Antecedentes
Para mediados de 2016; en el ámbito internacional, la caída de los precios de las materias primas y del petróleo (que se agudizaron a finales del año 2014) y la no solución de los desequilibrios provocados por la crisis global de 2008, provocaron que el sistema capitalista continuara registrando desequilibrios, mismos que impactaron negativamente los índices de desarrollo (OCDE, 2016; BM, 2016; FMI, 2016a y 2016b). En América Latina, el progreso económico iniciado desde 2005 mantuvo tasas de aumento de entre tres y cinco por ciento del PIB), y que resistió los efectos de los desequilibrios mundiales señalados, registró en 2014 contradicciones (principalmente países como Brasil, Chile, Argentina, México y otros), que provocaron decrementos en muchas variables económicas, con lo cual, problemas históricos se visibilizaron: Pobreza, desigualdad, exclusión y precariedad laboral (BM, 2015; OIT-IMS, 2016; CAF, 2015; OIT-PSEM, 2016; OIT-LMT, 2016; CEPAL-OIT-CLALC, 2016; CEPAL-EEALC, 2016; BID-IMALC, 2016; OIT-PLALC, 2016; OCDE-PE, 2016; Vakis, Rigolini y Lucchetti, 2016).
En el ámbito de los mercados de trabajo, las contradicciones han inducido consecuencias de amplio alcance en lo global, pues las dinámicas de fomento y mejora de las condiciones laborales; que se incrementaron entre 2011 y 2014, no lograron recuperarse y retornar a los parámetros de antes del 2008; principalmente en los países del G201 (OCDE, 2016; OIT-IMS, 2016; OIT-PSEM, 2016). Estas circunstancias provocaron que la generación de nuevos empleos y disminución del desempleo, así como de otros parámetros que tienden a incentivar una mejora estructural de la situación ocupacional, fue deficiente, provocando problemas sociales en muchas naciones, en razón de las recesiones económicas en que estaban iniciando en varias naciones.
En lo regional, el contexto no es muy diferente, pues después de más de diez años de avances positivos en el mercado: Mayor promoción de empleo formal, de los salarios e ingresos, de la productividad y competitividad, los mismos se han desacelerado (CAF, 2015, CEPAL-PSAL, 2015; BM, 2015; BID, 2015; OIT-PLALC, 2015; CEPAL-EEALC, 2016; CEPAL-OIT-CLALC, 2016; BID-IMALC, 2016; Vakis, Rogolini y Lucchetti, 2016; OCDE-PEPPL, 2016). Dicha dinámica estimulo decrementos en variables fundamentales: Desigualdad salarial, brechas de género, desempleo, sub-empleo, informalidad y en general de los niveles de precariedad, desde 2014. En consecuencia, los desequilibrios mostraron que los progresos logrados en estas variables no se lograron sostener, al no fomentarse políticas públicas adecuadas, por lo tanto, los niveles alcanzados decrecieron y al no dinamizar el mercado, es posible, un retorno a los parámetros de los años 80 y 90 del siglo pasado
En las interpretaciones de las tendencias internacionales y regionales, desde 2010, los gobiernos federales de México,2 difundieron en el contexto nacional, así como en diversos foros y medios de comunicación (nacionales e internacionales), que la economía nacional había sorteado con éxito los efectos de la crisis y su recuperación estaba en proceso, lo que era respaldado por informes económicos de organismos internacionales (OCDE, 2013; BM, 2015). Esta posición se respaldaba en la cifras del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), el cual fue de 3.5, 4.5 y 3.9 por ciento (en 2010, 2011 y 2012) y para los años de 2013, 2014 y 1015, el crecimiento estaría entre dos y cuatro por ciento; impulsado por el fomento e implementación de una serie de Reformas Estructurales3 que sostuvieron e incrementaron el ritmo del desarrollo, así como beneficiarían a todas las actividades económicas, incluido las variables laborales (CGPE, 2012).
En este razonamiento, se sostenía que de forma directa el mercado de trabajo registraba mejoras sustanciales en sus principales indicadores, como lo eran los empleos formales y el desempleo. Mientras el primero registró 3.4 millones de empleos desde 2008 (53 por ciento entre ese año y 2012 y 47 por ciento hasta agosto de 2016), el segundo decreció hasta representar cuatro por ciento de la PEA. Asimismo, se mencionaba la mejora de otros rangos: Trabajadores sub-ocupados, disponibles, salarios, productividad y una disminución de la ocupación informal. No obstante, en estas perspectivas positivas se identificaron algunas contradicciones, que difieren de esos escenarios, y muestran una realidad altamente precaria de los empleos (De Oliveira, 2006; Chávez, 2010; Bouzas, 2010; De la Garza, 2012; CESOP, 2014; García y Pacheco, 2014, García y De Oliveira, 2014, Ariza y De Oliveira, 2014; OIT-FORLAC, 2014; Lugo, Huerta y Yfarraguerri, 2014; OCDE-PE, 2014, OCDE-PE, 2015, OIT-KILM, 2015; Duryea y Robles, 2016, OCDE-México, 2016). En lo general, se señaló que al menos desde hace diez años, se había generado una progresiva precarización de las condiciones ocupacionales (empleos informales y formales) en la mayoría de las actividades económicas y con implicaciones negativas en las principales variables del empleo e impactos divergentes en los trabajadores, así como en las prospectivas del desarrollo nacional.
Con base en esta doble argumentación, la investigación tiene como objetivo analizar y explicar las principales contradicciones del mercado de trabajo (nacional y comparativo: empleo formal e informal) y sus consecuencias sobre algunos parámetros laborales fundamentales, así como su impacto en las ocupaciones y en el desarrollo en México, para mostrar, la existencia y persistencia de altos niveles de precarización en el empleo, mismos, que contradicen los difundidos por los gobiernos del periodo en estudio, y que fueron la base para la instrumentación de políticas públicas deficientes e ineficaces, que no resolvieron estructuralmente las problemáticas. El análisis tiene como base en la tesis de las políticas del mercado de trabajo, específicamente desde el enfoque donde el gobierno es analizado como instrumentador de políticas positivas en el mercado de trabajo, las cuales tienen como objetivo fomentar el empleo decente, disminuir el desempleo y promover la inclusión laboral de todos los actores, para lograr el desarrollo sostenible (Belcherman, 2001; OCDE, 2001; Samaniego; 2002).
En el contexto de México, la fuente de información proviene de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) 1995-2004, homologada con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2005-2016 (segundos trimestres) del Instituto Nacional de Estadística (INEGI) de México.4 En este sentido, el análisis se realizó en dos vertientes del mercado laboral: Una general nacional, donde se exponen tendencias (tasas) y de índices de crecimiento anual (ICA) y por periodo (ICP), para los trabajadores de la Población Económicamente Activa (PEA), Población Económicamente Ocupada (PEO), Desocupados (DESOC), Disponibles (DISP), Subocupados (SUBOC), por sexo, segmentos de edad. En la comparativa nacional, se tiene como base las tasas de los empleos formales (EF), e informales (EI), y se correlacionan las mismas variables antes mencionadas, así como, con de posición en el trabajo (PPT), sectores de actividad económica (SAE), niveles de escolaridad (NE), segmentos de ingreso por Salarios Mínimos Diarios (SMD).5
Para comprobar el objetivo, el estudio se desarrolla en cuatro partes (incluida la presente): En la segunda, se analizan las perspectivas económicas a partir de la crisis económica de 2008 y sus repercusiones en el funcionamiento del mercado en México. En la tercera, En la tercera, se presentan los resultados en dos vertientes: en los nacional y comparativa; exponiendo desagregadamente las dinámicas anuales (crecimiento o decremento), las tendencias principales de los parámetros y especificando las prospectivas e implicaciones laborales factibles en el mercado laboral. En la última, se explican las principales conclusiones del estudio, así como las líneas de investigación pendientes y se proponen políticas de intervención que tiendan a remediar las contradicciones del empleo.
Contradicciones del mercado de trabajo en México: precarización laboral nacional y comparativa
Perspectiva nacional: divergencia de los procesos de precarizacion
Como se mencionó, las líneas discursivas de los gobiernos federales de México en el periodo 2008 a 2016, sostuvieron que la economía sobrellevé los embates de la crisis financiera mundial y por lo tanto se había logrado mantener saldos positivos macro-económicos y en los principales indicadores del mercado de trabajo. Asimismo, también se señaló lo encontrado por muchas investigaciones, las cuales cuestionaron el discurso oficial y demostrado la existencia de una alta precariedad del mercado laboral, con efectos factibles en el desarrollo nacional (Chávez, 2010; De Oliveira, 2010; Bouzas, 2010; De la Garza, 2012; CESOP, 2014; García y Pacheco, 2014; García y De Oliveira, 2014; Ariza y De Oliveira, 2014; OIT, 2014; Lugo, Huerta y Yfarraguerri, 2014; OCDE-PE, 2014, OCDE-PE, 2015; Duryea y Robles, 2016; OCDE-México, 2016). Con base en estas discrepancias sobre la realidad del trabajo, del análisis de las Tablas 1 y 2 se identifican una serie de contradicciones laborales persistentes, mismas que contribuyen a mostrar (en este contexto), el objetivo planteado, y pueden indicar que durante el periodo en estudio el fomento de políticas públicas económico-laboral no fueron eficientes, ni eficaces, pues, no resolvieron estructuralmente las problemáticas:
Tabla 1 Mercado de trabajo en México 1995-2016 (millones de personas mayores de 14 años): PEA, PEO (categorías), Desocupados (rangos), disponibles y Subocupados
|
Años/ variables |
1995 | 2000 | 2005 | 2009 | 2012 | 2016 | 1995-2008 | 2009-2016 | 1995-2016 | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICA | ICP | ICA | ICP | ICA | ICP | |||||||
| PEA | ||||||||||||
| Total PEA | 35.057 | 39.043 | 43.952 | 48.090 | 52.095 | 53.989 | 2.22 | 35.92 | 1.46 | 12.27 | 1.98 | 54.00 |
| PEA/ población + 14 años |
38.5% | 39.4% | 39.4% | 42.0% | 43.8% | 43.4% | ||||||
| PEO | ||||||||||||
| Total PEO | 32.652 | 38.044 | 42.426 | 45.643 | 49.607 | 51.876 | 2.48 | 40.94 | 1.61 | 13.65 | 2.13 | 58.88 |
| PEO/PEA | 93.1% | 97.4% | 96.5% | 94.9% | 95.2% | 96.1% | ||||||
| Desocupados (DESOC) | ||||||||||||
| Total DESOC |
2.405 | 0.998 | 1.525 | 2.446 | 2.487 | 2.112 | -2.75 | -32.31 | -1.82 | -13.65 | -0.59 | -12.15 |
| Tasa DESOC/ PEA |
6.9% | 2.6% | 3.5% | 5.1% | 4.8% | 3.9% | ||||||
| Disponibles (DISP) | ||||||||||||
| Total DISP | 3.957 | 3.818 | 4.939 | 6.547 | 6.597 | 6.383 | 2.12 | 34.19 | -0.32 | -2.50 | 2.20 | 61.31 |
| Tasa DISP/ PEA |
7.1% | 6.3% | 7.3% | 9.8% | 9.9% | 9.1% | ||||||
| Subocupados (SUBOC) | ||||||||||||
| Total SUBOC | 3.563 | 2.744 | 3.160 | 5.057 | 4.392 | 4.092 | -0.86 | -11.39 | -2.61 | -19.08 | 0.63 | 14.83 |
| Tasa SUBOC/ PEA |
10.2% | 7.0% | 7.2% | 10.5% | 8.4% | 7.6% | ||||||
| Empleo Formal (EF) | ||||||||||||
| Total EF | 10.417 | 14.152 | 16.128 | 17.764 | 19.639 | 21.739 | 4.05 | 74.32 | 2.56 | 22.37 | 3.40 | 108.68 |
| Tasa EF/ PEO |
31.9% | 37.2% | 38.0% | 38.9% | 39.6% | 41.9% | ||||||
| Empleo Informal (EI) | ||||||||||||
| Total EI | 18.205 | 20.646 | 26.215 | 27.594 | 29.721 | 29.849 | 3.09 | 53.12 | 0.99 | 8.17 | 2.27 | 63.96 |
| Tasa EI/
PEO |
55.8% | 54.3% | 61.8% | 60.5% | 59.9% | 57.5% | ||||||
Fuente: elaboración propia tomando como fuente la Base Datos de la Encuestas Nacional de Empleo (1995-2004) homologada con Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (2005-2016) del INEGI: Segundos trimestres de cada año
Tabla 2 Mercado de trabajo en México 1995-2016 (millones de personas mayores de 14 años): Sexo por PEO, desocupados, disponibles, Subocupados y segmentos de edad
| Año/variables | 1995 | 2000 | 2005 | 2009 | 2012 | 2016 | 1995-2008 | 2009-2016 | 1995-2016 | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICA | ICP | ICA | ICP | ICA | ICP | |||||||
| Total PEO | 32.652 | 38.044 | 42.426 | 45.643 | 49.607 | 51.876 | 2.48 | 40.94 | 1.61 | 13.65 | 2.13 | 58.88 |
| Hombres (HOM) | ||||||||||||
| Total HOM | 22.108 | 25.014 | 26.907 | 28.629 | 30.654 | 32.101 | 1.91 | 30.36 | 1.44 | 12.13 | 1.71 | 45.20 |
| Tasa HOM/ PEO |
67.7% | 65.7% | 63.4% | 62.7% | 61.8% | 61.9% | ||||||
| Desocupados (DESOC) | ||||||||||||
| DESOC/PEA | 6.4% | 2.2% | 3.5% | 5.6% | 5.0% | 4.0% | -2.78 | -32.61 | -2.61 | -19.07 | -0.39 | -8.26 |
| Disponibles (DISP) | ||||||||||||
| DISP/PEA | 6.9% | 4.9% | 5.8% | 7.4% | 7.0% | 6.5% | 1.14 | 17.27 | -0.24 | -1.94 | 1.43 | 36.58 |
| Subocupados (SUBOC) | ||||||||||||
| SUBOC/PEA | 12.2% | 7.8% | 8.4% | 11.7% | 9.6% | 8.6% | -1.68 | -21.08 | -2.47 | -18.14 | 0.07 | 1.55 |
| Mujeres (MUJ) | ||||||||||||
| Total MUJ | 10.543 | 13.0300 | 15.519 | 17.014 | 18.953 | 19.774 | 3.56 | 63.14 | 1.90 | 16.22 | 2.90 | 87.55 |
| MUJ/PEO | 32.3% | 34.3% | 36.6% | 37.3% | 38.2% | 38.1% | ||||||
| Desocupados (DESOC) | ||||||||||||
| DESOC/PEA | 9.4% | 3.4% | 3.7% | 4.9% | 5.1% | 4.1% | -2.70 | -31.86 | -0.42 | -3.28 | -0.88 | -17.74 |
| Disponibles (DISP) | ||||||||||||
| DIS/PEA | 23.1% | 19.9% | 21.7% | 26.0% | 23.4% | 21.7% | 2.68 | 44.82 | -0.35 | -2.78 | 2.63 | 76.85 |
| Subocupados (SUBOC) | ||||||||||||
| 8.1% | 6.1% | 5.9% | 10.0% | 7.7% | 6.8% | 1.26 | 19.16 | -2.89 | -20.94 | 2.06 | 56.68 | |
| Segmentos de edad HOM/MUJ | ||||||||||||
| 14 a 29 años | ||||||||||||
| Total segmento | 14.020 | 15.098 | 14.321 | 14.518 | 15.629 | 15.123 | 0.50 | 7.20 | 0.51 | 4.16 | 0.34 | 7.87 |
| HOM/PEO | 66.4% | 64.3% | 63.0% | 63.8% | 63.2% | 63.4% | 0.11 | 1.54 | 0.44 | 3.55 | 0.14 | 3.07 |
| MUJ/PEO | 33.6% | 35.7% | 37.0% | 36.2% | 36.8% | 36.6% | 1.21 | 18.38 | 0.64 | 5.23 | 0.73 | 17.34 |
| 30 a 50 años | ||||||||||||
| Total segmento | 13.658 | 16.963 | 19.924 | 21.907 | 23.379 | 25.062 | 3.43 | 60.36 | 1.70 | 14.40 | 2.80 | 83.49 |
| HOM/PEO | 66.9% | 64.8% | 61.5% | 60.3% | 59.5% | 59.8% | 2.68 | 44.82 | 1.60 | 13.53 | 2.27 | 64.01 |
| MUJ/PEO | 33.1% | 35.2% | 38.5% | 39.7% | 40.5% | 40.2% | 4.76 | 91.78 | 1.84 | 15.72 | 3.71 | 122.89 |
| 51 a 60 años | ||||||||||||
| Total segmento | 2.959 | 3.628 | 4.778 | 5.608 | 6.585 | 7.243 | 4.43 | 83.38 | 3.25 | 29.17 | 4.15 | 144.75 |
| HOM/PEO | 72.8% | 70.5% | 66.7% | 64.4% | 63.0% | 61.8% | 3.63 | 64.73 | 2.73 | 24.08 | 3.38 | 107.81 |
| MUJ/PEO | 27.2% | 29.5% | 33.3% | 35.6% | 37.0% | 38.2% | 6.24 | 133.34 | 4.14 | 38.36 | 5.77 | 243.73 |
| 61 y más años | ||||||||||||
| Total segmento | 1.992 | 2.339 | 2.961 | 3.262 | 3.655 | 4.174 | 3.58 | 63.60 | 3.13 | 27.94 | 3.42 | 109.54 |
| HOM/PEO | 74.7% | 74.9% | 71.7% | 70.9% | 67.6% | 68.3% | 3.15 | 54.37 | 2.63 | 23.10 | 2.99 | 91.33 |
| MUJ/PEO | 25.3% | 25.1% | 28.3% | 29.1% | 32.4% | 31.7% | 4.73 | 90.91 | 4.27 | 39.74 | 4.50 | 163.43 |
Fuente: elaboración propia tomando como fuente la Base Datos de la Encuestas Nacional de Empleo (1995-2004) homologada con Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (2005-2016) del INEGI: Segundos trimestres de cada año.
Una de las principales contradicciones se revelo cuando se compararon las tendencias de los datos absolutos y porcentuales con los ICA y ECP, de las variables PEA, PEO, DESOC, DISP, SUBOC, EF y EI (tanto por periodos como en general). Mientras que en la primera reflejaron datos positivos, que indicaron mejoras perceptibles en estos indicadores y en las situaciones laborales. No obstante, en los segundos, las dinámicas (2009 en adelante) registraron decrecimientos que revelarían efectos negativos poco aceptados por gobiernos.
Inicialmente la PEO no aumento al ritmo adecuado (más de un millón de empleos anuales); apenas superó los 800 mil; dejando un déficit de empleo, no recuperable en el corto plazo. Esto se complicó cuando se verificaron las propensiones desde el EF y EI, pues a 2016 de 100 por ciento de empleos creados, 37 por ciento fueron formales. Con lo cual todavía de cada diez trabajos seis pertenecen a última categoría. En cuanto a la situación laboral (la inserción y estadía), las tendencias hacia la precariedad son evidentes: Mientras la desocupación abierta es baja, la encubierta se mantuvo alta (disponibles), representando 13 por ciento de los ocupados, asimismo los Subocupados fueron 7.6 por ciento. Al 2016 al menos 12.4 millones de trabajadores registraron dificultades para encontrar ocupación o demandaron una mejor, lo cual incremento la inestabilidad laboral del mercado.
De forma coincidente, los datos de la Tabla 2 (sexo) mostraron también contradicciones al comparar los dos periodos. Mientras que la etapa 1995-2008 la brecha ocupacional; hombres (HOM) y mujers (MUJ) decreció; pasó de 55 a 39 por ciento, y para 2009-2016 la disminución del ICA (mayor en las mujeres) provocó un estancamiento en estas tendencias, así como en otras variables. Las propensiones a la baja en principio tendieron a igualar las tasas de desocupación por sexo, concentrando los efectos negativos en la población femenina disponible y Sub-ocupados (aún con ICA mayor a la baja).
Como se mostró, las tendencias indicaron una contradicción particular poco estudiada en el ámbito de México; el descenso de la ocupación de la mujer por efectos que no puede ser atribuidos solamente a fallas del mercado;6 también tuvieron impactos en la distribución por segmentos de edad. Estas tendencias fueron coincidentes también con el ciclo de decrecimiento de las brechas de sexo; de 2009 en adelante, principalmente en los ocupados jóvenes (14 a 29 años) y con avances mínimos en los demás segmentos (Tabla 2). El mantenimiento y empeoramiento de estos procesos tendieron a incrementar la precariedad laboral, especialmente en la mujer (mayor de 30 años), lo que tendió a precarizar es este estrato laboral.
Estas cuestiones; en lo general, terminan por cuestionar el discurso oficial, pues como se mostró las ocupaciones creadas en los últimos ocho años tiene altos niveles de precariedad, teniendo implicaciones en el desarrollo económico de México. Estas implicaciones y contradicciones subyacentes, prefiguran una realidad que es complicado ocultar, así como los detrimentos en la situación laboral de todos los trabajadores, el corto y mediano plazo, son evidentes, estos has formado obstáculos que evitaron la conformación de un mercado de trabajo con indicadores positivos y que el mismo pueda ser uno de los soportes fundamentales del desarrollo económico del país. En este argumento, los análisis comparativos encontraron inferencias poco investigadas, sobre el alcance de las contradicciones laborales en las estructuras laborales, en el corto y mediano plazo.
Contradicciones comparativas e implicaciones en las dinámicas del EF-EI
Como se constató, desde la perspectiva general del mercado de trabajo, la situación ocupacional en México, difiere en gran parte de los difundido en los discursos oficiales; al menos desde 2008, y por el contrario reflejó un entorno de precariedad, y con prospectivas nada alentadoras para el desarrollo nacional. Con esta base, en esta parte se continua con el análisis y explicación comparativo (Tablas 3, 4, 5, 6 y 7), mismo que se desarrolla siguiendo el orden argumentativo de la sección anterior, y las principales circunstancias indican lo siguiente:
Tabla 3 Mercado de trabajo en México 1995-2016 (millones de personas mayores de 14 años): PEO, sexo y segmentos de edad por EF y EI
| Años/variables | 1995 | 2000 | 2005 | 2009 | 2012 | 2016 | 1995-2008 | 2009-2016 | 1995-2016 | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICA | ICP | ICA | ICP | ICA | ICP | |||||||
| PEO | ||||||||||||
| Total | 32.652 | 38.044 | 42.426 | 45.643 | 49.607 | 51.876 | 2.48 | 40.94 | 1.61 | 13.65 | 2.13 | 58.88 |
| Empleo formal (EF) | ||||||||||||
| Total EF | 10.417 | 14.152 | 16.128 | 17.764 | 19.639 | 21.739 | 4.05 | 74.32 | 2.56 | 22.37 | 3.40 | 108.68 |
| EF/PEO | 31.9% | 37.2% | 38.0% | 38.9% | 39.6% | 41.9% | ||||||
| Hombres (HOM) | ||||||||||||
| Total HOM | 6.602 | 8.860 | 9.831 | 10.653 | 11.782 | 13.038 | 3.71 | 66.51 | 2.56 | 22.38 | 3.14 | 97.47 |
| HOM/EF | 63.4% | 62.6% | 61.0% | 60.0% | 60.0% | 60.0% | ||||||
| 14 a 29 años/HOM | 41.1% | 39.0% | 33.9% | 31.5% | 32.0% | 30.3% | 2.00 | 32.02 | 2.07 | 17.78 | 1.72 | 45.67 |
| 30 a 50 años/HOM | 48.6% | 50.7% | 53.0% | 53.3% | 51.7% | 53.2% | 4.30 | 80.37 | 2.54 | 22.21 | 3.56 | 116.11 |
| 51 a 60 años/HOM | 7.6% | 7.9% | 9.9% | 11.5% | 12.7% | 12.7% | 6.54 | 142.81 | 3.75 | 34.23 | 5.55 | 228.36 |
| 61 y más años/HOM | 2.7% | 2.5% | 3.1% | 3.6% | 3.5% | 3.7% | 5.90 | 123.26 | 2.99 | 26.62 | 4.71 | 175.24 |
| Mujeres (MUJ) | ||||||||||||
| Total MUJ | 3.814 | 5.291 | 6.296 | 7.110 | 7.857 | 8.700 | 4.61 | 87.83 | 2.55 | 22.36 | 3.82 | 128.10 |
| MUJ/EF | 36.6% | 37.4% | 39.0% | 40.0% | 40.0% | 40.0% | ||||||
| 14 a 29 años/MUJ | 49.2% | 44.9% | 37.2% | 32.8% | 32.4% | 30.2% | 2.00 | 31.89 | 1.53 | 12.95 | 1.54 | 40.07 |
| 30 a 50 años/MUJ | 46.5% | 49.1% | 53.8% | 56.2% | 55.5% | 55.7% | 5.93 | 123.89 | 2.45 | 21.32 | 4.68 | 173.46 |
| 51 a 60 años/MUJ | 3.4% | 4.7% | 7.4% | 9.1% | 10.0% | 11.5% | 11.43 | 355.14 | 5.62 | 54.87 | 9.70 | 666.01 |
| 61 y más años/MUJ | .9% | 1.2% | 1.5% | 1.9% | 2.0% | 2.4% | 9.60 | 260.94 | 5.91 | 58.32 | 8.80 | 540.13 |
| EMPLEO INFORMAL (EI) | ||||||||||||
| Total EI | 18.205 | 20.646 | 26.215 | 27.594 | 29.721 | 29.849 | 3.09 | 53.12 | 0.99 | 8.17 | 2.27 | 63.96 |
| Tasa EI/PEO | 55.8% | 54.3% | 61.8% | 60.5% | 59.9% | 57.5% | ||||||
| HOM | ||||||||||||
| Total HOM | 13.299 | 14.565 | 17.004 | 17.779 | 18.712 | 18.887 | 2.12 | 34.14 | 0.76 | 6.23 | 1.61 | 42.02 |
| HOM/EI | 73.0% | 70.5% | 64.9% | 64.4% | 63.0% | 63.3% | ||||||
| 14 a 29 años/HOM | 35.6% | 33.7% | 33.5% | 32.8% | 32.3% | 29.4% | 1.56 | 24.21 | -0.60 | -4.66 | 0.73 | 17.39 |
| 30 a 50 años/HOM | 42.8% | 43.5% | 41.3% | 41.9% | 41.4% | 42.3% | 1.95 | 30.99 | 0.86 | 7.13 | 1.56 | 40.45 |
| 51 a 60 años/HOM | 12.1% | 12.6% | 12.9% | 13.2% | 14.1% | 14.9% | 2.69 | 45.07 | 2.24 | 19.37 | 2.57 | 74.66 |
| 61 y más años/HOM | 9.4% | 10.2% | 10.6% | 10.8% | 10.9% | 12.5% | 3.00 | 51.20 | 2.65 | 23.28 | 2.91 | 87.81 |
| MUJ | ||||||||||||
| Total MUJ | 4.906 | 6.080 | 9.211 | 9.815 | 1.100 | 1.0961 | 5.25 | 104.57 | 1.39 | 11.68 | 3.72 | 123.40 |
| MUJ/EI | 27.0% | 29.5% | 35.1% | 35.6% | 37.0% | 36.7% | ||||||
| 14 a 29 años/MUJ | 39.7% | 37.2% | 32.1% | 29.4% | 28.7% | 26.0% | 3.36 | 58.88 | -0.14 | -1.15 | 1.74 | 46.17 |
| 30 a 50 años/MUJ | 42.2% | 44.9% | 46.3% | 47.6% | 46.1% | 47.3% | 6.03 | 126.95 | 1.29 | 10.81 | 4.25 | 150.07 |
| 51 a 60 años/MUJ | 10.7% | 10.9% | 12.2% | 13.7% | 14.9% | 16.0% | 6.56 | 143.36 | 3.37 | 30.32 | 5.61 | 232.04 |
| 61 y más años/MUJ | 7.3% | 6.9% | 8.1% | 8.3% | 9.3% | 10.1% | 6.32 | 135.74 | 3.98 | 36.60 | 5.29 | 210.62 |
Fuente: elaboración propia tomando como fuente la Base Datos de la Encuestas Nacional de Empleo (1995-2004) homologada con Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (2005-2016) del INEGI: Segundos trimestres de cada año
Tabla 4 Mercado de trabajo en México 1995-2016 (millones de personas mayores de 14 años): Sectores de actividad económica y por posición en el trabajo en el EF y EI
| Año/variables | 1995 | 2000 | 2005 | 2009 | 2012 | 2016 | 1995-2008 | 2009-2016 | 1995-2016 | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICA | ICP | ICA | ICP | ICA | ICP | |||||||
| PEO | ||||||||||||
| Total PEO | 32.652 | 38.044 | 42.426 | 45.643 | 49.607 | 51.876 | 2.48 | 40.94 | 1.61 | 13.65 | 2.13 | 58.88 |
| Empleo formal (EF) | ||||||||||||
| Total EF | 10.417 | 14.152 | 16.128 | 17.764 | 19.639 | 21.739 | 4.05 | 74.32 | 2.56 | 22.37 | 3.40 | 108.68 |
| 31.9 | 37.2% | 38.0% | 38.9% | 39.6% | 41.9% | |||||||
| CONST | ||||||||||||
| Total CONST | 0.380 | 0.454 | 0.542 | 0.706 | 0.721 | 0.941 | 4.81 | 93.12 | 3.66 | 33.27 | 4.21 | 147.53 |
| CONST/EF | 3.7% | 3.2% | 3.4% | 4.0% | 3.7% | 4.3% | 4.81 | 93.12 | 3.66 | 33.27 | 4.21 | 147.53 |
| TRA/CONST | 98.7% | 99.6% | 99.2 | 99.5% | 99.5% | 99.6% | 4.87 | 94.52 | 3.67 | 33.38 | 4.25 | 149.76 |
| EMPLE/CONST | 1.3% | 0.4% | 0.4 | 0.5% | 0.5% | 0.4% | -0.78 | -10.41 | 1.40 | 11.80 | -0.83 | -16.83 |
| TCP/CONST | 0.0% | .1% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | ND | ND | ND | ND | ND | ND |
| IMANUC | ||||||||||||
| Total IMANUC | 3.161 | 4.574 | 3.959 | 3.717 | 4.342 | 5.190 | 2.11 | 33.95 | 4.26 | 39.64 | 2.28 | 64.20 |
| IMANUC/EF | 30.3% | 32.3% | 24.6% | 20.9% | 22.1% | 23.9% | ||||||
| TRA/IMANUC | 99.9% | 99.8% | 99.90 | 99.9% | 99.9% | 99.9% | 2.11 | 33.89 | 4.26 | 39.66 | 2.28 | 64.13 |
| EMPLE/IMANUC | .1% | .2% | 0.1% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | -2.41 | -28.89 | 2.43 | 21.20 | -0.84 | -16.99 |
| TCP/IMANUC | 0.0% | .0% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | ND | ND | ND | ND | ND | ND |
| COM | ||||||||||||
| Total COM | 1.243 | 1.871 | 2.419 | 2.683 | 3.028 | 3.359 | 5.70 | 117.22 | 2.85 | 25.18 | 4.62 | 170.14 |
| COM/EF | 11.9% | 13.2% | 15.0% | 15.1% | 15.4% | 15.5% | ||||||
| TRA/COM | 99.8% | 99.6% | 99.7% | 99.8% | 99.8% | 99.7% | 5.69 | 117.11 | 2.85 | 25.17 | 4.62 | 170.08 |
| EMPLE/COM | .1% | .3% | 0.3% | 0.2% | 0.2% | 0.3% | 13.04 | 456.43 | 3.32 | 29.84 | 8.66 | 521.13 |
| TCP/COM | .1% | .1% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | -9.16 | -73.93 | 3.54 | 32.12 | -5.18 | -68.94 |
| SERV | ||||||||||||
| Total SERV | 4.208 | 5.434 | 8.467 | 9.834 | 10.698 | 11.228 | 6.13 | 130.15 | 1.67 | 14.17 | 4.56 | 166.78 |
| SERV/PEO | 40.4% | 38.4% | 52.5% | 55.4% | 54.5% | 51.6% | ||||||
| TRA/SERV | 99.9% | 99.7% | 99.9% | 99.9% | 99.9% | 99.9% | 6.14 | 130.17 | 1.67 | 14.17 | 4.56 | 166.82 |
| EMPLE/SERV | .0% | .2% | 0.1% | 0.1% | 0.1% | 0.1% | 13.09 | 459.50 | 1.76 | 14.96 | 8.39 | 488.24 |
| TCP/SERV | .0% | .1% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | -5.85 | -56.99 | 7.20 | 74.39 | -1.11 | -21.74 |
| AGRO | ||||||||||||
| Total AGRO | 0.271 | 0.258 | 0.349 | 0.373 | 0.420 | 0.558 | 2.53 | 41.93 | 5.17 | 49.66 | 3.33 | 105.56 |
| AGRO/EF | 2.6% | 1.8% | 2.2% | 2.1% | 2.1% | 2.6% | ||||||
| TRA/AGRO | 99.6% | 98.2% | 99.4% | 100.0% | 100.0% | 100.0% | 2.56 | 42.48 | 5.17 | 49.66 | 3.35 | 106.35 |
| EMPLE/AGRO | .2% | .0% | 0.6% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | ND | ND | ND | ND | ND | ND |
| TCP/AGRO | .2% | 1.2% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | 0.0% | ND | ND | ND | ND | ND | ND |
Fuente: elaboración propia tomando como fuente la Base Datos de la Encuestas Nacional de Empleo (1995-2004) homologada con Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (2005-2016) del INEGI: Segundos trimestres de cada año
Tabla 5 Mercado de trabajo en México 1995-2016 (millones de personas mayores de 14 años): Sectores de actividad económica y por posición en el trabajo en el EI
| Año/variables | 1995 | 2000 | 2005 | 2009 | 2012 | 2016 | 1995-2008 | 2009-2016 | 1995-2016 | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICA | ICP | ICA | ICP | ICA | ICP | |||||||
| PEO | ||||||||||||
| Total PEO | 32.652 | 38.044 | 42.426 | 45.643 | 49.607 | 51.876 | 2.48 | 40.94 | 1.61 | 13.65 | 2.13 | 58.88 |
| Empleo informal (EI) | ||||||||||||
| Total EI | 18.205 | 20.646 | 26.215 | 27.594 | 29.721 | 29.849 | 3.09 | 53.12 | 0.99 | 8.17 | 2.27 | 63.96 |
| EI/PEO | 55.8% | 54.3% | 61.8% | 60.5% | 59.9% | 57.5% | ||||||
| CONST | ||||||||||||
| Total CONST | 1.840 | 2.557 | 2.773 | 2.973 | 2.939 | 3.316 | 3.80 | 68.55 | 1.37 | 11.53 | 2.71 | 80.16 |
| CONST/EI | 10.1% | 12.4% | 10.6% | 10.8% | 9.9% | 11.1% | ||||||
| TRA/CONST | 60.0% | 60.5% | 63.4% | 64.7% | 65.3% | 65.2% | 4.41 | 82.91 | 1.48 | 12.44 | 3.10 | 95.75 |
| EMPLEO/CONST | 11.4% | 11.7% | 12.9% | 12.4% | 12.3% | 12.6% | 4.32 | 80.77 | 1.60 | 13.52 | 3.20 | 99.97 |
| TCP/CONST | 28.6% | 27.8% | 22.6% | 22.1% | 21.7% | 21.6% | 1.89 | 29.96 | 1.07 | 8.89 | 1.41 | 36.12 |
| IMANUC | ||||||||||||
| Total IMANUC | 1.880 | 2.789 | 3.128 | 3.032 | 3.058 | 3.156 | 3.91 | 71.11 | 0.50 | 4.07 | 2.38 | 67.81 |
| IMANUC/EI | 10.3% | 13.5% | 11.9% | 11.0% | 10.3% | 10.6% | ||||||
| TRA/IMANUC | 60.0% | 52.8% | 44.4% | 42.6% | 42.5% | 43.8% | 1.49 | 22.96 | 0.85 | 7.03 | 0.93 | 22.46 |
| EMPLE/IMANUC | 9.9% | 9.6% | 8.1% | 8.3% | 9.5% | 8.8% | 2.54 | 42.08 | 1.16 | 9.67 | 1.83 | 49.03 |
| TCP/IMANUC | 29.9% | 37.6% | 35.8% | 38.3% | 38.2% | 37.9% | 5.60 | 114.33 | 0.38 | 3.08 | 3.48 | 112.45 |
| TSP/IMANUC | 0.0% | 0.0% | 11.8% | 10.9% | 9.9% | 9.6% | ND | ND | ND | ND | ND | ND |
| COM | ||||||||||||
| Total COM | 3.796 | 3.940 | 5.927 | 6.334 | 6.809 | 6.400 | 3.72 | 66.70 | 0.13 | 1.04 | 2.40 | 68.60 |
| COM/EI | 20.9% | 19.1% | 22.6% | 23.0% | 22.9% | 21.4% | ||||||
| TRA/COM | 30.4% | 33.5% | 25.1% | 23.7% | 24.3% | 24.1% | 1.84 | 29.04 | 0.33 | 2.71 | 1.32 | 33.36 |
| EMPLE/COM | 7.4% | 8.7% | 6.3% | 6.5% | 6.9% | 6.9% | 4.26 | 79.21 | 0.85 | 7.00 | 2.08 | 57.25 |
| TCP/COM | 62.2% | 57.8% | 49.6% | 53.0% | 53.2% | 56.0% | 2.39 | 39.14 | 0.82 | 6.79 | 1.92 | 51.86 |
| TSP/COM | 0.0% | 0.0% | 19.1% | 16.8% | 15.6% | 13.0% | ND | ND | ND | ND | ND | ND |
| SERV | ||||||||||||
| Total SERV | 5.234 | 6.199 | 8.108 | 9.113 | 10.268 | 10.560 | 3.92 | 71.28 | 1.86 | 15.88 | 3.24 | 101.75 |
| SERV/EI | 28.8% | 30.0% | 30.9% | 33.0% | 34.5% | 35.4% | ||||||
| TRA/SERV | 58.0% | 55.8% | 54.5% | 54.7% | 53.3% | 53.5% | 3.42 | 60.05 | 1.58 | 13.39 | 2.87 | 86.17 |
| EMPLE/SERV | 7.8% | 8.5% | 7.7% | 8.0% | 8.6% | 7.5% | 5.09 | 100.39 | 1.07 | 8.92 | 3.03 | 92.93 |
| TCP/SERV | 34.1% | 35.8% | 31.5% | 31.6% | 32.1% | 33.4% | 3.05 | 52.38 | 2.58 | 22.63 | 3.14 | 97.27 |
| TSP/SERV | 0.0% | 0.0% | 6.2% | 5.8% | 6.0% | 5.6% | ND | ND | ND | ND | ND | ND |
| AGRO | ||||||||||||
| Total AGRO | 5.185 | 4.814 | 6.009 | 5.839 | 6.323 | 6.184 | 0.95 | 14.08 | 0.72 | 5.91 | 0.80 | 19.27 |
| AGRO/EI | 28.5% | 23.3% | 22.9% | 21.2% | 21.3% | 20.7% | ||||||
| TRA/AGRO | 37.3% | 42.8% | 30.6% | 34.2% | 36.0% | 40.3% | 0.03 | 0.36 | 2.83 | 25.05 | 1.16 | 28.83 |
| EMPLE/AGRO | 5.9% | 3.3% | 4.4% | 4.1% | 4.6% | 4.9% | -1.01 | -13.22 | 3.21 | 28.79 | 0.00 | 0.02 |
| TCP/AGRO | 56.7% | 53.8% | 42.9% | 41.5% | 38.4% | 39.1% | -1.41 | -18.06 | -0.03 | -0.27 | -0.88 | -17.75 |
| TSP/AGRO | 0.0% | 0.0% | 22.1% | 20.3% | 21.0% | 15.7% | ND | ND | ND | ND | ND | ND |
Fuente: elaboración propia tomando como fuente la Base Datos de la Encuestas Nacional de Empleo (1995-2004) homologada con Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (2005-2016) del INEGI: Segundos trimestres de cada año
Tabla 6 Mercado de trabajo en México 1995-2016 (millones de personas mayores de 14 años): Ingreso monetario por Salarios Mínimos Diarios (SMD) por Segmentos de ingreso por SMD y niveles de escolaridad (NESC) en la EF
| Año/variables | 1995 | 2000 | 2005 | 2009 | 2012 | 2016 | 1995-2008 | 2009-2016 | 1995-2016 | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICA | ICP | ICA | ICP | ICA | ICP | |||||||
| PEO | ||||||||||||
| Total PEO | 32.652 | 38.044 | 42.426 | 45.643 | 49.607 | 51.876 | 2.48 | 40.94 | 1.61 | 13.65 | 2.13 | 58.88 |
| Empleo formal (EF) | ||||||||||||
| Total EF | 10.417 | 14.152 | 16.128 | 17.764 | 19.639 | 21.739 | 4.05 | 74.32 | 2.56 | 22.37 | 3.40 | 108.68 |
| EF/PEO | 31.9% | 37.2% | 38.0% | 38.9% | 39.6% | 41.9% | ||||||
| Hasta 1 SMD (1SMD) | ||||||||||||
| Total 1SMD | 0.565 | 0.357 | 0.436 | 0.372 | 0.514 | 0.732 | -3.58 | -39.95 | 8.84 | 96.97 | 1.19 | 29.70 |
| 1SMD/EF | 5.4% | 2.5% | 2.7% | 2.1% | 2.6% | 3.4% | ||||||
| PRIINC/1SMD | 19.9% | 14.9% | 21.1% | 16.2% | 13.9% | 11.0% | -4.25 | -45.59 | 3.66 | 33.32 | -1.50 | -28.36 |
| PRICOM/1SMD | 28.3% | 29.6% | 25.0% | 23.1% | 21.4% | 17.7% | -4.08 | -44.23 | 5.26 | 50.74 | -0.95 | -18.86 |
| SECCOM/1SMD | 37.1% | 32.0% | 33.2% | 35.8% | 39.4% | 41.7% | -4.53 | -47.73 | 10.95 | 129.63 | 1.73 | 45.93 |
| MSS/1SMD | 14.6% | 23.4% | 20.4% | 24.9% | 25.3% | 29.6% | -0.23 | -3.18 | 11.23 | 134.34 | 4.51 | 164.00 |
| Más de 1 y hasta 3 SMD (1+3SMD) | ||||||||||||
| Total 1+3SMD | 6.427 | 7.771 | 7.655 | 7.804 | 9.466 | 11.500 | 1.91 | 30.30 | 4.97 | 47.36 | 2.68 | 78.92 |
| 1+3SMD/EF | 61.7% | 54.9% | 47.5% | 43.9% | 48.2% | 52.9% | ||||||
| PRIINC/1+3SMD | 12.4% | 12.0% | 11.0% | 9.3% | 7.3% | 5.7% | 0.52 | 7.54 | -1.16 | -8.91 | -0.85 | -17.18 |
| PRICOM/1+3SMD | 27.8% | 26.4% | 23.5% | 20.1% | 17.9% | 14.7% | -0.07 | -0.97 | 0.91 | 7.51 | -0.25 | -5.46 |
| SECCOM/1+3SMD | 38.5% | 38.7% | 43.3% | 42.9% | 43.2% | 42.2% | 2.76 | 46.35 | 4.77 | 45.15 | 3.11 | 96.00 |
| MSS/1+3SMD | 21.3% | 22.8% | 22.2% | 27.7% | 31.6% | 37.3% | 3.19 | 55.11 | 8.95 | 98.53 | 5.33 | 213.47 |
| Más de 3 y hasta 5 SMD (3+5SMD) | ||||||||||||
| Total 3+5SMD | 1.840 | 3.256 | 4.481 | 4.919 | 4.651 | 4.225 | 7.17 | 163.48 | -1.88 | -14.11 | 3.85 | 129.56 |
| 3+5SMD/EF | 17.7% | 23.0% | 27.8% | 27.7% | 23.7% | 19.4% | ||||||
| PRIINC/3+5SMD | 4.6% | 4.6% | 4.4% | 4.0% | 2.7% | 2.3% | 6.76 | 149.85 | -8.33 | -50.14 | 0.69 | 16.21 |
| PRICOM/3+5SMD | 12.8% | 14.0% | 13.4% | 11.3% | 9.1% | 6.9% | 6.82 | 151.98 | -7.80 | -47.77 | 0.95 | 23.05 |
| SECCOM/3+5SMD | 33.2% | 33.8% | 38.4% | 36.3% | 33.8% | 28.3% | 8.26 | 203.68 | -4.88 | -33.00 | 3.09 | 95.32 |
| MSS/3+5SMD | 49.3% | 47.6% | 43.8% | 48.4% | 54.4% | 62.5% | 6.47 | 140.44 | 1.30 | 10.87 | 4.97 | 190.67 |
| Más de 5 SMD | ||||||||||||
| Total +5SMD | 1.254 | 2.391 | 2.734 | 3.030 | 2.635 | 2.063 | 7.12 | 161.97 | -4.69 | -31.93 | 2.29 | 64.42 |
| +5SMD/EF | 12.0% | 16.9% | 17.0% | 17.1% | 13.4% | 9.5% | ||||||
| PRIINC/+5SMD | 1.2% | 1.5% | 1.0% | 1.0% | .6% | .5% | 10.30 | 294.33 | -12.66 | -66.15 | -1.41 | -26.78 |
| PRICOM/+5SMD | 4.9% | 4.7% | 5.4% | 4.4% | 3.0% | 2.5% | 7.45 | 173.49 | -11.48 | -62.30 | -0.85 | -17.07 |
| SECCOM/+5SMD | 18.6% | 16.9% | 21.4% | 20.6% | 17.0% | 14.2% | 8.36 | 207.56 | -9.00 | -52.98 | 1.05 | 25.85 |
| MSS/+5SMD | 75.4% | 76.8% | 72.1% | 73.9% | 79.3% | 82.8% | 6.70 | 147.89 | -3.33 | -23.71 | 2.72 | 80.56 |
| No especificado (NESP) | ||||||||||||
| Total NESP | 0.329 | 0.376 | 0.820 | 1.637 | 2.370 | 3.217 | 10.36 | 297.31 | 8.81 | 96.45 | 10.92 | 877.76 |
| NESP/EF | 3.2% | 2.7% | 5.1% | 9.2% | 12.1% | 14.8% | ||||||
| PRIINC/NESP | 8.9% | 5.6% | 4.8% | 2.6% | 1.5% | 1.6% | 3.66 | 65.51 | 2.56 | 22.41 | 2.70 | 79.80 |
| PRICOM/NESP | 19.8% | 12.4% | 12.0% | 8.3% | 6.7% | 5.8% | 4.73 | 90.93 | 4.10 | 37.86 | 4.89 | 186.00 |
| SECCOM/NESP | 29.1% | 26.9% | 30.4% | 29.7% | 25.4% | 25.7% | 10.72 | 315.84 | 6.83 | 69.61 | 10.30 | 764.03 |
| MSS/NESP | 42.2% | 55.1% | 52.6% | 59.1% | 66.2% | 66.7% | 12.65 | 430.04 | 10.45 | 121.49 | 13.25 | 1443.89 |
Fuente: elaboración propia tomando como fuente la Base Datos de la Encuestas Nacional de Empleo (1995-2004) homologada con Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (2005-2016) del INEGI: Segundos trimestres de cada año.
Tabla 7 Mercado de trabajo en México 1995-2016 (millones de personas mayores de 14 años): Ingreso monetario por Salarios Mínimos Diarios (SMD) por Segmentos de ingreso por SMD y niveles de escolaridad (NESC) en el EI
| Año/variables | 1995 | 2000 | 2005 | 2009 | 2012 | 2016 | 1995-2008 | 2009-2016 | 1995-2016 | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICA | ICP | ICA | ICP | ICA | ICP | |||||||
| PEO | ||||||||||||
| Total PEO | 32.652 | 38.044 | 42.426 | 45.643 | 49.607 | 51.876 | 2.48 | 40.94 | 1.61 | 13.65 | 2.13 | 58.88 |
| Empleo informal (EI) | ||||||||||||
| Total EI | 18.205 | 20.646 | 26.215 | 27.594 | 29.721 | 29.849 | 3.09 | 53.12 | 0.99 | 8.17 | 2.27 | 63.96 |
| 55.8% | 54.3% | 61.8% | 60.5% | 59.9% | 57.5% | |||||||
| 1SMD | ||||||||||||
| Total 1SMD | 6.149 | 5.625 | 5.943 | 5.675 | 6.384 | 7.427 | -1.00 | -13.08 | 3.42 | 30.87 | 0.86 | 20.77 |
| 1SMD/EI | 33.8% | 27.2% | 22.7% | 20.6% | 21.5% | 24.9% | ||||||
| PRIINC/1SMD | 53.1% | 49.8% | 44.4% | 38.0% | 32.6% | 27.9% | -2.97 | -34.43 | -0.52 | -4.08 | -2.05 | -36.54 |
| PRICOM/1SMD | 26.5% | 27.7% | 27.8% | 28.6% | 27.3% | 26.9% | -0.50 | -6.83 | 2.62 | 22.94 | 0.93 | 22.63 |
| SECCOM/1SMD | 15.5% | 16.6% | 21.0% | 25.0% | 28.8% | 31.2% | 1.99 | 31.80 | 6.33 | 63.39 | 4.11 | 142.52 |
| MSS/1SMD | 4.8% | 5.8% | 6.7% | 8.3% | 11.2% | 14.0% | 2.67 | 44.66 | 10.40 | 120.60 | 5.88 | 251.32 |
| NESP/1SMD | .1% | .1% | .1% | .0% | .0% | .0% | -16.92 | -92.54 | 5.58 | 54.40 | -3.36 | -52.85 |
| 1+3SMD | ||||||||||||
| Total 1+3SMD | 8.156 | 9.989 | 9.999 | 11.155 | 12.723 | 12.814 | 2.58 | 42.76 | 1.75 | 14.87 | 2.07 | 57.12 |
| 1+3SMD/EI | 44.8% | 48.4% | 38.1% | 40.4% | 42.8% | 42.9% | ||||||
| PRIINC/1+3SMD | 36.2% | 32.2% | 27.4% | 22.8% | 18.7% | 16.4% | -0.20 | -2.80 | -2.35 | -17.31 | -1.52 | -28.68 |
| PRICOM/1+3SMD | 31.8% | 31.8% | 30.7% | 29.2% | 28.4% | 26.1% | 2.02 | 32.34 | 0.36 | 2.92 | 1.16 | 29.01 |
| SECCOM/1+3SMD | 22.4% | 24.2% | 29.0% | 33.2% | 35.2% | 36.6% | 5.19 | 103.19 | 2.98 | 26.44 | 4.37 | 156.24 |
| MSS/1+3SMD | 9.5% | 11.8% | 12.8% | 14.7% | 17.7% | 20.8% | 5.37 | 107.90 | 6.23 | 62.22 | 5.76 | 242.74 |
| NESP/1+3SMD | .0% | .1% | .1% | .0% | .0% | .1% | 35.87 | 7208.47 | 5.62 | 54.90 | 24.99 | 13428.81 |
| 3+5SMD | ||||||||||||
| Total 3+5SMD | 1.234 | 2.028 | ´´3.100 | 3.029 | 2.758 | 2.247 | 6.64 | 145.86 | -3.67 | -25.82 | 2.76 | 81.95 |
| 3+5SMD/EI | 6.8% | 9.8% | 11.8% | 11.0% | 9.3% | 7.5% | ||||||
| PRIINC/3+5SMD | 24.9% | 22.0% | 19.2% | 15.3% | 14.0% | 10.4% | 4.44 | 83.72 | -8.20 | -49.55 | -1.24 | -23.94 |
| PRICOM/3+5SMD | 27.8% | 26.6% | 26.1% | 26.3% | 22.5% | 22.2% | 6.24 | 133.22 | -5.69 | -37.41 | 1.70 | 45.00 |
| SECCOM/3+5SMD | 22.3% | 24.4% | 30.9% | 33.6% | 34.6% | 32.6% | 9.50 | 256.17 | -4.04 | -28.13 | 4.54 | 165.52 |
| MSS/3+5SMD | 25.0% | 27.0% | 23.7% | 24.7% | 28.9% | 34.8% | 5.89 | 122.93 | 0.57 | 4.65 | 4.32 | 153.82 |
| +5SMD | ||||||||||||
| Total +5SMD | 1.062 | 1.585 | 1.563 | 1.701 | 1.239 | 0.896 | 4.49 | 85.00 | -7.70 | -47.33 | -0.77 | -15.69 |
| 0 | 5.8% | 7.7% | 6.0% | 6.2% | 4.2% | 3.0% | ||||||
| PRIINC/+5SMD | 18.9% | 11.5% | 9.4% | 7.2% | 6.6% | 5.0% | -0.62 | -8.32 | -11.91 | -63.74 | -6.61 | -77.80 |
| PRICOM/+5SMD | 19.6% | 18.1% | 18.1% | 17.0% | 12.4% | 12.1% | 3.47 | 61.29 | -11.59 | -62.67 | -2.95 | -48.28 |
| SECCOM/+5SMD | 15.9% | 20.3% | 23.9% | 24.3% | 23.8% | 22.6% | 8.80 | 225.75 | -8.50 | -50.88 | 0.83 | 20.05 |
| MSS/+5SMD | 45.6% | 50.1% | 48.6% | 51.5% | 57.2% | 60.3% | 4.46 | 84.22 | -5.85 | -38.27 | 0.50 | 11.58 |
| NESP/+5SMD | .0% | .0% | .1% | .0% | 0.0% | .0% | 18.75 | 1009.45 | -8.96 | -52.79 | -1.41 | -26.77 |
| No recibe ingresos (NRI) | ||||||||||||
| Total NRI | 0.734 | 0.677 | 4.223 | 4.041 | 4.279 | 3.638 | 13.06 | 457.95 | -1.30 | -9.97 | 7.54 | 395.20 |
| NRI/EI | 4.0% | 3.3% | 16.1% | 14.6% | 14.4% | 12.2% | ||||||
| PRIINC/NRI | 79.9% | 76.3% | 33.2% | 29.3% | 27.4% | 25.4% | 5.56 | 113.37 | -3.02 | -21.74 | 2.09 | 57.61 |
| PRICOM/NRI | 17.4% | 17.9% | 31.2% | 30.6% | 30.5% | 27.8% | 17.87 | 899.77 | -2.50 | -18.37 | 9.84 | 688.51 |
| SECCOM/NRI | 2.4% | 4.6% | 25.4% | 28.3% | 28.4% | 30.0% | 34.19 | 6035.68 | -0.57 | -4.50 | 20.58 | 6043.19 |
| MSS/NRI | .2% | .9% | 10.1% | 11.8% | 13.7% | 16.7% | 48.70 | 25738.08 | 3.10 | 27.64 | 30.19 | 33046.15 |
| NESP | ||||||||||||
| Total NESP | 0.867 | 0.740 | 1.384 | 1.992 | 2.336 | 2.826 | 5.29 | 105.90 | 4.47 | 41.86 | 5.52 | 225.81 |
| NESP/EF | 4.8% | 3.6% | 5.3% | 7.2% | 7.9% | 9.5% | ||||||
| PRIINC/NESP | 44.1% | 30.6% | 24.2% | 16.7% | 13.1% | 11.7% | -0.61 | -8.24 | -0.09 | -0.75 | -0.65 | -13.43 |
| PRICOM/NESP | 23.6% | 23.6% | 21.9% | 22.9% | 19.5% | 17.9% | 5.16 | 102.34 | 1.32 | 11.05 | 4.21 | 147.58 |
| SECCOM/NESP | 17.0% | 19.6% | 24.1% | 28.3% | 29.6% | 30.3% | 8.44 | 210.73 | 5.35 | 51.77 | 8.32 | 479.89 |
| MSS/NESP | 15.3% | 26.1% | 29.3% | 31.8% | 37.7% | 39.8% | 10.82 | 321.16 | 7.47 | 77.91 | 10.20 | 747.21 |
Fuente: elaboración propia tomando como fuente la Base Datos de la Encuestas Nacional de Empleo (1995-2004) homologada con Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (2005-2016) del INEGI: Segundos trimestres de cada año.
Como se mencionó en el punto dos de la sección pasada, las difundidas mejoras en el fomento la creación de empleo formal, no lograron revertir la conformación del empleo (típica de los últimos 20 años) mayoritaria de la PEO.
Asimismo, como también se señaló, los ICA del periodo 1995 a 2008 altamente positivos en el EF e EI, decrecieron y afectaron de forma divergente la conformación de cada una de las economías. En este orden, y para el caso del EF, su estructuración por sexo y segmentos de edad registró contradicciones singulares; la brecha de ocupación total se mantuvo igual desde 2009; hombres 60 y mujeres 40 por ciento, con efectos mayores en la femenina, pues sus ICA registraron mayores retrocesos. Estos retrocesos, también influyeron en las brechas por género y segmentos de edad, pues restructuraron su composición, de 15 a 29 años favoreció a los hombres, y de 30 a 50 años, la mujer es prevalente, en 50 y más años, las brechas tendieron confluir al final del periodo (Tabla 3).
En tanto en el EI, los ICA también decrecieron desde 2009 y otra vez el efecto fue mayor en la PEO femenina. De igual forma la brecha por ocupación total, que tenía una disminución fuerte hasta 2008, desde ese año tendió a estancarse en favor de los hombres. Asimismo, las tendencias por sexo y segmentos de edad de 15 a 29 de las mujeres dejaron de ser hegemónicas y registraron brechas negativas a 2016; no obstante, sus tendencias en los otros niveles (30 a 50 y 50 hasta 60 años) son favorables a este estrato, no así el último (60 años o más).
Si el anterior análisis resulto con contradicciones atípicas, el de las tablas 4 y 5 (sectores de actividad y por posición en el trabajo), registraron algunas coincidencias relacionados con las tendencias generales del mercado de trabajo; más en el EF. En primer lugar, los decrecimientos de los ICA; desde 2009, conformaron unas ocupaciones que se concentraron en comercio y servicios (68 en total y 52 por ciento del último), y con una manufactura que mantuvo sus dinámicas positivas y se reposicionó a 2016 con 24 por ciento de la PEO. Aun con esta prevalencia de actividades supuestamente más inestables y precarias, el trabajo asalariado tendió a ser mayoritario y de alguna manera se sopesó esta flexibilidad laboral en el EF (Tabla 4).
En tanto en la Tabla 5 estas mismas dinámicas produjeron consecuencias divergentes para la estructuración de estas ocupaciones. Todos los sectores registraron decrecimientos, afectando mayormente a la manufactura y estabilizando en su PEO en poco más de tres millones de trabajadores desde 2005 (casi igual que la construcción), se hegemonizaron los servicios y el comercio (59 del total, 36 por ciento los primeros), así como la agricultura con 22 por ciento. En consecuencia, de esta prevalencia de empleos precarios, el trabajo asalariado; mayoritario en lo formal, tendio a la baja, aunque aún mantiene altos porcentajes, mientras el trabajo por cuenta propia se ha estabilizó en esos mismos sectores y únicamente el comercio ha repuntado (mínimamente) desde 2009. Como se constata, las propensiones tienden a ser precarias, no obstante, el avance de la asalarización es una las contradicciones que se debería de estudiar integralmente, pues enmarca una falla en las mejoras de las remuneraciones de todos los sectores económicos.
Si el análisis relacional de SMD y niveles de escolaridad general mostraron contradicciones significativas y singulares, el análisis comparativo EF y EI, genero otras que se deben de investigar para entender las implicaciones de las mismas en el mercado de trabajo (Tabla 6). En la EF las tendencias del decrecimiento de los ICA cambio las distribuciones del SMD que se venía dando hasta 2008, donde los denominados segmentos de ingresos bajos (de hasta uno y de uno hasta tres SMD) decrecieron; pasaron de representar 67 por ciento del total (62 por ciento entre uno y hasta tres SMD), a 50 por ciento ese año. En cambio, los SMD de tres y hasta cinco o más, avanzaron de 30 a 47 por ciento. En suma, estas tendencias estaban redistribuyendo el ingreso y factiblemente disminuyendo la precariedad y desigualdad. No obstante, desde 2009 las propensiones se revirtieron y los SMD bajos retornaron a su mayoría (a 2016, 56 por ciento) y los altos bajaron (29 por ciento). Estas dinámicas provocaron, tal como se había señalado en lo general, una posible desconexión de los méritos escolares con los ingresos esperados, pues para el último año del estudio en este sector, del total de trabajadores (con niveles educativos de secundaria completa, medio superior y superior), 62 por ciento estaban en niveles de SMD bajos (59 por ciento entre más de uno hasta tres SMD, no incluidos los no especificados) y los niveles altos se contrajeron fuertemente en términos absolutos, con lo cual las visiones precarias de la situación laboral formal son también altas y complicaron las mejoras laborales del mercado.
En este último entorno, en la EI (Tabla 7), igualmente las tendencias decrecientes de los ICA; impulsaron las mismas transformaciones en la composición de los SMD y de su correlación con los niveles escolares; de forma más amplía. Para 2016 los SMD bajos representaron 68 por ciento del total (61 por ciento registraron en 2008); 43 por ciento en el segundo segmento, en tanto los altos, pasaron de 18 por ciento en año de inicio de la crisis a diez por ciento al año final del periodo de investigación. Hay que señalar que los incrementos en los SMD bajos fueron de menor proporción que los ocurridos en la EF y los trabajadores sin pago tendieron a decrecer (12 por ciento, 2016), con lo que la situación de precariedad, se podría afirmar, fue menos extrema que las propensiones en el empleo formal.
Por lo que se refiere a los niveles de escolaridad y su factible desconexión del ingreso monetario, los datos indican una mayor profundización de este problema, pues al menos 82 por ciento de los ocupados con niveles de secundaria completa, media superior y superior, estaban en el ámbito de los SMD bajos (56 por ciento se ubicaron entre más de uno y hasta tres), así como la proporción que se localizó en los altos mostro una singularidad divergente: Mientras los que tienen secundaria completa bajaron entre los rangos de más de tres y hasta cinco o más SMD, los trabajadores con educación media superior y superior aumentaron su presencia en esos parámetros; cuestión que se debe de investigar de forma más integral. Finalmente, se debe de mencionar la existencia de una cantidad apreciable de ocupados con educación (niveles altos) en los segmentos de sin ingreso y no especificado, cuestión que también provoco ruido y quedó pendiente de analizar a fondo.
Conclusiones, implicaciones y propuestas
En el contexto de los objetivos del estudio de analizar y explicar las principales contradicciones del mercado de trabajo (nacional y comparativo: empleo formal e informal) y sus consecuencias sobre algunos parámetros laborales fundamentales, así como su impacto en las ocupaciones y en el desarrollo en México, para demostrar, la existencia y persistencia de altos niveles de precarización en el empleo, mismos, que contradicen los difundidos por los gobiernos del periodo en estudio, y que fueron la base para la instrumentación de políticas públicas deficientes e ineficaces, que no resolvieron estructuralmente las problemáticas, es factible afirmar, que el mercado laboral de México (principalmente desde 2008) muestra un deterioro amplio en sus principales indicadores, con lo que los niveles de precariedad, desigualdad e exclusión; tanto en el EF y EI, que posiblemente tendrá implicaciones negativas en el desarrollo nacional. Esta perspectiva, contradice los discursos positivos de los dos últimos gobiernos federales de México, por lo cual es altamente vulnerable a deteriores derivados de crisis económicas que no se descartan en mediano plazo. En este orden, las principales contradicciones; que contribuyen a demostrar lo anterior, son las siguientes:
Aun y cuando el crecimiento de la PEO pareció revitalizar el fomento de empleo formal, en detrimento del informal, los efectos de la crisis de 2008 obstaculizaron llegar a crear los demandados por el mercado de trabajo y al contrario continuaron agrandando el déficit existente. Déficit agravado por la existencia de más de 12 por ciento de trabajadores (PEO) que registran dificultades para encontrar empleo o mantener en el mismo una buena situación laboral.
Al 2016 la EI todavía representa seis de cada diez ocupaciones del mercado de trabajo; casi 30 millones de trabajadores están esta situación y sus prospectivas no son alentadoras.
Por sexo, se detectó un reposicionamiento de las ocupaciones masculinas y decremento poco explicado de las femeninas, lo que alentó una disminución de su participación laboral, así como un desequilibrio singular en la estructuración; con implicaciones en la segmentación por edad, en el corto y mediano plazo del mercado laboral.
Aún con ICA decrecientes (2009 en adelante) el mercado se agrupa mayoritariamente en empleos en servicios y del comercio; se registra una dinámica manufacturera positiva; asimismo, se incorporaron más los trabajadores en las categorías de asalariados y en menor medida en las demás. Estas tendencias provocan incrementos en la precariedad, pues los sectores hegemónicos del empleo tradicionalmente mantienen niveles altos, donde predominan los bajos ingresos y las condiciones laborales inestables. Estas tendencias no tienden a mejorar con el incremento de los empleos asalariados encontrado en todos los sectores económicos.
Como se detectó, 2008 representó un impase en las tendencias del ingreso (SMD), pues la mejorar registrada hasta eso año; misma que había incrementado los niveles altos, retrocedió y volvió a convertir al mercado en un lugar con ingresos bajos y con pocas prospectivas de desarrollo. Prospectivas que se agravaron, pues estas mismas dinámicas al parecer provocan una desconexión de los niveles escolares y el ingreso, con lo cual la mejora educativa; en muchos casos, no significa un incremento en los ingresos, argumento que incrementa la precariedad ocupacional en niveles que se deben de explorar más integralmente.
En la visión comparativa formal e informal; por sexo y segmentos de edad, las propensiones del empleo implicaron contradicciones que tendieron a perjudicar los índices de las mujeres (mayormente) en el ámbito de los jóvenes, lo cual incentivo que la mejora de las brechas de detuviera o se volviera negativa para las trabajadoras. En el mismo, orden el decrecimiento femenil ya mencionado es más amplio en lo formal y sus discrepancias se deben de investigar.
En la EF, se hegemonizaron las ocupaciones en los servicios y el comercio; aún con índices a la baja desde 2009, solo la manufactura registra niveles de crecimiento positivo y el trabajo casi en su totalidad es asalariado, en caso contrario en la EI, con disminuciones en todos los sectores, también los servicios y el comercio tienen la mayor representación, con menos trabajo asalariado y mayor por cuenta propia, con lo que la precariedad se incrementó.
Si en lo nacional, el deterioro de los SMD y su desconexión de los niveles de escolaridad es evidentes, en la EF y EI se muestran que sus efectos son más profundos en la última. En ambas economías; 2009 a 2016, los ingresos bajos se volvieron mayoritarios y decrecieron los altos, más en lo informal; aunque con particularidades poco investigadas. En el mismo orden, los niveles educativos altos tendieron a concentrarse en empleos menos remunerados, con lo que se demuestra la factibilidad del problema y su necesidad de investigarlo integralmente, para con ello entender las implicaciones en el mundo laboral y en el desarrollo en México.
Estas contradicciones, como se menciona, complican en lo sustancial los análisis y explicaciones del mundo laboral, así como alientan el continuar investigando más completamente todas estas, desde perspectivas heterodoxas. En este contexto, las líneas de estudio que se podrían continuar, para contribuir a un mayor entendimiento de la problemática son:
Repercusiones del libre comercio en las dinámicas de la PEO y por EF y EI 1995-2016 en México.
Tendencias comparativas de la desaceleración de la ocupación femenina en México 1995-2016.
Reconfiguración de los sectores de actividad económica en México: implicaciones comparativas EF-EI.
Correlación de ingreso y educación en el salario en México: perspectiva formal e informal.
Tendencias comparativas (EF y EI) de los segmentos de altos ingresos en el mercado laboral de México 1995-2016.
Distribución e implicaciones de la ocupación de los profesionistas en México 1995-2016.
Mujeres, educación e ingresos: implicaciones de género en el mercado de trabajo en México.
Impacto de las políticas públicas en las dinámicas del mercado de trabajo (formal e informal).
Con la instrumentación de estas líneas de investigación y otras, se podría contribuir a proponer la formulación e implementación de políticas públicas que fueran más eficientes y eficaces en la resolución o paliación de las contradicciones laborales anotadas. En el contexto, de las tesis Las políticas del mercado de trabajo; base del análisis, las intervenciones (políticas positivas) serían cuatros principales, mismas que tienen como objetivos contribuir al desarrollo sostenible:
Implementación de planes para el fomento del empleo que garanticen el acceso a créditos preferenciales, de empresarios formales e informales (dirigido principalmente a mediano y microempresas). Dichos planes, deben especificar no solamente a estímulos (monetarios y fiscales) para creación del empleo, si no apoyas extras para los que otorguen incentivos que garanticen que el mismo tiene parámetros del denominado trabajo decente.
Instrumentar la aplicación a nivel nacional del seguro de desempleo, el cual debe de contener directrices progresivas y programas relacionados de reinserción en tiempos límite. Estas estrategias deberían de ser de aplicación general (empleos formales e informales), pero diferenciados (nivel de estímulos) para fomentar la formalización laboral.
Formular planes estratégicos por sectores de actividad para garantizar la inserción de los jóvenes; con niveles educativos medios altos, en los sistemas productivos y de servicios. Estos programas deberían de estas consensados con las grandes universidades, con las empresas y otros actores políticos relacionados (todo tamaño) e implicar la relación de estos con estímulos al empleo (como los señalados en el punto 1).
Implementar programas focalizados en la inclusión y re inclusión de la mano de obra femenina en el mercado de trabajo, en condiciones de equidad en todos los órdenes. Estas estrategias deberían de tener como base un diagnostico (nacional y por grandes núcleos urbanos y zonas rurales) que identifique las causales que han incentivado el decrecimiento de esta fuerza laboral, con lo que se podrían implementar intervenciones que tiendan a solucionar o paliar esta problemática.










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