SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.19 número2Seguridad e interdependencia entre México y Estados Unidos (2019-2023): ¿cómo evitan declarar terroristas a los narcotraficantes?Inmigrantes estadounidenses en México: análisis de sus características socioeconómicas y laborales índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Norteamérica

versión On-line ISSN 2448-7228versión impresa ISSN 1870-3550

Norteamérica vol.19 no.2 Ciudad de México jul./dic. 2024  Epub 20-Oct-2025

https://doi.org/10.22201/cisan.24487228e.2024.2.669 

Análisis de actualidad

Migrantes haitianos en Tijuana. Surgimiento y consolidación de la primera comunidad afrodescendiente en el norte de México

Haitian Migrants in Tijuana: Emergence and Consolidation of the First Afro-descendant Community in Northern Mexico

Víctor Hugo Rentería Pedraza* 

David Rocha Romero** 

Marlenny Albañez Rodríguez*** 

* Universidad Internacional de La Paz, Baja California Sur, México; <proyectos.investigación@unipaz.edu.mx>

** Universidad Autónoma de Baja California, Baja California, México; <drocha@uabc.edu.mx>

*** Universidad Internacional de La Paz, Baja California Sur, México; <internacionalizacion@unipaz.edu.mx>.


Resumen

El objetivo de la investigación fue determinar si los migrantes haitianos que arribaron a Tijuana desde 2016 se han establecido permanentemente, y si con esto se ha consolidado la primera comunidad afrodescendiente en el norte de México; para el efecto, se diseñó e implementó una encuesta, así como entrevistas semiestructuradas, encaminadas a captar información respecto al arraigo y a la integración con la comunidad local, medidas a partir de la capacidad para integrarse social y laboralmente, el ejercicio de la cultura propia y la incorporación de elementos de la cultura local, así como la satisfacción con el empleo, el salario y la capacidad e intención de adquirir bienes muebles e inmuebles. El estudio concluye que existen elementos que corroboran la consolidación de la comunidad haitiana y que, con esto, también la ciudad de Tijuana se consolida como una de las ciudades mexicanas con mayor diversidad social y cultural.

Palabras clave: migración; haitianos; Tijuana; integración; arraigo

Abstract

The objective of this research was to determine whether the Haitian migrants who arrived in Tijuana since 2016 have established themselves permanently and whether this has led to the consolidation of the first Afro-descendant community in northern Mexico. To this end, a survey and semi-structured interviews were designed and implemented to gather information on their settlement and integration with the local community. This was measured by their ability to integrate socially and economically, the practice of their own culture and the incorporation of elements of the local culture, as well as satisfaction with employment, salary, and the capacity and intention to acquire movable and immovable property. The study concludes that there are elements confirming the consolidation of the Haitian community, which also positions Tijuana as one of the Mexican cities with the greatest social and cultural diversity.

Key words: migration; Haitians; Tijuana; integration; settlement

Introducción

La comunidad haitiana en Tijuana crece, independientemente de su desplazamiento al vecino país del norte. Los que se quedan se tienen que arraigar y muchos se van integrando. El objetivo de esta investigación es analizar cómo es el proceso de integración y arraigo de esta comunidad migrante, para vislumbrar si su estancia será permanente y con esto consolidar la primera comunidad afrodescendiente en el norte de México, sustentada en el arraigo al territorio y la integración con la población local. Para tal efecto, en la introducción, como contexto, se presentan los datos y características de esta migración a México (destino secundario), destacando su principal causa. Posteriormente, se desarrolla, teóricamente, la relación entre migración, integración y arraigo, buscando la guía para interpretar los resultados de la encuesta y entrevistas. En el siguiente apartado se describe la metodología para la captación de la información. A continuación, se presentan los resultados de la Encuesta sobre arraigo e integración de migrantes haitianos en la frontera norte de México, seguidos de las conclusiones.

Migración haitiana a México

México y algunas de sus ciudades nunca fueron el objetivo primario de los migrantes haitianos. La intención de alcanzar el sueño americano en Estados Unidos obligó a muchos de ellos a realizar la peligrosa travesía de cruzar por tierra muchos países, incluyendo el territorio mexicano.

El arribo a México fue la conclusión de una suma de factores que esencialmente se resumen en las muy precarias condiciones económicas de Haití, así como en la inseguridad producto de la inestabilidad política y los desastres naturales que terminaron por diezmar la frágil economía de ese país y que obligaron a muchos a emigrar buscando mejores condiciones; por otro lado, el desarrollo económico de algunos países caribeños y sudamericanos, que atrajo a muchos migrantes haitianos, se detuvo. Cuando estas economías decrecen se percibe un rechazo social y gubernamental; inician prácticas de discriminación y de control de carácter restrictivo para la entrada de los haitianos (Trabalón, 2018). Fue entonces que muchos de ellos, incluso los ya establecidos, decidieron reiniciar el camino, abandonando dichos países; la ruta se fijó hacia Estados Unidos; el trayecto por tierra implicaba el inevitable tránsito por México. En aquellas primeras oleadas, el Instituto Nacional de Migración (INM) otorgó la visa o tarjeta de visitante por razones humanitarias a la mayoría de los haitianos que ingresaron al país por la frontera sur en 2016 (Schwarz y Castillo, 2020). Fue así como se empezaron a registrar las primeras llegadas masivas de migrantes haitianos a ciudades fronterizas como Tijuana y Mexicali. El INM registró entre mayo y noviembre de 2016, a diecisiete mil en estas dos ciudades (Montoya-Ortiz y Sandoval-Forero, 2018). La Casa del Migrante de Tijuana (el albergue más importante de México) reportaba que tan sólo de marzo a octubre de 2016, atendieron a más de tres mil seiscientos haitianos (Alarcón y Ortiz, 2021).

Su llegada llamó la atención de medios locales, nacionales e internacionales, dado que, si bien estas localidades fronterizas se han caracterizado durante décadas por ser ciudades receptoras y de tránsito de migrantes, generalmente se trataba de migrantes nacionales provenientes de otros estados de México y en menor medida de migrantes centroamericanos; sin embargo, los haitianos tenían la peculiaridad de viajar en grupos cada vez más grandes; además, el idioma y el tono de piel denotaban una migración sin precedentes en México. De acuerdo con Garbey-Burey (2017), algunos haitianos optaron por Tijuana, por considerarla como la ciudad fronteriza menos insegura en términos de extorsiones y delincuencia, así como por la obtención más rápida de la cita con las autoridades estadounidenses.

Los primeros reportes en los medios impresos y electrónicos aparecieron durante el mes de abril de 2016 y hablaban de un gran número (sin precisar la cantidad) de migrantes haitianos; para septiembre ya se calculaban tres mil y en noviembre el cálculo era de alrededor de cuatro mil quinientos (Melgoza, 2016; ONU, 2016). En pocos días los albergues situados en las ciudades fronterizas del norte y sur del país ya se habían desbordado y los gobiernos estatales y municipales estaban ejerciendo y solicitando recursos extraordinarios para atender lo que ya se había convertido en crisis migratoria.

Tijuana, y en menor medida Mexicali, se convirtieron en ejemplo de lo antes mencionado. Los haitianos eligieron estas ciudades para iniciar su solicitud de asilo ante las autoridades migratorias estadounidenses; en consecuencia, como lo señalan Silva y Padilla (2018), la frontera mexicana fungió como una suerte de estación migratoria, pues contenía a una población que se incrementaba. Solamente eran atendidos ciento diez solicitantes de asilo por día, pero a la región llegaban diariamente en promedio trescientos nuevos migrantes haitianos (Juárez, 2016). A finales de 2016, las autoridades mexicanas destinaron más de cinco millones de pesos para atender "la situación extraordinaria de migrantes" en la región; de éstos, dos millones se fueron a fortalecer la infraestructura de los albergues (Moreno, 2019). Sin embargo, desde un inicio se hizo patente la ausencia de políticas de atención a la población migrante por parte de los gobiernos municipal, estatal y federal (Silva y Padilla Orozco, 2018: 13). Particularmente en Tijuana, los esfuerzos estatales y municipales se vieron rebasados.

La espera por un turno para iniciar el proceso de asilo ante las autoridades estadounidenses fue cada vez más larga, incluso de varios meses; esto obligó a que muchos haitianos buscaran hacerse de recursos económicos, y la industria maquiladora establecida en las ciudades fronterizas ofreció empleo, y mediante acuerdo con las correspondientes autoridades, los migrantes empezaron a obtener permisos de trabajo, de tal manera que para julio de 2017, tan sólo en Tijuana cuatrocientos treinta y tres haitianos ya habían obtenido su afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y se encontraban laborando (Caballero, 2017). Otro grupo importante de haitianos se empleó en el sector servicios; desde entonces, es común verlos empleados en gasolineras, tiendas de autoservicio, en puestos de vigilancia, construcción, en el comercio ambulante, etcétera.

A partir de entonces, la llegada de migrantes haitianos se ha mantenido continua y consecuentemente con una mayor presencia, sobre todo en las ciudades fronterizas. Por otro lado, las noticias de que las autoridades estadounidenses estaban negando el asilo y deportando a los solicitantes a su país natal1 y no devolviéndolos a México, obligó a que muchos de ellos ya no hicieran el intento de solicitar dicho beneficio y decidieron permanecer al sur de la frontera, iniciando la gestación de una comunidad.

Determinar la cifra de migrantes haitianos que hay en México actualmente es una tarea complicada, porque la permeable frontera sur del país ha permitido que muchos de ellos ingresaran de manera irregular, como lo hacen diariamente cientos de personas.

Por otro lado, muchos tenían como residencia inmediata anterior algún país sudamericano (principalmente Brasil y Chile), y traían consigo hijos con esas nacionalidades, por lo que en el rigor estadístico no fueron catalogados como migrantes haitianos; aun así, a pesar de que en 2020 sólo se tenía un registro de seis mil haitianos en México (Migration Policy Institute, 2020), la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, 2022) informó que hasta el año 2021, 62 633 haitianos y sus descendientes con otras nacionalidades habían solicitado asilo en el país.

En concordancia con lo anterior, la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP), dependiente de la Secretaría de Gobernación (Segob, 2022a), señala que tan sólo en el periodo comprendido entre enero de 2019 a octubre de 2022 se entregaron 68 575 tarjetas de visitante por razones humanitarias (TVRH) a personas de Haití.

Por lo que respecta a la ciudad de Tijuana, el representante de la embajada de Haití, Christopher Faustin, calculó que para el año 2020 se encontraban en dicha ciudad unos seis mil migrantes haitianos (Fabela, 2020); por su parte, Wilner Metelus, presidente del Comité Ciudadano en Defensa de los Naturalizados y Afroamericanos, señaló que en los primeros meses de 2022, podrían haberse integrado unos treinta y siete mil migrantes haitianos, que se sumaron a los que ya se encontraban en la ciudad.

Atendiendo a las anteriores cifras, hasta el 2022 podría haber en Tijuana unos cuarenta y tres mil migrantes haitianos; desde luego que la cifra es muy debatible debido a varios factores como la movilidad y las categorías de migración (naturalizados, refugiados, asilados, hijos de haitianos con nacionalidades distintas, irregulares, devueltos por las autoridades de Estados Unidos, etcétera).

De acuerdo con el INM (citado en CNDH, 2022), en 2017 la distribución de migrantes haitianos entre los municipios de Mexicali y Tijuana, era del 25 por ciento y el 75 por ciento respectivamente; considerando la misma tendencia y las cifras para el municipio de Tijuana descritos en el párrafo anterior, en Mexicali pudo haber, en 2022, unos catorce mil haitianos.

Exceptuando las migraciones forzadas, la decisión de migrar es, efectivamente, una decisión racional y en la mayoría de los casos, una decisión consensuada con la familia, dado que no se emigra adonde se perciben peores condiciones; por el contrario, si se ha decidido migrar permanentemente o por un periodo prolongado es porque se percibe que la sociedad de destino ofrece mejores condiciones para el desarrollo de la vida; en consecuencia, la intención de arraigarse y de integrase son también decisiones racionales.

En principio, es necesario definir los conceptos de arraigo e integración: el arraigo puede entenderse como el enraizamiento o afianzamiento a un lugar; de acuerdo con Quezada (2007), es "el proceso y efecto a través del cual se establece una relación particular con el territorio... creando lazos que mantienen algún tipo de 'atadura' con el lugar" (Quezada, 2007: 43). La integración, por otro lado, implica la convivencia y la interacción profunda con la sociedad local; al respecto, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) define la integración como el "proceso bidireccional de adaptación mutua entre los migrantes y las sociedades en las que viven, por el cual los migrantes se incorporan a la vida social, económica, cultural y política de la comunidad receptora [...] comprende otras nociones conexas como la inclusión y la cohesión social" (OIM, 2019: 11).

En el mismo sentido, la integración se facilita si existen condiciones para regularizar la migración, dado que esto permite, entre otras cosas, desplazarse sin temor fuera de la comunidad, para buscar mejores empleos con lo que también mejoran las remesas; permite, además, participar en actos cívicos y políticos y el acceso a los servicios bancarios y financieros.

Dicho lo anterior, es posible arraigarse sin integrarse o desarrollar una integración muy limitada con la sociedad local; el volumen o tamaño de la comunidad migrante es un factor que favorece o limita la integración: mientras mayor sea el volumen menor es la posibilidad de integración, ya que, cuando se trata de grandes comunidades (como la mexicana en Estados Unidos), lo más probable es que los migrantes se agrupen en barrios donde no sólo reproducen su cultura (incluyendo creencias y tradiciones); además, las relaciones interpersonales y laborales se desarrollan entre miembros de la misma comunidad migrante y sus descendientes, limitando, entre otras cosas, el aprendizaje del idioma y de arquetipos sociales y culturales que permiten la interacción con la sociedad local;2 en cambio, los migrantes de comunidades pequeñas y dispersas se ven obligados a aprender rápidamente el idioma e interactuar con miembros de la sociedad de acogida, lo que determina una mayor integración.

En el mismo sentido, vale citar la diferencia entre sociedad y comunidad, descrita por Töennies (citado en Schluchter, 2011): la sociedad es el conjunto que agrupa a las distintas comunidades; en este nivel predomina el control del Estado. Se trata de grandes ciudades o incluso sociedades nacionales; aquí, la interacción se rige por las normas de conducta, en gran medida determinadas por la aceptación pública; las personas son integrantes casi anónimos del gran conjunto llamado ciudadanía. En cambio, la vida en comunidad es más personalizada y menos masificada; aquí sí es posible expresar las identidades individualidades, en tanto que la interacción se rige más por la cultura y las costumbres. De acuerdo con lo anterior, la integración y el arraigo pueden ocurrir y ser analizados desde el nivel social o desde el comunitario.

En general, en la literatura que aborda el tema de la migración y los posteriores procesos de arraigo e integración se incluyen dos vertientes claramente definidas: una que se refiere a cuestiones materiales, tangibles y objetivas, y otra a cuestiones subjetivas; el incentivo de los migrantes para arraigarse e integrarse depende, siguiendo las ideas de Sen (1999), de las condiciones que permitan una calidad de vida en términos objetivos y subjetivos.

En el campo objetivo, se considera la capacidad de acceder a los bienes y servicios, como son: salario suficiente para satisfacer las necesidades básicas y no básicas, arrendamiento o compra de vivienda y equipamiento de electrodomésticos y enseres básicos del hogar, servicios de agua, luz y drenaje, servicios médicos y educativos, nacimiento de hijos en el lugar al que se emigró y su posterior asistencia a los centros educativos, membresía a grupos religiosos, culturales, deportivos o filantrópicos, el empleo y la antigüedad en el mismo, condiciones sociales que permitan el ejercicio de los derechos y las libertades cívicas y políticas, necesarias para la vida en sociedad.

En el lado subjetivo, se consideran aspectos como la apropiación simbólica del territorio, donde las personas se identifican entre sí y se reconocen como actores legítimos de éste, lo que permite sentirse parte del "nosotros", de un espacio que además de tener extensión, se concibe como un espacio sociocultural común (Appadurai, 1999). Ciertamente, la apropiación de nuevos referentes culturales implica, como lo señalan Barja-Coria y otros, "la construcción de una identidad híbrida, en la cual el sujeto inmigrante conserva los referentes culturales que le brindó su sociedad de procedencia, así como toma los que la sociedad que le acoge le proporciona, permitiéndole la participación como miembro de ella" (Barja-Coria et al., 2011: 25).

En este punto es necesario señalar que, desde la subjetividad, la capacidad para recrear la cultura (incluyendo las religión, costumbres y tradiciones) es de suma importancia dado que, como lo indican Rentería y Spears (2016), estas prácticas permiten a los migrantes recrear su propio mundo en una nación ajena, percibir la vida desde su propia cosmovisión a pesar de encontrarse fuera de su país o del territorio que para ellos tiene significado y experimentar con esto un bienestar subjetivo, expresado en aspectos como una buena salud mental, percepción optimista sobre el futuro y, en el caso particular de los migrantes, una satisfacción en cuanto al proyecto de la migración y los logros alcanzados.

La integración y el arraigo también dependen de las características sociales y culturales tanto de la comunidad que emigra como de la sociedad receptora. Esto se refiere a la capacidad que cada cultura tiene para mostrarse abierta a otros tipos de expresiones sociales y culturales; aquí son factores el idioma, la religión y las costumbres, y en algunos casos la raza, incluyendo el color de piel.

En congruencia con lo anterior, las culturas con mayor aceptación a la migración permiten las expresiones multiculturales, lo que facilita el arraigo y la integración de los migrantes; la ciudad de Tijuana es un ejemplo de lo anterior, dado que tiene una larga tradición migrante nacional e internacional, por lo que es mucho más receptiva a la migración, en comparación con otras ciudades de México y del mundo.

Metodologia

Se diseñó una metodología mixta conformada por la por la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México (ESAIHFNM) y una serie de entrevistas semiestructuradas, ambas encaminadas a determinar el nivel de integración y arraigo de los migrantes en cuestión.

Los instrumentos se integran de una sección general, donde se recopilan datos como la edad, sexo, país de procedencia y estado civil o de pareja; para conocer el nivel de integración y arraigo se preguntó sobre la nacionalidad de la pareja (con la intención de saber si están ocurriendo matrimonios mixtos mexico-hatianos), el tiempo viviendo en México, percepción del trato recibido por la población nativa, importancia de hacer amigos y de convivir con la población local, capacidad para ejercer la cultura haitiana y la adquisición de elementos culturales locales (incluyendo prácticas y creencias religiosas, así como tradiciones y celebraciones), capacidad para desarrollarse social y cívicamente (sentirse parte de una comunidad y considerar que se tienen derechos y se respetan), condiciones del empleo y trato recibido en el mismo (percepción de igualdad y equidad respecto a los trabajadores locales), satisfacción con el salario (suficiente para cubrir al menos las necesidades básicas de vivienda, alimentación, vestimenta, servicios de salud, educación y ocio), intención de quedarse a vivir en México y ayudar a que vengan otros familiares o amigos, adquisición o intención de adquirir bienes muebles e inmuebles, número de hijos incluyendo su nacionalidad y asistencia de los hijos a las escuelas en México.

Se trata de un estudio de caso en la ciudad de Tijuana, a partir de la aplicación de una encuesta diseñada desde una perspectiva descriptiva y transversal, por lo que no es estadísticamente representativa de la comunidad haitiana. Aunque no se consideraron estratos ni conglomerados, se buscó captar información en los espacios geográficos donde se percibe una mayor presencia de migrantes haitianos, por lo que la encuesta se aplicó principalmente en las calles que conforman los centros comercial y turístico de la ciudad de Tijuana, además de las colonias Libertad, Francisco Villa, El Soler y Buena Vista.

La cantidad de cuestionarios y de encuestas aplicadas están determinados por la disposición que los informantes tuvieron para participar en el estudio y de los recursos con los que se contó para el mismo; como es bien sabido, las migraciones laborales inician predominantemente con los hombres y posteriormente se suscita la reunificación familiar; éste es el caso de la migración haitiana a Tijuana y por la misma razón, existe una participación predominante de informantes masculinos.

En total, se aplicaron 167 cuestionarios a 94 hombres y 71 mujeres migrantes de origen haitiano, mayores de dieciocho años, con al menos un año de residencia en la ciudad de Tijuana. Como instrumento complementario y de validación de la información obtenida en la encuesta, se aplicaron 8 entrevistas (7 hombres y 1 mujer), con los mismos criterios de inclusión/exclusión.

Las entrevistas y el cuestionario fueron realizados en español, pero se contó con la ayuda de un migrante haitiano, quien auxilió en los casos en que alguna palabra o alguna pregunta no fue comprendida por los informantes; los instrumentos se aplicaron entre febrero de 2021 y octubre de 2022.

Cuadro 1 
ELEMENTOS DEL CUESTIONARIO Y LAS ENTREVISTAS PARA CONOCER EL NIVEL DE INTEGRACIÓN Y ARRAIGO DE LOS MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C. (2022) 

Ítem Indicios de integración y arraigo
Nacionalidad de la pareja, novia(o) o cónyuge

Matrimonios mixtos hatiano(a)-mexicano(a)

Tiempo viviendo en México

Arraigo por larga estancia

Percepción del trato recibido por la población nativa

Integración con la comunidad nativa

Importancia de hacer amigos y de convivir con la
población nativa

Intención de integración con la comunidad
nativa

Hijos nacidos en México y/o asistiendo a escuelas
mexicanas

Arraigo por compromiso con el desarrollo
de los hijos

Capacidad para ejercer la cultura haitiana
(como prácticas y creencias religiosas, tradiciones
y celebraciones, bailes, comida, etc.)

Arraigo por calidad de vida

Interés por incorporar elementos de la cultura mexicana/
tijuanense (como prácticas y creencias religiosas,
tradiciones y celebraciones, bailes, comida, etc.)

Intención de integración con la comunidad
nativa

Capacidad para desarrollarse social y cívicamente
(sentirse parte de una comunidad y considerar que
tiene y se respetan sus derechos)

Arraigo por calidad de vida

Intención de quedarse a vivir en México y ayudar a
que vengan otros familiares o amigos

Intención de integración con la comunidad
nativa
Arraigo por calidad de vida

Adquisición o intención de adquirir bienes muebles
e inmuebles

Intención de integración con la comunidad
nativa
Arraigo por calidad de vida

Satisfacción con el empleo (percepción de igualdad
y equidad respecto a los trabajadores locales)

Arraigo por calidad de vida

Satisfacción con el salario (suficiente para satisfacer
al menos las necesidades básicas de vivienda,
alimentación, vestimenta, servicios de salud,
educación y ocio)

Arraigo por calidad de vida

Fuente: Elaboración propia.

Resultados

Un primer hallazgo de interés ha sido la evolución en la proporción entre hombres y mujeres: los registros de la primera llegada masiva de haitianos a México, a partir del año 2016, señalaban una migración marcadamente masculina; en ese periodo, el gobierno de México otorgó tarjetas de visitantes por razones humanitarias a un total de 2 797 nacionales de Haití, de los cuales, el 76.5 por ciento eran hombres y el 23.5 por ciento mujeres; para el año 2020 la proporción había cambiado al 59 por ciento de hombres y el 41 por ciento mujeres (Segob, 2017, 2022b). Los resultados de la encuesta aplicada revelaron una proporción del 57 por ciento de hombres y el 43 por ciento de mujeres; aunque no fue un muestreo estratificado, el dato es importante porque, como es bien conocido en los estudios sobre migración, sobre todo en las migraciones económicas o laborales, la avanzada es en la mayoría de los casos masculina, si el proyecto de migración cumple con un nivel aceptable de las expectativas, en la siguiente fase puede ocurrir la reunificación familiar, lo cual implica la migración de familiares e incluso, amigos cercanos.

Por grupos de edad, se trata de una migración joven, dado que el 52 por ciento se encuentra entre los veintiún y los treinta años, el 33 por ciento tiene entre treintaiún y cuarenta, apenas el 12 por ciento supera los cuarenta años.

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráficas 1 y 2 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(POR RANGO DE EDADES Y TIEMPO VIVIENDO EN TIJUANA, B.C.) 

Respecto al estado civil o de pareja, la encuesta señala que solamente que el 35 por ciento se encuentran solteros y no tienen una relación de noviazgo; el resto se distribuye entre el 26 por ciento que se encuentra en una relación de noviazgo, el 32 por ciento casados y el 7 por ciento que vive en unión libre.

Del total de migrantes haitianos encuestados, solamente el 35 por ciento declaró tener hijos; destaca que en el 71 por ciento de los casos, los hijos tienen seis años o menos; por otro lado, la nacionalidad de éstos es, en su mayoría, haitiana (el 35 por ciento), seguida por la mexicana (el 31 por ciento) y, en menor medida chilena, dominicana y brasileña (el 12 por ciento, el 10 por ciento y el 9 por ciento, respectivamente).

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráfica 3 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(POR EDAD DE LOS HIJOS) 

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráfica 4 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(POR NACIONALIDAD DE LOS HIJOS) 

Haitianos en la frontera norte de México

En la búsqueda de la intención que tienen de integrarse a la sociedad receptora, se incluyeron preguntas relacionadas con la importancia de relacionarse y convivir con las personas locales; los resultados evidenciaron que para el 83 por ciento es muy importante hacer amigos y convivir con personas de México, el 43 por ciento de ellos manifestó tener de 1 a 3 amigos locales que considera cercanos y de confianza, el 27 por ciento tienen de 4 a 6, y el 18 por ciento tiene más de 6 amigos con estas características.

Como ya se mencionó en el apartado metodológico, además de la encuesta, el estudio se complementa con una serie de entrevistas semiestructuradas a migrantes haitianos. Al respecto, Jean Desrosiers3 señaló que:

[...] yo no pude entrar a Estados Unidos y no quiero regresar a Haití, tampoco a Dominicana donde estuve antes; cuando decidí que me quedaría en México, también pensé en hacer amigos, éste será mi lugar, ya tengo una hija mexicana y mi esposa también es mexicana, de un lugar que se llama Culiacán, pero ellas viven aquí en Tijuana, su familia y sus hermanos son como mi familia, y en el trabajo trato de que todos piensen bien de mí, que no soy un migrante malo [...]

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráficas 5 y 6 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(POR OPINIÓN DE IMPORTANCIA DE RELACIONARSE CON PERSONAS EN MÉXICO Y CANTIDAD DE AMIGOS CERCANOS) 

En la misma cuestión de la integración, el 95 por ciento declararon tener interés por la cultura mexicana y señalaron haber incorporado mucho de ella a su vida cotidiana. En el apartado teórico se señaló no sólo la importancia de incorporar elementos de la cultura local, sino además, la importancia de las capacidades para recrear la cultura propia; en este sentido, el 65 por ciento de los encuestados declaró haber podido ejercer su cultura, incluida la religión y las tradiciones.

Respecto a las capacidades que tienen de recrear su cultura, en la entrevista con Jean Louis Blanchard quien vive en Tijuana, él señaló que: "... sí he podido hacer muchas cosas de cultura haitiana, algunas veces reunimos amigos y familias de Haití, ponemos música haitiana para bailar y compramos cosas para cocinar; lo único que a la gente preocupa mucho es no hacer cosas de santería, porque la gente de México se puede espantar y vernos mal..." [sic].

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráficas 7 y 8 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(OPINIÓN SOBRE LA EVOLUCIÓN DE SU CONDICIÓN ECONÓMICA Y SATISFACCIÓN CON EL SALARIO) 

Existe una estación de radio por Internet llamada Radio Haití en Tijuana RHT, que transmite música popular de Haití; además, es un medio de interacción entre la comunidad haitiana en Tijuana, dado que transmite noticias y organiza colectas para personas a quienes les ocurren desgracias o accidentes; por ejemplo, en su página de Facebook ha organizado colectas para una familia haitiana a la cual se incendió su hogar, así como cooperaciones para ayudar a migrantes haitianos enfermos o para sepelios. También, se han organizado en la ciudad de Tijuana dos ediciones de conciertos que reúnen músicos haitianos y mexicanos (Concierto Haiti-juana). En el aspecto cultural, específicamente en lo que se refiere a la religión, es importante destacar que el catolicismo es otra característica que en su mayoría comparten las poblaciones de México y Haití, por lo que la práctica de la religión no supone un mayor desafío para estos migrantes, excepto por el idioma, que día a día es un problema menos por el mejor dominio del español por parte de muchos de ellos.

En el mismo tema del arraigo, en el apartado teórico se describieron factores como el ingreso, el acceso a los servicios, la posibilidad de adquirir bienes, la asistencia de los menores a las escuelas y la capacidad de ejercer los derechos civiles. Al respecto, la encuesta dio evidencia de que el 100 por ciento cuenta con un empleo; de ellos, el 85 por ciento tardó menos de un mes en encontrarlo; en cuanto al trato recibido en su centro laboral, el 60 por ciento considera que el trato es el mismo que reciben los demás trabajadores, aunque es importante mencionar que el 30 por ciento considera que existe un trato preferencial hacia los trabajadores locales. Sobre el tema, vale la pena destacar que algunos haitianos han declarado que los propios empleadores eran quienes acudían a los albergues de migrantes a ofrecer trabajo y que, a diferencia de la Ciudad de México, en la frontera norte fue más fácil conseguir empleo (Schwarz y Castillo, 2020).

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráficas 9 y 10 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(POR TIEMPO DE ESPERA PARA ENCONTRAR TRABAJO Y PERCEPCIÓN DEL TRATO RECIBIDO) 

Los siguientes fragmentos de entrevistas dan cuenta de las relaciones laborales y de amistad que se han desarrollado a partir de la integración de los migrantes haitianos a los centros laborales.

yo trabajo en una taquería, desde que entré a trabajar todos me trataron bien, igual que a todos los demás. son mis amigos, me han enseñado cómo se prepara la carne y cómo se hacen los tacos (Rigueur Saintilus).

[...] en Tijuana llegué a vivir con un amigo de Haití, muy cerca de donde él vivía estaban dando trabajo en una llantera [reparación de llantas], aunque tenía miedo por ser extranjero y negro, fui a solicitar y el dueño me dijo que sí me daba trabajo, los otros enseñaron cómo se quita, se repara ponchadura y se vuelve a poner una llanta, soy muy amigo de ellos y me han invitado a sus casas cuando tienen "party", en veces yo llevo comida haitiana y les gusta... [sic] (Claude Fidele).

En lo que respecta al salario, destaca que el 45 por ciento manifestó que su salario es apenas suficiente para cubrir las necesidades básicas (alimento, vivienda, vestido y calzado, salud, educación y transporte), el 33 por ciento señaló que su salario es insuficiente, el 10 por ciento dijo que su salario es poco más que suficiente y el 12 por ciento mucho más que suficiente.

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráficas 11 y 12 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(OPINIÓN SOBRE SUFICIENCIA DEL SALARIO PARA CUBRIR NECESIDADES BÁSICAS Y EVOLUCIÓN DE LA SITUACIÓN ECONÓMICA) 

En el mismo rubro, el 60 por ciento declaró que, con su estancia y trabajo en México, su situación económica ha mejorado, en tanto que el 30 por ciento dijo que sigue igual y el 10 por ciento que su situación económica ha empeorado. En relación con el ingreso, Destin Markenta encontró que los trabajadores haitianos en Tijuana ganan más que el sueldo mínimo (2020).

En el mismo tenor, en la opinión captada en las entrevistas semiestructuradas, si bien reconocen que su estancia en México no es el mejor escenario, ha resultado mejor que la vida en su país natal y en otros países donde tuvieron experiencia previa de migración; ejemplo de lo anterior es el siguiente fragmento de la entrevista con Henry Desrosiers, migrante haitiano con cinco años de residencia en Tijuana:

la vida en México es difícil, el salario no alcanza, pero en Haití es más difícil, allá no había para comer, después me fui a Chile, pero también se puso muy difícil, además allá sí me discriminaron por ser extranjero y también por ser negro; en México al menos tengo para comer y vestir bien, puedo llevar a mi familia al cine y hasta le mando dinero a mi madre.

La adquisición de bienes se determinó como otro indicador de arraigo; al respecto, apenas un 18 por ciento de los encuestados manifestó no tener intención de adquirirlos, frente a un 82 por ciento que señaló sí tener intención; entre la diversidad de bienes muebles e inmuebles que se pretende adquirir destacan las casas y los muebles para el hogar, seguidos por automóviles y terrenos.

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráficas 13 y 14 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(TIPO DE BIENES E INTENCIÓN DE ADQUIRIRLOS) 

Para conocer el posible arraigo, también se cuestionó sobre su intención de permanencia o movilidad (gráfica 15); en este punto es importante recordar que tenían como objetivo principal ingresar a Estados Unidos, y sin embargo, los largos periodos que las autoridades de migración establecieron para las citas no sólo no garantizaban el permiso de acceso, sino que, además, podrían terminar en la repatriación hasta Haití, fueron motivos para que los migrantes decidieran permanecer en México.

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta sobre Arraigo e Integración de Migrantes Haitianos en la Frontera Norte de México.

Gráfica 15 
MIGRANTES HAITIANOS EN TIJUANA, B.C.
(INTENCIÓN DE ARRAIGARSE) 

En algunas de las entrevistas, se puede percibir la existencia de una red de información que ha funcionado desde que los migrantes haitianos salieron de su país y de otros como Brasil y Chile, intentando hacer uso del Estatuto de Protección Temporal, que Estados Unidos había establecido para ayudar a los nacionales de Haití a raíz del terremoto de enero 2010, estatuto que finalizaba en julio de 2017; ejemplo de lo anterior son los siguientes dos fragmentos de entrevistas con migrantes haitianos en Tijuana:

yo vivía en Brasil, pero las cosas se pusieron muy difíciles, me quedé sin trabajo y pasaron semanas y cada vez estaba peor, muchos amigos haitianos se reunían en los parques, algunos de ellos tenían familia en Estados Unidos, habían pedido refugio después del terremoto; también se corrió la noticia de que el permiso para los haitianos se acababa en 2017. Fue así como organizamos el primer grupo; luego, personas se enteraron de que nos estábamos organizando para venir, y así se formó la primera caravana; cuando veníamos por Nicaragua, nos encontramos otros haitianos que venían de Chile (Evens Bulume).

[...] yo llegué a Tijuana sabiendo que no se podía pasar a Estados Unidos porque te podían regresar a Haití. Mi hermano vive en San Francisco, California; él me había mandado cinco mil dólares para llegar de Brasil a Tijuana, apenas me alcanzaron porque en cada lugar y país por donde pasé, siempre busque algún trabajo. Decidí venirme, aunque no pueda entrar a Estados Unidos; en Haití es imposible vivir, no hay donde trabajar y tampoco hay comida; en Brasil ya no había trabajo y aunque no pueda ir a Estados Unidos, en México hay trabajo, alcanza para vivir y para comer, yo me quedo aquí (Claude Fidele).

De acuerdo con los datos expuestos en la gráfica anterior, los resultados de la encuesta señalan que el 68 por ciento tienen la intención de quedarse en Tijuana y tal vez ayudar a algún familiar o amigo a que emigre a la mencionada ciudad; otro 10 por ciento pretende irse de Tijuana pero quedarse en México; apenas un 12 por ciento pretende regresar a Haití y solamente un 5 por ciento dice que se irá a Estados Unidos, sin importar que lo tenga que hacer de manera irregular.

Conclusiones

Los hallazgos señalan que existen condiciones para el arraigo y la integración de los migrantes haitianos en Tijuana. La integración y el arraigo se fundamentan, en la percepción de un buen trato recibido por parte de la población nativa hacia los migrantes; en este punto, es importante destacar que Mexicali y en mayor medida Tijuana son ciudades que a lo largo de su historia han recibido migrantes no sólo provenientes de todos los estados de México, sino además, migrantes internacionales; en estas ciudades existen comunidades de origen estadounidense, chino, coreano, ruso y cubano, por mencionar las más importantes, de modo que la ciudadanía en Tijuana está muy acostumbrada a la migración y suele ser receptiva a la misma. Por otro lado, la mayoría de los haitianos tienen experiencia migrante en otros países, y la combinación de ambos factores ha sido determinante para su mejor integración en la ciudad.

Otro aspecto es el que se refiere a la incorporación a las fuentes de empleo. Las ciudades fronterizas se caracterizan por una gran oferta y por la constante necesidad de mano de obra, no sólo en la industria maquiladora, sino también en los sectores de servicios y de la construcción. En este sentido, los migrantes haitianos se incorporaron desde su llegada a los centros laborales; si bien recién llegados fueron incorporados al comercio ambulante, pronto se emplearon en otros sectores, de modo que durante el transcurso de la investigación fue posible encuestar haitianos empleados en negocios muy diversos, como en centros comerciales (Soriana, Ley y Comercial Mexicana), industria maquiladora, empresas de construcción, restaurantes, taquerías, talleres mecánicos y de reparación de llantas, estacionamientos, dispensarios de agua purificada y algunos en negocios propios como peluquerías y restaurantes de comida haitiana (tres en la ciudad de Tijuana).

En la misma cuestión del empleo, si bien los salarios en México no son competitivos como los de Estados Unidos, la mayoría de los migrantes haitianos perciben que su situación económica ha mejorado y les permite satisfacer sus necesidades básicas, sobre todo cuando se compara con la situación laboral y salarial de Haití y de los salarios percibidos en otros países donde tuvieron experiencia previa de migración (principalmente Brasil, Chile y República Dominicana). La percepción de un trato igualitario respecto a la población nativa en los centros laborales es un elemento que abona a la integración de los migrantes en cuestión.

Otro de los indicadores de integración y de arraigo es el que se refiere a la cantidad de haitianos (incluyendo hijos de haitianos con otras nacionalidades) que asisten a la escuela. En el municipio de Mexicali la cantidad supera los cuatrocientos (Gobierno de Baja California, 2022),4 tomando en cuenta la proporción citada en el apartado titulado "Migración haitiana a México" de este mismo documento, la cantidad de haitianos en las escuelas de Tijuana podría superar los mil doscientos alumnos; considerando, además, que se trata de una población joven y que existe una tendencia a la formación de parejas haitiano-mexicanas, se puede esperar que el número de alumnos con ascendencia haitiana en los niveles básicos se incremente significativamente en los próximos años, elevando el arraigo y la integración de los citados migrantes y de sus hijos.

En lo que corresponde a la capacidad para recrear la cultura propia, existe una opinión positiva por parte la de población estudiada, misma que se confirma con expresiones culturales como la mencionada estación de radio digital de haitianos en Tijuana, la cual transmite música popular haitiana y sirve como medio de noticias locales y de interés para su comunidad, así como la organización de eventos culturales, religiosos y de ayuda a miembros de la comunidad que han padecido alguna desgracia. En el mismo sentido mencionábamos que se han llevado a cabo eventos musicales como las dos ediciones del concierto Haiti-juana, además de la presentación de artistas haitianos en diversos foros culturales de la ciudad; y lo más importante, la recreación de música, bailes y tradiciones ocurre en las reuniones de convivencia entre miembros de la comunidad haitiana, en los distintos barrios y colonias donde tienen presencia, a lo largo y ancho del municipio.

Respecto a la religión como expresión cultural, el catolicismo es la práctica más común entre los haitianos y lo es también entre la población de México, y aunque en Tijuana existen muchas iglesias protestantes debido a la cercanía con Estados Unidos, los migrantes haitianos se han incorporado a los grupos católicos, en gran medida por las acciones de altruismo y caridad que éstos ofrecen, dado que muchos de ellos cuentan con desayunadores y albergues para migrantes (como el desayunador salesiano del Padre Chava y el albergue para migrantes de la Madre Teresa Asunta). Destaca también la incorporación a la Arquidiócesis de Tijuana de un sacerdote haitiano, el padre Weber Merilan, quien desde el mes de julio de 2018 se incorporó a la comunidad parroquial de San Eugenio de Mazenod, en la colonia La Morita, y quien ha asistido a varios haitianos en ritos religiosos, incluso funerarios.

La combinación de las anteriores condiciones se refleja en la intención de adquirir bienes muebles e inmuebles, por un lado, y en la intención manifiesta de quedarse a vivir en México y de ayudar a otros familiares y amigos a que emigren, persiguiendo la reunificación familiar, acción que normalmente ocurre cuando se ha tomado la decisión de arraigarse.

Considerando todo lo anterior, es posible considerar que los migrantes haitianos en la ciudad de Tijuana se han establecido permanentemente, y que con esto se viene formando la primera comunidad afrodescendiente en el norte de México. Lo anterior está teniendo implicaciones sociales y culturales muy importantes dado que, si bien la historia Tijuana es prácticamente una historia de migraciones, la de origen haitiano es diferente en muchos aspectos, pues se trata de una migración de muy amplio volumen, afrodescendiente y cuya lengua materna no es el español, pero que muestra una capacidad notable para la integración a la sociedad y a la cultura locales.

En primera instancia, el volumen hace de esta migración la más importante de las migraciones extranjeras establecidas en la ciudad, dado que, según el cálculo obtenido a partir de los datos disponibles, en Tijuana podría haber unos cuarenta y tres mil migrantes haitianos, en una migración con apenas seis años de antigüedad. Probablemente la segunda gran comunidad de procedencia extranjera podría ser la china, cuyos orígenes se remontan a finales del siglo xix, pero que hasta 2022 contaba con apenas treinta mil miembros, diez mil en Tijuana y veinte mil en Mexicali, incluyendo chinos y chinomexicanos (Castañeda, 2022).

La condición afrodescendiente es también importante, dado que, si bien existen en México comunidades afromexicanas, se encuentran localizadas en el suroeste del país, principalmente en los estados de Oaxaca y Guerrero y su origen se remonta a los esclavos africanos traídos durante el periodo de la Colonia; sin embargo, no ha habido una comunidad de afrodescendencia en Tijuana y en todo el norte de México.

La consolidación de la comunidad haitiana supone un importante cambio cuantitativo por el volumen de migrantes, pero sobre todo un cambio cualitativo en la diversidad cultural, particularmente la aportada por migrantes extranjeros a la ciudad de Tijuana, dado que, si bien existían otras comunidades con estas características (como la china), ninguna ha mostrado un crecimiento acelerado en poco tiempo con una importante capacidad de integración como lo ha hecho la comunidad haitiana; con lo anterior, se ha incrementado la diversidad cultural de Tijuana, ciudad que se consolida como la más cosmopolita de la región norte del país.

Fuentes

Alarcón, Rafael y Cecilia Ortiz E. 2021 "Procesos de deportación de haitianos en Estados Unidos y República Dominicana", Población y Desarrollo, vol. 17, pp. 21-32. [ Links ]

Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) 2022 "Atención a la población haitiana en México. Informe especial no. 2-enero 2022", en <https://mexico.un.org/es/170259-presenta-acnur-segundo-informe-especial-sobre-la-atencion-poblacion-haitiana-en-mexico>. [ Links ]

Appadurai, Arjun 1999 "Soberanía sin territorialidad: notas para una geografía posnacional", Revista Nueva Sociedad, no. 163, pp. 109-124. [ Links ]

Barja-Coria J., C. Carreño-Nigenda C. y J. A. Peña-Rodríguez 2011 "Pese a todo: México siempre te abre los brazos. Estudio sobre integración sociocultural de extranjeros", México, Sin Frontera/IAP/Indesol, en <https://sinfronteras.org.mx/wp-content/uploads/2018/12/Pese-a-todo-M%C3A9xico-te-abre-los-brazos.-Estudio-sobre-integraci%C3%B3n-sociocultural-de-extranjeros.-1.pdf>. [ Links ]

Caballero, Yolanda 2017 "Afilia el IMSS a 433 migrantes haitianos varados en Tijuana", El Heraldo de México, 1 de junio, en <http://observatoriocolef.org/noticias/afilia-el-imss-a-433-migrantes-haitianos-varados-en-tijuana/>. [ Links ]

Castañeda, E. 2022 "Entrevista con Yu Yue, Cónsul General de la República Democrática China en Tijuana", El Imparcial, 2 de septiembre, en <https://www.elimparcial.com/tijuana/tijuana/Persiste-barrera-del-idioma-para-la-comunidad-china-en-Tijuana-20220902-0035.html>. [ Links ]

Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) 2022 "Informe de Actividades 2022", en <https://informe.cndh.org.mx/menu.aspx?id=40101#:~:text=El%20flujo%20de%20migrantes%20originarios,Tijuana%20y%2025%25%20en%20Mexicali>. [ Links ]

Fabela, Octavio 2020 "Unos 6 mil haitianos ya viven en Tijuana y tiene hijos con mexicanos", Uniradio Digital, publicación 19 de diciembre, en <https://www.uniradioinforma.com/tijuana/unos-6-mil-haitianos-ya-viven-tijuana-tiene-hijos-mexicanos-n567820>. [ Links ]

Garbey-Burey, Rosa M. 2017 "Estrategias migratorias en el tránsito de migrantes haitianos hacia Estados Unidos", Huellas de Migración, vol. 2, no. 4, pp. 93-122. [ Links ]

Gobierno de Baja California 2022 Secretaría de Educación. Alumnos de nacionalidad haitiana inscritos en el sistema educativo de Baja California. Respuesta a solicitud de acceso a la información. [ Links ]

Human Rights Watch 2022 "Los haitianos son enviados de vuelta a un país en caos", en <https://www.hrw.org/es/news/2022/03/24/los-haitianos-son-enviados-de-vuelta-un-pais-en-caos>. [ Links ]

Juárez, Blanca 2016 "Cada día llegan más de 300 migrantes a Tijuana y Mexicali", La Jornada, 9 de octubre, en <https://www.jornada.com.mx/2016/10/09/politica/002n2pol>. [ Links ]

Markenta, Destin 2020 "Inserción y trayectoria laboral de los inmigrantes haitianos en Tijuana", tesis de maestría en Estudios de Población, Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), en <https://www.colef.mx/posgrado/tesis/20181422/>. [ Links ]

Melgoza, Humberto 2016 "La llegada masiva de haitianos y africanos provoca emergencia humanitaria en BC", Animal Político, 30 de agosto, en <https://www.animalpolitico.com/2016/09/llegada-masiva-haitianos-africanos-provoca-emergencia-humanitaria-bc>. [ Links ]

Migration Policy institute 2020 "Tabulation of Data from the United Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division, International Migrant Stock 2020: Destination and Origin, Table 1: International Migrant Stock at Mid-Year by Sex and by Region, Country or Area of Destination and Origin", en <http://www.un.org/development/desa/pd/content/international-migrant-stock>. [ Links ]

Montoya-Ortiz Merari, S. y E. Sandoval-Forero 2018 "Migrantes haitianos en México: un nuevo escenario migratorio", Huellas de Migración , año 3, no. 6, pp. 133-156. [ Links ]

Moreno Mena, José A. 2019 "Migración haitiana hacia la frontera norte de México", Espacio Abierto. Cuaderno venezolano de sociología, vol. 28, no. 1, pp. 67-85. [ Links ]

Organización Internacional de las Migraciones (OIM) 2019 "Glosario de la OIM sobre migración", en <https://publications.iom.int/system/files/pdf/iml-34-glossary-es.pdf >, consultada el 10 de septiembre de 2023. [ Links ]

Organización de las Naciones Unidas (ONU) 2016 "Flujo de migrantes se mantiene constante y alto en México. Noticias ONU", en <https://news.un.org/es/audio/2016/11/1417451 >, consultada el 15 de septiembre de 2023. [ Links ]

Quezada, Margarita 2007 "Migración, arraigo y apropiación del espacio en la recomposición de identidades socioterritoriales", Identidad, Territorio y Migración, año 2, no. 3, septiembre, en <https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/mx/>. [ Links ]

Rentería, Víctor Hugo y Andrea Lyn Spears 2016 "Migración y calidad de vida, el caso de los migrantes latinoamericanos resididos en el este de Los Ángeles, California", International Social Sciences Review, vol. 5, no. 1, pp. 129-143. [ Links ]

Schluchter, Wolfgang 2011 "Ferdinand Tönnies: Comunidad y sociedad", Signos Filosóficos, vol. XIII, no. 26, julio-diciembre, pp. 43-62, en <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=34321462002>. [ Links ]

Schwarz, Coulange M. y M.A. Castillo 2020 "Integración de los inmigrantes haitianos de la oleada a México del 2016", Frontera Norte, vol. 32, pp. 1-23. [ Links ]

Secretaría de Gobernación (SEGOB) 2022a "Unidad de Política Migratoria. Registro e Identidad de Personas (UPRIP)", comunicado no. 754/2022, en <https://www.gob.mx/segob/prensa/mexico-forma-parte-del-principal-corredor-migratorio-a-nivel-mundial >, consultada el 10 de agosto de 2023. [ Links ]

______. 2022b "Unidad de Política Migratoria. Boletín anual", en <http://www.politicamigratoria.gob.mx/es/PoliticaMigratoria/CuadrosBOLETIN?Anual=2022>, consultada el 10 de agosto de 2023. [ Links ]

______. 2017 "Unidad de Política Migratoria, Boletín anual", en <http://www.politicamigratoria.gob.mx/es/PoliticaMigratoria/CuadrosBOLETIN?Anual=2017>. [ Links ]

Sen, Amartya 1999 "Capacidad y bienestar", en Martha Naussbaum y Amartya Sen, comps., La calidad de vida, México, FCE. [ Links ]

Silva Hernández, A. y V. Padilla Orozco 2018 "Instituciones en crisis y acción colectiva frente a las migraciones globales. El caso de la llegada de los haitianos a Tijuana, B.C.", Desafíos, vol. 32, no. 1, pp. 1-37. [ Links ]

Trabalón, Carina 2018 "Política de visado y regulación de las fronteras. Un análisis desde la movilidad de haitianos en Sudamérica", Polis, Revista Latinoamericana, no. 51, pp. 163-186. [ Links ]

1 De acuerdo con la organización Human Rights Watch (2022), entre enero de 2021 y febrero de 2022, Estados Unidos deportó a unos 20 354 haitianos hacia su país.

2 Aunque considerable también es la integración con la comunidad migrante, dado que al final de cuentas, es una sociedad distinta a la del barrio o terruño, donde se construye la visión que cada persona tiene del mundo.

3 Se solicitó a los migrantes que proporcionaran su nombre (real o ficticio), con el que deseaban que se hicieran las referencias en el documento, además de otorgar el consentimiento para ser citados.

4 Secretaría de Educación, alumnos de nacionalidad haitiana inscritos en el sistema educativo de Baja California. Respuesta a solicitud de acceso a la información.

Recibido: 08 de Febrero de 2024; Aprobado: 24 de Junio de 2024

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons