, observamos por primera vez un grupo de tres individuos de flamenco perchando aproximadamente a un kilómetro de distancia del sitio de monitoreo (22°24'47.8"N, -97°51'47.8"O). Posteriormente, en el mismo sitio el 14 de agosto del 2024, a las 11:00 h, observamos por segunda vez a otro grupo de 14 individuos forrajeando. De acuerdo con las características de los individuos, como el color rojo a rosado en el cuello y el pico color rosa con punta negra (Figura 2), determinamos que las aves observadas pertenecían a la especie P. ruber (del Hoyo et al. 2024).

Figura 2 Fotografías del flamenco americano (Phoenicopterus ruber) en las marismas del ejido Armenta, Altamira Tamaulipas. Fotos: Santiago Vázquez Vázquez, AB: 27 de octubre del 2023 / CD: 14 de agosto del 2024. C: muestra en un círculo negro el pico color rosa con punta negra, una característica del flamenco americano (Phoenicopterus ruber).
Nuestro registro se encontró aproximadamente a 1,400 km de la zona de distribución conocida de flamenco americano en la Península de Yucatán. Además, se han registrado dos observaciones adicionales en la plataforma iNaturalistMX (2024), en el municipio de Altamira, Tamaulipas, y en Tuxpan, Veracruz, lo que indica un posible movimiento migratorio en la línea costera del Golfo de México.
De acuerdo con el modelo de distribución potencial, la mayoría de los registros de flamenco americano se han realizado sobre la línea costera del Golfo de México, aunque también existen registros al interior del país (Figura 3). La presencia de la especie destaca que está fuertemente asociada a zonas costeras, humedales, lagunas costeras y cuerpos de agua interiores debido a que únicamente se ha encontrado en estos ambientes. Asimismo, el modelo indica una mayor probabilidad de registro en regiones como la península de Yucatán, Cuba y el Estado de Florida (Figura 3). En estas regiones existe baja altitud, con alta radiación solar y niveles específicos de precipitación y temperatura, siendo estas variables las que mostraron mayor contribución en la predicción del modelo con una probabilidad de presencia de 50 a 70%.

Figura 3 Mapa de distribución potencial del flamenco americano (Phoenicopterus ruber) para la vertiente del Pacífico, Golfo de México y Mar Caribe. Se indica valor de probabilidad en color gris valor de cero, amarillo valor de 39 a 59% y rojo valor de 99%. Los puntos indican los registros del flamenco americano obtenidos de las plataformas iNaturalistMX (2024) y GBIF (2022).
Discusión
Nuestro registro del flamenco americano en el sur de Tamaulipas es relevante, ya que es poco común ver a esta especie fuera de su área de distribución conocida en la Península de Yucatán. Algunos pescadores mencionaron que esta especie comenzó a avistarse a principios del año 2023, lo que sugiere un uso frecuente de las marismas del ejido Armenta por este grupo de aves. Cabe destacar que la procedencia de estos individuos es desconocida. Mendoza et al. (2013) plantean que algunos individuos podrían provenir de cautiverio, como zoológico, hotel, centro recreativo o colección privada lo que podría ocurrir en el ejido Armenta. En este contexto, Plasencia-Vázquez et al. (2017) señalan que el flamenco americano frecuentemente se observa fuera de las áreas históricamente ocupadas de manera natural (Hilty y Brown 2001, Troncoso 2002). Es importante destacar que esta especie tiene una amplia distribución, con una extensión de 20,000 km2 y registros de individuos vagabundos en más de diez países, incluyendo regiones tan lejanas como Canadá y Estados Unidos (Birdlife International 2024). Por consiguiente, se considera que esta especie tiene la capacidad de recorrer largas distancias, desplazarse extensamente y colonizar nuevos hábitats (Murillo-Pacheco et al. 2014).
Independientemente del origen de estas aves, en México existen pocos registros documentados acerca de esta especie fuera de su área de distribución conocida. Uno de los más relevantes es el de Mendoza et al. (2013) en las costas de Nayarit, donde observaron a tres individuos. Sin embargo, existe el antecedente en Florida de individuos escapados que han establecido una población permanente (AOU 1998). Esto podría estar relacionado con la calidad y disponibilidad de recursos en el área, que posee condiciones favorables como baja altitud, salinidad adecuada debido a la influencia costera que propicia el desarrollo de organismos (crustáceos, moluscos, insectos, camarones, pequeñas plantas, diatomeas, semillas, estolones de gramíneas, hojas en descomposición y algas) de los cuales se alimentan los flamencos (Vargas et al. 2008, Derlindati et al. 2014, Kumssa y Bekele 2014, del Hoyo et al. 2024).
La concentración de registros sobre la línea costera del Golfo de México sugiere que en esta región existen factores que favorecen la distribución de esta especie. En nuestro análisis fueron las características de baja altitud, alta radiación solar, precipitación y temperatura que tuvieron mayor contribución a la probabilidad de presencia del flamenco. Los nuevos registros en algunas partes del Golfo de México podrían ser debido a que, junto con el mar Caribe, forman una cuenca marítima semicerrada, por lo que los fenómenos atmosféricos que se desarrollan en esa zona pueden tener efectos significativos sobre su biodiversidad. También está demostrado que los fenómenos climáticos como las temperaturas extremas causan efectos sobre las poblaciones de flamencos, en el cual se desecan los humedales y como consecuencia ocasiona la migración hacia sitios con condiciones adecuadas (González-Villar 2007). Por otro lado, la modificación del paisaje juega un papel importante debido a que la extracción de suelo permite la creación de nuevos cuerpos de agua ayudando al establecimiento de estas poblaciones.
Otro factor muy importante son los huracanes, en lo cual los flamencos que vuelan de Cuba a Yucatán pueden ser desviados por los huracanes, siendo reportado la aparición después de las tormentas tropicales de algunos individuos de flamencos en Florida, Pensilvania, Ohio, Kentucky, Tennessee, Alabama, Carolina del Norte, Texas y Virginia (Williams 2023, Keffer 2025). De acuerdo con la CONAGUA (2024), durante estos últimos años en el caribe mexicano ha aumentado el número de ciclones tropicales. Esto puede dar una aproximación a la distribución del flamenco americano en el cual los huracanes afectan la distribución y la colonización de las especies dentro de la comunidad (Wiley y Wunderle 1993). Los efectos de los fuertes vientos y las fuertes lluvias pueden modificar a las poblaciones de aves, uno de ellos es el cambio en su distribución y composición, en donde las aves pueden ser empujadas mar adentro y ser arrastradas por el viento hacia otros nuevos sitios (Threlfall et al. 1974, Jones 1980, 1987, Cely 1991).
La presencia y permanencia de los flamencos en las marismas del ejido Armenta, Tamaulipas desde 2023 probablemente no está asociada a los factores antes mencionados debido a que el último huracán que tocó tierra en las costas de Tampico y Ciudad Madero fue Inés en 1966 (Monsiváis 2024). Sin embargo, el cambio en los hábitats naturales del flamenco americano podría estar provocando movimientos hacia nuevas áreas, alterando los patrones de distribución previamente conocidos (Plasencia-Vázquez et al. 2017). Esto resalta la importancia de los humedales, aunque desafortunadamente estos se encuentran entre los ecosistemas más afectados por las actividades humanas, tanto directa como indirectamente (Lara et al. 2008, Mendoza et al. 2013). Esto subraya la necesidad de conservación de los humedales que ofrecen condiciones adecuadas, como lodo suelto y abundancia de invertebrados acuáticos, que constituyen el principal fuente de alimento de los flamencos (del Hoyo et al. 2024).
Nuestro estudio representa el primer registro de flamenco americano en el sur de Tamaulipas, así como en otras áreas de México y el Atlántico. Independientemente del origen de estos individuos, concluimos que las marismas del ejido Armenta presentan condiciones idóneas para su establecimiento. En consecuencia, proponemos un mapa de distribución actualizado para futuros estudios, y consideramos importante realizar monitoreos continuos para determinar si esta especie es migratoria o residente, y así profundizar en el conocimiento de su rol ecológico en la región.










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