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Perfiles educativos

versión impresa ISSN 0185-2698

Perfiles educativos vol.27 no.109-110 México ene. 2005

 

Redes

 

Ponencias presentadas en el Primer Encuentro Internacional de Editores y Autores de Revistas de Educación efectuado del 30 de junio al 1º de julio de 2005

 

La Revista Mexicana de Investigación Educativa

 

Eduardo Weiss*

 

*Investigador del Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV y editor de la Revista Mexicana de Investigación Educativa de 2001 a 2004.

 

UBICACIÓN EN EL CONTEXTO

 

La Revista Mexicana de Investigación Educativa (RMIE) es un complemento imprescindible en la construcción de nuestra comunidad de investigadores educativos en México. Toda sociedad científica descansa en dos puntales: sus congresos y sus revistas. El Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), la asociación académica de los investigadores educativos, ha logrado la continuidad del congreso desde 1992 y de la revista desde 1996, respectivamente, además de un gran número de otras labores. Entre éstas últimas destaca la elaboración, cada diez años, de estados del conocimiento sobre la investigación educativa que recién se publicaron en su segunda versión. Junto con otras iniciativas —entre las que habría que destacar el doctorado interinstitucional en Educación, inspirado por Felipe Martínez Rizo, en la Universidad Autónoma de Aguascalientes— las revistas han tenido un papel importante en la consolidación académica de la comunidad de investigadores educativos en México. Lo hacen —como han enfatizado los editores que me anteceden y como hemos mostrado con los artículos publicados— al poner a disposición de la comunidad académica aportaciones recientes en una amplia gama de temas educativos y mostrando diversas formas de buenas prácticas de investigación social y humanística con pluralidad de enfoques teórico–metodológicos.

No somos los únicos en esta empresa; habrá que reconocer el trabajo de nuestras revistas hermanas: en primer término las incluidas en el Índice de Revistas Mexicanas Científicas y Tecnológicas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologías (CONACYT): Perfiles Educativos, del CESU–UNAM y Educación Superior, de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior. Pero también otras, como la decana Revista Latinoamericana de Estudios Educativos del Centro de Estudios Educativos, o la Revista Electrónica de Investigación Educativa, pionera por editarse fuera de la zona metropolitana del Distrito Federal —en la Universidad Autónoma de Baja California— y por haber inaugurado la era electrónica, o Tiempo de Educar, que se constituyó en 1999 en el Estado de México, a partir de un convenio "interinstitucional" entre el Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México (ISCEEM), la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y el Instituto Tecnológico de Toluca (ITT), o una de las pocas revistas especializadas como Educación Matemática. Aún somos pocos si consideramos, por ejemplo, que en Reino Unido hay 27 revistas que figuran entre las cien indizadas en el Social Sciences Citation Index en el área de educación. Si bien el número de revistas ha crecido fuertemente en los últimos años —Díaz Barriga (2000) contó 61 en 2000, en el estudio de los ocho estados identificamos 38 (Weiss y Chavoya, 2003)—, la mayoría son revistas de educación, menos que diez de investigación y sólo tres se encuentran en el índice de CONACYT.

 

BREVE HISTORIA

La RMIE salió a la luz en 1996 con Mario Rueda como editor para los primeros tres años. Muchas de las características instituidas por el comité editorial en aquel entonces permanecen hasta hoy: por ejemplo las secciones de la revista —editorial, investigaciones, aportes de discusión, reseñas e información— y el sistema de dictaminación doblemente ciega por especialistas externos para artículos de investigación. Un apoyo importante para la comunidad fue la definición de las diferentes modalidades de artículos de investigación.

Hay cinco modalidades de trabajos:

Investigaciones de corte empírico con sustento teórico que posibiliten un avance en la comprensión del fenómeno en estudio.

Ensayos: reflexiones acerca del fenómeno educativo que contribuyan a la reformulación o conceptuación de un problema, tema o metodología, que se ubiquen en el debate actual sobre el tema y manejen una bibliografía pertinente y actualizada.

Reportes analíticos de intervenciones y sistematización de experiencias cuya finalidad sea la transformación o innovación educativa, que incluya referencias a otras intervenciones, experiencias y debate conceptual.

Estudios de tipo evaluativo o diagnóstico que muestren una aproximación teórico–metodológica innovadora; que tengan un amplio espectro (estudios nacionales, regionales) o que valoren resultados de diferentes estudios.

Estados del arte o estados de conocimiento sobre un tema.

Lorenza Villa Lever, quien fungió como editora en los tres años siguientes, logró junto con su comité editorial mejorar la recepción de artículos de investigación —que aumentó de 13 en el año 2000 a 34 en 2001— lo que permitió avanzar de una periodicidad semestral a una cuatrimestral. A ello contribuyó, sin duda, la decisión de hacer semitemática nuestra revista, es decir de dedicar la mitad de los artículos de investigación a un tema específico. El reconocimiento de esta labor —y debemos destacar la labor continua de nuestra secretaria técnica, Elsa Naccarella— se expresa también en la inclusión de nuestra revista en el índice del CONACYT, arriba mencionado, en 2001.

 

LA LABOR DEL COMITÉ EDITORIAL DEL 2001 AL 2004

El comité editorial que encabecé del 2001 al 2004 comenzó sus labores en junio del año 2001. Lo integraron investigadores reconocidos de una amplia gama de instituciones, incluyendo tres colegas del extranjero.

Comité Editorial 2001–2003:

• Beatriz Calvo, Universidad Iberoamericana

• Wietse de Vries, Universidad Autónoma de Puebla

• Eduardo de la Garza, de la División de Ciencias Básicas e Ingeniería de la Universidad Autónoma Metropolitana–Azcapotzalco

• Patricia Ducoing, Colegio de Pedagogía de la UNAM

• Eduardo Ibarra, Departamento de Economía de la Universidad Autónoma Metropolitana–Iztapalapa

• Alejandra Pellicer, Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV

• Charles Posner, Instituto de Educación de la Universidad de Londres

• Fernando Reimers, Escuela de Posgrado en Educación de la Universidad de Harvard

• Roberto Rodríguez, Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM

• Sylvia Schmelkes, DIE–CINVESTAV

• Susan Street, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social/Occidente

• Guillermina Tiramonti, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en Buenos Aires

• Eduardo Weiss del DIE–CINVESTAV

• Margarita Zorrilla, Departamento de Educación de la Universidad Autónoma de Aguascalientes

Entre 2003 y 2005 salieron Patricia Ducoing, Alejandra Pellicer y Roberto Rodríguez y se integraron:

• Sarah Corona, Departamento de Estudios en Comunicación Social, Universidad de Guadalajara

• Aurora Elizondo, Área de Investigación, Universidad Pedagógica Nacional

• Bradley Levinson, Department of Educational Leadership and Policy Studies, Indiana University

• Imanol Ordorika, Instituto de Investigaciones Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México

• Ana Teborosky, Departamento de Psicología Evolutiva i de l'Educació, Universitat de Barcelona

• Sofía Vernon, Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Querétaro

Como se puede observar, se aumentó en 2003 el número de colegas del extranjero y de los estados de la república. A partir de octubre del 2005 Aurora Elizondo, de la Universidad Pedagógica Nacional, asumió la coordinación editorial.

El número de artículos recibidos ha ido aumentando constantemente. De 34 artículos en 2001 aumentó a 51 en 2002 y 116 en 2004. Considerando que el número de artículos recibidos seguirá aumentando, el Comité Editorial y el Comité Directivo del COMIE decidieron pasar, en 2004, de tres a cuatro números por año. También ha ido aumentando el número de páginas publicadas de 576 en 2001, a 680, en 2002, y a 912 en 2003. Esto no es del todo deseable. El Comité Editorial tendrá que vigilar más estrechamente un máximo más razonable de palabras permitidas por artículo: 9000 palabras.

La procedencia institucional de los artículos es amplia. De 2002 a 2004 se han recibido generalmente de uno a tres artículos por dependencia; diez del Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV, seis de la Universidad Autónoma de Baja California y quince de la UNAM de nueve dependencias distintas.

Más de un tercio de los artículos recibidos en 2004 son del extranjero, la mayoría de ellos de Argentina y España.

La tasa de no aceptación de artículos es aproximadamente de 50 por ciento.

En 2004 publicamos 30 artículos de investigación —veinte de ellos de investigación temática—, 9 reseñas, 3 aportes de discusión, 2 debates y un documento del COMIE. Al futuro nos proponemos sobre todo revivir la publicación de debates. En 2004 se realizó un rediseño gráfico de la revista impresa con el doble fin de hacerla más atractiva y a la vez ahorrar papel.

El aumento de artículos, también del extranjero, se debe fundamentalmente al creciente conocimiento y prestigio de la revista a partir de dos de sus innovaciones: la sección temática y la versión electrónica.

 

LA SECCIÓN TEMÁTICA

Fue inaugurada desde el número 10 (2000) por la anterior editora Lorenza Villa Lever. Desde entonces parte de los artículos de investigación se dedican a un tema de interés específico coordinado por un investigador destacado. Este paso no sólo se debe al objetivo de hacer más atractiva la revista para colaboradores y lectores; a la vez expresa la creciente especialización de la comunidad de investigadores educativos en México y la creciente madurez de sus redes. Hasta el 2002, los artículos de la sección temática eran por invitación, si bien fueron dictaminados en forma igualmente estricta por árbitros externos de manera doblemente ciega. En enero del 2002 abrimos una convocatoria abierta a toda la comunidad ("call for papers") a partir del número 17, enero–abril de 2003 (la entrega de artículos a dictamen fue a principios de agosto de 2002).

La doble labor, la del editor temático invitado que convoca a los investigadores de sus redes de pertinencia a enviar artículos —sin prometer su publicación— y la convocatoria abierta han dado muy buenos resultados. De manera que actualmente comienza a prevalecer el número de artículos temáticos entre los de investigación.

Los temas se deciden por el Comité Editorial a partir de sugerencias de la comunidad de investigadores.

Temas 2002

• La educación superior en México

• La desigualdad educativa

• Historia de la educación 2003

• Lectura,

• Descentralización educativa,

• Trabajo docente y subjetividad magisterial.

2004

• Educación Intercultural,

• Gestión de la educación básica

• Gestión de la educación superior

• Evaluación de la educación.

2005

• Educación y valores

• Educación y trabajo

• Problemas de indisciplina y violencia en la escuela

• Tecnologías de información y comunicación en la educación.

Como se puede observar, se busca mantener un equilibrio entre temas que representan comunidades de investigación y temas de educación de actualidad.

 

LA REVISTA ELECTRÓNICA

El número de publicaciones electrónicas está creciendo. Es importante destacar la labor innovadora de portales electrónicos de redes en México, como la de la Red de Investigadores sobre la Educación Superior o del Grupo de Discusión en Estudios Organizacionales. A la vez, las revistas electrónicas tienen mucho más lectores nacionales e internacionales que las impresas, como muestra en nuestro campo la Revista Electrónica de Investigación Educativa, y como ha reconocido también el CONACYT al invitar en 2003 a los editores de revistas científicas y tecnológicas a un seminario sobre el tema. En el caso de nuestra revista esperamos lograr con la versión electrónica varios objetivos:

a)  Una mejor distribución nacional, como en América Latina y otros países. Las redes de distribución en nuestro país son notoriamente deficientes, ello impide actualmente que universidades, programas de posgrado e investigadores y estudiantes en los estados reciban oportunamente nuestra revista. En América Latina, las universidades y centros de investigación están en graves problemas financieros y en lugar de suscripciones nos ofrecen canjes, que como revista de una asociación académica difícilmente podemos aceptar, ya que no tenemos biblioteca.

b)  Mejorar la afluencia de artículos de América Latina. Desde un inicio la revista ha tenido una vocación latinoamericana. Lamentablemente las contribuciones de nuestros colegas habían sido pocas. La razón principal era clara: ¿para qué publicar artículos en una revista que sólo —con excepciones— tiene distribución en México? Esperamos haber encontrado una solución al problema.

c)  Fortalecer el acceso abierto a la información y discusión. Varias iniciativas buscan fortalecer el acceso abierto. Como Comité Editorial nos sumamos a ellos y hemos decidido hacer accesible sin costo todo el contenido de la revista, incluyendo números previos y el número actual sin retrasos. La autoría estará protegida por el formato PDF sólo lectura. Aunque también esperamos aumentar las suscripciones de bibliotecas a la versión impresa, el financia–miento tiene que buscarse en la lógica del acceso abierto principalmente por otros medios, desde las contribuciones de los miembros de nuestra asociación hasta donaciones de instituciones, como ya ocurre en nuestra revista.

La versión electrónica de la revista (http://www.comie.org.mx/rmie/) comenzó en 2002 pero abarca todos los números desde el inicio en 1996 y ha tenido un muy buen uso. Aún no hemos tenido tiempo de analizar bien las estadísticas automáticas de uso. En el mes de febrero de 2004 la página del COMIE tuvo 2 300 visitas, unas 2 000 de ellas a la revista; tan sólo en el rango de 800 a 1 200 hits, es decir que los PDF correspondientes fueron abiertos por algún lector, hubo 10 artículos. Además, como editor me di cuenta que llegan artículos por autores que se informaron por la versión electrónica. Sería importante sistematizar mejor la información correspondiente.

 

TRADUCCIÓN AL INGLÉS

La versión electrónica permitió también incluir una traducción de los artículos de investigación al inglés a partir del numero 14 (2002), con el fin de difundir la investigación educativa mexicana en países como Estados Unidos y Canadá.

Lamentablemente aún no se ha logrado una sociedad global multilingüe. El inglés es actualmente la lengua de circulación científica internacional y hegemoniza el ámbito de la investigación educativa. De las 100 revistas del área de educación en el Social Sciences Citation Index, 96 son exclusivamente en lengua inglesa (64 de origen estadounidense, 27 de origen británico). Hemos tenido dificultades para ser incluidos en los servicios de resúmenes e índices que se utilizan predominantemente en inglés. En recensiones sobre la investigación y educación en México y América Latina se consideran con prioridad los artículos publicados en inglés, a veces con un notorio desconocimiento de la producción y del punto de vista de los investigadores mexicanos y latinoamericanos. Por todas estas razones no sólo hemos traducido todos los títulos y resúmenes al inglés, sino hemos decidido hacer disponible en la versión electrónica de la revista una traducción al inglés de los artículos de investigación a partir del número 14.

Nos falta instrumentar un sistema eficiente para revisar la calidad de las traducciones, que es buena en el estilo general, pero aún tiene ciertas deficiencias en algunos términos técnicos. El uso de los artículos en inglés por los visitantes aún es bajo —sobre todo comparado con el costo de la traducción—, pero esperamos mejorarlo gracias a la afiliación a bancos de datos pertinentes.

 

ÍNDICES Y BANCOS DE DATOS

La revista fue aprobada —después de apelar— por primera vez en 2000–2001 por el Índice de Revistas Mexicanas de Investigación Científica del CONACYT. En la convocatoria 2002 fue primero rechazada por no tener suficientes árbitros internacionales, pero luego aprobada en agosto del 2002 al mostrar que además de algunos árbitros extranjeros ha habido un buen número de árbitros del Sistema Nacional de Investigadores (SIN) de categoría II que deben considerarse de nivel internacional. De 2002 a 2004 nos apoyaron 150 árbitros externos, 75 pertenecían al SNI (10 nivel III, 26 nivel II, 39 nivel I) y 30 eran extranjeros.

El apoyo económico de CONACYT ha sido irregular, y parece que los criterios se encuentran en revisión. Pero más allá del apoyo económico, para los autores —por cuestión de las evaluaciones académicas— lo importante es que seguimos en el índice: http://www.conacyt.mx/. La versión impresa se encuentra en los bancos de datos de IRESIE, CAMEX, CLASE y LATINDEX.

Los artículos que cubren temas pertinentes para el Cambridge Scientific Abstracts son reseñados por este banco de datos.

La versión electrónica de la revista, además de la pagina electrónica del COMIE, hospedada por la UAM, está disponible también en la Red de Revistas Científicas de América Latina y El Caribe, España y Portugal de la UAEM: http://redalyc.uae–mex.mx/home.html

 

TIRAJE, SUSCRIPCIONES Y FINANCIAMIENTO

La versión impresa se tira actualmente en 1400 ejemplares (aumentamos de 1300 a 1400 en 2004.); 20 son suscripciones institucionales, 8 suscripciones individuales, 200 suscripciones de los miembros del COMIE, 700 para centros de maestros, 200 para normales, 70 para unidades de la UPN y aproximadamente 200 para venta en encuentros académicos. Hemos hecho varios intentos de lograr suscripciones por parte de universidades públicas y privadas que tienen programas de posgrado en educación, lamentablemente con poco éxito. La revista es actualmente autofinanciable, gracias a las compras masivas anuales por parte de diferentes dependencias de la Secretaría de Educación Pública.

 

ALGUNAS RECOMENDACIONES

Para concluir me gustaría presentar algunas de las recomendaciones que elaboramos por parte del Consejo Mexicano de Investigación Educativa con relación al mejoramiento de la comunicación de la investigación educativa en un reporte para el Center for Educational Research and Innovation (CERI) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con el título "La investigación educativa en México: usos y coordinación" (COMIE, 2002).

  • Los criterios para calificar en el padrón de revistas científicas y tecnológicas del CONACYT no son adecuados para las revistas de educación, puesto que prevalecen los criterios de la investigación básica y de las ciencias experimentales y se inhibe la combinación de artículos de investigación y de difusión. Como señala Díaz Barriga (2000), un número excesivo de la revistas de educación y de investigación educativa son revistas generales en su temática; hay que fomentar más las revistas especializadas.

  • El futuro pertenecerá a las revistas electrónicas, ya que los problemas de distribución y presupuestales difícilmente se superarán en América Latina. Ellas logran una mejor distribución a un menor costo.

Por ello el COMIE recomendó instituir una Journal Editors Conference para reorientar las revistas de investigación y difusión educativa hacia temas más específicos, y en diálogo con el CONACYT cambiar los criterios del padrón existente.

  • El futuro no sólo pertenecerá a las revistas electrónicas, también hay que fomentar la integración con innovaciones educativas en nuevos portales de las comunidades especializadas.

  • Finalmente parece importante agregar a los bancos de datos mexicanos existentes servicios de elaboración de resúmenes y documentos de recomendación de políticas e innovaciones, o fomentar la oferta de estos servicios por las redes de las comunidades especializadas de investigación educativa.

 

REFERENCIAS

DÍAZ BARRIGA, Ángel (2000), "Pasado y presente de las revistas de educación en México", editorial en Perfiles Educativos, núm. 88.        [ Links ]

Consejo Mexicano de Investigación Educativa (2003). "La investigación educativa en México: usos y coordinación", en Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. 8, núm. 19, septiembre–diciembre, pp. 847–898.        [ Links ]

CHAVOYA, María Luisa y Eduardo Weiss (2003), "Un balance de la investigación educativa en México, 1993–2001", en M. L. Chavoya (coord.), El campo de la investigación educativa, 1993–2001, pp. 641–667.        [ Links ]