Introducción
En el escenario actual de la agricultura, el control de patógenos asociados a enfermedades en cultivos se enfrenta a desafíos importantes debido al uso frecuente y extensivo de insumos industriales, los llamados agrotóxicos (Hensh et al., 2022) que han aumentado significativamente en los últimos años para incrementar la productividad de los sistemas agrícolas (Zhang et al., 2018; Balaska et al., 2023). Sin embargo, la sobreexposición ha llevado al desarrollo de resistencia, reduciendo su efectividad y generando preocupaciones ambientales (Lamichhane et al., 2018; Sharma et al., 2019; Andrade-Hoyos et al., 2023).
En México, la implementación de los esquemas tecnológicos de la revolución verde durante la segunda mitad del siglo XX, introdujo prácticas agrícolas convencionales, así como el uso extendido de fertilizantes y pesticidas para la producción agrícola (Rivera et al., 2022), así mismo, se estima que alrededor de 900 pesticidas son empleados por los agricultores mexicanos en diversos cultivos.
Algunos pesticidas están clasificados como altamente peligrosos, según la lista elaborada por Pesticide Action Network International (PAN, 2016), implicando severos efectos ecológicos e impactos negativos en la salud de la población local y consumidores (Muhie et al., 2022, Rosas-Sánchez et al., 2023). De acuerdo con los datos disponibles, actualmente las regiones de México con mayor uso de pesticidas son Sinaloa, Chiapas, Veracruz, Jalisco, Nayarit, Colima, Sonora, Baja California, Tamaulipas, Michoacán, Tabasco, Estado de México, Oaxaca y Puebla, en donde se aplica el 80 % del total de pesticidas utilizados en el país. Además, se han reportado sitios contaminados con 28 pesticidas en 15 estados de la república mexicana de acuerdo con datos reportados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Ortiz-Hernández et al., 2017; SEMARNAT, 2020).
Año tras año, cantidades de fungicidas varían considerablemente, oscilando entre 395 y 13.16 toneladas; reflejando la extensa dependencia del país a estos productos para la protección de los cultivos (García-Gutiérrez et al., 2012). Además, no existe información pública disponible sobre el nombre, ingrediente activo y cantidad de cada uno de los fungicidas autorizado que se aplica a nivel nacional (Cruz et al., 2022). Según García et al. (2018) los ingredientes activos como Captan, Mancozeb y Clorotalonil, pueden identificarse como los de mayor aplicación en el país.
La exploración de estrategias agrícolas que buscan potenciar la eficacia en el control de fitopatógenos para la producción de alimentos, ha llevado a la posibilidad de generar sinergias beneficiosas mediante la combinación de fungicidas y antagonistas biológicos como Trichoderma spp. (Abd et al., 2019). Esta aproximación novedosa se basa en la premisa de que la acción conjunta de fungicidas y Trichoderma spp., puede ofrecer una protección robusta contra fitopatógenos en comparación con enfoques individuales (Yao et al., 2023; Parraguirre et al., 2023). La investigación en este ámbito, busca comprender y optimizar las interacciones para desarrollar prácticas agrícolas efectivas y respetuosas con el ambiente; marcando un paso significativo hacia la integración de métodos químicos y biológicos en la gestión de fitopatógenos en la agricultura (Terrero-Yépez et al., 2028; RuanoRosa et al., 2018; Zin et al., 2020; Rodríguez et al., 2023).
El énfasis en la integración de métodos químicos y biológicos, como el caso del uso del género Trichoderma, refleja un cambio en el manejo integrado para la agricultura, reconociendo la importancia de equilibrar la eficacia de los tratamientos con la preservación de la biodiversidad y la sostenibilidad agrícola. Al adoptar esta premisa, los agricultores pueden no solo combatir eficientemente diferentes tipos de fitopatógenos, sino también, promover la salud a largo plazo de los agroecosistemas (Tyśkiewicz et al., 2022). Esta transición hacia prácticas agrícolas que minimizar los impactos negativos de los fungicidas, no solo representa un paso significativo en la dirección correcta, sino que también sienta las bases para un futuro resiliente y armonioso para la producción de alimentos sanos (Mishenin et al., 2021). En este contexto, surge la necesidad de explorar soluciones innovadoras, es por ello que, el presente estudio tuvo el objetivo de investigar la resistencia y compatibilidad in vitro de cuatro especies de Trichoderma en tres ingredientes activos de amplio espectro utilizados en México.
Materiales y Métodos
El estudio se desarrolló en el Laboratorio 204 de Fitopatología del Centro de Agroecología Edificio VAL 1 del Instituto de Ciencias de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Puebla.
Material biológico. Las cepas utilizadas fueron previamente caracterizadas e identificadas taxonómica y molecularmente (Andrade-Hoyos et al., 2020). Para este estudio se utilizó Trichoderma harzianum (T-H4) colectada en Tetela de Ocampo, Puebla, Trichoderma koningiopsis (T-K11) colectada en Guadalajara, Jalisco y Trichoderma asperellum (T-AS1) colectada en Hidalgo, todas ellas aisladas de la rizósfera de aguacate (Persea americana), la cepa Trichoderma hamatum (TA12) fue colectada en Tlaltipa, Veracruz, aislada de la rizósfera de canela (Verum de cinnamomun). Las secuencias se encuentran depositadas en la base de datos del Centro Nacional de Información Biológica (NCBI) con los números de Accesión: MK779064, MK791648, MK778890 y MK791650, respectivamente. Así mismo, se encuentran resguardadas en el Laboratorio de Fitopatología 204 del Centro de Agroecología del Instituto de Ciencias, BUAP.
Caracterización del crecimiento en condiciones estándar. Se utilizaron fragmentos de 10 días de edad de 5 mm de diámetro con crecimiento activo de las cepas de Trichoderma desarrollas en medio PDA (Bioxon, Becton Dickinson, Ciudad de México, México). Estos fragmentos se colocaron individualmente en cajas Petri (9 cm de diámetro) que contenían 20 mL de PDA (Bioxon, Becton Dickinson, Ciudad de México, México) y se incubaron a 28 ± 2 °C durante 10 días en la oscuridad. Cada 12 h, se midió el crecimiento micelial con un Vernier digital (CD-6 Mitutoyo, Naucalpan de Juárez, México) obteniendo el promedio de cuatro mediciones por unidad experimental (4 cajas Petri). El diámetro (d) se calculó usando la fórmula: d=2×r (Mannerucci et al., 2023). El experimento se repitió por duplicado en un diseño estadístico completamente al azar, con cuatro repeticiones para cada tratamiento.
Ensayo de resistencia y tolerancia a fungicidas in vitro. Se empleó la técnica de intoxicación controlada descrita por Azza et al. (2021), que consistió en colocar discos de 5 mm de diámetro con micelio activo de 10 días de edad de las cepas T-H4 de T. harzianum, T-K11 de T. koningiopsis, T-AS1 de T. asperellum y T-A12 de T. hamatum. Se preparó medio de cultivo PDA (Bioxon, Becton Dickinson, Ciudad de México, México) siguiendo las instrucciones del fabricante, adicionalmente se suplementó con algún ingrediente activo de tres marcas de fungicidas protectores (Captán 50®, Mancosol 80®, Talonil 75®) a tres concentraciones diferentes, expresada en mg L-1: (a) bajo (la mitad de la dosis comercial recomendada); (b) recomendado (dosis comercial autorizada por el fabricante) y; (c) alto (duplicar la dosis comercial recomendada) (Cuadro 1).
Finalmente, se colocaron discos de 5 mm de diámetro obtenidos de cultivos de Trichoderma de 10 días de edad desarrollados en medio PDA (Bioxon, Becton Dickinson, Ciudad de México, México) sobre cajas de Petri de 9 cm de diámetro
Cuadro 1 Fungicidas utilizados a diferentes concentraciones evaluadas.
| Fungicida (Nombre comercial) | Ingrediente activo | Fórmula molecular | Concentración (mg L−1) | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Bajo | Recomendado | Alto | |||
| Captán 50® | Captan | C9H8Cl3NO2S | 450 | 900 | 1350 |
| Mancosol 80® | Mancozeb | C4H6MnN2S4 | 600 | 1200 | 1800 |
| Talonil 75® | Clorotalonil | C8Cl4N2 | 450 | 900 | 1350 |
que contenían 20 mL de PDA con los diferentes tratamientos (fungicidas) por triplicado. Las placas fueron incubadas a 28 °C ± 2 con un fotoperíodo de 12 h durante 10 días para inducir la esporulación (Escudero-Leyva et al., 2022). Como grupo de control, se utilizó medio PDA siguiendo las instrucciones del fabricante, sin la adición de fungicidas.
La evaluación concluyó cuando el micelio del grupo control de cada cepa evaluada cubrió completamente la caja de Petri. Para calcular el porcentaje de inhibición del crecimiento miceliar, se aplicó la fórmula PI= [(X-Y)/X] ×100 propuesta por Sundar et al., (1995), dónde: PI= Porcentaje de inhibición, X=Diámetro de la colonia en placa control y Y=Diámetro de la colonia en placa tratada.
Para evaluar el efecto sobre la capacidad de formación de conidios (CFC) de cada uno de los ingredientes activos de los fungicidas a diferentes concentraciones, se empleó la técnica descrita por Castellanos et al. (2015) con algunas modificaciones. Se tomaron placas de 10 días de crecimiento de cada una de las cepas de Trichoderma provenientes de los medios con diferentes fungicidas y el grupo control; en ellas se colocaron 9 mL de agua estéril con 1 mL de Tween 80 al 0.01 % (el Tween 80 se utilizó para reducir la tensión superficial del agua y permite una distribución homogénea de los conidios para realizar un conteo preciso bajo el microscopio óptico). Posteriormente, la suspensión de conidios obtenidos se traspasó a tubos de ensayo de 160 × 20 mm y se aforó a 20 mL de volumen final con agua estéril en un matraz volumétrico. Cada tubo se situó en el agitador Vortex durante 30 segundos y, luego se procedió al conteo de conidios (conidios mL−1) en la cámara de Neubauer. Adicionalmente, se calculó el porcentaje de esporulación (ESP) para cada tratamiento de fungicida en relación con el grupo control.
Ensayo de compatibilidad a fungicidas in vitro . Se consideraron los dos indicadores previamente evaluados: el porcentaje de inhibición del crecimiento micelial y el porcentaje de esporulación a los 10 días, mediante la aplicación de la fórmula C= [20(CV)+80(ESP)]/100, establecida por Alves et al. (1998), donde: C=Valor corregido para la clasificación del producto, CV=Porcentaje de inhibición del crecimiento micelial del tratamiento con relación al grupo control y ESP=Porcentaje de
esporulación del tratamiento con relación al testigo. Posteriormente, la compatibilidad de cada ingrediente activo se determinó mediante los valores de C, siguiendo la escala propuesta por Alves et al. (1998): A) Muy tóxico de 0 a 30 %; B) Tóxico de 31 a 45 %, C) Moderadamente tóxico de 46 a 60% y D) Compatible cuando es mayor de 60 %. Este enfoque proporciona una medida cuantitativa de la compatibilidad de cada plaguicida con las cepas de Trichoderma, permitiendo una evaluación objetiva de los efectos observados.
Análisis estadístico. Los datos recopilados fueron sometidos a un modelo lineal multivariente con análisis factorial completo (MANOVA) utilizando el software estadístico SPSS Statistics versión 26 para el entorno operativo Windows. Las variables de respuesta fueron el diámetro de crecimiento micelial, la tasa de esporulación y el porcentaje de inhibición del crecimiento micelial, siendo los factores fijos el ingrediente activo, las diferentes concentraciones evaluadas y las cuatro especies de Trichoderma sometidas en este estudio. Se aplicó la prueba de esfericidad de Bartlet para evaluar la homogeneidad de las covarianzas, seguida de una prueba de comparación de medias de Tukey-Kramer con un nivel de significancia p ≤ 0.05.
Las variables porcentaje de inhibición de crecimiento micelial (PI) y el porcentaje de esporulación (ESP) se sometieron a una transformación mediante la función arcocoseno angular (√x + 1). Posteriormente, la compatibilidad (C) fue analizada mediante un análisis de componentes principales (PCA) y un meta-análisis utilizando el paquete estadístico Jamovi Statistics versión 2.0 para Windows. Los resultados del meta-análisis se presentaron en términos de la diferencia de medias acompañada de su intervalo de confianza (IC) al 95 %. Además, se incluyeron los valores de la heterogeneidad (I2) y significancia estadística.
Resultados
Los resultados obtenidos para análisis de Varianza Multivariada tipo III, revelan que las variables independientes, como los ingredientes activos, las especies de Trichoderma spp., y las diferentes concentraciones de cada uno de los ingredientes activos, tienen un efecto altamente significativo (p =0.0001) sobre las variables porcentaje de índice de crecimiento (PI %), diámetro de la colonia y la concentración de conidios por mililitro, además las interacciones entre ingredientes activos y especies, así como entre ingredientes activos y concentración, también mostraron ser estadísticamente significativas, lo que indica que la eficacia de los ingredientes activos puede variar dependiendo de la especie de Trichoderma spp., y la concentración utilizada. Esto indica que la eficacia de los ingredientes activos no es uniforme, sino que varía considerablemente dependiendo de la especie de Tricho-
derma involucrada y la concentración aplicada, lo que sugiere que algunas especies pueden presentar resistencia o sensibilidad a ciertos compuestos químicos, lo que es crucial para diseñar estrategias de manejo integradas y específicas.
El modelo estadístico empleado es robusto, explicando entre el 92.2 y el 94% de la variabilidad en los datos, como lo reflejan los valores de R2 ajustado. Esto sugiere que las variables evaluadas son determinantes clave en la respuesta observada en Trichoderma spp., y refuerza la importancia de considerar múltiples factores y sus interacciones en estudios de eficacia de agentes biocontroladores (Cuadro 2). Estos hallazgos proporcionan una base sólida para futuras investigaciones y aplicaciones prácticas en el manejo de enfermedades agrícolas. Esto es especialmente importante en el contexto del manejo integrado de enfermedades, donde la selección precisa de ingredientes activos en combinación con especies y concentraciones adecuadas puede optimizar los resultados y minimizar los efectos adversos en el agroecosistema.
Cuadro 2 Análisis multifactorial de varianza (MANOVA) parcial para los efectos de los Ingredientes activos, especies (Trichoderma spp.) y concentración sobre el porcentaje de inhibición de crecimiento micelal (PI), diámetro (mm) y capacidad de formación de conidios (CFC).
| Origen | Variable dependiente | Tipo III de suma de cuadrados | gL | Media cuadrática | F | Sig. |
|---|---|---|---|---|---|---|
| X1= PI (%) | 123455.289a | 39 | 3165.52 | 64.664 | <0.001 | |
| Modelo corregidox | X2= Diámetro (mm) | 95923.155b | 39 | 2459.56 | 48.886 | <0.001 |
| X = CFC (Conidios mL-1) 3 | 245 E+05c | 39 | 6.30E+23 | 61.986 | <0.001 | |
| Ingredientes activos * Especies * Concentración ny | X1 | 4048.447 | 12 | 337.371 | 6.892 | <0.001 |
| X2 | 4.1764E+23 | 12 | 3.4803E+22 | 2.702 | <0.001 | |
| X3 | 2270.496 | 12 | 189.208 | 4.768 | <0.003 |
xDiseño: Intersección + Ingredientes activos + Especies (Trichoderma spp.) + Concentración n; yIngredientes activos * Especies (Trichoderma spp) * Concentración n; Concentración n: R2 = 0.955 (R2 ajustado = 0.94) ; Diámetro: R2 = 0.95 (R2 ajustado = 0.94) ; CFC: R2 = 0.941 (R2 ajustado = 0.92) ; Significancia alpha = 0.05.
Se observa una clara disminución en el diámetro de las colonias fúngicas con el incremento de la concentración de los ingredientes activos, especialmente en las concentraciones altas de Mancozeb (1800 mg L⁻¹) y Clorotalonil (1350 mg L⁻¹). En términos de esporulación, los resultados indican que el grupo control permitió una alta concentración de conidios en todas las especies de Trichoderma, con valores superiores a 1.4E+12 conidios mL⁻¹ (Cuadro 3).
El tratamiento DTH0, utilizado como control, exhibe un diámetro alto en T. hamatum en comparación con otros tratamientos, mientras que la capacidad de esporulación es significativamente mayor en este mismo tratamiento en comparación con otras especies de Trichoderma. T. harzianum presentó un diámetro de 22.31
Cuadro 3 Evaluación de cuatro especies de Trichoderma a diferentes concentraciones de fungicidas en condiciones controladas.
| Código | Ingrediente activo | Especies | Concentración (mg L−1) | Diámetro±DE (mm) X | CFC±DE (conidios mL-1) X |
|---|---|---|---|---|---|
| DTHR0 | T. harzianum | - | 90.00±0.01a | 1.66E+12±3.59E+07a | |
| DTK0 | Agua | T. konigiopsis | 89.99±0.01a | 1.47E+12±2.46E+07a | |
| DTH0 | (Control) | T. hamatum | 88.95±0.01a | 1.41E+12±1.50E+07a | |
| DTA0 | T. asperellum | 89.17±0.01a | 1.48E+12±1.13E+07a | ||
| DTHR1 | T. harzianum | 450 | 42.38±1.30cdefg | 4.76E+11±2.14E+11bcdef | |
| DTHR2 | 900 | 37.88±1.30cdefghi | 3.49E+11±1.56E+11bcdefg | ||
| DTHR3 | 1350 | 35.50±0.58cdefghi | 2.26E+11±3.38E+10cdefg | ||
| DTK1 | T. konigiopsis | 450 | 43.88±9.99cdef | 5.48E+11±5.70E+10bcd | |
| DTK2 | 900 | 31.13±14.75defghij | 3.96E+11±1.34E+11 bcdefg | ||
| DTK3 | Captan | 1350 | 25.19±12.60hijkl | 1.85E+11±5.45E+10defg | |
| DTH01 | T. hamatum | 450 | 39.88±1.65cdefgh | 3.54E+11±3.90E+10bcdefg | |
| DTH02 | 900 | 34.75±5.04cdefghi | 3.24E+11±2.40E+11cdefg | ||
| DTH03 | 1350 | 27.50±5.26fghijk | 2.08E+11±1.04E+10defg | ||
| DTA1 | T. asperellum | 450 | 49.50±15.22c | 4.15E+11±9.46E+10bcdefg | |
| DTA2 | 900 | 40.75±15.50cdefgh | 3.98E+11±3.07E+10bcdefg | ||
| DTA3 | 1350 | 35.75±14.19cdefghi | 2.74E+11±1.09E+10cdefg | ||
| DTHR4 | T. harzianum | 600 | 29.75±4.31efghij | 1.28E+11±3.18E+10efg | |
| DTHR5 | 1200 | 26.56±4.97ghijkl | 9.00E+10±1.06E+10fg | ||
| DTHR6 | 1800 | 22.31±1.95ijklm | 5.63E+10±1.30E+10g | ||
| DTK4 | T. konigiopsis | 600 | 47.13±9.55cd | 3.47E+11±1.16E+11bcdefg | |
| DTK5 | 1200 | 45.81±2.12cde | 1.13E+11±6.29E+10efg | ||
| DTK6 | Mancozeb | 1800 | 41.44±2.88cdefgh | 1.13E+11±6.29E+10efg | |
| DTH4 | T. hamatum | 600 | 36.00±2.71cdefghi | 3.21E+11±7.92E+10defg | |
| DTH5 | 1200 | 34.81±5.32cdefghi | 1.58E+11±1.01E+11defg | ||
| DTH6 | 1800 | 10.75±0.96lmn | 1.13E+11±6.29E+10efg | ||
| DTA4 | T. asperellum | 600 | 66.50±12.12b | 2.94E+11±1.86E+11cdefg | |
| DTA5 | 1200 | 30.50±1.34efghij | 5.25E+10±6.12E+09g | ||
| DTA6 | 1800 | 11.00±0.82klmn | 2.06E+10±1.55E+10g | ||
| DTHR7 | T. harzianum | 450 | 12.50±3.42klmn | 3.84E+11±8.23E+10bcdefg | |
| DTHR8 | 900 | 11.75±1.71klmn | 2.84E+11±1.01E+10cdefg | ||
| DTHR9 | 1350 | 10.50±1.29lmn | 2.59E+11±9.93E+10cdefg | ||
| DTK7 | T. konigiopsis | 450 | 17.00±2.58jklmn | 5.48E+11±6.06E+10 bcd | |
| DTK8 | 900 | 14.75±2.50jklmn | 5.03E+11 ± 6.93E+10bcde | ||
| DTK9 | 1350 | 11.50±1.91klmn | 4.26E+11±4.98E+10bcdefg | ||
| DTH7 | Clorotalonil | T. hamatum | 450 | 1.50±0.58n | 2.00E+11±2.58E+04defg |
| DTH8 | 900 | 1.25±0.50n | 2.00E+11±2.58E+04defg | ||
| DTH09 | 1350 | 1.50 ± 0.58n | 1.13E+11 ± 6.29E+10efg | ||
| DTA7 | T. asperellum | 450 | 12.50±1.29klmn | 7.39E+11 ± 1.05E+11b | |
| DTA8 | 900 | 6.50±2.38mn | 6.24E+11 ± 3.75E+10bc | ||
| DTA9 | 1350 | 1.25±0.50n | 1.25E+11 ± 6.45E+10efg |
xLetras iguales indican que no hay diferencias estadísticamente significativas (p <0.05) entre los tratamientos. DE: desviación estándar.
mm a 1800 mg L⁻¹ en el ingrediente activo Mancozeb y 10.50 mm a 1350 mg L⁻¹ en Clorotalonil.
El ingrediente activo Captan mostró una reducción moderada en el diámetro, siendo menos efectivo a bajas concentraciones (450 mg L⁻¹) en comparación con los ingredientes Mancozeb y Clorotalonil. Sin embargo, la aplicación del ingrediente Clorotalonil mostró un fuerte impacto negativo sobre la capacidad de formación de conidios, especialmente en las especies T. hamatum y T. asperellum, que llegaron a tan solo 1.13E+11 y 1.25E+11 conidios mL⁻¹ respectivamente en la concentración de 1350 mg L⁻¹.
Par el ingrediente activo Mancozeb en concentraciones de 600 mg L⁻1, logró mantener alta la esporulación en comparación con Clorotalonil, pero aun así mostró una reducción considerable respecto al control (Cuadro 3).
La Figura 1 revela el porcentaje de inhibición del crecimiento micelial (PI) de diferentes especies de Trichoderma a los ingredientes activos Captan, Mancozeb y

Figura 1 Porcentaje de inhibición del crecimiento micelial (PI) de cuatro especies de Trichoderma a diferentes concentraciones de fungicidas en condiciones controladas. *Letras iguales indican que no hay diferencias estadísticamente significativas (p <0.05) entre los tratamientos.
Clorotalonil. Los tratamientos que muestran un rango de porcentaje de inhibición entre el 40 y 60% y mayor crecimiento micelial a los diferentes ingredientes activos de los fungicidas son DTH1-3, DTK1, DTHR1-2, al ingrediente activo Captan en las tres concentraciones evaluadas, seguido de DTA4-6 y DTHR1 para Mancozeb a la concentración 600 mg L−1.
Estos resultados sugieren una capacidad moderada para el fenómeno estudiado en comparación con el al ingrediente activo Clorotalonil, que presenta una mayor eficacia para inhibir el crecimiento micelial de las diferentes especies de Trichoderma spp., evaluadas. Clorotalonil muestra ser efectivo en inhibir el crecimiento micelial en sus tres concentraciones evaluadas.
Estos hallazgos resaltan la importancia de la concentración de fungicida en la regulación del porcentaje de inhibición (PI) de las especies de Trichoderma estudiadas. Además, revelan diferencias en la respuesta de cada especie a los diferentes ingredientes químicos de cada fungicida, lo que subraya la necesidad de considerar la variabilidad intraespecífica de las especies de Trichoderma, al diseñar estrategias de control, resistencia y compatibilidad hacia la transición de prácticas agrícolas para el combate de fitopatógenos.
En el presente estudio, la compatibilidad de diferentes concentraciones de fungicidas con los antagonistas aislados nativos de la rizósfera de aguacate reveló variaciones altamente significativas (p = 0.0001). Se observó una reducción de compatibilidad con el incremento en la concentración de los diferentes fungicidas, lo cual sugiere una potencial tolerancia diferencial de las especies de Trichoderma evaluadas. El análisis de componentes principales mostró una agrupación de tratamientos de acuerdo con la escala establecida por Alves et al. (1998), predefinida de compatibilidad y toxicidad específicas (Figura 2).
Este análisis reveló que el 93.1% de la variabilidad puede ser explicada por dos componentes principales: los ejes están etiquetados como “Dim 1 (73.9%)” y “Dim 2 (19.2%)”, indicando las dimensiones del análisis principal. Además, se destacó que aproximadamente el 65% de los tratamientos fueron clasificados como compatibles, seguidos por aquellos moderadamente compatibles (15.6%) y los considerados muy tóxicos (13.1%). La categoría de clasificación toxico presentó el menor porcentaje de distribución de grupos, representando solo el 6.3% de los casos analizados.
Finalmente, se realizó un meta-análisis utilizando la diferencia de la x̄ y la SD de los diferentes tratamientos K= 40 como medida de resultado en el análisis. Se observaron diferencias de medias de (T) que oscilaron entre 1.38 y 99.98, con la gran mayoría de las estimaciones siendo positivas (100%). La diferencia media promedio estimada, basada en el modelo de efectos aleatorios, fue de μ^= 60.04 (IC del 95%: 49.00 a 71.08). Este valor promedio difirió significativamente de cero (t (39) = 10.99, p <0.0001), indicando una notable tendencia en los resultados.

Figura 2 Análisis de componentes principales explicó el 93.1% de la varianza en dos componentes respecto a la compatibilidad de cuatro cepas nativas de Trichoderma en diferentes concentraciones de fungicidas de acuerdo con una escala establecida por Alves et al. (1998).
Además, la prueba de heterogeneidad reveló resultados significativos (Q (39) = 411015.47, p <0.0001, tau²= 1184.30, i² = 100%), lo que sugiere una variabilidad sustancial entre los estudios incluidos en el análisis, brindando una comprensión detallada de la variabilidad de los efectos observados con un intervalo de predicción del 95% (Figura 3).
El meta-análisis reveló que las cepas de T-H4 de T. harzianum, T-K11 de T. koningiopsis, T-AS1 de T. asperellum y T-A12 de T. hamatum exhibieron una compatibilidad global del 60.04%.
Entre los ingredientes activos evaluados, el ingrediente activo Captan (Captan 50®) en concentraciones de 450, 900 y 1350 mg L-1, demostró el mayor porcentaje de compatibilidad (79.87%), en contraste con otros ingredientes activos como Mancozeb (Mancosol 80®) y Calonil (Talonil 75®), que presentaron 72.24% y 14.82% de compatibilidad, respectivamente.
La cepa T-A12 de T. hamatum mostró una mayor resistencia al ingrediente ac-
tivo Captán a una concentración de 1350 mg L-1, mientras que la cepa T-AS1 de
T. asperellum exhibió una menor resistencia a la misma concentración. En cuanto al ingrediente activo Mancozeb, la cepa T-H4 de T. harzianum mostró una alta compatibilidad en las concentraciones de 600, 1200 y 1800 mg L-1, mientras que la

Figura 3 Forest plot representa la compatibilidad C (%), indicada por las medias y sus intervalos de confianza del 95%, asociados con cada combinación de cepa y concentración de fungicida indicando la resistencia relativa y toxicidad.
cepa T-AS1 de T. asperellum presentó alta toxicidad a una concentración de 1800 mg L-1. Por otro lado, las cepas de T-H4 de T. harzianum mostró una toxicidad moderadamente al ingrediente activo Clorotalonil a una concentración de 450 mg L-1, sin embargo, las cepas T-AS1 de T. asperellum, T-K11 de T. koningiopsis y T-A12 de T. hamatum demostraron ser toxicas en sus tres concentraciones evaluadas, observando que la cepa T-K11 de T. koningiopsis exhibió la menor resistencia a este fungicida como se muestra en la Figura 3.
Discusión
El control biológico de patógenos en plantas se ha convertido en un área prometedora en la fitosanidad. Esta estrategia no solo minimiza la dependencia de pla-
guicida sintéticos, sino que también son comparativamente económicos y factibles (Kumar et al., 2023). En la agroecología, la mejora de la producción agrícola mediante tecnologías combinadas, como estrategias de protección vegetal, desempeña un papel importante, mejorando así la producción y productividad de los cultivos (Deguine et al., 2023). Trichoderma spp., está siendo ampliamente empleado para el manejo de patógenos de las plantas y constituye un componente esencial del manejo integrado de fitopatógenos (Maheshwary et al., 2020).
Las especies del género Trichoderma son de gran interés por sus beneficios en la agricultura y ecosistemas naturales. Tiene actividad antagonista contra varios patógenos de plantas; principalmente hongos como Fusarium oxysporum, F. solani, B. cinerea, S. sclerotiorum, S. minor, Rhizoctonia solani, Phytophthora capsici, Phytophthora parasitica, Chondrostereum purpureum, Macrophomina phaseolina, Podosphaera xanthii, Alternaria alternata, Pythium aphanidermatum y Pythium ultimum entre otros (Aceves et al., 2001; Guigón-López et al., 2010; Ruiz-Cisneros et al., 2017; Correa-Pacheco et al., 2018; Miguel-Ferrer et al., 2021; SánchezMontesinos et al., 2021).
Los resultados obtenidos proporcionan información crucial para la selección y aplicación de fungicidas, permitiendo una gestión eficiente y específica de enfermedades. Además, el análisis de componentes principales y el metaanálisis ofrecen herramientas robustas para comprender la estructura de la variabilidad en la respuesta de los tratamientos, lo que puede informar estrategias futuras de manejo integrado de enfermedades en sistemas agrícolas.
Peláez-Álvarez et al. (2016) mencionan el uso integrado de T. asperellum (T8a) y una dosis baja de Captán (100 mg/L−1), donde obtuvieron una mayor inhibición del crecimiento de C. gloeosporioides (ATCC MYA 454) en condiciones in vitro, una cepa patógena que causa antracnosis en el cultivo de mango. Sin embargo, el Captan en Europa tiene condiciones de uso específicas por su asociación con enfermedades cancerígenas en humanos y Mancozed está restringido lo que justifica este tipo de estudios (Gensch et al., 2024).
En el presente estudio, la cepa T-K11 de T. koningiopsis mostró una moderada compatibilidad con el ingrediente activo Mancozeb. Estos hallazgos están de acuerdo con González et al. (2020), quienes demostraron en condiciones in vitro que, cuando se añade Mancozeb al medio de cultivo en concentraciones inferiores a 5 mg/mL, el crecimiento micelial de Trichoderma no se inhibe significativamente. Trichoderma puede resistir concentraciones relativamente altas de una variedad de compuestos tóxicos sintéticos y naturales, lo que depende de un complejo sistema de bombas de membrana a través del cual se llevan a cabo mecanismos eficientes de desintoxicación celular (Ruocco et al., 2009; Asad, 2022).
Se ha reportado la compatibilidad de T. harzianum con fungicidas como el Mancozeb en evaluaciones in vitro en medios basales, observando nula inhibición en el
crecimiento radial a 25 y 50 mg L−1después de 192 y 240 h de incubación, respectivamente (Ajay et al., 2018). Es destacable que Huilgol et al. (2022) observaron la compatibilidad de T. harzianum con Mancozeb (71.80%), como se observa en la presente investigación. Existen factores que causan la tolerancia de las cepas de Trichoderma a los pesticidas, como el cambio en la función de los genes de la oxidorreductasa y los genes transportadores ABC que resultan en la tolerancia de Trichoderma spp. a diclorvos, mancozeb, tiram, tebuconazol y carbendazim (Hu et al., 2016; Hirpara et al., 2018; Sun et al., 2019).
Estos resultados, en concordancia con investigaciones anteriores, enfatizan el potencial de cepas de Trichoderma en combinación con ingredientes activos Captan y Mancozeb con potencial en el manejo integrado, contribuyendo así a la transición de prácticas agrícolas respetuosas con el agroecosistema. Sin embargo, estos estudios fueron realizados in vitro por lo que se requieren aun estudios en entornos productivos diversos y bajo presión de fitopatógenos específicos, además de comprender la ecología de los hongos antagonistas, así como realizar experimentos en un ambiente libre de fungicidas. En este sentido, evaluar la tolerancia/resistencia a los fungicidas químicos es un prerrequisito para que Trichoderma spp., se considere en los programas de control biológico (Garman et al., 2006; Adnan et al., 2019; Alfiky et al., 2021; Parraguirre et al., 2023; Zapata-Narváez et al., 2023).
La incompatibilidad entre Trichoderma spp. y el ingrediente activo Clorotalonil, plantea desafíos significativos en la implementación de prácticas agrícolas para la producción de alimentos sanos (Elshahawy et al., 2016). Los hallazgos de esta investigación revelaron que las cuatro cepas de Trichoderma spp. evaluadas mostraron incompatibilidad con el fungicida Clorotalonil en diversas concentraciones (450, 900 y 1350 mg L−1). Este resultado coincide con investigaciones previas realizadas por Gangopadhyay et al. (2009), donde reportaron una alta toxicidad de Clorotalonil para T. viride, corroborando los hallazgos de la presente investigación al demostrar la incompatibilidad a Clorotalonil con la cepa T-A12 de T. hamatum, aun cuando es una especie diferente.
Se destaca que el ingrediente activo Clorotalonil es un fungicida foliar ampliamente utilizado en todo el mundo, actúa como un componente aromático policlorado de amplio espectro que interfiere con la respiración celular y la síntesis de ATP en los hongos, lo que puede resultar en la muerte celular (Cruz et al., 2022). Estas observaciones subrayan la importancia de comprender la toxicidad de fungicidas en agentes de control biológico como Trichoderma spp., como el caso de Clorotalonil, que puede comprometer el desarrollo de estrategias de manejo integrado y la capacidad de los agricultores para gestionar eficazmente enfermedades de cultivos. La integración de tecnologías en protección vegetal, desempeña un papel destacado en la mejora de la productividad agrícolas (Shang et al., 2019; Bokade et al., 2021). De acuerdo a los resultados obtenidos, es importante explorar un rango más am-
plio de concentraciones de los fungicidas (Captan, Mancozeb y Clorotalonil) para identificar dosis óptimas que balanceen la toxicidad y compatibilidad con más especies de Trichoderma provenientes de diferentes regiones geográficas. Así mismo, investigar los mecanismos enfocados en la expresión génica, actividad enzimática y la fisiología celular subyacentes a la tolerancia o susceptibilidad de las cepas de Trichoderma frente a fungicidas, estos estudios podrían revelar adaptaciones específicas y ayudar a predecir la evolución de la resistencia. Por otro lado, es primordial, llevar los resultados en condiciones de campo para validar los resultados de laboratorio, con el fin de evaluar factores como suelo, microbiota nativo y condiciones climáticas que afectan la compatibilidad entre los fungicidas y Trichoderma en un ecosistema agrícola más complejo.
La presente investigación en torno a la toxicidad y compatibilidad entre fungicidas y Trichoderma spp., nativos de rizósfera de aguacate (Persea americana) y canela (Cinnamomun verum) adquiere una relevancia significativa en el contexto de la agricultura. Este enfoque permite evaluar de manera integral la interacción entre agentes de control biológico y químico, con el objetivo de desarrollar prácticas agrícolas que minimicen los impactos ambientales y que permitan la efectividad y la selección de agentes microbianos con fines de control biológico.
Conclusiones
Los tratamientos con diferentes concentraciones de los fungicidas Captan, Mancozeb y Clorotalonil evidenciaron una marcada variabilidad en términos de prevalencia y toxicidad hacia las especies evaluadas de Trichoderma. Las concentraciones más altas demostraron ser significativamente más tóxicas, mientras que las dosis bajas permitieron una mayor prevalencia de los organismos evaluados.
En el caso del fungicida Mancozeb, a la dosis de 1800 mg L⁻¹, resultó ser altamente tóxica para la cepa de T. asperellum. Este fungicida de contacto es efectivo en general para un amplio espectro de hongos que causan infección en órganos vegetales aéreos.
El fungicida Captan, aplicado a bajas concentraciones, mostró una disminución variable en la prevalencia de las cuatro cepas de Trichoderma, lo que sugiere que la compatibilidad está directamente influenciada por la dosis utilizada. Entre las cepas evaluadas, T. harzianum presentó la mayor compatibilidad (89.35 %), seguido de T. koningiopsis y T. asperellum, particularmente a una dosis de 450 mg L⁻¹, donde se observó una menor toxicidad. Estos resultados destacan la importancia de ajustar las dosis de Captan para maximizar la eficacia del fungicida sin comprometer la actividad biológica de Trichoderma, lo que resulta esencial para su integración en programas de manejo integrado.
Respecto al Clorotalonil, la cepa T-H4 de T. harzianum mostró una mayor tolerancia a una concentración de 450 mg L⁻¹; sin embargo, se observó una alta toxicidad a concentraciones superiores (900 y 1350 mg L⁻¹), clasificadas como niveles 2 y 1, respectivamente. En contraste, la cepa T-K11 se identificó como la más susceptible a este ingrediente activo.
La variabilidad observada en las respuestas de las especies evaluadas resalta que no todas han desarrollado mecanismos efectivos de resistencia o tolerancia a ciertos ingredientes activos, posiblemente debido a presiones selectivas específicas en sus ambientes locales. Este hallazgo refuerza la importancia de evaluar de manera integral la interacción entre fungicidas químicos y agentes biológicos como Trichoderma. Una comprensión más profunda de estas interacciones permitirá diseñar estrategias de manejo integrado, minimizando la dependencia de productos químicos y promoviendo la compatibilidad entre agentes biológicos y fungicidas.










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