INTRODUCCIÓN
En los países en desarrollo, la disposición de residuos urbanos en los rellenos sanitarios es la estrategia predominante. Los lixiviados son uno de sus subproductos más significativos (Kaza et al. 2018). Las principales emisiones de los rellenos sanitarios comprenden los residuos dispuestos, los residuos llevados por el viento, el polvo generado desde la superficie del relleno, gases y lixiviados. Gran parte del riesgo ambiental de los rellenos sanitarios proviene de la migración de los contaminantes del lixiviado y los gases emitidos (Vaverková 2019). Aunque no se sabe con certeza, algunos modelos predicen que, luego de la clausura de un relleno sanitario, este puede seguir emitiendo lixiviados y gases durante miles de años (Obersteiner et al. 2007). Los gases del relleno sanitario se componen de 50 % de metano, 45 % de dióxido de carbono y 5 % de otros compuestos (Kale y Gökçek 2020). De acuerdo con estimaciones de la Agencia de Protección Ambiental de EUA, el metano emitido por los rellenos sanitarios representará alrededor del 10 % del total de las emisiones globales de ese gas para el 2030 (Karimi et al. 2021).
Muchos estudios han comprobado que el lixiviado de los rellenos sanitarios, producto de la lixiviación de sustancias peligrosas, es una fuente significativa de contaminantes. Los lixiviados son una mezcla compleja de sustancias que incluyen materia orgánica disuelta, macrocompuestos inorgánicos, metales pesados y un amplio rango de compuestos orgánicos xenobióticos. Gran parte de estos compuestos son tóxicos y peligrosos para la salud del hombre y el ambiente (Vaverková 2019).
Si no es controlado, el lixiviado interactúa con el suelo, el agua superficial y las aguas subterráneas, disminuyendo su calidad e impactando negativamente la biodiversidad (Tenodi et al. 2020). Además, estos compuestos tienen la capacidad de bioacumularse en los organismos y transportarse a lo largo de la cadena alimenticia, llegando eventualmente al hombre (Vaverková 2019). Muchas investigaciones han estudiado el impacto de los rellenos sanitarios mal manejados, concluyendo que los efectos a la salud incluyen aumento de casos de cáncer, complicaciones en el parto, enfermedades respiratorias y problemas de exceso de ruidos (Tenodi et al. 2020). El riesgo ambiental y a la salud de los lixiviados hace necesario su manejo y tratamiento. Para ello, el primer paso es comprender a profundidad su composición, variabilidad y toxicidad (Teng et al. 2021).
Kumar y Alappat (2004) presentaron por primera vez el índice de potencial de contaminación de lixiviados (LPI, por su sigla en inglés). Utilizando el método Delphi, consultaron a 80 expertos a nivel mundial. El índice se propuso con el objetivo de comparar el potencial de contaminación de lixiviados entre rellenos sanitarios. El LPI comprende 18 parámetros agrupados en orgánicos, inorgánicos y metales pesados, valorados según su importancia.
La utilidad del LPI ha sido evidenciada en su continua aplicación desde que se propuso hace 20 años. Numerosos investigadores han adoptado el LPI para evaluar la toxicidad de los lixiviados de rellenos sanitarios. En América Latina, Guerrero-Rodríguez et al. (2014) compararon lixiviados con diferentes LPI para evaluar su toxicidad en el frijol común. Este índice también ha sido empleado en Nigeria (Agbozu et al. 2015, Ofomola et al. 2017) y en varios rellenos sanitarios y botaderos en la India (Singh et al. 2016, Arunbabu et al. 2017, Naveen et al. 2017). Recientemente, Abunama et al. (2021) calcularon el LPI a partir de datos secundarios de 428 muestras de lixiviados a nivel mundial. En el Perú este índice es utilizado por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) en sus informes de evaluación ambiental.
A pesar de que los lixiviados pueden tener efectos adversos en la calidad del agua y la salud humana, los estudios que abordan su caracterización en el Perú son limitados y a menudo de alcance restringido. A nivel nacional, hasta donde es del conocimiento del autor, no existen investigaciones que analicen caracterizaciones detalladas de lixiviados de rellenos sanitarios. Florian (2022) proporcionó una caracterización del lixiviado del relleno sanitario de la ciudad de Cajamarca con 31 parámetros. Otros trabajos, en ciudades como Puno (Ticona-Carrizales y Apaza-Panca 2020), Cusco (Segura y Rocha 2019) y Moyobamba (Irigoin y Zaldívar 2018) caracterizaron un promedio de 14 parámetros.
En este escenario, el objetivo de esta investigación es analizar una caracterización detallada de los lixiviados en dos rellenos sanitarios de la ciudad de Lima, Perú: El Zapallal y Portillo Grande. Para ello se describen las zonas de estudio, se presentan los principales resultados del muestreo detallado y se determina el LPI. Finalmente, se discuten las implicaciones de la recirculación de lixiviados, una práctica frecuente en la gestión de rellenos sanitarios. Con estos resultados se espera contribuir al conocimiento de la composición y el potencial contaminante de los lixiviados, con el fin de comprender las implicaciones de la recirculación de lixiviados en los rellenos sanitarios de estudio.
MATERIALES Y MÉTODOS
La información sobre los rellenos sanitarios y la caracterización de las muestras de lixiviados proviene de dos informes realizados por OEFA (2021, 2022), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente. Estos informes se solicitaron en junio de 2023 conforme a la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
Zona de estudio
Lima es la capital del Perú, en ella viven cerca de 10 millones de personas, concentrando alrededor de la tercera parte de la población del país (33.726 millones). Según datos del Ministerio del Ambiente del Perú (MINAM 2023), en 2022 se generaron 3 480 841.86 toneladas de residuos sólidos municipales en la provincia de Lima. De este total, se calcula que el 98.57 % fue dispuesto en rellenos sanitarios.
En 2022 la ciudad de Lima utilizaba cuatro rellenos sanitarios ubicados en los cuatro extremos de la ciudad: El Zapallal en el norte, Portillo Grande al sur, Huaycoloro al este y Modelo del Callao (antes La Cucaracha) al oeste. Solamente en estos dos últimos rellenos se recolectan los gases para su conversión a energía eléctrica. En marzo de 2023 el relleno sanitario El Zapallal fue clausurado definitivamente y lo mismo sucedió con el relleno sanitario Portillo Grande en mayo de 2024.
Las ubicaciones de los rellenos sanitarios El Zapallal y Portillo Grande están ilustradas en la figura 1. En el cuadro I se describen las principales características de cada relleno. El Zapallal, que inició operaciones en el 1980, es el sitio más antiguo. En Portillo Grande la disposición de residuos se realizó desde 1993. Dada su antigüedad, el área ocupada por las plataformas de residuos es mayor en El Zapallal (203 ha) que en Portillo Grande (48 ha). En los dos casos, el resto del terreno se utilizaba para transporte, operaciones logísticas y posibles futuras plataformas.
CUADRO I DESCRIPCIÓN DE LOS RELLENOS SANITARIOS DEL ESTUDIO.
| Nombre | Coordenadas | Año de inicio de actividades | Área ocupada por residuos (ha) | Área total (ha) | Tipo de residuos recibidos |
| Zapallal | 11º 49’ 22” S 77º 03’ 34” W | 1980 | 203 | 326 | Municipales y hospitalarios |
| Portillo Grande | 12º 14’ 26” S 76º 47’ 34” W | 1993 | 48 | 307 | Municipales, industriales y hospitalarios |
Los dos rellenos admitían residuos municipales y de centros de salud, aunque en Portillo Grande adicionalmente se disponían desechos industriales. La disposición de residuos industriales y hospitalarios se llevaba a cabo en celdas especializadas, separadas de las destinadas a los residuos municipales. Ambos sitios de disposición final eran administrados por la misma empresa, a modo de concesión a la municipalidad distrital correspondiente. Operaban con sistemas de quema de gases, recolección de lixiviados y pozas interconectadas e impermeabilizadas. Un dato preocupante es que ninguno de los dos sitios cuenta con impermeabilización en las bases de las plataformas (OEFA 2021, 2022).
En El Zapallal se encuentran dispuestos residuos municipales y hospitalarios. Los residuos municipales comprenden residuos domiciliarios y del barrido, así como de limpieza de espacios públicos. Estos residuos también incluyen aquellos generados en comercios e instituciones, aunque de carácter no peligrosos. Los residuos hospitalarios se componen principalmente de residuos biocontaminados, los cuales están dispuestos en celdas diferenciadas. En Portillo Grande, además de estos dos tipos de residuos, también están dispuestos en celdas específicas, residuos industriales que suelen presentar al menos una característica de peligrosidad.
Los rellenos sanitarios de El Zapallal y Portillo Grande recibían en promedio 2500 y 3000 t de residuos al día, respectivamente. En ambos sitios la operación era similar: los residuos se depositaban en compartimentos individuales dentro de plataformas, donde se cubrían diariamente para reducir olores, controlar vectores y facilitar la compactación. El gas generado por la descomposición de los residuos se recoge a través de un sistema de tuberías y se quema para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los lixiviados generados en la plataforma son canalizados por un sistema de drenes y canales abiertos, siendo recolectados en pozas de lixiviados impermeabilizadas. Para evitar el tratamiento, los lixiviados se recirculaban periódicamente a las plataformas superiores. Esta práctica reduce significativamente la generación de lixiviados porque ambos rellenos se localizan en una zona desértica, con una precipitación anual promedio de 8 mm (SENAMHI 2021).
Muestreo y caracterización del lixiviado
Se tomaron muestras de lixiviado de los canales de conducción y de las pozas de lixiviados. En El Zapallal se recogieron en abril del 2021 cinco muestras en total, dos de las pozas y tres de los canales. En Portillo Grande se recolectaron 11 muestras en febrero del 2022, cuatro de las pozas y siete de los canales. Los parámetros seleccionados para el análisis incluyen indicadores químicos y físicos considerados críticos para la caracterización de lixiviados (Singh et al. 2016, Hussein et al. 2019, Wdowczyk y Szymańska-Pulikowska 2020).
Estos parámetros fueron elegidos por su potencial para influir en la calidad ambiental y en la salud pública, y para proporcionar una visión integral del estado de la contaminación en los sitios de estudio. La justificación para su inclusión se detalla en el apartado S1. Justificación de la selección de los parámetros de estudio del material complementario. El cuadro II describe la lista de los principales parámetros evaluados en este estudio. La lista completa de parámetros evaluados se encuentra en el cuadro SI del material complementario.
CUADRO II PRINCIPALES PARÁMETROS EVALUADOS.
| Parámetro | Abreviatura | Unidad | Método | Estándar |
| Temperatura | To | ºC | Medición in situ con multiparámetro | Procedimiento interno de OEFA |
| pH | pH | Und pH | ||
| Conductividad eléctrica | CE | mS/cm | ||
| Aceites y grasas | AyG | mg/L | Infrarrojo | ASTM D7066-04 |
| Demanda bioquímica de oxígeno | DBO5 | mg/L | Incubación | SMEWW 5210 B |
| Demanda química de oxígeno | DQO | mg/L | Oxidación con dicromato | SMEWW 5220 D |
| Sólidos totales disueltos | STD | mg/L | Evaporación a sequedad | SMEWW 2540 C |
| Sólidos totales en suspensión | STS | mg/L | Evaporación a ignición | SMEWW 2540 D |
| Sulfuros | S2- | mg/L | Turbidimétrico | SMEWW 4500-S2-D |
| Nitrógeno amoniacal | N-NH4 | mg/L | Colorimétrico | SMEWW 4500-NH3 D |
| Nitrógeno total | N | mg/L | Colorimétrico | SMEWW 4500-N C |
| Fósforo total | P | mg/L | Colorimétrico | SMEWW 4500-P B |
| Alcalinidad | Alc | mg/L CaCO3 | Titulación ácido-base | SMEWW 2320 B |
| Cloruros | Cl- | mg/L | Cromatografía iónica | EPA 300.0 |
| Fosfatos | mg/L PO4-P | Colorimétrico | SMEWW 4500-P E | |
| Nitratos | mg/L NO3 | Colorimétrico | SMEWW 4500-NO3 E | |
| Sulfatos | mg/L | Cromatografía iónica | EPA 300.0 | |
| Cianuro total | CN- | mg/L | Colorimétrico y de electrodo selectivo | SMEWW 4500-CN ̄ C, F |
| Coliformes fecales | CFec | NMP/100 mL | Membrana filtrante | SMEWW 9221 B.2.3.E.I |
| Coliformes totales | CTot | NMP/100 mL | Membrana filtrante | SMEWW 9221 B. 2,3,4,5a (1,3,4), 5b |
| Hidrocarburos totales | HC | mg/L | Cromatografía de gases | EPA 8015 C |
| Fenoles | Fenol | mg/L | Extracción soxhlet y extracción continua | SMEWW 5530 B, C |
| Cromo total | Cr | mg/L | Colorimétrico | SMEWW 3500-Cr-B |
| Metales totales | * | mg/L | Espectrometría de emisión atómica de plasma acoplado inductivamente (ICP-AES) | EPA 200.8 |
*Aluminio (Al), arsénico (As), bario (Ba), boro (B), cadmio (Cd), calcio (Ca), cobre (Cu), estroncio (Sr), fósforo (P), hierro (Fe), magnesio (Mg), manganeso (Mn), mercurio (Hg), níquel (Ni), plomo (Pb), potasio (K), sodio (Na), vanadio (V) y zinc (Zn).
Determinación del índice de contaminación de lixiviados
El LPI se determinó con base en 18 parámetros: pH, SDT, DBO5, DQO, N, N-NH4, CTot, Fenol, As, Cr, Cu, Fe, Ni, Zn, Pb, Hg, CN- y Cl-. El cálculo se realizó con la ecuación 1 (Kumar y Alappat 2005):
donde n es el número de parámetros de contaminantes de lixiviados (en este caso 18), w i es el peso del iésimo parámetro contaminante y p i es la puntuación del subíndice del iésimo parámetro de contaminante del lixiviado. Estos dos últimos valores se obtienen de las tablas y figuras propuestas por Kumar y Alappat (2005).
El factor de peso (w i ) indica la importancia individual de cada contaminante. Los factores de peso asignados a los parámetros orgánicos, inorgánicos y de metales pesados reflejan esta jerarquización (Kumar y Alappat 2005). Los compuestos orgánicos, con factores de peso que varían entre 0.267 y 0.214, son considerados de alta relevancia debido a su impacto directo en la demanda de oxígeno y la posible presencia de patógenos. Los parámetros inorgánicos, con pesos de 0.206 a 0.187, se clasifican con una importancia media, reflejando su papel en la alteración de la calidad física y química del lixiviado. Finalmente, a pesar de su reconocida toxicidad, a los metales pesados se les asignan los menores pesos, entre 0.125 y 0.088, lo cual indica un relevancia relativamente baja en el índice total, pero no minimiza su significancia toxicológica en casos de lixiviados con concentraciones inusualmente altas.
Los valores p i se obtienen de las curvas de calificación de cada variable, donde el valor dependerá de la concentración de cada contaminante. Los valores de w i y p i para este estudio se detallan en el cuadro III.
CUADRO III PARÁMETROS PARA OBTENER EL ÍNDICE DE POTENCIAL DE CONTAMINACIÓN DE LIXIVIADOS (LPI) DE LOS RELLENOS SANITARIOS EL ZAPALLAL Y PORTILLO GRANDE.
| Parámetro | Wi | Zapallal (Pi) | Portillo (Pi) | ||||||||||||||
| Z1 | Z2 | Z3 | Z4 | Z5 | P1 | P2 | P3 | P4 | P5 | P6 | P7 | P8 | P9 | P10 | P11 | ||
| pH | 0.055 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 7 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Demanda bioquímica de oxígeno | 0.061 | 65 | 21 | 75 | 30 | 80 | 58 | 40 | 73 | 43 | 71 | 79 | 44 | 42 | 73 | 61 | 65 |
| Demanda química de oxígeno | 0.062 | 82 | 75 | 87 | 75 | 95 | 77 | 75 | 85 | 71 | 82 | 97 | 71 | 70 | 50 | 76 | 77 |
| Sólidos totales disueltos | 0.05 | 62 | 66 | 64 | 62 | 62 | 74 | 74 | 81 | 73 | 77 | 90 | 64 | 68 | 73 | 73 | 68 |
| Nitrógeno amoniacal | 0.051 | 99 | 99 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 | 100 |
| Nitrógeno total | 0.053 | 94 | 98 | 96 | 100 | 95 | 10 | 99 | 98 | 100 | 100 | 88 | 79 | 94 | 37 | 99 | 100 |
| Cloruros | 0.048 | 65 | 62 | 63 | 10 | 50 | 84 | 65 | 79 | 85 | 67 | 100 | 73 | 74 | 94 | 76 | 73 |
| Cianuro total | 0.058 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Coliformes fecales | 0.052 | 38 | 10 | 56 | 5 | 40 | 100 | 26 | 75 | 25 | 51 | 5 | 17 | 23 | 24 | 24 | 24 |
| Fenoles | 0.057 | 64 | 60 | 64 | 70 | 57 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Arsénico | 0.061 | 5 | 5.4 | 5 | 7 | 5 | 6 | 15 | 7 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Cobre | 0.05 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 6 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Cromo | 0.064 | 5.3 | 6 | 6 | 6 | 5.2 | 6 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Fierro | 0.045 | 5 | 5 | 5 | 5 | 7 | 5 | 5 | 6 | 5 | 5 | 7 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Mercurio | 0.062 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Níquel | 0.052 | 5.5 | 5.4 | 5.5 | 5.5 | 6.1 | 5 | 5 | 6 | 5 | 5 | 7 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Plomo | 0.063 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
| Zinc | 0.056 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 | 5 |
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Caracterización de lixiviados
El cuadro IV especifica la caracterización de las muestras de lixiviados de El Zapallal y Portillo Grande. A pesar de que descriptivamente los rangos de los parámetros exhibieron una elevada variabilidad, estadísticamente no se encontraron diferencias significativas entre las muestras de los rellenos sanitarios para ningún parámetro. Tanto la variabilidad de los datos como la ausencia de diferencias significativas en las muestras de lixiviados pueden explicarse por varias razones.
CUADRO IV CARACTERIZACIÓN DE LAS MUESTRAS DE LIXIVIADOS.
| El Zapallal | Portillo Grande | |||||||||||||||
| Parámetro | Z1 | Z2 | Z3 | Z4 | Z5 | P1 | P2 | P3 | P4 | P5 | P6 | P7 | P8 | P9 | P10 | P11 |
| Temperatura | 30.8 | 32.1 | 29.7 | 41.1 | 35.8 | 34.3 | 29.0 | 32.4 | 34.0 | 34.1 | 34.9 | 33.6 | 34.5 | 34.0 | 31.9 | 32.7 |
| Conductividad eléctrica | 45.0 | 44.4 | 45.8 | 48.4 | 46.9 | 46.3 | 46.6 | 51.7 | 46.5 | 50.6 | 60.1 | 40.6 | 43.7 | 46.5 | 46.5 | 48.5 |
| Sólidos totales disueltos | 26,840 | 28,380 | 27,300 | 26,660 | 26,280 | 31,650 | 31,680 | 34,690 | 31,040 | 33,520 | 39,650 | 27,830 | 29,580 | 31,410 | 31,610 | 29,670 |
| Sólidos totales en suspensión | 753 | 103 | 377 | 153 | 1,450 | 130 | 134 | 1,076 | 182 | 660 | 392 | 95 | 129 | 211 | 252 | 496 |
| pH | 8.02 | 8.33 | 7.87 | 8.02 | 7.10 | 8.05 | 8.38 | 7.97 | 8.02 | 7.63 | 6.23 | 7.85 | 8.03 | 8.24 | 8.23 | 7.88 |
| Alcalinidad | 15,605 | 18,551 | 15,884 | 22,559 | 16,123 | 14,955 | 18,743 | 14,994 | 19,885 | 20,059 | 22,392 | 19,984 | 17,601 | 17,502 | 15,094 | 24,453 |
| Aceites y grasas | 7.96 | 8.20 | 9.81 | 11.20 | 344.00 | 4.60 | 3.20 | 2.20 | 8.50 | 12.60 | 10.20 | 12.40 | 17.80 | 14.00 | 19.80 | 1.20 |
| Demanda bioquímica de oxígeno | 8,970 | 646 | 11,010 | 1,012 | 30,225 | 6,870 | 3,015 | 18,030 | 3,401 | 20,288 | 48,300 | 3,801 | 3,420 | 4,300 | 7,094 | 9,460 |
| Demanda química de oxígeno | 20,903 | 10,564 | 28,225 | 11,752 | 59,816 | 15,744 | 12,652 | 39,678 | 8,571 | 31,488 | 112,580 | 8,470 | 8,203 | 9,373 | 16,747 | 19,254 |
| Hidrocarburos totales | 0.600 | < LD | 0.900 | < LD | 0.500 | 8.898 | 1.550 | 9.514 | 4.499 | 5.670 | 6.607 | 9.201 | 3.675 | 1.633 | 3.986 | 6.547 |
| Fenoles | 184 | 134 | 174 | 239 | 111 | 0.100 | 0.066 | < LD | < LD | < LD | 0.099 | < LD | < LD | 0.075 | < LD | < LD |
| Coliformes fecales | 13 | < LD | 27 | < LD | 49 | 240,000 | 23 | 2,400 | 13 | 70 | < LD | < LD | < LD | < LD | 14 | 13 |
| Coliformes totales | 13 | 2 | 240 | <1.8 | 49 | 240,000 | 23 | 2,400 | 22 | 220 | < LD | 8 | 14 | 17 | 17 | 17 |
| Cloruros | 6,861 | 6,522 | 6,693 | 1,391 | 5,481 | 8,712 | 6,916 | 9,097 | 7,173 | 8,528 | 14,246 | 7,675 | 7,725 | 10,847 | 7,926 | 7,635 |
| Fosfatos | 2.86 | 2.76 | 2.66 | 31.20 | 9.95 | 10.79 | 51.08 | 5.12 | 23.94 | 5.47 | 4.54 | 22.76 | 13.57 | 9.79 | 16.47 | 8.86 |
| Nitratos | 8.52 | 8.36 | 8.85 | 6.98 | 8.51 | 0.34 | 0.29 | 0.33 | 0.35 | 0.34 | 426.52 | 0.25 | 0.26 | 0.25 | 0.25 | 0.23 |
| Sulfatos | 51.00 | 28.00 | 208.00 | 21.00 | 584.00 | 10.30 | 35.90 | 364.30 | 13.00 | 196.60 | 2,152.00 | 13.30 | 25.60 | 35.50 | 29.90 | 61.60 |
| Sulfuros | 11.50 | < LD | 12.90 | < LD | 17.10 | 35.75 | 0.003 | 4.79 | 7.57 | 10.16 | < LD | 3.42 | 3.51 | 0.67 | 9.05 | 17.76 |
| Nitrógeno amoniacal | 1,106 | 1,084 | 1,174 | 1,306 | 1,265 | 4,281 | 4,748 | 4,490 | 4,921 | 4,691 | 3,480 | 3,027 | 3,650 | 1,532 | 4,636 | 4,901 |
| Nitrógeno total | 2,857 | 3,054 | 2,977 | 3,792 | 2,897 | 3,903 | 3,194 | 3,025 | 3,324 | 3,298 | 2,561 | 2,234 | 2,823 | 1,163 | 3,233 | 3,603 |
| Fósforo total | 21.20 | 31.50 | 18.00 | 53.50 | 16.40 | 25.67 | 65.41 | 17.18 | 31.35 | 10.60 | 18.63 | 32.67 | 20.53 | 19.02 | 20.47 | 20.07 |
| Cianuro total | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Calcio | 166 | 20 | 351 | 15 | 1,704 | 112 | 53 | 443 | 54 | 430 | 5,859 | 59 | 30 | 32 | 41 | 257 |
| Magnesio | 197 | 42 | 312 | 37 | 519 | 150.72 | 20.72 | 407.88 | 102.85 | 376.85 | 1,254.16 | 106.13 | 69.03 | 95.65 | 176.18 | 259.04 |
| Potasio | 2,931 | 2,250 | 2,894 | 2,466 | 2,465 | 3,269 | 3,504 | 3,463 | 2,967 | 2,945 | 2,778 | 2,397 | 3,144 | 4,498 | 3,052 | 3,066 |
| Sodio | 4,791 | 4,208 | 4,577 | 3,392 | 3,479 | 6,342 | 6,061 | 7,359 | 5,516 | 6,319 | 9,141 | 3,702 | 5,808 | 8,409 | 6,078 | 6,129 |
| Aluminio | 1.280 | 0.663 | 1.120 | 0.615 | 0.673 | 0.877 | 0.363 | < LD | 0.902 | 0.533 | 0.022 | < LD | < LD | < LD | < LD | 0.664 |
| Arsénico | 0.584 | 0.787 | 0.552 | 1.053 | 0.365 | 1.125 | 2.671 | 1.253 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Bario | 0.200 | 0.387 | 0.205 | 0.364 | 0.477 | 0.197 | 0.527 | 0.238 | 0.031 | 0.032 | 1.102 | 0.459 | 0.051 | 0.110 | 0.003 | 0.135 |
| Boro | 10.10 | 7.86 | 10.20 | 7.32 | 11.60 | 12.10 | 14.20 | 12.96 | 10.46 | 8.93 | 11.78 | 8.83 | 9.88 | 14.50 | 11.24 | 10.59 |
| Cadmio | 0.034 | 0.005 | 0.033 | 0.010 | 0.003 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Cobre | 0.003 | < LD | 0.001 | < LD | < LD | 0.100 | 0.211 | 0.124 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Cromo | 0.66 | 1.07 | 0.91 | 1.10 | 0.54 | 0.68 | 0.49 | 0.46 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Estroncio | 1.22 | 0.38 | 2.27 | 0.34 | 8.74 | 0.68 | 0.38 | 2.51 | 0.24 | 2.50 | 23.92 | 0.41 | 0.04 | 0.26 | 0.34 | 1.02 |
| Fierro | 26.00 | 5.30 | 31.00 | 2.70 | 109.00 | 8.54 | 8.88 | 23.57 | 1.56 | 19.88 | 154.62 | 4.47 | 3.42 | 6.56 | 11.57 | 22.65 |
| Manganeso | 0.62 | 0.13 | 0.90 | 0.08 | 13.46 | 0.28 | 0.32 | 3.53 | < LD | 3.71 | 180.08 | < LD | < LD | < LD | < LD | 1.36 |
| Mercurio | < LD | < LD | < LD | 0.0003 | 0.0003 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Níquel | 0.45 | 0.37 | 0.44 | 0.43 | 0.54 | 0.47 | 0.51 | 0.80 | < LD | < LD | 2.16 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Plomo | 0.077 | 0.022 | 0.052 | 0.029 | 0.075 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Vanadio | 0.681 | 1.21 | 0.637 | 0.415 | 0.362 | 0.994 | 1.076 | 0.693 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
| Zinc | 0.129 | 0.446 | 0.056 | 0.649 | 0.077 | 0.129 | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD | < LD |
< LD: menor al límite de detección, < 0.0018 para sulfuros, < 0.008 para cianuro, < 1.8 para coliformes fecales y coliformes totales, < 0.009 para hidrocarburos, < 0.001 para fenoles, plomo y arsénico, < 0.003 para aluminio, < 0.0002 para cadmio y zinc, < 0.0003 para cobre, cromo y vanadio, < 0.00005 para manganeso, < 0.00007 para mercurio, < 0.0004 para níquel.
La variabilidad en los parámetros de los lixiviados es un patrón común en este tipo de muestras (Abunama et al. 2021). En el caso de estudio, esta variabilidad también tiene relación con el sistema de operación, recolección y recirculación de lixiviados. En El Zapallal y Portillo Grande las plataformas de disposición final se componen de celdas que contienen residuos de diferentes edades, donde los recientes se disponen sobre capas de residuos antiguos. Esto ocasiona que el lixiviado de los residuos nuevos percole hacia los antiguos.
Los lixiviados generados son conducidos por canales hacia la poza de recolección, donde se mezclan lixiviados de plataformas nuevas, antiguas y cerradas. Las muestras de los lixiviados correspondientes a drenes superficiales recogen los efluentes de los residuos dispuestos recientemente. Las muestras superficiales pueden considerarse como lixiviados jóvenes (menores a cinco años), y las de partes inferiores como intermedios (entre cinco y 10 años) o viejos (mayores a 10 años) (Teng et al. 2021).
Por otro lado, la ausencia de diferencias significativas puede deberse a que ambos sitios están ubicados en la misma ciudad, donde las condiciones climáticas y el tipo de residuos recibidos son similares. Los dos rellenos tienen un tiempo de operación mayor a 30 años. Además, ambos vertederos han sido operados por la misma empresa, con un manejo técnico muy similar.
La conductividad eléctrica (CE) varió entre 40.6 y 60.1 mS/cm. Vahabian et al. (2019) reportan valores promedio de 34.49 mS/cm en lixiviados de rellenos activos y 156.35 mS/cm en rellenos cerrados. Sin embargo, otros autores reportan que la CE en lixiviados de rellenos activos es mayor que en rellenos cerrados (Abu-Daabes et al. 2013, Hussein et al. 2019, Wdowczyk y Szymańska-Pulikowska 2020). En el caso de estudio, la concentración elevada de cationes de Ca, Mg y Na podría ser la principal responsables de la CE en la muestra.
El pH de las muestras varió entre 6.23 y 8.38. El lixiviado de rellenos jóvenes tendrá un pH menor a 6.6, mientras que en rellenos con mayor tiempo de operación > a 10 años presentarán valores mayores a 7.5 (Singh et al. 2016, Nájera-Aguilar et al. 2019). Con el tiempo, el pH del lixiviado aumenta de ligeramente ácido a un valor alcalino, a medida que la operación continúa y se estabiliza (Hussein et al. 2019). En el caso de estudio, debido a que ambos sitios continuaban en operación, se espera que el pH no disminuya y más bien tienda hacia la alcalinidad. Esto se debe a que la proporción de residuos viejos y estabilizados respecto a los residuos recién depositados es alta (Demirbilek et al. 2013).
Los sólidos totales disueltos (STD) se mantuvieron elevados, entre 26 660 y 39 650 mg/L, lo que indica que los compuestos orgánicos han sufrido procesos de mineralización. En un relleno sanitario antiguo, ha habido más tiempo para que los procesos de degradación y mineralización ocurran, lo que puede reflejarse en valores elevados de STD.
La concentración de la demanda biológica de oxígeno (DBO5) (646-43 800 mg/L) y la demanda química de oxígeno (DQO) (8571-112 580 mg/L) evidencia la elevada carga orgánica del lixiviado. La variabilidad en el rango de los valores de DBO5 y DQO tiene relación con el estado de maduración del lixiviado. Los lixiviados recolectados de plataformas cerradas o inferiores están más degradados que aquellos recolectados de los drenes superficiales. Los primeros tendrán una menor carga orgánica que los segundos.
La relación DBO5/DQO indica la proporción de los compuestos orgánicos biodegradables en el lixiviado. Una relación mayor a 0.4 indica que el lixiviado está en la fase acídica, y una relación menor a 0.1 indica que el contenido orgánico del lixiviado es difícilmente biodegradable (Ehrig 1989). En este estudio la relación DBO5/DQO en 10 de las 11 de las muestras de lixiviado de Portillo Grande fue mayor a 0.4.
El contenido promedio de SO4 fue de 178.40 y 267.09 mg/L en El Zapallal y Portillo Grande, respectivamente. Estos valores bajos son usuales en rellenos sanitarios activos (Wdowczyk y Szymańska-Pulikowska 2020, 2021), mientras que en rellenos sanitarios cerrados el valor es mayor. En los vertederos cerrados no hay entradas adicionales de material, por lo que las condiciones son más estables y permiten que los procesos anaerobios continúen durante periodos más largos. Los microorganismos anaerobios dominan y descomponen los residuos restantes (Wdowczyk y Szymańska-Pulikowska 2020, 2021). Durante estos procesos, los sulfatos presentes en los residuos se convierten en ácido sulfúrico y otros compuestos de azufre (Demirbilek et al. 2013) que pueden ser liberados al lixiviado, lo que resulta en una concentración más alta.
La concentración de N-NH4 (1048-4901 mg/L) también es elevada. Este contaminante es uno de los más persistentes a largo plazo (Wdowczyk y Szymańska-Pulikowska 2021). Entre otros factores, su concentración podría estar relacionada con procesos de desaminación durante la descomposición de compuestos orgánicos (Arunbabu et al. 2017) y las condiciones anaerobias dentro de las plataformas de residuos. La concentración de nitratos por su parte se mantuvo baja, entre 0.29 y 8.85 g/L en 11 de las 10 muestras, con una muestra de 426.52 mg/L. Estos resultados también son indicadores de condiciones reductoras, probablemente facilitadas por el clima seco y árido.
Los principales cationes presentes en el lixiviado, de mayor a menor concentración, son Na > K > Mg > Ca > P. El Na tuvo valores de 3392 a 6342 mg/L. El K varió de 2250 a 4498 mg/L. El contenido promedio de Mg (275 mg/L) fue menor al de Ca (670 mg/L). Los cationes de Na, K, Mg y Ca podrían provenir de los residuos de plantas u otras fuentes orgánicas (Naveen et al. 2017). De igual modo, los cationes de Na y Ca podrían provenir de residuos de construcción, como cemento (Nyakungu y Mbera 2013). En los rellenos sanitarios de estudio, una práctica común para estabilizar las plataformas consistía en colocar capas de residuos de construcción. En el caso del P, los detergentes podrían ser otra fuente (Edge 2018).
Las concentraciones de As solamente se detectaron en las muestras que corresponden a los lixiviados de las plataformas antiguas. En las plataformas superiores, las concentraciones de As no fueron detectables. Lo mismo ocurrió en el caso del Cr y el Sn. Las fases disueltas de los metales predominan en los lixiviados jóvenes, este fue el caso del Cr hexavalente que fue detectable en los lixiviados de las plataformas superiores (OEFA 2021).
Las muestras presentan concentraciones elevadas de Fe (1.56-154.62 mg/L). Sin embargo, la mayoría resultaron con valores por debajo del límite de detección de metales pesados (como As, Cd, Cu, Cr, Hg, Ni, Pb, V y Zn). La alta concentración de Fe podría provenir de la disposición de residuos metálicos, de productos envasados en hojalata (Agbeshie et al. 2020), o de materiales construcción (Wdowczyk y Szymańska-Pulikowska 2021). Este resultado es de esperarse en rellenos sanitarios de larga operación como los del caso de estudio. En un pH que tiende hacia la alcalinidad los metales serán menos solubles; además, podrían estar ocurriendo reacciones de adsorción y precipitación que reducen la concentración de metales en la fase líquida (Hussein et al. 2019).
Índices de contaminación de lixiviados
El cuadro V presenta los LPI para las muestras de los rellenos sanitarios El Zapallal y Portillo Grande. Se puede observar que los índices varían entre 27.08 y 35.86. Los parámetros que más contribuyeron a los LPI fueron, en orden de importancia: N-NH4, DQO, N total, DBO5, STD y Cl-. Lo anterior indica la elevada concentración de N y contaminantes orgánicos en el lixiviado. En la figura 2 se comparan los índices LPI de este estudio con los de otros lugares alrededor del mundo. Todos los LPI provienen de rellenos activos.
CUADRO V ÍNDICE DE POTENCIAL DE CONTAMINACIÓN DE LIXIVIADOS (LPI) DE LOS RELLENOS SANITARIOS EL ZAPALLAL Y PORTILLO GRANDE.
| Parámetro | El Zapallal | Portillo Grande | ||||||||||||||
| Z1 | Z2 | Z3 | Z4 | Z5 | P1 | P2 | P3 | P4 | P5 | P6 | P7 | P8 | P9 | P10 | P11 | |
| pH | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.385 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 | 0.275 |
| Demanda bioquímica de oxígeno | 3.965 | 1.281 | 4.575 | 1.83 | 4.88 | 3.538 | 2.44 | 4.453 | 2.623 | 4.331 | 4.819 | 2.684 | 2.562 | 4.453 | 3.721 | 3.965 |
| Demanda química de oxígeno | 5.084 | 4.65 | 5.394 | 4.65 | 5.89 | 4.774 | 4.65 | 5.27 | 4.402 | 5.084 | 6.014 | 4.402 | 4.34 | 3.1 | 4.712 | 4.774 |
| Sólidos totales disueltos | 3.1 | 3.3 | 3.2 | 3.1 | 3.1 | 3.7 | 3.7 | 4.05 | 3.65 | 3.85 | 4.5 | 3.2 | 3.4 | 3.65 | 3.65 | 3.4 |
| Nitrógeno amoniacal | 5.049 | 5.049 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 | 5.1 |
| Nitrógeno total | 4.982 | 5.194 | 5.088 | 5.3 | 5.035 | 0.53 | 5.247 | 5.194 | 5.3 | 5.3 | 4.664 | 4.187 | 4.982 | 1.961 | 5.247 | 5.3 |
| Cloruros | 3.12 | 2.976 | 3.024 | 0.48 | 2.4 | 4.032 | 3.12 | 3.792 | 4.08 | 3.216 | 4.8 | 3.504 | 3.552 | 4.512 | 3.648 | 3.504 |
| Cianuro total | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 | 0.29 |
| Coliformes totales | 1.976 | 0.52 | 2.912 | 0.26 | 2.08 | 5.2 | 1.352 | 3.9 | 1.3 | 2.652 | 0.26 | 0.884 | 1.196 | 1.248 | 1.248 | 1.248 |
| Fenoles | 3.648 | 3.42 | 3.648 | 3.99 | 3.249 | 0.285 | 0.285 | 0.285 | 0.285 | 0.285 | 0.285 | 0.285 | 0.285 | 0.285 | 0.285 | 0.285 |
| Arsénico | 0.305 | 0.3294 | 0.305 | 0.427 | 0.305 | 0.366 | 0.915 | 0.427 | 0.305 | 0.305 | 0.305 | 0.305 | 0.305 | 0.305 | 0.305 | 0.305 |
| Cobre | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.3 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 | 0.25 |
| Cromo | 0.3392 | 0.384 | 0.384 | 0.384 | 0.3328 | 0.384 | 0.32 | 0.32 | 0.32 | 0.32 | 0.32 | 0.32 | 0.32 | 0.32 | 0.32 | 0.32 |
| Fierro | 0.225 | 0.225 | 0.225 | 0.225 | 0.315 | 0.225 | 0.225 | 0.27 | 0.225 | 0.225 | 0.315 | 0.225 | 0.225 | 0.225 | 0.225 | 0.225 |
| Mercurio | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 | 0.31 |
| Níquel | 0.286 | 0.2808 | 0.286 | 0.286 | 0.3172 | 0.26 | 0.26 | 0.312 | 0.26 | 0.26 | 0.364 | 0.26 | 0.26 | 0.26 | 0.26 | 0.26 |
| Plomo | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 | 0.315 |
| Zinc | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 | 0.28 |
| LPI | 33.80 | 29.33 | 35.86 | 27.75 | 34.72 | 30.11 | 29.38 | 35.09 | 29.57 | 32.65 | 33.58 | 27.08 | 28.25 | 27.14 | 30.44 | 30.41 |

Fig. 2 Comparación del índice de potencial de contaminación del lixiviado (LPI). Datos tomados de (a) Kumar y Alappat (2005), (b) Guerrero-Rodríguez et al. (2014), (c) Sharma et al. (2008), (d) este estudio, (e) Naveen et al. (2017), (f) Hussein et al. (2019), (g) Agbozu et al. (2015).
El Zapallal y Portillo Grande tienen niveles de contaminación similares o incluso superiores a los de Bangalore, India y Pillar Point, Hong Kong. El alto valor del LPI de las muestras de los rellenos sanitarios de estudio (30 en promedio) es un indicador de la toxicidad del lixiviado y de su capacidad de contaminación en caso de ser descargado sin el tratamiento adecuado (Ofomola et al. 2017). Considerando la clasificación de los LPI propuesta por Abunama et al. (2021), el LPI de los rellenos sanitarios en estudio es alto (> 26.5), con un elevado potencial de toxicidad y poca estabilización.
El cuadro VI presenta la correlación entre los 18 parámetros utilizados para calcular el índice LPI. Cada coeficiente de correlación fluctúa en un rango de -1 a 1 e indica la fuerza y la dirección de la relación lineal entre dos variables.
CUADRO VI MATRIZ DE CORRELACIÓN ENTRE LOS 18 PARÁMETROS DEL ÍNDICE DE POTENCIAL DE CONTAMINACIÓN DEL LIXIVIADO (LPI).
| pH | DBO5 | DQO | STD | N-NH4 | N Total | Cl- | CTot | Fenol | As | Cu | Cr | Fe | Hg | Ni | Pb | Zn |
| 1.00 | ||||||||||||||||
| -0.75*** | 1.00 | |||||||||||||||
| -0.58* | 0.86*** | 1.00 | ||||||||||||||
| 0.07 | 0.26 | 0.24 | 1.00 | |||||||||||||
| 0.04 | 0.04 | -0.06 | 0.63** | 1.00 | ||||||||||||
| 0.19 | -0.21 | 0.04 | 0.10 | 0.46 | 1.00 | |||||||||||
| -0.06 | 0.38 | 0.12 | 0.82*** | 0.41 | -0.24 | 1.00 | ||||||||||
| -0.03 | 0.35 | 0.32 | 0.29 | 0.36 | 0.31 | 0.18 | 1.00 | |||||||||
| 0.06 | -0.09 | 0.20 | -0.53* | -0.78*** | -0.01 | -0.54* | -0.22 | 1.00 | ||||||||
| 0.35 | -0.23 | 0.17 | -0.05 | -0.24 | 0.31 | -0.35 | 0.29 | 0.51* | 1.00 | |||||||
| 0.26 | 0.05 | 0.25 | 0.24 | 0.04 | 0.13 | 0.03 | 0.55* | 0.20 | 0.71** | 1.00 | ||||||
| 0.21 | -0.25 | 0.13 | -0.47 | -0.61* | 0.29 | -0.65** | 0.05 | 0.84*** | 0.85*** | 0.43 | 1.00 | |||||
| -0.53* | 0.87*** | 0.92*** | 0.14 | -0.18 | -0.24 | 0.13 | 0.26 | 0.21 | 0.02 | 0.28 | 0.05 | 1.00 | ||||
| -0.25 | 0.00 | 0.16 | -0.57* | -0.33 | 0.16 | -0.57* | -0.14 | 0.47 | 0.30 | -0.25 | 0.44 | 0.00 | 1.00 | |||
| -0.20 | 0.37 | 0.64** | 0.14 | -0.27 | -0.07 | -0.04 | 0.17 | 0.49 | 0.63** | 0.59* | 0.50* | 0.60* | 0.26 | 1.00 | ||
| 0.45 | -0.58* | -0.35 | -0.07 | -0.21 | 0.20 | -0.16 | -0.62* | 0.26 | 0.29 | -0.06 | 0.29 | -0.45 | -0.05 | -0.12 | 1.00 | |
| -0.26 | 0.09 | 0.36 | -0.40 | -0.71** | -0.14 | -0.45 | -0.54* | 0.80*** | 0.28 | -0.14 | 0.57* | 0.32 | 0.47 | 0.50* | 0.32 | 1.000 |
*El cianuro no se contabilizó porque todas las muestras arrojaron valores menores al límite de detección; **p < 0.05; ***p < 0.0.
La correlación entre DBO5 y DQO fue significativa y muy fuerte (0.86). Este comportamiento es de esperarse dado que ambos parámetros miden la materia orgánica del lixiviado (Abunama et al. 2021). El DQO también presentó una correlación significativa muy fuerte con el Fe (0.92). Naveen et al. (2017) reportaron resultados similares. La correlación entre la DBO5 y DQO y los STD fue muy débil (0.26 y 0.24 respectivamente). Abunama et al. (2021) también presentaron valores bajos de correlación entre estos dos parámetros.
En el análisis de Abunama et al. (2021) el pH presentó una correlación negativa con la mayoría de los parámetros. En este estudio se observa una correlación negativa significativa con DBO5 (-0.75), DQO (-0.58) y Fe (-0.53). En el caso de los metales pesados, aunque la correlación no fue significativa, sí fue negativa. Como explican Abunama et al. (2021), este comportamiento indica una conexión entre el pH del lixiviado y la concentración de metales. Por tanto, a menor pH aumentará la solubilidad de los metales. Los autores finalizan explicando que a medida que aumenta el pH, disminuye la concentración de Pb, Hg y Cd.
Abunama et al. (2021) reportan la correlación más alta entre N total y N-NH4. En este estudio la correlación entre ambos parámetros no fue significativa.
La correlación entre Cl- y N-NH4 no fue significativa, de manera similar a lo reportado por Naveen et al. (2017). La correlación positiva y significativa (0.82) entre Cl- y STD sugiere que la presencia de cloruros en el lixiviado está asociada con un alto contenido de sólidos disueltos. La concentración de Cl- y STD de las muestras fue, en promedio, de 30 487 y 7714 mg/L, respectivamente. Los Cl- son una de las sales solubles más comunes en los lixiviados, provenientes de diversas fuentes dentro de los desechos en los vertederos, como productos de limpieza domésticos y plásticos (Lu et al. 2019); además, son altamente solubles en agua, lo que significa que se disuelven fácilmente en el lixiviado, con lo que podrían estar contribuyendo a los STD.
La correlación negativa es significativa y fuerte entre fenol y N-NH4 (-0.78). El fenol es un compuesto orgánico producido por la degradación de diversos productos y materiales presentes en los residuos, como los plásticos. Por otro lado, el N-NH4 se produce durante la descomposición de la materia orgánica por microorganismos. Un aumento en la concentración de fenoles puede indicar una mayor actividad de degradación, que también estaría agotando la materia orgánica y, por lo tanto, reduciendo la formación de amonio. Sin embargo, es importante notar que en siete de las 11 las muestras de Portillo Grande no se detectó la presencia de fenoles.
De manera similar a lo reportado por Naveen et al. (2017) y Abunama et al. (2021), se observa una alta correlación alta, positiva y significativa entre los metales As y Cu (0.71) y As y Ni (0.63), como era de esperarse. Abunama et al. (2021) explican que esta correlación sugiere un comportamiento químico y fuentes similares entre estos componentes. Estos metales en particular pueden provenir de varias fuentes dentro de un vertedero. Algunas son los residuos electrónicos (que a menudo contienen As, Cu, Ni y Zn), baterías, pinturas y pigmentos (que pueden contener As y Cu), así como galvanoplastia y procesamiento de metales (que pueden liberar Zn y Ni) (Yang et al. 2019, Li y Achal 2020).
Finalmente, el parámetro CTot tuvo una correlación negativa y significativa con Pb (-0.62) y Zn (-0.54), de manera similar a lo reportado por Abunama et al. (2021).
Implicaciones de la recirculación de lixiviados en los rellenos de estudio
La recirculación de lixiviados es una práctica común en los rellenos sanitarios tipo biorreactor, en los que se recirculan líquidos y (a veces) oxígeno para fomentar la degradación de los residuos. Este método supone una mejora respecto a los rellenos convencionales, donde los residuos están secos y en condiciones que no promueven la degradación (Ma et al. 2021). La recirculación de lixiviados presenta una serie de ventajas que, a largo plazo, promueve la sostenibilidad de los rellenos sanitarios (Sandoval-Cobo et al. 2022).
La recirculación de lixiviados limita los costos de operación, facilita el asentamiento de los residuos, estabiliza la composición química de los lixiviados, disminuye la cantidad de lixiviados generados (Ma et al. 2021) y aumenta la generación del metano (Sandoval-Cobo et al. 2022). A pesar de que en este tipo de rellenos la inversión inicial es mayor, los costos de operación se reducen en casi 58 %. Se estima que al recircular el 25 % del lixiviado, los costos de tratamiento de los residuos pueden disminuir en un 37 % (Zhang et al. 2023). Además, el proceso de compactación de los residuos reduce la porosidad, aumentando la densidad y limitando la infiltración. Respecto a la composición química, la recirculación disminuye la carga orgánica y por tanto el potencial de contaminación a largo plazo (Sandoval-Cobo et al. 2022).
En los rellenos en estudio las condiciones climáticas favorecen la recirculación. El clima desértico no aporta agua a los residuos y mantiene al mínimo el volumen de lixiviados generados. El tratamiento de los lixiviados implica un gran costo de inversión y operación que podría justificarse en caso de que se generen grandes cantidades de lixiviados y/o exista la posibilidad de recuperar recursos valiosos, como por ejemplo metales (Lee et al. 2022). El tratamiento comprende la cadena de procesos biológicos, químicos o fisicoquímicos destinados a disminuir los niveles de concentración de contaminantes en el lixiviado hasta alcanzar los valores permitidos para su descarga (Teng et al. 2021). Sin embargo, en los casos de estudio, al tratarse de lixiviados provenientes de residuos municipales, y dado el bajo contenido de metales, no existen compuestos de interés para su recuperación.
El análisis de la caracterización química de las muestras de lixiviados sugiere que la recirculación acelera la tasa de biodegradación de la materia orgánica, reduciendo la cantidad de metales pesados en solución y aumentando la CE. Este aumento en la biodegradación podría explicar la elevada carga orgánica del lixiviado. Al circular en un ambiente con pH alcalino, los metales podrían precipitarse o ser adsorbidos por los residuos (Lee et al. 2022). Ambos procesos reducen la concentración de metales en el lixiviado. La recirculación podría disolver aún más compuestos solubles, aumentando la concentración de iones en el lixiviado.
Los cationes de Ca, Mg y Na y los aniones de Cl- son solubles y su concentración puede aumentar a medida que recirculan a través del relleno. De igual modo, el contenido de cloruros puede ser un factor importante en la liberación de metales. Los cloruros afectan la movilidad de los metales al enlazarlos con ácidos húmicos. Se ha reportado que la recirculación de lixiviados reduce la capacidad de lixiviación de metales como el Cu o el Zn. También se ha demostrado que, durante la etapa de metanogénesis, la recirculación de lixiviados reduce la cantidad de metales lixiviados (Lee et al. 2022).
A pesar de las ventajas de la recirculación de lixiviados, en El Zapallal y Portillo Grande esta práctica no es recomendable dado que las plataformas carecen de sistemas de impermeabilización. En estas condiciones, la recirculación promueve la infiltración de lixiviados. Los estudios realizados por la OEFA revelan que en ninguno de los dos sitios existe una barrera geológica que prevenga el transporte de lixiviados. Lo más preocupante es que los estudios geológicos y geofísicos muestran indicios de plumas de desplazamiento y de infiltraciones en el subsuelo (OEFA 2021, 2022). Aunque en ninguno de los dos sitios hay evidencia de acuíferos saturados o no saturados, el subsuelo presenta condiciones idóneas para la saturación. En el caso de El Zapallal el subsuelo es más poroso y tiene fallas geológicas (OEFA 2021) que pueden permitir el paso de contaminantes, aumentando así el riesgo de contaminación de la cuenca.
CONCLUSIONES
En este estudio se analizó la caracterización detallada de los lixiviados de los rellenos sanitarios El Zapallal y Portillo Grande de Lima, Perú y se aplicó el LPI. Las muestras de lixiviados en ambos vertederos tienen elevada CE, pH alcalino y alto contenido de STD, los cuales son indicadores de procesos de mineralización y una baja concentración de metales. También se caracterizan por una elevada carga orgánica y alta concentración de N-NH4, ambos productos de la descomposición de la materia orgánica. Estas características son indicios de un relleno activo y en operación donde aún existe una elevada carga orgánica en proceso de descomposición y estabilización. En comparación con otros rellenos en operación y antiguos (con un tiempo de operación mayor a 10 años), las muestras de estudio tienen elevada CE y altas concentraciones de Cl-, Ca, Mg y Na. El LPI indica que el lixiviado es altamente tóxico y poco estabilizado.
Si bien la recirculación puede ser una opción atractiva en algunos contextos, debe implementarse y monitorearse cuidadosamente para minimizar los riesgos ambientales. A largo plazo, aumenta la toxicidad del lixiviado y probablemente la concentración de metales dentro de las plataformas de residuos. Además, si el lixiviado llegara a escapar del sistema de recirculación, podría tener un impacto grave en el ambiente, incluyendo la contaminación del agua subterránea. Por su parte, el tratamiento de lixiviados reduce la concentración de contaminante y minimiza los riesgos de contaminación del agua subterránea. A pesar de ello, es un proceso costoso en términos de operación y mantenimiento, además de generar residuos peligrosos. La elección entre la recirculación y el tratamiento dependerá de factores específicos del sitio, incluyendo las características del lixiviado, las condiciones geológicas e hidrogeológicas, el marco legal y los recursos disponibles para la gestión del relleno sanitario.
En El Zapallal y Portillo Grande, debido a la ausencia de un sistema de impermeabilización en las plataformas, la recirculación está promoviendo el desplazamiento e infiltración de los lixiviados. En los dos rellenos el subsuelo presenta condiciones idóneas para la saturación, y en El Zapallal el subsuelo es más poroso con fallas geológicas que aumentan el riesgo de contaminación de la cuenca.










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