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Desacatos

versión On-line ISSN 2448-5144versión impresa ISSN 1607-050X

Desacatos  no.66 Ciudad de México may./ago. 2021  Epub 02-Mayo-2025

 

Reseñas

Las transformaciones sociales, económicas, tecnológicas, políticas y culturales del capitalismo contemporáneo

The Social, Economic, Technological, Political, and Cultural Transformations of Contemporary Capitalism

Carlos Alba Vega1 

1Centro de Estudios Internacionales, El Colegio de México, Ciudad de México, México, calba@colmex.mx

Otras globalizaciones. Lins Ribeiro, Gustavo. 2018. Gedisa, Universidad Autónoma Metropolitana, México:


Otras globalizaciones condensa reflexiones que involucran al conjunto de las ciencias sociales y las humanidades porque aborda algunas de las principales transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales del capitalismo contemporáneo y sus contradicciones, expansiones y resistencias. La mayoría de los textos se publicaron en diversos idiomas y revistas, y se reunieron primero en un libro en portugués que afortunadamente ahora ve la luz en español. Esto permitirá que muchos lectores tengan acceso al pensamiento crítico, polémico y creativo de Gustavo Lins Ribeiro. Entre los principales aciertos del trabajo están el manejo de las escalas, la interdisciplinariedad, la mirada en perspectiva y prospectiva, la interacción entre lo abstracto y lo concreto, y la creación de conceptos y herramientas analíticas para entender el capitalismo posindustrial. En relación con las escalas o niveles, el autor desarrolla y ejemplifica la importancia de lo local, donde se concretiza toda acción en la cotidianeidad; lo regional, que incluye definiciones políticas y culturales dentro de una nación; lo nacional, que se refiere a la constitución de un Estado-nación en relación con otros; y lo internacional o global y sus relaciones con los otros niveles. El libro ofrece muchos temas importantes para el debate y cada lector podrá leer en el orden deseado, con provecho y placer, los que más le interesan. Podemos destacar aquí tres de esos temas: 1) la antropología como campo de conocimiento; 2) el desarrollo como campo de poder, y 3) la globalización contemporánea como una expresión del capitalismo informático-electrónico.

La antropología como campo de conocimiento

Sin duda, la antropología domina como punto de observación pues de ella proviene gran parte de los referentes e influencias del autor. Para empezar, la de su maestro, Erick Wolf (2010), pero también de muchos otros analistas de diversas disciplinas y latitudes. De hecho, buena parte del libro está destinada a examinar las preocupaciones y el quehacer de la antropología; su interés fundamental por averiguar la relación entre la unicidad y la alteridad; su modo de conocer, en especial en los siglos XX y XXI; sus condicionamientos históricos; su práctica, alcance y aportes al conocimiento, y también sus límites frente a los desafíos que le plantean los cambios a escala planetaria -por ejemplo, la relación entre la antropología y el colonialismo en los países africanos y asiáticos-. En este contexto, Lins retoma el concepto de heteroglosia, de Mijaíl Bajtín, para advertir que en un mundo globalizado la antropología necesita abrirse a otras perspectivas, enfoques y voces: a las antropologías del mundo,1 ya que hasta ahora ha imperado la hegemonía -diríamos monoglosia, en términos de Bajtín- de los discursos anglosajones y occidentales sobre la diferencia y la diversidad. Como respuesta, Lins Ribeiro propone a la antropología como cosmopolítica, lo que implica la descentralización, el reconocimiento y el diálogo entre diversas antropologías regionales y nacionales. En otras palabras, afirma que “la antropología es un discurso político cosmopolita relativo a la importancia de la diversidad” (p. 110). En este orden de ideas, reconoce que existe la paradoja de un provincialismo metropolitano y un cosmopolitismo provinciano, es decir, la ignorancia de los centros hegemónicos sobre lo que producen los centros no hegemónicos, y en oposición, el conocimiento que éstos suelen tener de la producción de aquéllos. Una prueba de eso pasa por la centralidad de la lengua inglesa, el mercado de bienes lingüísticos y las traducciones que se hacen a ese idioma. El inglés estructura los debates en ciencias sociales en el ámbito mundial, una prueba de ello es la marcada desproporción que existe en las traducciones. En Estados Unidos e Inglaterra las publicaciones de traducciones de otros idiomas representan menos de 5%, en Francia y Alemania corresponden a 12% y en Italia y España llegan a 20%. Según la cita de Rainer Enrique Hamel que se incluye en el libro (p. 134), el monolingüismo científico podría agravar las desigualdades en el acceso y difusión de los conocimientos científicos, al tiempo que pone en riesgo la creatividad científica y la diversidad conceptual, bases del desarrollo científico. En esa misma línea de argumentación, la antropología monolingüista puede ser un impedimento para el desarrollo de una antropología multicéntrica global. En cambio, Lins Ribeiro advierte que la práctica de la antropología a escala mundial, con aportes multisituados, tiene una enorme capacidad de fertilización cruzada, con un potencial de creatividad imposible de encontrar en un solo lugar. Aunque el mirador principal del libro es el de la antropología, Lins está lejos de quedarse ahí. Se percibe su esfuerzo por ubicar esa disciplina y orientar sus reflexiones en relación con otras áreas del conocimiento, desde la filosofía y la historia, hasta la sociología y la ciencia política.

El desarrollo como campo de poder

Si queremos saber qué es el desarrollo, quiénes y cómo lo definen y difunden, por medio de qué entramados y redes opera, desde cuándo se interviene en él; cómo, cuándo, dónde y por qué se aplica; cuáles son sus impactos, a quiénes beneficia y qué reacciones emergen de sus distintos proyectos, este libro es muy revelador. La noción moderna de desarrollo, heredera de la antigua noción occidental de progreso que viene de Grecia, probablemente nació en el siglo XX, cuando el economista Joseph Alois Schumpeter publicó su libro Theorie der wirtschaftlichen Entwickllung (1911).2 Después, Wilfred Benson, de la Organización Internacional del Trabajo, introdujo el término “áreas subdesarrolladas” en “The Economic Advancement of Underdeveloped Areas”, en 1942, al hablar de ellas como bases económicas para la paz cuando concluyera la guerra (Valcárcel, 2006). Sin embargo, a pesar de estos trabajos el discurso dominante siguió refiriéndose a áreas económicamente atrasadas, a naciones ricas y pobres, y no a naciones o regiones desarrolladas y subdesarrolladas. El desarrollo entró como mantra en el vocabulario público y de expertos a partir de 1949, cuando el presidente de Estados Unidos Harry S. Truman, en su discurso inaugural como mandatario, y en el contexto de la guerra fría y el discurso anticomunista, declaró lo siguiente:

Debemos embarcarnos en un nuevo y audaz programa para hacer que los beneficios de nuestros avances y el progreso técnico sirvan para la mejora y el crecimiento de las áreas subdesarrolladas [… ]. Creo que deberíamos poner a la disposición de los pueblos que aman la paz los beneficios de nuestro almacén de conocimientos técnicos para ayudarles a darse cuenta de sus aspiraciones para una mejor vida. Y, en cooperación con otras naciones, deberíamos promover la inversión de capital en áreas que necesitan desarrollo (Truman, 1949).3

Lins muestra cómo las ideologías y las utopías están esencialmente relacionadas con el poder, pues expresan disputas sobre interpretaciones del pasado -ideología- o el futuro -utopía- y luchan por imponer o persuadir -hegemonizar- esas visiones retrospectivas o prospectivas como verdad por medio de distintos tipos de discursos. Unos, difusos y silenciosos -demostrativos-, de larga duración; otros, concentrados y tangibles, realizados por medio de la intervención de agencias en los niveles micro, meso y macro. Así, el desarrollo como capacidad de transformar se ha convertido en uno de los discursos más inclusivos y ha llegado a ser una especie de religión secular universal que pretende llevar a la modernidad, materializada en el progreso. Es un discurso que influye en las políticas públicas y privadas de alcance global. Sólo algunos -y aquí podemos pensar también en Iván Illich como pionero- se atreven a cuestionar lo incuestionable, al lado de muchas comunidades, localidades y pueblos que se oponen a tal desarrollo desde su propia cosmovisión (Illich, 2015; Beck, 2017).

En Otras globalizaciones se analiza el tema del desarrollo como un campo de poder heterogéneo, constituido por diversos actores en interrelación conflictiva o cooperativa. Unos son insiders -los de adentro, los supuestos beneficiarios-, otros, outsiders -los de afuera, los planificadores-, y todos cuentan con diferentes capacidades, intereses, visiones, discursos y posiciones políticas y económicas para influir en la configuración y las tendencias de un campo de desarrollo concreto. Para Lins, el encuentro entre insiders y outsiders produce “dramas desarrollistas” en los que se pueden tener abordajes de arriba abajo y viceversa, que siempre producen intermediarios. Sin embargo, en cualquiera de los casos, el poder y la política local son impactados por las intervenciones desarrollistas ungidas de cooperación técnica. En este campo participan agentes locales y comunitarios, empresarios de diversos tamaños, funcionarios gubernamentales y políticos de todos los niveles, así como representantes de organizaciones internacionales de desarrollo, entre los que están las agencias multilaterales y los bancos regionales, las organizaciones no gubernamentales (ONG), las iglesias y los sindicatos. Así, el desarrollo se presenta como una fuerza expansiva intrínseca a la globalización, que se materializa en intervenciones “planificadas” cuyo paradigma superior son los grandes proyectos de infraestructura apoyados por instituciones multilaterales, bancos y empresas poderosas -ferrocarriles; presas hidroeléctricas; aeropuertos; polos de desarrollo siderúrgico, energético u otros- que movilizan grandes cantidades de capital, personas, recursos políticos, innovaciones tecnológicas, relaciones personales y redes -profesionistas, administradores, políticos e inversionistas-, con lo que se producen enormes impactos ambientales y sociales. Pero también pueden ser pequeños proyectos de desarrollo comandados por ONG o inspirados en iniciativas locales. Con ello, el libro muestra los desequilibrios en las relaciones de poder entre las poblaciones locales y los outsiders desarrollistas. Varios de sus capítulos nos permiten descubrir las bases y el marco de análisis de los flujos globales de distintos modelos de desarrollo.

La globalización contemporánea como una expresión del capitalismo informático-electrónico

El estudio del capitalismo contemporáneo y la globalización son algunos de los campos en los que Lins despliega más a fondo su investigación y sus aportaciones. Comienza por examinar lo que denomina globalización hegemónica, caracterizada como la globalización del capitalismo neoliberal, que se expandió como corriente planetaria desde el fin del socialismo real, con el colapso de la Unión Soviética y la caída del muro de Berlín. El libro nos recuerda que esta globalización ha tenido entre sus objetivos disminuir la presencia del Estado, abrir las economías nacionales al flujo de capital financiero, industrial y comercial, de tecnologías, informaciones e imágenes, así como abaratar los costos de producción y la fuerza laboral, lo que ha debilitado las instituciones de protección social de los trabajadores. Muestra, también, que ha emergido una globalización no hegemónica, popular o “desde abajo”, paralela y entrelazada con la hegemónica, que se analiza desde dos miradores, uno social y otro económico.

El ángulo social de la globalización “desde abajo” presenta a su vez tres vertientes. La primera está formada por los movimientos de resistencia política a la globalización neoliberal de la sociedad civil, los movimientos sociales y el activismo transnacional, es decir, los movimientos antiglobalización que se expresan principalmente en las calles. La segunda está constituida por los movimientos alterglobalización, que se articulan preferentemente en los Foros Sociales Mundiales. En el libro se hace un seguimiento de las primeras manifestaciones de estos dos tipos de movimientos. En el caso del movimiento antiglobalización, se informa sobre las primeras movilizaciones de miles de manifestantes desde finales de la década de 1990.4

En relación con los movimientos alterglobalización, se examinan los Foros Sociales Mundiales que nacieron como contrapunto al Foro Económico Mundial de Davos, cuyos agentes luchan, no contra la globalización, sino por un cambio en su calidad. Entre los diversos integrantes se destacan y se analizan los propósitos y la participación de la Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Acción Ciudadana.

Además de estas dos vertientes de movilización, existe otro ángulo social de la globalización presente en el libro, pero de manera menos explícita: los movimientos migratorios. Éstos, aunque no son nuevos porque fueron impulsados históricamente por los motivos persistentes de las catástrofes naturales, la violencia social y política, así como por motivos culturales, familiares y personales, han adquirido un nuevo brío, por la pobreza y las crecientes desigualdades entre regiones y países, enmarcadas y agudizadas en la era de la globalización. En última instancia, estas migraciones expresan una de las contradicciones que más se ha agravado en las últimas décadas, aquella entre la creciente libertad y facilidad de movimiento de capitales, mercancías e informaciones y el freno al libre movimiento de la población afectada o incentivada por la misma globalización, que busca mejores oportunidades.

El ángulo económico de la globalización no hegemónica ha sido menos estudiado y es precisamente uno de los temas centrales del libro: la globalización popular o globalización económica “desde abajo”, en la que millones de personas participan directa o indirectamente en todo el mundo, ya sea como productores, transportistas, vendedores o consumidores. Lins presta especial atención al análisis de las relaciones económicas, jurídicas y políticas del comercio global desde abajo. Eso lo lleva a examinar con cuidado las relaciones y los límites entre lo legal y lo ilegal, lo lícito y lo ilícito, y también la ambigüedad, lícito/ilícito, en estas actividades. De esta manera, toca de lleno asuntos como el derecho de autor -copyright-, las marcas registradas, el libre intercambio de ideas, la piratería, el contrabando y los productos originales y copiados, que en la era digital están en el centro del conflicto económico y político. Para él, si estas fronteras se observan de cerca, revelan una disputa mucho más compleja que la dicotomía convencional que clasifica a un mundo dividido entre honestos y deshonestos, entre el bien y el mal. Esos extremos descubren la existencia de una heterogeneidad de actividades que hay que distinguir, así como también un “problema histórico de distribución desigual de poder en un mundo económica, política y culturalmente diferenciado” (p. 84). Para Lins, la entidad clave de estas relaciones es el Estado, ya que las elites estales son las que han tratado de definir, regular y controlar lo que es legal e ilegal. Por eso, las actividades ilegales no se pueden caracterizar en términos morales o limitarse al lucro extra que generan. Hay que superar el formalismo legal y político para descubrir que la ilegalidad no necesariamente significa que las actividades son ilegítimas, “cuando hay hegemonías incompletas y prácticas estatales parciales, y muchas veces, comprometidas” (p. 85). En esta trama, el autor dialoga con Josiah McC. Heyman y Alan Smart (1999), para quienes el Estado moderno “no está hecho sólo de la ley y el orden, sino que constituye un complejo entramado entre lo legal y lo ilegal” (p. 85). Con esa argumentación, retoma y desarrolla varias ideas de estos autores en torno a la imperfección, la incompletitud y la naturaleza procesual del Estado y su dominio. Así, habla de la inevitable creación de bienes y servicios ilegales en respuesta a las regulaciones estatales, la permanencia de prácticas ilegales como las “mordidas” y sobornos, la acción diferenciada y la manipulación de la aplicación de la legalidad por actores dentro y fuera del Estado.

Como las relaciones entre lo legal, lo ilegal y lo ilícito son complejas y multifacéticas, se discuten las diferencias entre la economía informal, que Lins prefiere denominar popular, y la economía ilícita, que se distingue por el uso de la violencia como factor central para regular las actividades económicas y para hacer cumplir los contratos. La descripción y el análisis de la globalización popular y sus entrelazamientos con la hegemónica son de los temas más esclarecedores y fascinantes del libro. En ellos se tratan, desde varias perspectivas, el capitalismo cognitivo -o en sus propios términos, la hegemonía del capitalismo electrónico-informático- y algunas de sus materializaciones, como el uso de las computadoras, el internet y el teléfono inteligente, de los que se vale para explicar tanto la formación de grandes empresas y empresarios -Microsoft, Apple, Google, Facebook, Amazon- como el aprovechamiento que hacen de esos dispositivos los sectores populares por medio del contrabando, las copias no autorizadas y la piratería. En estos espacios se conjugan nuevos verbos y se enuncian diferentes sustantivos, como googlear y googleísmo, y se indaga sobre el precio de la palabra y la economía de la carnada que convierte a los usuarios, como proveedores de creatividad y de información -materia crucial de esta fase del capitalismo flexible-, en trabajadores no remunerados.

En conclusión, en Otras globalizaciones se presenta un debate profundo, con ideas y reflexiones lúcidas en torno a las transformaciones sociales, económicas, tecnológicas, políticas y culturales del capitalismo contemporáneo. En el análisis de la globalización bajo sus formas hegemónicas y populares desde el mirador de la antropología, y a partir de una perspectiva latinoamericana y posimperialista, se examinan el significado y alcance, las contradicciones y paradojas, los esfuerzos de hegemonía de las elites transnacionales y las respuestas sociales de los grupos locales y movimientos sociales que se expresan mediante los nuevos flujos de personas, capitales, mercancías, tecnologías digitales, ideas e imágenes. A partir de un enfoque diacrónico y sincrónico, Lins observa el presente en perspectiva y prospectiva, y eso lo lleva a escudriñar las ideologías y las utopías que movilizan aquellos actores colocados en posiciones asimétricas en distintos campos de poder. Así, con los conceptos y herramientas metodológicas que el autor plantea, se analizan distintos tipos de discursos, modelos, proyectos y temas, como los de desarrollo, diversidad cultural, capitalismo electrónico-informático, poscolonialismo, googleísmo, el precio de la palabra, el significado del original y la copia. En suma, Otras globalizaciones es un libro que no sólo se leerá con provecho, por los aportes que brinda al conocimiento del mundo de hoy desde una perspectiva alternativa, sino también con placer, por la pluma ágil y clara con la que ha sido escrito.

Bibliografía

Beck, Humberto, 2017, Otra modernidad es posible. El pensamiento de Iván Illich, Malpaso, Barcelona. [ Links ]

Heyman, Josiah McC. y Alan Smart, 1999, “States and Illegal Practices: An Overview”, en Josiah McC. Heyman (coord.), States and Illegal Practices, Berg, Oxford y Nueva York, pp. 1-24.. [ Links ]

Illich Iván, 2015, Obras reunidas, 2 vols., Fondo de Cultura Económica, México. [ Links ]

Schumpeter, Joseph Alois, 1944, Teoría del desenvolvimiento económico. Una investigación sobre ganancias, capital, crédito, interés y ciclo económico, Fondo de Cultura Económica, México. [ Links ]

Truman, Harry S., 1949, “Inaugural Address”, 20 de enero. Disponible en línea: <https://www.presidency.ucsb.edu/documents/inaugural-address-4>. [ Links ]

Valcárcel, Marcel, 2006, Génesis y evolución del concepto y enfoques sobre el desarrollo, documento de investigación, Pontificia Universidad Católica del Perú-Departamento de Ciencias Sociales, Lima. Disponible en línea: <Disponible en línea: https://www.uv.mx/mie/files/2012/10/SESION-6-Marcel-Valcarcel-Desarrollo-Sesion6.pdf >. Consultado el 17 de abril de 2020. [ Links ]

Wolf, Eric R., 2010, Europe and the People Without History, University of California Press, Berkley, Los Ángeles y Londres. [ Links ]

1Lins forma parte de la Red de Antropologías del Mundo, movimiento colectivo concebido como un entramado de discusión e intervención sobre las heterogeneidades de las antropologías en el ámbito mundial y las geopolíticas del conocimiento implicadas en su producción. Véase: <http://www.ram-wan.net>.

2Traducido al español en 1944 por Jesús Prados Arrarte como Teoría del desenvolvimiento económico. Una investigación sobre ganancias, capital, crédito, interés y ciclo económico.

3La traducción es mía.

4En 1998, en Ginebra, contra la conmemoración del aniversario de la creación de la Organización Mundial de Comercio (OMC). En 1999, en Colonia, durante la reunión del Grupo de los Siete (G7), y en Seattle, contra la Conferencia Ministerial de la OMC. En 2000, en Davos, contra el Foro Económico Mundial (FEM); en Bolonia, contra la reunión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos; en Okinawa, durante la reunión del G7, por la cancelación de la deuda del tercer mundo; en Melbourne, contra la reunión del FEM; en Praga, contra la reunión conjunta del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el Banco Mundial, y en 2002, en Florencia, durante el Foro Social Europeo. También hubo manifestaciones callejeras antiglobalización en otras latitudes. En 1989, en Caracas, contra los Programas de Ajuste Estructural del FMI. En 1994, el levantamiento neozapatista en Chiapas, contra la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Durante esta misma década, en las ciudades brasileñas de Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza y São Paulo, contra símbolos capitalistas.

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