Desde tiempos muy remotos, la Medicina se ha diferenciado de otras disciplinas por el sentido de dar a conocer sus avances y sus logros. Se ha distinguido por compartir el conocimiento de los médicos a través de testimonios académicos plasmados de diversas formas; al principio, solo de manera narrativa después, escrito en piedra y finalmente en papel. Al inicio eran solo casos clínicos, posteriormente se agregaron los casos quirúrgicos; sin embargo, esta manera de compartir el conocimiento estaba muy limitada porque no era factible difundir esos escritos con la facilidad que se tiene en la actualidad. Esta circunstancia orilló a los médicos a diagnosticar y tratar a los pacientes acorde con su experiencia. Con los avances tecnológicos, farmacológicos y quirúrgicos se avanzó, al principio en forma lenta, y en otras ocasiones nos sorprendieron las investigaciones y tratamientos denominados, en ese momento, logros de la investigación. Hoy se inicia una nueva era con la inteligencia artificial, que se suma para aportar más conocimientos y hacer que la cirugía pueda practicarse en forma dirigida, con mejores resultados.
Los casos clínicos complejos han existido toda la vida y marcan para el bien o para el mal a los médicos implicados en ellos, evidenciando un éxito o un fracaso. No obstante, el objetivo es compartirlos, analizarlos, difundirlos por si se tiene un problema similar, actuar de una manera expedita y con mejores resultados.
¿Qué hacen los médicos actuales para obtener más conocimiento? Consultan la bibliografía electrónica en donde se almacenan y guardan los escritos del tema, buscan fácilmente tecleando las palabras clave. Es una forma actual para resolver una duda referente a un diagnóstico o un tratamiento, porque el médico no posee todo el conocimiento. La información obtenida proporciona la respuesta a su pregunta con gran facilidad; sin embargo, no quiere decir que siempre sea lo mejor.
En la actualidad, algunos médicos tienen la necesidad de desarrollar un trabajo académico para lograr graduarse, en ocasiones por falta de conocimiento de cómo llevar a cabo un adecuado trabajo de investigación, consideran que copiar y pegar es la herramienta ideal y creen que pueden engañar a las famosas plataformas que detectan el plagio de otros trabajos ya publicados.
Esta situación representa un problema para escribir y divulgar una investigación porque en la formación médica no se profundiza en la enseñanza del método científico y se desconoce la manera correcta de hacer un escrito, de analizar los resultados y redactar una buena discusión con el único objetivo de contribuir y ampliar el conocimiento médico.
Los casos clínicos raros, curiosos o eventuales pueden dejar un mal sabor de boca con sus resultados, pero harán que otros no se equivoquen llevando a cabo otros procedimientos. Los éxitos no necesitan un aplauso solo que todos en un momento similar tomen buenas decisiones.
Hoy, sin lugar a duda, tenemos grandes avances tecnológicos que llevan a mejorar nuestros diagnósticos, nos ayudan a resolver el problema si está basado en tratamientos médicos o quirúrgicos, y a pesar de contar con todas estas herramientas, muchas veces se llega a la conclusión de que aún no existe el tratamiento o la tecnología, dando una mala noticia a la paciente y a su familia.
Nosotros, los médicos, debemos tener la inquietud y el deseo, busquemos cómo hacer que nuestros pares logren emprender una investigación, enseñando a nuestros futuros médicos, trasmitiendo el sentido de investigación, que no nos de miedo de obtener resultados iguales o diferentes, todo aporta al conocimiento.
Todo lo que hacemos, decimos y practicamos tanto médicamente, como quirúrgicamente, debe asentarse en un escrito de investigación, en conjunto con nuestros pares. Al final todos tendremos la satisfacción de haber contribuido al conocimiento médico con nuestro granito de arena, aunque parezca difícil es sencillo cuando se quiere hacer. Todos debemos mirar al frente y tomar una simple decisión: hacerlo por el bien de los pacientes.
Deberíamos agregar a nuestros cursos de posgrado, o quizás antes, el deseo de escribir y compartir nuestros conocimientos en el entorno que nos rodea o, incluso, narrar una novela para lograr después ser unos buenos escritores. También deberíamos saber cómo se consigue una buena estadística y un adecuado análisis de resultados para lograr más trabajos con buena calidad académica y humana.
El mañana ha llegado y la inteligencia artificial está presente en el primer hospital en China, dice Liu Yang, líder del equipo del Agent Hospital “traerá grandes beneficios a los pacientes y a los profesionales de la salud”. La tasa de éxito actual de los robots es del 93.06%. Se puede simular una enfermedad, un tratamiento y se cuenta ya con 14 médicos robots. Los estudiantes del futuro tendrán una nueva herramienta de aprendizaje y podrán ser mejores.
Tal vez dejaremos a un lado nuestros escritos y la difusión del conocimiento porque ésta también se logrará con la ayuda invaluable de esta herramienta de la humanidad. Pensemos, valoremos y entendamos que el mundo no se detiene ni se detendrá y cada generación vivirá momentos diferentes y sorprendentes.
Mientras esperamos que llegue esta herramienta sumemos conocimientos y difundamos los nuestros ya que les serán útiles a los colegas e, incluso, a la IA (inteligencia artificial).
Carlos Quesnel
Editorial










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