Introducción
El árbol de ramón (Brosimum alicastrum Sw.) es una especie fundamental en los ecosistemas de selva de las dos costas mexicanas, no solo por su papel ecológico, sino también por su valor cultural y alimenticio para las comunidades mayas (Mapes & Basurto, 2016; Pennington & Sarukhan, 2005). Es una especie que proporciona nutrientes y sirve de alimento tanto para humanos como para animales de cría (Subiria-Cueto et al., 2019; Peters & Pardo-Tejeda, 1982). Se encuentra en las áreas traseras conocidas como traspatios o exteriores de las viviendas de las familias mayas, quienes tienen la costumbre de utilizar todas sus partes (hojas, tallo, semillas, fruto y látex) (Pennington & Sarukhan, 2005; Canto Ramírez, 2015; Pardo-Tejada & Sánchez-Muñoz, 1978). Existen diferentes estudios que abordan investigación referente al árbol de ramón en México, sobre los nichos climáticos donde se puede desarrollar la especie (Santillán Fernández et al., 2021a) y particularmente sobre aspectos de reproducción sexual y asexual de la especie (Santillán Fernández et al., 2021b), así como, el efecto de la corta frecuente del rebrote para la producción y calidad de hoja (Mendoza-Castillo et al., 2000).
La poda temprana es una práctica habitual en el manejo de árboles frutales y forestales (Mika et al., 1991; Basave Villalobos et al., 2014), pero su impacto en el crecimiento y la forma de Brosimum alicastrum Sw aún no se ha investigado a profundidad (Alvarado Ricalde, 2022). Dentro de las investigaciones realizadas en temas de poda temprana en fase de vivero, no se reportan estudios para esta especie. No obstante, en otras especies forestales tropicales se han realizado ensayos para mejorar la calidad de plantas de Caesalpinea coriaria (Jacq.) Willd (Basave Villalobos et al., 2021); mejorar la tasa de supervivencia y crecimiento en plantas de Nothofagus nervosa (Phil.) Dim. et Mil. establecidas en campo abierto (Donoso et al., 2009); mejorar la producción de biomasa y la forma de crecimiento en Jatropha curcas L. (Rajaona et al., 2011) y en especies forestales de coníferas se han realizado experimentos tratando de uniformizar la talla, mejorar la relación aérea/radical, la supervivencia y adaptación en campo (Nepamuceno Martínez et al., 1994).
El presente estudio tuvo como objetivo, determinar el efecto de la poda temprana en la etapa de vivero de plántulas de Brosimum alicastrum Sw., con un enfoque particular en la biomasa tanto de la parte aérea como de la raíz, así como en la producción temprana de rebrotes para proporcionar información relevante para su manejo y aprovechamiento sostenible. Bajo el supuesto que la aplicación de poda temprana en las plantas en fase de vivero no modifica las características dasométricas.
Materiales y métodos
Área de estudio
El estudio se realizó en el vivero del Instituto Tecnológico Superior de Venustiano Carranza (ITSVC), en Villa Lázaro Cárdenas, Venustiano Carranza, Puebla. Se ubica en 20° 47´ 20” latitud N y 97° 69´ 86” longitud O, a 361 msnm. El clima de la región es cálido húmedo según la clasificación de Köppen, presenta una temperatura media anual que varía entre 18° y 22 °C. con lluvias en verano (García, 2004), el germoplasma se colectó en el ejido Noh Bec, Quintana Roo, con características climáticas similares.
Tratamientos, diseño de muestreo y registro de datos
Se realizó siembra directa en bolsas de polietileno de 15 cm de alto x 25 cm de largo, con sustrato de composición: agrolita (30%), vermiculita (30%) y suelo (40%). Se seleccionaron 172 individuos de cuatro meses de edad, separados de forma aleatoria en dos grupos de 86 individuos (n), a los que se aplicó como tratamiento: poda de tallo principal, considerando el corte por debajo de tres hojas a partir del ápice a la base, misma que corresponde al área no lignificada de la planta, en general a los 30 cm de la base a la punta, con el que se pretende producir un rebrote obligado. Para el resto de los individuos que se tomaron como grupo de control no se aplicó poda y se evaluó su desarrollo de forma normal bajo condiciones de vivero.
A los dos meses del corte apical, se registraron las medidas de altura total de la planta (AT, cm), altura del rebrote (ATR, cm) estimado a partir de la base del pilón hasta la altura de la bifurcación, y el largo de la rama del rebrote (LR, cm) (Figura 1).
Se seleccionaron de forma aleatoria 10 individuos de cada tratamiento, se separaron por componentes de la planta: raíz, tallo y hoja, se deshidrataron en un horno a 70º C, hasta lograr un peso constante (gr, 0.000), durante 60 horas (Gyenge et al., 2009; Rueda-Sánchez et al., 2014), se tomó el peso seco, utilizando una báscula analítica.
Se estimó la relación de la biomasa seca aérea (tallo y hoja) y biomasa seca subterránea (raíz) (Muñoz Flores et al., 2015; Rueda-Sánchez et al., 2014), con base en la fórmula siguiente:
Donde:
RBS A/S: Relación de la biomasa seca aérea y subterránea,
BSA: Biomasa seca aérea (gr),
BSS: Biomasa seca subterránea (gr)
Análisis de la información
Se evaluaron las variables de altura total de la planta, altura de aparición del rebrote, longitud del rebrote, y biomasa seca (BS), en esta última, tanto de la parte aérea como de la parte subterránea. Para verificar la normalidad de estos datos, se aplicó la prueba de Kolmogórov-Smirnov (Field et al., 2012) y se aplicó la prueba de t de Student para poblaciones independientes con el objetivo de comparar los grupos de estudio bajo un nivel de confianza del 95%, y evaluar las diferencias entre las muestras (Sáenz et al., 2010; Villalón-Mendoza, 2016), usando el programa RSTUDIO. Se llevó a cabo una prueba de Chi cuadrada para analizar la variable categórica 'presencia de rebrote' para determinar si existe una relación independiente entre el rebrote y el tratamiento aplicado (Dawson-Saunders & Trapp, 1993; López Martell et al., 2018).
Resultados
Altura total
De acuerdo con la prueba t de Student no se muestran diferencias estadísticas (p>0.05), en la altura total de los tratamientos de poda temprana (Figura 2).
Relación de la biomasa aérea y subterránea
La biomasa seca promedio fue menor en los individuos con poda, tanto para las hojas, como para la raíz, y son muy similares en los valores para tallo, pero, no muestran diferencias significativas (p>0.05). La BS de la raíz es muy similar a los valores promedios de la BS de la hoja, no existen diferencias entre las partes de la especie con o sin poda (p>0.05) (Figura 3).
La relación de la BS aérea y subterránea se expresa mejor en los individuos sin poda, dado de que su valor es ligeramente menor en comparación a los individuos con poda, sin diferencias significativas (p>0.05) (Figura 4).
Presencia de rebrote altura y elongación
La presencia de rebrotes, fue estadísticamente semejante, para los tratamientos aplicados de poda temprana, la producción de rebrotes es independiente del tratamiento aplicado para la formación de brotes (X2= 2.1627, p=0.1414). Un tercio de los individuos de B. alicastrum mostraron rebrotes, sin importar la condición o tratamiento. De los individuos podados, 36.5% registraron entre 2 y 3 rebrotes por planta. Los individuos podados con solo un rebrote se considera que recuperaron su eje principal y que no reaccionaron al tratamiento (Figura 5).
La altura del primer rebrote fue similar entre ambos tratamientos (p>0.05), los individuos sin poda presentaron una altura de rebrote a 32.0 cm y los individuos con poda se presentó el rebrote obligado a los 30.0 cm, esto sugiere que la especie rebrota de manera natural a esa altura o tiempo y se puede considerar realizar la poda un poco de tiempo después de los 4 meses. A diferencia de la altura al primer rebrote, el largo del primer rebrote fue significativa (p˂0.05), por lo que los individuos con poda alcanzaron mayor elongación (19.01 cm) que los individuos sin poda (11.73 cm).
El segundo rebrote de los individuos con poda se reporta a los 24.2 cm de altura, con una longitud promedio de 13.5 cm. En los individuos sin poda, la segunda aparición de brotes ocurre hasta los 33.1 cm y el largo de los rebrotes fue de 9.7 cm. Al comparar el segundo rebrote, se presenta diferencia significativa (p<0.05) para las dos variables.
Discusión
La altura de los individuos de B. alicastrum es muy cercana a lo que reportan individuos de un año de edad producidos en vivero con fines de establecimiento (Hernández-González et al., 2015) y un poco mayor a lo que menciona Peters (1989) y Rueda-Sánchez et al. (2014). La poda tradicional en B. alicastrum ralentiza el crecimiento al reducir su capacidad fotosintética y aumenta el riesgo de infestaciones de plagas y enfermedades, también provoca daños mecánicos y deformaciones a la forma y arquitectura de la copa (Alvarado Ricalde, 2022). Sin embargo, la poda temprana, no muestra efectos en las características dasométricas de los individuos, por lo que no se sugiere como actividad cultural en plantas jóvenes en fase de vivero (Basave Villalobos et al., 2014), aun cuando el propósito de la poda temprana sea comenzar a modificar la estructura inicial de los individuos con propósitos de cosecha de follaje.
En la producción de plantas forestales en viveros, se ha propuesto que la poda aérea o de tallo tiene potencial como práctica cultural, para mejorar la calidad de la planta para obras de reforestación (Duryea, 1984; Duryea, 1990); no se sugiere para las plantas de B. alicastrum de cinco meses ya que no respondieron de manera adecuada a los propósitos de modificar la estructura arquitectónica de la especie, su aplicación llega a ser efectiva como práctica cultural en individuos de mayor edad (Hernández-González et al., 2015). La divergencia entre lo obtenido en B. alicastrum sugiere un efecto diferencial de la poda entre especies, el cual se atribuye a los distintos patrones de crecimiento y ramificación que son controlados por mecanismos de dominancia y control apical (Taiz & Zeiger, 2006), pero si mostraron una recuperación sustancial del peso seco (Alcalá et al., 2001; Basave Villalobos et al., 2021). La respuesta efectiva esperada se refleja con la poda de individuos adultos que, al modificar su estructura, son capaces de generar un aumento notable de biomasa aérea.
Rueda-Sánchez et al. (2014) presentan valores semejantes de la relación BSA/BSS (2.3), en individuos de B. alicastrum de tres meses de edad, por lo que recomiendan alargar su estadía en el vivero unos meses más para mejorar esta condición.
Conclusiones
La prueba de poda temprana no mostró diferencia estadística en la altura total, ni en los valores de biomasa de los componentes de la planta. La poda temprana no mejora la calidad de planta, ni influye en la mejora de sus características dasométricas cuando tiene seis meses en vivero, pero confirma la buena respuesta en la recuperación de biomasa aérea y lignificación temprana del tallo.
La presencia de rebrotes no se vio afectada por los tratamientos de poda, ya que es independiente del tratamiento aplicado. La fuerte dominancia apical se evidenció en el crecimiento vigoroso del meristemo apical, lo cual permitió que la mayoría de los individuos podados recuperaran su eje principal, generando así únicamente un rebrote.










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