SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número67Un mundo de ciudades. Procesos de urbanización en México en tiempos de globalizaciónMariano Santiago de Jesús de la Bárcena Ramos. De minerales, fósiles y plantas índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay artículos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Investigaciones geográficas

versión On-line ISSN 2448-7279versión impresa ISSN 0188-4611

Invest. Geog  no.67 México sep. 2008

 

Reseñas

 

Tacubaya, de suburbio veraniego a ciudad

 

Andrés Sosa Ruiz*

 

Miranda Pacheco, S. (2007), Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM, México, 238 p., ISBN 978–970–32–4620–5

 

* Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Con un período de tiempo de estudio definido, de mitad del siglo XIX a 1930, este libro pretende indagar y dar cuenta de los principales aspectos políticos, sociales y económicos vinculados con la transformación de Tacubaya.1 Afín a la metodología que en historia urbana han enfatizado investigadores como Jan de Vries y P. Kooij, la forma de aproximación que el autor realiza en este texto está dada a partir del fenómeno de urbanización, en torno al cual giran las principales ideas y análisis.

Aunque dicha teoría de la urbanización presenta gran controversia dentro de las ciencias sociales, un aspecto común y principal que contemplan los especialistas, acorde con los parámetros de la historiografía material, consiste en resaltar

las relaciones recíprocas entre la estructura productiva, de distribución y de consumo y la forma y dinámica del crecimiento urbano que dan lugar a una concentración espacial en movimiento de población, recursos y poder (p. 11).

En este sentido, entre los principales temas que entran en consideración y que, según Miranda Pacheco, nunca han sido estudiados en conjunto para el caso específico de Tacubaya, se encuentran: el proceso de conurbación con la Ciudad de México, la legislación del suelo, el fenómeno de migración durante el tiempo de estudio, la segregación socio–espacial y el centralismo de las políticas urbanas.

El trasfondo del proceso histórico en el que todas aquellas cuestiones tienen lugar está marcado, tal como indica el título del libro, por el paso de suburbio a ciudad, esto es, la urbanización de Tacubaya, principalmente en los términos de su relación con el Distrito Federal. No obstante, a diferencia de muchos estudios que concentran su atención hacia las pequeñas poblaciones sólo en función de las ciudades de mayor tamaño de las que dependen, en este caso se ha pretendido analizar y hacer historia de los cambios y transformaciones que se originaron y desarrollaron en el seno mismo de Tacubaya. De esta manera, sin ponderar ni dar más importancia a los procesos propios de la Ciudad de México, el análisis de Tacubaya se establece, en principio, a partir de su condición de suburbio o periferia.

No sólo desde sus consideraciones económica, geográfica e incluso "geométrica" (como expresión figurada de límite o contorno), en el campo de la historia urbana y, extensivamente en el del urbanismo y las ciencias sociales, tanto los términos de suburbio o periferia han operado como categorías específicas dentro de las cuales ha sido posible clasificar, de manera general, fenómenos puntuales tanto de la actividad humana y la ocupación del territorio así como de los procesos sociales, políticos y económicos. En suma, y también desde una perspectiva mucho más apropiada, ambos términos se refieren en igual medida a "una actitud mental [...] y una creación cultural" (p. 13), con incidencia e impacto directo en la configuración de los espacios urbanos con los que guardan una relación de dependencia. Así, en el caso de Tacubaya, todo ello puede ser observado a partir de los cambios históricos ocurridos desde el fin del virreinato con el asentamiento de los pobladores más acomodados de la Ciudad de México y la desaparición del régimen de propiedad común durante el siglo XIX, lo que determina la primera etapa del proceso urbano con el cual se inicia la investigación: el suburbio veraniego.

El subsecuente estudio realizado que pretende dar cuenta del paso de suburbio a ciudad a partir del proceso de urbanización y que, tal como se ha indicado anteriormente, constituye el objetivo primordial del texto, está fundado desde cuatro aspectos esenciales, correspondientes a la capitulación del libro, expresados así: primero, en los cambios de la demografía a través de las tendencias de crecimiento; segundo, en los cambios de la actividad económica desde la transformación de la propiedad de la tierra y la desamortización; tercero, en los cambios de los medios de transporte; y cuarto, en los cambios de la gestión urbana del gobierno local y los problemas que implicó la urbanización.

De este modo, en primer lugar, con respecto al aumento de la población, Miranda Pacheco establece los lineamientos básicos del crecimiento demográfico en Tacubaya desde la exposición de los censos poblacionales y del conteo de barrios, ranchos, pueblos y haciendas que formaron parte de la antigua municipalidad. Aunque las hipótesis en torno a las variables de las tasas de crecimiento durante el siglo XIX no son mayormente desarrolladas, ya que el autor sólo se limita a indicar la posible incidencia de factores externos como las guerras y las enfermedades, el libro da cuenta esquemáticamente del fenómeno de segregación socio–espacial que persistió a lo largo del período de estudio, a través de varios registros del Archivo Histórico del Distrito Federal. Ejemplo de ello son los informes municipales en los que se incluyen o excluyen colonias, villas y barrios del control administrativo de Tacubaya, así como el registro de las políticas centralistas que derivaron seguramente de la elevada concentración de habitantes en la cabecera municipal, nunca inferior al 85.2%.

También es importante anotar dentro de este apartado que, a pesar de presentar una gran cantidad de tablas, gráficas y mapas elaborados por el autor a partir de los archivos históricos, en el libro no se percibe un esbozo general de las transformaciones en la configuración territorial de Tacubaya. En este sentido, un gran aporte estaría constituido por exponer cómo se configuró el espacio urbano a partir del crecimiento de la cabecera municipal, en correspondencia con el crecimiento demográfico y su papel para la conurbación con la Ciudad de México y las transformaciones de la vida social. Esto último, sin embargo, a pesar de no ser presentado directamente en relación con las áreas urbanizadas y el cambio de los modos de producción, está estudiado desde las transformaciones en el régimen de propiedad del suelo.

Así, en segundo lugar, con respecto a la tenencia de la tierra, según Miranda Pacheco el auspicio de las políticas liberales de la época y su favorecimiento a la propiedad privada, en cambio de la propiedad comunal de raigambre indígena, fue el aspecto fundamental para la urbanización de Tacubaya en su paso de suburbio veraniego a ciudad. Este proceso, que inició con las disposiciones de la Constitución de Cádiz de 1812, tendría su punto culminante en la desamortización. En un primer momento, esto es, al final de la colonia y el principio de la independencia, los cambios en la legislación sobre el suelo impulsaron la llegada de extranjeros a Tacubaya, principalmente españoles, cuyo poder adquisitivo era mayor al del resto de los habitantes, de origen indígena. En un segundo momento, para mediados del siglo XIX, este proceso continuó impulsado por las altas élites de la Ciudad de México, y su evolución se extendió incluso después de la Revolución. A lo largo de todo su desarrollo se produjo el desplazamiento de la población indígena hacia la periferia de la municipalidad, y con ello, "el arribo creciente de nuevos pobladores que, mediante la adquisición de tierra [...] transformaron el espacio y la vida social de Tacubaya" (p. 75).

Dicha transformación, sin embargo, además de no poder ser completamente determinada debido a la exclusión de los indígenas en los censos durante una buena parte del siglo XIX, no cuenta con un análisis espacial que dé cuenta de los cambios ocurridos en la morfología urbana de Tacubaya con la llegada de los nuevos pobladores. En este sentido, sería importante cuestionar para el caso específico de la transformación en el régimen de propiedad de la tierra, y que según el autor constituye el principal agente de la urbanización de Tacubaya, que no se cuente en el libro con un estudio histórico y urbano más profundo en el que tengan cabida la expansión del suelo urbanizado y los cambios en la producción, más allá de la información presente en los archivos históricos tal y como queda apenas enunciado con el ejemplo de la colonia Lomas de Chapultepec.

Por su parte, y en tercer lugar, otro de los componentes fundamentales del cambio histórico de la urbanización de Tacubaya, en el que por cierto también se descuidaron en la investigación los procesos de expansión y su manifestación espacial, está conformado por la aparición de los distintos medios de transporte. Junto al crecimiento demográfico y al nuevo régimen de propiedad del suelo, el ferrocarril, el tranvía y el automóvil introdujeron nuevas modificaciones en el tipo y número de asentamientos y en la estructura vial de las antiguas municipalidades. Aun cuando tales cambios en los medios de transporte fueron parte de un esquema general de comunicación terrestre establecido entre la Ciudad de México y sus alrededores, tal como lo demuestra la relación de pasajeros y de ingresos de la línea ferroviaria México–Tacubaya, esta última población adquirió un gran potencial urbano a favor del centralismo del Distrito Federal, el cual se vería incrementado cada vez más con la forma de organización político–administrativa del Ayuntamiento.

De esta manera, en cuarto lugar, el texto se ocupa de indicar, de manera muy somera, las implicaciones y dificultades que tuvo el proceso de urbanización de Tacubaya. A grandes rasgos, esta etapa descrita por el autor pretende analizar el funcionamiento administrativo del Ayuntamiento, antes de su desaparición con la creación del Departamento del Distrito Federal, desde la problemática sanitaria y la contratación del alumbrado eléctrico.

A partir de esta descripción historiográfica, un tanto breve, vale la pena destacar algunos de los aspectos principales del funcionamiento de dicha estructura administrativa encargada del control político de Tacubaya hasta 1930, entre los que se encuentran las obras de saneamiento de las que se ocupó la Dirección de Aguas y Obras Públicas de Tacubaya.

Como resultado, al proceso de urbanización de Tacubaya antes descrito se sumó la emergencia de una actividad económica mucho más variada, enfocada precisamente en la posibilidad del intercambio mercantil que ofrecieron los nuevos medios de transporte, lo cual, aunado a la posición geográfica de la ciudad, incrementó la importancia de Tacubaya dentro del comercio entre la capital mexicana con el occidente del país, tanto en la circulación de mercancías como en la generación de nuevos y diferentes giros comerciales, industriales y fabriles. La "dimensión espacial" —tal como le llama Gustavo Garza—, de este nuevo proceso de producción, distribución y consumo, en el que se gestó la centralización económica y espacial, cuya base sigue siendo la Ciudad de México, es un tema que, según el propio Miranda Pacheco, está pendiente por investigarse para cada una de las antiguas municipalidades que conformaban el Distrito Federal.

 

Nota

1 Libro presentado inicialmente como una tesis doctoral en el Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México en el 2002.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons