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Investigaciones geográficas

versión On-line ISSN 2448-7279versión impresa ISSN 0188-4611

Invest. Geog  no.79 México dic. 2012

 

Reseñas

 

Hurtado, V. (2011), Atlas de la Guerra Civil Española. La sublevación

 

Atlántida Coll-Hurtado*

 

Editorial DAU, Barcelona, 77 p., ISBN 978-84-936625-6-1

 

* Instituto de Geografía, Universidad Nacional Autónoma de México

 

Como todo conflicto bélico, la Guerra Civil española tuvo lugar en el contexto geopolítico de una época marcada por actores internacionales por un lado, y por diversos hechos de la propia política interna. Entre los primeros, sobresalen la inestable situación de una Europa que intentaba consolidarse después de la Primera Guerra Mundial, de los efectos del Tratado de Versalles que afectaban en particular el devenir de Alemania, la recesión mundial causada por la gran crisis de 1929 en los Estados Unidos, así como por el fortalecimiento de la Unión Soviética y la debilidad progresiva de los grandes imperios decimonónicos.

En esos años, España transitaba de la monarquía de Alfonso XIII y la dictadura de Primo de Rivera hacia una república establecida por voluntad popular en las urnas del 14 de abril de 1931. No obstante, las facciones en pugna, monárquicos y militares versus republicanos, continuaron una lucha interna por hacerse del poder. Del lado de la República, se dio una sucesión de partidos de izquierda y de derechas (la Confederación Española de Derechas Autónomas, el Frente Popular), que hicieron patentes las diferencias ideológicas entre unos y otros: distribución agraria, huelgas mineras del carbón, participación del partido comunista y de los anarquistas. Por el lado contrario, se enlaza una serie de conjuras que empiezan con el pronunciamiento del general Sanjurjo en 1932 y terminan con la sublevación dirigida por el general Franco en 1936.

Durante el pronunciamiento del primero, se pidió apoyo a Mussolini y

se consiguió el envío de un cargamento de armas [...] La intervención de Italia no era anecdótica, respondía a los intereses geoestratégicos de la política mediterránea de Mussolini en competencia con Francia y Gran Bretaña (Martín, 2011:4).

La guerra moderna ya había mostrado sus horrores en la Guerra Civil española que estalló en 1936 entre el gobierno republicano y las fuerzas de la derecha lideradas por el general Franco. Otros estados habían acordado mantenerse al margen, pero Alemania, Italia y la URSS enviaron fuerzas a España: los alemanes especialmente, la usaron como zona de pruebas para la nueva (Holly, 2008:16).

Otro de los planes de rebelión contra la República, el que sí tuvo éxito, "contemplaba una rebelión escalonada que habrían de iniciar las guarniciones militares y extenderse por toda la Península" (Martín, 2011:6). El general Mola asumió el compromiso de coordinar las tares de la sublevación junto con Franco; planteó que las acciones deberían ser en extremo violentas para lo cual "serán encarcelados todos los dirigentes políticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas" (Ibid.:6). Con el apoyo de Alemania, Italia y Portugal y, en particular, con el ejército de áfrica, "la rebelión se convirtió, sin solución de continuidad en guerra civil" (Ibid.:7). Pero, fue una guerra civil internacionalizada "debido a la importancia estratégica de España y a la apuesta ideológica de la guerra (dictadura o democracia; fascismo o socialismo)", que costó más de medio millón de muertos y otro tanto de exiliados "devastando un país cuyo territorio ha servido de prueba para las armas y las tropas de los protagonistas de la segunda guerra mundial" (Duby, 1997:119).

Después de un muy largo silencio, en España ha surgido la necesidad de conocer qué pasó en esos años y en la época de la posguerra: novela, cuento, poesía, cine, han ido llenando el hueco dejado por ese silencio. Ahora se suma este Atlas. Su autor, Víctor Hurtado comenta que es "un instrumento que une imagen y pensamiento con el objetivo de hacer más comprensibles acontecimientos de diversa índole" (Hurtado, 2011:8) y añade que, además de un atlas ya publicado acerca de la guerra civil en Cataluña, éste es el principio de una serie de atlas que irá desarrollando sobre los grandes temas de dicho conflicto: las Brigadas Internacionales, la guerra de columnas, las principales batallas.

José Luis Martín Ramos, de la Universidad Autónoma de Barcelona, hace en la introducción a la obra, una interesante si bien breve reseña de los aconteceres inmediatos al levantamiento que permite ubicar a los principales actores del conflicto. Víctor Hurtado, por su parte, indica que el desarrollo temático de la obra responde tanto a una continuidad cronológica como a una estrategia territorial: la de las divisiones militares que prevalecían en la estructura militar de la España de entonces, y señala también, algo fundamental: se trató sobre todo de una guerra urbana, de ahí la importancia de cartografiar a detalle algunas de las ciudades que significaron el éxito o el fracaso de la contienda. Los mapas muestran, como indica la simbología utilizada, los movimientos de tropas, los efectivos militares (tanques, artillería, ametralladoras, diferentes tipos de barcos de la marina), las bases aéreas y portuarias, las carreteras y los ferrocarriles. Además indican la jerarquía de los militares concernidos, así como hechos ocurridos en los diversos frentes de batalla: bombardeos, incendios, enfrentamientos armados, barricadas, huelgas. En el caso de los mapas urbanos se señalan, además, las áreas controladas por cada facción en un día determinado. Dos colores identifican a cada uno de los bandos contrarios. Notas explicativas en pequeños recuadros aclaran hechos, detalles de la acción, cronologías precisas; además, otros textos amplían la información necesaria para entender el momento concreto de la contienda llevada a los mapas temáticos.

La sublevación consta de 77 páginas que contienen 55 mapas a diferentes escalas, con notas y textos de apoyo, divididos en tres capítulos, cada uno acompañado de la cronología correspondiente: "La conspiración", que abarca del 16 de febrero al 16 de julio de 1936; "Un golpe anticipado", del 16 al 18 de julio de 1936, y "Estalla la sublevación", del 19 al 23 de julio del mismo año.

"La conspiración" inicia con tres mapas de España que ubican la situación política en el momento de las elecciones de 1936, las huelgas así como los asesinatos de miembros de ambos bandos que tuvieron lugar en febrero de ese año. A partir de ahí, van apareciendo los movimientos realizados por los conjurados, los itinerarios previstos de la sublevación, las plazas dirigidas por los principales conspiradores. Un acercamiento a la zona central de Madrid muestra el camino seguido por los ejecutores del diputado Calvo Sotelo desde el Ministerio de Gobernación hasta el lugar donde fue asesinado; muerte que acelera el levantamiento.

El capítulo "Un golpe anticipado" contiene mapas muy originales acerca de los sucesos ocurridos en el norte de áfrica, Ceuta, Melilla, Tetuán, etc., por donde se mueven las tropas que invadirán a España continental a través del estrecho de Gibraltar. Luego, se van sucediendo las diversas acciones militares: bombardeos, ocupación de ciudades, rutas marítimas, amotinamientos, etc. En todos los casos se indican las zonas leales al gobierno y aquéllas que apoyan a los sublevados. A partir de la entrada en acción de Franco, el Atlas refleja la información con base en la división territorial ya mencionada. Un mapa a doble página muestra la lucha llevada a cabo en el centro de la ciudad de Sevilla: ataques, barricadas, saqueos, etc. Otros mapas interesantes muestran el mismo detalle de las acciones militares con cambios de escala, como en Cádiz y Córdoba, entre otras ciudades.

Con esas muestras del avance de la sublevación, se llega al tercer capítulo del Atlas: "Estalla la sublevación" en donde se continúa con el mismo tratamiento cartográfico de los capítulos anteriores, destacando obviamente los casos de Barcelona y Madrid. Una observación técnica: los mapas carecen de coordenadas geográficas, elementos obligados en un mapa.

El Atlas de la Guerra Civil Española, en su primer tomo: La sublevación, es una obra interesante, tanto por el contenido como por el manejo cartográfico esencial para los estudiosos de la historia y de la geografía política. Permite plantearse preguntas del cómo, del porqué de una ruta escogida para dominar una plaza determinada; de cuál fue la respuesta de la resistencia civil; qué calles o zonas de una ciudad tenían un valor estratégico para la contienda, y tantas otras. El último mapa del Atlas muestra la situación de España entre el 22 y el 23 de julio de 1936: las zonas del país leales a la República frente a las dominadas por los sublevados. Empieza la guerra civil, ineludible pero esperada, que hace decir a Miguel Hernández:

Un porvenir de polvo se avecina,

se avecina un suceso

en que no quedará ninguna cosa:

ni piedra sobre piedra ni hueso sobre hueso.

España no es España, que es una inmensa fosa,

que es un gran cementerio rojo y bombardeado:

los bárbaros la quieren de este modo.

Hernández, 1973.

 

Referencias

Duby, G. (1997), Atlas histórico mundial, Editorial Debate, Madrid.         [ Links ]

Hernández, M. (1973), "Recoged esta voz", en Obras completas, 2a. ed., Editorial Losada, Buenos Aires, pp. 283-284.         [ Links ]

Holly, M. H. (2008), Atlas histórico de la segunda guerra mundial, Akal, Madrid.         [ Links ]

Hurtado, V. (2011), "Nota sobre la cartografía", en Hurtado, V., Atlas de la Guerra Civil Española. La sublevación, DAU, Barcelona, pp. 8-9.         [ Links ]

Martín Ramos, J. L. (2011), "La sublevación de julio de 1936", en Hurtado, V., Atlas de la Guerra Civil Española. La sublevación, DAU, Barcelona, pp. 4-7.         [ Links ]

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