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Salud mental

versión impresa ISSN 0185-3325

Salud Ment vol.35 no.6 México nov./dic. 2012

 

Artículo original

 

El consumo de drogas en México: Resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones, 2011

 

Drug use in Mexico: Results from the 2011 National Addictions Survey

 

Jorge Villatoro,1 Ma. Elena Medina–Mora,2 Clara Fleiz Bautista,3 Midiam Moreno López,3 Natania Oliva Robles,3 Marycarmen Bustos Gamiño,3 Diana Fregoso Ito,3 María de Lourdes Gutiérrez López,3 Nancy Amador Buenabad3

 

1 Miembro de la Red Latinoamericana de Investigadores en Adicciones, CICAD.

2 Directora General del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.

3 Investigadores del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.

 

Correspondencia:
Dr. Jorge Villatoro.
Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales,
Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.
Calzada México–Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370 México, DF.
E–mail: ameth@imp.edu.mx

 

SUMMARY

Introduction

In the international context, Mexico is a country with low drug use level, in turn, it shows an increase when considering the most recent epidemiologic trends. In order to maintain an updated analysis of drug use in general population and to identify the most at risk groups, the National Survey of Addictions (ENA) was held in 2011.

Objetive

The aim of the study was to determine the lifetime prevalence for any drug and any illegal drug use at a national and regional level, in population aged 12 to 65 years. Also, to acknowledge drug consumption trends since 2002 in Mexico.

Material and methods

ENA 2011 survey is a randomized, multistage probabilistic study. It is representative at a national level and also for eight regions of the country, including rural and urban population. The sample was 3 849 adolescents and 12 400 adults who answered a computerized version of a standardized questionnaire containing sections of tobacco, alcohol, medical drugs (opiates, tranquilizers, sedatives, amphetamines) and illegal drugs (marijuana, cocaine, crack, hallucinogens, inhalants, heroin and methamphetamines). All participants read and signed an informed consent. Emphasis was made on the voluntary and confidential use of the information.

Results

The national lifetime prevalence of any drug grew between 2002 and 2011, increasing significantly from 5.0% to 7.8%, while consumption of any illegal drugs increased from 4.1% to 7.2%. By sex, in men, any drug use increased from 8.6% to 13%. Illegal drugs increased from 8.0% to 12.5%. In women, use of any drug increased from 2.1% to 3.0% and use of any illegal drug increased from 1.0% to 2.3%. Marijuana is the first drug of choice (6.5%) followed by cocaine (3.6%). Considering regions, any drug consumption grew significantly in the Western (5.5% to 10.3%), Northeast (5.5% to 10.3%), North Central (7.5% to 9.2%) and South Central (4.2% to 7.5%). As for illegal drugs, there is also a statistically significant increase in these regions, however, growth was proportionally bigger in South Central region, going from 3.5% to 6.8%.

Conclusions

Results from this study indicate a growth in the consumption of illegal drugs from 2002 to 2011, especially in marijuana. It also shows that men from 18 to 34 years are the most affected by this consumption, while increases in adolescent men have been low. Moreover, the study shows that those who have received some type of prevention, showed a smaller consumption prevalence, indicating that further work is needed in this area with young people to consolidate activities of health promotion and drug use prevention, working with infant population is needed, including a systematic evaluation of the actions mentioned above. In the international context, data from this study confirms that Mexico continues reporting low levels of drug consumption.

Key words: Survey, drug consumption, adolescents, adults, México.

 

RESUMEN

Introducción

En el contexto internacional, México es uno de los países con bajo nivel de consumo de drogas, pero que, a su vez, reporta un incremento si se consideran las tendencias epidemiológicas más recientes. Con la finalidad de mantener un diagnóstico actualizado del consumo de drogas en la población general y de identificar los grupos en mayor riesgo, se llevó a cabo la Encuesta Nacional de Adicciones 2011 (ENA).

Objetivo

Conocer la prevalencia alguna vez en la vida de uso de cualquier droga y de cualquier droga ilegal a nivel nacional y regional en población de 12 a 65 años. Así como conocer las tendencias que ha seguido el consumo a partir de 2002.

Material y métodos

La ENA 2011 es un estudio aleatorio, probabilístico y polietápico con representatividad nacional y para ocho regiones del país. Incluye poblaciones rurales y urbanas. La muestra fue de 3 849 adolescentes y 12 400 adultos quienes contestaron un cuestionario estandarizado en versión computarizada que contiene las secciones de tabaco, alcohol, drogas médicas (opiáceos, tranquilizantes, sedantes, anfetaminas) e ilegales (mariguana, cocaína, crack, alucinógenos, inhalables, heroína y metanfetaminas). Todos los participantes leyeron y firmaron una carta de consentimiento informado. Se hizo énfasis en el carácter voluntario y confidencial de la información.

Resultados

La prevalencia de consumo de cualquier droga alguna vez en la vida a nivel nacional creció significativamente entre 2002 y 2011 al pasar de 5.0% a 7.8%, mientras que el consumo de cualquier droga ilegal incrementó de 4.1% a 7.2%. Por sexo, en los hombres el consumo de cualquier droga pasó de 8.6% a 13% y de drogas ilegales de 8.0% a 12.5%. En las mujeres, la primera aumentó de 2.1% a 3.0% y la segunda de 1.0% a 2.3%. Las drogas de preferencia continúan siendo la mariguana (6.5%) y la cocaína (3.6%).

A nivel regional el consumo de cualquier droga creció significativamente en la Occidental (5.5% a 10.3%), Nororiental (5.5% a 10.3%), Norcentral (7.5% a 9.2%) y Centro Sur (4.2% a 7.5%). En cuanto a las drogas ilegales, también se encuentra un incremento estadísticamente significativo en estas regiones, sin embargo el crecimiento fue proporcionalmente mayor en la región Centro Sur, al pasar de 3.5% a 6.8%.

Conclusiones

Los resultados de la ENA señalan un crecimiento en el consumo de drogas ilegales de 2002 a 2011, especialmente de la mariguana. Asimismo, se observa que los hombres de 18 a 34 años son la población más afectada por dicho consumo, mientras que en los adolescentes el aumento ha sido mínimo.

Por otra parte, el estudio muestra que quienes han recibido algún tipo de prevención presentan las prevalencias de consumo más pequeñas, lo cual indica que es necesario seguir trabajando en esta área con los jóvenes para consolidar las acciones de promoción de la salud y prevención; así como trabajar más con la población infantil, con una evaluación sistemática de todas estas acciones.

En el contexto internacional los datos confirman que México continúa con niveles bajos de consumo.

Palabras clave: Encuesta, consumo de drogas, adolescentes, adultos, México.

 

INTRODUCCIÓN

La Organización de Naciones Unidas (ONU) estima que unos 230 millones de personas, o el 5% de la población adulta a nivel mundial, consumieron alguna droga ilícita por lo menos una vez en 2010, mientras que en México en 2008 el índice para la población de 12 a 65 años, en el año previo al levantamiento de los datos fue de 1.6%,1,2 lo que ubica a México en el contexto internacional como uno de los países con bajo nivel de consumo, pero que, a su vez, reporta incremento del problema si se analizan las tendencias nacionales más recientes.

En este contexto, los resultados de distintos estudios epidemiológicos y sociales llevados a cabo entre 20023 y 20082 en el país, muestran que el consumo de drogas médicas con uso fuera de prescripción se mantuvo estable. En cuanto a la mariguana, su consumo se ha incrementado y sigue siendo la principal droga de consumo, aunque proporcionalmente no fue la que más aumentó en este mismo periodo. Mientras que los inhalables han tenido el crecimiento más pronunciado en la zona del Bajío del país, especialmente entre la población escolar de secundaria y bachillerato;4–6 esta tendencia fue encontrada en las encuestas de hogares con un aumento tanto en los hombres como en las mujeres.2 Con respecto a la cocaína, a pesar de la reducción en la oferta, del periodo del 2002 al 2008, su consumo se duplicó en la población general,2 aunque según el Sistema de Vigilancia Epidemiológica (SISVEA)7 y las encuestas en población escolar registraron que entre 2005 y 20064 el consumo de esta droga se estabilizó. Las metanfetaminas tienen prevalencias bajas de consumo en la población general2 y escolar,4,5 sin embargo, entre la población que acude a centros de tratamiento en estados como Sinaloa y Sonora, se encuentra un alto consumo y es una importante droga de impacto.7 Finalmente, el consumo de heroína es bajo y se ha registrado más en Chihuahua, según datos del SISVEA.7

De acuerdo con el Informe Mundial de Drogas 2012, el incremento en el número total de consumidores en países en desarrollo como México, tiene varias explicaciones, una de ellas apunta hacia el mayor crecimiento demográfico, especialmente de su población joven y a la rápida tasa de urbanización. Otro elemento que se suma a este panorama, es el cierre de la brecha de consumo entre hombres y mujeres en estas regiones, como consecuencia de la desaparición de las barreras socioculturales y de una mayor igualdad de género.1

En particular, el inicio del tercer milenio en México ha estado permeado por distintas determinantes macrosociales, con impacto en el consumo de drogas. Entre ellas destacan la globalización, el desarrollo económico, las desigualdades sociales, la migración, los cambios en los roles de género y la composición familiar, con un número creciente de jóvenes para quienes hay pocas oportunidades de educación y empleo, a quienes se suma un creciente número de personas de la tercera edad; así como crisis económicas recurrentes y cambios en los mercados de trabajo que han repercutido en la calidad de vida de los mexicanos. Además de nuevos arreglos familiares que han limitado el papel de la familia como protectora de sus miembros frente a los riesgos externos, especialmente en el caso de aquéllas con menos recursos.8

Un problema complejo y multifactorial como el uso de drogas requiere estrategias también complejas para abordarlo. En particular, las encuestas de adicciones han constituido un valioso instrumento en la producción y utilización sistemática de conocimiento para la toma de decisiones en materia de prevención y atención. Así han pretendido dar cuenta de la extensión del uso/abuso (proporción de la población que usa sustancias, patrones de consumo, índice de abuso/ dependencia), la naturaleza del problema (¿qué drogas se usan?, ¿por qué vía?, ¿qué proporción se las inyecta?, etc.), las características de las personas que usan drogas (edad, sexo, nivel socioeconómico, etc.), los problemas asociados con el uso/abuso (problemas familiares, laborales, legales, de salud, relación con el VIH, etc.), las tendencias del problema (¿aumenta?, ¿disminuye?, ¿se manifiestan los mismos cambios en diferentes grupos de población?), las variables que incrementan el riesgo de que se experimente, se abuse o se desarrolle dependencia a las sustancias.8

De modo que el objetivo de este artículo es conocer los datos más actuales sobre consumo de drogas derivados de la Encuesta Nacional de Adicciones, 2011. De manera específica se describe la prevalencia alguna vez en la vida de uso de cualquier droga y de drogas ilegales para la población total, adulta y adolescente.*

Adicionalmente se describen las variaciones por tipo de droga ilícita (mariguana, cocaína, inhalables y estimulantes tipo anfetamínico).** Se proporcionan las comparaciones regionales y las tendencias que ha seguido el fenómeno a partir de 2002; todos estos indicadores se basan en la prevalencia alguna vez en la vida.

 

MÉTODO

La ENA 2011 es una encuesta de hogares que se realizó entre los residentes habituales de viviendas particulares, adultos de entre 18 y 65 años y adolescentes de entre 12 y 17 años de edad. Este artículo contiene información para el total de la población entrevistada.

La investigación fue aprobada por los Comités de ética del Instituto Nacional de Salud Pública y del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente. A todos los participantes les fue leída una carta de consentimiento informado y se recabó información sólo de quienes aceptaron participar. En el caso de los menores de edad se solicitó a los padres o tutores su autorización para que sus hijos participaran, cuando accedieron, firmaron una carta de consentimiento y, posteriormente, se buscó el asentimiento del menor. Se hizo énfasis en los objetivos de la encuesta, el carácter voluntario de la participación, así como en el carácter confidencial de la información.

El diseño de la muestra fue probabilístico, estratificado con selección de conglomerados en varias etapas de muestreo (área Geoestadística Básica AGEB), manzanas o segmentos, viviendas e individuo. Para ello se usó el marco cartográfico y de datos de las localidades listadas en el Conteo 2005 y las localidades del Censo 2010 no listadas en el Conteo 2005 (localidades nuevas), realizado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

LA ENA 2011 tiene representatividad nacional y para ocho regiones del país, y se encuentran incluidas poblaciones rurales (con un número de habitantes menor o igual a 2 500), urbanas (aquéllas con un número de habitantes entre 2 500 y 99 999) y metropolitanas (con 100 mil habitantes o más). En cuanto a las regiones, los Estados que integran cada una de ellas son: Norcentral (Coahuila, Chihuahua y Durango), Noroccidental (Baja California, Baja California Sur, Sonora y Sinaloa), Nororiental (Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí), Occidental (Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco, Colima y Nayarit), Centro (Puebla, Tlaxcala, Morelos, Estado de México, Hidalgo, Querétaro y Guanajuato), Ciudad de México (Distrito Federal), Centro Sur (Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Michoacán) y Sur (Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Tabasco).

La muestra final fue de 3 849 entrevistas completas de adolescentes y 12 400 de adultos. A nivel nacional, la tasa de respuesta fue del 73.3% (el lector interesado en tener más información sobre estos puntos, puede consultar el informe de la Encuesta en la sección de metodología).

La distribución de la muestra siguió los datos censales. Adicionalmente se puede conseguir mayor información de la muestra en el informe de la ENA en las páginas web previamente indicadas.

Instrumentos

Se empleó un cuestionario estandarizado que ha sido utilizado sistemáticamente en estudios previos de esta naturaleza y completado en entrevista individual por medio de una plataforma electrónica que fue instalada en computadoras portátiles para su aplicación. La sección sobre consumo de sustancias médicas (opiáceos, tranquilizantes, sedantes, anfetaminas) e ilegales (mariguana, cocaína, crack, alucinógenos, inhalables, heroína y metanfetaminas) fue probada por diferentes países, entre ellos México, conjuntamente con la Organización Mundial de la Salud y aplicada en encuestas a estudiantes y en hogares desde 1974.9–17 Mediante estas preguntas es posible determinar la prevalencia global (uso alguna vez), la prevalencia lápsica (uso en los 12 meses previos a la encuesta) y la prevalencia actual (uso en los 30 días anteriores). A partir de estos indicadores se calcula la tasa de continuidad para hombres y mujeres para cada tipo de droga (se refiere al porcentaje de individuos que habiendo usado la droga alguna vez, reconocieron seguir usándola en los 12 meses o 30 días previos al estudio). La dependencia a drogas se midió conforme a la definición del DSM–IV.

El cuestionario, además de las secciones de drogas (médicas e ilegales), incluyó otras 15 más, entre ellas está la de datos sociodemográficos del informante (sexo, edad, estado civil, escolaridad, ocupación e ingreso familiar).

Análisis

Los resultados se obtuvieron utilizando el programa STATA versión 11, empleando los elementos del muestreo utilizado con el comando svy, aquí se muestran los resultados de los intervalos de confianza del estudio, que en este programa resultan muy precisos. Se cuidó también que los intervalos de confianza fueran simétricos, ya que algunos comandos (tab, por ejemplo) de este y otros programas (como el SPSS) tienden a dar intervalos asimétricos, lo que no ocurre utilizando el comando mean de STATA o usando directamente el error estándar para construirlos.

 

RESULTADOS

Exposición a la oportunidad de consumir drogas e incidencia anual

Al observar la exposición a la oportunidad de consumir drogas (que se las hayan ofrecido o regalado), vemos que al 23.5% de los adolescentes hombres les han ofrecido drogas y al 13.3% de las mujeres; en los demás rangos de edad, se tienen porcentajes por arriba del 40%. No obstante, la exposición a programas de prevención también es alta, en especial en la población de adolescentes que llega al 64% en los hombres y al 70% en las mujeres (figura 1).

Las personas jóvenes (12 a 25 años) a quienes se les han ofrecido drogas son principalmente hombres, que ya no estudian, que tienen un nivel escolar de bachillerato o licenciatura y que perciben que su comunidad es insegura.

Asimismo, al analizar la incidencia en el consumo de drogas (nuevos casos en los tres últimos años), vemos que ha habido un incremento en los nuevos casos de hombres y en las mujeres se ha mantenido. De estos nuevos casos, casi una tercera parte ha consumido drogas en seis o más ocasiones (uso regular), aunque por sexo se observa que en las mujeres este indicador no alcanza el 20% (figura 2).

Prevalencias del consumo de drogas

Población total

Los resultados de la ENA 2011 muestran que la prevalencia alguna vez en la vida para el consumo de cualquier droga y cualquier droga ilegal tuvo un crecimiento estadísticamente significativo entre 2002 y 2011. En el primer caso, la prevalencia pasó de 5.0% a 7.8%, y en el segundo, de 4.1% a 7.2% (cuadro 1).

Las diferencias por sexo en este mismo periodo indican que, en los hombres, el consumo de cualquier droga pasó de 8.6% a 13%. En las mujeres, la prevalencia de cualquier droga pasó de 2.1% a 3.0%.

Las drogas de preferencia siguen siendo la mariguana (6.0%) y la cocaína (3.3%).

Al analizar sólo a la población urbana, para mantener la comparabilidad con las encuestas nacionales de adicciones con que cuenta el país, uno de los cambios significativos se observa en el consumo de mariguana entre los hombres de sectores urbanos con un incremento que pasó de 8.1% en 2008 a 11.5% en 2011. En las mujeres el uso de esta droga pasó de 1.7% a 1.9% (cuadro 2). No obstante, si se observan los cambios desde la encuesta de 1988, vemos que se ha venido incrementando el consumo de esta sustancia.

En cuanto a la edad de inicio del consumo de drogas, ésta se ha mantenido en los últimos tres años en 20.1 años para los hombres y 18.5 años para las mujeres.

Población adolescente

El índice de uso de drogas en esta población es bajo, aunque con tendencia al incremento, debido a que el consumo de cualquier droga creció significativamente, al pasar de 1.6% en 2002 a 3.3% en 2011. Mientras que el consumo de cualquier droga ilegal aumentó significativamente de 1.3% a 2.9%, aunque se estabilizó entre el 2008 y el 2011.

En este grupo de edad, la mariguana también es la droga de mayor consumo (2.4%), le siguen los inhalables (0.9%) y la cocaína (0.7%) (cuadro 3).

Considerando sólo a la población urbana (cuadro 4), las tendencias son similares aunque el consumo es ligeramente mayor en esta población.

Población adulta (18 a 34 años de edad)

Las prevalencias más altas de consumo se encuentran en el grupo de 18 a 34 años (cuadro 5), con un crecimiento importante de 2002 a 2011. De modo que la prevalencia de cualquier droga pasó de 6.5% en 2002 a 11.3% en 2011. En tanto, la prevalencia de cualquier droga ilegal casi se duplicó al pasar de 5.7% a 10.6%. Asimismo, el resto de las drogas ilegales presentan crecimientos importantes entre 2002 y 2011. Tal es el caso del consumo de mariguana que pasó de 4.6% a 8.7%, el de cocaína se incrementó de 2.4% a 5.2%, el crack pasó de 0.2% a 1.9%, los alucinógenos de 0.4% a 1.3% y los estimulantes tipo anfetamínico de 0.1% a 1.5%.

Al analizar los datos por sexo se observa que los hombres de esta cohorte presentan la prevalencia más alta para el consumo de cualquier droga alguna vez en la vida, con un incremento significativo de 11.5% en 2002 a 18.5% en 2011. Asimismo, el consumo de cualquier droga ilegal creció de 11.0% a 17.8%. En las mujeres de este grupo de edad se registran incrementos importantes, ya que el consumo de cualquier droga pasó de 2.8% a 4.6% y de drogas ilegales de 1.7% a 3.9%. Una situación similar ocurre con la población urbana de esta cohorte (cuadro 6), donde el consumo es de 12.4%, mayor en 1% al promedio nacional.

Población adulta (35 a 65 años de edad)

El consumo de drogas en esta población fue bajo en general y donde menos incrementos se presentan (Cuadro 7). El consumo de cualquier droga, entre el 2008 y el 2011 pasó de 5.8% a 6.7%; aunque hay que notar que en las mujeres hubo un ligero descenso en este consumo de cualquier droga, de cualquier droga ilegal y de la mariguana.

Para la población urbana (cuadro 8), entre 2002 y 2011, el consumo de cualquier droga aumentó significativamente al pasar de 5.7% a 6.7%, al igual que el de cualquier droga ilegal al pasar de 4.4% a 6.0%. Asimismo, el consumo de mariguana (3.8% a 5.0%) y de cocaína (0.6% a 2.6%) aumentó en este mismo periodo.

Por sexo, los hombres muestran incrementos de 2002 a 2011, para el consumo de cualquier droga (10.0% a 12.3%), cualquier droga ilegal (9.0% a 11.7%), mariguana (7.7% a 9.9%) y cocaína (1.2% a 5.2%). Mientras que para las mujeres no se presentan incrementos en el consumo de estas sustancias con relación al 2002.

Variaciones regionales de la prevalencia alguna vez en la vida para la población total de 12 a 65 años

Al considerar las ocho regiones en las que se dividió el país, se encuentra que el crecimiento de consumo de cualquier droga alguna vez en la vida entre 2008 y 2011, fue estadísticamente significativo en las regiones Occidental (5.5% a 10.3%), Nororiental (6.3% a 9.6%), Noroccidental (7.5% a 9.2%), Norcentral (6.6% a 8.4%) y Centro Sur (4.2% a 7.5%). En cuanto a las drogas ilegales, también se encuentra un incremento estadísticamente significativo en las mismas regiones; sin embargo, el crecimiento fue proporcionalmente mayor en la región Centro Sur, al pasar de 3.5% a 6.8% (cuadro 9).

Al analizar las tendencias entre 2008 y 2011 según el sexo, en los hombres se encuentran incrementos estadísticamente significativos para cualquier droga y para cualquier droga ilegal, en las mismas regiones que se mencionaron anteriormente. Mientras que en las mujeres, se registra un crecimiento específicamente en la región Nororiental en cualquier droga (1.9% a 3.8%) y en la prevalencia de drogas ilegales (1.2% a 3.0%), en contraste en la región Noroccidental se observa un decremento significativo en ambas prevalencias, que en el caso de la primera pasó de 3.8% a 1.9% y en la segunda pasó de 3.5% a 1.5%.

Por tipo de droga (cuadro 10), el consumo de mariguana ha aumentado en forma significativa a nivel nacional entre 2008 y 2011 al pasar de 4.2% a 6.0%. Asimismo, la prevalencia alguna vez en la vida se ha incrementado en las regiones Noroccidental (5.3% a 7.4%), Occidental (4.0% a 6.8%), Norcentral (4.8% a 5.9%) y Centro Sur (2.9% a 5.7%), mientras que la cocaína aumentó en las mismas regiones, excepto en la región Norcentral. En los hombres el consumo de estas dos sustancias tiene el mismo comportamiento regional, aunque es importante señalar que en la Ciudad de México, la cocaína disminuyó en este grupo. En la población femenina el uso de estas dos sustancias no se incrementó a nivel regional. En contraste, en la región Noroccidental tanto el consumo de mariguana (2.6% a 1.0%) como de cocaína (1.5% a 0.5%) disminuyó.

 

CONCLUSIONES

Los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones 2011 señalan un crecimiento en el consumo de drogas, especialmente la mariguana, en el indicador de alguna vez en la vida.

Es importante tener en cuenta para el análisis de esta información que el indicador incluye a toda la gente que ha consumido aunque sea alguna vez y que actualmente es posible que ya no esté consumiendo.

De hecho, el 80% de los consumidores de este indicador son experimentales y sólo una quinta parte ha consumido por más de cinco ocasiones alguna droga.

La mariguana es la droga de mayor consumo en el país, especialmente en la región Occidental y Norte, mientras que el consumo en la región Sur, sigue siendo el más pequeño.

Los hombres de 18 a 34 años son la población más afectada por dicho consumo, mientras que en la población adolescente su crecimiento ha sido mínimo. También es esta población la que señala los niveles más altos de ofrecimiento de drogas, sea regalada o comprada.

Si bien los indicadores de la Encuesta señalan que quienes han recibido algún tipo de prevención presentan las prevalencias de consumo más pequeñas, es importante seguir trabajando en esta área para consolidar las acciones de promoción de la salud y de prevención; así como trabajar más con la población infantil, con una evaluación sistemática de todas estas acciones.

En el contexto internacional, los datos de la Encuesta coinciden con lo que ocurre en el continente Americano donde la mariguana tiene la más alta prevalencia de consumo, concentrándose el consumo en Estados Unidos y Canadá, aunque en términos relativos, el Cono Sur (Argentina, Chile y Uruguay) y la región del Caribe también muestran una alta prevalencia (Dominica, Santa Lucía y Granada). Por otra parte, el uso de inhalables está siendo un problema cada vez mayor en la población estudiantil de América Latina y algunos países del Caribe, a diferencia de los Estados Unidos y Canadá donde su uso tiende a decaer alrededor de los catorce años. En tanto que la cocaína se sabe que su producción se origina en América del Sur y su consumo, a diferencia de lo que sucedía en décadas pasadas, se ha generalizado en toda Hispano américa y el Caribe, además de América del Norte. En cuanto a la pasta base de coca, se ha identificado que el Cono Sur se ha visto particularmente afectado por el consumo de esta sustancia tanto en estudiantes como en la población general.18 En México se detectan cifras menores al 0.1% de consumo de esta sustancia.

Finalmente, las cifras aquí presentadas deben tomarse en cuenta en el contexto de la población de referencia usada y no equiparar con aquellas que provienen de grupos de alto riesgo o poblaciones en tratamiento, donde los niveles de consumo sin duda son más altos.

 

REFERENCIAS

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18. OEA–CICAD. Informe del uso de drogas en las Américas, 2011. OAS Official Records Series; OEA Ser. L. Washington, DC: Consultado el 08 de noviembre de 2012 en: http://www.cicad.oas.org/oid/pubs/Uso_de_Drogas_en_Americas2011_Esp.pdf        [ Links ]

 

NOTAS

* El lector interesado en conocer las prevalencias del último, las pueden consultar en el Reporte de la ENA 2011 disponible en: http://www.uade.inpsiquiatria.edu.mx

** No se proporcionan datos para heroína, debido a la baja prevalencia detectada en población de hogares.