Tenía la costumbre de llamarlo cada cierto tiempo, una vez al mes, cada dos meses, especialmente después de que su esposa Sára sufriera un derrame cerebral, motivo por lo cual Gyuszi tenía menos tiempo libre. Debido a esta causa dejé de visitarlo en Kaposvár, Hungría, algo que hacía con cierta frecuencia por el interés de compartir un rato con él, de pedir sus consejos y de reír, ya que con Gyuszi la vida era pura alegría.
El otoño del pasado 2023 fue un periodo de numerosas tareas para mí: viajé a Brno, Lima, Quito, Bogotá y Szeged para representar a la Universidad de Pécs en diversas actividades. A mi regreso, en vísperas de Navidad, le escribí para felicitarle las fiestas. El 27 de diciembre, su hijo Péter me hizo saber que Gyuszi había muerto el 11 de octubre de 2023 como consecuencia de un infarto, añadiendo que “siempre pensó en ti con mucho cariño y amistad”. Ese día regresaba a Pécs de mi viaje por Sudamérica.
El Dr. Agustín Sánchez Andrés, colega y gran amigo también de Gyuszi, me pidió escribir la nota necrológica para publicarla en esta prestigiosa revista, ya que la trayectoria académica de Gyula Horvath estuvo ligada también al Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, institución que visitó en varias ocasiones. Escribir su recorrido académico es una tarea que requiere de mucho esfuerzo debido a la larga y exitosa carrera que tuvo como historiador, profesor, investigador y, especialmente, como maestro de generaciones de latinoamericanistas húngaros, entre los cuales me incluyo.
Gyula Horváth nació en Kaposvár, capital del condado de Somogy, al suroeste de Hungría. Terminó sus estudios de bachillerato en la Escuela Secundaria Mihály Táncsics de Kaposvár, en 1964, para luego seguir sus estudios en la Universidad de Szeged, entonces Universidad Attila József(JATE). Fue allí donde su vida académica daría un gran giro al conocer al profesor Tibor Wittman (1923-1972), el padre del latinoamericanismo húngaro y autor del clásico Historia de América Latina,1 aunque —según palabras de Gyuszi— su primera impresión no fue muy positiva. En una presentación, Gyuszi recibió un aprobado de Wittman quien, además, y con cierto desdén, le dijo que lo presentado era poco para un futuro historiador, agregando que aquel que quisiera dedicarse a América Latina debía conocer, al menos, cuatro lenguas extranjeras (español, inglés, portugués y ruso), a cuyo aprendizaje se dedicó Gyuszi en sus siguientes años, añadiendo además el francés.
Finalizados sus estudios en Szeged regresó a Kaposvár y, tras unos años trabajando en otras entidades, ingresó en 1975 en el Instituto de Agronomía de esta prestigiosa universidad húngara, en donde aprovecharía su formación histórica para analizar los procesos económicos del Brasil de la década de 1960 y, posteriormente, del México del siglo XX tras ganar una beca para permanecer en este país durante casi un año. México, con su mítica Revolución, su populismo, su multifacética cultura y su gente, ya nunca se separaría de Gyuszi, ni él de México, convirtiéndose este país en una parte muy importante de su vida académica y personal.
Visitó México en varias ocasiones y escribió numerosos libros y ensayos sobre diferentes facetas de su historia. Sería una ardua tarea enumerar los diferentes libros, ensayos y artículos que escribió Gyuszi. En el número 45 (2015) del Acta Scientiarum Socialium (Historia, Philosophia, Sociologia), la revista académica de la Universidad de Kaposvár que él mismo fundara en 1998, número especial dedicado a su 70 aniversario, su esposa Sára H. Szabó presentó su dilatada lista de publicaciones en distintos idiomas a lo largo de 17 páginas. A propósito del Acta Scientiarum Socialium (Historia, Philosophia, Sociologia), el segundo número (1998), dedicado al populismo latinoamericano, fue editado completamente en español, otorgándome el honor de publicar allí y de ser el revisor del texto en español.
Tres monografías ilustran sus principales intereses académicos: Cuatro estudios sobre el populismo latinoamericano,2 La Historia y las ideas (El liberalismo, el positivismo y el populismo en Brasil y México, 1820-1945)3 y Capítulos de la historia de México (De Maximiliano al populismo).4 En la primera de ellas, el centro de su atención se ubica en la presentación de los tres modelos “clásicos” del populismo latinoamericano: la filosofía social del justicialismo, el Brasil de 1934-1938 y el México de 1934-1940, donde se centró en la organización de las fuerzas populistas como partido de Estado bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas. Estos tres ensayos fueron antecedidos por un análisis introductorio sobre la ideología del fenómeno populista y de sus raíces. En La Historia y las ideas, escrita conjuntamente con su esposa, Sára H. Szabó, desarrolla de forma más amplia los temas tratados en la anterior monografía para profundizar en las raíces históricas del fenómeno del populismo latinoamericano en Brasil y México, sin olvidar los acontecimientos que antecedieron a estos procesos en México durante Cárdenas y en Brasil durante Getulio Vargas. La tercera obra aquí mencionada, Capítulos de la historia de México, también redactada conjuntamente con Sára H. Szabó, fue sin duda su obra más inacabada. Y quizás me equivoque al escribir esas líneas, pero sé bien que el gran sueño de Gyuszi fue el de escribir una historia completa del México contemporáneo para el público húngaro. Este fue uno de los temas recurrentes de conversación durante nuestros encuentros en Kaposvár. Una muestra del gran cariño que Gyuszi profesaba por México y que este siempre le devolvió en el curso de las diferentes visitas que hizo al país.
En 2005 fuimos invitados, conjuntamente, por el Instituto de Investigaciones Históricas y el Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. En el itinerario de esta primera estancia en tierras michoacanas, participó en una conferencia internacional sobre remesas y dictó otra sobre el populismo en México que despertó cierta polémica cuando declaró a un medio local que, lejos de haber quedado atrás, el populismo continuaba siendo una herramienta utilizada por los gobiernos tanto de México como de Europa Central.5
Gyula Horváth participó en múltiples conferencias y congresos nacionales y extranjeros. Tuve el placer de participar en su compañía en varios de estos eventos académicos en Pontevedra (2001), Bratislava (2004), Morelia (2005), Belgrado (2006), así como en un sinnúmero de actividades académicas en Budapest, Szeged, Veszprém, Kaposvár y Pécs, entre otras ciudades húngaras. Como resultado de ello, publicamos conjuntamente en húngaro y en español varios ensayos, como “A migráció és Magyarország”, “Migración y remesas. Hungría, un caso especial” y “Populismo y Nacionalismo en América Latina”.6 Nuestra última colaboración académica fue el ensayo “La política de Hungría hacia América Latina y el Caribe”, publicada por la Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro (PUC- Rio) en 2021.7 Para entonces, su salud y la de Sára limitaban mucho su actividad académica.
El Dr. Gyula Horváth —para mí siempre Gyuszi— fue uno de los pilares del latinoamericanismo húngaro. Continuador de la obra de Tibor Wittman, se convirtió en uno de los principales especialistas magiares en el tema del populismo latinoamericano y de la historia de las ideas en América Latina y México durante los siglos XIX y XX. Fue fundador y cofundador de diversos programas de estudios latinoamericanos en diferentes universidades húngaras, como la Universidad de Kaposvár y la Universidad Pannonia de Veszprém. Colaboró estrechamente con el Departamento de Hispanística de la Universidad de Szeged, su Alma Mater; con la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Pannonia de Veszprém; con el Departamento de Estudios Hispánicos e Iberoamericanos y el Centro Iberoamericano de la Universidad de Pécs, pero, sobre todo, contribuyó de manera destacada a la formación de las nuevas generaciones de latinoamericanistas húngaros. No solo dirigió numerosas tesis, tanto de licenciatura como de posgrado, sobre diferentes facetas de la historia latinoamericana y su relación con Hungría, sino que fue un excelente docente, apreciado por sus alumnos, como pone de manifiesto la obtención de diversas distinciones al mérito docente.
Yo tuve la suerte, la gran dicha de conocer su obra, de compartir sus conocimientos, su experiencia y, además, de contar con su gran y eterna amistad. En Hungría, Brasil y México deja muchos colegas huérfanos tras su muerte, entre ellos, su viuda Sára, su hijo Péter y sus nietos. Yo también.
Gracias, querido Gyuszi, por tanto. Descansa en paz.
Domingo Lilón
Universidad de Pécs
Pécs, Hungría, 9 de marzo de 2024









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