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Argumentos (México, D.F.)

versión impresa ISSN 0187-5795

Argumentos (Méx.) vol.27 no.75 México may./ago. 2014

 

Dossier. Revueltas interconectadas. Redes, comunicación y movimientos sociales

 

El meme en internet. Usos sociales, reinterpretación y significados, a partir de Harlem Shake

 

Gabriel Pérez Salazar*, Andrea Aguilar Edwards** y María Ernestina Guillermo Archilla***

 

* Doctor en ciencias políticas y sociales (UNAM), profesor-investigador de tiempo completo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila. Responsable del proyecto.

** Doctora en comunicación social por la Universidad de La Habana. Profesora-investigadora de tiempo completo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila.

*** Estudiante de pregrado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Universidad Autónoma de Coahuila.

 

Resumen

El meme en internet es abordado como un conjunto de signos, que son empleados como un recurso expresivo en foros de discusión y los espacios dados por las herramientas para la administración de redes sociales en línea (HARSEL), como parte además del repertorio común en los territorios digitales. Con base en sus antecedentes conceptuales, se propone una definición del meme como es actualmente empleado en estos entornos, como base para el análisis de los sentidos construidos en torno a la participación en el video-meme Harlem Shake, elaborado por estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, de la Universidad Autónoma de Coahuila. El objetivo es identificar tanto su significado para este grupo, así como el grado de filiación a las comunidades interpretativas que se derivan del uso, apropiación y reinterpretación de este meme. Los principales resultados sugieren que, cuando se participa en su reelaboración, se trata de una forma de autoafirmación colectiva ante la otredad.

Palabras clave: meme, internet, redes sociales en línea, identidad.

 

Abstract

Internet memes are addressed as expressive signs used within online forums and social network sites. Based in a proposed conceptual definition for this phenomena, the signification of the Harlem Shake meme is inferred from the expressions observed in a group of the Coahuila´s Autonomous University Communications’ students. The aim was to identify its meaning, as well as the affiliation sense that prevails in reference to the interpretative communities that use, incorporate and re-elaborate this meme. Main results suggests that, when participating in such re-elaboration, this represents a collective expression of self-assertion, against the otherness.

Keywords: meme, internet, social network sites, identity.

 

Introducción: comprendiendo los memes like a sir

Para que la comunicación pueda ocurrir; esto es, para que en verdad pueda hablarse de una puesta en común de sentidos, es necesario que existan códigos compartidos. El campo académico de la comunicación refiere esto desde el modelo matemático introducido por Shannon y Weaver en 1949, y se trata de un elemento que se sigue planteando en trabajos contemporáneos, desde diversas perspectivas. Por ejemplo, con base en el pensamiento de Martín Serrano, Romeu sostiene que:

[...] cualquier actividad comunicativa depende de un sistema de significación que, al menos mínimamente, deben compartir los participantes (tanto biológico como simbólico) para que estas señales no sólo sean producidas, sino también percibidas como tales, y posteriormente reconocidas al interior de ese sistema de significación que les otorga sentido. La comunicación es también puesta en común, espacio compartido, intersubjetividad, por lo que la significación se construye también teniendo en cuenta convenciones o significados preexistentes que, a la manera de un sistema de referencias, sirven de molde o estructura para gestar las representaciones a través de las cuales se organiza la percepción, el sentido y el conocimiento (Romeu, 2013:132).

Con base en Maffesoli (1988), dichos códigos comunes permiten hablar de la existencia de comunidades de sentido, en torno a las que se construyen referentes que operan como unidades culturales que permiten la articulación de un conjunto particular de actos comunicativos, y que además pueden proveer de sentidos identitarios. Ese es el asunto que desarrollaremos en este trabajo. Hablaremos del meme en internet, como un recurso empleado por grupos específicos, a partir de procesos de apropiación y reinterpretación de un conjunto de signos en circulación en diversos entornos del ciberespacio. La revisión de los principales antecedentes en torno a su conceptuación, serán la base para la exploración de los sentidos de pertenencia que se generan en una muestra no probabilística de usuarios universitarios que conocen y/o reinterpretan este meme en particular.

 

TEORÍA DEL MEME.

Cuando autores como Knobel y Lankshear (2007), Danung (2008), Shifman y Thelwall (2009) y Bauckhage (2011) hablan del meme en internet, usualmente suelen hacer referencia al trabajo de Dawkins (1976), quien desde la zoología evolutiva, plantea los primeros antecedentes1 de este campo conceptual conocido como memética. A partir de esta perspectiva, el autor discute en torno a los mecanismos de transmisión cultural, y llega a la idea de una unidad de sentido, cuya replicación es posible de una forma que podemos decir que es tanto transversal (en distintos grupos dispersos geográficamente, pero con lazos de comunicación entre ellos y ubicados en tiempos más o menos coincidentes), como longitudinal (a lo largo de varias generaciones en el tiempo). Dicha unidad de imitación es lo que se define como meme.2 Dawkins no avanza en su planteamiento sobre los mecanismos a partir de los cuales un meme es creado, sin embargo, su potencial de replicación (esto es, su capacidad para ser reproducido de forma transversal y/o longitudinal) es propuesto por este autor con base en los satisfactores psicosociales que brinda. La replicación ocurre cuando el meme es empleado por diversas personas de manera reiterada, de forma que se suma a un acervo que persiste a lo largo del tiempo y del espacio, y que en su conjunto forman parte de una cultura determinada (o incluso, el total de la cultura misma, como llega a sugerir este autor).

La forma en que el meme es replicado, con base en lo dicho por Dawkins (1976), plantea reflexiones de la mayor pertinencia desde las ciencias sociales en general, y la comunicación en particular. La expresión de dicha replicación implica la puesta en práctica de procesos comunicativos en los que, además de que el meme adquiere un uso que es socialmente construido, se construyen diversos sentidos en torno a dicha reelaboración. Nuevamente, el autor no abunda en dichos usos, pero es evidente que la representación de un meme, puede ser empleada en relación con un significado, en torno al cual se articulan las comunidades a las que hemos hecho referencia a partir de Maffesoli (1988). Así, el meme posee un potencial comunicativo, cuyo sentido es compartido únicamente por aquellos que lo han incorporado dentro de sus bagajes simbólicos. Esta forma de aproximación al meme guarda una estrecha semejanza con las propuestas de Wilson (1998) y Lissack (2004). Mientras que para el primero un meme puede ser entendido como un "nodo de memoria semántica" (Wilson, 1998:148), para Lissack, se trata de signos en pleno sentido: "los memes se han convertido en unidades semánticas capaces de evocar los significados a los que están asociados. Es el proceso de evocación y la eficacia del meme como disparador de atención, recuerdo y repetición del significado adscrito, lo que los vuelve relevantes" (2004:5). Esta relevancia, señala además Lissack, se presenta a partir de contextos específicos en los que surgen y en los alcanzan su mayor potencial referencial.

Esta dimensión sígnica del meme señalada por Lissack (2004), puede ser abordada con mayor amplitud, a partir del marco teórico dado por las aportaciones de Charles S. Peirce. Si bien existen otras destacadas aproximaciones al signo, como la de Saussure desde la lingüística, o la propuesta por Eco (1988), desde la misma semiótica; el enfoque de Peirce resulta más pertinente en función de nuestro objeto de estudio, dada la teoría general que rodea su concepción del signo, particularmente en lo relativo a las tres categorías de la semiosis (que abordaremos más adelante).

Tomando en cuenta las limitaciones de extensión del presente trabajo, de ninguna manera pretendemos hacer una presentación exhaustiva de la noción del signo de Peirce. Sin embargo, trataremos de abordar aquellos aspectos que nos permitan ubicar al Harlem Shake como detonador de procesos de generación de sentido, con la intención de descubrir referentes semánticos y pragmáticos que van más allá de lo evidente.

Para Peirce (en Short, 2007), el signo es un concepto que pasa por un proceso de evolución a lo largo de la vida de este filófoso; sin embargo, en términos generales, puede ser entendido como "algo, que bajo cierto aspecto, representa alguna cosa para alguien" (Peirce en Zecchetto, 2002:70). Esto, dice Zecchetto (2002), implica una triada dada por el representamen (ese algo), que se ubica en lugar de un cierto objeto (que no necesariamente debe referirse a algo material, puede tratarse de una mera idea), y que da lugar a una asociación significativa en la mente de quien percibe el signo; y que recibe el nombre de interpretante. Como Merrell (2001) señala, el signo implica siempre una interrelación en la que el objeto y el representamen adquieren una correspondencia que se manifiesta en el sentido o significado que se construye en el interpretante.

Desde la teoría de Peirce, el signo debe además ser ubicado en relación con sus tres categorías fundamentales: primeridad, segundidad y terceridad. Como Merrell (2001) explica, la primeridad se refiere a una abstracción en torno a aquello que es, sin ninguna referencia con nada. La segundidad, es cuando lo que es, se relaciona con algún objeto (en el sentido ya señalado), pero sin dar lugar a un significado; que cuando finalmente se presenta, constituye la terceridad.

Sin embargo, la relación representamen-interpretante no ocurre en forma automática, ni el proceso de interpretación sucede, en todos los casos, de manera lineal. Desde la pragmática de Morris (en Eco, 1988),3 la oscilación de Eco (1992) y el concepto de abducción del propio Peirce (en Eco, 1988) como la forma más inmediata y aleatoria del razonamiento inferente, podemos establecer una serie de consideraciones en torno al signo dado por el Harlem Shake, como un representamen que da lugar a un interpretante en relación con un objeto que, en este caso en particular, se encuentra abierto, es decir, sin un sentido apriorístico evidente, y que se encuentra sujeto a la interpretación tanto de quienes lo conocen, como de quienes lo reinterpretan.

Como estableceremos en el apartado metodológico, la exploración en torno a dichos interpretantes, nos permitirán ubicar una relación significante en torno a dicho objeto. En otras palabras, uno de los objetivos de este trabajo se constituye precisamente en una semiosis de segundo orden; en virtud de que el sentido de dicho objeto4 se encuentra abierto, y se busca ubicarlo en relación con la comunidad observada.

Con base en lo que ya hemos adelantado, todo meme pasa por un proceso que implica diversas etapas de uso, apropiación y reinterpretación. Dawkins (1976) se refiere a ello cuando habla de la fidelidad con que una unidad de esta clase es replicada. Si bien este autor expresa que el meme por sí mismo pareciera buscar su replicación y sobrevivencia cuasi-darwiniana a lo largo del tiempo, nosotros más bien partiremos de una visión que reconoce al actor social como elemento central en este proceso de transmisión cultural, que ocurre en buena medida, a partir de los sentidos que se le otorgan en cada caso. A diferencia de los genes y los virus (metáforas en la que se apoya el autor para ilustrar su argumentación), el meme no se autoreplica, sino que requiere de un grupo de entes que lleven a cabo dicha transmisión, de acuerdo con un modelo de semiosis ilimitada, y dotados de una serie de conexiones con el universo externo.

Es evidente que el meme entendido desde una dimensión sígnica, basa su potencial expresivo en estos procesos sociales que le dan un significado compartido, en todos los planos en que éste se encuentre. Desde la pragmática como punto de partida, más que del surgimiento del sentido y forma de un meme en concreto, podemos hablar de su uso social y de las comunidades al interior de la cuales es reconocido como un elemento que cumple alguna función. De esta manera, el meme puede aludir a un referente más o menos concreto, y cuando es reconocido por los participantes en el acto comunicativo, efectivamente posibilita la puesta en común a la que hacíamos referencia al inicio de este documento.

Como Aunger (2000) plantea, la teorización en torno al meme ha pasado por diversas etapas y grados de profundización. Sus definiciones son tan variadas como los campos disciplinares en torno a los cuales se han hecho sus correspondientes propuestas conceptuales. Sin embargo, es posible identificar al menos dos tendencias generales: las posturas instrumental-objetivas y las mentalistas. Mientras que estas últimas se adhieren a la propuesta inicial de Dawkins (1976) y autores como Blackmore (1999) conciben al meme desde su dimensión intangible,5 para otros como Gatherer (en Aunger, 2000), el meme puede abarcar una amplia variedad de aspectos, que pueden ir desde comportamientos hasta artefactos, que son susceptibles de ser reproducidos y observados. Este segundo planteamiento es fundamental desde nuestro acercamiento al fenómeno, dado que el autor enfatiza la importancia que tienen las expresiones concretas del meme, es decir, sus manifestaciones observables. Metodológicamente hablando, son justamente estas manifestaciones las que, incluyendo al meme en internet, pueden constituirse como un objeto de observación concreto, y no necesariamente, esta unidad cultural replicable per se, que de alguna manera puede existir en las mentes de los actores sociales que lo comparten, y a la que se accede en todo caso a partir de inferencias indirectas.

Desde esta perspectiva, aquello que es llamado meme en internet constituye un objeto expresivo que es ampliamente reconocido (y usado) en comunidades que se construyen en torno a sitios en línea como 4chan, 9GAG y YouTube, entre muchos otros. Si bien esta es una idea que ampliaremos más adelante, podemos adelantar que el meme en internet se ha constituido a partir de un conjunto signos, que son replicados bajo una etiqueta socialmente construida y que permite agruparlos como tales.

 

EL MEME EN INTERNET

En lo que tiene que ver concretamente con este campo, uno de los primeros acercamientos a la relación existente entre los memes e internet, se encuentra en el trabajo de Blackmore (1999). Esta autora reflexiona en torno al surgimiento de la red de redes mundial, como una estructura relacional a partir de la cual los memes, pueden incrementar sus posibilidades de fidelidad,6 fecundidad7 y longevidad.8 Sin embargo, Blackmore no profundiza en esta discusión y, posiblemente por la época en la que elabora su trabajo, no reconoce explícitamente la existencia del fenómeno comunicativo que Knobel y Lankshear (2007),9 identifican posteriormente como el meme en internet, a partir de casos que lo ubican principalmente a partir del inicio del siglo XXI.

Estos últimos autores, hacen un análisis de las prácticas sociales involucradas en la propagación de memes en línea. A partir de la definición de Dawkins (1976), Knobel y Lankshear (2007), señalan que el fenómeno del meme en internet, no necesariamente se ajusta a las definiciones hechas desde el marco teórico que hemos referido anteriormente. El acercamiento que presentan, más bien se relaciona con la concepción popular del meme en internet,10 con la intención de identificar, con base en un análisis de discurso, aquellos elementos que caracterizan a memes con altos niveles de éxito, a partir de las tres categorías planteadas por Dawkins antes mencionadas.11 Uno de los indicadores empleados por los autores para dicho análisis, tiene que ver con los sistemas ideológicos a que el meme hace referencia, particularmente a partir de una visión determinada sobre el mundo y las posiciones de grupos concretos; aspectos que refieren a las ya mencionadas comunidades de sentido planteadas por Maffesoli (1988).

Los principales resultados presentados por Knobel y Lankshear (2007) sugieren que la mayor parte de los memes en línea analizados, no son replicados de forma intacta, sino que, en concordancia con lo que hemos ya señalado, pasan por diversos procesos de reinterpretación y modificación. Si bien la idea esencial en los memes observados por estos autores tendía a permanecer relativamente intocada, su expresión concreta podía ser muy diversa en su forma.12 Esta posibilidad de apropiación incrementó la fecundidad de los memes en línea, dado el involucramiento de los sujetos participantes.

Para Shifman (2011), se trata de referentes que son compartidos al interior de subculturas específicas.13 Según este autor, una motivación para que los usuarios participen en la circulación y reinterpretación de los memes en línea, se da precisamente a partir de la necesidad de pertenecer a una comunidad definida, al menos parcialmente, por estas prácticas culturales. Esta es la dimensión que, con base en Giménez (2000), nos permite establecer una relación entre el uso del meme en internet y los procesos de construcción identitarios de los usuarios que participan en dichas comunidades interpretativas: el sentido de pertenencia.

Abundando en relación con esta participación colectiva significante, podemos decir que Knobel y Lankshear (2007) enfatizaban ya la existencia de las comunidades de sentido, a las que hemos hecho mención de forma reiterada. Aunque se basan en el concepto de los espacios de afinidad propuesto por Gee (en Knobel y Lankshear, 2007), sugieren que los memes hacen guiños en relación con significados compartidos al interior de dichas comunidades, y que quienes son ajenos a éstas, son incapaces de participar plenamente en la semiosis que tiene lugar a partir de su uso.

También conceptualmente basado en los planteamientos de Dawkins (1976), Danung (2008) presenta un trabajo en el que compara memes a los que llama tradicionales (surgidos en la cultura popular durante el siglo XX y difundidos en espacios offline como el graffitti), con aquellos que tienen en internet su campo de propagación, particularmente a partir de las publicaciones hechas en el foro 4chan.org. Para este autor, en los entornos hipertextuales, existen al menos dos clases de memes: en primer lugar, aquellos cuyos contenidos son copiados y transmitidos por los usuarios, en esquemas que Leskovec, Adamic y Huberman (2007) identifican como modelos de propagación viral (en los que no hay una modificación ni reinterpretación de la forma simbólica en circulación).14 Por otro lado, se encuentran aquellos en los que hay mayores posibilidades de llevar a cabo procesos de reinterpretación, con base en un formato que tiene un sentido general y que es adaptado por cada usuario, de acuerdo con una intención específica, y que Shifman (2011) llama meméticos. Otra taxonomía en torno al meme en internet que aborda también algunos de estos elementos, es la presentada por da Cunha (2007), quien lleva a cabo un estudio con el fin de establecer una clasificación de memes, a partir de las categorías planteadas por Dawkins (1976), y que ya han sido mencionadas: fidelidad, fecundidad y longevidad; al que la autora agrega una más: alcance. Con base en el análisis de 420 memes observados en 70 blogs en portugués, en el Cuadro 1 se presentan los tipos encontrados por ella.

Danung (2008) plantea que aunque una gran cantidad de fenómenos culturales pueden ser catalogados como memes a partir de la definición de Dawkins (1976), su trabajo se enfoca únicamente a aquellos que son reconocidos como tales en internet, dada su enorme propagación. En sus conclusiones, el autor sugiere que los memes en internet presentan una mayor fidelidad, en relación con sus contrapartes no digitalizadas. Por otro lado, dadas las características del medio de propagación, los memes tradicionales toman un tiempo considerablemente mayor en difundirse, comparados con la inmediatez de los presentes en internet, particularmente a partir de las redes sociales involucradas, aspecto en el que coincide con lo encontrado por Shifman y Thelwall (2009).

A modo de recapitulación, podemos decir que el meme ha dado lugar a un marco conceptual que se encuentra en proceso de construcción. Pese a tratarse de un término propuesto desde 1976 por Dawkins, el creciente uso de estas unidades culturales en internet, ha llevado a su estudio en estos entornos, no siempre con la complejidad que el fenómeno demanda. Más allá de bromas o imágenes graciosas,15 se trata de signos en torno a los cuales se construyen sentidos, que dan lugar a comunidades que se relacionan entre sí con base en dichos referentes y funciones expresivas comunes.

 

PLANTEAMIENTO METODOLÓGICO

El objetivo del trabajo de campo que hemos desarrollado, tiene que ver con la identificación de los interpretantes que se generan a partir de la exposición y la reinterpretación al meme dado por el Harlem Shake; así como la caracterización de los sentidos de pertenencia que se expresan como elementos identitarios. Para ello, se utilizaron dos técnicas de levantamiento de información: 1) un grupo de discusión llevado a cabo con la participación de una muestra de estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), participantes en la producción del video Harlem Shake UAdeC16 y 2) la aplicación de una encuesta en línea a un grupo de participantes voluntarios, pertenecientes a la comunidad dada por esta misma institución (estudiantes, profesores y personal administrativo).

 

GRUPO DE DISCUSIÓN

El objetivo de esta aproximación metodológica, fue obtener un consenso en torno al interpretante generado en los estudiantes participantes en el video antes mencionado, y explorar a partir de ello, las posibles funciones expresivo-colectivas implícitas. El perfil de las cinco personas que accedieron a colaborar fue el siguiente:

• Estudiantes de la licenciatura de ciencias de la comunicación de la UAdeC, Unidad Saltillo, participantes en la grabación del video Harlem Shake (que tuvo lugar durante marzo de 2013).

• Rango de edades: 19 a 21 años.

• Sexo: tres mujeres y dos hombres.

La dinámica grupal contó con los siguientes momentos:

1) Presentación de la actividad y sus alcances: se habló sobre el sentido general de la investigación.

2) Pretest proyectivo: se pidió a los participantes que escribieran de forma individual, lo primero que relacionaran con el video Harlem Shake.

3) Recopilación de información individual: con base en un instrumento escrito de respuestas abiertas, se registró lo siguiente:

• Cuándo fue la primera vez que se vio algún video de Harlem Shake.

• Qué se pensó de este video cuando fue visto por primera vez.

• Qué se piensa cuando alguien menciona a Harlem Shake.

• El conocimiento que los amigos cercanos tengan del video Harlem Shake.

• Las posibles discusiones hechas con el grupo de amigos cercanos en torno a este video.

• Si de alguna manera se generó un sentimiento de pertenencia a un grupo o comunidad, a partir de la participación en la grabación del video de Harlem Shake.

• Cómo fue el proceso de participación en el video.

4) Construcción de sentido a partir de la interacción de los participantes para la búsqueda del consenso, a partir de la discusión grupal de los siguientes detonantes:

• ¿De alguna manera te sientes parte de un grupo o comunidad por haber participado en la grabación del video de Harlem Shake? ¿Por qué?

• ¿Por qué convocar a la comunidad universitaria? ¿qué implica para esta comunidad la grabación del video?

• ¿Cuál fue la mayor satisfacción de haberlo realizado?

• ¿Cómo evalúan la experiencia en relación con la expectativa inicial?

5) Registro de las conclusiones ex post-facto desde la perspectiva de cada uno de los sujetos participantes, con base en el detonante: ¿Hay alguna deferencia en tu percepción de la experiencia de haber participado en el Harlem Shake antes y después del diálogo con este grupo en esta sesión?

La sesión tuvo una duración total de 100 minutos, y fue videograbada, con el permiso de los participantes.

 

ENCUESTA EN LÍNEA

A partir de las respuestas dadas por los participantes en el grupo focal, se elaboró un cuestionario cerrado, con el objetivo de identificar los interpretantes gestados en torno al video viral Harlem Shake. El instrumento fue aplicado a través de la herramienta en línea SurveyMonkey, y la invitación a participar fue hecha a todos los miembros de la comunidad de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAdeC, por medio de una invitación publicada en el foro en Facebook Talleres Cocurriculares FCC, al que pertenecen la mayor parte de los integrantes de esta institución. La encuesta permaneció abierta del 17 al 27 de diciembre de 2013 y constó de cinco ítems:

a) Tres para el registro de variables sociodemográficas: edad, sexo y su rol al interior de la Facultad (estudiante, profesor o administrativo).

b) Un ítem que registraba si se tenía conocimiento del video Harlem Shake.

c) El registro de los términos asociados con dicho video, con opciones que se obtuvieron de las menciones hechas en el grupo focal, más la posibilidad de un registro no predeterminado (respuesta libre). La lógica del cuestionario sólo permitía llegar a este punto si se decía conocer dicho video.

 

RESULTADOS

Aunque no es el propósito central del presente trabajo hacer un análisis detallado del video Harlem Shake, empezaremos esta sección presentando algunas consideraciones generales que permiten caracterizarlo, para después presentar los resultados obtenidos a partir del grupo focal y la encuesta que fueron aplicados.

Con base en las categorías planteadas en la primera parte de este trabajo, Harlem Shake, puede ser descrito como un meme de tipo metamórfico (o memético, en términos de Shifman, 2011), de fecundidad epidémica y de alcance global (Da Cunha, 2007). La versión original fue subida a YouTube el 13 de enero de 2013,17 tiene una duración total de 30 segundos, y en ésta se muestra a un grupo de jóvenes con disfraces, que bailan al ritmo de una pista musical compuesta por Harry Bauer Rodrigues (Baauer), titulada Harlem Shake. Basados en lo dicho por Danung (2008), podemos sugerir que se trata de un meme con altas posibilidades de reinterpretación, dados los casi 8 millones de versiones que han sido subidas a YouTube.18 A partir de KnowYourMeme (2013) reconocemos que la reinterpretación canónica de este video, difiere ligeramente de la versión original, de forma que en su enunciación más frecuente, durante los primeros 15 segundos, una persona (generalmente disfrazada), baila en un sitio donde hay otras personas que no parecen prestarle atención. Luego, de forma sincronizada con un cambio en el ritmo de la música, un grupo relativamente numeroso de personas bailan de forma frenética, hasta el final de los 15 segundos restantes. En el caso de la UAdeC,19 el espacio en el que se desarrollla el meme incorpora al menos dos elementos visuales que hacen alusión directa a la adscripción institucional de los enunciadores: la Universidad Autónoma de Coahuila;20 y que son, el edificio al fondo, que es el Ateneo Fuente; y en segundo lugar, la botarga con la figura de un lobo, que baila al centro de la imagen, y que representa a la mascota de los equipos deportivos de esta Universidad. Como veremos en los resultados del grupo focal, una de las intenciones de los productores del video, fue llevar a cabo este evento como una forma de integración de las distintas entidades que conforman a la Universidad Autónoma de Coahuila.

Como dato contextual adicional, en el Cuadro 2 se muestra la evolución que tuvieron las búsquedas hechas por los usuarios entre marzo y abril de 2013, a partir del término "Harlem Shake", con base en Google Trends (2013). El punto más alto ocurrió (con un valor relativo de 100) el 2 de marzo de 2013, mientras que el video Harlem Shake UAdeC fue subido a YouTube el 9 de marzo de 2013; es decir, en torno a este pico en los valores de búsqueda.

 

RESULTADOS DEL GRUPO DE DISCUSIÓN

Las etapas dos y tres de este ejercicio metodológico tuvieron como intención recoger de forma individual, algunas consideraciones en torno al video Harlem Shake en general, como una forma de aproximación a los interpretantes elaborados. La asociación libre de palabras dio como resultado que fueran mencionados los términos baile (con una frecuencia de 4), música, moda y diversión (2 menciones cada una). Es importante reportar que hubo dos palabras de connotación negativa, que también fueron registradas: tontería y desorden. Esto coincide en términos generales, con lo que los participantes dijeron haber pensado del video cuando lo vieron por primera ocasión: para casi todos posee una significación lúdica, como un acto un poco sin sentido (sic). En esta etapa de la técnica, una de las respuestas hizo un señalamiento expresado en el siguiente juicio de valor: gente que no tiene otra cosa que hacer (sic).

De forma individual y por escrito, los participantes señalaron haber visto versiones distintas de Harlem Shake, algunas hechas por miembros de otras instituciones educativas locales, ante lo cual, se plantearon elaborar una producción que de alguna forma representara a la Unidad Saltillo de la UAdeC.21 Para la mayor parte de los estudiantes que colaboraron en este estudio, hubo diversos grupos a los que declararon sentimientos de adhesión, y fueron expresados, de mayor a menor intensidad, en el siguiente orden: 1) el dado por sus amigos más cercanos, 2) los que se derivan de su pertenencia a la Facultad de Ciencias de la Comunicación y 3) lo que compete a la Universidad Autónoma de Coahuila como entidad. Sólo uno de los participantes manifestó un sentimiento de pertenencia a un fenómeno viral de alcance mundial, y lo expresó como participar en un hecho histórico (sic).

Estos sentimientos de cohesión grupal con sus pares inmediatos, fueron reforzados en la discusión colectiva (etapas tres a la cinco del ejercicio); si bien no hay un sentido de rivalidad con otras instituciones locales de educación superior, también fue un factor importante en la decisión que los llevó a participar en la realización de este video. Por otro lado, no obstante que se mencionó que uno de los objetivos de dicha producción era fomentar la cohesión con estudiantes de otras Facultades, el grupo coincidió en señalar que salvo las tomas que tienen que ver con el segundo momento del video (Figura 4); durante la mayor parte del tiempo que tomó la grabación, las interacciones estuvieron limitadas a sus grupos primarios de amigos. Esto presenta una cierta contradicción con uno de los objetivos identificados por el grupo: lograr la unión de muchos universitarios. En todo caso, dicha unión fue de carácter estrictamente coyuntural y episódica, según el consenso alcanzado por los participantes.

En el cierre general de la dinámica, se reiteraron los sentimientos de pertenencia hacia los grupos primarios de amigos. Sin embargo, con base en la interacción presente en este ejercicio, los participantes reconocieron explícitamente haber participado en un hecho de cierta trascendencia derivado de un fenómeno en internet, lo que alude a un sentido que rebasa el ámbito de lo estrictamente local.

 

RESULTADOS DE LA ENCUESTA

El meme Harlem Shake representa un problema semántico bastante particular. Consideramos que se trata de un signo complejo, en el que tanto su enunciación como su significado se encuentran abiertos, en correspondencia con los ya definidos holomemes propuestos por Durham (1991). Si bien, como ya se ha mencionado, existe una expresión canónica; una parte importante de los signos que la componen son distintos en cada producción, y lo que se mantiene de forma relativamente estable (y que podríamos llamar una secuencia de acontecimientos visuales), es acompañado por el signo acústico que es, en todos los casos, invariable. En lo que toca a su objeto peirciano, a diferencia de otros memes, no parecía tener ninguno que fuese claramente establecido de antemano. Es por esta razón que se tomó la decisión de buscar una asociación de términos que permitiesen un acercamiento al interpretante que socialmente puede atribuírsele, al menos en la comunidad en la que este estudio fue realizado. Partiendo de los resultados del grupo focal, la encuesta buscó esta correlación semántica entre los integrantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

En este sentido, los resultados se basan en un total de 40 cuestionarios válidos,22 lo que representa una participación del 19% del total de la población de dicha Facultad.23 Con base en la función que desempeñan en esta comunidad, 35 (87.5%) fueron estudiantes, cuatro profesores (10%) y una persona con puesto administrativo (2.5%). Por sexo, la proporción estuvo dada por 24 mujeres (60%) y 16 hombres (40%). El Cuadro 3 muestra las frecuencias de sus edades:

Los términos que fueron asociados con el video Harlem Shake se muestran en la Cuadro 4:

Como hemos adelantado, esta asociación de términos permite tener una idea, al menos general, del interpretante que socialmente se relaciona con este signo, en esta comunidad no participante en la reinterpretación del video en cuestión; asunto que además apoya la teoría de Peirce acerca de una operación hipotética de atribución a un código, que se funda en un proceso inferente de sucesivas comprobaciones, para construir una hipótesis sobre la base de premisas inciertas, y que el autor llama abducción (Eco, 1988).

 

DISCUSIÓD DE RESULTADOS Y CONSIDERACIONES FINALES

Desde una perspectiva conceptual, el meme resulta ser una categoría construida a partir de definiciones que, como ya hemos señalado, no son del todo consistentes entre sí. Aunque existe una idea más o menos aceptada que los define, se trata de un fenómeno que por su naturaleza transdisciplinaria, ha sido abordado y trabajado de múltiples maneras. De igual forma, las taxonomías encontradas en relación con el meme en internet, presentan tipos y clases en los que se emplean términos distintos para hacer referencia a nociones similares. Por ello, consideramos que se trata de una noción que continúa siendo elaborada, y que especialmente en lo relativo a los memes en línea, seguramente por su relativa novedad, requiere de aproximaciones y estudios que en el futuro brinden un marco conceptual mucho más sólido.

No obstante estas limitaciones, en el caso particular del meme Harlem Shake, podemos decir que representa un fenómeno de replicación que es a la vez viral y metamórfico. No sólo se trata de un video que ha sido consumido decenas de millones de ocasiones, sino que, en concordancia con lo planteado por Knobel y Lankshear (2007), ha atravesado numerosos procesos de reinterpretación. En este sentido, en cada nueva producción de este meme, es posible observar las acciones de recombinación e hibridación propuestas por García y Gertrudix (2011). Cada enunciación producida y colocada en línea, al tiempo que sigue un patrón de construcción socialmente establecido, es una práctica cultural (Shifman, 2011) que incorpora signos visuales que hacen referencia a cada uno de los contextos en que es producida. El interpretante es, por lo tanto, un instrumento metalingüístico que media entre el universo semántico y el pragmático. Según la experiencia narrada por los participantes en la reelaboración del meme Harlem Shake de la UAdeC, se identifican claramente dos momentos clave en el proceso: el primero corresponde a la asignación de sentido que se le da a una elaboración propuesta por otros interpretantes, y el segundo: a la incorporación de los elementos contextuales que les permitieran la reelaboración del mensaje desde una experiencia de apropiación identitaria. De acuerdo con Morris (en Eco, 1988), en una situación behaviorista toda definición de signo, e incluso la asignación de reglas semánticas, tiene como finalidad inducir a un comportamiento, aunque las reglas pragmáticas de uso contextual o situacional son subordinadas a las reglas semánticas. Es así como se asegura la conservación del signo, independientemente de sus significantes, que es en lo que consiste, para fines prácticos, la noción de meme.

Esta incorporación de signos visuales y elementos contextuales en función del interés particular de los participantes en la elaboración de una versión propia del video Harlem Shake, responden a esa especie de oscilación o inestable equilibrio, entre la iniciativa del intérprete y la fidelidad a la obra originaria, que Umberto Eco (1992) define como ineliminable. En el caso que hemos abordado, con base en lo dicho por Shifman y Thelwall (2009), reconocemos una construcción social que pasa por una adaptación, de forma que se incorporan elementos referenciales locales, en particular, los dados por el espacio físico mostrado en el video (la fachada del Ateneo Fuente) y el uso de la imagen de la mascota deportiva de la UAdeC. Se trata de objetos que poseen un carácter identitario, que inevitablemente reflejan la pertenencia al colectivo que se elabora en torno a esta institución de educación superior.

En función de nuestro objetivo de investigación, podemos decir que los espacios de afinidad mencionados por Knobel y Lankshear (2007),26 están presentes en los participantes en este estudio, cada uno a su manera, de acuerdo con el grupo de que se trate (participantes en el video y el resto de la comunidad de esta Facultad). Como en todo signo, este meme opera como un referente en torno al cual se articulan sentidos, y que forma parte del acervo audiovisual de quienes lo conocen y lo incorporan en sus procesos comunicativos y de interacción social.

Como hemos visto en los resultados del grupo de discusión, las razones que llevaron a los participantes a su producción, tienen que ver tanto con factores de inclusión próximos (particularmente a partir de los amigos cercanos y la identidad institucional), como a la intención de formar parte de un acto en el que participan muchas otras personas en todo el mundo, y que se encuentra mediado por plataformas en línea, entre las que destaca YouTube. Como lo expresó uno de los participantes, significa ser parte de un hecho histórico; lo cual además puede ser relacionado con los satisfactores psicosociales mencionados por Dawkins (1976), que impulsan la replicación de los memes.

No obstante este sentido, y en lo que planteamos como una estrategia de aproximación al significado de Harlem Shake; la asociación semántica encontrada sugiere que se trata de un fenómeno en el cual la connotación de los términos empleados, alude a un evento de carácter más bien lúdico. En todo caso, es posible reconocer la existencia de múltiples posibilidades de adscripción grupal en relación tanto a su consumo como a su reinterpretación sígnica; y que van de lo más Abstracto a lo más concreto. El reconocimiento del signo y su eventual uso, puede ser todo lo que haya en común, con todo y la dimensión cultural que esto implica. En el caso de aquellos sujetos que llevan a cabo una reinterpretación del video en cuestión, adicional a este plano simbólico, podemos observar otro conjunto de factores de vinculación grupal. Nuevamente, se trata de conjuntos con diversos grados de intensidad de cohesión: congregaciones de amigos en un nivel más próximo, y conjuntos de tales grupos que posiblemente no comparten entre sí más que una adscripción institucional.

Sin embargo, es posible ir más allá. Como ya se ha dicho, las expresiones recogidas a través de la aproximación cualitativa en particular, permiten dar cuenta de manera más fina, de los interpretantes peircianos establecidos en los sujetos entrevistados. Dada la interrelación entre este elemento y el objeto, es decir, aquello a lo que el signo está referido (Zecchetto, 2002); podemos ubicar una zona semántica más o menos común, que ya hemos anticipado: se trata de una expresión colectiva lúdica. No obstante esto, también reconocemos en ella, una función identitaria muy evidente a partir de su exposición pública. No se trata sólo de participar en el video, sino de elaborar un enunciado que denote una adscripción institucional, cuya visibilidad es potenciada a partir del fenómeno global del que forma parte, cuando es colocado en sitios como YouTube. El sentido detrás de la participación en esta forma de expresión, radica en una toma de postura ante la otredad: nosotros también estamos aquí. Este es un componente muy relevante encontrado en dicho espacio de afinidad, y que se concreta en la selección de la locación y los otros elementos de adscripción institucional (especialmente, la botarga).

En la primeridad, el Harlem Shake existe como una propuesta de consumo en línea, como un potencial de reelaboración incluso. Ambos procesos constituyen la segundidad, cuando son actualizados; de manera que como Zecchetto (2002) plantea, ocurre la concreción experiencial. La terceridad es el sentido que une el potencial con la experiencia, y que en el caso analizado conduce a la autoafirmación colectiva que ya ha sido señalada. Harlem Shake es por lo tanto, un representamen que trasciende lo que en primera instancia parecía representar no más que diversión y desorden. Como podemos inferir a partir de sus expresiones, para los participantes en la elaboración de este video, se trata de una experiencia que enfrenta a diversas comunidades dispersas tanto en el tiempo como en el espacio, que de esta manera declaran su existencia. El campo de interacción es el espacio virtual dado por YouTube y otros sitios similares que posibilitan el consumo de este tipo de audiovisuales. Se trata de la arena en la que cada reelaboración del video busca trascender, y con ella, el sentido de pertenencia, cualquiera que éste sea, que opera como catalizador de la enunciación. Así, el signo reelaborado se convierte en un nuevo representamen, con un claro objeto en una nueva terceridad: aquí y ahora, somos parte de esta universidad. Este baile nos hace visibles a los demás. Esta afirmación tácita, parece sentar las reglas pragmáticas que determinan las condiciones a las que el intérprete se ha de someter para que el significante sea un signo.

Todo meme cuenta con una serie de sentidos y funciones sociales. En algunos casos, su referente puede ser deducido de forma relativamente directa. En el caso del meme Harlem Shake, al menos en la comunidad de estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación en que ocurrió la reelaboración a que nos hemos referido, dicho sentido no era tan evidente a primera vista. Como hemos planteado, su función implícita tiene una importancia social de primer orden, se trata de un proceso presente en todo ente social, tanto individual como colectivo: la auto-afirmación del yo.

 

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NOTAS

1 No obstante, como Wilson (1998:148) señala, la idea de que existen unidades culturales replicables que intervienen en su evolución ha sido explorada desde diversas disciplinas, al menos desde finales de la década de 1960, a partir de conceptos como mnemotipo, idea, idene, meme, sociogen, concepto, culturgen, y tipo cultural.

2 Dawkins (1976) señala que el término se deriva de la palabra griega mimeme que significa "aquello que es copiado".

3 Consideramos conveniente recordar que en 1938, Morris hacía ya referencia al momento pragmático, en Foundations of a Theory of Signs, identificando el proceso de significación como la idea que el signo produce en la mente del intérprete; y en 1946, desarrolló el concepto de pragmática como una categoría de análisis.

4 Es decir, el meme dado por el Harlem Shake.

5 Y que se refieren a ese algo que es transmitido de entidad en entidad; es decir, el interpretante peirciano.

6 Que se refiere a que un meme sea replicado conservando sus elementos originales (Dawkins, 1976).

7 Se refiere a la velocidad y amplitud con que un meme se dispersa (Dawkins, 1976).

8 Es el tiempo durante el cual un meme permanece dentro del acervo mencionado por Dawkins (1976).

9 Consideramos relevante precisar que esta publicación tiene como antecedente el trabajo de 2005 presentado por estos mismos autores en la National Reading Conference, en Miami, bajo el título de Memes and affinities: Cultural replication and literacy education.

10 Los autores emplean el término meme en Internet, para referirse a la rápida propagación de una idea concreta que se expresa a través de textos escritos, imágenes, o cualquier otro aspecto de índole cultural que es replicado en línea.

11 Es decir, fidelidad, fecundidad y longevidad.

12 Esto es llamado como holomemes por Durham (1991): el repertorio cultural completo de las variaciones que presenta un meme determinado, incluyendo aquellas formas latentes o aún no expresadas.

13 Estas subculturas pueden dar lugar al uso de los memes, como un tipo de subcódigo, que tiene sentido sólo al interior de grupos concretos, en concordancia con lo planteado por Eco (1994).

14 Y que posteriormente Shifman (2011) identifica explícitamente como memes virales.

15 Como son caracterizados por autores como Burgess (2008).

16 Disponible en [http://www.youtube.com/watch?v=EFezU6Z48Lo].

17 Al 14 de noviembre de 2013, contaba con más de 50 millones de reproducciones, en el URL [http://www.youtube.com/watch?v=8vJiSSAMNWw].

18 Fuente: búsqueda en YouTube hecha el 14 de noviembre de 2013, bajo el término "Harlem Shake".

19 Véase el "Harlem Shake" de la Universidad Autónoma de Coahuila disponible en: [https://www.youtube.com/watch?v=EFezU6Z48Lo].

20 Su fundación tuvo lugar el 1 de noviembre de 1867, pero el edificio que se muestra en realidad data de 1933. Este espacio albergó a la institución de educación media superior del mismo nombre, de la cual surgió la entonces Universidad de Coahuila, en 1957 (UAdeC, 2012).

21 La Universidad Autónoma de Coahuila está organizada en tres Unidades: Saltillo, capital del Estado y donde se ubica el Ateneo Fuente y la Rectoría; Torreón, que representa uno de los más importantes centros de desarrollo económico de la entidad, y la Unidad Norte, cuya sede se encuentra en la ciudad de Monclova.

22 La validez de las respuestas se determinó a partir de que hubieran visto algún video de Harlem Shake y que no hubieran dejado ítems sin responder.

23 Tanto por su tamaño, como por su selección, la muestra no es representativa del total de la población.

24 En este caso las respuestas registradas, cada una con una frecuencia de uno, fueron: Internet, industria creativa, enajenación y una mamada (sic).

25 Este total supera los 40 cuestionarios válidos, dado que el ítem admitía múltiples respuestas.

26 Y que como hemos ya dicho, pueden ser relacionados con las comunidades de sentido de Maffesoli (1988).

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