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Estudios de cultura maya

versión impresa ISSN 0185-2574

Estud. cult. maya vol.66  Ciudad de México  2025  Epub 16-Abr-2026

https://doi.org/10.19130/iifl.ecm.66.2025/fall-wint/1472 

Artículos

Análisis epigráfico de los laterales de las Estelas 22 y 23 de Oxpemul, Campeche, México

Epigraphic Analysis of the Sides of Stelae 22 and 23 of Oxpemul, Campeche, Mexico

Pablo Alberto Mumary Farto* 
http://orcid.org/0000-0001-8933-1196

*Centro de Estudios Mayas, Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM, México. pablomumaryfarto@hotmail.com


Resumen:

Las estelas 22 y 23 de Oxpemul fueron localizadas en el año 2008 por el equipo de trabajo de la Universidad Autónoma de Campeche, encabezado por el Dr. William Folan. Sólo se han preservado las partes inferiores de ambos monumentos, sin embargo, en sus laterales se conservan cartuchos jeroglíficos que pueden ser identificados. Los primeros análisis propuestos por Robichaux (2009, 2010) resultaron deficientes en la interpretación, por lo que en este escrito se presentarán las nuevas propuestas de lectura con base en los recientes estudios epigráficos e iconográficos aplicados a las estelas. Lo anterior nos permitirá exponer nueva información referente tanto al contexto cronológico como histórico de la antigua ciudad de Oxpemul.

Palabras clave: Oxpemul; estelas; epigrafía; Clásico temprano; Campeche

Abstract:

Oxpemul stelae 22 and 23 were located in 2008 by the research team from the Autonomous University of Campeche, headed by Dr. William Folan. Only the lower portions of both monuments have been preserved; however, hieroglyphic cartouches can still be identified on their sides. The first analyses proposed by Robichaux (2009, 2010) proved deficient in their interpretation; therefore, in this paper new reading proposals are presented, based on recent epigraphic and iconographic studies applied to the stelae. This will allow us to present new information regarding both the chronological and historical context of the ancient city of Oxpemul.

Keywords: Oxpemul; Stela; Epigraphy; Early Classic; Campeche

Antecedentes

Durante las primeras décadas del siglo XX, la Carnegie Institution of Washington fue la gran impulsora de los descubrimientos y estudios realizados a lo largo del Área Maya. En la tercera expedición que se desarrolló en los años treinta en el sur del actual estado mexicano de Campeche, la exploración encabezada por Karl Ruppert y John Denison llegó a Oxpemul tras recorrer el río Desempeño para realizar las primeras fotografías y mapas del lugar, que formaron parte de una gran compilación sobre los sitios explorados en el área regional, cuyos datos fueron publicados años más tarde (Ruppert y Denison, 1943). A pesar de la importancia del hallazgo, que destacó por el número de estelas y altares que todavía se encontraban en el sitio, Oxpemul quedó relegado al olvido académico hasta que, a comienzos del siglo XXI, una nueva expedición codirigida por los investigadores Iván Šprajc y Raymundo González redescubrieron la ciudad, de modo que su resguardo quedó en manos de la Universidad Autónoma de Campeche y el Centro de Investigaciones Históricas y Sociales, en ese momento dirigido por el doctor William Folan (†) (Šprajc, Folan y González, 2005).

Oxpemul se ubica (Figura 1) en el espacio fisiográfico que ha sido denominado como Elevated Interior Region (Dunning, Beach y Luzzadder-Beach, 2012) dentro de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, a unos 25km de distancia al norte del gran sitio arqueológico de Calakmul (Domínguez, Puc y Folan, 2011). Se compone de dos grupos arquitectónicos definidos por el volumen de sus estructuras (Grupo Norte y Grupo Sur), ubicados en sendas elevaciones naturales, que se encuentran vinculados por un sacbé prehispánico de una longitud aproximada de 1.3km de largo (Domínguez, Puc y Folan, 2011: 55).

Figura 1 Mapa que señala los sitios nombrados en el texto y otros del área regional. Tomado de ArcGIS Map Service y modificado por el autor. 

Los restos arqueológicos analizados develan una larga ocupación humana que abarca desde el Preclásico Medio hasta el siglo IX d. C., y que experimentó un momento de auge arquitectónico y poblacional a partir del Clásico Temprano (Domínguez, Puc y Folan, 2011). Para dicho periodo, además de la variedad de tipos cerámicos que han sido reportados en el Grupo Sur (Domínguez, Espinosa y Folan, 2009), destacan dos monumentos pétreos catalogados como Estelas 22 y 23; estos dos monolitos se encuentran incompletos, pues se preservan únicamente las mitades inferiores previas a la espiga, sin embargo, debido a su estilo iconográfico pueden ubicarse dentro del periodo Clásico Temprano (Proskouriakoff, 1950; Robichaux, 2010; Mumary, en prensa). Descubiertas durante un transecto de reconocimiento de superficie realizado en el año 2008, todavía conservan tanto representaciones iconográficas en sus partes frontales y traseras (Mumary, 2025)1 como registro jeroglífico, aunque incompleto, en los laterales; las primeras interpretaciones epigráficas e iconográficas fueron presentadas en las publicaciones de Hubert Robichaux de los años 2009 y 2010.

Debido a las limitaciones tecnológicas del momento, los resultados no fueron completamente satisfactorios, por lo que ambos monumentos han sido objeto de nuevos análisis epigráficos e iconográficos (Mumary, 2025), basados en la aplicación de técnicas fotogramétricas, el procedimiento fotográfico computacional conocido como Reflectance Transformation Imaging (RTI) y el método tradicional de toma de fotografías a partir de la aplicación directa al monumento de luz rasante artificial por medio de una fuente de iluminación externa. El empleo de las nuevas tecnologías permitió la obtención de mejores imágenes que favorecieron el desarrollo de nuevas interpretaciones, análisis epigráficos e iconográficos, para lograr la actualización y el enriquecimiento de los datos contenidos en estas dos estelas.

Desde el punto de vista iconográfico, en ambos monumentos se representan escenas similares en las que un personaje principal, el gobernante en turno, vestido con una gran parafernalia, se para frente a personajes secundarios, que ocupan un menor espacio en la representación y que están completamente desnudos, atados de las muñecas y que hincan sus rodillas a modo de sometimiento frente al personaje principal. En la Estela 23 se representan dos escenas distintas, una en la cara frontal y otra en la trasera, lo que se interpreta de esta manera por los diferentes gestos que se pueden reconocer en los personajes secundarios, aunque el patrón iconográfico es el mismo. En lo que respecta a la Estela 22, sólo presenta este tipo de escena en su parte frontal, ya que en la trasera se registró un texto jeroglífico del cual todavía se pueden inferir diez cartuchos tallados.2 En los laterales de ambos monumentos se han preservado fragmentos de los registros calendáricos que permiten reconstruir las fechas en las que fueron -probablemente- erigidos; cabe señalar que, como se mostrará a continuación, en la secuencia jeroglífica del lateral izquierdo de la Estela 23, el texto termina indicando el evento que tuvo lugar, el objeto implicado en la conmemoración y el probable nombre de quien auspició su levantamiento.

La Estela 22, análisis epigráfico de sus laterales

Como se apuntó previamente, la Estela 22 de Oxpemul es un monumento incompleto pues se encontró partido, hasta la fecha, únicamente se conserva la parte inferior; el tipo de rotura del monumento podría responder a un fenómeno poco entendido pero conocido en otros sitios arqueológicos del Área Maya del periodo Clásico, como en Cobá (Con y Esparza, 2016), Tikal (Shook, 1958), Naachtun (Arredondo, 2013) o Calakmul (Esparza y Valencia, 2020), entre otros, que ha sido propuesto como un acto intencional que denota cambios críticos de tipo político y social durante ciertos contextos históricos determinados (Martin, 2000; Nondédéo et al., 2021).

Estela 22, lado derecho

El fragmento de la Estela 22 mide aproximadamente 110 cm en su parte más alta y un ancho de 90 cm, con un grosor aproximado de 30 cm. En sus laterales se conservaron un total de 8 cartuchos jeroglíficos, 3 en su lado derecho3 (Figura 2) y 5 en su lado izquierdo (Figura 3).4 Es necesario señalar las dimensiones del tallado de los cartuchos, pues presentan un tamaño muy similar: Ap2 mide una altura de 26 cm y una anchura de 26 cm, aproximadamente; Ap3 tiene una altura de 25 cm y un ancho aproximado (debido a la rotura del monumento) de 23 cm; por su parte, Ap1, el primer signo con el que comienza el fragmento, se encuentra casi totalmente perdido, sin embargo, debió tener unas dimensiones semejantes.

Figura 2 Lateral derecho de la Estela 22 de Oxpemul. Foto del autor. 

Figura 3 Lateral izquierdo de la Estela 22 de Oxpemul. Modelo fotogramétrico del autor. 

Por lo anterior, desde el punto de vista del análisis epigráfico, en el cartucho Ap1 sólo son reconocibles algunos rasgos que no permiten una identificación completa del signo, pero al tener en cuenta la secuencia, parece corresponder a la posición de los tunes (Haab), uno de los periodos de tiempo de la Cuenta Larga que corresponde a 360 días, el sistema de datación lineal empleado por los mayas prehispánicos, fijado a partir de la conocida como “fecha era”, 13.00.00.00.00 4 Ajaw 8 Kumk’u, el 14 de agosto del 3114 a. C.5

Considerando la secuencia de la Cuenta Larga, el siguiente cartucho jeroglífico, Ap2, debe corresponder a los winales (Winik), que atañe a conjuntos de 20 días. El compuesto inicia en la parte superior con un numeral de tres puntos, los dos primeros se identifican muy bien en la parte izquierda y central del cartucho, mientras que un tercer punto ocupa la sección derecha; a pesar del desgaste del monumento en esta parte, las nuevas fotografías permiten corroborar la existencia de este tercer punto que conforma la cifra 3 (Figura 4).

Figura 4 Lateral derecho de la Estela 22 de Oxpemul. Modelo fotogramétrico del autor. 

Debajo de este numeral se distingue la forma de una cabeza zoomorfa con algunos patrones iconográficos que nos permiten identificarlo como la variante cefalomorfa utilizada para referirse a los winales; ésta suele representarse como una cabeza de sapo con elementos gráficos determinantes tales como una especie de rizo o voluta en su mejilla y tres pequeños puntos en la parte superior, que representan iconográficamente las glándulas paratoides, a partir de las cuales los sapos de la familia Bufonidae (Bufo marinus y Bufo valliceps) segregan toxinas (García, 2015: 36-39).

En el último cartucho de la secuencia, Ap3, se vuelve a identificar un numeral en forma de punto, que se representa en la parte central, cuyo valor es 1. Esta cifra acompaña a una variante geométrica del último conjunto de días de la Cuenta Larga, los k’in, que corresponde al total de un día. Esta variante gráfica también se asocia con el sol (Stone y Zender, 2011: 8) y se caracteriza por representarse sobre todo en periodos tardíos, como un elemento cuadrilobulado, en ocasiones, con un punto central. En el caso de la Estela 22 de Oxpemul, debido al desgaste del monumento y a su temporalidad temprana, la representación no es tan estilizada como en los ejemplos tardíos, empero, el patrón cuatripartito es determinante (Figura 5).

Figura 5 Dibujo del lateral derecho de la Estela 22 de Oxpemul. Dibujo del autor. 

Con base en lo anterior, la información que registra el lateral derecho de la Estela 22 es de tipo calendárico, sin embargo, debido a la parte faltante del monumento, sólo se puede determinar que las últimas cifras de la Cuenta Larga eran #.#.#.03.01. De este modo, la transliteración, transcripción y traducción de los cartuchos jeroglíficos se consignan a continuación en la Tabla 1.

Tabla 1 Análisis epigráfico del lateral derecho de la Estela 22 de Oxpemul. Elaboración propia. 

Cartucho Transliteración Transcripción Traducción Traducción libre
Ap1 # ‘[En la fecha] #.#.#.03.01’
Ap2 3-WINIK ux Winik ‘3 periodos de 20 días’
Ap3 1-K’IN jun K’in ‘1 día’

Estela 22, lado izquierdo

En el lado izquierdo de la Estela 22 se han conservado un total de cinco cartuchos jeroglíficos, cabe señalar que fueron tallados con dimensiones similares: Bp1 tiene un alto de 18cm y 24cm de ancho; Bp2, 13cm de alto y 25 de ancho; Bp3, 14cm de altura y 26.5cm de anchura; Bp4, 13cm de alto y 29.4cm de ancho; y Bp5, 19cm en cuanto a altura y 28cm de ancho, aproximadamente.

La secuencia comienza con una parte de la conocida como “serie suplementaria”, aquella que secuencialmente se disponía tras la Cuenta Larga y que podía contener información lunar y de otros ciclos temporales. El primer cartucho, Bp1 (Figura 6), se ha conservado parcialmente, y corresponde al conocido como Glifo C, que indica la lunación en curso dentro de un ciclo de seis semestres lunares (el periodo transcurrido entre dos lunas que puede ser de 29 o 30), por ello suele ir acompañado de un numeral entre 1-6, en este caso, por el espacio del cartucho podría ser un numeral entre 2 y 4, sin embargo, el desgaste del monumento en la sección izquierda de este cartucho jeroglífico no permite determinar a simple vista si el signo corresponde a un nuevo punto numérico, o bien, si se trata de una variante de la sílaba /u/, misma que se encuentra en otros ejemplos del corpus monumental conocido y que forma parte del compuesto con un numeral 2 como, por ejemplo, en el cartucho jeroglífico A6 del Pasaje S-1 de la plataforma del Templo XIX de Palenque.6

Figura 6 Dibujo del lateral izquierdo de la Estela 22 de Oxpemul. Dibujo del autor. 

Cada semestre lunar está regido por una deidad: Ixim (el Dios del maíz), Chuwaaj (conocido también como Dios Jaguar del inframundo o GIII)7 y Chamiy (el Dios de la muerte). El Glifo C de la Estela 22 de Oxpemul se compone de varios signos: el numeral que marca el mes del semestre lunar; la efigie de la deidad patrona, en este caso es GIII o Dios Jaguar del inframundo encima de un signo de mano (T713a según el catálogo de Thompson, 1962) que también puede funcionar como raíz verbal K’AL; y, por último, el postfijo silábico /-ja/, que corresponde a la conjugación del verbo en forma pasiva, lo que permite una lectura tentativa como k’a[h]laj, ‘fue atada/o o amarrada/o’. De la cabeza sobrenatural que se encuentra sobre el signo de mano se pueden identificar elementos iconográficos característicos del Dios Jaguar del inframundo, como el atado anudado que rodea su ojo y la vírgula en la pupila, un labio superior prominente del que sobresale un diente protuberante, ligado a las deidades (Martin, 2016: 512), y, además, a pesar de que una parte del cartucho se encuentra obliterado, todavía se pueden discernir algunos rasgos de la representativa oreja de jaguar de la entidad sagrada.

En el siguiente cartucho jeroglífico, Bp2, continua el registro de información lunar con el Glifo A, el cual señala los días que tiene la luna nueva en curso, en este caso 29, representado con el signo de la luna (cuyo valor numérico es 20), una barra y cuatro puntos. El resto de la información que podría contener una serie suplementaria completa es obviado y la narrativa se corta abruptamente al introducir un sustantivo, en Bp3, con el que se marca el tiempo transcurrido entre dos fechas. Normalmente asociados a los llamados “número distancia” (Boot, 2009: 67), suelen referirse a eventos que ocurren tiempo después de la fecha de Cuenta Larga señalada al inicio de la inscripción, sin embargo, en ocasiones pueden referirse a fechas anteriores. Estos marcadores temporales contabilizan el tiempo al revés que la Cuenta Larga, es decir, comienzan con los días (K’in); en el caso de Bp3, el sustantivo de días transcurridos se puede interpretar con la forma temprana he’w compuesta por las sílabas /he-wa/ y el numeral 1, que indica la cuenta de un día.

El cartucho Bp4 expone un elemento clave en esta secuencia jeroglífica, los meses de distancia, por medio del logograma WINIK. Todo el cartucho se compone de tres signos, un numeral 3, el ya referido logograma y un signo silábico /ya/, estilísticamente temprano, que suele complementar estos signos de tiempo. Es interesante destacar el estilo de los dos últimos signos para intentar precisar el contexto cronológico en el que pudo ser manufacturado el monumento desde el punto de vista estilístico; en este sentido, teniendo en cuenta el registro epigráfico de monumentos tempranos como la Estela 26 de Uaxactún, el conocido como Hombre de Tikal, el Marcador del juego de pelota o la Estela 31 de Tikal, entre otros, encontramos ejemplos que ponen la pauta sobre la interpretación iconográfica de los mismos, ya que son muy semejantes a los del monumento de Oxpemul. Por ejemplo, los rasgos iconográficos internos del logograma WINIK en los monumentos citados, se componen de una especie elementos que asemejan pétalos y un trilobulado que, a pesar del desgaste del monumento, también se observan en la parte central del cartucho Bp4 de la Estela 22 de Oxpemul; dichos signos sufrirán modificaciones estilísticas durante el devenir del periodo Clásico, volviéndose más estilizados pero manteniendo el concepto original.

En este punto, cabe señalar que la nueva lectura propuesta rompe con la interpretación realizada en el año 2010 por Hubert Robichaux (2010: 167), ya que el investigador consideró que el cartucho jeroglífico Bp4 correspondía a un número distancia, K’IN, y como se ha señalado, realmente es un logograma WINIK. Con la nueva interpretación, la referencia al número distancia quedaría establecida como un evento que tuvo lugar en una fecha 3 Winik y 1 K’in, antes o después, de la Cuenta Larga señalada en la parte derecha del monumento y de la cual desconocemos los baktunes, katunes y tunes: #.#.#.03.01.

Comúnmente, tras el número distancia suele disponerse la fórmula verbal que antecede a la rueda calendárica alcanzada, sin embargo, en la Estela 22, en el siguiente cartucho jeroglífico, Bp5, se elide el verbo y se señala un día del calendario Tzolk’in, un día 6 Ajaw. Este dato es fundamental, porque sabemos que los días Ajaw marcan finales de periodos (Stuart, 2020: 645). Gracias a esta información y teniendo en cuenta tanto el patrón iconográfico de la escena representada (Mumary, en prensa) como el estilo caligráfico del texto jeroglífico, ambos de carácter temprano, se puede proponer también un lapso de elaboración de los monumentos entre los siglos IV-VI d. C. Al conocer el día del calendario Tzolk’in 6 Ajaw, la secuencia de posibles fechas de Cuenta Larga -entre tales siglos- se muestra a continuación, en la Tabla 2.

Tabla 2 Reconstrucción de posibles fechas calendáricas considerando el día 6 Ajaw. Elaboración propia. 

  • 08.16.09.00.00 (365 d. C.)

  • 08.19.01.00.00 (417 d. C.)

  • 08.19.14.00.00 (430 d. C.)

  • 09.00.07.00.00 (442 d. C.)

  • 09.01.00.00.00 (455 d. C.)

  • 09.02.06.00.00 (481 d. C.)

  • 09.02.19.00.00 (494 d. C.)

  • 09.03.12.00.00 (506 d. C.)

  • 09.05.11.00.00 (545 d. C.)

  • 09.06.17.00.00 (570 d. C.)

  • 09.07.10.00.00 (583 d. C.)

Ahora bien, a pesar de esta larga lista, al retomar la propuesta de interpretación del lado derecho del monumento, la fecha de dedicación de la estela se habría producido en una fecha calendárica desconocida #.#.#.03.01. Posteriormente, el número distancia indica que 3 Winik y 1 K’in, es decir, 61 días antes o después de algún evento registrado, fue un día 6 Ajaw, de este modo finaliza la inscripción de los laterales del monumento. Si tomamos el número distancia como indicador de lapso entre un evento y un tiempo futuro, a pesar de la ausencia de las tradicionales fórmulas introductoras (utz’akaj, uhtiiy e iuhti), y realizamos la suma de 3 Winik 1 K’in a la posible Cuenta Larga de #.#.#.03.01, no alcanzaríamos un día 6 Ajaw. Por tanto, con base en lo anterior, y teniendo en cuenta la importancia de los fines de periodo entre los registros de los antiguos mayas, se propone que el evento que se está señalando con el día 6 Ajaw corresponde a un tiempo previo que tuvo lugar 61 días antes de la fecha #.#.#.03.01, registrada en el lado derecho de la Estela 22.

Pero ¿qué fecha 6 Ajaw estaban registrando? En un primer momento se consideró la fecha 09.01.00.00.00, en una publicación que se encuentra en prensa (Mumary, en prensa), sin embargo, al utilizar los programas computacionales para este trabajo, los resultados arrojaron divergencias entre las cuentas lunares y los registros del monumento.8 En este sentido, al contar con la información lunar del Glifo A99 en Bp2, se procedió al uso de los programas Xoc Maya Calendar V.5.0, Maya Calendar V.3.1 y el recurso “Date Conversion” de Foundation for the Advancement of Mesoamerican Studies, Inc., con los que poder calcular y comprobar que los datos del Glifo C y el Glifo A, registrados en los cartuchos Bp1 y Bp2, coincidiesen con las posibles Cuentas Largas.

Al dar prioridad a la información del patrón lunar, se modificaron las correlaciones en los cálculos calendáricos de los monumentos, aplicando secuencialmente las siguientes: 584 283; 584 285; 584 286. Así, de las posibles fechas presentadas en la Tabla 2 en las que tuvo lugar el día 6 Ajaw, al sumar los 3 Winik y 1 K’in, sólo operó la correlación 584 286, lo que comprueba que solamente en tres fechas, 08.16.09.03.01, 09.01.00.03.01 y 09.02.06.03.01, los días de la lunación corresponden con 29 (A9), empero, en la primera y en la última los patronos varían: el Dios de la muerte y el Dios del maíz, respectivamente. Como se apuntó con anterioridad, además del dato del tamaño de la lunación de 29 días, en el cartucho jeroglífico Bp1 se identifica al Dios Jaguar del inframundo y un coeficiente numérico que podría variar entre 2 y 4. La correlación 584 286, aplicada en los programas computacionales, arroja para la fecha 09.01.00.03.01: la cuarta posición de la lunación (4C), el Dios Jaguar del inframundo como patrono y 29 días de la lunación en curso (A9).

Con base en lo anterior, se puede proponer, tentativamente, que la fecha registrada en el lado derecho de la Estela 22 puede ser reconstruida como 09.01.00.03.01, es decir, 29 de octubre del año 455 d.C. Por tanto, el evento que tuvo lugar 61 días antes, en un día 6 Ajaw, sucedió en la fecha 09.01.00.00.00 6 Ajaw 13 Yaxk’in, es decir, 29 de agosto del año 455 d.C.

Además, como ya se mencionó previamente, desde el punto de vista del estilo iconográfico, ambas estelas pueden catalogarse dentro del periodo Clásico Temprano; en este sentido, y a falta de que en futuras investigaciones se descubran las partes superiores de las estelas con el registro calendárico que permita fechar fehacientemente los monumentos, cabe señalar que entre finales del siglo IV y comienzos del V d.C., en el área del Petén central, tienen lugar eventos bélicos que enfrentaron a dos de las entidades políticas más importantes del momento, Tikal y Uaxactún (Safronov et al., 2022). Los gobernantes levantarán monumentos cuyo registro iconográfico les muestra como vencedores ante cautivos humillados que, en el caso de Uaxactún, presentan los mismos patrones iconográficos (como, por ejemplo, la Estela 18) que los de las estelas 22 y 23 de Oxpemul; asimismo, los gobernantes representados en estas estelas tempranas de Oxpemul visten la misma parafernalia que los ajawtaak10 del Petén guatemalteco, como puede observarse en diversas estelas de Tikal, El Zapote, Uolantun, etcétera, a partir de la segunda mitad del siglo V d. C. (Mumary, en prensa), lo que también permite inferir el rango temporal propuesto entre siglos IV y VI d. C., desde un punto de vista iconográfico.

La traducción libre de las secuencias jeroglíficas que todavía se conservan en los laterales de la Estela 22 se propone tentativamente de la siguiente manera: ‘[En la fecha] 09.01.00.03.01 […] [desde que había llegado] la cuarta lunación?11 del semestre lunar regido por Chuwaaj? La luna en curso tiene 29 días. 61 días [antes había pasado el día] 6 Ajaw’.

Tabla 3 Análisis epigráfico del lateral izquierdo de la Estela 22 de Oxpemul. Elaboración propia. 

Cartucho Transliteración Transcripción Traducción
Bp1 4?-K’AL-ja chan? k’a[h]laj? ‘4? fue atada?’
Bp2 A9 winik bolon ‘29’
Bp3 1-he-wa jun he’w ‘1 día’
Bp4 3-WINIK ux Winik ‘3 periodos de 20 días’
Bp5 6-AJAW wak Ajaw ‘6 Ajaw

Estela 23, análisis epigráfico de sus laterales

La Estela 23 es un monumento que fue encontrado tirado a la par de la Estela 22 y que, por el tipo de fractura que presenta, también parece responder a un acto premeditado durante épocas prehispánicas. La parte inferior, que es la que se conserva, mide 138cm en la parte más alta y 80cm de ancho; en ambos laterales se preservan un total de 7 cartuchos jeroglíficos, 2 en su lado derecho y 5 en el izquierdo. Los dos cartuchos jeroglíficos del lado derecho corresponden a las últimas posiciones de una Cuenta Larga, mientras que en el izquierdo se contiene parte de la serie suplementaria, se registra un evento ritual y el nombre del probable protagonista.

Estela 23, lado derecho

Como se apuntó previamente, los dos cartuchos jeroglíficos que se conservan en este lado corresponden a la parte final de una Cuenta Larga, las medidas del tallado de ambos son bastante similares, Ap1 tiene una altura de 25 cm y una anchura de 25 cm, mientras que Ap2 tiene un alto de 33 cm y un ancho de 27.2 cm, aproximadamente (Figura 7).

Figura 7 Lateral derecho de la Estela 23 de Oxpemul. Modelo fotogramétrico del autor. 

A pesar del desgaste que presentan los cartuchos jeroglíficos de esta sección del monumento, se han conservado cuatro signos que formaban parte de una Cuenta Larga; estos corresponden a la sección de los winales y los k’in precedidos de numerales. Los signos principales se representan mediante variantes de cabeza con rasgos iconográficos tempranos que recuerdan a los que se observan en otros monumentos como, por ejemplo, las estelas 3, 15 y 29 de Tikal o las estelas 16 y 20 de Caracol, entre otros. Debido al desgaste, el primer cartucho, que catalogaré como Ap1 (Figura 8), parece que registra un numeral 12 al presentar dos barras y dos puntos superiores; sin embargo, la ubicación de estos dos puntos, juntos y en el centro de la barra, es una distribución anormal en el corpus monumental conocido,12 por lo que se puede inferir que, probablemente, otros dos puntos ocupasen todo el ancho de la barra, registrando así un posible numeral 14 -lo que responde al patrón normal de representación numeral-, pero que se hayan perdido con el paso del tiempo. Considerando esta observación, por su posición en la Cuenta Larga, la cifra corresponde a un posible periodo de 14 winales.

Figura 8 Dibujo del lateral derecho de la Estela 23 de Oxpemul. Dibujo del autor. 

Por su parte, el cartucho jeroglífico Ap2 se compone de un numeral 16, conformado por tres barras y un punto; de acuerdo con su posición en la Cuenta Larga corresponde a 16 k’in. La variante de cabeza que se representa parece mostrar a un ser de rasgos sobrenaturales; en este sentido, primero Thompson (1950: 80) y, posteriormente, Valencia (2017: 403) apuntaron que desde el siglo III d.C., comienzan a utilizarse variantes de cabeza zoomorfas para representar los periodos de tiempo, plasmando generalmente la cabeza de un mono para los días K’in o la variante geométrica de cuatro pétalos que podría representar al sol. De acuerdo con lo anterior, el caso que se encuentra en la Estela 22 de Oxpemul, aunque es bastante particular, parece incorporar elementos como la nariz chata y el colmillo asociados a la representación del mono.

A diferencia de la Estela 22, no tenemos rueda calendárica ni un número distancia con el que pudiésemos intentar calcular la fecha en la que se produjo el levantamiento de la estela o los hechos registrados; pero, considerando la reconstrucción calendárica de la Estela 22 y los patrones iconográficos de las representaciones de ambos monumentos, de manera hipotética se podría señalar un contexto cronológico cercano.

Tabla 4 Análisis epigráfico del lateral derecho de la Estela 23 de Oxpemul. Elaboración propia. 

Cartucho Transliteración Transcripción Traducción Traducción libre
Ap1 14?-WINIK chanlajun Winik ‘14 periodos de 20 días’ ‘[En la fecha] #.#.#.14?.16.’
Ap2 16-K’IN waklajun K’in ‘16 días’

Estela 23, lado izquierdo

En el lado izquierdo de la Estela 23 (Figura 9) se han conservado un total de cinco cartuchos jeroglíficos que inician, como en el caso de la Estela 22, con el Glifo C de la serie suplementaria; los signos preservados fueron tallados con unas medidas similares en torno a los 15 cm de alto y 22 cm de ancho. Bp1, a pesar de que se encuentra semiperdido, tiene unas medidas de 13 cm de alto y 21.5 cm de ancho; Bp2, 16.5 cm de alto por 22 cm de ancho; Bp3, 15.8 cm por 22.5 cm; Bp4, 11.8 cm de alto por 24.5 cm de ancho; finalmente, Bp5, 15.3 cm de alto y 26.3 cm de ancho.

Figura 9 Lateral izquierdo de la Estela 23 de Oxpemul. Foto del autor. 

A pesar del desgaste del cartucho de la primera sección que se ha conservado del monumento, puede reconocerse en Bp1 el Glifo C (que nos indica la posición de la luna en un ciclo de 6 lunaciones), con una mano que apunta hacia la derecha, una sílaba /-ja/ con la forma de la luna encima de los dedos extendidos de la mano y una efigie de una entidad sobrenatural sobre la mano; por la presencia de los rasgos de una orejera y un elemento curvilíneo que parece salir de la parte final de la comisura del labio, podría ser Chuwaaj?, el Dios Jaguar del inframundo (Figura 10). Sin embargo, al realizar los cálculos calendáricos mediante los programas computacionales y, considerando el registro de una posible fecha 09?.01?.00?.14?.16?, el patrono es el Dios de la muerte, por lo que podría ser otra posibilidad. Ahora bien, en la parte izquierda parece distinguirse un numeral 2, compuesto por dos puntos pero que, debido al desgaste, podría contener una cifra mayor. Después, en Bp2, se representa el Glifo A, que señala los 29 días de los que consta la lunación en curso, con el signo de la luna (con el valor numérico 20) y el numeral 9, representado con una barra y cuatro puntos.

Figura 10 Cartuchos jeroglíficos Bp1 y Bp2 del lateral izquierdo de la Estela 23 de Oxpemul. Modelo fotogramétrico del autor. 

La siguiente sección del monumento (cartuchos Bp3-Bp5) es muy importante, pues registra el evento que tuvo lugar en la fecha señalada. En el trabajo de Hubert Robichaux del año 2010, estos tres cartuchos jeroglíficos con los que termina el lado izquierdo de la estela no pudieron ser interpretados cabalmente (Robichaux, 2010: 173-174), pero -siguiendo la sintaxis gramatical del monumento y comparando los signos de la Estela 23 con los de otros monumentos coetáneos y de otras áreas regionales- a continuación, se presenta una nueva interpretación de esta sección narrativa (Figura 11).

Figura 11 Dibujo del lateral izquierdo de la Estela 23 de Oxpemul. Dibujo del autor. 

Tras la serie lunar comienza la nueva sección en Bp3, con un signo que podría ser silábico, /tz’a/ (3M7 en el catálogo de Martha Macri y Matthew Looper, 2013), aunque también podría estar funcionando como una forma logográfica completa TZ’AP (Stuart, 2004), que es la raíz verbal de ‘insertar’, ‘plantar’ o ‘erigir’. El desgaste del monumento en la parte inferior del signo es el que faculta estas dos posibilidades, ya que esta sección podría corresponder a la sílaba /pa/.

Al tener en cuenta otros ejemplos tempranos conocidos como en las estelas 1 y 5 de El Zapote, la Estela 40 de Tikal, la Estela 2 de Bejucal o las estelas 114 y 43 de Calakmul, entre otras, se puede sugerir que en el ejemplo de Oxpemul se podría representar una típica secuencia silábica reforzada por la presencia de la sílaba /ja/ en su variante lunar, como tercer signo de todo el cartucho. Con base en lo anterior, en Bp3 se podrían disponer 3 signos silábicos tz’a-pa?-ja que forman el tiempo pasivo del verbo tz’ap, tz’a[h]paj, con el significado de ‘fue plantada/o’ o ‘fue erigida/o’; da el mismo resultado si se interpreta como el signo logográfico TZ’AP, completado con la sílaba /ja/, tz’a[h]paj.

El siguiente cartucho, Bp4, corresponde al sujeto del verbo, se refiere concretamente al objeto, la estela. En el año 1992, el investigador David Stuart descifró el término utilizado en las inscripciones jeroglíficas para referirse a las estelas y propuso su lectura como lakamtuun (Stuart, 1992). Asimismo, comprobó que en un gran número de inscripciones la referencia se encontraba precedida por un ergativo de tercera persona del singular /u/ y se terminaba con un sufijo /-li/, que indica la posesión inalienable de sustantivos (Stuart, 1996). Además, determinó una secuencia jeroglífica que se repetía en los monumentos y que definió como fórmula dedicatoria, compuesta por fecha + verbo + objeto + nombre del gobernante. Con base en lo anterior, considero que los cartuchos jeroglíficos Bp3, Bp4 y Bp5 (Figura 12) de la Estela 23 de Oxpemul responden a esta estructura sintáctica y, por ello, en Bp4 se hace referencia al objeto que fue erigido, la estela en sí misma. A pesar del desgaste del monumento y de lo insólitos que puedan aparentar ser los signos de Bp4, en mi opinión son, en realidad, variaciones caligráficas de caracteres tempranos que conocemos y que, al compararlos con otros ejemplos de este contexto temporal, nos develan su significado.

Figura 12 Cartuchos jeroglíficos Bp3-Bp5 del lateral izquierdo de la Estela 23 de Oxpemul. Modelo fotogramétrico del autor. 

Por tanto, Bp4 está compuesto por cuatro signos, dos sílabas y dos logogramas u-LAKAM?-TUN-li (Figura 13), tal y como se puede encontrar en las secuencias de la Estela 1 de Copán, la Estela 12 de Tikal o la Estela 35 de Waka’, entre otros ejemplos. En este cartucho, un signo problemático es el segundo -que propongo como una variante temprana de LAKAM, T767 en el catálogo de Thompson (1962) y ZS8 en el catálogo de Macri y Looper (2013)-; en mi opinión, representa un elemento de morfología foliar con motivos circulares en su contorno y líneas en su interior. Dentro del corpus jeroglífico, contamos con un ejemplo con características iconográficas similares en uno de los cartuchos de la Estela 43 de Calakmul, cuya lectura recientemente ha sido propuesta como u-LAKAM?-TUN, que, además, se encuentra precedida de la forma verbal TZ’AP-ja, tz’a[h]paj (Valencia y Esparza, 2018: 56; Vázquez et al., 2016: 1105), tal y como lo tenemos en el ejemplo de Oxpemul.13

Figura 13 Cartucho jeroglífico Bp4 del lateral izquierdo de la Estela 23 de Oxpemul. Dibujo del autor. 

Por último, de acuerdo con la sintaxis, la secuencia debería cerrarse con el nombre de quien consignó el levantamiento de la estela, un gobernante cuyo nombre se compone de tres signos jeroglíficos, dos logogramas y un indeterminado, pues todavía no hay un consenso generalizado en cuanto a su desciframiento. La motivación gráfica del primer signo que se dispone en la parte superior izquierda del cartucho es una mano, K’AB -T713a en el catálogo de Thompson (1962) y MR2en el catálogo de Macri y Looper (2013)-, sobre un signo de cielo CHAN -T561 en Thompson (1962) y XH3 en Macri y Looper (2013)-; el tercero, que ocupa toda la parte derecha del cartucho jeroglífico, podría funcionar como una forma abreviada del que se ha propuesto como logograma BAJ, ‘martillo’, relacionado con la raíz verbal baj, ‘martillar’ (Zender, 2010); el problema es que en los ejemplos conocidos suele estar unido a un signo de obsidiana, funcionando como una misma palabra y éste no parece ser el caso para el ejemplo de Oxpemul.14 Si de manera hipotética en el cartucho jeroglífico Bp5 (Figura 14) los tres signos se pudieran leer de manera independiente, la reconstrucción tentativa podría ser K’ab Chan Baj?, cuyos signos se traducen literalmente como ‘mano’, ‘cielo’ y ‘martillo’, lo que forma parte del antropónimo del gobernante que mandó erigir la Estela 23 de Oxpemul.

Figura 14 Cartucho jeroglífico Bp5 del lateral izquierdo de la Estela 23 de Oxpemul. Dibujo del autor. 

Con las nuevas identificaciones de los signos jeroglíficos de Bp3, Bp4 y Bp5, se propone la siguiente traducción libre del pasaje como: ‘[…] [desde que había llegado] la segunda? lunación del semestre lunar regido por Chuwaaj? La luna en curso tiene 29 días. Fue erigida la estela de K’ab Chan Baj?’.

Tabla 5 Análisis epigráfico del lateral izquierdo de la Estela 23 de Oxpemul. Elaboración propia. 

Cartucho Transliteración Transcripción Traducción
Bp1 2?-K’AL-ja cha’? k’a[h]laj? ‘Fue atado?’
Bp2 A9 winik bolon ‘29’
Bp3 tz’a-pa?-ja/ TZ’AP tz’a[h]paj ‘fue erigida’
Bp4 u-LAKAM?-TUN-li ulakamtu[u]nil ‘su estela’
Bp5 K’AB-CHAN-BAJ? K’ab Chan Baj? ‘Mano, cielo martillo?’

Consideraciones finales

Los nuevos análisis epigráficos e iconográficos de las Estelas 22 y 23 de Oxpemul develan nuevos datos sobre la configuración sociopolítica temprana de la entidad política. Gracias al estudio epigráfico de los laterales de ambos monumentos, se identificaron dos fechas, de modo que se pudo corroborar que una de ellas es la fecha calendárica más temprana conservada en Oxpemul hasta el momento. Tentativamente se ha propuesto como 09.01.00.00.00 6 Ajaw 13 Yaxk’in, 29 de agosto del año 455 d.C. en el calendario gregoriano y de acuerdo con la correlación calendárica propuesta por Martin y Skidmore (con base 584 286), debido a la importancia del registro de los fines de periodo y a los patrones iconográficos conservados; cabe señalar que existe la posibilidad de que las fechas mostradas en el monumento puedan variar. Sin embargo, se puede deducir que la conmemoración de ambas estelas se ubica durante el Clásico Temprano, entre la segunda mitad del siglo IV y el siglo VI d.C. A la espera queda el descubrimiento de las partes superiores de las estelas, lo que nos permitiría corroborar fehacientemente la temporalidad de los eventos registrados.

La identificación del cartucho jeroglífico Bp3 de la Estela 22 como la variante temprana del sustantivo he’w (y la presencia del numeral 1, jun), junto con la verificación de la lectura de Bp4 como un periodo de tiempo 3 Winik -y el descarte de las antiguas interpretaciones como 1-K’AL y 3-K’IN que habían sido sugeridas por Robichaux (2010: 167) - nos permitió reconstruir el registro de la Cuenta Larga incompleta del lado derecho como un posible 09.01.00.03.01 2 Imix 14 Yaxsihom (29 de octubre del año 455 d. C.); ésta es la tentativa fecha en la que se está conmemorando el alzamiento de la estela.

Además, otra fecha fue registrada en la parte izquierda de la Estela 22, aquella que puede ser reconstruida gracias a la importante fecha calendárica del Tzolk’in 6 Ajaw. Como se apuntó, al tener en cuenta que los días Ajaw señalan fines de periodo y al considerar la información temporal de 1 he’w 3 Winik, el evento previo tuvo lugar probablemente en 09.01.00.00.00 6 Ajaw 13 Yaxk’in (29 de agosto del año 455d.C.). No se puede determinar cuál fue el acontecimiento que se estaba señalando, pero al valorar la iconografía de estos monumentos, en los que se representan a cautivos desnudos, maniatados y de rodillas frente a la figura principal (Mumary, 2025), pudiera estar relacionado con eventos de tipo político como la toma de poder por nuevos gobernantes o hechos de carácter bélico, determinantes para la entidad política.

Por su parte, el registro jeroglífico de los laterales de la Estela 23 de Oxpemul no permite reconstruir fehacientemente la Cuenta Larga del monumento, al no conservarse, a diferencia de lo que ocurre en la Estela 22, ninguna sección de la rueda calendárica. Además, el desgaste de los cartuchos jeroglíficos del lado derecho, aquellos que conciernen a la fecha, dificultan todavía más el intento de establecer una data concreta; sin embargo, de manera hipotética, al considerar los patrones iconográficos que presentan tanto la Estela 22 como la 23, se puede inferir un lapso de elaboración entre la segunda mitad del siglo IV y el siglo VI d.C.

Sea como fuere, lo destacable del registro jeroglífico de la Estela 23 es el evento que se conmemora en el monumento, ya que en Bp3 se pudo determinar y, por tanto, proponer el registro del verbo (en su forma pasiva) tz’a[h]paj ‘insertar’, ‘plantar’ o ‘erigir’, seguido en Bp4 del objeto, la estela en sí misma, ulakamtuunil, detentada gracias a la presencia del ergativo de tercera persona del singular /u/ y el sufijo que denota posesión /il/, por un personaje cuyo nombre aparece en Bp5 y se compone por tres signos, cuya interpretación hipotética se ha propuesto como K’ab Chan Baj? Si consideramos que las élites gobernantes solían fungir como mecenas de estos monumentos pétreos y que eran representados tomando parte en eventos ceremoniales de tipo político y ritual (Martin, 2020: 54-55; García y Velásquez, 2018: 61; Houston, Stuart y Taube, 2006: 84), es muy probable que el personaje de la parte frontal de la Estela 23 sea la personificación de K’ab Chan Baj?, uno de los gobernantes de Oxpemul del periodo Clásico Temprano.

Ahora bien, cabe señalar que en el registro jeroglífico de los laterales de las estelas 22 y 23 no se ha conservado ningún tipo de referencia toponímica, ni se registró ningún título de autoridad ligado al personaje principal de la escena, sin embargo, la parafernalia que viste es la típica con la que se representan los grupos de poder que comenzaron a despuntar a partir del siglo IV d.C. en las Tierras Bajas mayas del sur. Es probable que algunos de estos grupos se organizasen ya desde los momentos finales del Preclásico Tardío, cuando tuvieron lugar procesos de cambios políticos y sociales que marcarán el ascenso de nuevos grupos de poder o linajes a partir del siglo III d.C. (Stuart, 2024: 18), que comenzaron a legitimarse por medio de la ideología, el arte y la arquitectura (Hansen, 2012: 141) en diferentes entidades políticas de las Tierras Bajas mayas.

En espera de los resultados que arrojen los análisis finales del texto jeroglífico que se encuentra en la parte trasera de la Estela 22, se puede inferir que, en torno a las décadas finales del siglo IV y durante el siglo V d.C., en Oxpemul se asentaba un grupo de poder que se imponía autoritariamente en el área regional y que conmemoraba eventos y hechos políticos mediante el levantamiento de estelas en las que representaba a sus líderes o gobernantes principales para legitimar su autoridad; uno de ellos fue K’ab Chan Baj?, tal y como quedó registrado en la Estela 23.

Agradecimientos

Me gustaría agradecer a los dictaminadores anónimos por sus atinadas observaciones. La discusión generada en torno al análisis epigráfico de estos monumentos permitió obtener los resultados finales. Por otro lado, agradezco al Centro de Investigaciones Históricas y Sociales de la Universidad Autónoma de Campeche y a Lynda Folan por su apoyo al Proyecto Oxpemul, así como a la Dra. Rosario Domínguez por su presencia constante y ser parte fundamental del mismo. Por último, a todos los miembros que forman parte del Proyecto Oxpemul en especial a Javier, Nery, Cristóbal, Gonzalo y Jacinto, por “estar al pie del cañón”. Esta investigación también cuenta con el apoyo del Programa UNAM-PAPIIT que financia el Proyecto IA400325, centrado en el estudio epigráfico e iconográfico de los monumentos de Oxpemul.

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1La Estela 22 presenta un texto jeroglífico en su parte trasera mientras que la Estela 23 sólo conserva secuencias jeroglíficas en sus laterales, ya que en su parte trasera se representó una escena protagonizada por un gobernante y un cautivo.

2Texto que no será objeto de análisis en este escrito, pues está en proceso de estudio.

3Cartuchos jeroglíficos que serán designados como Ap1-Ap3.

4Estos cartuchos se designarán como Bp1-Bp5.

5En calendario gregoriano y en concordancia con la correlación calendárica 584 286 de Martin y Skidmore (2012), misma que será empleada en todo el escrito, aunque se conocen otras propuestas (Thompson, 1950).

6Sin embargo, al utilizar programas computacionales para obtener el cálculo de las cuentas lunares, el resultado de la lunación se indica como 4, por tanto, éste será considerado a la hora de la interpretación.

7La interpretación del nombre de esta deidad todavía es tentativa y no todos los investigadores apoyan esta hipótesis (Bassie-Sweet, 2021: 111; Beliaev y León, 2013: 63).

8En este sentido, soy consciente de que los datos obtenidos de estos programas pueden ser aproximados, además de que también se debe tener en cuenta que no hubo una cuenta lunar única en el Área Maya. Asimismo, agradezco a los dictaminadores del escrito la discusión generada en torno a esta problemática, pues favoreció los resultados finales.

9El denominado Glifo A forma parte de la serie lunar y registra el número de días de la lunación en curso, que pueden ser únicamente 29 o 30 días. El signo de la luna se lee como 20, Winik, y se acompaña únicamente por los numerales 9 o 10. Fue Morley (1916) quien estableció la nomenclatura alfabética, aunque posteriormente fue corregida (Teeple, 1931). Por tanto, aquí el Glifo A9 se refiere a los 29 días de la luna y se codifica como A + numeral, de acuerdo con los lineamientos establecidos por otros investigadores, por ejemplo, Ruppert y Denison (1943) o Bricker y Bricker (2020).

10De acuerdo con los postulados de Lacadena et al. (2010: 45) y Law y Stuart (2017: 145), el empleo del plural enclítico-taak en la palabra ajaw se utiliza para determinar un colectivo, en este caso, ‘señores o gobernantes’.

11En cuanto a la lectura de los signos jeroglíficos que componen el Glifo C, la interpretación se presenta de manera tentativa, pero en concordancia con diferentes autores, quienes proponen la lectura ‘desde que había llegado la x lunación’ (Beliaev y León, 2017: 65; Bernal, 2022: 62).

12Agradezco al Dr. Octavio Q. Esparza Olguín por compartirme, mediante una comunicación personal,esta valiosa apreciación.

13En este sentido, para el texto de la Estela 43 de Calakmul existe la propuesta de lectura como u-?-ta-bi por Velásquez y García (2018), pero la propuesta del cartucho de Oxpemul que se presenta en este escrito se apoya en la interpretación de otros autores (Vázquez et al., 2016) del mismo cartucho jeroglífico de la Estela 43 de Calakmul (y también de la Estela 114 de Calakmul), en la que se considera la lectura del signo en cuestión como LAKAM? Además, al ser precedido por el verbo TZ’AP en su forma pasiva, la presencia del ergativo /u/, el sufijo /li/ y el elemento foliar, creo que favorece la interpretación, aunque esté abierto al debate.

14El Dr. David Stuart, en una comunicación personal (11/2024), sugirió la lectura de este signo como logograma TOK’; por otro lado, en otra comunicación personal (11/2024) el Dr. Alexander Voss apuntó que en la vasija K2572 aparece un signo similar que opera como sustitución silábica /ba-ji/ por BAJ y, además, se precede de un ergativo de tercera persona de singular /u/ para el juego u-BAJ. Debido a la controversia, se ha decidido mantener la interpretación tentativa como BAJ?

Recibido: 05 de Marzo de 2025; Aprobado: 15 de Agosto de 2025

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