INTRODUCCIÓN
Se define como contaminación atmosférica a la existencia de materias, sustancias o formas de energía que impliquen daño para la seguridad o la salud de las personas y el ambiente (Aránguez et al. 1999, Brook et al. 2010, Rueda 2017, WHO 2018). La existencia de contaminantes atmosféricos puede intensificarse debido al crecimiento poblacional, cantidad de vehículos, el uso de combustibles, cambios en las tecnologías y la producción industrial en zonas urbanas ocasionando problemas a las personas a lo largo de su vida (Bell et al. 2004, Llop et al. 2017, Ubilla y Yohannessen 2017).
Entre los indicadores biológicos se encuentran los líquenes (Will-Wolf et al. 2002, Estrabou et al. 2011). Estos son organismos simbiontes definidos como la asociación entre al menos un micobionte y uno o más fotobiontes (Barreno et al. 2003, Spribille et al. 2016). Debido a su naturaleza simbiótica y a la ausencia de cutícula, los líquenes absorben rápidamente sustancias del aire, por ello son considerados organismos sumamente sensibles a los contaminantes atmosféricos (Hawksworth et al. 2005, Rodríguez et al. 2021).
Uno de los antecedentes más notorios de correlación entre un líquen y dióxido de azufre fue llevada a cabo en Japón, en donde se estudiaron ejemplares de Parmotrema tinctorum que habitaban lápidas urbanas, demostrando el potencial de esta especie para ser utilizada como especie bioindicadora (Hawksworth et al. 2005). En los últimos años, en América Latina se han llevado a cabo numerosas investigaciones relacionadas con las respuestas de los líquenes a la contaminación atmosférica (Hawksworth et al. 2005, Estrada y Nájera 2011, Hernández et al. 2017). Rangel-Osornio et al. (2022), compararon las respuestas de los líquenes Usnea ceratina y Flavopunctelia praesignis ante la contaminación de industrias de papel, observando la bioacumulación de oligoelementos en sus respectivos talos y en mayor cantidad en el liquen folioso. Algunas especies de líquenes se desarrollan en medios urbanos, donde los niveles de contaminación son altos a diferencia de las zonas rurales, mencionando a Parmotrema reticulatum y Punctelia hypoleucites como especies tolerantes (Estrabou 1998).
Agnan et al. (2013), combinaron dos líquenes foliosos reconocidos por su capacidad de acumular oligoelementos como lo son Xanthoria parietina y Parmelia sulcata. Chaiwat et al. (2020), trabajaron con los talos nativos (in situ) del liquen epífito folioso P. tinctorum como bioacumulador debido a su fácil identificación en campo, su recolección y presencia en sitios urbanos. La familia Parmeliaceae comprende alrededor de 2726 especies con centro de distribución en las regiones tropicales del mundo (Canseco et al. 2006, Michlig y Ferraro 2012, Thell et al. 2012), siendo el género Parmotrema A. Massal, el más numeroso de esta familia con 350 especies (Blanco et al. 2005). Son organismos foliosos, por lo general con un talo de diámetro mayor de 5 cm, lóbulos relativamente anchos, cilios presentes o ausentes, superficie inferior con un amplio margen desnudo y rizinas simples a furcadas o irregularmente ramificadas, encontrándose en diversos sustratos como corticícola, saxícola o terrícola (Estrabou 1999, Spielman 2005).
En el Paraguay, los antecedentes de estudios de la contaminación del aire mediante el uso de líquenes como bioindicadores se reflejan hasta el momento en dos trabajos de grado (González 2017 y Cabral 2015). El presente estudio no sólo proporciona las concentraciones de azufre en líquenes en diferentes áreas verdes urbanas, sino que también aporta para relacionar la presencia de azufre en el aire en los sitios seleccionados con la cantidad de árboles. Estudios globales como el de Nowak et al. (2018), centrados en investigar la reducción de contaminantes atmosféricos por la presencia de árboles, incluyendo el dióxido de azufre (SO2), ayudan a comprender la importancia de la conservación de los árboles para mejorar la calidad del aire en la capital del país.
Considerando que aún existe muy poco conocimiento sobre los efectos de la calidad del aire en organismos sensibles en Paraguay, y teniendo en cuenta el crecimiento poblacional y las proyecciones en los próximos años (INE 2020), el objetivo de esta investigación es determinar las concentraciones de azufre bioacumulado en líquenes corticícolas del género Parmotrema en diferentes sitios de las áreas verdes que comprende la capital del país.
MATERIALES Y MÉTODOS
Sitios de estudio
El clima en los sitios de estudio según la clasificación de Thornthwaite (Benítez y Antola 2020), es tropical subhúmedo. Las campañas de muestreo se realizaron entre los meses de octubre del 2020 y febrero de 2021 (Fig. 1). En este periodo las temperaturas medias rondaron en 27 ºC, con precipitaciones entre 354 y 71 mm y con humedad relativa del 51 al 75 %. Considerando que las lluvias pueden afectar el proceso de acumulación de metales y sustancias salinas (Figueira et al. 2002, Adamo et al. 2003), en caso de eventos lluviosos de acuerdo con el cronograma de trabajo establecido se consideró colectar tres días después de precipitaciones de baja intensidad (Figueira et al. 2002) y una semana después para tormentas o lluvias intensas de duraciones prolongadas. Se colectaron muestras de líquenes en 25 sitios urbanos, distribuidos en 17 barrios en las áreas verdes de Asunción y un Parque Nacional. Los sitios urbanos seleccionados presentaron en común áreas verdes, con alta concurrencia de vehículos y personas, alta densidad de viviendas y zonas comerciales a su alrededor (Fig. 2).
El Parque Nacional Ybycuí (PNY) ubicado a una distancia aproximada de 150 km de Asunción fue seleccionado como sitio testigo, por el tamaño de la superficie, cobertura arbórea y estado de conservación (Fig. 3). En el periodo de colecta se registraron temperaturas medias alrededor de los 26.1 ºC, con precipitaciones alrededor de 56 mm y con humedad relativa del 56.5 % (DINAC 2022). Se destaca al género Parmotrema por su alta ocurrencia en la mayoría de las áreas verdes seleccionadas por lo que se colectaron talos completos de tamaños similares desde 1.5 m de altura respecto al suelo para evitar contaminación terrícola (Bargagli y Nimis 2002) y como límite superior los 2 m. Las colectas se llevaron a cabo en las zonas periféricas de todas las áreas verdes mencionadas teniendo en cuenta la distancia a las calles principales. Los árboles muestreados fueron tajy (Handroanthus heptaphyllus), yvyra pytã (Peltophorum dubium), chivato (Delonix regia), yvyraró (Pterogyne nitens), mango (Mangifera indica), palmera (Roystonea sp.) y mbokaja (Acrocomia aculeata). La extracción del material liquénico se realizó con cuchillos de acero inoxidable para desprender del sustrato (Adler 1989, Estrabou 1999). Las muestras se depositaron en bolsas de papel madera previamente etiquetadas con la fecha, el lugar y características generales presentes en cada ejemplar.
Identificación de las especies
Las muestras fueron conservadas en un refrigerador a - 18 ºC hasta el momento de la limpieza. Utilizando un microscopio estereoscópico Boeco, Alemania, brochas de cerdas suaves y agujas estériles de acero inoxidable, se procedió a la limpieza, consistente en la separación de la corteza del árbol y otros elementos siguiendo la metodología de Estrabou (1999).
Se realizaron cortes de talo, observación de estructuras morfológicas, reproductivas y medición de esporas, además de pruebas puntuales de color en corteza y médula de los ejemplares, con soluciones de hipoclorito de sodio comercial (C) al 6 % e hidróxido de potasio (K) al 10 % y combinación de ambas soluciones como KC y cromatografía de capa fina (CCF) para determinación de sustancias liquénicas (Bungartz 2002, Michlig y Ferraro 2012). Se utilizó una cámara de luz ultravioleta Accubanker (Lugo-Fuenmayor 2013), para detección de compuestos con fluorescencia en la médula y la corteza. Para la determinación de especies y confirmación del género se utilizó literatura especializada y comparaciones con taxas afines, además de bases de datos como el Consorcio de Herbarios de Líquenes en América Latina (CHLAL), Index fungorum y Mycobank para la utilización de la correcta nomenclatura de las diferentes especies (Redhead y Norvell 2012). Las muestras procesadas fueron depositadas en el Herbario de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FACEN) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
Determinación de la concentración de azufre
Las muestras se secaron a 70 ºC durante 2 horas, posteriormente se molieron y pesaron alrededor de 0.5 g en un recipiente de digestión de politetrafluoroetileno (PTFE) de 25 mL, con tres o dos réplicas dependiendo de la cantidad de muestra colectada; se añadió 7 mL de ácido nítrico (HNO3) concentrado y 3 mL de peróxido de hidrógeno (H2O2) al 30 %, se realizó la predigestión (16 horas) a temperatura ambiente bajo campana extractora de vapores ácidos (Wu et al. 1997, Guidotti et al. 2009, Vitali et al. 2019). Se continuó la digestión en un horno microondas Sineo Microwave Reaction system Tank Basic en tres etapas, como se muestra en el cuadro I (Silva-Trejos 2012). La cuantificación del azufre se realizó mediante método turbidimétrico con previo ajuste de pH y agregando la solución amortiguadora correspondiente al método aplicado (Rice et al. 2017).
CUADRO I PROGRAMA DE DIGESTIÓN.
| Etapa | Tiempo (min) | Temperatura (ºC) | Presión (pSI) |
| Primera | 5 | 180 | 200 |
| Segunda | 10 | 200 | 220 |
| Tercera | 5 | 220 | 240 |
Para asegurar la calidad de los resultados los procedimientos se llevaron a cabo constantemente con blancos de procesos, blancos de muestras, determinación de límite de detección (LD), límite de cuantificación y linealidad del rango de trabajo utilizando soluciones estándares de referencia (Rodríguez et al. 2010).
Análisis estadístico
Para la determinación de diferencias significativas entre los sitios de muestreo se compararon las concentraciones medias de azufre. Se verificó el cumplimiento de los supuestos de normalidad y homocedasticidad. Para ello, se aplicaron las pruebas de Shapiro-Wilk y Levene. Para la comparación de las concentraciones medias de azufre se utilizó el análisis de la varianza (Andeva) heteroscedástica de una vía para medias recortadas (Luh y Guo 2005) y análisis post-hoc para identificar pares de grupos con diferencias significativas (p < 0.05) entre sí.
Para relacionar algunas características de las áreas verdes con la capacidad de amortiguar los efectos de la contaminación ambiental, se consideró la cantidad de árboles presente en cada sitio como un factor adicional de comparación. Se llevó a cabo un análisis de correlación de Pearson entre la concentración de azufre y la cantidad total de árboles. Mientras que para el Andeva se consideraron cinco rangos para la cantidad de árboles. Las agrupaciones tomadas fueron: menos de 75, [75-150), [150-225), [225-300), 300 y más. Tanto el análisis descriptivo como el inferencial fueron realizados empleando el programa estadístico R (R Core Team 2022).
RESULTADOS
Se identificaron tres especies de líquenes: Parmotrema consors (Nyl.) Krog & Swinscow, P. mesotropum (Müll. Arg.) Hale, P. tinctorum (Despr. ex Nyl.) Hale y Parmotrema sp., distribuidas en 26 sitios incluidos el PNY. Debido a la disponibilidad de las muestras, en algunos casos fue posible realizar los análisis químicos por triplicado, mientras que en otros casos el material liquénico permitió realizar los análisis químicos por duplicado, por ello, el número total de réplicas fue igual a 115.
Análisis de grupos
Las muestras de los diferentes sitios fueron distribuidas en seis grupos y un testigo (Cuadro II). Los grupos se formaron teniendo en cuenta la cercanía de las diferentes áreas, influencias del casco urbano y cobertura boscosa. En el sitio testigo, la concentración media de azufre en el material liquénico fue significativamente menor que en los demás grupos (462.5 ± 156.559 mg/kg; p < 0.05) y tres veces menor que en el grupo C, el cual representa el segundo con menor concentración media de azufre, aunque la variación relativa de los datos es muy alta (CV = 0.345). Es posible que los altos valores de desviación estándar (DE) se deban a la utilización de especies y de cantidades distintas, de acuerdo con la disponibilidad.
CUADRO II CARACTERIZACIÓN DE LOS GRUPOS DE MUESTREO.
| Grupos | Sitio de muestreo | Caracterización de los grupos | Número estimativo de árboles |
| Testigo | Parque Nacional Ybycui | Área de tráfico bajo, sin edificios ni comercios cercanos, a una distancia de Asunción de 150 km. | 700 |
| A | Plaza Darío Serrato | Área de tráfico moderado, carente de edificios altos, comercios escasos, localidad geográfica a 7.08 km del casco urbano. | 75 |
| Plaza República del Perú | 170 | ||
| Plaza de Las Residentas | 95 | ||
| Plaza Santa Teresa | 60 | ||
| B | Plaza Infante Rivarola | Área de tráfico intenso, con edificios altos y comercios abundantes, localidad geográfica a 5.04 km del casco urbano. | 40 |
| Plaza Manuel Ortiz y José Asunción Flores | 80 | ||
| Plaza Olímpica | 135 | ||
| Plaza de las Américas | 56 | ||
| C | Ciclovía Boggiani | Área de tráfico moderado, con edificios bajos y comercios escasos, localidad geográfica de 11.67 km del casco urbano. | 187 |
| Plaza Carmen de Lara Castro | 70 | ||
| Plaza Madres Paraguayas | 15 | ||
| Plaza Boquerón | 8 | ||
| Plaza Pedro Juan Caballero | 121 | ||
| D | Plaza de Armas | Área de tráfico intenso y con edificios altos y comercios abundantes, forman parte del casco urbano. | 78 |
| Plaza de Los Comuneros | 60 | ||
| Plaza de los Desaparecidos | 45 | ||
| Plaza Italia | 120 | ||
| Plaza Uruguaya | 50 | ||
| E | Paseo Itá Ybate | Área de tráfico moderado, con edificios bajos, gran cantidad de comercio, localidad geográfica de 2.02 km del casco urbano. | 150 |
| Parque Carlos Antonio López | 400 | ||
| Plaza de la Justicia | 80 | ||
| Plaza San Isidro Labrador | 40 | ||
| F | Jardín Botánico Zoológico de Asunción | Área de bajo tráfico, escasos, con edificios y comercios, localidad geográfica a 6.28 km del casco urbano. | 328 |
| Parque Guasu Metropolitano | 240 | ||
| Regimiento de Caballería N.4 (RC4) | 299 |
En el grupo B (Cuadro III) se observó la concentración media más elevada (2475.8 ± 942.315 mg/kg), al igual que las cantidades mínima, mediana y máxima. La distribución fue normal con p < 0.05 para los grupos.
CUADRO III DESCRIPTIVOS BÁSICOS DE LA CONCENTRACIÓN DE AZUFRE (mg/kg) POR GRUPOS DE MUESTREO.
| Grupo | Promedio | DE | CV | Mín. | Q1 | Mediana | Q3 | Máx. | n |
| Testigo | 462.5 | 159.559 | 0.345 | 236.1 | 383.0 | 458.6 | 546.4 | 688.3 | 6 |
| A | 1693.9 | 681.162 | 0.402 | 1042.4 | 1114.6 | 1625.2 | 1726.3 | 3075.5 | 18 |
| B | 2475.8 | 942.315 | 0.381 | 1278.3 | 1678.8 | 2713.7 | 3154.9 | 3756.2 | 11 |
| C | 1167.8 | 362.902 | 0.311 | 715.4 | 823.0 | 1095.9 | 1421.4 | 1764.9 | 17 |
| D | 2439.1 | 494.236 | 0.203 | 1085.0 | 2291.7 | 2498.8 | 2762.7 | 3046.7 | 25 |
| E | 1610.7 | 691.961 | 0.430 | 318.0 | 1256.4 | 1619.7 | 1932.3 | 2719.2 | 23 |
| F | 1487.8 | 533.549 | 0.359 | 593.0 | 1252.2 | 1569.6 | 1824.3 | 2217.8 | 15 |
Desvío Eestándar (DE), coeficiente de variación (CV), mínimo (Mín.), cuartil 1 (Q1), cuartil 3 (Q3), máximo (Máx.), tamaño muestral (n), A-F: grupos.
La prueba de Levene mostró varianzas heterocedásticas (F = 2.87; p = 0.012) y la prueba de Andeva arrojó resultados significativos (F = 76.08; p < 0.001), con un tamaño de efecto muy elevado (ξ = 0.76), reconociendo la existencia de algunos grupos que difieren en la concentración media.
El testigo y el grupo C no presentaron diferencias significativas en la concentración de azufre en el material liquénico (p = 0.0541), sin embargo, este valor de p no es muy distinto al nivel de significación adoptado (α = 0.05). En la figura 4 los valores de p de los grupos A, B, D, E y F versus el testigo muestran una importante diferencia significativa.

Fig. 4 Comparación entre los niveles de concentración de azufre por grupo de muestreo. FMedias recortadas: estadístico F de la prueba Andeva heterocedástica; p: valor p de la prueba Andeva heterocedástica; : tamaño de efecto de la prueba Andeva; IC: intervalo de confianza del tamaño de efecto; n: tamaño total de la muestra considerado en la prueba Andeva.
Análisis por cantidad de árboles
Con respecto a las comparaciones de la concentración de azufre en el material liquénico según la cantidad de árboles (Cuadro IV), se observa una tendencia inversa, a medida que aumenta el número de árboles, se evidencia una disminución en la concentración de este elemento, con excepción del cuarto rango (225-300) donde se observa un incremento medio de la concentración de azufre. Sin embargo, la correlación de Pearson es significativamente negativa (r = - 0.53; p < 0.001).
CUADRO IV DESCRIPTIVOS BÁSICOS DE LA CONCENTRACIÓN DE AZUFRE (MG/KG) POR CANTIDAD DE ÁRBOLES.
| Cantidad de árboles | Promedio | DE | CV | Mín. | Q1 | Mediana | Q3 | Máx. | n |
| menos de 75 | 2151.0 | 648.13 | 0.30 | 715.4 | 1755.8 | 2223.2 | 2674.0 | 3075.5 | 44 |
| [ 75, 150) | 1855.7 | 874.46 | 0.47 | 751.6 | 1089.8 | 1719.6 | 2602.5 | 3756.2 | 31 |
| [ 150, 225) | 1273.5 | 131.30 | 0.10 | 1056.2 | 1152.3 | 1281.2 | 1398.4 | 1415.0 | 14 |
| [ 225, 300) | 1781.6 | 468.95 | 0.26 | 1085.0 | 1561.3 | 1683.7 | 2069.8 | 2803.4 | 14 |
| 300 y más | 479.4 | 140.60 | 0.29 | 236.1 | 377.1 | 505.3 | 594.2 | 688.3 | 12 |
Desvío estándar (DE), coeficiente de variación (CV), mínimo (Mín.), cuartil 1 (Q1), cuartil 3 (Q3), máximo (Máx.), tamaño muestral (n).
Debido a que en tres de los cinco grupos formados se hallaron datos no normales y con falta de homocedasticidad, se decidió utilizar una prueba de Andeva heterocedástica. Esta prueba (Fig. 5) muestra diferencias significativas entre los grupos (F = 79.98; p < 0.001; ). El grupo que aglomera los sitios con al menos 300 árboles (Fig. 6), difiere significativamente de los demás con (p < 0.001).

Fig. 5 Comparación entre los niveles de concentración de azufre por cantidad de árboles. Fmedias recortadas: estadístico F de la Prueba Andeva heterocedástica; p: valor p de la prueba Andeva heterocedástica; : tamaño de efecto de la prueba Andeva; IC: intervalo de confianza del tamaño de efecto; n: tamaño total de la muestra considerado en la prueba Andeva.
DISCUSIÓN
En el presente estudio la concentración media de azufre en el material liquénico fue significativamente menor en el PNY con un valor medio de 462.5 ± 156.559 mg/kg. Este resultado fue el esperado debido a las características de la zona (influencia antrópica y tráfico vehicular escasos, además de una superficie mayor con cobertura boscosa) en comparación a los otros sitios seleccionados. Blumberg et al. (2003) además de Ray y Kim (2014) mencionan que los vehículos automotores continúan siendo la fuente principal de contaminación del aire y están directamente relacionados con la producción de azufre.
El azufre fue detectado en todos los sitios y en cantidad más alta en la Plaza Olímpica, dicha área formó parte del grupo B con la concentración media más elevada (2475.8 ± 942.315 mg/kg). El grupo con menor concentración media de azufre fue el grupo C (1167.8 ± 362.902 mg/kg). Es posible que la mayor concentración de azufre en la zona urbana del grupo B se deba a la actividad humana intensa en esta área, así como la presencia de edificios altos y centros comerciales, estos factores podrían reducir la circulación de aire y aumentar la acumulación de contaminantes. Las fuentes antrópicas, como los procesos de combustión, se encuentran entre las principales causas del aumento de partículas en la atmósfera, asociadas a actividades industriales, tráfico vehicular, la quema y eliminación inadecuada de basuras, entre otros (Blumberg et al. 2003, Koch et al. 2018). Esto concuerda con los resultados observados, ya que los sitios con mayor concentración de contaminantes están relacionados con estas actividades antrópicas mencionadas. Port (2018) relaciona el nivel de urbanización con la concentración de sustancias contaminantes. Comparando el trabajo de Freitas et al. (1999), para el norte de Portugal analizando la especie Parmelia sulcata, nuestros resultados reflejan concentraciones promedio más bajas de este elemento en las zonas céntricas de Asunción. Por otro lado, los valores observados en los resultados del trabajo son similares a los reportados por Podaril y Colbert (2016), quienes obtuvieron concentraciones entre 2.7 y 3.3 mg/g en muestras del género Parmotrema colectadas en Croton Unit and Lick Creek Unit del Shimek State Forest en el estado de Iowa, Estados Unidos. Otros trabajos reportan valores medios de concentración de azufre bioacumulado más bajos en comparación on los obtenidos en nuestro estudio (Cañas 1997). En el trabajo de Podaril y Colbert (2016), se destaca la escasa cantidad de estudios que reportan concentraciones de azufre elemental dificultando la comparación de los resultados observados en cada caso.
El uso de líquenes permite superar la limitación espacial, generando información de calidad del aire con alta resolución espacial (Llop et al. 2017). La capacidad de medir las concentraciones de azufre del material liquénico en los sitios seleccionados es especialmente útil para superar la limitación espacial de otros métodos de monitoreo, además de facilitar la comparación y comprensión de la calidad del aire y el impacto de los contaminantes en la salud humana y el ambiente.
Nowak et al. (2018) realizaron investigaciones relacionadas con la presencia de árboles y contaminantes, éstos son conocidos por su capacidad para eliminar contaminantes del aire, incluido el SO2, afirman que los árboles en zonas urbanas pueden reducir significativamente la concentración de gases contaminantes en el aire, siendo esta afirmación congruente con los resultados encontrados, dado que los sitios con mayor cobertura arbórea presentan menor concentración media de azufre (479.4 mg/kg).
El SO2 es parte importante de las lluvias ácidas, fenómeno ocasionado por los combustibles fósiles y que a su vez produce cambios biológicos en los talos liquénicos e influye en su abundancia (Estrada y Nájera 2011, Carrera et al. 2021). Si bien el enfoque del estudio se basó en el análisis del contenido de azufre en los talos del género Parmotrema, la información obtenida se podría integrar en futuros trabajos de investigaciones relacionados con su ecología y su papel como bioindicador.
CONCLUSIONES
Los diferentes niveles de contaminación en la ciudad de Asunción, determinados por la concentración de azufre en líquenes, se relacionan directamente con la presencia de tráfico vehicular, considerada la principal fuente de emisión de contaminantes atmosféricos en áreas urbanas. La detección de una concentración más alta de azufre en el grupo B, ubicado en un sitio con elevada concurrencia vehicular, destaca así la relevancia de este sitio en términos de contaminación. Esto podría sugerir la necesidad de investigaciones adicionales para identificar la fuente específica de contaminación y evaluar posibles impactos en la salud humana y el ambiente.
Cabe destacar que la mayoría de las técnicas para determinar la contaminación son costosas (Hawksworth et al. 2005, Gutiérrez 2020) y que actualmente el uso de bioindicadores para medir los efectos de la contaminación atmosférica es un pilar en la gestión de la calidad ambiental (Zeballos et al. 2006).
Los resultados obtenidos apoyan la premisa de que la existencia de una elevada cobertura de árboles puede desempeñar un papel importante en la reducción de contaminantes en el aire, incluyendo el dióxido de azufre. Estos hallazgos sugieren que incrementar la cantidad de árboles en áreas urbanas, donde la calidad del aire puede ser particularmente deficiente, puede ser una medida eficaz para mejorarla y disminuir los riesgos que conlleva la exposición a contaminantes. Además de la importancia de los sitios urbanos en cuanto a provisión de servicios ecosistémicos de regulación, provisión de hábitats biológicos y reducción de la contaminación atmosférica (Niemelä et al. 2010), las áreas verdes urbanas dependen principalmente de la estructura de la vegetación, tamaño y forma de las áreas (Breuste et al. 2013).
Este trabajo se considera como un aporte clave para la conservación de las áreas verdes en la ciudad de Asunción y posibles recomendaciones de creación de más espacios verdes en otros municipios o ciudades de Paraguay que se encuentren en crecimiento poblacional para que sean incluidos en los planes de manejo urbanos y en las estrategias de mejoramiento de la calidad del aire. La medición de la concentración de contaminantes con líquenes en áreas específicas permite conocer el impacto real de la contaminación en la salud humana y el ambiente a través de la continuidad de los estudios en el transcurso del tiempo.










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