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Problemas del desarrollo

versión impresa ISSN 0301-7036

Prob. Des vol.56 no.223 Ciudad de México oct./dic. 2025  Epub 10-Abr-2026

https://doi.org/10.22201/iiec.20078951e.2025.223.70352 

Artículos

Movilidad educativa intergeneracional en Nuevo León: análisis de emparejamiento selectivo

Juan Francisco Suárez-Martínez1 

R. Berenice Sánchez Hernández1 

1 Universidad de Monterrey, México. Correos electrónicos: juan.suarez@udem.edu y reyna.sanchez@udem.edu, respectivamente.


Resumen

En este estudio se estima un modelo logit ordenado para examinar la in fluencia del emparejamiento educativo selectivo de los padres en el logro educativo de sus hijos en el estado de Nuevo León, México. Los resultados obtenidos evidencian que cuando la madre cuenta con mayor escolaridad que el padre, los hijos tienen entre 12 y 15 pp más de probabilidad de alcanzar estudios profesionales, en comparación a los padres con primaria o sin estudios. En los casos en los que el padre tiene mayor escolaridad, la probabilidad es entre 5.6 y 10.5 pp mayor contrastando con el mismo grupo. Estos hallazgos muestran la necesidad de políticas focalizadas en hogares con bajo capital educativo para equiparar las oportunidades y fomentar la movilidad social.

Palabras clave: emparejamiento selectivo; movilidad educativa; movilidad social; capital humano; transmisión intergeneracional

Clasificación JEL: I21; I24; C35

Abstract

This study uses an ordered logit model to examine how the educational assortative mating of parents influences the academic achievement of their children in the state of Nuevo León, Mexico. The results show that, compared to parents with only a primary education or no education, children whose mother has a higher level of education than their father are between 12 and 15 percentage points more likely to attain a professional degree. When the father has a higher level of education, the probability increases by between 5.6 and 10.5 percentage points compared to the same group. These findings highlight the need for policies that focus on households with low educational capital in order to equalize opportunities and promote social mobility.

Keywords: mating; educational mobility; social mobility; human capital; intergenerational transmission

1. Introducción

La movilidad social implica cambios en la posición socioeconómica de las personas, relacionados con la educación, el empleo, o bien los ingresos (Grajales y Monroy-Gómez-Franco, 2018). La movilidad en términos educativos es un buen predictor del bienestar individual y de los ingresos en las sociedades modernas (Assaad et al., 2019; Cabrera, 2016; Psacharopoulos y Patrinos, 2018). Por ejemplo, en América Latina, la movilidad es mayor en países con más inversión en educación (Behrman et al., 2001).

Los hijos de hogares con padres de baja escolaridad enfrentan mayores obstáculos para continuar sus estudios (Assaad et al., 2019; Székely, 2015), mientras que a mayor escolaridad se reduce la deserción y se favorece el ingreso a la universidad (Alcaraz, 2020; Cabrera, 2016). La transmisión del capital educativo puede variar por género, siendo en su mayoría hombres quienes impactan en el logro educativo de los hijos, aunque no existe un consenso al respecto (Corti y Scherer, 2022; Erát, 2021; Skopek y Leopold, 2020).

La literatura especializada por lo general analiza esta transmisión considerando la educación del padre con mayor nivel educativo (Erikson, 1984). La correlación educativa parental se analiza desde el enfoque de emparejamiento selectivo, diferenciando entre homogamia (educación similar) y heterogamia (educación diferente), incluyendo la hipergamia e hipogamia, según quién tenga mayor escolaridad, siendo hipergamia si el padre presenta mayor escolaridad, o hipogamia si es la madre (Esteve y McCaa, 2007; Huo y Chen, 2022). Este enfoque profundiza la combinación educativa de ambos padres en la movilidad social de sus hijos (Alcaraz, 2020; Mare, 1996; Schneebaum et al., 2015; Torche, 2010).

El emparejamiento selectivo responde a diversos cuestionamientos sobre la movilidad intergeneracional o intrageneracional, y desde la perspectiva económica la selección de pareja no es aleatoria y responde a factores como nivel educativo, etnia, religión ocupación o clase social, lo que influye directamente en el capital humano disponible en el hogar (Huo y Chen, 2022; Edwards y Roff, 2016).

La movilidad educativa intergeneracional explica la reproducción de la desigualdad, y cómo las desventajas estructurales limitan el desarrollo del capital humano, restringen las oportunidades y fortalecen ciclos de pobreza (De Hoyos et al., 2010). En las últimas décadas, en México la movilidad educativa fue limitada y de corto alcance para los estratos bajos (CEEY, 2019), aunque en primaria y secundaria se registraron avances, todavía persisten brechas a nivel medio-superior y superior, pues el 5% de jóvenes con padres sin estudios logran la universidad, frente al 64% con padres en educación superior (Fernández y Martínez, 2024).

El gasto educativo en México respecto al Producto Interno Bruto (PIB) está por debajo de las recomendaciones internacionales, pese a su importancia para reducir desigualdades y potenciar el desarrollo temprano (Llanos y Beltrán, 2023). La primera infancia no es priorizada en las políticas educativas (Blanco, 2024), ignorando sus beneficios en el rendimiento académico, productividad, desarrollo de habilidades y reducción de desigualdades (BID, 2019; Heckman, 2008), además, su gasto ha sido sólo 0.03% del PIB desde 2018. (Llanos y Beltrán, 2023).

Así, la movilidad educativa en México es limitada y desigual, por la evidencia de oportunidades educativas no equitativas y dado que las desigualdades económicas mantienen su incidencia en el acceso y la continuidad educativa. Jóvenes y niños son la fuerza laboral del mañana, por lo que focalizar políticas en los más vulnerables es sustancial para lograr igualdad de oportunidades (Blanco, 2021 y 2024), y evitar reincidir en la trampa de pobreza y mitigar la persistencia intergeneracional de desigualdad.

En América Latina, la movilidad educativa intergeneracional aumentó en estratos bajos, aunque permanece estancada en niveles altos (Azevedo y Bouillon, 2011). En México, la investigación sobre emparejamiento selectivo educativo y movilidad en los hijos es limitada, y en contraste con la región se evidencia movilidad educativa en la homogamia (Muñoz, 2024), y una disminución de la hipergamia (Esteve y McCaa, 2007).

En este contexto, el estado de Nuevo León representa un caso de particular interés. A pesar de su alto nivel escolar, persisten brechas educativas por nivel socioeconómico del hogar (Solís, 2022), que se agravan con experiencias adversas como el trabajo infantil o la maternidad adolescente. Se ha documentado que la movilidad educativa intergeneracional en la entidad sigue estando condicionada por el origen social (Solís, 2022). Además, la zona metropolitana de Monterrey ha sido históricamente un espacio de atracción migratoria y expansión educativa, pero también concentra desigualdades territoriales y brechas persistentes en el acceso a la educación superior (Solís et al., 2007). Esta situación entre alta escolaridad y barreras estructurales internas, convierte a Nuevo León en una región interesante para analizar cómo el emparejamiento educativo de los padres influye en las oportunidades educativas de sus hijos.

El presente estudio analiza el logro educativo alcanzado por los hijos con un enfoque de emparejamiento selectivo, utilizando datos de la Encuesta ESRU de Movilidad Social en Nuevo León 2021 (CEEY, 2022). La contribución empírica muestra los efectos de combinar la educación de ambos padres, en lugar de analizar su contribución aislada mediante modelos predictivos. El interés principal radica en observar si la homogamia en educación básica sigue siendo predominante en la entidad, y en qué medida estas estructuras familiares limitan la movilidad educativa. Asimismo, se examina si la hipogamia y la hipergamia están asociadas con una mayor probabilidad de que los hijos alcancen niveles educativos superiores. Esta aproximación permite identificar patrones diferenciales de transmisión del capital humano en función de la estructura educativa del hogar.

Para evaluar estas hipótesis, se empleó un modelo logit ordenado con la variable explicativa de emparejamiento educativo. Los resultados indican que, frente a hijos de padres con escolaridad básica, aquellos con al menos un padre con educación media superior o superior tienen mayor probabilidad de alcanzar estudios profesionales, especialmente si la madre tiene mayor escolaridad. Adicionalmente, condiciones como el trabajo infantil o la maternidad adolescente afectan negativamente el logro educativo.

El artículo se estructuró de la manera siguiente: en la segunda sección se presenta la revisión de literatura; mientras que la tercera sección presenta los datos y la metodología; la cuarta sección muestra los resultados; y finalmente en la quinta sección se presenta la discusión de las conclusiones.

2. Revisión de literatura

La movilidad social muestra cómo las variables socioeconómicas de una persona cambian con respecto a sus padres o a lo largo de su vida (Maralani, 2023). La movilidad intergeneracional representa el cambio observable del individuo con respecto a su origen específico, mientras que la intrageneracional refleja los cambios a lo largo su la vida (Vélez et al., 2012).

Distintos trabajos indican que las diferencias en el logro educativo entre padres e hijos pueden estar asociadas a factores como la ocupación, el tamaño de la familia, el estatus social, la riqueza heredada y, recientemente, al emparejamiento educativo (Ermisch et al., 2006; Mare, 2000). De esta forma, la movilidad se analiza como un reflejo de las condiciones estructurales que enfrenta cada grupo social para acceder a mejores oportunidades (Torche, 2010).

La mayoría de los estudios sobre efectos intergeneracionales utilizan datos longitudinales, en su mayoría con modelos de dos generaciones, aunque algunos incorporan a los abuelos para detectar efectos que no aparecen en el primer salto generacional (Ferrie et al., 2021; Mare, 1996; Mare y Song, 2023). En el análisis de movilidad social, las variables más utilizadas son: ingreso, educación, ocupación y riqueza, aunque también existe literatura que incluye la movilidad percibida o subjetiva (Vélez et al., 2012).

La educación es un factor clave para promover la movilidad social, pero el acceso no es igual para todos, y depende de las condiciones del hogar. Las familias con menos recursos enfrentan mayores restricciones para invertir en educación, lo que puede llevar a que permanezcan en situaciones de pobreza (Barham et al., 1995; Berti, 2001; De Hoyos et al., 2010). Por ello, las trampas de pobreza se explican por la baja acumulación de capital humano desde la infancia.

Aunque la literatura se enfoca en los retornos individuales a la educación (Card, 1999), también se analiza cómo la escolaridad de los padres afecta la trayectoria educativa de sus hijos (Mare, 1996; Torche, 2010). Bajo el principio de dominancia, generalmente los estudios usan el nivel educativo del progenitor con mayor escolaridad (Erikson, 1984), algunos separan la influencia del padre o la madre y consideran el sexo del hijo (Alcaraz, 2020; Schneebaum et al., 2015). La movilidad social intergeneracional educativa ocurre cuando los hijos alcanzan niveles educativos superiores a los de sus padres (Maralani, 2023).

El aumento en la educación de las mujeres ha transformado generaciones, impacta en la natalidad, en el número de hijos, la salud de los hijos, la edad de la maternidad, los ingresos del hogar, el capital humano y la educación de los hijos (Becker y Lewis, 1973; Currie y Moretti, 2003; Maralani, 2023; Mare y Maralani, 2006). La fórmula tradicional de Becker y Tomes (1979) enfrenta un desafío por la participación laboral femenina, la expansión educativa y la reducción de las diferencias de género en materia educativa.

Debido a lo anterior, cobra relevancia el concepto de emparejamiento selectivo en educación. Éste se define como homogamia si los padres tienen niveles similares, hipergamia si el padre presenta mayor escolaridad, o hipogamia si es la madre. Si bien factores como el origen étnico, la identidad cultural o ubicación también influyen en la formación de parejas (McPherson et al., 2001; Robles, 2024), es relevante estudiarlos en la transmisión de capital humano a los hijos (Kremer, 1997; Mare, 2000; Schwartz, 2010).

El emparejamiento educativo no es aleatorio. Las parejas suelen contar con características similares, siendo la educación una de las más estables (Huo y Chen, 2022). En varios contextos, se observa que las mujeres con mayor escolaridad suelen emparejarse con hombres igual o más instruidos (Currie y Moretti, 2003). Estas dinámicas influyen en las oportunidades que se transmiten a los hijos y pueden reforzar o debilitar los patrones de desigualdad social (Davia y Legazpe, 2017; Fernández et al., 2005).

En la literatura consultada también se estima que las parejas con homogamia en niveles bajos de escolaridad tienden a reproducir condiciones limitadas de capital humano, mientras que aquellas con al menos uno de los padres con educación media o superior pueden generar un entorno más favorable para el desarrollo educativo de los hijos (Corti y Scherer, 2022; Erát, 2021; Esteve et al., 2016). En contextos con mayor escolaridad femenina, la hipogamia también puede abrir oportunidades de movilidad.

En países desarrollados, la homogamia es mayor en niveles de escolaridad altos, mientras que en América Latina predomina en niveles bajos, limitando la movilidad social (De Hauw et al., 2017; Esteve et al., 2016). Si bien ha mejorado la movilidad educativa en familias con poca escolaridad (Azevedo y Bouillon, 2011), las políticas públicas no siempre reducen las desigualdades, que a menudo se mantienen o refuerzan por segmentaciones laborales o exclusiones sociales (Muñoz, 2024; Neidhöfer et al., 2018 y 2021). Güell et al. (2015) encuentran que una alta correlación educativa de los padres reduce la movilidad social, aunque la homogamia muestra movilidad intergeneracional en América Latina.

En México, los estudios sobre emparejamiento selectivo se enfocan en las características de las parejas, sin vincular con los logros educativos de los hijos (Mier y Terán, 2009; Quilodrán y Sosa, 2004 y 2011). La probabilidad de movilidad educativa positiva en comparación con otras naciones de América Latina es del 60%, tras países como Chile, Uruguay, Costa Rica y Jamaica (Muñoz, 2024). En México, se registra mayor homogamia y menor hipergamia educativa, por la inserción escolar de la mujer y mayor permanencia de ellas en la educación (Esteve y McCaa, 2007).

De acuerdo con Moreno (2017) y Muñoz (2024), la movilidad educativa es mayor en el norte del país, así como en la Ciudad de México, mientras que el centro y sur de la República presentan menor movilidad. A falta de estudios nacionales o regionales de emparejamiento selectivo en conjunto con movilidad intergeneracional educativa en los hijos, la literatura proporciona una perspectiva parcial, o estudia el origen del emparejamiento, o bien los logros educativos de los hijos para el principio de dominancia.

Solís et al. (2007) analizan, en el estado de Nuevo León, la variación del emparejamiento selectivo en función de la educación y la migración de la pareja, desde la perspectiva de la movilidad, sin considerar sus efectos en la educación de los hijos. A mediados del siglo XX, la homogamia educativa en Monterrey pasó de estar mayormente en los niveles más bajos educativos, a una gran proporción en el nivel de educación secundaria. La migración y el incremento de oportunidades laborales generó emparejamiento entre individuos con distintos niveles educativos.

Por otro lado, Solís (2022) evidencia que, tras controlar por nivel socioeconómico, en Nuevo León los hijos alcanzan niveles de mayor educación que sus padres. Sin embargo, este incremento intergeneracional contrasta porque aproximadamente dos terceras partes de los hijos no logran acceder a la educación superior, lo que muestra limitaciones en la movilidad educativa de la región.

El presente análisis aporta, mediante la integración de las ideas de Solís et al. (2007) y Solís (2022), un enfoque en conjunto. Sin embargo, los autores destacan particularmente que el incremento en la homogamia no responde únicamente a causas educativas, sino puede también verse involucrado el aislamiento espacial y segregación social que genera la falta de servicios públicos y la falta de vivienda (Pozas, 1990; Solís et al., 2007; Solís, 2022).

La movilidad educativa intergeneracional es un fenómeno que puede ayudar a comprender los mecanismos de reproducción de la desigualdad en contextos como el mexicano. Dado que el logro educativo de los hijos está influenciado por el nivel educativo de los padres, persisten desventajas estructurales que limitan el desarrollo del capital humano, restringen la igualdad de oportunidades y fortalecen ciclos de pobreza (De Hoyos et al., 2010). Estudiar estos patrones es importante para diseñar políticas que permitan romper con dicha transmisión intergeneracional de la desigualdad (Barham et al., 1995; Berti, 2001).

3. Datos y metodología

Para este estudio se utiliza la base de datos de la Encuesta ESRU de Movilidad Social en Nuevo León 2021, referida en el documento como ESRU-EMOVI Nuevo León 2021 (CEEY, 2022). La encuesta se aplicó en 2021 y es representativa para hombres y mujeres entre 25 y 64 años en la región, incluyendo la zona metropolitana, periferia y otras áreas. Recopila datos sobre educación del entrevistado y de sus padres, permitiendo analizar la movilidad educativa intergeneracional. Además, contiene información acerca de las características sociodemográficas del hogar actual y en el que vivían los entrevistados a sus 14 años.

La muestra original de la ESRU-EMOVI Nuevo León 2021 incluye a 3 767 individuos. Para este estudio, se usó una submuestra de 2 668 incluyendo datos sobre el nivel educativo de ambos padres, necesarios para crear las categorías de emparejamiento educativo. La reducción no implica en sí misma una menor representatividad, sin embargo, al tratarse de una selección condicionada por la disponibilidad de información, existe la posibilidad de que la submuestra difiera de la muestra original en ciertos aspectos, se asume que la submuestra conserva -al menos en términos generales- las características demográficas y educativas de la población objetivo. Aunque no se puede evaluar formalmente el sesgo de no respuesta, los resultados deben interpretarse con cautela.

Descripción de variables

La variable dependiente utilizada es el logro educativo del entrevistado, que se mide en cuatro niveles: primaria o sin estudios, secundaria, preparatoria y profesional. Para los tres niveles más altos se toman en cuenta grados completos de estudio. El emparejamiento selectivo indica que la educación de los padres está altamente correlacionada (Assaad et al., 2019). Por lo que, en este trabajo se emplea este enfoque para categorizar la educación de los padres en conjunto.

Basados en los términos de homogamia, hipergamia e hipogamia es que se cuenta con siete categorías: 1) homogamia primaria (ambos cuentan con primaria o sin estudios); 2) homogamia secundaria (ambos cuentan con estudios de secundaria); 3) homogamia preparatoria/profesional (ambos cuentan con preparatoria o estudios profesionales); 4) hipogamia secundaria (madre cuenta con secundaria y padre con primaria o sin estudios); 5) hipogamia preparatoria/profesional (madre cuenta con preparatoria o estudios profesionales y padre con una escolaridad menor); 6) hipergamia secundaria (padre cuenta con secundaria y madre con primaria o sin estudios); y 7) hipergamia preparatoria/profesional (padre cuenta con preparatoria o estudios profesionales y madre con una escolaridad menor).

Además, se añaden características demográficas y situaciones que vivieron las personas que influyen en la educación alcanzada como variables de control. Dos grandes desafíos que puede tener un adolescente y que pueden influir en el logro educativo son el tener un hijo o participar en trabajo infantil; por ejemplo, tener un hijo en la adolescencia influye negativamente en el logro educativo (Binstock y Näslund-Hadley, 2013). En torno al trabajo infantil se encontró que influye negativamente en la educación de los individuos (Delprato y Akyeampong, 2019; Edmonds, 2007; Lee et al., 2021).

Si bien la ESRU-EMOVI Nuevo León 2021 no fue diseñada para identificar el trabajo infantil, se creó un proxy que indique a qué edad tuvo su primer empleo. En este artículo se considera que una persona participó en trabajo infantil si su primer empleo fue antes de los 14 años,1 o bien si su primer empleo fue entre los 14 y 17 años sin contar con seguro médico.2 Adicionalmente, se incorporó una variable dicotómica que toma el valor de 1 si el encuestado tuvo a su primer hijo durante la adolescencia.

Woodruff y Binder (1999) mencionan que el número de hermanos influye en la educación alcanzada, pues a mayor número de hermanos, menor serán los recursos para cada hijo. Por este motivo, se agrega el número de hermanos como variable explicativa. Además, se integran cuatro categorías de grupos de edad, por posibles diferencias entre las distintas generaciones que no se incluyen en el análisis.

Solís (2022) indica que hay mayor acceso a la educación en los municipios de la zona metropolitana de Monterrey, y es menor en el resto de la entidad, por ello se agregan efectos fijos por zona. Debido a que existe una fuerte relación entre el nivel socioeconómico de la familia de origen y el logro educativo, se incorporan los recursos del hogar en quintiles por nivel socioeconómico cuando el encuestado tenía 14 años, lo que permite una aproximación indirecta de riqueza.3

Análisis descriptivo

En la Tabla 1 se observa que 44.1% de los entrevistados cuenta con secundaria como máximo nivel de estudios alcanzado, seguido por 27.4% de primaria o sin estudios, 20.2% de preparatoria y sólo un 8.3% con estudios profesionales. Esta distribución muestra que, si bien la mayoría de la muestra ha superado la educación básica, aún persisten barreras para acceder a la educación superior.

Tabla 1 Estadísticas descriptivas 

Variable Obs. Media Dev. Std. Mín. Máx.
Educación del entrevistado
Primaria 3 767 0.2737 0.4459 0 1
Secundaria 3 767 0.4412 0.4966 0 1
Preparatoria 3 767 0.2018 0.4014 0 1
Profesional 3 767 0.0834 0.2765 0 1
Emparejamiento padres
Homogamia primaria 3 398 0.6030 0.4893 0 1
Homogamia secundaria 3 398 0.1357 0.3425 0 1
Homogamia preparatoria/profesional 3 398 0.0415 0.1995 0 1
Hipogamia secundaria 3 398 0.0338 0.1809 0 1
Hipogamia preparatoria/profesional 3 398 0.0283 0.1657 0 1
Hipergamia secundaria 3 398 0.0745 0.2625 0 1
Hipergamia preparatoria/profesional 3 398 0.0833 0.2764 0 1
Género (hombre=1) 3 765 0.3798 0.4854 0 1
Primer hijo en adolescencia 3 517 0.2172 0.4124 0 1
Trabajo infantil 3 767 0.2036 0.4027 0 1
Número de hermanos 3 763 3.3484 2.5185 0 22
Grupos de edad
Edad 25 a 34 años 3 767 0.2787 0.4484 0 1
Edad 35 a 44 años 3 767 0.2763 0.4473 0 1
Edad 45 a 54 años 3 767 0.1784 0.3829 0 1
Edad mayor a 54 años 3 767 0.2665 0.4422 0 1
Madre ocupada 3 658 0.3562 0.4789 0 1
Recursos hogar de origen (quintiles)
1 3 239 0.2430 0.4289 0 1
2 3 239 0.2269 0.4189 0 1
3 3 239 0.2136 0.4099 0 1
4 3 239 0.1883 0.3910 0 1
5 3 239 0.1281 0.3343 0 1
Zona
Zona metropolitana 3 767 0.3109 0.4629 0 1
Periferia zm 3 767 0.3050 0.4605 0 1
Resto entidad 3 767 0.3841 0.4865 0 1

Fuente: elaboración propia con datos de la ESRU-EMOVI Nuevo León 2021 (CEEY, 2022).

Respecto al emparejamiento educativo de los padres, el 60.3% corresponde a homogamia en nivel de primaria o sin estudios, mientras que el 4.2% presenta homogamia en niveles de preparatoria/profesional. Los casos de hipogamia secundaria y preparatoria/profesional representan 3.4 y 2.8%, respectivamente; en tanto que los de hipergamia secundaria y profesional suman 7.4 y 8.3%. Esto confirma que la homogamia en niveles bajos continúa siendo el patrón dominante, con implicaciones relevantes para la reproducción de la desigualdad.

La Tabla 2 muestra el nivel educativo alcanzado por los hijos de acuerdo con el tipo de emparejamiento educativo de los padres. En hogares con homogamia primaria, el 8.9% de los hijos accede a educación profesional, frente al 59.3% en aquellos con homogamia en niveles medio-superiores. Este contraste sugiere una transmisión del capital educativo entre generaciones.

Tabla 2 Nivel educativo del entrevistado por tipo de emparejamiento educativo de los padres 

Escolaridad del entrevistado
Primaria Secundaria Preparatoria Profesional Total
Homogamia primaria 28.75 44.76 17.59 8.9 100
Homogamia secundaria 2.77 48.99 33.13 15.12 100
Homogamia preparatoria/profesional 0.25 7.33 33.11 59.32 100
Hipogamia secundaria 19.01 35.53 15.66 29.81 100
Hipogamia preparatoria/profesional 3.97 31.36 24.17 40.5 100
Hipergamia secundaria 4.75 50.31 29.34 15.59 100
Hipergamia preparatoria/profesional 1.53 29.2 25.57 43.7 100

Fuente: elaboración propia con datos de la ESRU-EMOVI Nuevo León 2021 (CEEY, 2022).

En los casos de hipogamia secundaria, 29.8% de los hijos alcanza estudios profesionales, mientras que en hipergamia secundaria 15.6%, lo que indica un posible efecto diferencial de la escolaridad materna. Para el emparejamiento en niveles más altos, las diferencias entre hipogamia (40.5%) e hipergamia (43.7%) son menores, lo que podría reflejar que en niveles educativos elevados la influencia depende menos de cuál padre tiene mayor escolaridad.

En tanto, la Tabla 3 desagrega el logro educativo por género y muestra diferencias interesantes. Para las mujeres, la mayor proporción de estudios profesionales (52.8%) se registra en hogares con homogamia en niveles preparatoria/profesional, mientras que para los hombres este porcentaje es aún mayor (70.2%). En ambos casos, la educación acumulada de los padres se asocia con mayores niveles alcanzados por los hijos, independientemente del sexo.

Tabla 3 Nivel educativo del entrevistado por tipo de emparejamiento educativo de los padres desagregado por género 

Emparejamiento padres Escolaridad del entrevistado
Primaria Secundaria Preparatoria Profesional Total
Mujeres
Homogamia primaria 28.97 46.73 14.85 9.44 100
Homogamia secundaria 4.48 44.74 26.34 24.43 100
Homogamia preparatoria/profesional 0.15 8.62 38.45 52.78 100
Hipogamia secundaria 14.24 45.7 21.11 18.95 100
Hipogamia preparatoria/profesional 6.3 42.75 26.32 24.63 100
Hipergamia secundaria 7.57 54.65 23.14 14.64 100
Hipergamia preparatoria/profesional 1.28 22.26 27.89 48.56 100
Hombres
Homogamia primaria 28.49 42.71 20.45 8.34 100
Homogamia secundaria 1.55 51.71 38.25 8.49 100
Homogamia preparatoria/profesional 0.41 5.16 24.2 70.23 100
Hipogamia secundaria 22.13 28.85 12.08 36.94 100
Hipogamia preparatoria/profesional 0 11.96 20.52 67.53 100
Hipergamia secundaria 0.87 44.35 37.88 16.91 100
Hipergamia preparatoria/profesional 1.77 35.82 23.34 39.06 100

Fuente: elaboración propia con datos de la ESRU-EMOVI Nuevo León 2021 (CEEY, 2022).

En homogamia secundaria, el 24.4% de las mujeres logra estudios profesionales, frente al 8.5% de los hombres. En hipogamia secundaria, las mujeres superan a los hombres en secundaria y preparatoria, pero los hombres presentan un salto más fuerte hacia el nivel profesional (36.9 frente al 18.9%). En hipogamia preparatoria/profesional, 67.5% de los hombres y 24.6% de las mujeres alcanzan nivel profesional. En hipergamia preparatoria/profesional, 48.5% de las mujeres y 39% de los hombres lo logran.

Finalmente, en hogares con homogamia en primaria, ambos géneros presentan resultados similares: alrededor del 29% permanece en ese nivel y sólo entre 8 y 9% logra estudios profesionales. Este patrón refuerza la idea de que el bajo capital educativo compartido por los padres representa una barrera estructural común que limita el logro educativo en los hijos, sin distinción de género.

Metodología

La variable dependiente de este estudio es el nivel educativo alcanzado por el entrevistado, clasificada en cuatro categorías ordenadas: 1) primaria o sin estudios, 2) secundaria, 3) preparatoria y 4) profesional. Dado su carácter ordinal, el modelo econométrico apropiado es el logit ordenado. Siguiendo a Cameron y Trivedi (2005), la probabilidad de observar el resultado i corresponde a la probabilidad de que la función lineal estimada, más el error aleatorio, esté dentro del rango de los puntos de corte estimados para el resultado:

Pr(yi=j)=Pr(kj-1<XiTβ+uikj) (1)

Donde u i está distribuida logísticamente. En este modelo se estima el vector de parámetros β, así como los puntos de corte k1, k2, ..., kJ-1 siendo J el número total de categorías ordenadas de la variable dependiente. Se define k0 = -ꝏ y kj = +ꝏ. Esta formulación representa una extensión directa del modelo logit binario a situaciones con variables ordinales (Cameron y Trivedi, 2005).

Este modelo parte de un supuesto de la proporcionalidad de los odds (parallel lines assumption), el cual establece que la relación entre cada variable explicativa y la probabilidad de estar en una categoría educativa mayor es constante a lo largo de las diferentes transiciones (Long y Freese, 2014). Para evaluar este supuesto, se aplicó la prueba de Wald4 donde la H0 cumple con el supuesto de proporcionalidad de los odds. El resultado de la prueba fue de X2 (24) = 23.07 con un valor p = 0.5159. Dado que no se rechaza la hipótesis nula, se justifica el uso del modelo logit ordenado en esta investigación.

Los efectos marginales del modelo logit ordenado representan el cambio en la probabilidad de que el individuo se ubique en una categoría específica de la variable dependiente, ante un cambio unitario en una variable explicativa, manteniendo constantes las demás variables. De manera formal, para una categoría general j del nivel educativo, el efecto marginal de una variable explicativa xr sobre la probabilidad de que el entrevistado se ubique en dicha categoría se expresa como:

Pr(yi=j)xir=βr[λ(kj-1-XiTβ)-λ(kj-XiTβ)] (2)

Donde λ(⋅) es la función de densidad logística. Esta metodología permite una interpretación directa del impacto de cada variable sobre la probabilidad de alcanzar un determinado nivel educativo (Cameron y Trivedi, 2005; Long y Freese, 2014).

En la siguiente sección se muestran y analizan los resultados de los efectos marginales estimados para este modelo evaluando en el punto medio de las covariables. Cabe señalar que el análisis de este estudio se basa en un diseño transversal, lo cual implica una limitación inherente en términos de inferencia causal. En este tipo de diseños, los datos se recogen en un solo punto en el tiempo, lo que impide establecer con certeza la dirección temporal entre las variables explicativas y el resultado observado.

Aunque el emparejamiento educativo de los padres antecede lógicamente al logro educativo de los hijos, el diseño transversal no permite verificar empíricamente dicha secuencia ni controlar completamente por factores no observados que podrían influir en ambas variables. En consecuencia, las estimaciones obtenidas reflejan asociaciones estadísticas y no deben interpretarse como efectos causales (Björklund y Salvanes, 2011).

Investigaciones futuras podrían beneficiarse del uso de métodos que permitan abordar estas limitaciones, como modelos jerárquicos multinivel que capturen efectos a nivel individual y familiar (Goldstein, 2011), o estrategias de emparejamiento por puntaje de propensión (propensity score matching) que comparen casos similares en sus características observables (Caliendo y Kopeinig, 2008). Asimismo, en contextos donde se disponga de datos longitudinales o de panel, sería deseable explorar modelos dinámicos que permitan analizar la evolución del logro educativo a lo largo del tiempo y controlar mejor los factores no observados que influyen en la movilidad intergeneracional (Wooldridge, 2010).

4. Resultados

En la Tabla 4 se presentan los efectos marginales de las variables explicativas a partir de la categoría de emparejamiento selectivo de los padres. Las categorías con características similares son homogamia primaria, homogamia con educación secundaria y homogamia con educación preparatoria/profesional. Y con características distintas (heterogamia), un conjunto de padres con hipogamia secundaria, hipogamia preparatoria/profesional, hipergamia secundaria e hipergamia preparatoria/profesional. En las estimaciones del modelo se deja en referencia la hipogamia primaria.

Tabla 4 Efectos marginales sobre el logro educativo alcanzado 

Primaria Secundaria Preparatoria Profesional
Educación padres Base ambos primaria o sin estudios
Hipogamia secundaria -0.137*** -0.192** 0.179*** 0.150**
[0.052] [0.076] [0.068] [0.060]
Hipogamia preparatoria/profes -0.110** -0.154** 0.144** 0.120**
[0.053] [0.076] [0.071] [0.059]
Hipergamia secundaria -0.051* -0.072* 0.067* 0.056*
[0.031] [0.042] [0.039] [0.033]
Hipergamia preparatoria/profes -0.096*** -0.135*** 0.126*** 0.105***
[0.034] [0.048] [0.045] [0.037]
Homogamia secundaria -0.073*** -0.103*** 0.096*** 0.080***
[0.024] [0.033] [0.032] [0.026]
Homogamia preparatoria/profes -0.132*** -0.185*** 0.172*** 0.145***
[0.041] [0.054] [0.052] [0.044]
Género (hombre=1) -0.0002 -0.0003 0.0002 0.0002
[0.017] [0.024] [0.023] [0.019]
Primer hijo en adolescencia 0.065*** 0.091*** -0.085*** -0.071***
[0.018] [0.028] [0.024] [0.022]
Trabajo infantil 0.039** 0.054** -0.051** -0.043**
[0.018] [0.027] [0.025] [0.020]
Número de hermanos 0.001 0.001 -0.001 -0.001
[0.005] [0.007] [0.006] [0.005]
Grupos de edad Base 25 a 34 años
Edad 35 a 44 años 0.037** 0.075** -0.053** -0.059**
[0.016] [0.033] [0.023] [0.027]
Edad 45 a 54 años 0.031 0.065 -0.044 -0.051
[0.021] [0.042] [0.031] [0.033]
Edad mayor a 54 años 0.167*** 0.136*** -0.172*** -0.131***
[0.038] [0.030] [0.030] [0.028]
Grupos de edad Base 25 a 34 años
Madre ocupada -0.039** -0.055** 0.051** 0.043**
[0.018] [0.027] [0.025] [0.020]
Recursos hogar origen
Zona
Observaciones 2 668
Log pseudolikelihood -2 877.58
Wald chi2 257.2
Pseudo R2 0.1542

Nota: errores estándar en corchetes. * p<.1; ** p<.05; *** p<.01.

Fuente: elaboración propia con datos de la ESRU-EMOVI Nuevo León 2021 (CEEY, 2022).

Analizando la probabilidad de que el individuo termine con educación primaria o sin estudios, se encuentra de manera general que, para cualquier combinación de educación entre los padres, la probabilidad de ubicarse en este nivel es menor en comparación con el grupo de referencia. Específicamente, si los dos padres cuentan con secundaria tienen una probabilidad de 7.3 puntos porcentuales (pp) menor de terminar con primaria o sin estudios en comparación con los hijos cuyos padres terminaron con primaria o sin estudios. Esta probabilidad aumenta en magnitud si los dos padres cuentan con preparatoria o profesional, ya que la probabilidad en este caso es de 13.2 pp menor.

Con respecto a los hijos con padres en heterogamia educativa, cuando la madre tiene mayor escolaridad que el padre, la magnitud de la diferencia respecto al grupo base es mayor. Por ejemplo, si la madre tiene secundaria y el padre cuenta con primaria o sin estudios, la probabilidad es de 13.7 pp menos en comparación con los entrevistados que sus padres cuentan con el nivel más bajo de escolaridad. En tanto cuando el padre cuenta con secundaria y la madre con menor escolaridad, la probabilidad es de 5.1 pp menos. Para el logro educativo de secundaria siguen una misma tendencia.

En el caso de alcanzar como máximo nivel educativo la preparatoria, todas las combinaciones de educación de los padres tienen un efecto marginal positivo frente al grupo base (homogamia primaria), con aumentos que van de 6.7 a 17.9 pp según el tipo de emparejamiento (véase Tabla 4).

Para el nivel profesional, cuando la madre tiene mayor escolaridad que el padre (hipogamia), la probabilidad de alcanzar este nivel aumenta en 15 pp si ella tiene secundaria, y en 12 pp si tiene preparatoria o profesional. En el caso de hipergamia (padre con mayor escolaridad), los efectos son de 5.6 pp y 10.5 pp, respectivamente. Si ambos padres tienen el mismo nivel educativo, la probabilidad aumenta en 8.0 pp cuando tienen secundaria y en 14.5 pp en homogamia preparatoria/profesional. Estos resultados sugieren que mientras mayor sea el nivel educativo de los padres, especialmente cuando ambos lo comparten, mayores son las probabilidades de que los hijos alcancen el nivel profesional.

Respecto a las variables de control, no se encontraron efectos significativos respecto al género ni al número de hermanos. Sin embargo, ciertas condiciones adversas muestran efectos negativos. Tener el primer hijo en la adolescencia reduce la probabilidad de alcanzar estudios profesionales en 7.1 pp, mientras que haber participado en trabajo infantil la reduce en 4.3 pp.

Se incluyeron controles por grupo de edad, madre ocupada durante la adolescencia y recursos del hogar de origen, así como efectos fijos por zona geográfica, a fin de controlar factores contextuales que podrían incidir en el logro educativo.

5. Discusión y conclusiones

Esta investigación contribuye a la literatura sobre movilidad social desde el análisis de la movilidad educativa intergeneracional. Aunque ampliamente estudiada, pocos trabajos han considerado la interacción entre los niveles educativos de ambos padres. Usualmente se toma como referencia al padre con mayor escolaridad o se analiza a cada progenitor por separado, suponiendo efectos independientes. No obstante, la combinación del capital educativo de ambos padres influye significativamente en los resultados de los hijos (Edwards y Roff, 2016). Por ello, este estudio emplea los conceptos de homogamia, hipergamia e hipogamia para clasificar el emparejamiento educativo.

El nivel educativo en el que ocurre el emparejamiento resulta clave para entender la movilidad intergeneracional, ya que el impacto varía dependiendo cuál de los padres tiene mayor escolaridad. Los resultados refuerzan la importancia de considerar el nivel educativo conjunto, evidenciando diferencias relevantes entre tipos de emparejamiento. Se encuentra un patrón consistente con la literatura sobre la transmisión del capital educativo (Maralani, 2023), identificando un efecto positivo del emparejamiento selectivo en la movilidad educativa en Nuevo León, como también lo sugiere Kremer (1997).

Los hijos cuyos padres tienen mayor nivel educativo, cuentan con una ventaja respecto a sus pares que cuentan con padres menos educados (Assaad et al., 2019). No obstante, al analizar los resultados en términos de hipogamia e hipergamia, estos difieren de los hallazgos de Corti y Scherer (2022). Aquí se encontró que la hipogamia, en cualquiera de sus niveles, ejerce una influencia de mayor magnitud en comparación con los grupos de hipergamia. En contraste, Corti y Scherer (2022) muestran que existe una recompensa asociada a la hipergamia.

Con base en el análisis descriptivo, el comportamiento de homogamia de Nuevo León se concentra en los niveles bajos de educación, lo que concuerda con los hallazgos de Esteve et al. (2016) para los países no desarrollados. Este resultado da soporte a la primera hipótesis fundamentada. Mientras que, en los niveles más altos de educación, la hipergamia tiene una mayor presencia, prevaleciendo emparejamientos donde el hombre cuenta con mayor nivel educativo que la mujer.

Lo importante a destacar de los hallazgos, independientemente del nivel educativo en conjunto de los padres, es la probabilidad de que el hijo se quede con nivel educativo nivel primaria o menor es negativa; es decir, que es cada vez menos probable que las nuevas generaciones registren niveles educativos bajos. En cuanto a la participación de la madre, y en concordancia con Maralani (2023) y con Mare y Maralani (2006), la hipogamia aumenta la probabilidad de un mayor logro educativo en los hijos en mayor medida que los efectos asociados a la hipergamia. Este resultado respalda la hipótesis dos en relación con la hipogamia, ya que indica una mayor movilidad intergeneracional educativa. Sin embargo, los datos sobre la hipergamia en Nuevo León no corroboran esta relación.

Los resultados de probabilidad en magnitud de logros educativos evidencian movilidad ascendente de corto alcance en los niveles educativos de secundaria, en el sentido de Solís (2022) y CEEY (2019). Es decir, es más probable que los hijos logren el nivel educativo inmediato superior de los padres, que el nivel educativo más alto. Por lo anterior, para disminuir la persistencia intergeneracional de desigualdades a la educación superior, se podría explorar una reorganización del presupuesto educativo, mejoras en la gestión educativa y fortalecer el magisterio docente (Solís, 2022).

Debido al estrecho vínculo de la educación con diversas políticas gubernamentales, se deberán contemplar sugerencias presupuestarias y de cambio en sistema educativo. Por ejemplo, un aumento de 2 pp del PIB en el presupuesto educativo a nivel nacional, que además sea menos desigual entre niveles educativos, mayor inversión e implementar sistemas de atención integral a la primera infancia, proyectos de atención de alerta temprana para la permanencia escolar, atención a carencias en infraestructura escolar, entre otras mejoras propias al sistema educativo mexicano (CEEY, 2024; Solís, 2022).

Ahora bien, si en los resultados se observa un aliciente positivo de la inserción de la mujer en los logros educativos de los hijos, el enfoque no debe desviarse a una política focalizada en género, sino en cómo fortalecer el futuro del capital humano de la entidad para mitigar las trampas de pobreza (Barham et al., 1995; Berti, 2001; De Hoyos et al., 2010). Para esto, se refuerza que el enfoque en la primera infancia es primordial, ya que es cuando surgen las primeras desigualdades en el aprendizaje (Heckman, 2008). Además, es fundamental apoyar a liberar a las mujeres de las tareas del cuidado, replanteando el programa de estancias infantiles sobre el programa de transferencias directas (Solís, 2022).

También, se sugiere poner especial atención en las personas que caen en circunstancias que ponen el riesgo su educación, como sería tener un hijo en la adolescencia o formar parte del trabajo infantil. Se deben crear políticas públicas enfocadas en ayudar a estos grupos vulnerables para poder incrementar sus posibilidades de éxito educativo y de esta manera accedan a una mejor calidad de vida y romper con ese patrón de desigualdad, al tiempo que no se siga heredando de generación tras generación.

Cabe mencionar que los resultados encontrados se deben tomar con cautela, ya que la población analizada es del estado de Nuevo León, México. Esta entidad es una de las más desarrolladas y cuenta con una escolaridad promedio alta en comparación con los otros estados del país. Sin embargo, existen personas que están enfrentando dificultades para lograr niveles altos de educación, lo que lleva a sugerir realizar este tipo de encuestas en regiones cuya escolaridad esté por debajo del promedio y tratar de identificar los factores relevantes y trabajar en eliminar las diferencias regionales que puedan existir en todo el país. Además, verificar cuáles políticas han sido aplicadas y funcionado, además de dar seguimiento de igual manera a aquellas que no lo han logrado para poder encaminarlas entonces a un resultado final satisfactorio.

Por último, una de las limitaciones del artículo fue que los resultados muestran una relación directa entre la educación de los padres y la de sus hijos, pero no necesariamente el efecto es causal, ya que -siguiendo a Björklund y Salvanes (2011) - pueden existir otros factores de confusión, como los efectos genéticos, o bien prenatales que influyen en la relación transversal de padres a hijos.

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1 Se toma como referencia los 14 años, ya que cuando los entrevistados tenían esta edad era la mínima legal para trabajar en México.

2Si no contaba con seguro médico por parte de su empleo, seguramente no se seguían las condiciones establecidas en la Ley Federal de Trabajo para menores de edad.

3Para la construcción detallada de esta variable véase el programa de cálculo que proporciona la ESRU-EMOVI Nuevo León 2021.

4Se utilizó el comando gologit2 de Williams (2006) en STATA.

Recibido: 17 de Febrero de 2025; Aprobado: 15 de Julio de 2025

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