¿Existen modelos “exitosos” para liquidar a las democracias? ¿Cuáles son los mecanismos para pasar de un gobierno con controles democráticos a uno en el que el ejercicio del poder ejecutivo rebase todo límite legal, judicial, parlamentario y constitucional? ¿Cómo es posible que un Estado democrático de derecho social y progresista construido durante décadas pueda ser desmontado en unos cuantos meses por un régimen populista autoritario?
La obra de Benjamin Carter Hett bajo el título La muerte de la democracia (The Death of Democracy, 2018; primera edición en español, 2021), confecciona una reinterpretación del ascenso y descenso del régimen inaugurado en 1919 por la progresista Constitución Social de Weimar en Alemania, y la manera cómo ese exitoso experimento político padeció una serie de asedios por parte de una alianza entre élites conservadoras y una camarilla de populistas pragmáticos cobijados bajo la bandera del Partido Nacional Socialista (Nazi), quienes al cabo de casi década y media agravaron su crisis interna y lograron su sustitución por un régimen de cuño autoritario, liberticida, antidemocrático y, a la postre, genocida.
El autor es historiador, jurista y profesor en el Hunter College de la City University de Nueva York, decanta más de dos décadas de trabajo con archivos institucionales alemanes de principios del siglo XX, en los que ahora logra documentar y volver a narrar el papel de cada actor político alemán y la complicidad de muchos de ellos en el proceso democraticida que condujo a la caída de la República de Weimar, simbolizada con el incendio del Reichstag de febrero de 1933 y en la cacería de brujas que se desató.
Escrito a modo de crónica con un coro de voces de actores políticos que aparecen en cada escena, la narración da cuenta en su arranque de un “inofensivo” desprecio de la política por parte de actores que, en teoría, estaban comprometidos con sus reglas, pasando al registro progresivo de conductas anti-políticas blandas, hasta la institucionalización de una dictadura, lo que Silvina Romano y Díaz (2018) consideran como un extremo de la anti-política, o una forma anti-política dura.
Históricamente sabemos que ese descenso en pendiente se aceleró a partir de la muerte de Friedrich Ebert en 1925, presidente alemán de filiación socialdemócrata, y con la elección del general Paul von Hindenburg, quien facilitó reposicionarse al nacionalismo extremo.
Como etapa intermedia de la deconstrucción democrática, el autor subraya la articulación de un discurso populista que sedujo a las masas para respaldar la persecución “legal” de las oposiciones políticas y los liderazgos sociales y civiles; la reducción de las libertades públicas aparejada a la definición del enemigo interno; la “exitosa” comunicación política de un discurso de odio racial e identitario, incluyendo la estigmatización y deshumanización de grupos como los judíos, los gitanos y la comunidad de homosexuales; hasta el establecimiento de una alianza entre el Partido Nazi y las élites económico-militares que permitieron abolir al Poder Legislativo, y dar paso al despotismo ejecutivo en 1934.
El libro plasma la veta popular del liderazgo de Adolfo Hitler, a quienes sus críticos describían como “lo contrario de un político”, lo que hoy constituiría un outsider: “Tenía una rara habilidad para cautivar a una multitud con su voz […] era un experimentado actor que podía modificar su comportamiento para adaptarse al momento y al público.” Con esas habilidades, el Fürher logró reinterpretar en clave nacionalista la derrota alemana de la Primera Guerra Mundial y sumar el rechazo popular a las obligaciones “impuestas” a Alemania por los aliados mediante los Tratados de Versalles. Su oferta política se complementó con la promesa de una expansión económica frente a la Gran Depresión y un poder militar renovado.
El análisis de Hett sobre el actuar de los partidos políticos alemanes demuestra la degradación del consenso político para generar coaliciones en la segunda etapa del régimen de 1919, caracterizado por una “inestabilidad política de alto nivel en la República de Weimar, con 13 cancilleres y 21 diferentes administraciones en poco más de 14 años”. Ello explica por qué el Partido Nazi vino a representar una solución de gobernabilidad para un sector de la élite.
El novedoso análisis histórico da cuenta de distintas oleadas políticas o “insurgencias” que socavaron la democracia liberal social de Weimar: “la más obvia de las insurgencias fue el movimiento nacionalista extremo”. El autor colige que por conveniencia e intereses propios, los grupos de poder que fomentaron el ascenso del Partido Nazi y su final arribo al poder, trataron de sacar provecho del protagonismo de un hombre fuerte, por lo que permitieron el despliegue de su estrategia populista y de propaganda, para fortalecer ese liderazgo. Las élites interesadas se volvieron nacionalistas y pro-populistas a conveniencia, hasta que Hitler logró consolidar su autonomía de esos poderes fácticos que querían instrumentalizarlo.
Para quienes estudiamos los procesos de democratización y redemocratización desde regímenes autoritarios, que operan mediante políticas y mecanismos de impunidad (Vega Báez, 2013), es vital comprender las distintas pautas de deconstrucción institucional y sistematizar los modelos de crisis política e intentar verificar si las crisis han sido aprovechadas, incentivadas o incluso generadas por los actores con discurso y/o prácticas violentas. En ese sentido, la obra de Hett brinda una crónica detallada de los rasgos populistas-autoritarios y antipolíticos del régimen nazi, en coincidencia con el decisionismo del Carl Schmitt de 1931, para quien la dictadura era en cierto modo un estado de excepción necesario que puede llevar a la flexibilización de los principios democráticos y liberales.
Por último, volviendo a nuestros tiempos de “recesión democrática” en el siglo XXI, nos preguntamos: ¿qué le dice el vertiginoso ascenso del nazismo en democracia a nuestras generaciones de centennials y millenials, a casi un siglo de ocurrido? ¿Cómo reactivar la memoria y sentido histórico entre los nativos digitales con el propósito de definir alertas tempranas con relación a la herencia liberticida y democraticida del populismo nazi?
Las características del populismo autoritario vinculado a una anti-política dura nazi no es una cuestión del pasado; es una escuela ideológica vigente, emparentada con muchos extremismos contemporáneos.
A partir de noviembre de 2016, con la polarizada elección presidencial norteamericana que fue precedida de una campaña republicana saturada de un populismo chauvinista, ha corrido bastante tinta en pro y en contra de los discursos nacionalistas, proteccionistas y favorecedores de la división del electorado, bajo la fórmula política encabezada por Donald J. Trump. Pero el ejercicio de su mandato presidencial populista de derecha se quedó corto frente al intento de golpe civil contra el Congreso en 2021: una acción anti-política dura.
Es problable que la explicación de lo sucedido no la tengamos que buscar en los ejemplos lejanos de Turquía, Hungría o Rusia. Los inéditos exabruptos que se han vivido durante los últimos meses y años en Washington, D. C., de alguna manera pueden ser comparables con pasajes de la crisis de la democracia en la Alemanía de hace un siglo.
En ese sentido, es de utilidad y urgente lectura la obra de Hett al brindar una crónica detallada de la forma como se fueron conformando los rasgos populistas-autoritarios y antipolíticos del régimen nazi. El autor no duda en afirmar que “[n]uestro tiempo se parece más a la década de 1930 que a la de 1990”, cuando hace 30 años, con el fin de la Guerra Fría, parecía que se imponía como paradigma único la economía de mercado globalizada articulada a las democracias liberales formales. En el contexto de la crisis del capitalismo tardío y el desbocamiento de múltiples poderes fácticos trasnacionales y nacionales que pretenden la captura de la estatalidad, habrá que elegir entre la reconstrucción de las democracias perfectibles o padecer la imposición de soluciones democraticidas.










nueva página del texto (beta)


