Introducción
Las siguientes reflexiones surgieron en el marco del proyecto Miradas descentralizadas desde periódicos regionales: Aportes para la comprensión de la participación de los Institutos Superiores de Formación Docente de Rosario y Salta en la huelga docente de 1988 (Ramos, 2022), seleccionado junto con otros 29 proyectos en la convocatoria nacional a becas para estancias de investigación 2023 de la Biblioteca del Congreso de la Nación (BCN) en Argentina. Desarrollado principalmente en la Hemeroteca Diarios y subvencionado por la propia institución desde el área de vinculación científica.
Metodológicamente, da continuidad a las investigaciones de posgrado (maestría y doctorado) de su autora, las cuales han contribuido a la reconstrucción de la historia reciente de los Institutos Superiores de Formación Docente (ISFD)1 desde el análisis de las formas de organización y pedagogías críticas entre 1978 y 1988. En el marco de esas investigaciones se ha realizado un doble movimiento: 1) problematización sobre el sesgo del archivo-arconte y 2) exploración de modalidades de comunicabilidad del conocimiento que trascienden el paper académico. Ambas modalidades orientan, desde una perspectiva epistemológica, el trabajo en esta estancia. De igual manera, las contribuciones de dichos estudios señalaron que durante el último año del periodo abordado (1988) las luchas por la democratización de los ISFD se integraron a las luchas del conjunto del sistema educativo (De Luca, 2011; Ramos, 2023; Southwell, 2021).
De esta forma, la experiencia en el repositorio hemerográfico de la BCN vehiculiza empíricamente -a través del hallazgo de artículos periodísticos que aluden a la huelga docente de 1988- la necesidad de atender ese desplazamiento del relato historiográfico hacia las resistencias del magisterio, en un momento clave precedente al ascenso del neoliberalismo. Para ello, se convocó a un equipo de trabajo interdisciplinario -conformado por Mariana Trembisky (ciencias de la educación), Gastón Muñoz (historia), Andrea Auzmendi (artes visuales) y Carlos Mamud (fotografía)- que dialogaba y contrapunteaba entre las disciplinas de dominio de los integrantes. Asimismo, se buscó enriquecer los criterios de catalogación y la vigilancia epistemológica que este quehacer requiere no solo en términos de otorgarle entidad a la evidencia empírica -íntegramente basada en artículos periodísticos-, sino de debatir desde diferentes ópticas disciplinares el corpus seleccionado y las posibles maneras de nominarlo.
El equipo de trabajo transitó sobre polémicas de la comunicabilidad de los resultados de investigación. Como consecuencia, el objetivo fue sobrepasar la idea del artículo académico explorando otras modalidades de relación entre conocimiento científico y sociedad, superando el dispositivo en tanto red de saber/poder (Foucault, 1984: 130) predominante en el campo de la ciencia. En efecto, se desarticuló esa red, sin embargo, se decidió que ciertos materiales del archivo por su potencialidad o cualidades estéticas conformarán una “subcolección” que estuviese destinada a una muestra de carácter itinerante sobre la temática, con impacto en la comunidad, el sistema educativo y de alcance a las infancias y las juventudes.
Consideraciones teóricas
En este apartado no solamente se trata de presentar el corpus teórico asumido, sino también el proceso reflexivo que implicó la construcción de una matriz teórico-interpretativa inicial habilitadora de un análisis intensivo de los entrecruzamientos históricos y político-pedagógicos. A su vez, se reconoce “lo indeterminado”2 (Restrepo, 2018: 74), es decir, aspectos analíticos novedosos durante el trabajo de campo ignorados previamente. Esta matriz teórico-interpretativa, evidencia un lugar de enunciación y se aleja del “punto cero” (Castro, 2004) para abrirse a la comprensión de los acontecimientos examinados, desnaturalizando los procesos epistemológicos que acompañan la producción histórica en lugar de su clausura teórica.
En este sentido, las consideraciones principales justifican teóricamente el tratamiento historiográfico de la huelga docente de 1988 como acontecimiento que produjo un discontinuum en una historia incesante de opresión. Este evento es visto como una intervención necesaria “para hacer saltar una determinada época del curso homogéneo de la historia” (Benjamin, 2008: 53). Esta faceta -denominada también como “salto de tigre” (Vernik, 2010: 8)- es el proceso por el cual se interrumpe el continuum de cierta historia universal solidaria o funcional a los parámetros de la modernidad. Historiográficamente, es un aporte a la reconstrucción de las genealogías de resistencia concebidas como procesos de lucha y oposición en favor de liberarse de las condiciones de subalternización u opresión en las que se encontraba el magisterio tras la crisis económica que dejó como herencia el Plan Condor. Con este propósito, se despliega un trabajo archivero (Muller, 2015: 103-107) basado en la búsqueda de artículos periodísticos. Ahora bien, lejos de adscribir a lógicas extractivistas que privilegian la “fuente-fetiche” (Gorbach, 2016: 190) fragmentada y atomizada, se inició un trabajo orientado a producir no una evidencia que escucha-atrapa-borra al otro/a (Haraway, 2004), sino que propone al interrogante como herramienta epistémica y política (Rufer, 2016).
Por un lado, se considera que el tipo de publicaciones con el que se trabaja puede surgir como “voluntad de representación” (Núñez, 2006: 24) de un sector específico; por ello se promoverá la incorporación de este conjunto a la base documental construida precedentemente y, por lo tanto, su triangulación constante. Por otro lado, respondiendo a la inquietud sobre la manera en que la producción historiográfica podría incorporar una capacidad de “archivabilidad” (Castillejo, 2016: 119) no institucionalizada, se considera que el corpus empírico necesitará triangularse en una segunda etapa de investigación con el trabajo testimonial, el cual es concebido como una intervención para que un relato pase de lo privado a lo público, colaborando así con la producción de pedagogías de la memoria (Jelin, 2017: 117).
Descripción de la problemática
La democracia en el Cono Sur comenzó a restaurarse durante los años ochenta con elecciones en Perú (1980), Bolivia (1982), Argentina (1983), Brasil (1985), Uruguay (1985) y, tardíamente, en Chile (1989) y Paraguay (1989). En Argentina, la salida democrática propició principalmente cambios políticos, dado que las reformas económicas estructurales se condensaron a partir de 1989 (Beltrán, 2006). Se inauguró un nuevo esquema de correlación de fuerzas entre el poder político en reconstrucción, el poder militar en descomposición3 (Pucciarelli, 2006) y el poder económico en pleno proceso de concentración, expansión y transformación (Ortiz y Schorr, 2006).
En este contexto, las metas educativas inicialmente apuntaron a desmontar los mecanismos autoritarios restaurando formas democráticas en las instituciones. Braslavsky lo ha caracterizado como un nuevo “estilo educativo democrático” (Southwell, 2021: 446). El gobierno radical intentó discursivamente terminar con el control policial a estudiantes y docentes, así como con la currícula de la dictadura (Davini, 1998) como producto del aguerrido proceso de lucha que marcó la agenda posdictatorial. Se recuperaron los centros de estudiantes (CdeEs) en las escuelas secundarias (Larrondo, 2015: 65-68) y en los Institutos Superiores de Formación Docente (ISFD) donde además se legalizó la libre actividad política (Ramos, 2023: 52-55) y se restablecieron los principios “reformistas” (Cristal, 2014) en las universidades nacionales.
No obstante, el Proyecto Educativo Democrático (Wanschelbaum, 2012) heredó, y no logró revertir del periodo anterior la reducción de la relación educación-sociedad al binomio educación-mercado (Braslavsky, Carciofi y Tedesco, 1983: 164). Se suma a todo ello, en la segunda parte de la gestión alfonsinista, cierta preponderancia de una mirada más centrada en la funcionalidad económica (Pesce, 2006: 67-70). Desde una concepción que retomó la vieja teoría del capital humano de los años sesenta, la educación fue concebida como un instrumento puesto al servicio de la recuperación económica (De Luca, 2011: 139-142), es decir, como una inversión, una empresa productiva encaminada al desarrollo y el mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo (Imén, 2021: 519-521). Según Cinthia Wanschelbaum (2014: 75-77), a lo largo de este periodo, la mirada economicista desplazó la concepción de la educación como derecho humano fundamental para pensarla en términos de servicio o inversión.
En este marco tuvo lugar la huelga nacional docente de 1988 que, luego de extenderse por cuarenta y dos días, se coronó con la llamada “Marcha Blanca”. Se trató de una movilización impulsada desde todas las provincias, llevada a cabo el 23 de mayo en el Obelisco de Capital Federal. En ella se visibilizó la capacidad de organización y lucha docente a pocos años de recuperarse la democracia (Pineau, 2021: 145). De acuerdo con los estudios, las consignas centrales fueron: la apertura paritaria nacional docente y la sanción e implementación de una Ley de Financiamiento Educativo.
La trascendencia de este proceso reivindicativo en la definición de elementos constitutivos del sindicalismo docente en Argentina no se corresponde con el escaso tratamiento que ha tenido en la literatura científica. En efecto, como resultado de las huelgas desencadenadas al finalizar el Congreso Pedagógico Nacional (Southwell, 2021: 465-469), se inició una trayectoria que llevó a los docentes y estudiantes de los ISFD hacia una conciencia obrera (De Luca y Di Paolo, 2011: 6-7) maximizando las formas de organización, entre ellas, la Federación de Estudiantes Terciarios de Capital y Provincia de Buenos Aires (F.E.TER) (Ramos, 2023: 60-61). Incluso, algunos trabajos señalan la relevancia de estos procesos para conflictos gremiales posteriores (Migliavacca, 2006: 17-18).
Frente al vacío historiográfico señalado, nos interesa reconstruir los procesos de emergencia de la huelga docente de 1988 así como aproximarnos a las modalidades de participación que en ella despliegan los estudiantes del profesorado. A continuación, presentamos avances preliminares de la indagación empírica de acuerdo con dos tópicos que sobresalen al analizar la prensa gráfica correspondiente al mes de febrero de 1988.
Presentación de la evidencia
Los avances presentados están sustentados en un compilado de 63 recortes periodísticos correspondientes a febrero, los cuales, evidenciaron las características que adquirió el conflicto antes de su inicio en marzo: 1) los acontecimientos que motivan o anticipan la huelga de 1988, y 2) las estrategias o modalidades de organización que frente a esta coyuntura inicial desplegó el magisterio organizado.
Tabla 1 Acontecimientos que motivaron o anticiparon la huelga de 1988
| El diario salteño informa el cronograma de inicios de clase, incluidos los terciarios. Asimismo, informa que en febrero se llevarán a cabo las tareas de planificación. Estas tareas serán realizadas por el exsecretario general de la seccional Salta de la Unión Docentes Argentinos (UDA) | El Tribuno de Salta, 1-febrero-1988 |
| El gobierno dejará constituido esa semana el Consejo Nacional del salario mínimo con el fin de acelerar la discusión sobre los ingresos que regirán en los próximos meses según reveló el subsecretario de trabajo, Torcuato Sozio | La Capital de Rosario, 2-febrero-1988 |
| El gobierno abona las diferencias de sueldo adeudadas a los docentes desde diciembre de 1987 | El Tribuno de Salta, 5-febrero-1988 |
| Se informa que deliberarán los delegados del Congreso Pedagógico Nacional en Rosario. Llamativamente la formación docente no aparece entre los 7 temas a debatir establecidos por la Ley 23.114 | La Capital de Rosario, 5-febrero-1988 |
| De acuerdo a lo asegurado por el subsecretario de recursos humanos de la provincia a dirigentes de la Asociación de Magisterio de Santa Fe (AMSAFE), en la fecha se iniciará el pago correspondiente al mes de enero a los docentes provinciales | La Capital de Rosario, 8-febrero-1988 |
| El gobierno propondría en la primera reunión del Consejo de Salario Mínimo, Vital y Móvil que el ingreso básico se fije en 420 australes lo que significaría un aumento del 20 por ciento con respecto a los valores actuales según reveló la agencia de Diarios y Revistas a dyn altas fuentes confiables | La Capital de Rosario, 9-febrero-1988 |
| Docentes provinciales declaran que deben soportar el atraso y la discriminación en el pago de sus sueldos | La Capital de Rosario, 10-febrero-1988 |
| Se anuncia el pago adeudado a los docentes de terciarios | La Capital de Rosario, 10-febrero-1988 |
| Las obras sociales del gremio docente tienen problemas debido a la deuda que el Estado tiene con estas | La Capital de Rosario, 17-febrero-1988 |
| El gobierno nacional y los gobiernos provinciales se unificaron como sector patronal para establecer la primera paritaria docente nacional | El Tribuno de Salta, 24-febrero-1988 |
| Los libros y útiles escolares aumentaron 120 % respecto al año anterior | El Tribuno de Salta, 25-febrero-1988 |
Fuente: elaboración propia con base en recortes periodísticos de La Capital de Rosario (1988a, 1988b, 1988c, 1988d, 1988e, 1988i) y El Tribuno de Salta (1988a, 1988b, 1988d, 1988e).
Tabla 2 Estrategias o modalidades de organización del sindicalismo docente
| Docentes nacionales organizados en UDA se reúnen para analizar cómo enfrentar la pérdida del poder adquisitivo del salario docente desde enero de 1984 a diciembre de 1987 | El Tribuno de Salta, 5-febrero-1988 |
| UDA-Salta convoca a los docentes agremiados para informar las conclusiones de la reunión de UDA-CTERA en Buenos Aires y analizar la evolución salarial. Plantean la formación de la “Comisión de la mujer” | El Tribuno de Salta, 5-febrero-1988 |
| La Junta Ejecutiva de la Confederación de Trabajadores de la República Argentina (CTERA) convocó para los próximos 7 y 8 de marzo un Congreso Extraordinario para reformar el estatuto de la entidad y debatir la situación interna | La Capital de Rosario, 9-febrero-1988 |
| Mañana y pasado sesionara en nuestra ciudad el 4to Plenario Nacional del Movimiento “Lista Celeste” de CTERA, encuentro que nuclea a más de 150 delegados de todo país de la dirigencia gremial docente | La Capital de Rosario, 11-febrero-1988 |
| Mari Sánchez informó que los secretarios generales de la entidad resolvieron continuar el plan de lucha si no hay una respuesta antes de la Asamblea General del Congreso pedagógico | La Capital de Rosario, 16-febrero-1988 |
| Los distintos gremios de todo el país manifestaron su desacuerdo con los salarios percibidos en los últimos meses y amenazaron con no comenzar el próximo ciclo lectivo, tema que entre otros será tratado hoy en una reunión de secretario generales de la CTERA | La Capital de Rosario, 15-febrero-1988 |
| La entidad sostiene la decisión de realizar un plenario en Embalse Rio Tercero durante la Asamblea Nacional del Congreso Pedagógico “a menos que el gobierno nos pida expresamente lo contrario” | La Capital de Rosario, 23-febrero-1988 |
| Los docentes provinciales continúan hoy con el cese de actividades con asistencias a los lugares de trabajo en demanda del pago de retroactivos salariales a supervisores reemplazantes (desde el mes de diciembre) y al personal directivos (desde el mes de octubre, noviembre y diciembre del año pasado) | La Capital de Rosario, 23-febrero-1988 |
| La CGT disputa con el gobierno el salario mínimo, vital y móvil. La CGT no acepta un valor inferior a A500 | El Tribuno de Salta, 23-febrero-1988 |
| Los gremios docentes deben dialogar entre sí para coordinar el envío de delegados al Congreso Pedagógico Nacional | El Tribuno de Salta 28-febrero-1988 |
Fuente: elaboración propia en base a recortes periodísticos de La Capital de Rosario (1988d, 1988f, 1988h, 1988g, 1988j) y El Tribuno de Salta (1988b, 1988c, 1988f).
Reflexiones finales
La experiencia en el repositorio hemerográfico de la Biblioteca del Congreso de la Nación (BCN), Argentina, ha sido la promotora de tres tipos de deliberaciones interdisciplinarias y colectivas en torno a: 1) las modalidades de problematización del archivo, 2) interpretaciones provisorias sobre la huelga docente y 3) los desafíos asumidos sobre la comunicabilidad del conocimiento.
En primer lugar, se procuró desnaturalizar el proceso de la construcción de una matriz de catalogación a partir de diálogos interdisciplinarios que definieron criterios o normas (nominaciones, marcas y descripciones), que la afectaron permanentemente, ya que, en el marco de la experiencia de investigación referida, siempre fue considerada como inacabada y provisoria. En esta dirección, también se desplegaron estrategias para despojar a los recortes periodísticos hallados de cualquier pretensión de totalidad. Se optó por hacer dialogar estas piezas con otras “evidencias” inscriptas precedentemente en una base empírica múltiple conformada por fuentes heterogéneas (colecciones de normativas, publicaciones sindicales y prensa gráfica nacional). Además, se señaló la necesidad de tensionar las afirmaciones que de su análisis surgieron con el trabajo testimonial en una segunda etapa orientada a la construcción de una red de entrevistados y el desarrollo de entrevistas. Con ello, se asumió que, si “toda organización supone violencia” (De Certeau, 1999) al menos es posible advertir qué se borra y qué se reprime.
En segundo lugar, la investigación empírica permitió adelantar algunas iniciales conjeturas relacionadas con los causales del conflicto analizado y con las modalidades construidas por el magisterio frente a lo que se concibió, por parte del gobierno, como condicionantes o limitaciones. Existe un amplio consenso en señalar que el recrudecimiento de la crisis económica repercute cada vez con mayor fuerza en el poder adquisitivo del conjunto de trabajadores. Particularmente, en el sector docente, donde mayoritariamente el Estado constituye el sector patronal, las condiciones laborales se ven agravadas por el retraso en el pago de los sueldos desde el mes de octubre de 1987 en todas las jurisdicciones y gestiones (Estado nacional o provincial y colegios de administración privada), la falta de pago a las obras sociales y el abrupto encarecimiento de materiales escolares básicos. Mientras, el gobierno tendió al disciplinamiento de los reclamos por medio de dos maniobras a nivel general, optó por producir dispositivos de negociación como el Consejo de Salario y a nivel sectorial intentó vehiculizar la participación en el Congreso Pedagógico Nacional sin ningún éxito representativo. Por ejemplo, la formación docente impartida primordialmente en los ISFD directamente no estuvo incluida en el temario del debate congresal.
Con todo, ambas instancias también fomentaron intercambios y articulaciones entre representantes estudiantiles secundarios, del profesorado y universitarios; y gremios docentes de diferentes jurisdicciones, que comenzaron a coordinar y establecer un plan de lucha reclamando al gobierno que normalice su situación a través diversas medidas de organización (asambleas, plenarios, cese de tareas y no inicio de clases). Mientras tanto, la CGT disputa con el empresariado y el gobierno el valor del salario mínimo, vital y móvil, el reclamo salarial docente ocupa un lugar destacado para la central obrera, ya que expone el descontento de un amplio sector de los trabajadores y evidencia las intenciones del gobierno respecto a la política salarial.
En tercer lugar, se buscó problematizar los procesos que involucran la divulgación de los denominados “resultados” de investigación y aportar una utilidad del conocimiento a los debates que se producen en el marco de las investigaciones. Para ello, se plantea concebir un “dispositivo-muestra” a modo de dislocación o ruptura del relato histórico lineal. En efecto, como la narrativa artística exige de otros lenguajes y “explora” otros impactos subjetivos, el trabajo de digitalización de recortes periodísticos para esta “subcolección” ha requerido de diálogos interdisciplinarios entre la historia reciente y la pedagogía crítica y, a su vez, ambas con las modalidades de traducción o comunicación específicas de las artes visuales y la fotografía. Dado que en esta etapa del proyecto el propósito no está centrado tanto en concebir estos materiales como fuentes primarias, sino más bien como formas o alternativas de visibilizar con impacto en nuestra comprensión histórica.
Con este movimiento, se apela a un(a) espectador(a) emancipado(a) para el(la) cual se genera una muestra que sea plausible de ser exhibida en diversos espacios, de manera más bien móvil y flexible, sin estar atada a la rigidez del diseño que toma un único espacio determinado. El objetivo es hacer “accesible” la exhibición a comunidades extraacadémicas y en tal sentido itinerar(la) por espacios culturales, escolares y artísticos. Una de las piezas de esta colección en construcción da apertura a este trabajo.










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