Introducción
La cebada (Hordeum vulgare L.) ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en la producción de cereales después de maíz, trigo y arroz (FAO, 2024). Durante el año 2023 se tuvo una producción mundial de 156,837,140 t, con un rendimiento de 3.4 t ha-1(FAO, 2024). En la actualidad, a nivel mundial, dos terceras partes de la producción son destinadas para forraje y una tercera parte es para uso maltero (Obadi et al., 2021). En México, durante 2023, se cosecharon 832,036 t; bajo condiciones de riego la producción fue de 309,036 t, mientras que en temporal fue de 523,000 t (SIAP, 2024).
La cebada es un cultivo con gran adaptabilidad a diferentes condiciones edafoclimáticas, y es utilizado como alimento humano y forraje (Shvachko et al., 2021). Existen diferentes tipos de cebada por el número de hileras de grano en la espiga, las de dos (Hordeum distichum L.) y las de seis hileras (Hordeum vulgare L.). En México cerca del 80 % es destinado para la malta, mientras que el 18 % es utilizado para forraje y el 2 % para producción de semilla.
La especie de dos hileras en la espiga (H. distichum L.) presenta mejores características en uniformidad y tamaño de grano (Serrago et al., 2023). La uniformidad en el tamaño de grano facilita el proceso de malteo; además, tiene mayor cantidad de extracto y menor contenido de proteínas y enzimas (Rani y Bhardwaj, 2021). Esta característica hace que se incremente la demanda de variedades de dos hileras con potencial de rendimiento, calidad y tolerancia a enfermedades (Rodríguez-García et al., 2022).
Los cereales difieren en sus propiedades físicas dentro de cada especie. Las variaciones permiten la selección con base en características específicas para los diferentes segmentos industriales; éstas se relacionan con su composición química y propiedades funcionales (López et al., 2005). La selección de una variedad de cebada para malta está en función de las características físicas y químicas del grano necesarias para cumplir con los estándares de la industria (Rani y Bhardwaj, 2021).
En la norma NMX-FF-043-SCFI-2003 (SE, 2003) se establecen las condiciones y características que debe reunir la cebada maltera para su comercialización; dentro de éstas destaca el peso por hectolitro, que en variedades de seis hileras debe ser como mínimo 56 kg hL-1, mientras que en genotipos de dos hileras es de 58 kg hL-1. Se ha observado que el peso por hectolitro (PH) se vincula con la textura del endospermo o con el contenido de proteína, por lo que es un parámetro muy importante en la industrialización de la cebada maltera. El valor de PH también se relaciona directamente con el rendimiento y la calidad de los productos terminados (González et al., 2016). El peso de mil granos está en función del tamaño, densidad y uniformidad del grano, éste también depende del tipo de espiga, de las condiciones agroclimáticas y de la fertilidad del suelo (González et al., 2013). Uno de los factores importantes que afectan la uniformidad y forma de los granos de cebada es el número de hileras en la espiga. En las cebadas de dos hileras los granos son más largos, tienen mayor peso hectolítrico y menor contenido de proteína; en cambio, las variedades de seis hileras tienen más granos por espiga, pero más pequeños, de tal modo que los genotipos de dos hileras son preferidos para el malteo, en tanto que los de seis hileras frecuentemente se utilizan en la industria cervecera con granos adjuntos (arroz, maíz o trigo) para reducir el contenido de azúcar (Rani y Bhardwaj, 2021).
La fecha de siembra afecta el rendimiento de grano por efecto del cambio de las condiciones climáticas que ocurren. Actualmente el factor de estrés abiótico que causa mayor problema en la producción agrícola son las temperaturas altas en zonas de riego (Pérez-Ruiz et al., 2016a).
El rendimiento de grano de cebada se ve afectado por factores abióticos y de manejo agronómico, como pueden ser la sequía, heladas tempranas, exceso de lluvia o siembras tardías (Pérez et al., 2015). Las fechas de siembra en las que se establece el cultivo provocan cambios en las temperaturas y en el desarrollo de la especie. Temperaturas óptimas para el cultivo son fundamentales para obtener un rendimiento adecuado y un aspecto importante en el manejo agronómico de la cebada, lo que está en relación directa con la calidad industrial del grano (Garcia-Gimenez y Jobling, 2022). La cebada crece en un amplio rango de condiciones ambientales (15 a 30 °C); sin embargo, se comporta mejor cuando el espigamiento y llenado de grano tienen lugar con temperaturas moderadas y adecuada humedad del suelo (Devi et al., 2021). Entre los principales factores que afectan la calidad industrial del grano y de la semilla están la presencia de altas temperaturas o heladas, que afectan desde antes del espigamiento y hasta el llenado de grano (Rezaei et al., 2022). En la región de El Bajío, localizada en la parte central de México abarcando los estados de Querétaro, Guanajuato, Michoacán y Jalisco, la siembra de cebada es en el ciclo de otoño-invierno bajo conidiciones de riego, lo que da lugar a un amplio período de siembra y una variacion en las temperaturas durante el desarrollo del cultivo; por ello, el objetivo del presente estudio consistió en evaluar el rendimiento, la calidad fisica y características quimicas del grano en 10 genotipos de cebada maltera y definir la fecha de siembra óptima, dentro del período de establecimiento del cultivo bajo condiciones de riego en El Bajío mexicano.
Materiales y métodos
Ubicación geográfica
La siembra se realizó en condiciones de riego en el Campo Experimental Bajío (CEBAJ) del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), ubicado en Roque, Celaya, Guanajuato, México, localizado a 20° 32’ de latitud norte, 100° 49’ de longitud oeste y a una altitud de 1752 m. La temperatura máxima promedio es de 25.5 °C y la mínima de 16 °C, la media anual es de 20.85 °C, el clima fluctúa entre semiseco y semicálido, con una precipitación pluvial promedio de 575.3 mm anuales (Grageda-Cabrera et al., 2018). Se establecieron ocho ensayos, cuatro en el ciclo 2021-2022 sembrados el 30 de noviembre, 15 y 30 de diciembre y 15 de enero, y cuatro en las mismas fechas del ciclo 2022-2023.
Germoplasma
Se evaluaron 10 genotipos de cebada, cinco de dos hileras (H. distichum) en la espiga: PC13, PC14, PC15, AC Metcalfe y Explorer, las tres primeras son lineas experimentales y las dos ultimas variedades extranjeras, generadas en Canadá y Francia, respectivamente; ademas, cinco variedades de seis hileras (H. vulgare): V11 (experimental), Alina, EstelarOH y Esperanza son materiales liberados por el INIFAP y Doña Josefa (D. Josefa) fue liberada por el Instituto de Investigación y Capacitación Agropecuaria, Acuícola y Forestal del Estado de México (ICAMEX).
Diseño y unidad experimental
Los genotipos en cada fecha de siembra se manejaron en un diseño experimental de bloques completos al azar con tres repeticiones. La parcela experimental fue de cuatro surcos de 3 m de largo y 0.8 m de separación, sembrados a doble hilera con separación de 0.2 m entre hileras, en tanto que la parcela útil fueron los dos surcos centrales. Los ensayos se establecieron con una densidad de siembra de 100 kg de semilla por hectárea.
Variables respuesta
Se registraron las variables rendimiento de grano (RG) en t ha-1, peso de mil granos (PMG) en g, peso hectolítrico (PH) en k hL-1, contenido de proteína (CP) en porcentaje y de almidón (CA) en porcentaje, estas dos ultimas se determinaron con un analizador de grano (Marca FOOS, InfratecTM, Dresden, Alemania).
Análisis estadístico
Se realizó análisis de varianza combinado (McIntosh, 1983) para observar el efecto de los ciclos, fechas, variedades y de las interacciones entre los factores estudiados. Se realizaron pruebas de medias (DMS P ≤ 0.05) para detectar diferencias entre niveles de los factores de variación. Los datos se analizaron estadisticamente con el programa SAS 9.4 (SAS Institute, 2022). Con la finalidad de indentificar las variables más importantes y la dispersión de los genotipos evaluados, se efectuó un análisis de componentes principales y de interacción genotipo-ambiente. Se realizó un analsis de estabilidad del rendimiento de grano para detectar la respuesta de los materiales genéticos en las diferentes fechas de siembra e identificar si su rendimiento es predecible, estos dos ultimos se efectuaron con el modelo SREG (Alvarado et al., 2020) del programa estadístico R.
Resultados y discusión
Análisis de varianza combinado
El análisis de varianza se presenta en el Cuadro 1. Se observa que el factor de variacion debido a los Ciclo de evaluación, sólo presentó diferencia estadística significativa en peso de mil granos y peso hectolítrico (P ≤ 0.05). En los factores Variedad y Fecha de siembra se observaron diferencias significativas (P ≤ 0.05) en rendimiento, peso de mil granos, peso hectolítrico, contenido de proteína y contenido de almidón. En la interacción Ciclo × Variedad hubo diferencias significativas (P ≤ 0.05) en todas las variables evaluadas, salvo en peso de mil granos. En las interaciones dobles Ciclo × Variedad y Fecha de siembra × Variedad, asi como en la interacion triple Ciclo × Fecha de siembra × Variedad sólo hubo ignificancia estadística (P ≤ 0.05) en rendimiento de grano, peso de mil granos y peso hectolítrico.
Cuadro 1 Cuadrados medios del análisis de varianza combinado del rendimiento y calidad físicoquímica de 10 genotipos de cebada evaluados en cuatro fechas de siembra durante dos ciclos en Guanajuato, México. Ciclos: Otoño/Invierno 2021-2022 y 2022-2023.
| Fuentes de Variación | Rendimiento de grano (t ha-1) | Peso mil granos (g) | Peso hectolítrico (kg hL-1) | Proteína | Almidón |
| (%) | (%) | ||||
| Ciclo (C) | 231835.3 | 3256.3 * | 761.0 * | 6.5 | 0.1 |
| Variedad (Var) | 9372988.9 ** | 740.6 ** | 91.0 ** | 8.3 * | 8.1 * |
| C × Var | 3063801.4 ** | 19.7 * | 34.9 ** | 3.9 | 5.5 |
| Fecha Siembra (FS) | 116716656.0 ** | 284.0 * | 240.8 ** | 36.0 * | 26.9 * |
| C × FS | 2564711.8 * | 1.3 | 88.4 * | 51.1 * | 37.0 * |
| FS × Var | 1068296.5 * | 17.0 * | 7.5 * | 0.9 | 1.1 |
| C × FS × Var | 1141890.5 * | 15.4 * | 8.1 * | 1.3 | 1.2 |
| C.V. (%) | 12.9 | 6.8 | 2.8 | 8.6 | 1.7 |
*, **: significancia con P ≤ 0.05 y P ≤ 0.01, respectivamente, C.V.: coeficiente de variación. Var: variedad, FS: fecha de siembra, C: ciclo.
En rendimiento de grano, la fuente de variación más importante según su cuadrado medio fue Fecha de siembra, seguido por variedad y por la interacción Ciclo × Variedad, lo que justifica el análisis de interacción genotipo-ambiente. La interacción Ciclo × Variedad generó la mayor variabilidad porque su cuadrado medio superó al de Ciclo × Fecha de siembra en todas las variables, salvo en contenido de almidón. En la variable rendimiento, la Fecha de siembra presentó la mayor variación, seguida por Variedades. Por la magnitud de los cuadrados medios en el peso de mil granos, el mayor impacto fue ocasionado por el Ciclo de evaluación, seguido por Variedad. En peso hectolítrico los mayores cuadrados medios lo tuvieron Ciclo de evaluación y Fecha de siembra. Finalmente, la mayor variación en la expresión del contenido de proteína y almidón fueron Fecha de siembra y la interacción Fecha de siembra × Ciclo de evaluación.
Prueba de medias
En las pruebas de medias (Cuadro 2), entre ciclos de evaluación se observó que en rendimiento de grano y contenido nutrimental (proteína y almidón) no hubo diferencias estadísticas; sin embargo, si existieron diferencias estadísticas (P ≤ 0.05) en la expresión de peso de mil granos y peso hectolítrico en favor del primer ciclo de evaluación.
Cuadro 2 Prueba de medias entre ciclos, fechas de siembra y genotipos evaluados por su rendimiento y variables de calidad fisicoquímica de cebada en Guanajuato, México.
| Fuentes de variación | RG (t ha-1) | PMG (g) | PH (kg hL-1) | CP (%) | CA (%) | |||||
| Ciclo | ||||||||||
| 2021-2022 | 6.11 | a | 43.27 | a | 66.13 | a | 13.24 | a | 63.04 | a |
| 2022-2023 | 6.22 | a | 35.99 | b | 62.56 | b | 12.88 | b | 63.04 | a |
| DMS (0.05) | 0.16 | 1.7 | 1.3 | 1.4 | 1.2 | |||||
| Fecha de Siembra | ||||||||||
| 30 Nov | 7.14 | a | 42.10 | a | 66.73 | a | 12.32 | c | 63.54 | a |
| 15 Dic | 7.42 | a | 41.02 | a | 65.28 | b | 12.58 | bc | 63.63 | a |
| 30 Dic | 5.75 | b | 37.85 | b | 63.02 | c | 13.25 | b | 62.98 | b |
| 15 Ene | 4.22 | c | 37.58 | b | 62.32 | c | 14.12 | a | 62.12 | c |
| DMS (0.05) | 0.35 | 1.5 | 0.95 | 0.82 | 0.44 | |||||
| Variedades | ||||||||||
| Alina† | 7.23 | a | 36.99 | cd | 64.34 | c | 12.48 | cd | 63.80 | ab |
| Esperanza† | 6.91 | ab | 36.10 | d | 61.54 | e | 13.07 | abc | 62.04 | d |
| PC15†† | 6.59 | bc | 46.92 | a | 66.00 | ab | 13.42 | abc | 63.24 | abc |
| PC13†† | 6.26 | cd | 47.26 | a | 66.44 | ab | 13.49 | ab | 62.92 | bcd |
| PC14†† | 6.22 | cd | 46.13 | a | 66.55 | a | 13.37 | abc | 63.04 | bcd |
| Doña Josefa† | 6.22 | cd | 33.85 | e | 62.07 | e | 11.83 | d | 63.70 | abc |
| Estelar-OH† | 5.75 | de | 38.15 | c | 63.11 | d | 13.27 | abc | 62.65 | cd |
| Explorer†† | 5.59 | e | 41.72 | b | 65.43 | b | 12.60 | bcd | 64.10 | a |
| V11† | 5.56 | e | 30.89 | f | 62.00 | e | 13.26 | abc | 62.81 | bcd |
| AC Metcalfe†† | 5.28 | e | 38.08 | c | 65.89 | ab | 13.80 | a | 62.89 | bcd |
| DMS (0.05) | 0.51 | 1.29 | 1.03 | 0.94 | 1.00 | |||||
Medias con la misma letra en cada columna y fuente de variación son estadísticamente iguales. DMS: diferencia mínima significativa (P ≤ 0.05). †: seis hileras, ††: dos hileras, RG: rendimiento de grano, PMG: peso de mil granos, PH: peso hectolítrico, CP: contenido de proteína, CA: contenido de almidón.
Entre Fechas de siembra las del 30 de noviembre y 15 de diciembre fueron superiores (P ≤ 0.05) en rendimento de grano, peso de mil granos y contenido de proteína. En peso hectolítrico la fecha del 30 de noviembre superó (P ≤ 0.05) a las tres fechas de siembra restantes. Todo lo anterior da evidencias que la primea fecha tuvo condiciones ambientales adecuadas. Otros investigadores como Pérez et al. (2015) observaron que en la fecha del 15 de diciembre se presentaron los mayores resultados para peso hectolítrico (65.11 kg hL-1) y peso de mil granos (44 g). La fecha del 30 de diciembre tuvo impactos similares en la expresión de peso de mil granos y peso hectolítrico. Tambien, Shivhare et al. (2020) mencionaron que los mejores resultados los obtuvieron con las condiciones ambientales del 15 de noviembre, lo cual coincide con este estudio, ya que las fechas óptimas fueron en noviembre y parte de diciembre. Pal et al. (2018) señalaron que el rendimiento fue afectado por las fechas de siembra y determinaron que los mejores rendimientos se pueden obtener en la segunda quincena de noviembre, lo cual coincide con lo sucedido en este estudio con el ensayo establecido a finales de noviembre. Por el contrario, en la fecha de siembra del 15 de enero se obtuvieron los menores valores en todas las variables evaluadas (P ≤ 0.05), excepto en CP. Esto probablemente está influido por la presencia de mayores temperaturas en el período comprendido entre espigamiento y llenado de grano (Devi et al., 2021), lo que afectó el rendimiento de grano.
Con respecto a las variedades, en la variable rendimiento de grano se observó que las variedades de seis hileras Alina y Esperanza presentaron los mayores rendimientos (P ≤ 0.05). Cabe resaltar que Alina también estuvo en el grupo con los mayores contenidos de proteína y almidón. En contraste, los genotipos con menores rendimientos fueron Estelar-OH, Explorer, V11 y AC Metcalfe, con un rendimiento promedio de este grupo de 5.5 t ha-1. En el caso de peso de mil granos, las variedades con mayor valor (P ≤ 0.05) fueron PC13, PC14 y PC15, que son materiales de dos hileras. En peso hectolítrico los mejores materiales (P ≤ 0.05) fueron PC13, PC14, PC15 y AC Metcalfe; por otro lado, los genotipos con valores más bajos fueron las variedades de seis hileras V11, Doña Josefa y Esperanza; este comportamiento probablemente se deba a que su grano es más pequeño en comparación con las variedades de dos hileras, lo que coincide con lo mencionado por Mirosavljević et al. (2018), quienes detectaron que el peso del grano fue mayor en las cebadas de dos hileras, lo cual explican por la menor competencia por los asimilados al tener menor número de granos en la espiga.
En contenido de proteína sobresalieron Doña Josefa y Alina (P ≤ 0.05). En contenido de almidón destacaron Alina, PC15, Doña Josefa y Explorer (P ≤ 0.05). El porcentaje de proteína puede ser influenciado por muchos factores, como temperaturas mayores de 30 °C (Devi et al., 2021), lo que provoca incrementos de la misma, como sucedió en el estudio que realizaron Ni et al. (2020), donde los valores oscilaron alrededor de 14 % de proteína, lo que coincide con lo observado en la fecha del 15 de enero en este estudio.
Análisis de componentes principales
Los dos primeros componentes principales explicaron el 75 % de la varianza total del experimento. En el CP1 las variables mas importantes fueron peso hectolítrico y peso de mil granos. En el CP2 fueron rendimiento de grano, contenido de almidón y contenido de proteina.
Entre las variables evaluadas se observaron tres patrones diferentes (Figura 1). El primero fue entre las variables rendimiento de grano y contenido de almidón, donde se presentó un ángulo menor de 90° entre sus vectores, lo que se interpreta, según Johnson (1998), como una interdependencia positiva; es decir, que a medida que uno aumenta el otro tambien lo hace. La relación positiva fue más estrecha entre el peso hectolítríco y el peso de mil granos, pues en ambas variables sus vectores se modificaron en la misma magnitud y dirección, de tal forma que a mayor peso de grano, mayor peso hectolítrico. Un caso de interdependencia negativa se observó entre rendimiento y contenido de proteína del grano; es decir, cuando el rendimiento aumentó, el contenido de proteína se redujo y viceversa, lo que se puede deber al efecto de fuente-demanda de carbohidrátos durante el llenado de grano (Egli, 2017).

Figura 1 Valores característicos de las variables evaluadas y su relación de interdependencia entre ellas con base en los dos primeros componentes principales. CP: Componente principal.
Entre los genotipos evaluados (Figura 2) se observó la siguiente relación: en Alina se presentó el mayor rendimiento y contenido de almidón, pues en la Figura 1 las dos variables mencionadas presentaron los mayores autovectores en el componente principal 2; además, Alina mostró bajo contenido de proteína, y esta característica se ubicó en el cuadrante IV con un ángulo aproximado de 180° con respecto a las dos variables mencionadas. Por otro lado, se observó que AC Metcalfe fue la variedad con el mayor contenido de proteína, pero también con el menor rendimiento de grano y se ubica en el cuadrante IV, lo que coincide con lo reportado por Kandic et al. (2019) en el sentido de que a mayor rendimiento hubo menor contenido de proteína. A pesar de que Esperanza y Alina presentaron buen rendimiento, su porcentaje de proteína fue de los más bajos, ya que la primera variedad se ubicó con un ángulo mayor de 90° en el cuadrante IV y el segundo genotipo se situó en el cuadrante II con un ángulo cercano a 180°, ambas con respecto al vector de proteína (Figura 1).

Figura 2 Plano cartesiano con la dispersión de los genotipos con base en las variables de rendimiento de grano, calidad física y nutrimental de 10 genotipos de cebada evaluados en dos ciclos y cuatro fechas de siembra, Celaya, Guanajuato, México. CP: Componente principal.
Entre los genotipos extranjeros, la variedad Explorer también presentó un alto contenido de proteína, aunque se ubicó en el grupo de menor rendimiento de grano. Las líneas experimentales de dos hileras PC13, PC14 y PC15 presentaron un rendimiento intermedio con respecto a las demás variedades; sin embargo, sus valores de PMG son de los mejores, por lo cual se pueden proponer como materiales malteros.
Análisis de la interacción genotipo-ambiente
El plano cartesiano de la Figura 3, conformado por los dos primeros componentes principales, explicó el 78.2 % de la varianza total. En el analisis de interacción genotipo-ambiente se observa que las variedades Alina y Esperanza, ambas de seis hileras, presentaron los mayores rendimientos a través de los dos ciclos de evaluación y las cuatro fechas dentro de cada ciclo, como se visualiza por la mayor longitud de su vector con respecto al origen, por lo que se considera que fueron las de mayor adaptabilidad; en contraste, las variedades Estelar-OH, Explorer y AC Metcalfe no sobresalieron en ningún ambiente, ya que presentaron la menor interacción con todos los entornos evaluados y se ubican en el lado opuesto de todas las condiciones agroclimaticas estudiadas con respecto al CP2.

Figura 3 Dispersión de los genotipos y ambientes con base en los dos primeros componentes principales del modelo SREG para rendimiento de grano de 10 variedades de cebada evaluadas en dos ciclos y cuatro fechas de siembra, Celaya, Guanajuato, México.
Las variedades PC15 de dos hileras y Doña Josefa de seis, aunque no fueron estables por las desviaciones con respecto a la recta de regresión (flecha gruesa), sus rendimientos superaron el promedio general en todos los ambientes. Las variedades PC14, Explorer, EstelarOH, AC Metcalfe y V11 se ubicaron en el lado contrario de los ambientes evaluados con respecto al CP2, fueron las que obtuvieron los menores rendimientos en todos los entornos ecológicos conformados por las combinaciones de los dos ciclos de evaluación y las cuatro fechas de siembra en cada ciclo. Es importante destacar que el bajo rendimiento de las variedades extranjeras, V11 y EstelarOH puede deberse a su baja capacidad para adaptarse a las condiciones de la región de El Bajío; el caso de las dos últimas se explica porque fueron generadas por el INIFAP para condiciones de temporal.
Con relación a la estabilidad del rendimiento en la Figura 3, la recta de regresión indica la dirección y magnitud del rendimiento. La variedad Alina fue la de mayor producción (7.2 t ha-1), y por localizarse cercana a la recta de regresión, su rendimiento se consideran predecible o estable (Pérez-Ruiz et al., 2016b), por tener ambas características se considera el genotipo más deseable de todos. La segunda variedad en importancia es Esperanza, con un rendimiento promedio de 6.9 t ha-1. En tercer lugar se ubicó la línea experimental PC15 con un rendimiento promedio alto, de 6.6 t ha-1, pero con desviaciones de regresión moderadamente altas. Entre las variedades más impredecibles o inestables se encuentran V11 (5.5 t ha-1), Estelar-OH (5.7 t ha-1), Explorer (5.5 t ha-1) y AC Metcalfe (5.2 t ha-1), variedades que además presentaron los menores rendimientos en todos los ambientes de evaluación. Entre los genotipos experimentales, PC13 presentó un comportamiento más predecible o estable y menor rendimiento (0.7 t ha-1) con respecto a la variedad Esperanza.
Conclusiones
Los mayores rendimientos de grano los presentaron las variedades Alina y Esperanza en los dos ciclos y cuatro fechas de siembra dentro de cada ciclo. Para peso de mil granos y peso hectolítrico los mejores genotipos fueron las líneas experimentales PC13, PC14 y PC15. Los materiales con menor contenido de proteína fueron Alina y Doña Josefa; estas variedades, junto con PC15 y Explorer tuvieron el mayor contenido de almidón. Las fechas de siembra tempranas son más favorables para rendimiento de grano, alto contenido de almidón y bajo contenido de proteína.










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