Este es un libro clave para la discusión académica de geógrafos, urbanistas, sociólogos, planificadores, antropólogos, economistas, politólogos o cualquier científico social interesado en la dimensión espacial de las sociedades. Nos adentra en las entrañas de los debates y metodologías mediante las cuales se abordan los problemas espaciales/territoriales en la actualidad, desde una comunidad académica, para la cual ya no son funcionales las viejas divisiones disciplinarias.
Su objetivo es reflexionar, desde una perspectiva crítica, en torno a los principales debates de finales del siglo XX y principios del XXI sobre la naturaleza del espacio/territorio y su complejidad. Para ello, Blanca Rebeca Ramírez recupera y discute diversas perspectivas del pensamiento contemporáneo. Si bien, a través de las páginas del libro se hacen presentes autores multicitados como Neil Smith, David Harvey, Milton Santos y, sobre todo, Doreen Massey, quienes tienen un gran reconocimiento entre la comunidad geográfica, debemos señalar el hecho que esta obra no se limita a exponer un recuento de las teorías o a integrar un estado del conocimiento sobre estos temas, sino que nos presenta una discusión y, a partir de ella, una elaboración teórico-metodológica.
El libro parte de desechar las ideas ya superadas, que siguen colándose entre los libros, de que el espacio y el tiempo son dimensiones separadas, que espacio es únicamente el lugar donde ocurren las cosas y que el enfoque analítico es el camino científico más viable para conocer la realidad. Una vez distanciada de estos principios, la autora empieza un minucioso recorrido, por una serie de piedras angulares del análisis geográfico, mismas que constituyen el eje de la reflexión, que fungen como la estructura del libro y que le permiten desarrollar una propuesta metodológica. En este sentido, se discute la no disociación del espacio/tiempo, la articulación entre la homogeneidad y las diferencias, la apertura a una dimensión multiescalar y la identificación de las relaciones que producen y constituyen el espacio/tiempo.
Si hablar de espacio/territorio nos lleva al “uso de categorías y expresiones lingüísticas que sirven para orientar la investigación como determinaciones de la realidad y funciones que sirven para comprenderla” (Ramírez, 2023, p. 313), debemos comenzar por preguntarnos ¿por qué utiliza la dupla espacio/territorio y no uno o el otro? Blanca Rebeca Ramírez Velázquez nos aclara, desde un principio, que espacio es la dimensión general y epistemológica de los procesos, y el territorio tiene un sentido más concreto en el que se insertan los procesos de transformación. Son conceptos que nos llevan por diversas tradiciones y no son sinónimos. Sin embargo, en esta obra se discuten de manera conjunta, porque las estructuras espaciales/territoriales son dimensiones interdependientes, que más allá de enmarcar a la realidad y ubicarla materialmente, la producen.
El punto de partida es la reflexión en torno a la dupla indisoluble espacio-tiempo, sin la cual no se podría concebir el análisis territorial. Al pensar en la superficie de la Tierra como referente de todo proceso social o socioambiental, pone un particular énfasis en el problema de la naturaleza y su importancia en la producción de dicho espacio/tiempo, más allá de los problemas de sustentabilidad o cambio climático que suelen estar en el centro de la discusión contemporánea.
En un segundo momento, se aborda la cuestión de la homogeneidad y las diferencias, como un elemento dialéctico que cada vez adquiere mayor importancia en los procesos actuales. En este sentido, el texto se abre a la ruptura con la idea de la modernidad, que busca la homogeneidad como elemento fundamental del espacio/territorio, pero también se deslinda de una visión posmoderna que, al poner tanto énfasis en la diferencia, pierde la perspectiva de otro tipo de relaciones, como son las multiescalares.
Las escalas constituyen un tercer eje de análisis; operan de tal manera que conllevan una apertura a la multidimensionalidad en la producción de la realidad social desde una perspectiva espacial/territorial. Dichas escalas representan una ruptura con un espacio euclidiano, bidimensional y plano, tradicionalmente utilizado por diversas disciplinas cuando analizan los procesos terrestres.
En el cuarto eje se pasa de las escalas a las redes, a través de las relaciones sociales, que constituyen la base misma de la producción del espacio/territorio. Son vínculos que trascienden a las relaciones de producción, que señala el marxismo, y en donde los elementos culturales son también una parte importante para la configuración de la diversidad de los agentes, de las posiciones desde donde actúan y de las redes que conforman.
Fiel a la tradición crítica en donde se inscribe, Blanca Rebeca Ramírez no solo presenta un debate profundo con los diferentes autores, sino que nos transmite la importancia de preguntarnos sobre lo que está detrás de las ideas planteadas en los textos que abordan las temáticas que nos ocupan. Es decir, ¿quién lo dice?, ¿a quién se lo dice?, ¿cuándo lo dijo?, ¿desde qué tradición epistemológica lo hizo?, ¿en dónde estaba ubicado/a ese autor?, ¿en qué contexto?, ¿a qué objetivos responde la teoría utilizada? y ¿cuáles son sus consecuencias? Seguir estos cuestionamientos no es cosa banal. Tiene implicaciones muy serias en términos de compromiso social, de coherencia académica y de la seriedad en las ideas planteadas.
La mayor parte de los libros que discuten el problema del espacio/territorio desde un enfoque teórico, se limitan a hacer un recuento documental de las formas en que reconocidos autores, educados en las escuelas de pensamiento europeas y norteamericanas, han analizado el tema. Son conocimientos que nos llegan a través de los canales dominantes de la academia y normalmente siguen el camino que va desde los países europeos y Estados Unidos hacia el sur, lo que hoy en día se llama el sur global. La reflexión latinoamericana se ha posicionado en los debates teóricos y metodológicos desde un lugar subalterno. Por eso es tan importante este libro; porque recupera el pensamiento producido en América Latina y lo confronta con la tradición académica predominante.
El cuestionamiento, la discusión y la propuesta teórico-metodológica provienen de una geógrafa mexicana con una trayectoria sólida. Esto se hace patente en tres cuestiones que se encuentran en el trasfondo de este libro y que han sido parte de la postura de Blanca Rebeca Ramírez a lo largo de su obra. La primera es la precisión en la forma cómo presenta a los autores y el rigor académico con el cual los analiza, bajo el principio que:
Mezclar las teorías sin mediaciones puede conducir a un eclecticismo teórico que, más que un logro en la explicación de procesos complejos, como algunos autores suponen, se considera que es un error de la teoría y de la metodología en el quehacer investigativo (Ramírez, 2023, p. 312).
La segunda es la idea que el binomio teoría/metodología no puede ser disociado; que el uso de un enfoque epistemológico, la conceptualización de la problemática y las preguntas de investigación conllevan caminos metodológicos específicos, que deben guardar congruencia con los postulados teóricos de la investigación.
La tercera es que, en contraposición a la práctica común de pensar en la teoría como un modelo de verdad que debe ser verificado a partir de estudios de caso concretos, para Blanca Rebeca Ramírez es fundamental partir de los procesos territoriales y de la realidad concreta. En este sentido, “la teoría es una herramienta de abstracción que permite desapegarnos de la realidad y observarla desde cierta perspectiva, con el fin de interpretarla”. Es por eso que está tan íntimamente relacionada con la metodología, es por eso que no puede disociarse de la realidad que pretende analizar. “Cada planteamiento teórico tiene una forma específica de descifrar los códigos y los instrumentos que permiten dilucidar lo que pasa en la realidad” (Ramírez, 2023, p. 311).
En resumen, la obra Encuentros disciplinarios y debates metodológicos. La investigación crítica sobre las relaciones espacio/territorio es una reflexión eminentemente geográfica, abierta al campo multidisciplinar que, más allá de presentar los debates teórico-metodológicos contemporáneos, establece una propuesta clara y concisa de aproximación teórico-metodológica que integra elementos esenciales para el análisis del espacio/territorio. Seguir la propuesta presentada en este libro, como lo indica su autora, requiere tener una claridad en la postura teórica, la suficiente flexibilidad para asumir las contradicciones y tensiones, y profundizar en las causas y consecuencias de su implementación.










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