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Secuencia

versión On-line ISSN 2395-8464versión impresa ISSN 0186-0348

Secuencia  no.124 México ene./abr. 2026  Epub 09-Feb-2026

https://doi.org/10.18234/secuencia.v0i124.2466 

Artículos

La cuestión española en El Popular entre 1945 y 1952

The Spanish Issue in El Popular between 1945 and 1952

Javier Guzmán Guajardo1  *
http://orcid.org/0000-0003-3006-0752

1Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, México. javsgg@gmail.com


Resumen:

El presente estudio consiste en un análisis de los artículos publicados en El Popular por periodistas españoles exiliados, un diario mexicano de origen sindical, con un enfoque particular en los textos de Emilio Criado y Romero. Tomando al periódico como fuente y actor político, hago una comparación del discurso ahí publicado con el contexto histórico. La temporalidad que abarca esta investigación está centrada en momentos críticos de la situación del gobierno republicano exiliado, tanto en su contexto nacional como internacional. Los periodistas mencionados analizan la denominada “cuestión española”, es decir, la disputa por la legitimidad del gobierno español entre la España de Francisco Franco y la República en el exilio, en el marco de los debates internacionales y, por supuesto, el papel de México en las decisiones relacionadas con el futuro del país ibérico.

Palabras clave: exilio republicano; ONU; Vicente Lombardo Toledano; CTM; periodismo; Emilio Criado y Romero; antifranquismo

Abstract:

This study analyzes articles published by exiled Spanish journalists in El Popular, a Mexican trade union newspaper, with a particular focus on the texts of Emilio Criado y Romero. Using the newspaper as both a source and a stakeholder, I compare the discourse published there with the historical context. The period covered in this research encompasses critical moments in the situation of the exiled Republican government, both within the national and international contexts. The journalists mentioned above analyze the “Spanish issue”, in other words, the dispute over the legitimacy of the Spanish government between Francisco Franco’s Spain and the Republic in exile, within the framework of international debates and, of course, Mexico’s role in decisions related to the future of Spain.

Keywords: Republican exile; UN; Vicente Lombardo Toledano; CTM; journalism; Emilio Criado y Romero; anti-Francoism

INTRODUCCIÓN

Este trabajo pretende visibilizar a algunos periodistas españoles exiliados que continuaron su labor y ejercitaron la pluma en México. Se trata de destacar sus reflexiones en un periódico como El Popular que destacó por sus editorialistas y por la defensa de las luchas obreras. Juan Rejano y Dolores Ibárruri son algunos de los personajes que serán mencionados; sin embargo, quiero hacer énfasis en un periodista ibero poco conocido: Emilio Criado y Romero, originario de Cáceres, España (1900), forzado a dejar su tierra, pero que no cejó en el empeño de defender a la República en su columna “Hombres y cosas de España”. Como se verá a lo largo del texto, también aparecerán algunos periodistas no españoles, aunque muy interesados en la situación que se vivía durante el franquismo.

Respecto al exilio republicano en México, tras la guerra civil española, existe una amplia bibliografía que abarca aspectos políticos, culturales, de instituciones, así como su contribución en México y, por supuesto, las experiencias de los exiliados, entre otros. Este texto se inserta en lo político y lo vivencial desde la mirada de un diario en particular y un periodista, que debaten acerca de la legitimidad del gobierno español. El periodo de análisis que comprenderá estas líneas será de 1945 a 1952; si bien me concentraré en los últimos meses de 1946 e inicios de 1947, ya que es en esta etapa donde se muestran las reacciones a los acontecimientos de 1945, año clave para el exilio y cuya importancia se ve reflejada en este diario. La metodología será transitar entre las representaciones de los artículos de opinión y hacer un análisis del discurso de una manera cronológica, con el fin de mostrar la evolución de los hechos. Igualmente haré uso de dos conceptos de análisis, por un lado, la autorrepresentación periodística, es decir, analizar el discurso de la casa editorial donde intenta exponer lo que considera información objetiva, su mirada de la verdad, a través de sus especialistas. Dicho de otra forma, la línea editorial del periódico, donde encontramos la posición del medio frente a temas específicos. Por el otro, identificar al público escritor, esas voces especializadas o autorizadas por el mismo diario para hablar e interpretar la realidad (quiénes son, de dónde provienen) a través de quienes, en muchas ocasiones, se definen los grandes temas que se quieren abordar.

El estudio está dividido en cinco partes, las dos primeras narran los orígenes del diario y del periodista antes mencionado, como antecedente para abordar los acontecimientos de 1945-1946, cuando todo se veía favorable a la República en el exilio y, posteriormente, pasar al contexto nacional e internacional de 1949-1950, para entender las causas que llevaron a la debacle republicana. Finalmente, reparo en la postura del gobierno mexicano, que durante el gobierno de Miguel Alemán experimentó una nueva etapa en sus relaciones internacionales, por lo que disertó entre el apoyo al exilio y su siempre compleja relación con el vecino del norte.

EL PERIÓDICO

El Popular tuvo su origen en 1938 como Órgano Informativo de la Confederación de Trabajadores de México (CTM),1 a raíz de las inquietudes de sus dirigentes por defender a la organización de los ataques de otras publicaciones y dentro del contexto del gobierno de Lázaro Cárdenas.2 Su fundador y primer director fue Vicente Lombardo Toledano, quien, además, publicaría artículos acerca de los obreros en México y América Latina; y de ahí destaca una larga lista de colaboradores en las páginas del diario, entre otros: Antonio Castro Leal, Manuel Azaña, Daniel Cossío Villegas, Alfonso Reyes, Víctor Manuel Villaseñor y Jesús Silva Herzog.

Originalmente en sus encabezados podía leerse “un órgano de la CTM”; no obstante, en 1941, durante el Segundo Congreso Nacional de la CTM,3 se constituyó una sociedad para hacerse cargo del periódico y dejó de ser órgano de la central sindical para convertirse en un diario independiente; su encabezado diría entonces: “una tribuna del pueblo; no una empresa mercantil”, señalando así su orientación en defensa del movimiento obrero. Sin perder su posición filocomunista, se realizó una amplia cobertura de la segunda guerra mundial y endureció su postura en contra del franquismo (Sola, 2019).

A este diario lo he identificado como una publicación de izquierda porque su línea editorial es cercana a las políticas progresistas del momento y por sus vínculos con los sectores obrero, campesino e intelectual; grupos sociales donde se expresaban las dos principales corrientes de izquierda -socialistas y marxistas- en la década de 1940.4

Resulta significativo que mientras la CTM caía más en la esfera de control del gobierno, el periódico se fue separando de la organización sindical hasta convertirse en un diario independiente con afinidad al pensamiento de Lombardo Toledano,5 y crítico de la central obrera de la que surgió. Como lo señala Carlos Sola Ayape: “El Popular fue un espacio de recreación intelectual de destacados militantes comunistas, de activistas del movimiento obrero, de correligionarios antifascistas o simplemente de simpatizantes del proyecto cardenista. En un plano internacional, su labor de divulgación y discusión política favoreció el encuentro intelectual” (2019, p. 4). Este periódico merecería una investigación más amplia, pero no es el objetivo de este estudio, por lo que ahora sólo me referiré al periodo de 1945 a 1952 por las razones que explicaré más adelante.

Durante los años del gobierno de Miguel Alemán, el periódico mantuvo una postura de apoyo a algunas políticas gubernamentales, pero no de abierta alianza con el poder. En este mismo sentido, su mayor riqueza se encuentra en el debate de sus columnistas, sus artículos de opinión y su línea editorial. En sus páginas podemos encontrar noticias nacionales e internacionales; pero es, sobre todo, un espacio para los intelectuales y los periodistas tanto nacionales como extranjeros, donde sobresalen los temas de América Latina, Asia y Europa. Dentro de las diferentes cuestiones que se pueden trabajar desde sus páginas, quiero llamar la atención acerca de uno en particular: España y el exilio republicano.

Desde su aparición y en sus años cetemistas (1938-1941), El Popular se preocupó especialmente por los sucesos de la guerra civil española. Haciendo eco del gobierno mexicano, en sus editoriales -y no sólo en las elaboradas por Lombardo- se defendió a la República y a los exiliados españoles. En sus páginas se planteó que España era ejemplo de los riesgos del avance del fascismo y advertencia de lo que no debía suceder en México ni debía tolerarse en el exterior. Esa línea editorial no desaparecería con el fin de la guerra civil, ni con la separación de la CTM; por el contrario, la actitud combativa al franquismo se acentuaría. Como se muestra claramente en sus páginas donde pueden verse textos de personajes como Dolores Ibárruri, Margarita Nelken o José Ramón Arana y, quien a mi parecer destaca entre ellos en este periódico, por ser el más activo, Emilio Criado y Romero.

EL PERIODISTA

Emilio Criado y Romero llegó a México en el Sinaia el 13 de junio de 1939. Periodista que había trabajado en el Heraldo de Madrid, el cual dejó al exiliarse, primero en Francia y luego en México. Al llegar a América de inmediato se puso a trabajar, pasó por el periódico Excélsior y el semanario Tiempo, además de ser secretario de la Agrupación Profesional de Periodistas y Escritores en el Exilio, por lo menos entre 1946 y 1948 (Sánchez, 2011).

Será precisamente esta Agrupación, junto con la embajada de España de la República española y la Federación de Funcionarios Públicos de España, quienes le hicieron un homenaje en el Centro Andaluz de la Ciudad de México, en enero de 1947, con motivo de la publicación número 100 de su columna en El Popular, la cual estaba dedicada a informar y analizar sobre todo lo que estaba sucediendo en la España franquista, de las actividades de los republicanos dentro y fuera de España, así como de lo que ocurría en el mundo en torno al caso español (Criado y Romero, 1947) (véase imagen 1).

El Popular, 27 de enero de 1947, p. 3

Imagen 1 Homenaje a Emilio Criado y Romero. 

La labor de los exiliados republicanos españoles en la prensa mexicana no es desconocida; lo que llamó mi atención de este personaje es su trabajo en un periódico dirigido a la clase obrera, que le proporcionó un amplio espacio de expresión, no sólo a él sino a otros periodistas españoles como los ya mencionados. Los escritos de Emilio Criado -así como de otros exiliados- en El Popular se remontan a inicios de la década de 1940, pero sus participaciones se fueron incrementando hacia finales de 1945 e inicios de 1946, y después volvieron a aumentar en 1950; para entender por qué estas fechas resultan significativas en sus escritos periodísticos es necesario observar su visión respecto de las dos Españas, la de Franco y la republicana, en el contexto internacional de mediados de siglo XX.

BUENAS NOTICIAS. LOS MOMENTOS CLAVE DE 1945, 1946, DE LA CONFERENCIA DE SAN FRANCISCO A LA FORMACIÓN DEL GOBIERNO REPUBLICANO EN EL EXILIO

Un año importante en el enfrentamiento político entre la España de Franco y la republicana fue sin duda 1945, cuando ambos se disputarían el apoyo de los vencedores de la segunda guerra mundial. A la República en el exilio -pese al reconocimiento y apoyo decidido de México y la simpatía de casi toda América Latina y otros países del mundo- no le alcanzaría el capital político para lograr la salida de Franco, quien al final obtuvo el apoyo de las fuerzas más potentes de mediados del siglo XX: Estados Unidos e Inglaterra.

Para entender las razones de este resultado se deben tener en cuenta dos factores, primero -y como se verá más adelante-, la situación internacional donde las dos Españas estaban atrapadas en el mundo bipolar de la lucha entre capitalismo y comunismo; y segundo, el caso de México -país que acogió a un gran número de exiliados y auspició la reunión de las Cortes españolas en su propio territorio-, que tuvo cambios políticos internos, particularmente entre 1945 y 1946, no sólo con el cambio de presidente, sino con los ajustes que debieron realizarse en torno a su política internacional. El movimiento obrero mexicano, cuyo líder fue un decidido defensor de la causa republicana, también tuvo que adaptarse a la nueva realidad. El periódico en cuestión mantuvo siempre el espacio para los periodistas exiliados, pero no fue suficiente para influir en las decisiones del gobierno mexicano (Serra et al., 2014).

Vicente Lombardo Toledano estuvo presente desde la llegada del Sinaia -primer barco con refugiados españoles en puerto mexicano- y como representante de la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL)6 defendió la causa republicana y se refirió el régimen de Franco como último bastión del fascismo en diversos foros7 (véase imagen 2).

Fondo Histórico Lombardo Toledano, Universidad Obrera de México

Imagen 2. Vicente Lombardo Toledano, Francisco Largo Caballero, Fernando Amilpa, Sánchez Madariaga, doctor Millán y Juan Elizondo en París, 1945 

A partir de que se formalizó la designación de Diego Martínez Barrio como presidente de la República española, y de José Giral, como jefe de gobierno en el exilio, Lombardo Toledano incrementó su campaña de apoyo a la República enviando cartas a diversos gobiernos, entre ellos Estados Unidos e Inglaterra, reuniéndose con Francisco Largo Caballero en París y ante el movimiento obrero nacional e internacional, asegurando que la salida de Franco era necesaria para finalizar la guerra contra el fascismo tanto en España como en América. No obstante sus esfuerzos, al finalizar 1945, y pese a que España no había entrado a la ONU, la situación de la España republicana en el mundo permanecía aún indefinida (Serra et al., 2014).

El trabajo de Emilio Criado estaba ligado a sucesos internacionales y nacionales, principalmente los que pudieran ser de mayor relevancia para la situación en España, por lo que como punto de partida tenemos, por un lado, la Conferencia de San Francisco (del 25 de abril al 26 de junio de 1945), en donde se realizó la reunión para preparar la carta de las Naciones Unidas, evento donde los exiliados españoles quisieron participar para pedir el rechazo internacional al régimen de Franco (Angosto y La Parra, 2003); por el otro, en agosto del mismo año, el gobierno de Ávila Camacho arroparía la reunión de las Cortes españolas en la ciudad de México, de la cual surgiría el gobierno republicano en el exilio.8 El hecho que marca una nueva esperanza para los republicanos es el primer triunfo de política internacional, donde México tuvo una participación destacada con la presencia de Luis Quintanilla, representante de la delegación mexicana, cuando en San Francisco se logró que la España de Franco no fuera incluida en las Naciones Unidas (Serra et al., 2014).

Otro hecho que parecía ayudar a la causa republicana sería la nota tripartita de mayo de 1946, donde Estados Unidos, Francia e Inglaterra acusaron al franquismo de ser un régimen no democrático y, por lo tanto, no tendría el apoyo de las democracias. Empero, al mismo tiempo, la nota señalaba que era asunto de los españoles hacerse cargo de una retirada pacífica por parte de Franco; sin embargo, parece que el caso español pasó a segundo lugar en los intereses de las potencias en pugna. Como se puede leer en las páginas de El Popular, entre 1946 y 1947 hay resoluciones de diversos países que condenan a Franco; no obstante, no se da una acción real, de tal manera que para 1948 y 1949 en la ONU se dan muchos discursos en favor y en contra, pero el organismo no tomó ninguna acción ni presentó al menos una postura concreta; incluso algunos países mandaron embajadores y representantes a España.

En este escenario, Emilio Criado y Romero defiende que en la mente de muchos exiliados estaba la idea de que el fin de la segunda guerra mundial era la derrota del fascismo y, por lo tanto, debía significar también la derrota de Franco, pues lo contaban en ese grupo. Sin embargo, no había terminado del todo dicha guerra cuando ya se avizoraba la llamada guerra fría. En ese conflicto España desempeñó un doble papel, por un lado, dentro del interés de las democracias occidentales bajo la esfera de influencia estadunidense, se hablaba de la necesidad de la democracia en la península ibérica; pero, por el otro, inusitadamente parece que el régimen instalado en España podía resultar favorable a los intereses del bloque capitalista (Estados Unidos, Inglaterra, Francia) en cuanto a los negocios que se pudieran hacer para explotar sus recursos, pero, sobre todo, era funcional a su paranoia anticomunista, en tanto Franco era contrario a la Unión Soviética. Además, existía el temor de que con la caída del caudillo se podría propiciar que los comunistas tomaran el control del país y pasara a la esfera soviética, por lo que el franquismo representaba un muro de contención.

Criado y Romero, en sus textos, así como otros periodistas, deja ver su convencimiento de que Franco era un usurpador y un dictador sostenido por un régimen militar al que la mayoría de españoles, dentro y fuera de la península, rechazaban, y que debería caer por su propio peso; entonces, si continuaba en el poder, era sólo porque las potencias occidentales lo toleraban; en ese sentido, se volvió un crítico de las políticas del bloque occidental.

En el mismo diario aparece un artículo de Dolores Ibárruri9 acerca de los intereses británicos y estadunidenses en España, que remarca la acusación al gobierno español de entregar la riqueza -en especial la minera- a extranjeros, principalmente a los mencionados, pero también a los franceses y a los suizos.

[…] los acuerdos económicos entre la Alemania hitleriana y el general Franco fueron paralelos a sus compromisos militares y políticos. […] A medida que el ejército franquista hitleriano avanzaba por el territorio peninsular, minas e industria que pertenecían a sociedades inglesas, francesas o belgas, eran entregadas a los grupos capitalistas alemanes, pero los ingleses no se sentían inquietos por ello.10

¿La razón? La relación entre los intereses de empresas inglesas y alemanas, por lo que los primeros no se sentirían amenazados e incluso ambos verían con buenos ojos la victoria franquista. Sin embargo, la cada vez más estrecha cooperación ibérico-germana sí sería una amenaza para la paz, pues la autora asegura que España y sus recursos, en una ubicación geográfica clave, fueron determinantes en el desarrollo del armamento alemán y con ello en el inicio de la segunda guerra mundial: “cinco meses después de ser aplastada la resistencia republicana española, se iniciaba la agresión hitleriana a Europa”.11 Fue hasta ese momento cuando Inglaterra se preocupó por evitar que los minerales españoles llegaran a Alemania.

En este mismo sentido se expresa Alejandro Dmitriev en una nota que viene de Moscú respecto del interés de los representantes comerciales franceses en España por reabrir la frontera de los pirineos con el vecino país, ya que aseguran que Francia está perdiendo oportunidades importantes de negocio, mientras que los ingleses y estadunidenses se aprovechan de su ausencia: “No se puede disentir de la opinión de los políticos antifascistas españoles, quienes afirman que el franquismo, que hipotecó en tiempos pasados España al imperialismo alemán, victoriosos al principio de la guerra, hoy entrega el recibo de la hipoteca a los grupos anglonorteamericanos con la esperanza de mantenerse en el poder.”12

Este periódico se nutre también de información de la United Press, como se puede apreciar en la nota de Primera Plana acerca del debate que se dio en la ONU para rechazar a España en la organización. Ese mismo día, Criado y Romero se refiere a la iniciativa de Estados Unidos en la Asamblea de las Naciones Unidas para que Franco renuncie al poder; la cual tacha de “pintoresca y equivocada”, acusa a los países anglosajones de sacar ventaja del comercio con Franco mientras esperaban su salida por la inercia de la caída del fascismo y ahora piden tibiamente su renuncia.13

Como antecedente de esta situación se pueden leer en la sección “Actualidad Internacional” (del 13 de junio de 1946, donde se hace referencia al informe de la comisión formada por los representantes de Australia, Brasil, China, Francia y Polonia, que comenzó sus trabajos en abril del mismo año) los comentarios que permiten rescatar la idea de que la situación en España tiene relevancia internacional, el régimen de Franco es antipopular y puede representar un peligro, pero al mismo tiempo niega la existencia de nazis y fascistas refugiados en España. Por lo que no acepta la proposición de Polonia -apoyada por Francia, México y la Unión Soviética- para que el Consejo de seguridad de la ONU tome acciones diplomáticas en contra de la España franquista.

Tiempo después, en torno al mismo debate, tendremos las opiniones de Juan Rejano14 y Emilio Criado. El primero asegura que lo sucedido en la ONU es una fachada y, aunque la mayoría esté a favor de la condena a Franco, acabarán plegándose a los deseos de Estados Unidos e Inglaterra, que diplomáticamente condenan a Franco, pero sus empresas con intereses en España siguen comerciando con el dictador. Mientras que el segundo se concentra en la actitud de Franco ante las propuestas de que renuncie, defendiendo la idea de que la guerra iniciada por él, en 1936, no fue fascista sino una acción necesaria contra el comunismo. El argumento de Estados Unidos para no presionar a Franco, más allá de una solicitud de renuncia voluntaria, es la posibilidad de desatar una nueva guerra civil, cuando en realidad son sus intereses comerciales los que se anteponen.15

Criado y Romero insistirá en la mala actitud de Estados Unidos e Inglaterra, pero advierte el fin del franquismo, pretende que tendrá el mismo destino que Primo de Rivera por venir ambos de un golpe de Estado que deriva en un régimen militar, pero sobre todo porque ninguno contó con apoyo del pueblo.16 En este orden de ideas lo acompaña Aurora Arnaíz,17 quien cuestiona igualmente la actitud anglosajona para no tomar acción directa en contra de Franco. Ante el argumento de una nueva guerra intestina se contrapone el hecho de los asesinatos de republicanos que se cuentan por miles en diez años de dictadura. Su línea argumentativa señala que mientras Estados Unidos no estuvo dispuesto a enviar soldados para combatir al nazismo y con ello aceptó el sacrificio de millones, ahora con el franquismo se presenta humanitario. “Franco tiene en sus manos la herencia humanitaria de los demócratas americanos.”18

Henry Buckley,19 corresponsal de Reuters, toca el tema y parece contradecir la idea de que hay mucha inversión estadunidense en España, pues asegura que Franco ha rechazado sus ofertas por temor a que le asignen muchas obligaciones, incluso aventura la idea de diferencias culturales entre católicos y protestantes. No quiere pelearse con ellos, pero preferentemente busca acercamientos con Portugal y América Latina, en especial con Argentina donde Juan Domingo Perón parece favorecerlo. En este punto es importante reflexionar cómo podría construirse una relación entre el franquismo y el capitalismo estadunidense; el segundo, exigiría condiciones de libre mercado a un régimen que no pretende ceder tanto control a la iniciativa privada ni nacional ni extranjera, sin mencionar que no se considera un régimen democrático a los ojos de Estados Unidos. Al final, Buckley cae en un lugar común, al hacer referencia al fantasma del socialismo, a la posibilidad de que el alejamiento de las potencias occidentales pudiera derivar en un acercamiento a la Unión Soviética.20

Las editoriales de El Popular son optimistas, al referirse directamente al asunto de España en la ONU. Da continuidad al discurso de que en el país ibérico se mantiene el último reducto del nazismo y Franco llegó como consecuencia de una conspiración fascista aliada con reaccionarios locales, todo como preámbulo de la segunda guerra mundial. Se ve con buenos ojos que, tardíamente, pero por fin, llegó la resolución de la ONU de las disposiciones contra el falangismo, con la recomendación de romper relaciones diplomáticas con dicho régimen y medidas de boicot económico, como, por ejemplo, no comprarle víveres. Esta resolución sienta un precedente para la ONU, que apenas inicia su trabajo como organismo regulador de relaciones internacionales y servirá para que comience a desarrollar un sistema de vigilancia y sanciones.21

En torno a este debate, comienza a aparecer una serie de artículos de Ted Allan,22 quien asegura que la Alemania nazi derrotada en la guerra subsiste en España, en la figura de inversionistas, científicos y técnicos, agentes del Servicio Secreto alemán quienes son protegidos por los falangistas, y existe un complot entre Alemania, España y Argentina, para desatar una guerra la cual provoque que Estados Unidos y la Unión Soviética se destruyan entre ellos. Se trata de una suerte de diario de viaje de este periodista canadiense quien recorre España con la intención de ver, por sus propios ojos, lo que está ocurriendo.

Por ejemplo, sus fuentes coinciden con Criado en que: “Sin los comunistas, ninguna rebelión contra Franco puede tener éxito”,23 y aunque no son el grupo más numeroso, sí son disciplinados. Están organizando una oleada de protestas que coincida con la asamblea de la ONU y provoque una rebelión mayor. “Ese algo iba a ocurrir pronto, estaba en al aire”,24 dentro de un ambiente de incertidumbre, prevalecía la esperanza de que en la ONU condenaran a Franco finalmente al aislamiento y eso ayudara a su caída. Ted Allan no se contrapone a la idea generalizada entre partidarios republicanos de que Estados Unidos e Inglaterra no condenan definitivamente a Franco, pues temen que sin él España caiga en manos comunistas.25

Coincide también con la información proporcionada en “Hombres y Cosas de España” respecto de la guerrilla en territorio español que se opone al caudillo, y de la oposición de obreros y campesinos a sus políticas; en especial los últimos que se ven afectados por las imposiciones de entrega de las cosechas, por ello son los que más se unen a la guerrilla. Uno de sus líderes le dice: “No necesitamos ayuda extranjera […] lo único que pedimos es que no ayuden ustedes a Franco”, lo que se contrapone con la idea de que Gran Bretaña y Estados Unidos dicen que temen romper con Franco porque si lo hacen habrá una sangrienta guerra civil, a lo que el mismo líder responde: “si rompen con Franco este caerá y la transición será más pacífica, si no lo hacen la guerra será más sangrienta”.26 Un periodista español arregló una entrevista entre Ted Allan y Raimundo Fernández Cuesta, ministro de Justicia de Franco y fundador de la Falange. Esta se efectuó posiblemente para demostrar que existía apertura con la prensa extranjera y giraba alrededor de los presos políticos y la falta de libertad de expresión; el argumento de Cuesta es contundente, se limita la libertad en nombre de la paz.27

Las participaciones de Allan concluyeron a finales de diciembre de 1946. No está claro si finalizó su viaje y su investigación o hubo algún problema para que estas siguieran llegando a El Popular. Su último argumento fue que Estados Unidos e Inglaterra reconocen que Franco es una marioneta del fascismo, pero resulta que ingenieros estadunidenses realizaban perforaciones en España en busca de petróleo, y también hay capital británico en ferrocarriles y minas españolas.28

Mientras tanto, Criado y Romero se ocupa de aspectos más culturales -sin perder la línea crítica-, al acusar la degradación del trabajo académico en la Universidad de Salamanca, en manos de falangistas que han orillado a catedráticos a rebajarse por la necesidad económica29 y, al referirse también al caso de Moreno Torroba y otros artistas de la falange que quieren venir a México, mientras tanto en España se boicotea a artistas mexicanos.30

En su columna recuerda, entre otras cosas, el discurso de Francisco Franco donde auguraba el triunfo de Alemania, Italia y España, para que los lectores no olviden sus intenciones y no se dejen engañar por quien ahora se pretende democrático.31 Igualmente, hace remembranza a los días en que, durante las elecciones de 1945 en Inglaterra, se pensaba que la salida del conservador Winston Churchill y la llegada del laborista Clement Attlee ayudarían a terminar con la dictadura en España; pero Churchill se fue y Franco siguió, así que el autor refrenda su postura de que los españoles no deben esperar que Inglaterra les ayude.32 Aunque a lo largo de estos últimos días del año se deja entrever la expectativa de que las resoluciones de la ONU contrarias a Franco tengan como consecuencia que Estados Unidos e Inglaterra le retiren su apoyo, o cuando menos dejen de hacer negocios. Mientras que en una primera plana aparece la resolución de la ONU de retirar embajadores de España,33 en la tercera página se pierde, entre los muchos hechos internacionales, la postura de Argentina que no acatará la resolución de la ONU y mantendrá a su embajador.

Para los años 1947-1948 los temas de Criado y Romero en su columna giran en torno al papel del Vaticano en el apoyo a la dictadura franquista; la posible alianza con la monarquía en la figura de Juan de Borbón; la guerrilla que persiste en España, pero su principal crítica es al trabajo sucio que le hacen a Franco cuando los españoles republicanos en la península o exiliados, en cualquier lugar del mundo, se están dividiendo cada vez más, enfrascados en discusiones internas; los cambios de postura en la ONU, la acción de ministros estadunidenses en favor o en contra del gobierno franquista, y la gestación de un Frente Nacional Democrático y Republicano, como una posibilidad de unión entre exiliados.

El Popular tiene también una columna denominada “El Problema Español”, y sobre el caso de la nota del 29 de junio de 1946, Manuel R. Mendoza hace referencia a la resolución de la comisión de la ONU, donde se argumenta que dicho organismo no toma acción contra Franco para evitar una nueva guerra civil, mientras que los verdaderos motivos son mantener a España en el área de influencia capitalista y los negocios. En su columna del 22 de agosto de 1946, titulada “El Plan Inglés y Lerroux”,34 Emilio Criado señala que el plan es vender insumos y maquinaria a España, apoyados por Alejandro Lerroux como sucesor de Franco, quien ayudará también a esconder a los presos y a los asesinados por el caudillo. Dos días después, en el mismo diario (24 de agosto de 1946) aparece un comunicado de la CTM que aplaude la idea de que la ONU no reconozca a Franco y llama a sus filiados a un boicot comercial contra Franco y el apoyo a la guerrilla española.

MALAS NOTICIAS. LOS MOMENTOS CLAVE ENTRE 1949, 1950 Y LA ONU

Si nos aproximamos a la resolución de la “cuestión española” ante el mundo, se pueden ubicar en la prensa dos momentos clave que son: mayo de 1949 y enero de 1950, cuyos acontecimientos se detallarán enseguida.

A propósito de un artículo de Edmundo Jardón Arzate, de mayo de 1949, acerca de la resolución del comité político de las Naciones Unidas, donde se recomienda a la asamblea general que deje en libertad a los miembros para restablecer relaciones diplomáticas con el gobierno de Franco, se torna necesario retomar los siguientes hechos: el 1 de junio de 1946 se dio el informe del consejo de seguridad, donde se acusaba al gobierno de Franco de ser un régimen fascista, que no cooperaba en la eliminación de prácticas represivas. El 12 de diciembre del mismo año, la Asamblea General de las Nacional Unidas emitió la resolución donde se recomendaba a todos sus miembros que retiraran a sus embajadores de España. ¿Qué es lo que modifica la perspectiva de las resoluciones de 1946 respecto de la de 1949? Se puede aventurar que es el resultado de la lucha entre tres grupos: 1) los países que aceptaban a Franco (Brasil y Argentina); 2) las naciones que no adoptaban una posición definida (Inglaterra y Estados Unidos), y 3) los gobiernos que condenaban al franquismo (México, Francia y la Unión Soviética). A todo lo anterior se puede añadir que una parte de los países de América Latina estaban influenciados por las compañías extranjeras, y otros, bajo la influencia anglosajona, entre ellos los del llamado Medio Oriente. Jardón Arzate sentencia: “El reconocimiento de Franco está ligado al pacto de agresión del Atlántico”35 (véase imagen 3).

El Popular, 13 de mayo de 1949, p. 5

Imagen 3 Caricatura que hace alusión a la política internacional de Francisco Franco publicada por GUASP.  

Una vez más aparece La Pasionaria, Dolores Ibárruri, desde Moscú para reforzar la idea: Estados Unidos y Gran Bretaña están preparando la entrada de España en el Pacto del Atlántico, a través de un acuerdo con Portugal.36 Al día siguiente, resalta una nota que parece reafirmar lo dicho por Ibárruri y pretende mostrar evidencias de que se están preparando bases militares yanquis en España.37

Por su parte, en su columna, Criado y Romero se refiere a la cuestión religiosa, señalando que la República perdió apoyo de los españoles católicos al momento en que algunos políticos empezaron a hacer declaraciones acerca de que España dejaba de ser católica, aludiendo a la libertad de culto. Esto provocó que algunos simpatizaran con otros movimientos que se mostraban cercanos a la fe; sin embargo, ahora, sobre todo en las zonas rurales, son los católicos quienes ayudan a la guerrilla que aún subsiste para combatir al franquismo.

Al iniciar 1950, la United Press da cuenta de la censura en Francia de un periódico socialista a Dean G. Acheson, secretario de Estado de Estados Unidos, quien promovía la reanudación de relaciones con España.38

Siguiendo el orden de ideas de la nota anterior, Criado y Romero señala:

Si recopiláramos aquí, de ser ello posible, cuanto hemos venido diciendo desde agosto de 1946 sobre la situación internacional con respecto a España, veríase que lo que ahora ocurre no es sino el sedimento de una serie de hechos monstruosos preparados y desarrollados por los países anglosajones, y particularmente Estados Unidos, para aprovecharse del suelo y de la política de nuestra patria y realizar grandes negocios y tomar posiciones para una guerra contra la Unión Soviética en la que serían los españoles carne de cañón y destruida nuestra tierra.39

El mismo día El Popular, en su editorial, reacciona a la noticia respecto a que nuestro vecino del norte reanudará relaciones con España y asegura que, al mismo tiempo, se está presionando a los miembros de la ONU para hacer lo mismo. No se puede dejar pasar que en estos mismos días sobresalen las notas acerca del fracaso de Estados Unidos en China, en el sentido de que no pudo hacer mucho para contener la revolución popular. ¿Tendrá relación con el interés en España en este momento? Criado y Romero ha hecho también constantes referencias en este mes de enero a Acheson, y retoma la idea de comparar la actitud de Estados Unidos hacia China y España, asegura que, según los medios españoles: “Hasta de la sequía y de los brotes de viruelas habidos en España tiene la culpa el comunismo. Franco es ‘el salvador’ y el señor Acheson el salvador de Franco.”40

El periódico se desborda en notas, comentarios y columnas que giran en torno a las reacciones a la política de Acheson (específicamente a la carta del secretario de Estado al senador Tom Conally). La editorial se expresa al respecto y aparece una carta/artículo de Álvaro de Albornoz, presidente del Consejo de Ministros, así como también ministro de Estado del gobierno republicano en el exilio, muy extenso pues hace un recuento de los hechos, de la actitud de la ONU ante el caso español, y donde intenta explicar que la situación de la España franquista y la condena al mismo por su apoyo al fascismo no es comparable ni equivalente al cuestionamiento que se hace a la Rusia soviética, y, por lo tanto, no cabe un cambio de actitud hacia Franco con pretexto de la guerra fría; aporta mucha información de cómo ha evolucionado la situación internacional de España.41

Criado y Romero no se queda atrás y retoma la editorial antes mencionada, para volver a cuestionar lo que llama los malos pretextos de oponer comunismo a fascismo y guerra fría. “Los ‘anticomunistas’ arremeten contra Rusia y creen convencernos de que son los soviets los culpables de que no haya República en España” y los fascistas españoles pretenden convertirse en defensores de la democracia al decir que es culpa de los “rojillos” la situación en España.42

Este debate periodístico en realidad daba seguimiento a lo ocurrido en el seno de la Asamblea de las Naciones Unidas, donde se dieron álgidas discusiones acerca de la cuestión española y la postura que el organismo internacional debía presentar al respecto; desde la situación interna de España como un asunto doméstico o de interés mundial, o si era una dictadura fascista, hasta si los Estados miembros de la ONU debían decidir individualmente cómo llevar sus relaciones con el país ibérico o deberían acatar la resolución que venía desde diciembre de 1946 de retirar a sus embajadores y ministros. La Asamblea fue clara en sus resoluciones, pero la posibilidad de acciones concretas que las hicieran valer quedó atorada en el Consejo de Seguridad.43

Polonia fue uno de los gobiernos más críticos del franquismo, a este país se debe el proyecto de resolución donde se señalaba que no había libertad en España y no debía ser admitido en la ONU por ser un gobierno surgido de un golpe militar, por haber apoyado a las potencias del Eje y ser el último reducto del fascismo. Su representante ante la Asamblea señalaba:

Si la resolución de diciembre de 1946 ha resultado ineficaz no ha sido por culpa del pueblo español; lo que tiene que hacer la Asamblea es determinar las razones de su fracaso. La retirada de los ministros y embajadores tenía un carácter fundamentalmente simbólico y estaba destinada a permitir que el pueblo español pudiera derrocar por sí mismo al régimen de Franco. Pero determinados países [Estados Unidos, Inglaterra y Argentina] hicieron lo posible para que la decisión no se pusiera en práctica; son ellos los responsables ante el pueblo español de que Franco siga en el poder.44

La falta de acuerdo en las sesiones de noviembre de 1947 fue aprovechada para desechar finalmente la propuesta de Polonia en 1949, pese al apoyo de México y otros países de América y Europa. De tal forma que la Asamblea presentó una resolución donde se argumentaba que, dada la falta de un acuerdo definitivo, algunos países habían mantenido relaciones diplomáticas con España e incluso establecido acuerdos comerciales, mientras que quienes retiraron embajadores se colocaron en una situación de desventaja política y económica en el contexto internacional. Visto así, al recomendar que los Estados miembros quedaban en libertad de decidir acerca de sus relaciones diplomáticas con el gobierno de Franco, la Asamblea en realidad daba el visto bueno a una situación que ya existía de facto.45

LAS COSAS TAMBIÉN CAMBIARON HACIA ADENTRO. LOS EXILIADOS Y EL GOBIERNO MEXICANO

Aun cuando el periódico en cuestión mantiene el apoyo y el espacio para Emilio Criado y otros periodistas que apoyan la causa republicana, hay que considerar cambios en la actitud del gobierno mexicano hacia los exiliados, o más bien hacia el gobierno republicano en el exilio, a quien Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho habían apoyado.

Dentro del periodo de este artículo, se deben tener presentes dos aspectos: uno interno y otro externo que marcaron la vida política y social del país, y que no pasarían inadvertidos entre la comunidad española exiliada en México, pues repercutirían en las relaciones internacionales de México, incluyendo, por supuesto, aquellas con España.

El primero se refiere a la aparición del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 1946 que coincide con la llegada del primer civil a la presidencia, acompañado, a su vez, del proceso de industrialización y del cambio que llevó a la sociedad mexicana a una vida centrada mayormente en las comunidades rurales a una forma de vida más citadina; concentrada sobre todo en el desarrollo de la ciudad de México como foco de actividad industrial, comercial y de negocios, que propició el desarrollo de la clase media.

El segundo se relaciona con lo que Soledad Loaeza (2022) llama “El espectro de la intervención”, cuando hace referencia a la forma como Miguel Alemán se convirtió en candidato:

El primer proceso electoral de la posguerra fue distinto a todos los anteriores, entre otras razones, porque el contexto internacional incidió en la disposición de las fuerzas políticas […] Tanto así que puede decirse que los candidatos y el gobierno hicieron campaña mirando hacia afuera, con los ojos puestos en las reacciones de Washington, por momentos más atentos a estas que a las que se suscitaban en México (p. 183).

Como es de esperarse, Emilio Criado y Romero evita pronunciarse en torno a la política mexicana (la legislación mexicana lo prohíbe a los extranjeros), si llega a hacer algún comentario sobre el país de acogida, este se limita a aspectos culturales, de cine, teatro, libros, o bien para exaltar a los mexicanos. No obstante, en sus artículos se mencionan personajes y situaciones del contexto internacional que repercuten en la situación internacional de la República en el exilio.

Se debe tomar en cuenta que existen procesos político-electorales en México los cuales coinciden con los tiempos más álgidos de debate internacional sobre el futuro de España, esto es entre 1945 y 1946 con la Conferencia de San Francisco y la Nota Tripartita, y entre 1950 y 1952, periodo en el cual, como ya se mencionó, Estados Unidos comienza a mostrar abiertamente su apoyo a Franco, lo cual llevará a su entrada a la UNESCO (1953), antecedente de su ingreso a la ONU en 1955 (Cabeza Sánchez, 1995). Es decir que, dentro del periodo de Miguel Alemán, Inglaterra y Estados Unidos, principalmente, pasaron de los cuestionamientos y el rechazo a la falange, a la negociación y el apoyo. ¿Podría esto interpretarse como un triunfo de la paranoia anticomunista? o simplemente Franco cedió a los negocios con las potencias.

La esperanza de los exiliados comenzó a desvanecerse en 1950, cuando la asamblea de la ONU finalmente derogó el acuerdo de 1946. La desilusión definitiva llegaría en 1952, cuando México negó el permiso para la reunión de la Cortes republicanas (Yuste, 2006). Sin embargo, no debe perderse de vista que, en 1955, durante la sesión para admitir a nuevos miembros de la organización, México votó en favor de varios países, pero se abstuvo para el caso español. El representante de México explicó que tal actitud era en contra de un gobierno establecido con ayuda de fuerzas militares que lucharon en contra de la Naciones Unidas y en favor del pueblo español.46

Criado y Romero no pierde de vista tampoco el hecho de que el exilio republicano está dividido, al igual que los socialistas republicanos españoles, constantemente señala a Luis Araquistáin,47 quien fuera embajador de la República española en Alemania y, aparentemente, propone: “reformar el Gobierno de Giral […] hacia la derecha lanzando fuera al ‘elemento comunista’”.48 En otras palabras, un sector del republicanismo veía, al igual que las potencias anglosajonas, como una amenaza la posibilidad de una nueva república española con miembros comunistas en su seno. Mientras que, como afirma Eusebio Cimorra desde Moscú: “El capital inglés y el norteamericano toman posiciones en España, falta asegurar las posiciones políticas. La no intervención se convierte en la intervención más hipócrita.”49

A MODO DE CONCLUSIÓN

El Popular dejó de publicarse en 1961 ante la ausencia de datos específicos que expliquen la causa; aventuro la hipótesis de que el Partido Popular, creado por Vicente Lombardo, sufrió una importante derrota en las elecciones intermedias de ese año, por lo que su líder cerró el periódico para concentrar todos sus esfuerzos y recursos al partido (la CTAL, dirigida por el mismo Lombardo, también atravesaba por una crisis que la llevaría a desaparecer en 1963).50

Emilio Criado y Romero falleció en 1978, sin poder regresar a España. En sus artículos, este periodista nos deja ver cómo la cuestión española quedó atrapada en el mundo bipolar de la posguerra. El momento que parecía ser el más favorable a la causa republicana, el fin de la segunda guerra, se convirtió en su peor momento, con la llegada de la guerra fría.

Respecto al apoyo de México a la causa republicana se debe tomar en cuenta lo que señala Loaeza (2022):

A partir de 1945 el poder de la presidencia mexicana se transformó, en parte como respuesta al nuevo orden internacional, en particular al ascenso de Estados Unidos a la condición de superpotencia. [Como nunca antes] el acuerdo político-ideológico bilateral alcanzaba hasta el último rincón de la política interna mexicana, por ejemplo, dictó el destino del resto de la coalición cardenista y de la recomposición de las izquierdas (pp. 46-47)

Las conferencias de Chapultepec (Conferencia Interamericana febrero-marzo de 1945) y de San Francisco (abril-junio de 1945, de la que surge la Carta Constitutiva de la ONU) afectaron decisivamente el ritmo de la situación de la República española y coincidieron con los tiempos electorales mexicanos; este proceso fue diferente a los anteriores por el peso que tenía en las propuestas de los candidatos la situación internacional y la relación con el país vecino del norte; más cuando uno de los candidatos era el canciller Ezequiel Padilla51 (Loaeza, 2022, p. 183).

Como se ha podido observar, los textos de Criado y Romero se debaten entre la información que recibe de su patria y la discusión que mantiene con sus compatriotas exiliados. Imagina de una y mil formas la caída de Franco, asegura que tanto los exiliados como los residentes en España están secuestrados física y moralmente por el fascismo. Hace recuentos y reclamos de las políticas franquistas, lleva a cabo un análisis de las políticas internacionales y, al mismo tiempo, intenta expresar el sentir de los españoles republicanos en México, pero, sobre todo, ante cualquiera que sea el desenlace, pretende ser memoria de la lucha republicana aun después de haber perdido la guerra.

De alguna manera el trabajo periodístico de Emilio Criado y Romero, así como de los otros periodistas mencionados en El Popular, encaja en la descripción que hace Matilde Eiroa (2013) en su artículo acerca de los periodistas españoles, donde señala la fe constante en la desintegración del franquismo por el triunfo aliado y su caída por peso propio; Criado y Romero está convencido de que si no sucede así es por la injerencia de Inglaterra, pero sobre todo de Estados Unidos; además, parece no tomar en cuenta el hecho de que la España franquista es cada vez más aceptada o considerada necesaria dentro del nuevo orden mundial y, más adelante, cuando deben enfrentar la realidad de su aceptación en los organismos internacionales, señala directamente la pugna Unión Soviética versus Estados Unidos.

Sin importar los cambios de gobierno en México, el diario mantuvo el espacio abierto para todo aquel que defendiera la causa republicana. Sus editoriales y la forma de presentar las noticias referentes a España coincidían con la interpretación de Emilio Criado y Romero, así como también la de otros periodistas a quienes da voz. Mostró un claro antifranquismo, señalándolo como el último reducto del fascismo y criticando ampliamente la falta de acción contra Franco por parte de Estados Unidos e Inglaterra, e interpretándolo como una faceta más del imperialismo, lo cual iba muy de acuerdo con la línea editorial del periódico.52

En los momentos finales del alemanismo, Emilio Criado y Romero comenzó a reducir sus publicaciones en El Popular, posiblemente decepcionado por el giro que había tomado la situación y los malos pronósticos para la causa republicana. El mismo Vicente Fuentes Díaz da cuenta del cambio cuando la columna “Hombres y cosas de España” desaparece, y continúa con otra titulada “Desde mi rincón” (abril de 1951), que se reducirá a comentarios más bien culturales, incluso de reseñas literarias.

Este periódico fue pensado y diseñado para dirigirse a la clase obrera, se aprovecharon los contactos de su fundador en México, América Latina y Europa para presentar artículos y columnas de opinión con textos de periodistas e intelectuales nacionales y extranjeros de la época. Con ello no sólo se buscaba informar sino hacer conciencia y formar opinión entre las clases populares; es por ello que resulta significativo el gran espacio que dio al tema de la república en el exilio y a la situación en España.

LISTA DE REFERENCIAS

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OTRAS FUENTES

Archivo

AHAEM

Archivo Histórico del Ateneo Español de México

UOM

Universidad Obrera de Méxic

Hemerografía

El Popular, 1945-1950 [ Links ]

1La CTM es la central obrera que agrupa a diversos sindicatos, fundada por Vicente Lombardo Toledano en 1936 como resultado del movimiento obrero impulsado por el gobierno de Lázaro Cárdenas y que, además, ayudó a restar poder a la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), la primera central obrera del país. Al respecto, véanse Aguilar (1990), Aziz (1990) y Basurto (1996).

2Respecto a las políticas de este presidente y de su actitud frente a la guerra civil española y el franquismo, véanse Aguilar y Meyer (1996), Lida (2009), Pérez (2019) y Spenser (2020).

3En este mismo año tomó la dirección de la central Fidel Velázquez, por lo que me atrevo a pensar que Lombardo decidió separar al periódico para no perder el control editorial.

4Acerca de las diversas corrientes de izquierda y sus interpretaciones, consúltese a Illades (2018) y Rodríguez (2021).

5Sobre el pensamiento de Vicente Lombardo Toledano, su papel en la CTM y respecto de la cuestión española, véanse Bernal (1994), Niblo (2008), Spencer (2018) y Wilkie y Monzón Wilkie (2004).

6Creada en septiembre de 1938, para la década de 1940 colaboraría en la formación de sindicatos en América Latina, su fundador Vicente Lombardo Toledano pretendía que se convirtiera en un bastión de defensa para la región en contra del imperialismo estadunidense y se dedicaría principalmente a este organismo después de dejar la dirección de la CTM. Para ampliar la información acerca del tema, consúltese a Bolívar (1996) y Herrera (2013).

7Entre otros: Congreso Obrero Mundial, Londres, 6 al 16 de febrero de 1945; Confederación Interamericana de Cancilleres, ciudad de México, 21 de febrero al 8 de marzo de 1945; la FOARE organizó una conferencia contra el terror franquista en el paraninfo Simón Bolívar de la UNAM, 20 y 21 de marzo de 1945; Asamblea de la Unión General de Trabajadores de España, ciudad de México, 21 de agosto de 1945; la Conferencia de San Francisco, abril de 1945, y el Congreso Obrero Mundial de París en octubre del mismo año.

8Se convocaría a Cortes el 17 de agosto de 1945 en la ciudad de México se reunieron en tres ocasiones en los meses de enero, agosto y noviembre de 1945 (Serra et al., 2014).

9Conocida como “La Pasionaria”, fue la primera mujer en liderar el Partido Comunista de España, quien también fue exiliada, pero en Moscú. Al respecto, véanse Carabantes y Cimorra (1982), Cava (2017), Cepellín (1996) y Ibárruri (1985).

14Juan Rejano Porras, poeta, escritor y periodista, llegó también en el Sinaia en 1939. Tuvo una gran labor en los diarios españoles hasta su exilio en México, donde participó en numerosas iniciativas culturales y periodísticas, como la dirección del suplemento dominical literario y artístico de El Nacional. Murió en México en 1976, se dice que mientras preparaba su regreso a España (Sánchez, 2011).

17Exiliada en México, comunista, doctora en Derecho por la UNAM en donde impartió clases. Murió en México en 2009.

19Henry Buckley (1904-1972) corresponsal de guerra británico. En 1929 llegó a España, donde permaneció hasta el final de la guerra civil trabajando para The Daily Telegraph. Durante la segunda guerra mundial cubrió la campaña del norte de África y la invasión aliada de Italia. Fue director de la agencia de noticias Reuters en España, donde murió en 1972.

22Seudónimo utilizado por Bob Curtis, un escritor canadiense que estuvo como voluntario en España en 1937, se dedicó a escribir acerca de lo que vivió en la guerra y participó en acciones de combate.

34Alejandro Lerroux, político español que ayudó a la construcción de la segunda república, fue fundador del Partido Republicano Radical. Posteriormente, tendría un giro a la derecha, tras el fracaso de su partido y después del inicio de la guerra civil se exiliaría a Portugal, desde donde manifestaría su apoyo a Franco. Al respecto, véanse Lerroux (1963), Salazar et al. (1934) y Serrano y Rai (2003).

43Estos hechos ocurridos entre 1949 y 1950 en las reuniones de la Asamblea de las Naciones Unidas se encuentran reseñados en el fondo donado por José Antonio Matesanz al Fondo Histórico del Ateneo Español de México, donde, entre correspondencia y otros documentos, están las actas de las sesiones.

44Debate sobre la cuestión del gobierno franquista de España. 256ª Sesión celebrada en Nueva York el 4 de mayo de 1949. Fondo Histórico Ateneo Español de México, sección Documentos oficiales, serie: Asamblea General Naciones Unidas 1955, la cuestión de España, caja 1, exp. 9, 78 fs., p. 15. Archivo Histórico del Ateneo Español de México (en adelante AHAEM), México.

45Debate sobre la cuestión del gobierno franquista de España. 256ª Sesión celebrada en Nueva York el 4 de mayo de 1949. Fondo Histórico Ateneo Español de México, sección Documentos oficiales, serie: Asamblea General Naciones Unidas 1955, la cuestión de España, caja 1, exp. 9, 78 fs., p. 77. AHAEM, México.

46Admisión de nuevos miembros de la organización, 1955. Fondo Histórico Ateneo Español de México, sección: Memorias, serie: Secretaría de Gobernación, Secretaría de Relaciones Exteriores, caja 1, exp. 12, 92 fs., pp. 81-82. AHAEM, México.

47Luis Araquistáin y Quevedo, periodista, miembro de la generación del 14 y del Partido Socialista Obrero Español, corresponsal en Berlín y Londres de diferentes publicaciones, director de la revista España fundada por Ortega y Gasset. Al final de la guerra civil se exilió en París y después en Londres. En 1944 fue nombrado delegado en Londres de la Junta Española de Liberación, en 1945 viajó a México donde impartió conferencias y participó en la reunión de Cortes republicanas (Sánchez, 2011).

48El Popular, 18 de septiembre de 1946.

40El Popular, 22 de septiembre de 1946.

50Por información encontrada en documentos del archivo de Lombardo Toledano, se puede deducir también que en ese año El Popular fue sustituido por el periódico El Día, posteriormente surgió la revista Avante que se convirtió en órgano del Partido Popular Socialista, nombre que adoptó el Partido Popular. Carta al señor Francisco Hernández Urbina, 20 de mayo de 1963. Fondo Histórico Lombardo Toledano, leg. 1164. Universidad Obrera de México (en adelante UOM), México.

51Secretario de Relaciones Exteriores de México de 1940 a 1945 y precandidato a la presidencia de México en las elecciones de 1945-1946, personaje clave de las relaciones México-Estados Unidos (Loaeza, 2022; Niblo, 2008).

52José Mancisidor, presidente de la FOARE, envió una carta a Vicente Lombardo solicitándole un artículo para ser publicado como una forma de protesta y llamar la atención acerca de la discusión en la ONU de la cuestión española (Carta a Vicente Lombardo Toledano, 25 de octubre de 1950. Fondo Histórico Lombardo Toledano, Leg. 810. UOM, México). Lombardo respondió a la petición y el texto fue publicado el 2 de noviembre en El Popular en la Primera Plana, con el título: “España traicionada”.

Recibido: 19 de Noviembre de 2024; Aprobado: 05 de Agosto de 2025

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Estudiante del Programa de Doctorado en Historia e Historia del Arte y Territorio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Líneas de investigación: historia de México siglo XX, historia de la prensa. Rol de participación en la investigación: conceptualización, investigación, metodología, redacción-borrador original, redacción-revisión y edición. Esta investigación es resultado de los intereses investigativos del autor y no contó con financiamiento. El autor declara no tener ningún conflicto de interés.

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