Introducción
Las unidades de producción (UP) ganaderas del sistema vaca-becerro, que se localizan principalmente en regiones tropicales, cuentan con el potencial para aportar hasta el 80% de la producción de carne de res de la demanda nacional de proteína de origen animal (Herrero et al., 2013). Sin embargo, estos sistemas productivos realizan su actividad ganadera bajo esquemas tradicionales de producción, empleando pocas o nulas tecnologías productivas que son de vital importancia para mejorar la eficiencia productiva (Kebebe, 2019; Zander et al., 2013). Dichas tecnologías se enfocan principalmente en cuatro rubros zootécnicos: 1) evaluación andrológica de sementales, 2) diagnóstico de gestación, 3) manejo nutricional y 4) programa sanitario.
En las UP de regiones tropicales el manejo reproductivo empleado generalmente es la monta natural continua con el toro sin evaluación andrológica; este manejo consiste en permitir que el toro y las hembras en edad reproductiva permanezcan en el mismo grupo durante todo el año, donde el toro se encarga de detectar vacas en estro y darles servicio. Aunque un toro sano y con buen manejo puede alcanzar tasas de gestación del 80% (Páez-Barón & Corredor-Camargo, 2014), se ha detectado que en este tipo de sistemas uno de cada cinco toros presenta pobre calidad seminal, influyendo de manera negativa en el número de vacas gestantes y afectando la viabilidad económica del sistema productivo (Barth, 2018). Algo parecido sucede con el diagnóstico de gestación, el cual no es utilizado de manera constante o de forma estratégica, ya que se ha observado que sólo el 48% de los productores lo realiza (Kayser-Alarcón et al., 2023).
Por otro lado, la suplementación alimenticia es poco manejada en este sistema (Mejía-Bautista et al., 2010), sin importar que los forrajes tropicales con los que generalmente se alimenta el ganado (Brachiaria decumbes, Cenchrus purpureus, Pennisetum purpureum, Panicum maximun, Cynodon nlemfuensis, Cynodon plectostachyus) sean afectados en su rendimiento productivo y calidad nutricional debido a la variabilidad ambiental que se genera durante las temporadas de lluvia o seca, ocasionando que el consumo de energía, proteínas y minerales sea deficiente; lo cual influye de manera negativa en la condición corporal (CC) de los animales y, en consecuencia, se provoca el anestro posparto prolongado (Peter et al., 2009; Sollenberger et al., 2020).
Otro factor que ocasiona un descenso en los parámetros reproductivos y productivos está asociado con la seroprevalencia de enfermedades reproductivas, entre las que destacan la rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR), causada por herpesvirus bovino tipo 1; la diarrea viral bovina (DVB), causada por un pestivirus de la familia Flaviridae; y la leptospirosis, causada predominantemente por Leptospira borgpetersenii(Tipo: hardjo-bovis) (Sarangi et al., 2021). Estas enfermedades inducen una variedad de trastornos reproductivos que son productiva y económicamente importantes, como vulvovaginitis y endometritis, así como un bajo desarrollo folicular y embrionario, ocasionando muerte embrionaria y aborto, que resultan en tasas de fertilidad ≤45% e intervalos interparto ≥365 días (Diskin & Kenny, 2016).
Todo lo anterior aumenta los costos de producción y reduce significativamente el beneficio económico obtenido por la venta de becerros al destete (Baldwin et al., 2022). No obstante, en las UP de regiones tropicales no se dispone de información que analice de forma integral las inversiones realizadas en tecnologías productivas, lo cual no permite conocer de forma clara y precisa el beneficio económico obtenido de la implementación tecnológica, dando como resultado que los productores limiten su uso. En ese contexto, y con el fin de tener una idea más clara de la factibilidad del sistema de producción, es necesario que estas UP sean viables económicamente (Salas-Reyes et al., 2015). Para ello, hay que apoyarse en indicadores económicos y financieros, los cuales coadyuvan en la toma de decisiones respecto a la inversión por parte de los productores (González-Pérez, 2016). Entre estos indicadores se consideran la tasa interna de retorno (TIR), el valor actual neto (VAN), el método del periodo de recuperación, la tasa de rendimiento contable y el índice de rentabilidad. Por ello, es muy importante realizar un análisis costo-beneficio, el cual sirve para medir la relación entre los costos totales de un proyecto y los beneficios económicos que el proyecto ofrece, es decir, la rentabilidad que la inversión brinda a la empresa. Esta variable financiera ofrece información valiosa sobre la viabilidad económica de la aplicación de nuevas tecnologías en las empresas (Ross et al., 2012). Por lo tanto, el objetivo de esta investigación fue determinar la relación costo-beneficio de la implementación de tecnologías productivas en el sistema vaca-becerro.
Materiales y métodos
Área de estudio
El estudio se realizó en una UP dedicada a la producción de becerros para abasto regional y nacional, ubicada en la localidad de Nopalapan, municipio de Juan Rodríguez Clara, Veracruz, situada a 18° 11' 16" latitud Norte y -95° 33' 04" longitud Oeste, a una altura de 150 m. s. n. m., con clima tropical húmedo, temperatura de 27 °C y precipitación pluvial media anual de 1115 mm (INEGI, 2023).
Características de los animales
Se empleó un total de 1257 bovinos, conformado por 1217 hembras (Brahman x Simmental: n = 635; Brahman x Simbrah: n = 582), no lactantes con dos a cinco partos, condición corporal de 2.5 a 3.0 en escala de 1 a 5 (Pullan, 1978), y peso promedio de 450.5 kg ± 10.2 kg, así como 40 toros (Brahman: n = 28; Simbrah, n = 12), con edad y peso promedio de 5 años y 550.7 kg ± 15.2 kg, respectivamente, y condición corporal de 2.5 a 3.0 (Pullan, 1978). Todos los animales fueron identificados conforme a los registros existentes de la UP y manejados en un sistema de pastoreo extensivo con forrajes Cynodon nlemfuensis, Digitaria eriantha y Panicum maximum.
Diseño experimental
En el año 0 se realizó un diagnóstico de cada uno de los indicadores a evaluar, iniciando con la alimentación, de allí se partió a la implementación de un programa de suplementación alimenticia, manejo sanitario y de tecnologías reproductivas durante un periodo de tres años (enero 2019 a enero 2022). Durante ese periodo se realizó la evaluación costo-beneficio, partiendo del año 0. Así se llegó a la evaluación económica de los programas implementados mediante los parámetros y/o indicadores productivos y reproductivos obtenidos.
Suplementación alimenticia
La suplementación alimenticia se realizó cada mañana, suministrando 25 kg/animal/día de ensilaje de maíz (Zea mays) con un contenido de materia seca de (MS) 32%, materia orgánica (MO) 54%, cenizas (C) 7.4%, fibra cruda (FC) 22.6% y proteína bruta (PB) 11.8%. Al mismo tiempo se proporcionaron 50 g/animal/día de sales minerales con una composición de P 12%, Ca 13%, Cl 15.6%, Na 10.4%, Mg 0.6%, S 0.3%, He 0.3%, Zn 0.12%, Mn 0.12%, Cu 0.03%, Co 50 ppm, I 30 ppm y Se 3 ppm (Mínelas Fos 12®, Lab. Lapisa).
Programa de vacunación
A todos los animales se les suministró de manera anual, vía intramuscular (IM), la vacuna contra IBR, DVB (cepa citopática de tipo I y tipo II), influenza bovina tipo 3 (PI3), y leptospirosis, que incluyó los serotipos L. canicola, L. grippotyphosa, L. hardio, L. icterohemorrhagie y L. Pomona (Bovi-Shield Gold FP5-L5®, Lab. Zoetis, dosis 2 ml vía IM).
Evaluación andrológica de sementales
La evaluación andrológica (EA) incluyó la medición de la circunferencia escrotal con una cinta escroto-testicular (Implegan® Modelo Coulter, Colombia). Además, para determinar el potencial reproductivo de los sementales se extrajo semen de todos los toros una vez al año mediante un eletroeyaculador (ElectroJac 5®) y se analizaron las características seminales macroscópicas (volumen de eyaculado y pH del semen) y microscópicas (motilidad masal, motilidad progresiva, concentración espermática y anormalidades totales) (Páez-Barón & Corredor-Camargo, 2014).
Diagnóstico de gestación
Se realizó a todas las vacas mediante ultrasonografía cada cuatro meses (tres veces en el año) durante el empadre continuo y 45 días después de finalizar el empadre (retiro de toros). Para ello, se utilizó un ultrasonido portátil Mindray modelo DP-10 VET con un transductor transrectal de 7.0 MHz.
Parámetros y/o indicadores económicos
La estimación de costos de producción se realizó empleando la metodología para el cálculo de costos e ingreso (Matsunaga et al., 1976). Los costos fueron clasificados como fijos y variables. Los costos fijos incluyeron pago de mano de obra, depreciación de los activos, servicios de energía eléctrica y predial. Los costos variables incluyeron alimentación y suplementación, servicio veterinario, evaluación reproductiva de los sementales, diagnóstico de gestación, programa sanitario, suministros de limpieza, mantenimiento y combustibles. El cálculo de la depreciación de activos (instalaciones y equipo con y sin motor) fue del 5%, que se obtuvo al restar el valor residual y/o de salvamiento del valor inicial, y este resultado se dividió entre los años de vida útil. La depreciación animal fue del 2% y se obtuvo al descontar del valor inicial del semoviente el valor del mismo al momento de su desecho y/o venta, dividiendo el resultado entre los años de vida útil. El precio de venta se obtuvo del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM, 2023).
Los ingresos se obtuvieron al multiplicar los kilogramos promedio del becerro al momento del destete (±180 kg) por el precio de venta en el mercado nacional tomado del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM, 2023). La relación costo-beneficio se obtuvo al dividir el valor total de los beneficios entre el valor total de costos de inversión. Por último, los valores fueron convertidos a dólares estadounidenses (USD $), empleando la tasa de conversión de tipo de cambio del Banco de México (Banxico, 2023).
Parámetros y/o indicadores reproductivos y productivos
El porcentaje de tasa de fertilidad total (TFT) se obtuvo al dividir el número de vacas gestantes entre el total de vacas en el hato durante un periodo de un año. El intervalo entre partos (IEP) se obtuvo al dividir la cantidad de días que transcurrieron de un parto a otro (Perea-Ganchou et al., 2005). La tasa de natalidad (TN) es el número de crías que se obtienen en un año por cada 100 vacas en edad aptas para reproducción; para lo cual, se dividió el número de nacimientos entre el promedio de vacas y se multiplicó por 100 (Haley et al., 2005). El porcentaje de becerros destetados (BD) se obtuvo al dividir la cantidad de becerros destetados en un periodo determinado de tiempo, entre la cantidad de vacas paridas en ese mismo periodo, y el resultado se multiplicó por 100 (Cienfuegos-Rivas et al., 2006).
Análisis estadístico
Los datos de EA, TFT, IEP, TN y BD se analizaron mediante análisis unilateral de la varianza por jerarquías de Kruskal-Wallis. Para determinar el efecto y/o relación de estas variables sobre el costo-beneficio de su implementación, se realizó regresión lineal. Las pruebas estadísticas fueron realizadas con el software Statistic versión 10 (Statistic V. 10).
Resultados y discusión
La EA indicó que, previo a la implementación de tecnologías productivas (año 0), los toros presentaban menor CC y características seminales de menor calidad que en los años subsecuentes (años 1 a 3), cuando se implementaron las tecnologías productivas (p < 0.05) (Tabla 1).
Tabla 1 Media ± desviación estándar de condición corporal, circunferencia escrotal y variables seminales de los toros por año.
| Parámetros | Año 0 | Año 1 | Año 2 | Año 3 |
| Condición corporal (1-5) | 2.5 ± 0.5a | 3.0 ± 0.5b | 3.5 ± 0.5c | 3.7 ± 0.5c |
| Circunferencia escrotal (cm) | 36.73 ± 1.64ª | 36.73 ± 1.64a | 36.73 ± 1.64a | 36.73 ± 1.64a |
| Volumen de eyaculado (ml) | 5.40 ± 1.12ª | 7.02 ± 0.73b | 7.80 ± 0.64b | 7.70 ± 0.60b |
| PH | 6.40 ± 0.16a | 6.43 ± 0.17a | 6.49 ± 0.19a | 6.50 ± 0.19a |
| Concentración espermática (x106) | 449.0 ± 254.12ª | 781.6 ± 212.58b | 786.5 ± 236.31b | 784.5 ± 209.30b |
| Motilidad masal (%) | 65.50 ± 2.43a | 86.15 ± 3.50b | 88.75 ± 3.10b | 89.75 ± 1.10b |
| Motilidad individual (%) | 57.80 ± 22. 37ª | 80.52 ± 12.87b | 80.57 ± 11.19b | 80.72 ± 12.85b |
| Anormalidades totales (%) | 20.0 ± 3.59a | 14.0 ± 3.59b | 12.0 ± 3.19c | 10.0 ± 1.12d |
a,b,c,d Literales distintas por fila indican diferencias estadísticas significativas (p < 0.05).
Fuente: Elaboración propia.
Esto coincide con Barth (2018), Geary et al. (2021) y Harrison et al. (2022), quienes reportaron que el suministro de dietas balanceadas y sales minerales a un grupo de toros mejoró sustantivamente la CC y el estatus fisiológico, al observarse un incremento en el nivel plasmático de hormonas relacionadas con la ganancia de peso (IGF-1) y la reproducción (GnRH y LH). Por lo tanto, la EA, antes de la época de empadre, permitió identificar sementales con fertilidad reducida y/o problemas reproductivos per se y darles tratamiento, además de eliminar animales improductivos. La mejor CC y calidad seminal de los toros permitió que los sementales empleados en la monta durante la época de empadre tuvieran más probabilidades de éxito al cubrir la mayor cantidad de vacas (Barth, 2018; Geary et al., 2021; Hancock et al., 2016; Harrison et al., 2022).
Con relación a las hembras, éstas mostraron aumento en CC, TFT, TN, BD y disminución en el IEP durante los años 1, 2 y 3, comparados con el año 0 (p < 0.05) (Tabla 2), lo que se atribuye a la suplementación de alimento y sales minerales que se proporcionó.
Tabla 2 Media ± desviación estándar de parámetros reproductivos y productivos de las hembras.
| Variables | Año 0 | Año 1 | Año 2 | Año 3 |
| Condición corporal (1-5) | 2.5 ± 0.5a | 3.5 ± 0.5b | 3.5 ± 0.5b | 3.5 ± 0.5b |
| Reproductivas | ||||
| Tasa de fertilidad total (%) | 40.46 ± 6.79a | 67.37 ± 3.29b | 75.75 ± 1.83b | 78.87 ± 0.83b |
| Intervalo entre parto (días) | 589.5 ± 75.89a | 471.25 ± 15.05b | 447.50 ± 16.35b | 422.37 ± 6.82b |
| Productivas | ||||
| Tasa de natalidad (%) | 40.37 ± 6.85a | 67.23 ± 3.28b | 75.79 ± 1.78b | 79.01 ± 0.96b |
| Becerros destetados (%) | 98.57 ± 1.85a | 99.21 ± 0.66b | 99.36 ± 0.69b | 99.59 ± 0.65b |
a,b Literales distintas por fila indican diferencias estadísticas significativas (p < 0.05).
Fuente: Elaboración propia
Se ha reportado que el reinicio de la actividad reproductiva se ve influenciado por el estatus nutricional que mantienen las vacas antes y después del parto (Diskin & Kenny, 2016; Severino-Lendechy et al., 2020). Si el consumo de nutrientes es inadecuado, ocasionará una marcada disminución en las reservas corporales de la vaca, afectando su comportamiento reproductivo al incrementar el periodo de anestro posparto y disminuir la tasa de gestación (Diskin & Kenny, 2016; Severino-Lendechy et al., 2020). Entre las mejoras que se mencionan con la suplementación alimenticia están el aumento de los niveles plasmáticos de gonadotropinas que influyen de forma positiva en la reducción del número de días abiertos, la mejoría en la calidad del ovocito y embrión, la disminución de partos distócicos y enfermedades infecciosas uterinas, el aumento del peso de las crías al nacimiento y destete, todo lo anterior en comparación con vacas que recibieron dietas limitadas y/o con restricción nutricional (González-Maldonado et al., 2017; Mageste et al., 2022; Severino-Lendechy et al., 2020).
Por lo tanto, la suplementación alimenticia es una estrategia zootécnica pertinente que permitirá a la vaca mantener una adecuada CC y, por ende, una aceptable eficiencia reproductiva, mejorando la tasa de gestación, disminuyendo los días abiertos y aumentando el porcentaje de becerros nacidos vivos y destetados (D’Occhio et al., 2019; Macmillan et al., 2020), como se observó en este estudio.
Por otro lado, aunado a la suplementación alimenticia, otro factor que pudo haber coadyuvado a elevar el número de becerros nacidos vivos y destetados fue el programa sanitario implementado para la prevención y control de enfermedades reproductivas, ya que probablemente tuvo dos efectos positivos: 1) evitó la presencia de signos clínicos relacionados con enfermedades reproductivas al mejorar la inmunidad de las hembras antes de la gestación, brindándole protección al feto, y 2) trasmitió suficiente cantidad de anticuerpos maternos a través del calostro, disminuyendo la morbilidad y mortalidad de las crías en sus etapas de desarrollo. Esto coincide con lo reportado por Hill et al. (2010), McGowan (2022) y Santman-Berens et al. (2018), quienes encontraron que la aplicación de biológicos para la prevención de enfermedades reproductivas en el ganado bovino disminuyó los casos de reabsorción embrionaria, momificaciones, abortos y mortinatos. Por lo tanto, es necesario usar programas sanitarios para hacer más eficiente y/o mejorar los procesos productivos en UP vaca-becerro.
Los costos totales de producción indicaron que, dentro de los costos fijos, la mano de obra fue el segmento de mayor importancia, seguido por las depreciaciones del ganado y equipo con motor (Tabla 3). Por otro lado, las erogaciones de mayor impacto en los costos variables se debieron a la alimentación, seguida por la suplementación alimenticia con silo de maíz y sales minerales.
Tabla 3 Descripción de costos de producción desglosados en costos fijos, costos variables, costos totales, ingresos y relación costo-beneficio expresado en USD, por año.
| Costos Fijos | Año 0 | % | Año 1 | % | Año 2 | % | Año 3 |
| Mano de obra | 8879.44 | 20.28 | 8736.86 | 16.26 | 8726.09 | 15.93 | 7819.10 |
| Depreciación de instalaciones | 2025.10 | 4.62 | 1992.58 | 3.71 | 1990.12 | 3.63 | 1783.27 |
| Depreciación de ganado | 4595.57 | 10.49 | 4521.77 | 8.42 | 4516.20 | 8.25 | 4046.78 |
| Depreciación de equipo con motor | 2146.92 | 4.9 | 2112.44 | 3.93 | 2109.84 | 3.85 | 1890.54 |
| Depreciación de equipo sin motor | 712.46 | 1.63 | 701.02 | 1.3 | 700.16 | 1.28 | 627.38 |
| Energía eléctrica | 999.56 | 2.28 | 983.51 | 1.83 | 982.3 | 1.79 | 880.2 |
| Subtotal | 19 359.06 | 44.2 | 19 048.19 | 35.45 | 19 024.72 | 34.74 | 17 047.27 |
| Costos variables | Año 0 | Año 1 | Año 2 | Año 3 | |||
| Alimentación | 19 905.85 | 45.45 | 19 586.36 | 36.45 | 20 149.09 | 36.79 | 18 596.41 |
| Suplementación silo de maíz | 5379.16 | 10.01 | 5379.25 | 9.82 | 4877.97 | ||
| Suplementación sales minerales | 3509.97 | 6.53 | 3610.82 | 6.59 | 3332.57 | ||
| Evaluación de sementales | 857.68 | 1.6 | 908.54 | 1.66 | 837.36 | ||
| Diagnóstico de gestación | 1514.06 | 2.82 | 1663.41 | 3.04 | 1594.85 | ||
| Programa sanitario | 897.7 | 1.67 | 923.49 | 1.69 | 848.19 | ||
| Medicamentos | 4528.10 | 10.35 | 2935.10 | 5.46 | 3107.37 | 5.67 | 2895.77 |
| Subtotal | 24 433.94 | 55.8 | 34 680.04 | 64.55 | 35 741.96 | 65.26 | 32 983.11 |
| Costo total | 43 793.00 | 53 728.23 | 54 766.68 | 50 030.38 | |||
| Ingresos | 23 963.09 | 48 672.35 | 53 733.38 | 50 241.69 | |||
| Relación costo beneficio | 0.55 | 0.91 | 0.98 | 1 |
Nota. Tipo de cambio FIX aplicado por el Banco de México en el periodo 2016-2023.
Fuente: Elaboración propia.
Además, se observó que la relación costo-beneficio en el año 0 (sin empleo de tecnologías) mostró una relación negativa, es decir, que los costos eran mayores a los ingresos. Por otro lado, durante el periodo en que se emplearon los procesos tecnológicos, los ingresos fueron aumentando paulatinamente (año 1 a 2), hasta alcanzar el punto de equilibrio (año 3) con los costos, esto debido a dos factores: en primer lugar, los costos fijos unitarios fueron disminuyendo, provocando un descenso significativo en el costo unitario y, en segundo lugar, el precio pagado en el mercado nacional en el momento de la venta de los becerros permitió obtener una mayor cantidad de ingresos, asegurando un mejor retorno de la inversión.
Lo anterior coincide con lo reportado por Torres-Aburto et al. (2020), quienes evaluaron UP del sistema vaca-becerro y demostraron que el impacto de los costos de mano de obra, alimentación y compra de insumos para la suplementación en la alimentación representó 68.3% del costo total, y que la variación de los costos totales estuvo determinada por el empleo de los insumos destinados a la producción, así como por la fluctuación en los precios, los cuales se encuentran influenciados por la inflación, oferta y demanda. Esto también ha sido reportado por Ramsey et al. (2005) y Amiri et al. (2022), quienes evaluaron sistemas extensivos, semi-intensivos e intensivos de ganado bovino y demostraron que la producción ganadera depende de diversos insumos, los cuales tienen un grado diferente de participación en los costos. En este estudio, las tecnologías productivas empleadas tuvieron un porcentaje de participación del 23% en el costo total de producción (Tabla 3). Por lo tanto, no se observó un incremento sustantivo en los costos de producción durante la implementación de estas tecnologías y/o procesos productivos. No obstante, estas tecnologías permitieron incrementar de manera gradual la cantidad de ingresos obtenidos por la venta de becerros. Se ha reportado que la implementación de tecnologías destinadas a mejorar los indicadores productivos permite alcanzar la viabilidad económica de las UP ganaderas, mejorando la rentabilidad hasta en un 28% en comparación con hatos donde no se realiza este tipo de manejos (Machen et al., 2021; Parra-Cortés & Magaña-Magaña, 2019).
Con relación a los parámetros reproductivos y productivos obtenidos, se observó que TFT, TN y BD (Figura 1a, 1c y 1d, respectivamente) mostraron una correlación positiva (p < 0.005) con los procesos tecnológicos implementados; dicho de otro modo, al implementar estas tecnologías productivas, la TFT, TN y BD aumentaron. Por su parte, el IEP (Figura 1b) mostró correlación negativa (p < 0.005), es decir, que la implementación de las tecnologías productivas disminuyó el periodo interparto. Por lo tanto, tener mayores TFT, TN, BD y menor número de días en el IEP genera mejoras en la eficiencia productiva, en el costo-beneficio y en la rentabilidad de la UP.

Fuente: Elaboración propia.
Figura 1 Asociación de parámetros reproductivos y productivos con el costo beneficio. (a) porcentaje de fertilidad total con el costo beneficio; (b) intervalo inter-parto y su relación con el costo-beneficio; (c) tasa de natalidad y su relación con el costo beneficio; (d) becerros destetados en relación con el costo - beneficio.
Así, se observó un incremento y/o mejora del costo-beneficio durante los tres años de evaluación, ya que en el año 0 la relación costo-beneficio fue de 0.55 y alcanzó la proporción de 1.00 en el año 3. Esto se atribuye al uso continuo de las tecnologías productivas, que permitieron mejorar la eficiencia reproductiva al aumentar la cantidad de gestaciones y partos, así como a los precios de venta con los que contaba el mercado al momento de vender los becerros. La relación costo-beneficio puede presentar variaciones entre 1.12 y 2.23, según los factores que intervienen en el proceso de producción (Arciniegas-Torres & Flórez-Delgado, 2018; Retes-López et al., 2013). Sin embargo, generalmente, esta relación tiende a ser mayor y/o más favorable en UP donde se implementan este tipo de prácticas y/o tecnologías productivas en comparación con hatos donde no se realizan (Fynn & Jackson, 2022; Groenendaal et al., 2015; Marshall et al., 2020). Adicionalmente, debe considerarse que en toda UP que pretenda incluir en su proceso productivo este tipo de tecnologías productivas (suplementación alimenticia, manejo sanitario y reproductivo), o cualquier otra, éstas deben diseñarse conforme a las necesidades y objetivos de los productores.
Conclusiones
La implementación de las tecnologías productivas mejoró la CC de los toros y su desempeño reproductivo, así como la CC, TFT, TN, BD de las vacas y disminuyó el IEP. Sin embargo, sólo se obtuvo el punto de equilibrio en relación con la inversión realizada en las tecnologías implementadas. Adicionalmente, la implementación de tecnológicas debe diseñarse de manera precisa según las necesidades y objetivos de los productores.
Conflictos de interés
Los autores declaran no tener conflicto de interés.










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