SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número39El servicio social en salud del Perú: ni discriminatorio ni inconstitucionalEl acoso laboral en el derecho ecuatoriano índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Revista latinoamericana de derecho social

versión On-line ISSN 2448-7899versión impresa ISSN 1870-4670

Rev. latinoam. derecho soc  no.39 Ciudad de México jul./dic. 2024  Epub 06-Mayo-2025

https://doi.org/10.22201/iij.24487899e.2024.39.17243 

Artículos

El buen vivir y la economía feminista como alternativa al desarrollo

The good living and the feminist economy as an alternative to development

Le bien vivre et l’économie féministe comme alternative au développement

César Alveiro Montoya Agudelo1 
http://orcid.org/0000-0002-2354-7346

Pastor Emilio Pérez Villa2 
http://orcid.org/0000-0003-4910-5084

Ana Cristina Ortega Barro3 
http://orcid.org/0009-0000-7319-7893

Jhon Jaime Arango Benjumea4 
http://orcid.org/0000-0002-4036-3178

Víctor Hugo Uribe5 
http://orcid.org/0009-0002-0153-1922

1 Universidad Cooperativa de Colombia. Colombia. Correo electrónico: cesar.montoyaag@campusucc.edu.com

2 Universidad Cooperativa de Colombia. Colombia. Correo electrónico: pastor.perez@campusucc.edu.com

3 Universidad Nacional Autónoma de México. México. Correo electrónico: aortega@fca.unam.mx

4 Universidad Cooperativa de Colombia, Colombia. Correo electrónico: jhon.arangob@campusucc.edu.co

5 Universidad Cooperativa de Colombia. Colombia. Correo electrónico: victor.uribe@campusucc.edu.com


Resumen

Actualmente, a través del concepto de buen vivir (BV), se trata de avanzar en la construcción de un desarrollo más armónico con la vida y, plantear las causas estructurales que dan lugar a la desigualdad económica, social, política, cultural y de género. En este orden de ideas, surge la reflexión sobre cómo la discriminación afecta derechos individuales en general y de la mujer en particular; simultáneamente van surgiendo estrategias (propuestas) con perspectiva feminista en todos los territorios. De esta manera, las mujeres se coordinan y con la EF buscan que el centro sean las personas y la vida. El enfoque económico feminista suma a la práctica económica el estudio de las relaciones de género; esta visión es caracterizada por la interdisciplinariedad coherente con disciplinas como sociología, historia o antropología. Por lo mismo, se hace fundamental analizar estas dos concepciones a manera de alternativa al desarrollo. El objetivo es mostrar de forma sintetizada elementos medulares de la aportación del BV y la EF al desarrollo; procurando así coadyuvar a la discusión académica e investigativa.

Palabras clave: buen vivir; EF; desarrollo

Abstract

Currently, through the concept of good living, it is a question of advancing in the construction of a more harmonious development with life and, raising the structural causes that give rise to economic, social, political, cultural and gender inequality. In this order of ideas, reflection arises on how discrimination affects individual rights in general and women’s rights in particular; strategies (proposals) with a feminist perspective are simultaneously emerging in all territories. In this way, women coordinate and with the feminist economy they seek to place people and life at the center. The feminist economic approach adds to economic practice the study of gender relations; This vision is characterized by interdisciplinarity consistent with disciplines such as sociology, history, or anthropology. For this reason, it is essential to analyze these two conceptions as an alternative to development. The objective is to show in a synthesized way core elements of the contribution of good living and the feminist economy to development; thus, trying to contribute to the academic and investigative discussion.

Keywords: good living; feminist economics; development

Résume

Actuellement, à travers le concept de bien vivre, il s’agit d’avancer dans la construction d’un développement plus harmonieux avec la vie et, de relever les causes structurelles qui engendrent les inégalités économiques, sociales, politiques, culturelles et de genre. Dans cet ordre d’idées, se pose la réflexion sur la manière dont la discrimination affecte les droits individuels en général et les droits des femmes en particulie. Des stratégies (propositions) avec une perspective féministe émergent simultanément dans tous les territoires. De cette façon, les femmes coordonnent et avec l’économie féministe, elles cherchent à placer les personnes et la vie au centre. L’approche économique féministe ajoute à la pratique économique l’étude des rapports de genre. Cette vision se caractérise par une interdisciplinarité cohérente avec des disciplines comme la sociologie, l’histoire ou l’anthropologie. Pour cette raison, il est essentiel d’analyser ces deux conceptions comme une alternative au développement. L’objectif est de montrer de manière synthétisée les éléments essentiels de la contribution du bien-vivre et de l’économie féministe au développement ; essayant ainsi de contribuer à la discussion académique et d’investigation.

Mots clés: bien vivre; économie féministe; développement

Sumario: I. Subsistencia de la vida. II. Modelo(s) de desarrollo. III. Teorías feministas y el desarrollo. IV. Buen vivir-BV. V. Economía feminista-EF. VI. Metodología. VII. Análisis de resultados. VIII. Discusión. IX. Conclusión. X. Bibliografía.

I. Subsistencia de la vida

Diferentes estudios han expuesto que actualmente nos encontramos en una crisis civilizatoria no sólo político-económica sino también ecológica y ética que, tal parece, nos está llevando a un inminente evento de auto-extinción como grupo humano. El BV irrumpe a manera de opción frente al enfoque del desarrollo basado en propiedad privada y mercado, es decir, desde diversos preceptos de acción, perfeccionamiento de culturas y aptitudes humanas que no se mantienen en mejora económica, superación utilitaria y desarrollo indefinido. Dichas significaciones se amparan en una cosmovisión donde el ser vive aislado de la naturaleza, teniendo como norte el interés personal sobre el colectivo-comunitario.1

El enfoque se centra en plantear la prioridad de las personas, la naturaleza y no los mercados en el sistema social, político y económico. Este enfoque cambia el sentido y alcance de la palabra “crisis”, puesto que identifica como crisis las situaciones en las que se encuentran en compromiso procesos trascendentes para el mantenimiento de la vida,2 y no cuando quiebran los mercados financieros. Partiendo de lo anterior se puede afirmar que está en crisis el modelo socioeconómico con su doctrina e ideología y no el mercado; dando lugar a buscar otros modelos de desarrollo donde predomine el BV en lugar del actual que profundiza la brecha entre los países, incrementa la pobreza, el desempleo, la desigualdad, la marginación y, lleva a la exclusión social; además, inutiliza el ambiente terminando con los bienes naturales y la biodiversidad agrícola. Todo lo anterior crea dificultades para el bienestar de los territorios, sus habitantes y la madre tierra.

En cada cultura se da una cosmogonía (origen) fruto de la correlación entre las personas y el entorno lo que muestra que existen diferentes modos de concebir y habitar la vida, es decir, podemos tener otras visiones de desarrollo diferente al modelo predominante; a este estilo de imaginar la existencia para vivirla, los indígenas quichuas, quechuas y aymaras del Ecuador y Bolivia, la denominan buen vivir, sumak kawsay, suma qamaña e implica un cambio civilizatorio.

Producto de la crisis civilizatoria, como consecuencia de la irracionalidad del modelo capitalista, surgen proyectos que refutan las relaciones de dominio y explotación, buscando el bienestar y obediencia a la “naturaleza”; con base en la reciprocidad como relación social esencial.3

Por lo general, la reciprocidad se plantea a partir de la antropología como representación evolucionista, puesto que se consideraba propia de las sociedades autóctonas y, se considera que prescribe. No obstante, la reciprocidad se mantiene como enlace social y fundamento de los vínculos sociales en una colectividad solidaria no capitalista. Razeto la define como una correlación plana entre individuos que forman agrupaciones con equidad, compromiso persistente que exige al colectivo a reconocer, frente a la comunidad y a terceros, por la asociación y por cada individuo.4

La reciprocidad está asentada en dar, recibir y devolver, en el que el don es un suceso social que envuelve al ser humano desde lo cultural, social, económico y político.

Sahlins, reconoce tres 3 tipologías de reciprocidad: 1) generalizada (altruismo, generosidad, filantropía, liberalidad), 2) equitativa (asociaciones y alianzas entre similares, con gratificación rápida y 3) nociva (entre iguales separados (engaño, timo, fraude).5

Los nuevos proyectos de sociedad basadas en la reciprocidad entienden que ésta (reciprocidad) posee la confianza como elemento medular y la cooperación como actitud práctica. Dos de estos proyectos de desarrollo son el BV y la EF.

II. Modelo(s) de desarrollo

La noción de desarrollo desciende del concepto europeo de progreso originario en la Grecia antigua y afianzado durante la Ilustración; este significado es polisémico, no existe un concepto único sobre el desarrollo en la economía y, se caracteriza por su heterogeneidad donde confluyen diversos esbozos; por lo anterior, se presentan diferentes teorías fundadas en variadas ideologías; observándose que es un término cambiante utilizado en función del contexto histórico en el cual está incorporado.

Actualmente hay diversidad de visiones teóricas económicas, pero sólo una con supremacía; entendiendo la economía como la ciencia que se enfoca en la retribución eficaz de los insuficientes recursos que tienen prácticas electivas y, pobreza como carencia de recursos y capacidades para hacer frente a las propias necesidades fundamentales.

Las teorías de Keynes le dan mayor valor al desarrollo, desde el punto de vista economicista. Por lo anterior, los estudios sobre desarrollo están interesados en el incremento económico sostenido a través del crecimiento de la capacidad productiva de los países mediante la tecnología y la industrialización; de esta manera el desarrollo se convierte en medible y cuantificable, convirtiendo el producto interno bruto (PIB) por persona o por individuo (per cápita) en el principal medidor del desarrollo y la riqueza de los países pasa a ser equivalente de bienestar, dejando a un lado la desigualdad y los gobiernos se encargan de la distribución de la renta.6

Tabla 1 Enfoques teóricos económicos 

Economía ortodoxa Economía heterodoxa
Producción e intercambio de mercancías Economía política clásica
Escuela neoclásica Economía marxista
El PIB sólo contabiliza lo que pasa por el mercado Economía institucional
Crecimiento económico (incremento del PIB) imprescindible para el sistema capitalista Escuela neorricardiana
Escuela postkeynesiana
Economía evolucionista
Economía de desarrollo
Economía social y solidaria
No se cuestiona el objetivo: producción y distribución de mercancías
Posdesarrollo Economía feminista
Buen vivir Economía ecologística
Desarrollo humano
Desarrollo sostenible

Fuente: elaboración propia, 2020.

Actualmente se plantea el debate en torno de cuál tipo de desarrollo se debe buscar, y de qué manera podemos medir el avance de éste; sin embargo, no se cuestiona su eficacia ante la transformación por mejorar el nivel de vida en un territorio.

La noción de desarrollo es precisada como el avance gradual de la economía hacia la optimización de los niveles de vida, vinculando a éste con progreso, crecimiento, evolución.7

Para el Instituto Hegoa,8 en su Diccionario de educación para el desarrollo, el significado de desarrollo adquiere notabilidad en la educación para el desarrollo puesto que la ética y valores son primordiales en el momento de concretar las prioridades. Continuando con esta definición, el desarrollo es una concepción histórica, su especificado cambia ajustado a las escuelas de pensamiento y a los valores de cada comunidad y época. El desarrollo es una categoría de futuro como visión y por lo tanto sus objetivos corresponden al resultado de un consenso participativo.

Con base en la Resolución sobre el Derecho al Desarrollo, de 1986, éste, para la ONGD,9 transcurre mediante el proceso integral, de variación económica, social, cultural y política, encaminada a la búsqueda del bienestar y garantía de los derechos y libertades primordiales de todos los sujetos.10 El desarrollo, según Amartya Sen, es un progreso en la propagación de libertades reales para los individuos.11 Coraggio plantea que al desarrollo le corresponde contener el aumento de prácticas que personifiquen valores democráticos y solidarios.12

Tabla 2 Modelos alternativos de desarrollo 

Modelo Conceptualización
Desarrollo local

  • Desarrollo integral, que relaciona dimensión territorial, cultural, política y económica, examinando las fortalezas del territorio. Tiene algunos elementos centrales, como: dependencia local-global, culturas, centralidad, tejido social, desarrollo humano, participación, planificación y sostenibilidad.

Desarrollo endógeno

  • Acercamiento territorial al desarrollo desde el manejo de los recursos por parte de sus habitantes en la búsqueda de mejorar sus privaciones.

  • Asume el conocimiento, tradiciones y costumbres de la región, la lógica del ejercicio político y los patrimonios como componentes. Acá se hace necesario definir el concepto de territorio para impulsar este modelo de desarrollo.

Etno-desarrollo

  • Capacidad de edificar futuro, partiendo de enseñanzas y prácticas históricas, apoyado en recursos de su cultura; para lo cual debe plantear un proyecto basado en sus propios valores y pretensiones.

  • En este modelo es fundamental el concepto de cultura propia, concebida a manera de dimensión social de disposición sobre los recursos culturales, reconociendo necesidades, dificultades y anhelos para solucionar.

Desarrollo comunitario

  • Este modelo se funda en el desarrollo de las personas desde el inicio de su participación en procesos que fomenten acciones que conduzcan al crecimiento y desarrollo; partiendo de que la comunidad es un sujeto dinámico, como las personas que la componen.

Fuente: elaboración propia, 2021.

1. Desarrollo humano

Este enfoque germina en los años noventa, inspirado en el PNUD.13 Su cimiento se encuentra fundado en ampliar las potencialidades de individuos para adoptar su modo de vida; y, controvierte el hecho que el desarrollo este pendiente del crecimiento del capital material, sobresaliendo la categoría del trabajo que aporta los empleados (colaboradores); es decir, una visión de desarrollo centralizado en los individuos relevando el modelo centrado en los bienes.

Este desarrollo, para el PNUD, es la evolución de oportunidades personales que extiende desempeños y facultades humanas. El ámbito de este desarrollo abarca no sólo las capacidades esenciales para un horizonte de vida integro (salud, educación y acceso a recursos) sino que también incluye participación, seguridad, sostenibilidad, derechos humanos. En conclusión, este enfoque es un desarrollo de las personas por y para ellas.14 El concepto de bienestar va implícito en este desarrollo, como referencia mundial adaptable a cualquier persona en cualquier territorio; entendiendo el bienestar como estar al tanto para observar cuándo una persona posee ocasión para desplegar su capacidad como ser humano. El bienestar se basa en el potencial y la autonomía de las personas.

2. Desarrollo humano sostenible

Este término tiene su origen en el Reporte Brundtland, instrumento revelado en Río de Janeiro (1992), donde se precisaba que este desarrollo es competente para satisfacer necesidades actuales sin implicar las oportunidades de generaciones posteriores. Es un desarrollo que está en condiciones de compensar necesidades de los individuos y optimizar permanentemente sus contextos de vida, comenzando con una participación equitativa de posibilidades, manteniendo como fin el crecimiento de capacidades humanas. El desarrollo humano sostenible en su visión integra a la economía política, la ecología, etcétera. Dimensiones de cultura como un modelo de desarrollo. Su visión se indica mediante el IDH.15

Tabla 3 Medición del desarrollo humano 

Elemento Variable Representa
Riqueza Ingreso per cápita (PIB) Nivel digno de vida.
Educación Escolaridad Capacidad para adquirir conocimientos
Alfabetización
Matriculas
Salud Esperanza de vida Vida saludable y prolongada

Fuente: elaboración propia basado en Informe sobre Desarrollo Humano, 2016.

A lo anterior, se agrega otros índices:

  1. IDH por desigualdad: deduce volumen de la desigualdad.

  2. Desarrollo de género: coteja ambos géneros con relación a valores del IDH.

  3. Diferencia de género: observa como la mujer colabora en la vida personal y social, es decir, su empoderamiento.

  4. Índice multidimensional de pobreza: registra escaseces en familias e individuos referentes a la salud, educación y calidad de vida.

En 2015, la Organización de Naciones Unidas (ONU) sancionó la Agenda 2030 con 17 objetivos, relacionados con el desarrollo sostenible, como una opción para lograr a futuro una vida mejor. Véase Figura 1. Este desarrollo amplió las libertades para que los sujetos alcancen el beneficio de posibilidades más provechosas; dichas libertades asumen dos perspectivas básicas:

  1. Libertad de prosperidad particular (freedom of well-being), caracterizada por peculiaridades del estado de existencia (functionings) y evaluación del bienestar individual (capabilities).

  2. Libertad de agencia (freedom of agency), interpretada a través de la palabra e independencia.

Fuente: elaboración propia, basado en los ODS, 2021.

Ilustración 1 Agenda 2030 

El desarrollo humano centra su interés en el patrimonio humano, en lugar del capital económico.

Tabla 4 Desarrollo humano - Enfoque analítico 

Libertades Representada Enfoque analítico
Bienestar personal Funcionamientos Sucesos que un individuo valora al ser o hacer: felicidad, alimentación, salud, respeto, participación.
Bienestar personal Capacidades Combinaciones que se pueden lograr en el funcionamientos del ser o hacer.
De agencia Voz y Autonomía Potencial para hacer o lograr valoración cuando busca objetivos o valores.

Fuente: elaboración propia basado en Informe sobre Desarrollo Humano, 2016.

III. Teorías feministas y el desarrollo

Las inferencias feministas demuestran el carácter androcéntrico de las teorías del desarrollo, indicando que la discriminación de género es un factor vigente en los conceptos y políticas de desarrollo; por lo cual aparecen estudios analizando las brechas hombres/mujeres para lo laboral y educativo, dichos estudios obligan a Estados y organismos internacionales a anexar la variable género en las investigaciones.16 Las investigaciones han demostrado que ha existido discrepancia en los trabajos realizados por mujeres en lo laboral, las relaciones de género y la enculturación conservadora son causantes de la perdida de trabajo de la mujer; estas percepciones excesivas y sintéticas conducen a estereotipos de género y se convierten en una de las causas del porque aún las mujeres siguen estando políticamente infrarrepresentadas. En los hogares, las mujeres han ocupado parte del trabajo no remunerado, pero necesario, para sostener a la sociedad en marcha, iniciando por las labores domésticas, de crianza y educación. Las mujeres por medio del activismo, en los últimos 40 años, han ganado un terreno valioso en materia de derechos, algo que ha consolidado su participación y visibilidad en espacios ciudadanos y políticos, aunque el avance es importante, el desafío sigue siendo mayor. Hay que pasar de la inclusión al reconocimiento.

Actualmente existen algunas teorías interrelacionadas sobre desarrollo con perspectiva feminista, tales como: la ecología política,17 etnoecología,18 género y sostenibilidad19 estipulando la igualdad en el sentido de que todo ser humano, desde su creación, debe ser registrado como igual ante la ley, afianzada en identidad de género como jurisprudencia imprescindible, básica para edificar un planeta más pacífico, próspero y sostenible.

Tabla 5 Teorías de desarrollo 

Teoría Conocimiento científico y objeto de estudio Principales protagonistas y conceptos claves Actitud crítica frente al desarrollo Preguntas del desarrollo
Liberal

  • Positivista

  • Sociedad

  • Mercado

  • Derechos

  • Individuos

  • Instituciones

  • Estado

  • Mercado

Suscitar un desarrollo más igualitario ¿Cómo desarrollar la sociedad mediante capital-tecnología, Estado y personas?
Marxista

  • Realista

  • Dialéctica

  • Relaciones Sociales Ideologías

  • Clases sociales

  • Movimientos sociales

  • Estado

  • Modos de producción

  • Trabajo

Alinear justicia social y sostenibilidad al desarrollo ¿Cuál es la relación desarrollo e ideologías predominantes?
Postestructuralista

  • Interpretativa

  • Constructivista

  • Representación

  • Argumentación

  • Conocimiento

  • Dominio

  • Comunidad en territorio

  • Corrientes sociales

  • ONG-Estado

  • Lenguaje

Vincular la ética del discernimiento como praxis de liberación ¿Cómo Asia, África y Latinoamérica obtuvieron el título de subdesarrollados?

Fuente: Elaboración propia, basado en Escobar20

En definitiva, el desarrollo, es una serie de doctrinas, en heterogéneas relaciones culturales, adecuadas a condiciones y escenarios políticos.21

IV. Buen vivir-BV

El BV encierra diferentes procesos ontológicos del desarrollo registrado, inicialmente, en territorios indígenas Latinoamericanos y, emerge como una posibilidad para cimentar otro modelo de colectivos, centrado en la armonía y convivencia del individuo con la madre naturaleza. Ecuador y Bolivia, integraron esta perspectiva a la Constitución y a los planes de desarrollo. En Ecuador, se le conoce como sumak kawsay, del quechua ecuatoriano, y enuncia la idea de vida en plenitud, simplemente buena. En Bolivia, se conoce como Suma Qamaña, término del aymara boliviano que se traduce como buen convivir, expresando una sociedad buena y armónica para el territorio.22

Otros pueblos indígenas tienen nociones similares como: los mapuches (Chile), guaraníes (Bolivia y Paraguay), que plantean la vida armoniosa (Ñande Riko) y vida buena (Tiko Kavi). En Panamá los nunas, en la Amazonía ecuatoriana (Achuar) y los maysa de Guatemala y México, la lengua maya tzeltal habla de la vida buena (Lekil Kuxlejal), muy vinculada a la paz, tanto interna cuanto en comunidad.23

El BV, se entiende como un propósito político de vida a través del proceso de bienestar general buscando alcanzar la armonía y solidaridad mediante el fortalecimiento de una vida conforme con el hábitat y el universo; como una manera diferente de experimentar la existencia desde lo espiritual, político y económico. Es vivir con integridad; subsistir mejor con menos; disfrutar simplemente de la coexistencia con autonomía, independencia; además de la exclusión de voluntad como causante de praxis de libertad. La vida se presenta, en el BV, en aceptación con los seres, principios y componentes del ecosistema natural.

Siguiendo a Pérez Villa,24 el BV lo encontramos, en América Latina, en países como Ecuador y Bolivia, basado en el derecho constitucional, producto del ejercicio de ciudadanos unido a la población indígena; en estas naciones lo ubican conectado con identidad, solidaridad, sostenibilidad y, se esboza como alternativa al desarrollo.

Para estas corrientes la vida es realizable cuando se vive y convive promoviendo cosmoconvivencia, autonomía y facultades de la naturaleza, pueblos y territorios; sin dejar a un lado discusiones, discrepancias socioeconómicas y el enfoque antropocéntrico. De tal manera que el BV no sólo es un modelo y proyecto académico-político; su eficacia radica en prácticas y usos implicando la ocasión de aprender de argumentos, praxis, testimonios y de cualidades y actitudes que desarrollan las personas. Basado en Acosta Espinosa25 y Acosta y Martínez,26 cuando hablamos de BV, este no se refiere al concepto occidental de felicidad, porque existe sostenido y respaldado bajo la cosmovisión originaria de sus pueblos, donde el mejoramiento social se entiende como categoría en construcción y recreación.

Para Bravo,27 el desarrollo es una concepción en crisis y, el BV es una evaluación crítica a éste, de tal manera que el BV se presenta como una ruta para allanar la crisis.

El BV plantea diferentes opiniones que intentan alejarse de la modernidad y promueve, a la vez, la cosmoconvivencia, equilibrio y sus diferentes formas de exteriorizarlo; incluyendo, el cosmocimiento sentipensante. La búsqueda de dicha armonía no excluye los conflictos, problemas, compromisos sociales y los contrastes socioeconómicos, y tampoco descarta que vivimos y actuamos en el capitalismo, como sistema hegemónico bajo un modelo antropocéntrico.

Entre las tipologías del BV, tenemos:

  1. Integralidad: sistémico entre los individuos, sus analogías, interconexiones e interdependencias. El todo en equilibrio es la existencia. A esta relación se la denomina cosmoconvivencia.

  2. Colectividad: todos tienen, como responsabilidad, el cuidado de la vida, es decir, a través de la vivencia en común, todos se preocupan por todos.

  3. Complementariedad: no coexiste un ser superior a otro y así se evade el antagonismo. Todo se convierte en ayuda mutua.

  4. Libertad y derechos de la naturaleza: esta posee y da vida, por consiguiente, el ejercicio o gestión del humano no debe deteriorar ni incitar a su destrucción.

  5. Autonomías de las personas y los pueblos: causa la autodeterminación, cosmoconvivencia, cosmocimiento, reciprocidad y cuidado.

  6. Tolerancia con el disenso: cada cultura, territorio posee un modo distinto de sentipensar y hacer de acuerdo con su cosmovisión. Debemos respetar esas diferencias para vivir bien.

  7. Construcción colectiva del conocimiento: iniciamos de saberes previos, que provienen de praxis anteriores de los pueblos.

  8. Vida en plenitud: desde lo anímico, emocional, físico y con el entorno.

  9. Equilibrio con la naturaleza: vivir siendo equitativo e inclusivo.

  10. Preserva la identidad: vida basada en valores trasmitidos por generaciones y territorios.

  11. Fomento del goce, alegría y sus diferentes modos de exclamarlo: Facilita situaciones, periodos para participar e intercambiar manifestaciones de artes, conocimientos y saberes.

El modelo capitalista se basa en el proceso a corto o largo plazo de maximización de las ganancias, en el lucro y la acumulación. En su lugar el BV plantea la reciprocidad como cualidad primordial; facilitando así un ejercicio económico más social y solidario, contrario a la libre competencia con especulación financiera. En el BV la economía se reencuentra con la naturaleza, para mantenerla y retornar a su valor de uso y no al valor de cambio. Para lo anterior, realiza un conjunto de fases sucesivas de viabilidad del derecho de ingreso a específicos bienes por fuera del mercado, basado en:

  1. Reciprocidad

  2. Redistribución

  3. Redimensionamiento del mercado

La reciprocidad como relación social contribuye a la coherencia y al incremento de la confianza mutua, beneficiando la equidad y las capacidades generales; favorece, la democracia y participación, extendiendo la facultad de decisión de los individuos y su empoderamiento.

En el BV se hacen realidad las atribuciones y facultades de la naturaleza, es decir, define la norma situacional de derechos políticos, sociales y ambientales que posibilita al ciudadano inmiscuirse en la política de un país; es decir, un ciudadano no individualizado, capaz de cuidar y defender la vida.

Tabla 6 Enfoques en la agricultura 

Agricultura sustentable-Enfoque agroecológico Agricultura intensiva-Enfoque productivista
Holístico a largo plazo Reduccionista a corto plazo
Existen diferentes maneras de hacer agricultura Una sola forma de hacer agricultura
Ética como valor fundamental Ética como valor indefinido
Utiliza una óptica sistémica Falta de una óptica sistémica
Concepto sustentable Concepto productivista
Explora la ciencia y otras tipologías de conocimiento Sólo reconoce el conocimiento científico
Empleo múltiple del territorio Empleo exclusivo del territorio
Tecnologías de procesos Tecnologías de insumos
Importancia en la tierra y entornos afines Énfasis en el beneficio de escasos cultivos rentables
Adjunta el precio ambiental No agrega el costo ambiental
Procedimientos múltiples con multiplicidad práctica Sistemas simples con baja diversidad y alta productividad
Biodiversidad: modo de cultivo y fundamento de vida Biodiversidad: fuente de genes

Fuente: elaboración propia, 2020.

Tabla 7 Modelo biocéntrico y antropocéntrico 

Biocéntrico Antropocéntrico
Es naturaleza Separado del hábitat
Cultura no ajustada en rangos y en la censura de la sexualidad femenina Patriarcal
Auto-ecoorganización, contingencia, incredulidad Manipulación, supremacía, vigilancia
Correlaciones horizontales Analogías piramidales
Cooperar Rivalizar
Solidaridad Individualismo
Ser-estar Tener
Ternura y autenticidad Racionalidad
Holístico Dualista
Eco-sistémico, síntesis Reducción
Transdisciplinariedad Análisis, particularidad
Subjetividad, múltiples racionalidades Realismo, ideología personal
Tejido vital Expone fenómenos naturales y vitales a través de leyes mecánicas del movimiento
Independencia, autonomía, libertad, soberanía Dependencia
Respeto, inclusión, equidad, sustentabilidad Explotación, exclusión y extinción

Fuente: Elaboración propia, 2020.

Finalmente, El BV es una noción de existencia en equilibrio con el entorno, entendido y completado no sólo con individuos, sino también con entes anímicos y el hábitat; concebido este último como la madre tierra denominada Pachamama. Cuando aceptamos la madre tierra como substancia viva que da y multiplica, este hecho nos conduce a separarnos de las doctrinas europeas predominantes en las cuales se piensan las personas alejadas de la naturaleza y, toman la política simplemente a manera de una acción antropocéntrica. El BV se mantiene basado en principios filosóficos aristotélicos y otros,28 con el propósito de establecer y alinear políticas públicas, es decir, el BV es una opción al concepto de desarrollo.

El BV (sumak kawsay) fue restablecido por los indígenas a partir de la representación filosófica de vida afirmada en la búsqueda y mantenimiento de la armonía con la comunidad y con todos seres de la naturaleza.29

Tabla 8 Buen vivir y bienestar 

Buen vivir Bien estar
Armonía interior (vivir coherentemente, acorde a convicciones y creencias) Dispersión productiva para complacencia de necesidades
Acuerdo social (solidaridad entre personas y grupos sociales) Participación y ecuanimidad
Solidaridad con la naturaleza Prosperidad y transformación social

Fuente: Unceta.30

En los debates se observa que sólo existe un punto de conexión entre el bien estar y el BV: el de las relaciones sociales. En ambos se revela la prevención por la fraternidad y solidaridad como prerrequisito para la vida. Concluimos resumiendo la divergencia en el discurso político:

Tabla 9 Buen vivir y estado actual 

Buen vivir Estado moderno

  • Madre naturaleza como representación grecolatina, que evidencia la interdependencia entre humanos, demás especies y el planeta

Recursos naturales

  • Vivir en plenitud

Desarrollo Progreso

  • Ethos comunitario (comunalidad)

  • Pretende el valor esencial de la existencia (biocentrismo)

Individualismo Antropocentrismo

  • Derechos colectivos de la tierra y el territorio

Derechos del sujeto

  • Cohabitan comunidades con sus culturas y rasgos sociales (plurinacionalidad)

Estado-nación

  • Organización social, apta para tolerar y adecuarse al ámbito capitalista, teniendo como soporte la reciprocidad y lo colectivo.

Capitalismo, socialismo, comunismo

  • Filosofía relacional

Ontología dual

  • Dimensión espiritual

Secularismo

Fuente: elaboración propia basado en Giraldo.31

V. Economía feminista-EF 32

La EF es una perspectiva económica que enjuicia los modelos tradicionales, puesto que éstos se inclinan por lo ser androcéntricos, basado en el concepto biológico de género. Para la EF el género, a diferencia del sexo, representa todo aquello que en mujeres y hombres es producto de procesos sociales y culturales. El género es una condición transdisciplinar relacionada a fisonomías y funciones psicológicas y socioculturales designadas a las mujeres y hombres en un determinado periodo histórico social.

La EF no es homogénea porque abarca numerosas escuelas económicas (neoclásica, marxista, etcétera), originarias de tradiciones feministas diversas (radical, liberal, socialista, etcétera). La EF está relacionada con disciplinas como: sociología, historia, antropología etcétera.

La fuerza de la EF radica en la exigencia por anexar las correlaciones de género, como variable importante, para definir el cómo opera la economía; para lo cual realiza reflexiones y análisis en los niveles: micro, meso y macro.

Históricamente las mujeres han protestado contra el orden patriarcal y de género, Este proceso busca la constitución del sujeto político-mujer; el cual parece ser necesario la participación política en relación con la identidad masculina dominante.

La EF radica en examinar la economía como disciplina con el fin de optimizar la posición económica de las mujeres.33

Tabla 10 Surgimiento y evolución en el tiempo 

Época Acontecimiento
Siglo XIX (años 70 del siglo XX) Crítica los modelos neoclásico y marxista, por su manera de considerar el escenario económico-social de las mujeres.
1930 Se agrega, en el estudio económico, causas de discrepancias salariales.
1970-1990 Importancia del feminismo en la investigación económica.
1960 y década de los 70 Discusión relacionada con la naturaleza del trabajo doméstico y su aplicación en la práctica económica
1980 y la década de los 90 En la Academia se empieza a hablar de la “teoría feminista”.
1990 Modelo de negociación.
1990 Conferencia Anual American Economic Asociation se admite, un panel específico sobre perspectivas económicas feministas.
1992 Surge la Asociación Internacional de Economía Feminista (IA-FFE, por sus siglas en inglés).

Fuente: elaboración propia, 2021.

Tabla 11 Corrientes de género en la economía 

Economía de género Demanda la inserción de la mujer en el estudio de argumentaciones androcéntricas sin controvertirlos. Se con templa como un subconjunto de la economía ortodoxa.
Economía feminista de la conciliación Reconoce posible relacionar arquetipos androcéntricos con transformaciones demandantes de aceptación de representación feminista.
Economía feminista de ruptura Cuestiona las bases de las proclamas androcéntricas, en lo epistemológico, conceptual y metodológico.

Fuente: elaboración propia basado en Pérez Orozco.34

Tabla 12 Peculiaridades de la EF 

Peculiaridades
Nueva forma para examinar la ciencia económica. No se queda únicamente en las problemáticas de género.
La sostenibilidad de la vida y no los mercados, es el eje.
La propagación de la vida y no la riqueza es el objetivo del ejercicio económico.
Para asegurar y reproducir la vida, la asignación no es la prevención, sino la provisión.
Tiene como interés central el debate distributivo buscando la equidad socioeconómica.

  • Desde lo epistemológico y metodológico critica las conjeturas neoclásicas en relación con las peculiaridades del homo economicus e incorpora magnitudes no percibidas por el enfoque ortodoxo de la economía.

  • Hace énfasis en la producción/reproducción, añadiendo percepciones como: segmentación sexual del empleo, estructura social del cuidado, economía del cuidado, etcétera.

Fuente: elaboración propia basado en Rodríguez Enríquez.35

En definitiva, la EF aporta desde la economía, en los últimos años, una mirada diferente retando los principios consabidos, exteriorizando dimensiones del contexto intangible, demandando acciones específicas hacia un fin concreto para innovación de la actividad económica con alcance igualitario. El ejercicio económico, para la EF, es el modo de organización compleja de los seres humanos para avalar su conservación.36

1. Algunos aportes de la EF

  1. Reconstrucción social económica y deconstrucción de la economía ortodoxa.

  2. Economía fundada en la vida humana.

  3. Reprobación de estereotipos en los enfoques habituales de comportamiento económico de agentes individuales y su interrelación en los mercados.

  4. Investigación de la ocupación femenina e igualdad de beneficios en el mercado laboral.

  5. Inserción de otras disciplinas al estudio económico.

VI. Metodología

En esta investigación se pretende describir y analizar el fenómeno del BV y la economía feminista como alternativa de desarrollo a partir de cinco dimensiones denominadas subsistencia de vida, modelos de desarrollo, equidad y desarrollo, BV y economía de la mujer. A partir de dichas dimensiones se construyó una encuesta como instrumento de recolección de la información en una escala Líkert donde 1 muy en desacuerdo, 2 en desacuerdo, 3 de acuerdo y 4 muy de acuerdo. Con una escala de medición ordinal, la operacionalización de las dimensiones fue la siguiente:

Tabla 13 Dimensiones e ítems del instrumento de información 

Dimensión Ítem Medición
Subsistencia de vida Mi organización tiene políticas sustentables de la naturaleza Ordinal
Nuestros salarios permiten tener los niveles básicos de subsistencia Ordinal
Mi organización brinda apoyo a las mujeres en estado de gestación y lactancia Ordinal
En mi organización hay apoyo para madres cabeza de familia Ordinal
En mi organización hay apoyo para la convivencia familiar Ordinal
Modelos de desarrollo Considero que el Estado debe intervenir en las crisis económicas Ordinal
Mi organización tiene políticas relacionadas con el desarrollo tecnológico Ordinal
Considero que el desarrollo tecnológico genera desplazamiento de mano de obra Ordinal
Considero que las organizaciones sociales brindan más oportunidades laborales para la mujer Ordinal
Siento que en mi organización he tenido un mejor desarrollo personal y profesional Ordinal
Equidad y desarrollo En mi organización me he sentido discriminada por ser mujer Ordinal
En mi organización por ser mujer es más difícil ascender laboralmente Ordinal
En mi organización los salarios son equitativos entre hombre y mujeres Ordinal
En mi organización se respetan mis opiniones e ideologías Ordinal
En mi organización se apoya la participación de las mujeres en movimientos sociales Ordinal
Buen vivir En mi organización se fomenta el respeto hacia las mujeres Ordinal
En mi organización se promueve la solidaridad y equidad Ordinal
En mi organización se promueve el equilibrio entre lo laboral, lo social y lo familiar Ordinal
En mi organización se promueve la capacitación y formación Ordinal
En mi organización existe relación entre la formación y cargo desempeñado Ordinal
Economía de la mujer En mi organización las mujeres ocupan cargos directivos Ordinal
En mi organización las decisiones administrativas tomadas por mujeres son respetadas Ordinal
En mi organización se brinda acceso a las mujeres a la seguridad social Ordinal
En mi organización se fomenta el empoderamiento de la mujer Ordinal
Considero que las organizaciones sociales fomentan más el emprendimiento de la mujer Ordinal

Fuente: Elaboración propia

La población encuestada fueron 145 mujeres que laboran en diversos tipos de organizaciones solidarias, de las cuales 59 están ubicadas en la ciudad de México y 86 en la ciudad de Medellín.

La confiabilidad del instrumento se midió con el Alfa de Cronbach en una escala de 0 a 1, cuyos valores cercanos a 1 indican que el instrumento es confiable para realizar análisis estadísticos37. El Alfa de Cronbach que se obtuvo fue de 0.921, mostrando una confiabilidad alta del instrumento. Para determinar la condición de normalidad del instrumento de observación se utilizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov la cual a través del criterio de significancia estadística p-valor menor o igual a 0.05, permite establecer que valores inferiores no cumplen la condición de normalidad, es decir, que no existe discrepancia entre la distribución teórica y la distribución empírica38. En efecto, los resultados obtenidos no cumplen con la condición de normalidad debido a que el p-valor obtenido fue menor a 0.05.

En consecuencias, las pruebas de correlación entre las dimensiones se realizaron mediante pruebas no paramétricas, las cuales permiten mayor libertad en el tratamiento de los datos estadísticos y cumplen una función similar a las pruebas paramétricas propias de una distribución normal.

Las pruebas de adecuación muestral se realizaron mediante la prueba de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) y de esfericidad de Barlett para determinar la viabilidad de la matriz de correlaciones. Un KMO cercano a 1 indica una buena correlación entre las dimensiones y un Chi-Cuadrado relativamente bajo y un p-valor inferior a 0.05 indican que las dimensiones de pueden factorizar de manera eficiente (prueba de Barlett).

Tabla 14 Prueba KMO y prueba de Barlett 

Prueba de KMO y Bartlett
Medida Kaiser-Meyer-Olkin de adecuación de muestreo ,850
Prueba de esfericidad de Bartlett Aprox. Chi-cuadrado 1974,706
Gl 300
Sig. ,000

Fuente: elaboración propia a partir de resultados estadísticos.

El KMO obtenido de 0.821 muestra una buena correlación entre las variables el Chi-cuadrado de 1974,706 y el p-valor de 0.000 (prueba de Barlett) indican que las dimensiones se pueden factorizar para realizar análisis estadísticos.

La factorización de las dimensiones se hizo mediante el método de extracción de mínimos cuadrados no ponderados y el método de rotación varimax, los cuales se adaptan mejor a pruebas no paramétricas para dimensiones que no cumplen la condición de normalidad. Como resultado se obtuvo que el 57.472 % de la varianza total es explicada por seis factores que reagruparon los ítems de las dimensiones por homogeneidad de las varianzas. Si bien hay pesos de factores menores entre las dimensiones, no se elimina ninguno de los ítems debido a que presentan correlaciones aceptables con las variables agrupadas. Las concentraciones de las varianzas se presentan en la siguiente tabla.

Tabla 15 Matriz de factor rotado 

Matriz de factor rotadoa
Factor
1 2 3 4 5 6
Dimensión Subsistencia de Vida
Mi organización tiene políticas sustentables de la naturaleza ,466
Nuestros salarios permiten tener los niveles básicos de subsistencia ,535
Mi organización brinda apoyo a las mujeres en estado de gestación y lactancia ,573
En mi organización hay apoyo para madres cabeza de familia ,753
En mi organización hay apoyo para la convivencia familiar ,668
Dimensión modelos de desarrollo
Considero que el Estado debe intervenir en las crisis económicas ,605
Mi organización tiene políticas relacionadas con el desarrollo tecnológico ,483
Considero que el desarrollo tecnológico genera desplazamiento de mano de obra ,346
Considero que las organizaciones sociales brindan más oportunidades laborales para la mujer ,766
Siento que en mi organización he tenido un mejor desarrollo personal y profesional ,514
Dimensión equidad y desarrollo
En mi organización me he sentido discriminada por ser mujer ,775
En mi organización por ser mujer es más difícil ascender laboralmente ,755
En mi organización los salarios son equitativos entre hombre y mujeres ,449
En mi organización se respetan mis opiniones e ideologías ,656
En mi organización se apoya la participación de las mujeres en movimientos sociales ,683
Dimensión buen vivir
En mi organización se fomenta el respeto hacia las mujeres ,469
En mi organización se promueve la solidaridad y equidad ,616
En mi organización se promueve el equilibrio entre lo laboral, lo social y lo familiar ,726
En mi organización se promueve la capacitación y formación ,802
En mi organización existe relación entre la formación y cargo desempeñado ,762
Dimensión economía de la mujer
En mi organización las mujeres ocupan cargos directivos ,468
En mi organización las decisiones administrativas tomadas por mujeres son respetadas ,760
En mi organización se brinda acceso a las mujeres a la seguridad social ,588
En mi organización se fomenta el empoderamiento de la mujer ,770
Considero que las organizaciones sociales fomentan más el emprendimiento de la mujer ,592
Método de extracción: cuadrados mínimos no ponderados.
Método de rotación: Varimax con normalización Kaiser.
a. La rotación ha convergido en 7 iteraciones.

Fuente: elaboración propia a partir de resultados estadísticos

Con respecto a las correlaciones no paramétricas y la escala ordinal se utilizaron la correlación Tau-b de Kendall que mide la intensidad de relación entre las dimensiones y la correlación D de Somers que mide asociación entre las dimensiones. Ambos estadísticos de correlación arrojan valores entre -1 y +1, indicando correlaciones inversas o directas, respectivamente. Valores cercanos a 1 indican correlaciones fuertes entre las dimensiones objeto de estudio.

Tabla 16 Correlaciones no paramétricas Tau-b de Kendall y D de Somers 

Correlaciones no paramétricas
Tau- b de Kendall y D de Somers
D1 D2 D3 D4 D5 TO
D1. Subsistencia de vida 1,000
D2. Modelos de desarrollo ,504** 1,000
D3. Equidad y desarrollo ,473** ,484** 1,000
D4. Buen vivir ,286** ,471** ,330** 1,000
D5. Economía de la mujer ,293** ,364** ,448** ,308** 1,000
TO. Buen vivir, economía y desarrollo ,621** ,699** ,684** ,544** ,547** 1,000
La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).

Fuente: elaboración propia a partir de resultados estadísticos.

Según los resultados de la tabla anterior, las dimensiones que mejor explican el fenómeno de investigación, es decir, el BV y la economía feminista como alternativa de desarrollo (TO), son los Modelo de desarrollo (48.9 %), Equidad y desarrollo (46.8 %) y Subsistencia de vida (38.6 %), y en menor proporción Economía de la mujer (29.9 %) y BV (29.6 %).

La mayor correlación y asociación que explican el fenómeno de investigación se da entre las dimensiones subsistencia de vida y modelos de desarrollo (0.5042 = 25.4 %), seguido de modelos de desarrollo y equidad y desarrollo (23.4 %), subsistencia de vida y equidad y desarrollo (22.4 %), modelos de desarrollo y BV (22.2 %) y equidad y desarrollo y economía de la mujer (20.1 %). Una menor correlación y asociación se da entre las dimensiones modelos de desarrollo y economía de la mujer (13.2 %), equidad y desarrollo y BV (10.9 %), BV y economía de la mujer (9.5 %), subsistencia de vida y economía de la mujer (8.6 %) y subsistencia de vida y BV (8.2 %). No existen correlaciones y asociaciones negativas, lo cual indica que las dimensiones explican estadísticamente de manera directa el fenómeno de investigación relacionado con el BV y la economía feminista como alternativa de desarrollo.

VII. Análisis de resultados

A continuación, se presentan los resultados del instrumento de observación aplicado a mujeres que laboran en organizaciones solidarias en Ciudad de México y Medellín. Inicialmente, se presentan los resultados demográficos seguidos por los resultados obtenidos de las cinco variables de estudio las cuales se han denominado como: 1) subsistencia de la vida, 2) modelos de desarrollo, 3) equidad y desarrollo, 4) BV y 5) economía de la mujer.

1. Información demográfica

Con respecto a la ubicación de la población encuestada el 40.7 % corresponde a la Ciudad de México y el 59.3 % corresponde a la ciudad de Medellín.

Fuente: elaboración propia a partir de resultados de investigación.

Ilustración 2 Estadísticos de información demográfica 

Con respecto a la edad, la mayor población está concentrada en el rango de 41 y 50 años (37.2 %), seguido del rango de 31 a 40 años (35.9 %). Lo cual podría indicar una población significativa en experiencia y familiarizada con la situación objeto de estudio.

En relación con el nivel formativo, la mayor representación de la población encuestada está en el nivel universitario (65.5 %), seguido muy por debajo del nivel técnico o tecnológico (20.0 %). Esto muestra un nivel creciente del nivel de profesionalización de las mujeres en las organizaciones solidarias.

En cuento a la organización en la que laboran la población encuestada, el mayor porcentaje está en cooperativas de México y Colombia (22.8 %), fondos de empleados de Colombia (21.4 %), empresa social de México (20.7 %) y asociación civil de México (16.6 %). Cada vez es mayor el reconocimiento que se le hacen a las organizaciones solidarias en su participación en el desarrollo económico y social de los países de la región.

2. Dimensión subsistencia de vida

En la dimensión subsistencia de la vida se indagó por las políticas sustentables de la organización solidaria, la relación de los salarios con los niveles básicos de subsistencia, el apoyo a las mujeres en estado de gestación y lactancia, el apoyo a las madres cabeza de familia y el apoyo a la convivencia familiar de las organizaciones solidarias en las cuales laboran las mujeres encuestadas.

Fuente: elaboración propia a partir de resultados de investigación.

Ilustración 3 Estadísticos de subsistencia de vida 

El 75.9 % de las encuestadas está muy de acuerdo con que en la organización solidaria hay políticas sustentables, lo que se puede traducir en mayor conciencia sobre el cuidado de la naturaleza. El 66.9 % de las encuestadas manifiesta estar muy de acuerdo con que los salarios recibidos en las organizaciones solidarias permiten cubrir las necesidades básicas. Así mismo, el 62 % de las encuestadas manifiesta que la organización solidaria brinda apoyo a las mujeres en estado de gestación y lactancia. Esto es una condición que se puede traducir en la dignificación de la mujer en su condición de madre gestante. En similar sentido, el 68.3 % de las mujeres encuestadas manifiesta que la organización solidaria apoya a las madres cabeza de familia. Y el 60.7 % manifiesta que la organización solidaria apoya la convivencia familiar.

3. Dimensión modelos de desarrollo

En la dimensión modelos de desarrollo se indagó si el Estado debía intervenir las crisis económicas, si la organización solidaria tiene políticas relacionadas con el desarrollo tecnológico, si dicho desarrollo tecnológico ha generado desplazamiento de la mano de obra, si las organizaciones solidarias brindar mayores oportunidades laborales a la mujer y si las mujeres encuestadas sienten que en su organización solidaria han tenido un mejor desarrollo personal y profesional.

Fuente: elaboración propia a partir de resultados de investigación

Ilustración 4 Estadísticos de modelos de desarrollo 

Con respecto a si el Estado debe intervenir las crisis financieras, el 78.6 % de las encuestadas manifiestan estar muy de acuerdo. Por su parte, el 61.4 % de las mujeres encuestadas expresan estar muy de acuerdo con que la organización solidaria tiene políticas relacionadas con el desarrollo tecnológico, a la vez que el 60.0 % de las encuestadas manifiestan que dicho desarrollo tecnológico ha generado desplazamiento de mano de obra en la organización solidaria. Así mismo, el 61.4 % de las encuestadas considera que estar muy de acuerdo con que las organizaciones solidarias brindan más oportunidades laborales a las mujeres. En idéntico sentido, el 62.1 % las mujeres encuestadas manifiestan estar muy de acuerdo en sentir que en la organización solidaria en la cual laboran han podido tener un desarrollo personal y profesional. De esto se puede inferir, que la mayor aceptación de la mujer en las organizaciones solidarias puede deberse en parte a su filosofía de anteponer el trabajo y el individuo a la generación de riqueza.

4. Dimensión equidad y desarrollo

En la dimensión equidad y desarrollo se indagó si en la organización solidaria hay discriminación por la condición de ser mujer, si por ser mujer es más difícil ascender laboralmente, si los salarios son equitativos entre hombres y mujeres, si se respetan las opiniones e ideologías de las mujeres y si se apoya la participación de las mujeres en movimientos sociales.

Fuente: elaboración propia a partir de resultados de investigación.

Ilustración 5 Estadísticos de equidad y desarrollo 

El 71.0 % de las mujeres encuestadas está muy de acuerdo con que se han sentido discriminadas en su organización solidaria por su condición de ser mujer. Igualmente, el 57.9 % está muy de acuerdo con que en su organización solidaria es muy difícil ascender laboralmente por ser mujer. Así mismo, las mujeres encuestadas en un 59.3 % están muy de acuerdo con que en su organización solidaria los salarios son equitativos entre hombres y mujeres. El 62.8 % de las mujeres encuestadas están muy de acuerdo con que en su organización solidaria se respetan sus opiniones e ideologías. Igualmente, el 64.1 % manifiestan estar muy de acuerdo con que en su organización solidaria las apoyan para participar en movimientos sociales. Si bien hay apoyo en diversos aspectos, todavía es notoria la discriminación laboral de las mujeres, inclusive en las organizaciones solidarias.

5. Dimensión buen vivir

En la dimensión BV se indagó si en la organización solidaria se fomenta el respeto hacia las mujeres, si se promueve la solidaridad y la equidad, si se promueve el equilibrio entre lo laboral, lo social y lo familiar, si se promueve la capacitación y la formación y si en la organización solidaria existe relación entre la formación y el cargo desempeñado.

Fuente: elaboración propia a partir de resultados de investigación.

Ilustración 6 Estadísticos de buen vivir 

Con respecto a la variable BV las mujeres encuestadas en un 82.1 % están muy de acuerdo con que en la organización solidaria se fomenta el respeto por las mujeres. El 66.9 % de las encuestadas manifiesta estar muy de acuerdo con que en la organización solidaria se promueve la solidaridad y la equidad. Así mismo, el 62.1 % de las mujeres encuestadas manifiestan estar muy de acuerdo con que en la organización solidaria se promueve el equilibrio entre lo laboral, lo social y lo familiar. De manera similar, el 58.5 % están muy de acuerdo con que en la organización solidaria se promueven la capacitación y formación. Así mismo, el 62.1 % de las mujeres encuestadas están muy de acuerdo con que en su organización solidaria existe relación entre la formación y el cargo desempeñado.

6. Dimensión economía de la mujer

En la dimensión economía de la mujer se indagó si en la organización solidaria las mujeres ocupan cargos directivos, si las decisiones administrativas tomadas por las mujeres son respetadas, si se brinda acceso a las mujeres a la seguridad social, si se fomenta el empoderamiento en la mujer y si en las organizaciones solidarias se fomenta más el emprendimiento de la mujer.

Fuente: elaboración propia a partir de resultados de investigación.

Ilustración 7 Estadísticos economía de la mujer 

Con respecto a la variable economía de la mujer, el 84.8 % de las mujeres encuestadas están muy de acuerdo con que en su organización solidaria las mujeres ocupan cargos directivos. Igualmente, el 69.0 % están muy de acuerdo en que las decisiones tomadas por las mujeres son respectadas. De otro lado, el 63.4 % de las mujeres encuestadas están muy de acuerdo con que en su organización solidaria les brinda acceso a las mujeres a la seguridad social. En cuanto a si la organización solidaria fomenta el empoderamiento de la mujer, las encuestadas manifiestan estar muy de acuerdo en un 60.7 %. Así mismo, el 62.8 % consideran estar muy de acuerdo con que en las organizaciones solidarias se fomenta más el emprendimiento en la mujer en comparación con otras formas societarias.

VIII. Discusión

1. Dimensión subsistencia de vida

Actualmente, ante una crisis sanitaria que ha perdurado por casi dos años en todo el mundo, desastres naturales ocasionados por el cambio climático dejando miles de damnificados, el aumento de las brechas sociales que existen y que evidencian las desigualdades socioeconómicas que hay hoy en día, tanto los seres humanos como las organizaciones han hecho conciencia de las deficiencias que el actual sistema ha ocasionado y, en este sentido, han tenido que replantear la forma de subsistir y de mejorar el mundo para las generaciones futuras.

Sin embargo, esta reflexión no tiene dos años de haberse desarrollado; su gestación se dio desde el siglo XIX, ante la inexistencia de condiciones laborales dignas que les permitieran a los seres humanos tener un adecuado nivel de vida para sí mismos y para sus familias. Con el transcurso del tiempo se han ido sumando diversos factores que han potencializado esta crisis civilizatoria -como la falta de recursos económicos, materiales y naturales, así como el espíritu competitivo y egoísta que se ha inculcado en muchas personas- y que han dado pie a la auto-extinción humana. Por ello, desde algunas décadas atrás, se han estudiado diversas alternativas al sistema socioeconómico tradicional buscando nuevas formas de organización, dando como resultado ideologías y enfoques como el que fundamenta el BV.

Como se observa en los resultados obtenidos, dentro de las organizaciones sociales y solidarias, de acuerdo con las encuestadas, sí existen ciertas políticas que fomentan el respeto a la naturaleza, así como políticas que promueven el respeto y la equidad para las mujeres, tal es el caso de los apoyos que reciben para gestación y lactancia que son derechos humanos básicos para ellas, así como el apoyo a las madres de familia que encabezan y sostienen a las familias. Asimismo, se evidencia el apoyo y políticas para la convivencia familiar y para la obtención de un salario que permite tener los niveles básicos de subsistencia. Estas prácticas o políticas adoptadas por las organizaciones deberían ser inherentes a toda institución o forma de organización, contemplando valores como la equidad, la solidaridad y la empatía; no obstante, el deterioro humano que ha llevado a la consolidación de enfoques como la Economía Solidaria o el BV, ha propiciado que deban retomarse este tipo de acciones.

En este sentido, las prácticas adoptadas reflejan el resultado de décadas de estudios y propuestas alternativas al sistema socioeconómico tradicional y la conciencia que estos temas han generado, no nada más en la parte individual, sino en la colectiva y, bajo esta premisa, son congruentes con la filosofía institucional, así como con los principios de la economía social y solidaria que parte del mismo fundamento del BV, buscando evitar una autodestrucción de la humanidad a través de prácticas de solidaridad, equidad y cooperación, en las que la máxima sea el bienestar del ser humano y su convivencia armónica con el medio ambiente. Sin embargo, también es cierto que aún se deben perfeccionar las prácticas solidarias o inherentes al BV, pues como también se observa en los resultados, todavía existe discriminación hacia la mujer por su género y eso puede llegar a romper con la congruencia entre la parte ideológica que se tiene con la práctica y, lamentablemente, esto sucede en muchos tipos de organizaciones.

Por último, ante estos resultados, es evidente que si estas prácticas -aunque necesiten cierto perfeccionamiento- ya están funcionando en las organizaciones solidarias y se está demostrando que las “nuevas” formas de organización solidaria sí contribuyen a mejorar no sólo el nivel, sino también la calidad de vida de las personas de manera integral, este modelo o al menos algunas variables del mismo, deberían replicarse en las organizaciones de mercado tradicionales o en algunas otras del sector social, pues no sólo se prevé como solución a problemas económicos, sino también, se demuestra en esta investigación que contribuyen al empoderamiento de la mujer y a otorgarle los derechos que le corresponden como a todo ser humano mientras buscan propiciar el respeto al medio ambiente.

2. Dimensión modelos de desarrollo

Al observar los datos estadísticos de esta variable, con relación a la teoría al respecto, se vislumbra la necesidad de aplicar, en el modelo económico vigente, una estrategia específica con relación a la economía solidaria; puesto que ésta posee políticas coherentes con el desarrollo tecnológico y, aunque este desarrollo genera desplazamiento de mano de obra, las organizaciones solidarias ofrecen más ventajas laborales a las mujeres, con desarrollo personal y profesional para ellas. Lo anterior es consecuencia de la doctrina y axiología de estas organizaciones, puesto que la economía solidaria es una estructura para desplegar el ciclo económico, en todas sus fases, con el ser humano como centro y fin, con valores como la autogestión, autonomía, educación, confianza, etcétera y compromiso con la comunidad, donde la solidaridad es el eje central para obtener el beneficio común. Por último, podemos afirmar que en la economía solidaria bajo el liderazgo colectivo y la construcción de capital social se mantiene una distribución más equitativa de beneficios.

3. Dimensión equidad y desarrollo

A partir de lo expresado en Informe Brundtland,39 en el cual se precisan las dimensiones necesarias para atender las necesidades presentes sin afectar las de las generaciones futuras, por lo que la dimensiones económica, social y ambiental surgen como punto de partida para considerar el concepto de desarrollo humano sostenible. Hay quienes mencionan otras dimensiones, como la dimensión humana, tal como lo han tratado Arango Benjumea et al.,40 y Vásquez Mira y Acevedo Restrepo.41 Lo anterior se relaciona con el hecho que los objetivos del milenio, ODM y su posterior desarrollo, los objetivos del desarrollo sostenible, ODS,42 vinculan tales dimensiones, con lo que se afirma que “los ODM se enfocaron en la dimensión humana mientras que los ODS privilegian las dimensiones social y ambiental”.43

Ahora, bien. Los 17 ODS los agrupan en el término las esferas de importancia crítica, que son cinco, con las cuales se enfatiza en las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y las alianzas la acción para el cumplimiento de los objetivos planteados en la resolución aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015.44 Esas esferas y ese orden indican que, el orden de las dimensiones planteados en el Informe Brundtland, enfatizan más en la dimensión económica, soslayando la importancia de las dimensiones social y ambiental.

Si bien en la exposición teórica del desarrollo humano sostenible se mencionan los elementos y las variables que se consideran para la medición de tal desarrollo, como se muestra en la Tabla 3, se puede precisar que tales elementos y variables pertenecen a las dimensiones del desarrollo humano que mejoran directamente las capacidades humanas: riqueza (nivel digno de vida); educación (capacidad para adquirir conocimiento); salud (vida saludable y prolongada). Quedan pendientes otras que crean las condiciones para el desarrollo humano y que le dan el sentido a tal desarrollo. Tales condiciones son la participación en la vida política y en la comunidad; sostenibilidad ambiental; seguridad humana y derechos; igualdad de género (blanco, s. f.). Tal sería el sentido al analizar la Tabla 4.

Con todo el marco anterior, se hace el análisis de los datos estadísticos de la variable equidad y desarrollo, contenidos en la Tabla 15.

En cuanto a las capacidades humanas, puede considerarse que el nivel digno de vida es un referente clave cuando los salarios de las mujeres son equitativos con los salarios de los hombres. En tal sentido, en las organizaciones tomadas en consideración, el 59.3 % de los encuestados estuvieron Muy de acuerdo con el sentido de equidad en los salarios en la organización, seguidos con el 30.3 % que estuvieron De acuerdo. Significa que existe un consenso mayoritario en el sentido de salarios equitativos entre hombres y mujeres en las organizaciones encuestadas, como punto de partida para la generación de capacidades humanas de riqueza y de niveles dignos de vida.

En este mismo marco de las capacidades humanas, las variables relacionadas con la educación, alfabetización, matrículas, que representan la capacidad de adquirir conocimientos, muestran que es respeto de las opiniones e ideologías de las mujeres en las organizaciones encuestadas están muy de acuerdo, con el 68.8 %.

Con relación a la creación de las condiciones para el desarrollo humano, la participación en la vida política y en la comunidad es evidente en el 64.1 % de los encuestados, con respuestas de muy de acuerdo, quienes expresaron que en las organizaciones se apoya la participación de las mujeres en movimientos sociales.

Preocupa en la creación de las condiciones para el desarrollo humano lo relacionado con el componente de seguridad humana y derechos, por cuanto 71 % de los encuestados se expresaron muy de acuerdo con la discriminación que se hace a las mujeres, discriminación que se también se evidencia en las posibilidades de ascenso, cuando el 57.9 % respondieron muy de acuerdo cuando se les preguntó por las dificultades de ascender laboralmente en las organizaciones.

4. Dimensión buen vivir

La situación que ostenta la sociedad actual es la apreciación enorme que se le concede a la dimensión económica y donde el bienestar se calcula con base a ésta; por lo cual la problemática radica esencialmente en que admitimos y accedemos a todo lo que surge desde el pensamiento economicista, dejando a un lado conceptos como el BV (sumak kawsay), que nos conduce a un bienestar colectivo, con armonía entre seres y naturaleza.

En esta variable rescatamos, a través de la economía solidaria, valores como respeto, solidaridad y equidad y, las respuestas manifiestan que existe, en las organizaciones solidarias, un equilibrio en lo relacionado a la terna laboral-social-familiar con capacitación y formación. De acuerde a lo anterior, debemos promover una diferente forma para definir lo que conocemos como necesidades básicas; las cuales hoy en día se las considera como logro de objetivos sin razonar sobre la adquisición de capitales para su fin. Es primordial realizar estudios sobre los diferentes conflictos en las interrelaciones que ocurren en las acciones de los actores sociales; acá es donde tenemos la opción de la filosofía de vida nombrada como BV, la cual unida a la economía solidaria es una posibilidad frente a la proclama neoliberal de desarrollo y crecimiento, es la alternativa para relacionar al ser con la naturaleza a partir del respeto con ética y convivencia.

5. Dimensión economía de la mujer

En esta variable se percibe la correlación de género en el mercado laboral, es decir, la ampliación de la relación de participación laboral y las horas ofertadas para las mujeres en el mercado de organizaciones solidaria y, surge así, que en estas organizaciones existe una participación gradual de las mujeres en la oferta laboral, donde éstas obtienen resultados tangibles en cargos directivos, seguridad social, empoderamiento y emprendimiento; además, del respeto por ellas en la toma de decisiones; lo que conlleva un mayor bienestar y autonomía en las relaciones de género. La desigualdad es apreciable en perspectivas críticas y heterodoxas de la economía que discrepan con la ortodoxa, fundada en exponer la actividad de los mercados. Acá es importante volver sobre el concepto de economía feminista como una escuela de pensamiento heterodoxo que busca visibilizar la magnitud de género de la dinámica económica y sus consecuencias para las mujeres. Esta corriente trata de incorporar, como variable en el actuar de la economía, las relaciones de género y el hecho que las mujeres son, también, agentes económicos.

IX. Conclusión

El desarrollo continúa observándose como un término de debate típico, desde el discurso y desde las prácticas

La presente crisis fomenta el individualismo de las personas y, asistido por el modelo de desarrollo capitalista, glorifica la ambición y el egocentrismo de la competencia entre individuos, demandando el crecimiento económico como equivalente de riqueza, abandonando el proceso de vida comunitaria.

Debido a la crisis y al actual desarrollo económico que destruye el hábitat, es necesario fundar una alternativa amparada en el BV desde experiencias comunitarias de reciprocidad, solidaridad y armonía con la Naturaleza.

El BV, propone el traslado de una sociedad antropocéntrica a una biocéntrica, donde la actividad económica no se encamina a la acumulación de riquezas sino al servicio de relaciones conformes y equilibradas entre personas y la naturaleza. El BV significa solidaridad en lugar de la competencia, valor de uso sobre el valor de cambio y producir de acuerdo con los límites del medio ambiente, con respeto a la Pachamama; de la naturaleza sólo se toma lo preciso para resolver las necesidades básicas; no hay lugar para el despilfarro, para la sociedad de consumo.

Puede concluirse que, en la variable de equidad y desarrollo, bajo los parámetros de desarrollo humano sostenible, se enfatizaron los componentes de las creaciones de condiciones para tal desarrollo. El componente sostenibilidad ambiental no fue considerado en la variable de equidad y desarrollo. Se trata en segunda instancia los componentes de capacidades humanas.

Desde la perspectiva de las esferas de importancia crítica, se aprecia el énfasis que se hace en las personas, para que los seres humanos puedan desarrollar con dignidad e igualdad su potencial, en un ambiente sano.45

Las organizaciones sociales y solidarias que se gestan en el fundamento del BV y de la economía solidaria funcionan hoy en día como una solución para la subsistencia de grupos -generalmente vulnerables- y, por ende, se prevén como una alternativa viable que permitirá el progreso socioeconómico de las naciones que aún se encuentran en desarrollo. No obstante, también representan una forma de organización sustentable que en unos años será predominante a nivel mundial aún en el sector privado y público, pues sus principios y valores atienden a las necesidades sociales, ecológicas y económicas que imperan hoy en día y que requieren de atención urgente. Con esta investigación se observa que estos modelos congruentes con la filosofía del BV y de la economía solidaria sí funcionan en la actualidad aunque son perfectibles y enfrentan diversos retos, sin embargo, los beneficios comienzan a visualizarse y conforme la sociedad, el gobierno y las instituciones educativas propicien la creación y crecimiento de las mismas, se acelerará el desarrollo socioeconómico y la restauración ambiental a la que tanto aspiramos para dejar de subsistir y comenzar a vivir.

Con los elementos sobre BV y economía solidaria tenemos la posibilidad de adelantar en la constitución de un modelo de desarrollo más equitativo e incluyente y, con mayor distribución de riqueza sin discriminación. En este punto surge una futura línea de trabajo.

Para lograr otra economía y una sociedad de resultados y fines colectivos, con visión comunitaria en contraste con la empresarial y utilitaria existente actualmente, en Colombia y México se debe defender y preservar el sumak kawsay incorporado a la economía solidaria, con sus principios y valores.

En Colombia y México la participación laboral femenina en la economía solidaria es real y significativa para el crecimiento económico y para el escenario propio de la mujer y su entorno familiar. La inclusión laboral de la mujer crea aumentos del producto interno bruto (PIB), en valores presentes y, asimismo, es evidencia de efectos objetivos de mediano plazo.

X. Bibliografía

Acosta Espinosa, Alberto, “El buen vivir, una oportunidad por construir”, Ecuador debate, Ecuador, núm. 75, 2008, pp. 33-47. http://hdl.handle.net/10469/4162Links ]

Acosta Espinosa, Alberto, “Sólo imaginando otros mundos, se cambiará éste. Reflexiones sobre el buen vivir”, en H. Farah, Ivonne y Vasapollo, Luciano, Vivir bien ¿paradigma no capitalista? Bolivia, CIDES-UMSA Plural Editores, 2011, pp. 189-208. [ Links ]

Acosta, Carlos Andrés, La ampliación ontológico-política del buen vivir/vivir bien como praxis transmoderna, Brasil, Universidad Estatal de Campinas-UNICAMP, tesis doctoral, 2019. [ Links ]

Acosta Espinosa, Alberto y Martínez, Esperanza, “El buen vivir. Una vía para el desarrollo”, Polis, Revista de la Universidad Bolivariana, Bolivia, vol. 9, núm. 25, 2010, pp. 557-561. [ Links ]

Águila, R.; Antón Valero, J. A.; Aranguren, N.; Argibay, M., Askunze, C., y Atienza, J., Diccionario de educación para el desarrollo, España, Hegoa, 2005. [ Links ]

Arango Benjumea, Jhon Jaime; Vásquez Mira, Miguel Ángel; Montoya Agudelo, César Alveiro; Boyero Saavedra, Martín Ramiro; Cuartas Montoya, Gina Paula y Arango Gaviria, Juan Diego, “La sostenibilidad y las cadenas de valor: una mirada desde las condiciones labores en Colombia”, Sotavento, Colombia, vol. 30, 2017, pp. 56-66. doi:10.18601/01233734.n30.06 [ Links ]

Asamblea General de las Naciones Unidas, Resolución aprobada por la Asamblea General el 25 de septiembre de 2015, 2015. https://unctad.org/system/files/official-document/ares70d1_es.pdfLinks ]

Bravo, Ana Lucía; Crespo, Juan Manuel; Greene, Natalia; Gualinga, José y YKohn, Eduardo, Buen vivir como alternativa al desarrollo: una construcción interdisciplinaria y participativa, Ecuador, Universidad Andina Simón Bolívar, 2017. [ Links ]

Coraggio, José Luis, “Las políticas públicas participativas: ¿obstáculo o requisito para el desarrollo local?”, en Rofman, Adriana y Villar, Alejandro, Desarrollo local. Una revisión crítica del debate, Argentina, Editorial Espacio, 2006. [ Links ]

Cornago Prieto, Noé, Desarrollo, subdesarrollo y postdesarrollo: un análisis crítico del debate contemporáneo, Cursos de derecho internacional y relaciones internacionales de Vitoria-Gasteiz, Donostia, Universidad del País Vasco, 1997, pp. 39-88. [ Links ]

Crespo Ordoñez, Carmen y Pérez Orozco, Amaia, Subversión feminista de la economía. Aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida, España, Traficantes de Sueños, 2014. [ Links ]

Cupani, Marcos, “Análisis de ecuaciones estructurales: conceptos, etapas de desarrollo y un ejemplo de aplicación”, Revista tesis: Facultad de Psicología, vol. 2, núm. 1, 2012, pp. 186-199. [ Links ]

Escobar, Arturo, “El postdesarrollo como concepto y práctica social”, en Mato, Daniel, Políticas de economía, ambiente y sociedad en tiempos de globalización, Venezuela, Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Universidad Central de Venezuela, 2005, pp. 17-31. [ Links ]

Giraldo, Omar Felipe, “El desmoronamiento de la creencia en el Estado. Buen vivir y autonomía de los pueblos”, en Mora, Aura Isabel; Oviedo Freire, Atawallpa y Avella, Andrés, Buenos vivires y transiciones: la vida dulce, la vida bella, la vida querida, la vida sabrosa, la vida buena, la vida plenitud: convivir en armonía, Colombia, Corporación Universitaria Minuto de Dios-UNIMINUTO, 2020, p. 279. [ Links ]

Gudynas, Eduardo, “La ecología política de la crisis global y los límites del capitalismo benévolo”, Íconos. Revista de Ciencias Sociales, núm. 36, enero de 2010, pp. 53-67. [ Links ]

Gudynas, Eduardo, “El Postdesarrollo como crítica y el buen vivir como alternativa”, en Delgado Ramos, Gian Carlo, Buena vida, buen vivir: imaginarios alternativos para el bien común de la humanidad, México, Universidad Nacional Autónoma de México. Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, 2024, pp. 61-97. [ Links ]

Hidalgo-Capitán, Antonio Luis; Arias, Alexander y Ávila, Javier, “El pensamiento indigenista ecuatoriano sobre sumak kawsay”, en Hidalgo-Capitán, Antonio Luis; Guillén García, Alejandro y Deleg Guazha, Nancy, Sumak kawsay yuyay. Antología del pensamiento indigenista ecuatoriano sobre sumak kawsay, España, Centro de Investigación en Migraciones y PYDLOS, 2014. [ Links ]

Houtard, François, “El concepto de sumak kawsay (buen vivir) y su correspondencia con el bien común de la humanidad”, Espacio Crítico, 2011. [ Links ]

López Córdova, Dania, “La reciprocidad como lazo social fundamental entre las personas y con la naturaleza en una propuesta de transformación societal”, en Marañón Pimentel, Boris, Buen vivir y descolonialidad: crítica al desarrollo y la racionalidad instrumentales, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Económicas, 2014, p. 267. [ Links ]

Meinzen-Dick, Ruth; Kovarik, Chiara y Quisumbing, Agnes, “Gender and Sustainability”, Annual Review of Environment and Resources, vol. 39, octubre de 2014, pp. 29-55. https://doi.org/10.1146/annurev-environ-101813-013240 [ Links ]

Naciones Unidas, Informe Brundtland, 1987. https://www.ecominga.uqam.ca/PDF/BIBLIOGRAPHIE/GUIDE_LECTURE_1/CMMAD-Informe-Comision-Brundtland-sobre-Medio-Ambiente-Desarrollo.pdfLinks ]

Naciones Unidas, Los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), 2015. https://www.undp.org/es/sustainable-development-goalsLinks ]

Pedrosa, Ignacio; Suárez, Javier y García, Eduardo, “Evidencias sobre la validez de contenido: avances teóricos y métodos para su estimación”, Acción psicológica, vol. 10, núm. 2, 2014, pp. 3-20. doi:10.5944/ap.10.2.11820 [ Links ]

Pérez Orozco, Amaia, “Economía del género y economía feminista ¿Conciliación o ruptura?”, Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, vol. 10, núm. 24, enero-junio de 2005, pp. 43-64. [ Links ]

Pérez Villa, P. E., “Sala de conocimiento UCC”, Sala de conocimiento UCC, 29 de septiembre de 2020. https://www.ucc.edu.co/noticias/conocimiento/economia-administracion-contaduria/acercamientos-al-buen-vivir-en-un-mundo-en-pandemiaLinks ]

Power, Marilyn, “Social provisioning as a starting point for feminist economics”, Feminist Economics, vol. 10, núm. 3, february 2004, pp. 3-19. doi:10.1080/1354570042000267608 [ Links ]

Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo, Informe sobre Desarrollo Humano, Washington, ONU-PNUD, 2000. [ Links ]

Razeto Migliaro, Luis, “Solidaridad [concepto]”, Pensamiento crítico latinoamericano. Conceptos fundamentales III, 2005. http://www.luisrazeto.net/content/el-concepto-solidaridadLinks ]

Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 22a. ed., España, RAE, 2001. [ Links ]

Rodríguez Enríquez, Corina, “Economía feminista y economía del cuidado. Aportes conceptuales para el estudio de la desigualdad”, Nueva Sociedad, núm. 256, marzo-abril de 2015, pp. 30-44. http://www.nuso.orgLinks ]

Sahlins, Marshall, Economía de la Edad de Piedra, trad. de Emilio Muñiz y Erna Rosa Fondevila, España, Akal, 1974. [ Links ]

Sen, Amartya, Desarrollo y libertad, trad. de Esther Rabasco y Luis Toharia, Argentina, Editorial Planeta, 2000. [ Links ]

Sotillo Lorenzo, José Ángel, El sistema de cooperación para el desarrollo: actores, formas y procesos, España, Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación, 2011. [ Links ]

Strober, Myra H., “La economía feminista y los conceptos de valor, eficiencia, escasez, egoísmo y competencia: implicaciones para la educación”, Investigación Económica, vol. 61, núm. 236, abril-junio de 2001, pp. 77-91. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-16672001000200077&lng=es&nrm=isoLinks ]

Toledo, Víctor M., “La memoria tradicional: la importancia agroecológica de los saberes locales”, Leisa, vol. 20, núm. 4, abril de 2005, pp. 16-20. [ Links ]

Tortosa, José María, Sumak kawsay, suma qamaña. Fundación Carolina, 2009. [ Links ]

Unceta Satrústegui, Koldo, “Desarrollo, subdesarrollo, maldesarrollo y postdesarrollo. Una mirada transdisciplinar sobre el debate y sus implicaciones”, Carta Latinoamericana, núm. 7, abril de 2009, pp. 1-34. [ Links ]

Vásquez Mira, Miguel Ángel y Acevedo Restrepo, Jhon Fredy, “Formulación de una propuesta de articulación entre el territorio inteligente y el territorio solidario ”, Universidad Cooperativa de Colombia, 2009. [ Links ]

1 Acosta, Carlos Andrés, La ampliación ontológico-política del buen vivir/vivir bien como praxis transmoderna, Brasil, Universidad Estatal de Campinas-UNICAMP, tesis doctoral, 2019.

2 Crespo Ordoñez, Carmen y Pérez Orozco, Amaia, Subversión feminista de la economía. Aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida, España, Traficantes de Sueños, 2014.

3 López Córdova, Dania, “La reciprocidad como lazo social fundamental entre las personas y con la naturaleza en una propuesta de transformación societal”, en Marañón Pimentel, Boris (coord.), Buen vivir y descolonialidad: crítica al desarrollo y la racionalidad instrumentales, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Económicas, 2014, p. 267.

4 Razeto Migliaro, Luis, “Solidaridad [concepto]”, en Salas Astrain, Ricardo (coord.), Pensamiento crítico latinoamericano. Conceptos fundamentales III, Santiago, Ediciones Universidad Católica Silva Henríquez, 2005. http://www.luisrazeto.net/content/el-concepto-solidaridad

5 Sahlins, Marshall, Economía de la edad de piedra, trad. de Emilio Muñiz y Erna Rosa Fondevila, España, Akal, 1974.

6 Unceta Satrústegui, Koldo, “Desarrollo, subdesarrollo, maldesarrollo y postdesarrollo. Una mirada transdisciplinar sobre el debate y sus implicaciones”, Carta Latinoamericana, núm. 7, abril de 2009, pp. 1-34.

7Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 22a. ed., España, RAE, 2001.

8 Águila, R. et al., Diccionario de educación para el desarrollo. Bilbao, España, Hegoa, 2005.

9ONGD: Organizaciones no gubernamentales de desarrollo.

10 Sotillo Lorenzo, José Ángel, El sistema de cooperación para el desarrollo: actores, formas y procesos, España, Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación, 2011.

11 Sen, Amartya, Desarrollo y libertad, trad. de Esther Rabasco y Luis Toharia, Argentina, Editorial Planeta, 2000.

12 Coraggio, José Luis, “Las políticas públicas participativas: ¿obstáculo o requisito para el desarrollo local?”, en Rofman, Adriana y Villar, Alejandro, Desarrollo local. Una revisión crítica del debate, Argentina, Editorial Espacio, 2006.

13PNUD: Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

14Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo, Informe sobre Desarrollo Humano, Washington, ONU-PNUD, 2000.

15IDH, Índice de desarrollo humano.

16 Cornago Prieto, Noé, “Desarrollo, subdesarrollo y postdesarrollo: un análisis crítico del debate contemporáneo”, Cursos de derecho internacional y relaciones internacionales de Vitoria-Gasteiz, Donostia, Universidad del País Vasco, 1997, pp. 39-88.

17 Gudynas, Eduardo, “La ecología política de la crisis global y los límites del capitalismo benévolo”, Íconos. Revista de Ciencias Sociales, núm. 36, enero de 2010, pp. 53-67.

18 Toledo, Víctor. M., “La memoria tradicional: la importancia agroecológica de los saberes locales”, Leisa, vol. 20, núm. 4, abril de 2005, pp. 16-20.

19 Meinzen-Dick, Ruth; Kovarik, Chiara y Quisumbing, Agnes, “Gender and sustainability”, Annual Review of Environment and Resources, vol. 39, octubre de 2014, pp. 29-55, https://doi.org/10.1146/annurev-environ-101813-013240.

20 Escobar, Arturo, “El postdesarrollo como concepto y práctica social”, en Mato, Daniel, Políticas de economía, ambiente y sociedad en tiempos de globalización, Venezuela, Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Universidad Central de Venezuela, 2005, pp. 17-31.

21 Gudynas, Eduardo, “El postdesarrollo como crítica y el buen vivir como alternativa”, en Delgado Ramos, Gian Carlo (coord.), Buena vida, buen vivir: imaginarios alternativos para el bien común de la humanidad, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, 2024, pp. 61-97.

22 Tortosa, José María, Sumak kawsay, suma qamaña, Fundación Carolina, 2009, p. 3.

23 Houtard, François, “El concepto de sumak kawsay (buen vivir) y su correspondencia con el bien común de la humanidad”, Espacio Crítico, Colombia, 2011.

25 Acosta Espinosa, Alberto, “El buen vivir, una oportunidad por construir”, Ecuador Debate, Ecuador, núm. 75, 2008, pp. 33-47. http://hdl.handle.net/10469/4162

26 Acosta Espinosa, Alberto, “Solo imaginando otros mundos, se cambiará éste. Reflexiones sobre el buen vivir”, en Farah H., Ivonne y Vasapollo, Luciano, Vivir bien ¿paradigma no capitalista?, Bolivia, CIDES-UMSA Plural Editores, 2011, pp. 189-208.

27Larrea Maldonado, Carlos, y Greene, Natalia (coords), Buen vivir como alternativa al desarrollo: una construcción interdisciplinaria y participativa, Quito, Universidad Andina simón Bolívar, 2017.

28 Acosta Espinosa, Alberto, “Solo imaginando otros mundos, se cambiará éste. Reflexiones sobre el buen vivir”, en Farah H., Ivonne y Vasapollo, Luciano, Vivir bien ¿paradigma no capitalista? Bolivia, CIDES-UMSA Plural Editores, 2011, pp. 189-208.

29 Hidalgo-Capitán, Antonio Luis; Arias, Alexander y Ávila, Javier, “El pensamiento indigenista ecuatoriano sobre sumak kawsay”, en Hidalgo-Capitán et al., Antología del pensamiento indigenista ecuatoriano sobre sumak kawsay, España, Centro de Investigación en Migraciones y PYDLOS, 2014, p. 359.

30Unceta Satrústegui, op. cit.

31 Giraldo, Omar Felipe, “El desmoronamiento de la creencia en el Estado. Buen vivir y autonomía de los pueblos”, en Mora, Aura Isabel et al., Buenos vivires y transiciones: la vida dulce, la vida bella, la vida querida, la vida sabrosa, la vida buena, la vida plenitud: convivir en armonía, Colombia, Corporación Universitaria Minuto de Dios-UNIMINUTO, 2020, p. 279.

32Economía feminista: en adelante, en el texto EF.

33 Strober, Myra. H., “La economía feminista y los conceptos de valor, eficiencia, escasez, egoísmo y competencia: implicaciones para la educación”, Investigación económica, vol. 61, núm. 236, abril-junio de 2001, pp. 77-91. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-16672001000200077&lng=es&nrm=iso

34 Pérez Orozco, Amaia, “Economía del género y economía feminista ¿conciliación o ruptura?”, Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, vol. 10, núm. 24, enero-junio de 2005, pp. 43-64.

35 Rodríguez Enríquez, Corina, “Economía feminista y economía del cuidado. Aportes conceptuales para el estudio de la desigualdad”, Nueva Sociedad, núm. 256, marzo-abril de 2015, pp. 30-44, http://www.nuso.org

36 Power, Marilyn, “Social provisioning as a starting point for feminist economics”, Feminist Economics, vol. 10, núm. 3, february 2004, pp. 3-19, https://doi.org/10.1080/13545700 42000267608

37 Cupani, Marcos, “Análisis de ecuaciones estructurales: conceptos, etapas de desarrollo y un ejemplo de aplicación”, Revista Tesis: Facultad de Psicología, vol. 2, núm. 1, 2012, pp. 186-199.

38 Pedrosa, Ignacio; Suárez, Javier y García, Eduardo, “Evidencias sobre la validez de contenido: avances teóricos y métodos para su estimación”, Acción psicológica, vol. 10, núm. 2, 2014, pp. 3-20. doi:10.5944/ap.10.2.11820

40 Arango Benjumea, Jhon Jaime et al., “La sostenibilidad y las cadenas de valor: una mirada desde las condiciones labores en Colombia”, Sotavento, Colombia, vol. 30, 2017, pp. 56-66. doi:10.18601/01233734.n30.06

41 Vásquez Mira, Miguel Ángel y Acevedo Restrepo, Jhon Fredy, “Formulación de una propuesta de articulación entre el territorio inteligente y el territorio solidario”, Universidad Cooperativa de Colombia, 2009.

42 Naciones Unidas, Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), 2015, https://www.undp.org/es/sustainable-development-goals

43Naciones Unidas, op. cit.

44 Asamblea General de las Naciones Unidas, Resolución aprobada por la Asamblea General el 25 de septiembre de 2015, 2015. https://unctad.org/system/files/official-document/ares70d1_es.pdf

45Naciones Unidas, 2015. op. cit.

Recibido: 12 de Agosto de 2022; Aprobado: 28 de Junio de 2023

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons