INTRODUCCIÓN
La alteración en la erupción dentaria es una condición caracterizada por el fallo del diente en erupcionar en la posición adecuada, esto puede llevar a una impactación, translocación o transmigración.1 Con la excepción de los terceros molares, la retención dentaria es poco frecuente, la migración intraósea de los dientes retenidos es una anomalía dental inusual.2,3 La transmigración dentaria se define como la migra ción de los dientes retenidos hacia el lado contralateral de la línea media.2,4-7 La transmigración canina es el fenómeno en el cual el canino cruza la línea media mandibular, más allá de la mitad de su longitud dental, 1 o más de la mitad de la longitud de la corona.3
Se han propuesto varios factores etiológicos asociados con la transmigración tales como la pérdida prematura de dientes temporales, retención del canino temporal, odontomas, apiñamientos, dientes supernumerarios y la excesiva longitud coronaria del canino. 5 También se reconocen como una causa directa de la transmigración dental a trastornos de reabsorción y aposición ósea junto con una activación metabólica de un área diferente del folículo dental del germen del canino, lo que resultaría en una ruta de erupción diferente.8 Sin embargo, su etiología y mecanismos exactos involucrados no han sido esclarecidos.5 La transmigración de un germen dental se presenta más comúnmente durante la fase de maduración, cuando los procesos alveolares crecen de manera intensa.
Los dientes transmigrados en general no causan sintomatología.6 Por lo tanto, los pacientes no son conscientes de esta condición y son detectados durante exámenes radiológicos de rutina.3,7 El objetivo de este artículo es presentar un caso clínico de transmigración canino inferior, así como hacer una revisión de la literatura referida a transmigración canino inferior específicamente sobre la decisión de tratamientos a seguir.
PRESENTACIÓN DEL CASO
Paciente de 12 años de edad acude en el año 2015, junto a su madre, a la Clínica de Odontopediatría de la Universidad de Concepción para un examen de rutina. El paciente se atendía previamente en controles odontológicos en el área privada y poseía exámenes imagenológicos del año 2012 que evaluaban el desarrollo de la dentición (Figura 1).

Figura 1 Radiografía panorámica, año 2012. Estado de dentición mixta, caninos mandibulares se observan en una posición normal de acuerdo con el desarrollo.
El examen intraoral reveló dentición mixta y ausencia del órgano dentario (OD) 4.3, con abombamiento de la cortical vestibular que se extiende desde el OD 4.2 al OD 3.2. Se solicita tomografía computarizada Cone-Beam (TCCB) y radiografía panorámica, donde se observa el OD 4.3 retenido en la zona anteroinferior de la mandíbula, con una franca mesioversión, con saco pericoronario levemente ensanchando, y asociado a disrupción de la cortical vestibular (Figura 2).

Figura 2 Radiografía panorámica, año 2015. Canino transmigra por debajo de los ápices de los incisivos inferiores.
La posición radicular está al centro del reborde y la zona vestibular de la corona en relación a los OD 3.1 y 3.2. No se observan imágenes sugerentes de reabsorción radicular anómala a nivel de incisivos inferiores (Figura 3). Se observa que el canino ya cruzó más allá de la línea media y se encuentra en una etapa de desarrollo muy avanzada con la formación de la raíz casi completa. Por lo anterior, las posibilidades de realizar un tratamiento de ortodoncia exitoso y posicionar la pieza en una posición correcta son casi inexistentes, por lo que el tratamiento a seguir fue la extracción dentaria, descartando el trasplante por ausencia del espacio interdentario necesario.

Figura 3 Tomografía computarizada Cone-Beam, año 2015. Relación de la porción coronaria de la pieza 4.3 hacia vesti bular del ápice del órgano dental 3.1 y 3.2. El saco pericoronario se encuentra levemente ensanchado y se observa un marcado adelgazamiento de la tabla ósea vestibular. No se observa reabsorción de las raíces de los dientes adyacentes.
Se indica la exodoncia de la pieza; sin embargo, el paciente no acude a su cita quirúrgica. Un año después, en agosto de 2017, vuelve a acudir a la consulta y es derivado a toma de TCCB, donde se puede apreciar la disposición que adoptó el canino inferior transmigrado (Figura 4).

Figura 4 Tomografía computarizada Cone-Beam, año 2017. Desplazamien to del canino transmigrado y su estrecha relación alcanzada con el órgano dental 3.3. No se observa reabsorción radicular de los órganos dentales adyacentes.
En todas las citas se les informa a los padres de la importancia de realizar la exodoncia del canino y sus posibles consecuencias, así como el consentimiento informado para la publicación del caso. En enero de 2020, el paciente se somete a la extracción del canino para evitar el daño a los dientes asociados. Al control radiográfico de seis meses se puede observar que las piezas adyacentes se encuentran indemnes y sin cambios de coloración clínica (Figura 5).
Para terminar el caso, se indica tratamiento de ortodoncia a la espera del tratamiento definitivo con un implante dentario para reemplazo del canino.
DISCUSIÓN
La clasificación para la transmigración intraósea y erupción ectópica de caninos inferiores, de acuerdo con su patrón migratorio y la posición mandibular respecto a la línea media, describe cinco tipos,2 siendo el tipo 1 el más frecuente.5 El caso descrito corresponde al patrón tipo 1, en relación con la pieza 3.1 y 3.2 y su eje longitudinal se encuentra en una posición inclinada hacia mesial; presenta una migración unilateral que según la literatura científica es más común que la migración bilateral. Así también, el canino inferior izquierdo es el que se ve afectado con más frecuencia en mujeres que hombres.3,5,6,9 El presente caso es, por el contrario, un paciente masculino; la razón de la predilección de género no está clara, se cree que es debido a que las mujeres tienden a consultar con más frecuencia por las complicaciones en la estética que se produce.10
Los pacientes con transmigración canina se caracterizan a menudo por presentar hipodoncia mandibular de los incisivos laterales o segundo premolar, defectos en el desarrollo del esmalte, reducción del número de dientes o caninos superiores retenidos.5,8 Sin embargo, en el caso reportado no se presentó reabsorción de las raíces de las piezas adyacentes ni otras patologías asociadas, excepto por la exfoliación de la pieza temporal al último control registrado.
Sharma y Nagpal10 sugirieron que la angulación del eje longitudinal del canino no erupcionado con respecto al plano medio sagital siempre debe evaluarse en el periodo de dentición mixta, ya que una intervención temprana y oportuna conduce a un mejor manejo del canino transmigrado y, por lo tanto, evita posibles complicaciones asociadas a la migración del canino a través de la línea media.3
Es útil analizar el grado de inclinación canina en una radiografía panorámica en el diagnóstico precoz de la transmigración. El ángulo de inclinación canino entre 30o y 50o puede indicar la presencia de la transmigración. Cuando es mayor de 50o indicaría una clara presencia de una futura transmigración.8 En laFigura 1 se observa una ligera mesioinclinación de los caninos inferiores, aunque no son concluyentes o inducen a sospechar de una futura transmigración en nuestro caso.
Según Koszowski y colaboradores,6 20% de todos los casos de caninos erupcionan en la línea media, o en el lado opuesto de la arcada dental, por lo general hacia la cortical vestibular. En el caso del desplazamiento más largo registrado, un canino migró hasta la raíz mesial del primer molar. La distancia en la migración es variable.6 En esta investigación, por la posición horizontal y el gran trayecto recorrido, se concluye que las posibilidades de erupcionar son casi nulas, por eso se recomendó la extracción del canino.
En la literatura hay una amplia gama de tratamientos que incluyen extracción, tratamientos de ortodoncia, trasplante y observación. El tratamiento depende en parte de la posición radiográfica, madurez del diente, signos clínicos, deseos del paciente y el plan general de tratamiento dental, y principalmente las posibilidades de erupción. Sin embargo, en la mayoría de los casos el tratamiento implica la extracción del diente retenido.2,3 Se sugiere que cuando la corona del canino ha migrado más allá del incisivo contralateral, o si el vértice ha migrado más allá de la cúspide del incisivo lateral adyacente, podría ser mecánicamente imposible llevar el canino a su posición correcta.2 Para esta publicación se realizó la extracción quirúrgica del canino en transmigración y controles posteriores de un posible cierre de espacio, a la espera de realizar el tratamiento final de reemplazo por implante, una vez terminado el crecimiento del paciente.
CONCLUSIÓN
El diagnóstico, evaluación y tratamiento de la transmigración canina es crucial para prevenir complicaciones estéticas y funcionales. A través del reconocimiento precoz de anomalías dentales, muchas complicaciones pueden evitarse, en especial la extracción de la pieza involucrada.
El tratamiento ideal a seguir en el caso descrito es la extracción de la pieza y del folículo dental inflamado, con un posterior tratamiento de ortodoncia para estabilización de las arcadas, para después entregar una solución estética y definitiva por medio de un implante dentario una vez terminado el crecimiento del paciente.









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