Masculino de 53 años, quien sufrió una caída desde una altura de tres metros, impactando contra piso de tierra sobre el trocánter mayor izquierdo. Presentó dolor intenso en la región del trocánter mayor izquierdo y dolor inguinal bilateral. Acudió al servicio de urgencias, donde se le realizaron estudios radiográficos; sin embargo, pasaron desapercibidas fracturas de las ramas ileopúbicas bilaterales.
Acudió al servicio de rehabilitación un mes después. A la exploración física se observó equimosis en la región del trocánter mayor, dolor a la digitopresión en el pubis y en las ramas ileopúbicas de manera bilateral, así como limitación por dolor en la rotación interna de ambas articulaciones coxofemorales. La revisión de la radiografía inicial de pelvis mostró fracturas no desplazadas de ambas ramas ileopúbicas, correspondientes a una lesión estable tipo A (Figura 1).

Figura 1: Radiografía anteroposterior de pelvis. A) Se muestra hematoma (flecha punteada) proximal a trocánter mayor izquierdo. B y C) Acercamientos que muestran fracturas de ambas ramas ileopúbicas (flechas), delimitando los trazos de fractura.
A nivel pélvico, las fracturas de ramas pubianas representan menos del 0.3%. Por su baja incidencia y sintomatología inespecífica, pueden confundirse con distintas alteraciones músculo-tendinosas. El tratamiento de las fracturas del anillo pélvico requiere conocimientos detallados de la anatomía de la pelvis y del mecanismo lesional, así como una evaluación precisa clínica y radiológica. La toma de decisiones depende del análisis de la estabilidad pélvica, dada la diversidad de las lesiones pélvicas y la presencia de lesiones asociadas o de otras variables.
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