Introducción
En la última década las personas que ingresan a la educación superior en Chile han ido progresivamente en aumento (Morales-Álvarez, 2020). Esto se debe a las leyes y políticas del Estado que han promovido un mayor acceso a este nivel educativo con base en el apoyo económico -materializado en becas de estudio, créditos solidarios y gratuidad- a quienes pertenecen a los sectores más vulnerables de la sociedad y que alcanzan el puntaje requerido por las instituciones para las carreras a las que se postulan (Morales-Álvarez, 2020). Esta política ha permitido que se amplíe la diversidad étnica, cultural y social dentro de las instituciones de educación superior, tal es el caso de un mayor número de estudiantes indígenas (Arias-Ortega y Quintriqueo-Millán, 2020), así como la presencia de quienes desempeñan el rol de madre o padre.1
Sin embargo, sobre esa dualidad de roles, en la que se centra este trabajo, la evidencia empírica es escasa y las estadísticas oficiales no aportan más información sobre el número de estudiantes que son padres. Es necesario visibilizar esta problemática, dado que impacta de manera directa en la titulación oportuna y/o en la deserción escolar, convirtiéndose en un indicador de alerta temprana para las instituciones y con ello generar acciones para apoyar al proceso de formación del estudiantado que vive esta realidad.
La evidencia empírica nos ha permitido constatar que compatibilizar el rol de estudiante junto con el de la parentalidad es un desafío para el cumplimiento de la carga académica, además de la compatibilización del tiempo para otras actividades. Wladis, Hachey y Conway (2018) dan cuenta de que el cuidado de los niños es una de las causas más significativas que afecta la cantidad y calidad del tiempo que estos padres disponen para sus estudios.
Frente a esta problemática, esta investigación parte de la siguiente pregunta: ¿cuáles son los desafíos que enfrentan los estudiantes que son padres y se encuentran en la educación superior en la región de La Araucanía, Chile?
El objetivo principal del presente artículo es exponer los resultados de la investigación sobre las experiencias y los desafíos que viven los estudiantes que tienen el doble rol de ser padres mientras cursan la educación superior en dicha región.
Educación superior: experiencias de la dualidad de roles en la formación profesional
En el mundo, el acceso a la educación superior es un hito y una transición importante en la vida de las personas, que ha ido en aumento en el último periodo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, 2020), la matrícula a nivel global pasó de 19 a 38% de estudiantes en las últimas dos décadas. En Chile, de acuerdo con la Subsecretaría de Educación Superior (2023), existe un incremento en las matrículas en los últimos cinco años; es decir, de 2019 a 2023 hubo un aumento del 5.7%, alcanzando un total de 1,249,401 estudiantes de este nivel en el país.
Los estudiantes universitarios tienen diversas obligaciones y deberes durante su formación profesional, como es la realización de trabajos grupales, exposiciones, horas de estudio presencial y autónomo, búsqueda de información, etcétera, que inciden en su vida diaria (Abal, González, Pérez, Procopio Rodríguez et al., 2019). De este modo, esta etapa de formación tiene mayores exigencias debido a la compatibilización de actividades personales y familiares con la carga académica que conlleva cursar una carrera.
Es así como los estudiantes pueden ser considerados, además, trabajadores, dado que si bien no reciben remuneraciones monetarias, son recompensados por su esfuerzo con becas, aprobar exámenes u obtener un título a largo plazo; de esta manera, están expuestos a riesgos similares, daños y estresores que padecen los trabajadores formales, por ejemplo, un constante desgaste para llegar a obtener recompensas (Caballero-Domínguez, Breso-Esteve y González-Gutiérrez, 2015). Si a la etapa de la educación superior se le añade ser madre o padre se convierte en un periodo aún más desafiante, considerando que los tiempos para realizar otras actividades, ya sea académicas, personales, laborales o sociales, se pueden ver afectados por la crianza de un hijo. Así, el desafío de la parentalidad en estudiantes de educación superior se puede observar a nivel mundial.
La revisión de la literatura a nivel global sobre las experiencias de vida de estudiantes universitarios que han desempeñado un rol de parentalidad durante su formación profesional nos permite visualizar algunos puntos de encuentro; por ejemplo, la escasa investigación sobre esta temática y los factores que pudiesen incidir en el éxito o fracaso en la formación profesional de quienes cumplen este doble rol.
Algunos trabajos en Estados Unidos (Dayne, Jung y Roudi, 2023) y en Europa (Lozano-Cabezas, Iglesias-Martínez y Alonso-Sanz, 2016) dan cuenta de escasas investigaciones al respecto. A pesar de ello, en Estados Unidos se ha podido evidenciar que hay dificultades en la compatibilización de roles que provocan cuadros de estrés y depresión, por lo que existe la necesidad de un mayor apoyo por parte de las instituciones en la disponibilidad de las guarderías y ayuda con la gestión del tiempo y el bienestar psicológico (Dayne, Jung y Roudi, 2023). En Europa, específicamente en España, el rol más visible es el de la madre, quien presenta mayores dificultades durante el embarazo para el cumplimiento académico, que incluye la realización de trabajos y la asistencia en el aula, dada la falta de políticas que la apoyen en esta dualidad de roles. Asimismo, durante la lactancia, aparecen problemáticas relacionadas con la disminución del cuidado del recién nacido, dificultades económicas e insatisfacción por la autolimitación de la maternidad en el contexto de educación superior (Lozano-Cabezas, Iglesias-Martínez y Alonso-Sanz, 2016).
Lo contrario ocurre en algunos países latinoamericanos, donde se ha investigado más sobre la parentalidad en estudiantes de educación superior. En México, Arvizu-Reynaga (2023) da cuenta de que quienes son padres suelen tener una trayectoria alterada en comparación con sus pares que no tienen hijos, lo que se expresa en mayor suspensión académica, retraso e incluso un endeudamiento con el sistema educativo. Además, existe dificultad de compatibilizar tiempos de crianza con el rendimiento académico y el desarrollo social con personas de su mismo rango etario.
En Colombia, Vega-Moreno, Laguna-Hernández y Amante-Osorio (2020) sostienen que el papel de madre y estudiante implica compatibilizar y convivir con múltiples dificultades estructurales, como el deseo de estudiar una carrera profesional para luego insertarse en el mundo laboral o problemas en la crianza y en la formación profesional si no cuentan con redes de apoyo. En otros casos, se constata que aun cuando en las universidades exista apoyo para estos estudiantes, en general, hay una actitud negativa hacia ellos tanto del profesorado como de los pares, lo que afecta su estado psicológico, percibiendo que el embarazo, ser madre o padre es algo extraño e impropio del ambiente universitario (Vega-Moreno, Laguna-Hernández y Amante-Osorio, 2020).
En Argentina D’Avirro y Rodríguez (2020) sostienen que este fenómeno es una realidad de muchos estudiantes que se encuentran en la educación superior, y si bien existe una constante tensión entre ambos roles, indican que son compatibles y que muchas veces desempeñar la parentalidad también actúa como motor de motivación para concluir una carrera universitaria.
En Chile son escasas las investigaciones sobre este desafío de ser estudiante universitario y padre y no hay datos recientes que den cuenta de cuántos viven esta situación, lo que demuestra que dicho fenómeno está invisibilizado en el país. A pesar de lo anterior, los trabajos existentes constatan que la parentalidad afecta el desempeño académico y la salud física y/o psicológica debido a la presión por cumplir con las expectativas que conlleva desempeñar ambos roles (Neumann-Collyer, Leal-Cea, Morales-Orellana y Cuevas-Cortés, 2022). Además, según Morales-Álvarez (2020), estos estudiantes presentan mayor deserción al no contar con redes de apoyo por parte de las instituciones de educación superior y mayor probabilidad de desarrollar un trastorno de ansiedad y/o depresión. Según Lucchini-Raies, Márquez-Doren, Herrera-López, Valdés et al. (2018), se ha podido evidenciar que compatibilizar con ambos roles implica agotamiento a nivel físico y mental. Lo anterior genera sentimientos de incapacidad frente a la crianza, a la carga académica (o ambas), elevando los índices de estrés de los individuos, lo que afecta su bienestar subjetivo (Portilla-Saavedra, Cruz-Riveros, Ponce-Correa y Gallardo-Peralta, 2022). Según Vera-Noriega, Yañez-Quijada, Grubits y Batista-Albuquerque (2011), el bienestar subjetivo alude a la autopercepción que tienen las personas de la felicidad, incluyendo la satisfacción en los diferentes aspectos de la vida (familiar, social, relación de pareja, laboral, entre otros) y el balance de los afectos positivos y negativos. Por lo tanto, la percepción de bienestar es necesaria para enfrentar los diferentes desafíos de los individuos que estudian y son padres durante su formación profesional.
Metodología
El trabajo se sustentó en el paradigma interpretativo, que busca comprender desde las voces de los sujetos sus propias significaciones y subjetividades respecto de las experiencias y desafíos de ser estudiantes de educación superior y cumplir, a la vez, el rol de la parentalidad (Martínez-Rodríguez, 2011). Según De Franco y Vera Solórzano (2020), su objetivo es profundizar en el mundo subjetivo e intersubjetivo construido y compartido por los sujetos, para comprender cómo funcionan a partir de sus acuerdos intersubjetivos. El enfoque es de tipo cualitativo, busca comprender, describir e interpretar los fenómenos a través de significados y/o percepciones generadas por la experiencia de los participantes (Hernández, Fernández y Baptista, 2014). Además, es un trabajo de tipo descriptivo, que indaga desde las voces y significados de los participantes sus experiencias sobre la dualidad de roles; considera un diseño de estudio de casos únicos, que se presentan como opiniones subjetivas de los participantes para evidenciar una experiencia o comprender un fenómeno desde el punto de vista de quien lo vive (McKernan, 2001).
El contexto de la investigación se sitúa en estudiantes universitarios que son madres o padres de la región de La Araucanía, Chile. Según la Subsecretaría de Educación Superior (2023), a la fecha hay en la región 56,867 estudiantes universitarios de pregrado. Sin embargo, no existen cifras de cuántos de ellos tienen hijos. Tampoco hay datos sobre los desafíos socioeconómicos y socioafectivos de quienes cumplen esta dualidad de roles.
En el presente trabajo participaron ocho estudiantes universitarios: seis mujeres y dos hombres. Fueron seleccionados mediante un muestreo no probabilístico, de tipo cadena, es decir, se distinguieron participantes clave para la investigación, se incorporaron a la muestra y ellos nos guiaron a otros que cumplieran con los criterios de inclusión (Hernández, Fernández y Baptista, 2014): a) ser estudiante universitario y cumplir con el rol de madre o padre, b) estudiar en una institución de La Araucanía y c) aceptar participar en la investigación de manera voluntaria.
La técnica de recolección de información fue la entrevista semiestructurada, que partió de una guía de preguntas, con la libertad de poder agregar preguntas adaptándolas al participante, ya fuera para aclarar términos, identificar ambigüedades u obtener más información (Hernández, Fernández y Baptista, 2014). Se consultó sobre los siguientes tópicos: a) experiencia de estudiantes universitarios en relación con la responsabilidad académica y parental; b) compatibilización de actividades académicas, de crianza y personales; y c) efectos en el rendimiento académico y en la calidad de vida de los estudiantes que cumplen este doble rol. El instrumento se sometió a juicio de expertos de doctoras especialistas en metodología de la investigación, lo que permitió hacer ajustes y validarlo para su aplicación.
Posteriormente, se realizó un análisis de contenido, que permite develar la información explícita y latente que subyace al texto, buscando interpretarla y comprenderla con base en su clasificación y descomposición por temas abordados (Marradi, Archenti y Piovani, 2007). Operacionalmente, este análisis se llevó a cabo de la siguiente manera: una vez obtenidas las grabaciones de todas las entrevistas se transcribieron en formato digital y se hicieron las mejoras técnicas correspondientes (depuración y transliteración) para que los datos tuvieran la calidad necesaria para ser analizados. Posteriormente, se utilizó el programa ATLAS.ti para realizar un esquema de codificación abierta de toda la información, donde emergieron 29 códigos (palabras clave) a los que se les asignó un significado o definición. Una vez realizada la codificación abierta se realizó la axial, donde los códigos que se relacionaban y tenían mayor recurrencia, se asociaron a una subcategoría utilizando la lógica inductiva.
De esa forma, se crearon cinco subcategorías a las cuales también se les asignó una definición. Además, se realizaron tablas de cada una y sus correspondientes códigos, señalando su recurrencia y porcentaje. Finalmente, se hicieron inferencias de manera grupal sobre los resultados de la codificación abierta y axial, para analizar e interpretar de mejor manera los datos obtenidos. La nomenclatura utilizada para este proceso fue: E1M: entrevista 1, mujer y E2H: entrevista 2 hombre.
Los criterios de rigor científico utilizados guardan relación con la confiabilidad y validez de los datos obtenidos, que en investigación cualitativa, según Lincoln y Guba (1985), se refieren a la credibilidad, transferibilidad, dependencia y confirmabilidad. La credibilidad se refiere a cómo los resultados de la investigación se aproximan a la realidad de los participantes (en relación con sus pensamientos, sentimientos e interpretaciones) que han vivido el fenómeno estudiado (Rojas y Ocio, 2017); la transferibilidad, a la posibilidad de que los resultados del estudio se pueden ampliar a otros contextos de similares características (Rojas y Ocio, 2017); la dependencia hace hincapié en que la diversidad de investigaciones realizadas con datos y análisis similares generen resultados semejantes (Rojas y Ocio, 2017); y por último, la confirmabilidad se relaciona con la neutralidad del investigador y que se evidencia al exponer los posibles sesgos en el proceso y/o sus motivaciones e intereses (Arias Valencia y Giraldo Mora 2011).
Las consideraciones éticas se adscribieron a la normativa de la American Psychological Association (APA), 7ª edición. Además, se contó con la validación del Consejo de Carrera de Piscología de la casa de estudio de los investigadores, materializado en la firma del consentimiento informado, el que guarda relación con el respeto a los derechos de los participantes, su confidencialidad y anonimato.
Resultados
A continuación se presentan los resultados del estudio que permiten identificar una categoría central: desafíos de la parentalidad en dualidad de roles, y cinco subcategorías que se desarrollarán en apartados posteriores.
Desafíos de la parentalidad en dualidad de roles
La categoría central se compone de cinco subcategorías de las cuales se obtuvo un total de 170 recurrencias (Tabla 1).
Tabla 1 Desafíos de la parentalidad en dualidad de roles
| Subcategoría | Recurrencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Aspectos facilitadores de la experiencia de la dualidad de roles | 71 | 41.76 |
| Aspectos obstaculizadores de la experiencia de la dualidad de roles | 32 | 18.82 |
| Consecuencias de la compatibilización de roles | 31 | 18.24 |
| Efectos en la calidad de vida | 23 | 13.53 |
| Efectos en el rendimiento académico | 13 | 7.65 |
| Total | 170 | 100 |
Fuente: elaboración propia.
Aspectos facilitadores de la experiencia de la dualidad de roles
La primera subcategoría es la que presentó mayor número de recurrencias, con un total de 71 (41.76% de la categoría central), nos permite comprender aquellos aspectos que ayudan al estudiante a cumplir con la dualidad de roles. Esta subcategoría se compone de los códigos que muestra la Tabla 2.
Tabla 2 Aspectos facilitadores de la experiencia de la dualidad de roles
| Código | Recurrencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Apoyo familiar | 24 | 33.8 |
| Red de apoyo externa | 21 | 29.58 |
| Comprensión docente | 9 | 12.68 |
| Acciones de apoyo | 9 | 12.68 |
| Superación profesional | 8 | 11.27 |
| Total | 71 | 100 |
Fuente: elaboración propia.
La primera subcategoría, facilitadores de la experiencia de la dualidad de roles, se refiere al apoyo que recibe el estudiante que es madre o padre para cumplir óptimamente con las responsabilidades académicas y parentales en relación con lo emocional, material, institucional o la crianza; se compone de cinco códigos. El primero, denominado apoyo familiar, obtuvo 24 recurrencias en el testimonio de los participantes (33.8% de la subcategoría). Se refiere a las personas del núcleo familiar (padres, hermanos, abuelos, tíos, madre o padre del niño, cuñados, suegros) que apoyan al estudiante de manera emocional, económica o en la crianza, durante su proceso de formación profesional.
Desde el testimonio de los participantes se puede constatar que el apoyo familiar ha incidido positivamente, generando una mayor facilidad para compatibilizar ambos roles y una sensación de alivio en la carga de actividades cotidianas para cumplir con las responsabilidades académicas y de crianza. Al respecto, una participante señala: “mi hermana dejó de trabajar para cuidarlo a él y así yo poder ir a la universidad, también mi papá porque trabajaba más independiente, entonces él se ajustaba al horario de Juan Pablo, el mío y al de mi hermana” (E7M [6:8]). Con este testimonio es posible inferir que el apoyo familiar se relaciona principalmente con el cuidado del hijo del estudiante, lo que ayuda a cumplir con la asistencia a clases y la responsabilidad académica.
El segundo código, denominado red de apoyo externa, obtuvo 21 recurrencias en el testimonio de los participantes (29.58% de la subcategoría). Se refiere a las personas e instituciones externas que brindan apoyo al estudiante que es madre o padre, ya sea de manera emocional, económica o en la crianza para aliviar su carga; por ejemplo, el jardín infantil, la universidad, la pareja y amigos durante su proceso de formación profesional. Una estudiante menciona que: “las tías del jardín son mi único apoyo, porque no tengo apoyo por fuera o por parte de la familia, solamente las tías del jardín que yo las amo, porque sinceramente sin ellas no podría estudiar” (E4M [3:4]). El testimonio permite inferir que no solo la red de apoyo familiar es importante, sino también la externa, que contribuye de manera significativa para que estos estudiantes puedan cumplir con todas sus responsabilidades tanto en el ámbito personal como académico. De ahí la importancia de pensar en políticas educativas de la primera infancia, pues no solo apoyarían a estas madres, sino también podrían convertirse en un factor económico y educativo para incidir en el desarrollo productivo de la sociedad y en la formación de capital humano avanzado.
El tercer código, comprensión docente, obtuvo nueve recurrencias en el testimonio de los participantes (12.68% de la subcategoría). Alude a la aceptación, empatía y comprensión de los profesores hacia el estudiante que es madre o padre, lo que incide en su rendimiento académico, motivación y/o bienestar psicológico. Al respecto, una participante señala: “hay profes que sí se ponen en el lugar y te entienden” (E7M [6:21]). Otro menciona: “yo creo que está bastante bien, incluso dejan estar presentes con los hijos de los alumnos” (E6H [5:14]). En ambos testimonios es posible inferir que la comprensión docente es un factor importante en el ámbito académico del estudiante, puesto que se genera un sentimiento de respaldo que facilita el proceso de aprendizaje, promueve la motivación y, por ende, favorece el desempeño académico.
El cuarto código, denominado acciones de apoyo, también obtuvo nueve recurrencias en el testimonio de los participantes, es decir, 12.68% de la subcategoría. Se refiere a las estrategias que se podrían implementar en la universidad para apoyar a los estudiantes que son madre o padre, por ejemplo, la priorización en la toma de ramos, salas maternales, talleres o la liberación de asistencia. Una participante señala “Yo creo que el primer punto es eliminar la asistencia” (E2M [2:29]); otra señala “eso podría implementar la universidad, como darle el espacio a los papás para que puedan expresarse o hacer una charla y compartir opiniones” (E4M [3:21]). De acuerdo con lo anterior, es posible inferir que son necesarias estrategias en la universidad que favorezcan su proceso de formación profesional. Principalmente en el caso de las madres se refuerza la idea de liberación de asistencia, pues existen otras problemáticas en su rol que en algunas ocasiones limitan el estar presente en clases, por ejemplo, enfermedades de los hijos, acudir a controles médicos o la suspensión de actividades en los recintos educativos donde están los niños, situaciones que recaen en ellas, pues tienen mayores vínculos de apego con sus hijos.
Por último, el quinto código de esta subcategoría, superación profesional, alude a la capacidad de lograr metas profesionales para mejorar la situación actual de estos estudiantes en relación con los ámbitos personal, económico y social y asegurar un mejor futuro para sí mismos y sus hijos. Este código obtuvo ocho recurrencias en los testimonios, equivalente a un 11.27% de la subcategoría. Un participante señala: “igual estoy en esta situación porque considero que, por ejemplo, sacar la carrera igual sé que me va a ayudar a mejorar mi situación, más que nada económica, entregarme estabilidad” (E3H [9:20]). Al respecto podemos decir que terminar la carrera universitaria es un logro para este grupo de estudiantes, ya que permitirá dar una sensación de autorrealización, seguridad y estabilidad financiera, social y personal que mejorará su calidad de vida.
Aspectos obstaculizadores de la experiencia de la dualidad de roles
Esta subcategoría es la que se presenta como segunda en relación con el porcentaje de recurrencia, con un total de 32 alusiones (18.82% de la categoría central), la cual nos permite comprender aquellos aspectos que dificultan al estudiante a cumplir con la dualidad de roles. Se compone de los códigos presentados en la Tabla 3.
Tabla 3 Aspectos obstaculizadores de la experiencia de la dualidad de roles
| Código | Recurrencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Dificultad en la gestión del tiempo | 13 | 40.63 |
| Incomprensión docente | 7 | 21.88 |
| Incomprensión de compañeros | 7 | 21.88 |
| Ausentismo paterno | 5 | 15.63 |
| Total | 32 | 100 |
Fuente: elaboración propia.
Aspectos obstaculizadores de la experiencia de la dualidad de roles es la subcategoría que se refiere a las experiencias del estudiante que es madre o padre que impiden o dificultan la realización de actividades académicas y/o de crianza. Obtuvo en total 32 recurrencias en el testimonio de los participantes y se compone de cuatro códigos.
El primer código se denomina dificultad en la gestión del tiempo, referido a las diversas actividades que desempeñan los estudiantes con un hijo: tanto académicas como personales, sociales y de crianza. Obtuvo 13 recurrencias en el testimonio de los participantes (40.63% de la subcategoría). Al respecto un participante señala: “en realidad tengo que compatibilizar mis tiempos, no es fácil, me falta tiempo y hago las cosas a medias, sobre todo en el ámbito académico es en el que más se nota o me afecta” (E3H [9:8]). De este fragmento es posible inferir que la principal dificultad hace referencia a la capacidad de poder planificar y congeniar el tiempo que se dedicará a las distintas actividades que lleva a cabo el estudiante, lo cual genera una sensación de frustración e incide en su rendimiento académico, la formación profesional y la calidad de vida.
El segundo código, incomprensión docente, es la percepción de rechazo, incomprensión y falta de empatía por parte de los profesores al estudiante que es madre o padre, lo que incide en su motivación, bienestar psicológico y en su rendimiento académico. Este código obtuvo siete recurrencias en el testimonio de los participantes (21.88% de la subcategoría). Al respecto una estudiante señala:
[…] algunos profesores que no comprenden el ámbito o el entorno en el que uno se encuentra, me tocó un profesor que […] mi horario nunca calzaba […] igual que yo me iba antes o me iba mal a pesar de que yo estudiaba bastante y según él era mi culpa que yo faltaba siempre, que si yo no hacía el esfuerzo iba a quedar siempre y eso fue lo que empezó a bajonearme, a tener malas notas en otros ramos igual (E8M [7:23]).
Puede observarse que la incomprensión de los profesores genera en el estudiante una sensación de culpa, inferioridad y desmotivación con las responsabilidades académicas, lo que afecta su desempeño y autoconcepto y dificulta el proceso de aprendizaje.
El tercer código, incomprensión de compañeros, se refiere al rechazo, la falta de empatía e incomprensión de los compañeros de carrera hacia el estudiante que es madre o padre, lo que también incide en su rendimiento académico, motivación y/o bienestar psicológico. Obtuvo siete recurrencias (21.88% de la subcategoría). Al respecto, una participante señala: “en trabajos que he tenido problemas con mi grupo porque […] Hay compañeros que a veces no entienden mi tiempo, pero son compañeros con los que no tengo tanta afinidad, entonces igual de repente prefiero hacer trabajos sola” (E7M [6:20]). De lo anterior se advierte que generalmente los estudiantes prefieren hacer sus trabajos de manera individual para no tener problemas con los compañeros asociados al tiempo dedicado a su realización; asimismo, se puede observar que existe una falta de empatía que provoca aislamiento y una sensación de no encajar con los pares.
Por último, el cuarto código es ausentismo paterno, se refiere a la ausencia del padre en la crianza del niño, ya sea de manera física, emocional y/o económica, lo cual repercute en la madre que se desempeña como estudiante, puesto que genera una sobrecarga para la crianza. Este código obtuvo cinco recurrencias entre los entrevistados (15.63% de la subcategoría). Al respecto una participante menciona: “en mi caso mi hijo no tiene papá, o sea tiene papá, pero él nunca se hizo cargo, y bueno en mi caso yo soy mamá sola” (E7M [6:37]). Otra agrega: “yo creo que como apoyo lo que más necesito como de mis padres, pero sí del papá de mi hija” (E8M [7:38]). Se puede inferir que la ausencia de la figura paterna es relevante para sobrellevar la experiencia de la dualidad de roles, ya que genera una sobrecarga emocional y sentimiento de soledad en la madre en cuanto a la crianza y una falta de apoyo de esta figura para poder cumplir con sus responsabilidades académicas. Producto de esto, las mujeres son quienes tienen mayor retraso académico, pues no solo se trata de ser madre y estudiante, sino también de contar con los recursos económicos necesarios para la crianza que, en los casos de no tener apoyo del padre, acrecienta aún más la desigualdad en la dualidad de roles.
Consecuencias de la compatibilización de roles
Esta subcategoría es la que se presentó como tercera en cuanto su recurrencia, obteniendo un total de 31 menciones (18.24% de la categoría central). Se compone de los códigos que muestra la Tabla 4.
Tabla 4 Consecuencias de la compatibilización de roles
| Código | Recurrencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Sobrecarga generalizada | 15 | 48.39 |
| Abandono de actividades | 6 | 19.35 |
| Dificultades en la asistencia a clases | 5 | 16.13 |
| Carencias de vida social | 5 | 16.13 |
| Total | 31 | 100 |
Fuente: elaboración propia.
La tercera subcategoría, denominada consecuencias de la compatibilización de roles, genera entorpecimiento en la formación académica, la crianza y la calidad de vida del estudiante que es madre o padre. Obtuvo un total de 31 recurrencias en el testimonio de los participantes, distribuidas en cuatro códigos.
El primero, sobrecarga generalizada, alude a la percepción del estudiante en su formación profesional sobre el exceso de actividades relacionadas con la dualidad de roles. Este código obtuvo 15 recurrencias en el testimonio de los participantes (48.39% de la subcategoría). Sobre ello una estudiante señala: “Encuentro que la carga académica, más la carga de los estudios de mi hija, todo me lleva al colapso” (E4M[3:9]); asimismo, otra indica: “Me tengo que multiplicar, ponte tú: yo me acuesto tres o cuatro de la mañana y al otro día me levanto a las siete” (E1M [1:2]). Existe un sentimiento común de los participantes en cuanto a la sobrecarga que conlleva realizar las actividades de crianza, académicas y personales, lo que incide negativamente en su salud física y psicológica.
El segundo código, abandono de actividades, alude a que el estudiante deja de realizar actividades extracurriculares por falta de tiempo debido a la crianza y tareas académicas y/o laborales. Este obtuvo seis recurrencias en el testimonio de los participantes (19.35% de la subcategoría). Una participante expresa: “Antes yo jugaba basquetbol, pero yo obviamente tuve que renunciar a eso, porque los tiempos no me daban” (E8M [7:29]). Se puede inferir que estos estudiantes no tienen el tiempo para dedicarse a alguna actividad que conlleve distraerse o relajarse de sus responsabilidades académicas y de crianza, lo que les genera un sentimiento de frustración. En el caso de las mujeres esto se acrecienta aún más, pues el vínculo, apego y las tareas extraescolares de sus hijos (creación de material educativo, disfraces, presentaciones orales) las deben liderar ellas en su rol de tutoras, quienes, en general, asumen la comunicación directa con el jardín infantil al que asisten sus hijos; mientras que los padres, de alguna manera tienen mayores posibilidades de ajustarse a horarios y continuar con el desarrollo social con sus pares.
El tercer código, dificultades en la asistencia a clases, alude a los problemas de estos estudiantes para asistir a clases, producto de la responsabilidad que conlleva la parentalidad y de los imprevistos que puedan surgir en relación, por ejemplo, con la salud del hijo. Este código obtuvo cinco recurrencias en el testimonio de los participantes (16.13% de la subcategoría). Al respecto una de ellas señala: “Cuando mi hija se enferma me cuesta mucho asistir a la universidad porque a veces no tengo con quien dejarla entonces ahí se me dificulta harto” (E5M [4:3]). De lo anterior, se puede observar que la inasistencia a clases se debe principalmente a la preocupación por el bienestar de los hijos, lo que repercute en el proceso de aprendizaje y la formación profesional de los estudiantes debido a la priorización de la responsabilidad parental por sobre lo personal y académico.
Por último, el cuarto código se denomina carencias de vida social, relacionado con la reducción del tiempo destinado a la vida social que presenta el estudiante que es madre o padre, ya sea con sus pares, pareja, compañeros, amigos u otros, producto de la sobrecarga y la dificultad para gestionar el tiempo. Este código también obtuvo cinco recurrencias en los testimonios, es decir, 16.13% de la subcategoría. Uno de ellos indica: “En realidad terminaba la clase y me tengo que ir nomás para tratar de estudiar o trabajar, entonces no he podido formar lazos con los compañeros” (E3H [9:17]). Se observa que la responsabilidad académica, parental y laboral conlleva la mayor cantidad de tiempo del día de los estudiantes, lo que dificulta el poder establecer o estrechar lazos con compañeros y amigos. Esto genera una sensación de soledad y aislamiento social que incide negativamente en el bienestar psicológico.
Efectos en la calidad de vida
Esta subcategoría es la que se presenta como cuarta en relación con las recurrencias, con un total de 23, equivalentes a un 13.53% de la categoría central. Se compone de los códigos indicados en la Tabla 5.
Tabla 5 Efectos en la calidad de vida
| Código | Recurrencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Efectos psicológicos | 11 | 47.83 |
| Efectos físicos | 6 | 26.09 |
| Efectos personales | 6 | 26.09 |
| Total | 23 | 100 |
Fuente: elaboración propia.
La subcategoría efectos en la calidad de vida se refiere al impacto psicológico, físico y personal que se genera en el estudiante que es madre o padre en relación con la dualidad de rol. Esta obtuvo un total de 23 recurrencias en el testimonio de los participantes, distribuidas en tres códigos.
El primero, efectos psicológicos, se refiere a la presencia de enfermedades o malestares (percepción subjetiva) a nivel psicológico que sufre el estudiante debido a la dualidad de roles. Este código obtuvo 11 recurrencias en el testimonio de los participantes (47.83% de la subcategoría). Un testimonio señala: “me habían diagnosticado depresión con crisis de angustia y ansiedad producto a la acumulación de estrés y lo que ocurría dentro de mi entorno” (E8M [7:8]). Se observa que la carga psicológica debido a la compatibilización de roles afecta su salud mental, generando un sentimiento de colapso emocional, y sintomatología predominantemente ansiosa y depresiva. Es posible observar que la mayoría de los testimonios dan cuenta de la necesidad de buscar ayuda psicológica para mejorar su calidad de vida.
El segundo código, denominado efectos físicos, se refiere a malestares o patologías físicas que sufre o padece el estudiante en su doble rol, lo que afecta su desarrollo tanto en el ámbito académico como personal. Este código obtuvo seis recurrencias en el testimonio de los participantes, lo que equivale a un 26.09% de la subcategoría. Una participante señala: “empecé a tener problemas con mi sistema inmune producto del estrés, en lo cual ahora estoy con tratamiento y subida de peso… por la ansiedad” (E8M [7:32]). Se observa que debido a la mala gestión de los malestares psicológicos que sufren quienes ejercen la dualidad de roles analizada se generan enfermedades físicas que repercuten en la calidad vida y en la percepción que tienen de sí mismos, lo que a su vez agrava los padecimientos psicológicos y afecta la continuidad de actividades tanto académicas como parentales.
El tercer y último código alude a los efectos personales positivos en relación con la responsabilidad y la motivación que ha adquirido la persona, producto de la parentalidad y ser estudiante. Este obtuvo seis recurrencias en los testimonios (26.09% de la subcategoría). Al respecto un participante señala:
Bueno, este tipo de experiencia me han ayudado a que tengo que cuidar mis actos, que no tengo que tomar decisiones a la ligera, que tengo que pensar bien en todo lo que realizo y que las experiencias me ayudan para poder ser más responsable en todo ámbito, ya sea cuando esté trabajando o en ese tipo de cosas (E6H [5:9]).
De lo anterior se infiere que la dualidad de roles incide de manera positiva en el estudiante en cuanto al sentido de responsabilidad y la toma de decisiones en las distintas actividades que desarrolla en su día a día, tanto en lo académico como en lo parental, además es posible considerar esta situación como una motivación para la superación personal y el logro de metas.
Efectos en el rendimiento académico
Esta subcategoría es la que se presentó como la quinta y última en cuanto a recurrencias, con un total de 13, equivalentes a un 7.65% de la categoría central (Tabla 6).
Tabla 6 Efectos en el rendimiento académico
| Código | Recurrencia | Porcentaje |
|---|---|---|
| Atraso académico | 9 | 69.23 |
| Bajo rendimiento académico | 4 | 30.77 |
| Total | 13 | 100 |
Fuente: elaboración propia.
La subcategoría efectos en el rendimiento académico se refiere a aquellas consecuencias del estudiante que es madre o padre en su desempeño académico y que se refleja tanto en las notas obtenidas como en la percepción subjetiva del rendimiento; obtuvo un total de 13 recurrencias en el testimonio de los participantes a través de dos códigos.
El primero es atraso académico, se asocia con la incidencia de la dualidad de roles que genera retraso en el avance curricular en comparación con los pares. Este código obtuvo nueve recurrencias en los testimonios (69.23% de la subcategoría). Al respecto dos participantes señalan: “la maternidad tenía un rol fundamental en ese momento, por lo mismo reprobé un ramo” (E7M [6:31]); “tenía un horario súper pesado hace una semana atrás hasta que boté un ramo por lo mismo, porque estaba siendo muy pesado el horario” (E8M [7:7]). De sus testimonios se infiere que el atraso académico es producto de la sobrecarga de actividades académicas y de crianza, así como del agotamiento físico y/o psicológico que presentan, es por esto que para alivianar la carga académica y tener un mejor proceso de aprendizaje deciden optar por eliminar ramos, por otro lado, hay estudiantes que tienen un rendimiento deficiente puesto que deciden optar por desinscribir ramos, lo que termina en reprobación y, por ende, se atrasan en el avance curricular. En general, esto recae nuevamente en las mujeres, quienes tienen mayor retraso, lo que es coherente con que son ellas las que mayoritariamente lideran el rol de madre y desarrollan mayor apego con sus hijos, aun cuando cuenten con el apoyo del padre.
El último código, bajo rendimiento académico, es la percepción del estudiante que cumple el doble rol sobre su rendimiento académico tanto de forma cualitativa -cómo percibe su desempeño- como cuantitativa, es decir, la nota. Este código obtuvo cuatro recurrencias en el testimonio de los participantes, lo que equivale a un 30.77% de la subcategoría. Al respecto, una de ellas señala: “el semestre del 2022 bajé mucho mi rendimiento, o sea mis promedios por lo general fueron de 5, no pasaban de 5” (E2M [2:19]); y otra señala: “me iba mal a pesar de que yo estudiaba bastante” (E8M [7:21]). Se puede observar que, en general, su rendimiento académico está dentro del rango promedio a bajo en comparación con sus pares, lo que perciben como un desempeño no óptimo a pesar de su esfuerzo. Esto genera malestares a nivel psicológico como ansiedad, depresión y sentimientos de frustración y/o desmotivación en los estudiantes que cumplen con la dualidad de roles.
Discusión y conclusiones
Los resultados del estudio permiten identificar tres puntos centrales de discusión. El primero es que los estudiantes evidencian que las redes de apoyo son fundamentales para poder sobrellevar las actividades de crianza, académicas y personales a las que se enfrentan cotidianamente, enfatizando el apoyo de la familia, la pareja y el jardín infantil. Esto es coherente con los resultados de investigación de Álvarez Moral, Guerra Maldonado, Tapia Sepúlveda y Varas González (2020), quienes sostienen que el principal apoyo que reciben los estudiantes es por parte de la familia, la pareja e instituciones de cuidado como el jardín infantil y la sala cuna, lo que facilita el desarrollo y el cumplimiento de sus actividades académicas y personales. En el caso de la región de La Araucanía, esto plantea la urgencia de visibilizar la problemática de los estudiantes que cumplen dualidad de roles, con el objetivo de lograr un mayor apoyo por parte de las instituciones de educación superior en el proceso de formación profesional y disminuir la deserción académica y mejorar la calidad de vida. Asimismo, es urgente visibilizar cómo las desigualdades sociales y estructurales terminan repercutiendo en la formación de capital humano avanzado; en ocasiones, los estudiantes deben enfrentar procesos traumáticos en su formación profesional, “como un mal necesario”, para salir adelante en tanto lo ven como posibilidad de asegurar un mejor devenir económico para sus hijos. Estos aspectos se contradicen con la educación, en tanto debería concebirse como una opción de transformación social y horizonte para las nuevas generaciones, que asegure una trayectoria educativa sustentada en el bienestar común.
Por ello, es necesario promover políticas públicas que apoyen y protejan a los estudiantes que son madre o padre en la universidad puesto que no se han tratado integralmente, a nivel gubernamental solo existe el convenio con la Junta Nacional de Jardines Infantiles, que faculta a las universidades a implementar estos espacios de manera voluntaria para apoyar la labor de cuidado de los estudiantes (Valencia-Gálvez, Hernández-Arencibia, Andrade-Guzmán y Flores-Fuentes, 2022). No obstante, las instituciones de educación superior optan por otro tipo de lineamientos o estrategias para apoyar al estudiante que es madre o padre como la rebaja de asistencia, el fuero maternal y el acompañamiento psicológico.
Como segundo punto de discusión, los estudiantes señalan dificultades al momento de compatibilizar los roles y gestionar el tiempo para las diferentes actividades que desarrollan, ya sean académicas, personales o de crianza, lo cual se asocia a la falta de herramientas o estrategias para organizarse diariamente y, por ende, existe un impacto desfavorable en su rendimiento académico, reflejado en las notas obtenidas. Asimismo, se constata que existe una percepción subjetiva predominantemente negativa del estudiante en cuanto a su desempeño y la reprobación de ramos, que provoca un atraso en el avance curricular.
Lo anterior, es coherente con los resultados de investigación de Dayne, Jung y Roudi (2023), quienes sostienen que los estudiantes presentan complicaciones para compatibilizar los roles y gestionar el tiempo de las distintas actividades, por lo que es necesario que las instituciones de educación superior implementen estrategias para gestionar el tiempo. Por otro lado, en cuanto al efecto en el rendimiento académico, esto es coherente con el trabajo de Neumann-Collyer et al. (2022), en Chile, quienes señalan que la dualidad de roles incide de manera negativa en el desempeño del estudiante debido a la presión de cumplir de manera óptima con ambos roles.
En efecto, los resultados de investigación permiten constatar que a mayor apoyo percibido, mejoran las formas y herramientas para afrontar esta dualidad. Esto plantea el desafío de incluir en las instituciones de educación superior estrategias de acompañamiento que respondan a las necesidades observadas sobre la dificultad de gestionar el tiempo y el deficiente rendimiento académico. Así, algunas acciones que permitirían abordar estas problemáticas tienen relación con: a) la posibilidad de contar con un jardín infantil dentro de la universidad que permita mayor tranquilidad en el estudiante; b) la oportunidad de contar con asistencia libre y acompañamiento académico para monitorear el proceso de aprendizaje autónomo del estudiante; y c) la realización de talleres socioemocionales y conversatorios para compartir experiencias relacionadas a la dualidad de roles. De esta manera el estudiante podría sobrellevar de mejor manera sus responsabilidades de crianza y académicas y, por ende, tener un mayor desempeño y mejor calidad de vida. A nivel de política pública sería pertinente evaluar las condiciones y acciones de mejora que ofrezcan un apoyo psicosocial para quienes enfrentan estos desafíos de dualidad de roles, asumiendo la problemática como algo colectivo y social y no de manera individual.
El tercer punto de discusión alude al señalamiento de los estudiantes de que existe una evidente diferencia de género respecto de la responsabilidad parental, que se observa con el nivel de involucramiento y obligaciones en cuanto a la crianza por parte de las madres en comparación con la de los padres. Esto es coherente con los resultados de investigación a nivel internacional, por ejemplo, Lozano-Cabezas, Iglesias-Martínez y Alonso-Sanz (2016) señalan que el rol de la madre es notoriamente más visible y es quien presenta mayores dificultades para cumplir con sus responsabilidades académicas, principalmente la asistencia a clases y la realización de trabajos grupales, puesto que es quien dedica diariamente mayor tiempo a la crianza.
De tal manera, es posible observar que persiste una supremacía y asimetría en el rol que cumple la mujer respecto del hombre en actividades de cuidado, puesto que dedica mayor tiempo en el cuidado de los hijos, lo que hace aún más compleja la tarea de compatibilizar los roles de estudiante y crianza; además, son las madres quienes tienen mayores dificultades en su proceso de formación profesional y, por ende, quienes presentan mayor atraso académico (Valencia-Gálvez et al., 2022). Así, el rol más visible en esta dualidad es el de la mujer, puesto que presenta mayor cantidad de cambios en su vida, que se evidencian con la sobrecarga de actividades y responsabilidades en la crianza desde el periodo de gestación. Estos aspectos limitan su adecuado desarrollo en el ámbito profesional, asimismo continúa arraigando y reproduciendo las desigualdades sociales y educativas entre hombres y mujeres.
En conclusión, los resultados de investigación permiten sostener que los desafíos de los estudiantes de educación superior que cumplen con la dualidad de roles en La Araucanía se asocian principalmente a la gestión y organización del tiempo destinado a cumplir con sus distintas actividades: académicas, sociales, de crianza, personales, aspectos que son coherentes con la desigualdad social que afecta a la región, ubicada dentro de las tres más pobres y con menores niveles educativos en las pruebas estandarizadas a nivel nacional. De la misma manera, es posible sostener que es fundamental contar con redes de apoyo tanto familiares como externas (jardín infantil), las cuales contribuyen en el cuidado del hijo y permiten a estos estudiantes compatibilizar su doble rol, favoreciendo, en la medida de lo posible, una experiencia positiva tanto en las actividades académicas como parentales.
Respecto de la compatibilización de las diversas actividades de los estudiantes que cumplen con la dualidad de roles, se observan diversas problemáticas, como la sobrecarga generalizada y el abandono de actividades, la dificultad para asistir a clases y la carencia de vida social, lo que en algunos casos aumenta la deserción escolar y en otros es una aliciente de resiliencia para finalizar con éxito la formación profesional al considerar que es un sacrificio que se realiza para otorgar un mejor devenir a sus hijos.
Finalmente, es posible constatar que algunos de los efectos en el rendimiento académico y en la calidad de vida del estudiante que cumple la dualidad de roles son el atraso en el avance curricular en comparación con sus pares, por la sobrecarga de actividades, así como el impacto a nivel psicológico -que repercute en el físico- evidenciado con síntomas de ansiedad y/o depresión que dificultan significativamente la realización de las actividades académicas, de crianza y personales.
En ese sentido, es urgente visibilizar este fenómeno para crear conciencia en la comunidad universitaria, en la sociedad civil y en los actores de la política pública respecto de los desafíos que enfrentan estos estudiantes con dualidad de roles, lo que contribuiría en generar un ambiente grato e inclusivo, promoviendo su bienestar psicológico y mejorando su autoestima, autopercepción y/o motivación en el ámbito académico y en el desarrollo productivo. Asimismo, es necesario avanzar en políticas públicas que permitan al estudiante que es madre o padre en la educación superior tener una experiencia positiva que favorezca su proceso de aprendizaje y conciliación con la vida familiar.










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