Introducción
En la siempre evolutiva ingeniería estructural, la búsqueda de alternativas que mejoren la seguridad y la resistencia ante eventos sísmicos continúa siendo un objetivo primordial. La Ciudad de México, como una metrópoli densamente poblada y con una historia sísmica notable, enfrenta desafíos significativos en términos de la vulnerabilidad estructural ante eventos sísmicos. En este sentido, es fundamental comprender el efecto de los terremotos en las estructuras para continuar mejorando su comportamiento sísmico y disminuir la fragilidad sísmica. Para abordar este desafío, se han empleado diversos sistemas de disipación de energía que se incorporan al sistema tradicional de marcos resistentes a momento para mejorar, o restaurar la capacidad de los edificios para resistir eventos sísmicos, como lo son los contravientos restringidos al pandeo (Ruiz Gómez et al., 2020), aisladores de base (Bhandari et al., 2019), amortiguadores de masa sintonizada (Wong y Harris, 2012), entre otros; sin embargo, hacen falta más estudios enfocados a los elementos de protección sísmica que brindan estabilidad lateral, como los outrigers (Sthapit et al., 2023) y muros de concreto reforzado (Wiyono et al., 2020).
El sistema dual de concreto reforzado (CR) es una estrategia de diseño que ha surgido como respuesta integral a este desafío de disminuir la fragilidad sísmica de los edificios de mediana y gran altura, (Elhegazy et al., 2020). Este enfoque de criterio estructural combina dos sistemas: marcos resistentes a momentos y muros de CR. Estos últimos son diseñados específicamente para resistir la fuerza cortante generada por un terremoto, y se utilizan ampliamente en edificios de mediana y gran altura para aumentar la rigidez y la resistencia contra cargas laterales (Phadnis, 2021). Por lo tanto, los muros colaboran con los marcos para superar las deficiencias presentes en los sistemas convencionales, mejorando la capacidad global de los edificios para resistir terremotos de manera más efectiva; además, logrando disminuir de manera importante los desplazamientos laterales.
En el ámbito de la investigación reciente, se ha observado un marcado aumento en los esfuerzos por comprender y mejorar los sistemas duales de CR, donde ya se han encontrado mejoras significativas en la vulnerabilidad frente a sistemas tradicionales a base de marcos rígidos (Pitilakis y Petridis, 2022). Existen estudios como el de Mibang y Choundhury (2021) que han explorado la interacción entre los diferentes elementos estructurales que componen a este tipo de estrucutración y la de Ahkam Dwi et al. (2022) que analizaron la eficacia de enfoques de diseño particulares para mejorar la respuesta estructural de sistemas de CR; sin embargo, es importante mencionar que se ha observado que para evaluar con mayor precisión la fragilidad sísmica de los edificios con muros de corte se necesita realizar análisis sofisticados y modelos analíticos más complejos (Mibang y Choudhury, 2021). Nótese que la mayoría de los casos de estudio en la actualidad utilizan modelos simplificados en 2 dimensiones como el desarrollado por Eisa y Eisa (2020) o bien, se utilizan modelos complejos en tres dimensiones, pero con ausencia de modelos constitutivos específicos para el CR en muros de corte que consideren aspectos importantes como el concreto confinado y no confinado en los elementos de borde (Ismael y Ahmed, 2023). Por otro lado, aunque se ha estudiado la fragilidad sísmica de sistema duales con análisis más refinados (Gwalani et al., 2020) no se ha estudiado el efecto que puede ocasionar las distintas configuraciones de muros en la fragilidad sísmica.
En el contexto de esta evolución, con el propósito de reducir la fragilidad sísmica en las estructuras, este estudio se centra en evaluar mediante un enfoque probabilístico cómo la configuración de muros de concreto afecta en la respuesta estructural en sistemas duales de CR. Para lo anterior, se realiza una comparación de cinco edificios de ocho niveles de CR diseñados con estructuración dual y posteriormente sometidos a ADI considerando una familia de doce registros sísmicos; manteniendo la misma configuración geométrica, tanto en planta como en altura, pero variando la ubicación en planta de los muros de corte. Estos edificios han sido diseñados conforme a las Normas Técnicas Complementarias para Diseño por Sismo (NTC-DS-23) y las Normas Técnicas Complementarias para Diseño y Construcción de Estructuras de Concreto (NTC-DCEC-23) del Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal; posteriormente se emplean análisis no lineales ejecutados mediante modelos tridimensionales usando OpenSees (MccKenna et al., 2010) para evaluar aspectos de fragilidad sísmica. La metodología incluye el proceso de diseño y la realización de ADI utilizando una familia de acelerogramas representativos del suelo blando de la Ciudad de México. Este enfoque permite obtener una mejor comprensión de cómo la ubicación estratégica de los muros de corte influye en la capacidad de los edificios para resistir eventos sísmicos, contribuyendo así al desarrollo de estrategias de diseño más efectivas y seguras en áreas sísmicamente activas.
Metodología
Selección y diseño de los modelos de estudio
La metodología se ilustra mediante la evaluación de la fragilidad sísmica de un edificio de ocho niveles estructurado con un sistema dual de CR, variando la disposición de los muros de corte en planta. Las edificaciones están caracterizadas por una disposición de 4 crujías en la dirección X, cada una con una longitud de 6 metros, y 3 crujías en la dirección Y, cada una con una longitud de 7 metros. En todos los casos, la altura de entrepiso se ha mantenido constante en 3.5 metros, empleándose un sistema de piso con losa maciza reforzada en dos direcciones. Se consideró uso de oficinas para la edificación. La geometría en planta definida para todos los edificios y su correspondiente elevación típica se muestra en la Fig. 1.
Se realizó el diseño de cinco edificios de CR, en cada modelo se incorporaron los muros de cortante ubicados en diferentes posiciones. Las cinco variantes resultantes fueron denominadas para efectos de estudio como Modelo (i), donde i representa el número de las cinco configuraciones planteadas, como se ilustra en la Fig. 2. Se establecieron restricciones para la evaluación de la distorsión máxima de entrepiso (DME) ante sismos con un periodo de recurrencia igual o mayor a 475 años, con un valor de d/h = 0.01, donde "d" representa el desplazamiento relativo entre los pisos y "h" la altura del entrepiso; esto de acuerdo con la normativa considerada en el presente estudio.

Figura 2 Modelos tridimensionales realizados en software comercial para cada uno de los edificios en estudio.
Para el análisis y diseño de las cinco configuraciones estructurales se consideraron los métodos establecidos en los capítulos 2 y 6 de las NTC-DCEC-23. La Fig. 3 ilustra los espectros obtenidos directamente del Sistema de Información de la Amenaza Sísmica de la Ciudad de México (SASID) para realizar las revisiones correspondientes. Se consideró el efecto de agrietamiento en los elementos estructurales y se llevaron a cabo las verificaciones de los límites de resistencia y servicio de acuerdo con las regulaciones establecidas en la reglamentación. Se consideraron los efectos bidireccionales del sismo, tal como se indican las normas de diseño.
Registros sísmicos
Los registros de aceleración, también conocidos como registros sísmicos, son mediciones de la aceleración experimentada por el suelo durante un terremoto. Estos registros se obtienen mediante instrumentos llamados acelerógrafos, que registran las vibraciones del suelo en respuesta al movimiento telúrico. La aceleración registrada se representa en función del tiempo y proporciona información sobre la intensidad y la duración del movimiento del suelo durante un sismo (Chopra, 2007). Estos registros se utilizan para calibrar y validar modelos estructurales en ADI. Al incorporar los registros de aceleración en el análisis, se puede simular de manera más precisa el comportamiento estructural, lo que permite evaluar su respuesta ante diferentes niveles de intensidad sísmica.
La selección de registros sísmicos para los ADI se realizó considerando los lineamientos de las NTC-DS-2023 y el RCDF, asegurando su representatividad para las condiciones sísmicas del suelo blando de la Ciudad de México (Zona IIIb). Los registros seleccionados siguieron la forma espectral del espectro de peligro uniforme (EPU) con dispersiones mínimas en los periodos fundamentales de vibración de cada una de las estructuras, siendo estos del tipo de subducción que se caracterizan por tener una amplificación cercana al periodo del suelo Ts ≈ 2 segundos debido a los suelos blandos. Adicionalmente, se consideró que tuvieran una magnitud momento, Mw, iguales o superiores a 6.9 y que fueran de diferentes épocas para considerar la rigidización del suelo y los cambios en pseudoaceleración y periodo predominante del suelo a través de los años. En total, se seleccionaron doce sismos que cumplen con estas condiciones, garantizando la consistencia y precisión en los análisis. Los detalles más relevantes de estos eventos sísmicos se resumen en la Tabla 1.
Tabla 1 Características de los eventos sísmicos
| Sismo | Fecha del sismo | Coordenadas del epicentro | Magnitud | Estación |
|---|---|---|---|---|
| S1 | 97-01-11 | 17.910 N; 103.04 W | 6.9 | Valle Gómez |
| S2 | 95-09-14 | 16.31 N; 98.88 W | 7.4 | Tlatelolco |
| S3 | 95-10-09 | 18.74 N; 104.67 W | 7.3 | Garibaldi |
| S4 | 89-04-25 | 16.603 N; 99.4 W | 6.9 | Alameda |
| S5 | 95-10-09 | 18.74 N; 104.67 W | 7.3 | Liverpool |
| S6 | 97-01-11 | 17.9 N; 103 W | 6.9 | Cordoba |
| S7 | 89-04-25 | 16.603 N; 99.4 W | 6.9 | C.U. Juarez |
| S8 | 95-09-14 | 16.31 N; 98.88 W | 7.2 | Cujp |
| S9 | 85-09-19 | 18.08 N; 102.942 W | 8.1 | SCT B-1 |
| S10 | 95-10-09 | 18.74 N; 104.67 W | 7.3 | sector popular |
| S11 | 17-09-19 | 19.394 N; 99.148 W | 7.1 | SCT B-2 |
| S12 | 17-09-19 | 19.449 N; 99.137 W | 7.1 | Tlatelolco |
En la Fig. 4 se muestran los espectros de respuesta elásticos (pseudoaceleración) obtenidos a partir de los registros, considerando un coeficiente de amortiguamiento del 5% del amortiguamiento crítico (ζ=5%). En los análisis dinámicos, se incluyeron de manera simultánea ambas componentes horizontales de los registros sísmicos, garantizando una representación precisa de los efectos multidireccionales de la acción sísmica. La intensidad de estas componentes se combinó utilizando la media cuadrática, según la siguiente expresión:
Donde:
Los espectros de respuesta de pseudoaceleración, ajustados para considerar ambas componentes horizontales y escalados a la intensidad del EPU del sitio, se ilustran en la Figura 5. En esta figura, se señala con una línea punteada el periodo fundamental de vibración de cada modelo, destacándose que los modelos M1 y M2 comparten el mismo periodo, al igual que los modelos M3 y M4, resultando en tres conjuntos diferenciados de espectros de respuesta. Para los ADI, los registros sísmicos fueron escalados en un rango de valores de Sa (T1) desde 0.1g hasta 1.5g, o hasta que la estructura alcanzó el estado de colapso.
Análisis sísmico
En el presente estudio se emplearon ADI para estimar la curva de capacidad estructurales de los edificios. Este método se destaca por su eficacia en la evaluación del comportamiento estructural ante distintos niveles de actividad sísmica. Este enfoque, como señalan Vamvatsikos y Cornell (2001), proporciona datos específicos que con otros tipos de análisis no pudieran obtenerse y que son esenciales para interpretar con mayor precisión el comportamiento de una estructura ante terremotos. La adopción del ADI por parte de organizaciones como el FEMA subraya su importancia en la evaluación del desempeño sísmico y la capacidad resistente al colapso de las estructuras (FEMA-356, 2000).
El ADI se implementa mediante análisis no lineales "paso a paso", utilizando registros de aceleración escalados para varias intensidades sísmicas. Estos análisis generan curvas ADI que relacionan índices de desempeño, como las DME, con niveles de intensidad, como las pseudoaceleraciones espectrales. Estas curvas proporcionan una visión detallada de la capacidad máxima de la estructura en el estado límite de interés, desde la etapa elástica hasta las etapas elasto-plásticas y el colapso final. Este conjunto de información, tal como lo señala (Chen et al. (2021), es fundamental para orientar las decisiones en el diseño y la evaluación del riesgo sísmico.
Para llevar a cabo los análisis estructurales no lineales, se desarrollaron modelos tridimensionales desarrollados en OpenSees, donde se optó por representar las vigas y columnas mediante un enfoque de tipo fibra, utilizando el método de plasticidad distribuida. En este método, cada fibra subdividida (Kostic et al., 2011) está asociada a un comando “UniaxialMaterial” que se implementa en el software para caracterizar las relaciones tensión-deformación uniaxiales para el concreto, tanto confinado como no confinado, definido por Concrete02 (Mohd Yassin, 1994), así como para el acero de refuerzo, empleado mediante Steel02 (Filippou et al., 1983). Para los muros de concreto se siguieron las directrices establecidas por Kolozvari et al. (2021), considerando la interacción flexión-corte mediante el uso de elementos SFI-MVLEM-3D. Estos elementos definen el comportamiento del concreto confinado y no confinado a través de ConcreteCM, un modelo constitutivo histérico uniaxial, y del acero de refuerzo mediante SteelMPF, según lo propuesto por Kolozvari et al. (2015).
La Fig. 6 muestra el conjunto de las curvas de capacidad obtenida del ADI para el Modelo M1.
Las Fig. 7 y 8 muestran los esquemas de discretización para los muros de 6 y 7 metros, respectivamente.
Análisis de la fragilidad sísmica
Las curvas fragilidad son funciones que describen la probabilidad de que una estructura alcance o exceda un cierto estado de daño dado un nivel específico de demanda estructural, como puede ser la DME. Para el presente estudio, estas curvas de obtuvieron utilizando la ecuación 2. Al adoptar una distribución log-normal, como proponen Shome (1999) y Bojórquez et al. (2011) para evaluar la probabilidad condicional
En la ecuación 2, los términos
Resultados numéricos
Diseño estructural
Considerando que los muros de corte tienen un papel fundamental en la absorción de la energía lateral generada por los terremotos en este tipo específico de sistema estructural, el diseño de los marcos se centró prácticamente en la resistencia ante cargas gravitacionales para todos los casos de estudio, excepto el Modelo M5 donde las secciones requeridas en columnas y vigas para cumplir con las solicitudes de diseño se incrementaron; sin embargo, para fines de comparación en la fragilidad sísmica y cumplir con el objetivo de realizar un cotejo imparcial entre la fragilidad sísmica, se mantuvieron las mismas secciones y disposición de acero de refuerzo en todos los modelos. Los detalles del diseño para cada elemento estructural se encuentran en la Tabla 2.
Tabla 2 Columnas y vigas diseñadas por nivel para los cinco modelos
| Nivel | Sección de la columna (cm) |
Área de refuerzo (cm2) |
Sección de la viga; base x altura (cm) |
Área de refuerzo (cm2) | |
|---|---|---|---|---|---|
| Lecho Sup. | Lecho Inf. | ||||
| 1 al 3 | 55x55 | 34.2 | 35x65 | 14.25 | 14.25 |
| 4 al 6 | 55x55 | 34.2 | 30x60 | 14.25 | 14.25 |
| 7 al 8 | 50x50 | 34.2 | 30x60 | 11.40 | 11.40 |
El acero de refuerzo en el alma del muro y los elementos de borde, y sus correspondientes dimensiones se muestran en la Tabla 3.
Tabla 3 Muros diseñados para las crujías de 7 y 6 metros
| Muro | Elemento de borde (cm) | Área de refuerzo (cm2) |
Espesor del alma (cm) | Cuantía de refuerzo en el alma |
|---|---|---|---|---|
| 7 metros | 45x120 | 238.2 | 35 | 0.0036 |
| 6 metros | 35x120 | 152.4 | 35 | 0.0036 |
En la Tabla 4 se concentran los valores de los periodos estructurales para cada modelo.
Análisis dinámico incremental
Se llevó a cabo una comparación detallada entre las medias obtenidas para cada uno de los análisis dinámicos incrementales realizados en relación con cada modelo estructural. Estos resultados se muestran en la Fig. 10, lo que permite visualizar de manera clara las diferencias en el comportamiento de los edificios analizados. Por ejemplo, si se considera un nivel de deformación del 0.5% se tiene que para el modelo M5 corresponde una pseudoaceleración espectral de 750 gals mientras que para el resto de los modelos le corresponde una pseudoaceleración entre 1200 gals a 1500 gals, siendo el M2 al que se le asocia la mayor pseudoaceleración de 1500. Lo anterior refleja que el Modelo 2 experimenta un nivel de daño relativamente menor a altos niveles de Sa y por ende se obtiene una menor fragilidad sísmica en comparación con los otros modelos evaluados; mientras que el Modelo 5, como se observará en la siguiente sección será la que mayor fragilidad sísmica presente.
Fragilidad sísmica
La Fig. 11 presenta de manera gráfica las curvas de fragilidad sísmica para los cinco edificios analizados. Estas curvas han sido calculadas considerando una distorsión de 0.01, valor asociado a eventos con periodo de recurrencia mayor o igual a 475 años según las NTC-DS-23 para sistemas duales, lo cual facilita la identificación de áreas de mejora del diseño estructural conceptual de este tipo de estructuras. Como se puede observar en la figura, en general, ningún modelo del grupo de estudio presenta probabilidades superiores al 10% de exceder una DME de 0.01 para el caso de estudio evaluado (suelo blando de la Ciudad de México), lo que confirma la influencia significativa que tiene un sistema dual en la disminución de la fragilidad sísmica de los edificios.
Es importante notar que, si consideramos la probabilidad condicional de excedencia para el mismo DME asociado a una intensidad de 1500 gals (cm/s2) se obtiene que, el M5 es el que presenta la probabilidad de excedencia más alta con un valor de 36.5%, mientras que el resto de los modelos M1, M2, M3 Y M4, presentan valores de 13.5%, 1.5%, 10.9% y 16.9%, respectivamente.
Conclusiones
En este trabajo se analizaron cinco estructuras de mediana altura ubicadas en terrenos blandos en la Ciudad de México. Estas edificaciones se modelaron utilizando un sistema dual de CR conformado por marco-muro. Se propusieron diferentes configuraciones de los muros de corte en planta, con el objetivo de evaluar su capacidad estructural y la fragilidad sísmica entre las cinco variantes considerando modelos tridimensionales. De los resultados del estudio, se pueden obtener las siguientes conclusiones:
Desde una perspectiva de diseño sísmico, tras un análisis modal espectral dinámico, se observó que las diferencias en dimensiones y armados de las secciones del sistema de marcos son relativamente mínimas, ya que el diseño está principalmente influenciado por cargas gravitacionales, a excepción del Modelo 5 en el cual se presentaron efectos de torsión importante en columnas exteriores aumentando, en un porcentaje considerable tanto las dimensiones en columnas y vigas, como la cantidad de acero requerido para resistir las fuerzas cortantes y de torsión. En el presente estudio se mantuvieron las mismas secciones en los elementos estructurales y su correspondiente acero de refuerzo para fines de comparación, lo que ocasionó que el modelo M5 presentara un comportamiento rotacional en su primer periodo de vibrar.
De las curvas de capacidad estructural se concluye que la inclusión de muros de corte a un sistema de marcos provee de una muy buena capacidad de limitar las DME, permitiendo bajos niveles de deformación y manteniendo a la estructura en un rango elástico a altos valores de Sa. Sin embargo, una observación importante es el comportamiento del Modelo M5, el cual, si bien permanece en un rango lineal a altos valores de Sa, una vez que el edificio incursiona en el rango no lineal, este presenta altos valores de distorsiones a muy bajos incrementos de la intensidad sísmica.
Se encontró que el Modelo M2 exhibió una menor fragilidad estructural, logrando una disminución notoria en la probabilidad de excedencia para los estados de daño evaluados (0.002, 0.005, 0.01 y 0.02), y para los niveles de intensidad a los que escaló el conjunto de acelerogramas. Los modelos M1 y M3 son los siguientes que presentan la menor fragilidad sísmica. Por último, los modelos M4 y M5, siendo este último el que mayor fragilidad sísmica presentó. Por lo tanto, se concluye que la disposición más favorable de estos muros para disminuir la fragilidad sísmica en edificios regulares de ocho niveles es colocarlos en el exterior de la edificación (manteniendo la simetría en planta para evitar efectos de torsión significativos).
Finalmente, una observación importante es el tener especial cuidado cuando se decide colocar los muros de corte en el centro de la edificación. Esta es una práctica común para destinarlos a uso de elevadores y/o paso de instalaciones, y el disponer de estos elementos en esta posición, no resulta ser la opción más favorable desde el punto de vista estructural, ya que, para lograr una misma fragilidad sísmica, comparado con colocar los muros simétricamente y en el exterior de la edificación, se tienen que aumentar las secciones del sistema de marcos.
Este análisis se centró exclusivamente en edificaciones emplazadas en terrenos blandos de la Ciudad de México, lo que limita su alcance a este tipo de suelo. Es altamente recomendable realizar estudios adicionales en otros tipos de suelos, como la zona de suelo firme y/o de transición, para evaluar cómo las características del terreno influyen en la interacción dinámica del sistema dual y proporcionar recomendaciones más generales para el diseño sísmico en distintas regiones.










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