INTRODUCCIÓN
Sismos recientes han puesto de manifiesto la alta vulnerabilidad de edificios construidos a base de marcos dúctiles resistentes a momentos debido a su planta baja flexible o varios pisos por encima del suelo (Villaverde, 1991, Hall et al., 1995, Alavi y Krawinkler, 2004a, b). De acuerdo con Villaverde (1991), los factores que contribuyen a las fallas de piso blando son la baja rigidez lateral y la resistencia de uno o más marcos resistentes dentro de un nivel de piso dado, la amplitud y duración del movimiento del suelo, así como grandes deformaciones plásticas en las uniones de las columnas, lo que induce inestabilidad lateral debido a efectos p-δ. Este mecanismo de colapso ha sido un problema durante mucho tiempo, no solo en la Ciudad de México (Villaverde 1991, Rosenblueth y Meli, 1985) sino también en otras regiones sísmicas a nivel mundial (AIJ, 1997, AIJ 2011). Un ejemplo de la alta vulnerabilidad sísmica de estructuras de marcos de piso blando se mostró durante la ocurrencia del sismo de Michoacán de 1985, Mw8.1, donde aproximadamente el 37 % de los edificios derrumbados (78 de 210) en la Ciudad de México involucraron la falla de uno o más pisos blandos. De manera similar, 44 edificios de varios pisos colapsaron debido al sismo Mw7.1 Morelos-Puebla de 2017, 40 de los cuales fueron construidos antes de 1985; un total de 25 de los 40 presentaron un mecanismo de piso blando (Figura 1) (Galvis et al., 2020).

Figura 1 Ejemplos de fallas de piso blando superior en la Ciudad de México causadas por el evento sísmico Morelos-Puebla de Mw7.1 de 2017. a) Balsas 18, colonia Miravalle; (b) Patricio Sanz 37, colonia Del Valle Norte; y (c) Pacífico 223, colonia Puebla de los Reyes
Por lo tanto, es fundamental emprender acciones para controlar las demandas excesivas de deformación en edificios que son propensos a este mecanismo de falla. Existen diferentes estrategias para mejorar la seguridad estructural y la resiliencia mediante la implementación de dispositivos innovadores de protección sísmica en estructuras nuevas y existentes (Lago et al. 2018). Estas tecnologías se basan en sistemas de control pasivo, aislamiento y amortiguamiento, que podrían utilizarse para evitar daños en elementos estructurales y no estructurales. Los dispositivos de amortiguamiento más populares son los que dependen del desplazamiento y la velocidad; tienen ventajas, pero también limitaciones. Sin embargo, una tercera categoría que no es tan común se basa en los amortiguadores de inercia rotacional con embrague (Clutching Inerter Dampers, CID) en los que la respuesta se controla agregando inercia a la estructura y un embrague que se explica más adelante.
Dada la efectividad de los CID para controlar los desplazamientos sísmicos, se estudia la fragilidad sísmica de las estructuras de CR de primer piso débil con CID a nivel del suelo para controlar las demandas sísmicas. El estudio utiliza movimientos del suelo de banda angosta, como los registrados en varios sitios ubicados en suelo de transición y blando de la Ciudad de México. Se sabe que los movimientos de suelo de banda angosta en la Ciudad de México generan una cantidad significativa de contenido de energía dentro de un rango estrecho de períodos estructurales (Teran-Gilmore y Jirsa, 2007). Cuando los sistemas estructurales están sujetos a movimientos de suelo de banda angosta y de larga duración, su capacidad para disipar energía disminuye a medida que el período estructural tiende a cero. La cantidad de entrada de energía a los sistemas estructurales debido a los movimientos del suelo de banda angosta es sustancial en comparación con la energía introducida por los movimientos del suelo de banda ancha (Teran-Gilmore y Jirsa, 2007).
Antes de llevar a cabo un reforzamiento o rehabilitación de estructuras existentes, es fundamental llevar a cabo una evaluación sísmica adecuada (Valente y Milani, 2018). Por lo tanto, en este estudio, se plantea la hipótesis de que se puede mejorar el desempeño de las estructuras de CR de primer piso débil, y que se puede reducir significativamente la probabilidad de que experimenten un colapso de piso blando durante las excitaciones sísmicas de banda angosta mediante el uso de un sistema CID a nivel del suelo, especialmente para grandes movimientos del terreno, i.e., intensidades sísmicas asociadas con estados límite de colapso incipiente. Este estudio incluye registros de grandes sismos (1985 y 2017), ya que estos eventos causaron daños importantes en varias estructuras de planta baja débil, de baja a mediana altura, ubicadas en la cuenca de la Ciudad de México. Para el alcance de este estudio, se utilizó un conjunto de tres edificios regulares en planta y elevación de CR con muros de relleno de mampostería sobre el primer piso (Ruiz-García y Cárdenas, 2021). Estos edificios fueron diseñados de acuerdo con las Normas Técnicas Complementaros de Sismos de 1976 i.e., NTCS-1976 (García-Ranz y Gómez, 1988). Como es sabido, un edificio real tiene muchos grados de libertad, lo que contribuye en cierta medida a su irregularidad e.g., Alam et al. (2020). En el presente estudio, se desprecia el efecto de acoplamiento lateral-torsional y el amortiguador inercial; esto podría conducir a una sobreestimación de la eficacia del sistema CID.
AMORTIGUADOR DE INERCIA ROTACIONAL CON EMBRAGUE
Un amortiguador de inercia rotacional con embrague es un dispositivo mecánico de control que ha ganado popularidad para minimizar y controlar pasivamente las vibraciones en las estructuras (Arakaki et al. 1999a, b, Hwang et al. 2007, Lazar et al. 2014, Makris y Kampas 2016, Málaga-Chuquitaype et al. 2019, Makris y Moghimi 2019, Moghimi y Makris 2021, Jaimes et al. 2023). Un amortiguador de inercia rotacional es un dispositivo de modificación de respuesta mecánica cuya fuerza de resistencia es proporcional a las aceleraciones relativas entre sus nodos terminales (Smith 2002). Este se basa en la propiedad de inercia,
La Figura 2 esquematiza un arreglo de amortiguador inercial propuesto en Makris y Kampas (2016). En este caso, se emplean una cremallera, un volante 1 acoplado a un piñón 1 (estos dos elementos van montados sobre un sistema de embrague rotacional unidireccional) y un volante 2 unido a un piñón 2. El movimiento hacia la derecha de la masa

Figura 2 Representación del sistema de 1GDL no lineal provisto de amortiguador de inercia rotacional con embrague (CID, Clutching Inerter Damper en sus siglas en inglés)
En las Ecuaciones 1 a 3,
Se considera que el presente estudio además de proponer una solución al fenómeno de planta baja débil, aumenta la comprensión de las ventajas y desventajas de los amortiguadores de inercia rotacional con embrague (CID) con respecto a otros dispositivos de protección sísmica, como se describe en el cuerpo y conclusiones de este trabajo.
EDIFICACIONES CONSIDERADAS
Para este estudio se adoptan estructuras regulares (simétricas) en planta y elevación de Ruiz-García y Cárdenas (2021). Se consideran estructuras de primer piso débil, no solo porque no se proporcionan muros de relleno en el primer piso (lo que lleva a una rigidez mucho menor en ese nivel), sino también porque se adoptan como representativos de estructuras típicas con este mecanismo de falla observado durante un informe de reconocimiento de campo después del sismo Mw7.1 Morelos-Puebla de 2017 (Ruiz-García y Cárdenas, 2021). Se consideran estructuras con una altura de 4.5 m desde el suelo hasta el primer piso, y una altura de entrepiso igual a 3 m para los demás niveles. Tienen una vista en planta cuadrada con tres claros de 7 m en cada dirección. La vista en planta indicada en la Figura 3 es común a los tres edificios considerados, excepto que tienen diferente número de pisos: 4, 6 y 8, como se muestra en la Figura 4.

Figura 4 Vista en alzado de los edificios del primer piso débil provistos de amortiguadores de inercia con embrague en el nivel del suelo con 4 pisos (a), 6 pisos (b) y 8 pisos (c). Los muros de mampostería de relleno con y sin aberturas corresponden a muros exteriores e interiores, respectivamente.
En la Figura 4 se muestran los muros exteriores de mampostería de relleno con aberturas y los muros interiores de mampostería de relleno sin aberturas; no se proporcionan paredes en el primer piso. Para los vanos se considera una configuración simple solo para distinguir entre fachada y muros interiores (Ruiz-García y Cárdenas 2021). Mayores detalles respecto de las ubicaciones de columnas y vigas, así como sus secciones transversales, incluyendo los arreglos del acero de refuerzo se encuentran en el trabajo de Ruiz-García y Cárdenas (2021), Cárdenas (2017), y Gregorio (2020).
La versión de las Normas Técnicas para el Diseño Sísmico de la Ciudad de México de 1976 (García-Ranz y Gómez 1988) se emplea en el diseño de las edificaciones anteriores empleando un factor de Comportamiento Sísmico Q igual a 4 (factor relacionado con la reducción de la demanda considerando una ductilidad alta para el valor seleccionado). Mayores detalles se encuentran disponibles en el estudio realizado por Ruiz-García y Cárdenas (2021), quienes compararon el desempeño sísmico de estos edificios versus el desempeño de sus contrapartes, pero como si estuvieran diseñados con la versión actualizada de las Normas Técnicas de Diseño Sísmico 2017, que incluye expresamente Normas de diseño para edificios de planta baja débil. Cabe mencionar que Ruiz-García y Cárdenas (2021) encontraron, en términos generales, que las nuevas regulaciones mejoran exitosamente el comportamiento sísmico y son efectivas para las demandas sísmicas esperadas en la Ciudad de México para los movimientos de suelo considerados. Sin embargo, concluyen que las regulaciones actualizadas retrasan la formación del mecanismo de piso débil y que la distorsión máxima (posiblemente daño) podría migrar a los niveles superiores.
Con base en lo anterior, en este trabajo los edificios estudiados se consideran como representativos de las estructuras existentes diseñadas según la normativa de 1976, que podrían ser readaptadas con amortiguadores para mejorar su comportamiento sísmico, tal como lo recomiendan Ruiz-García y Cárdenas (2021).
Análisis dinámicos de los edificios
Los análisis dinámicos no lineales se realizaron utilizando el modelado OpenSees (McKenna 2011) en solo la mitad de cada edificio debido a su simetría en el plano (ver el rectángulo representado con las líneas discontinuas en la Figura 3). Por lo tanto, un marco exterior y un marco interior se consideran vinculados a través de elementos de marco rígidos (es decir, modelos bidimensionales de línea central), lo que implica que cada piso tiene la misma deformación lateral (consideración de diafragma rígido) como se puede observar en la Figura 4, donde también se observa que los amortiguadores de inercia rotacional con embrague se colocan únicamente en los marcos exteriores en las ubicaciones representadas.
Los elementos de concreto reforzado (columnas y vigas) se modelaron considerando un modelo de fibras, ya que éstos son los modelos más prometedores para el análisis no lineal de elementos de concreto reforzado son, hasta la fecha. Con el fin de considerar el comportamiento esfuerzo-deformación del elemento de concreto bajo cargas cíclicas, se implementó el material Concrete02, que permite la construcción de un objeto de material de concreto uniaxial con resistencia a la tensión y comportamiento de ablandamiento por tensión lineal especificado por la relación esfuerzo-deformación de Kent-Park (Kent y Park, 1971). De manera similar, el acero de refuerzo se modeló considerando el modelo de Giuffre-Menegotto-Pinto, que contempla el endurecimiento por deformación isotrópica, el cual se identifica en OpenSees como material Steel02 (Mazzoni et al. 2006).
Los pesos totales W, los períodos del primer modo
Tabla 1 Pesos totales y periodos de modo fundamental para cada edificio diseñado con la NTCS-1976 (García-Ranz y Gómez 1988).
| Modelo | Pesos Total W (kN) | Periodo T 1 (s) | Masa Efectiva (%) Primero, Segundo y Tercer Modo |
| E4Q6 | 5,928 | 1.02 | 89.4, 8.8, 1.1 |
| E6Q6 | 9,186 | 1.04 | 87.3, 9.8, 2.0 |
| E8Q6 | 13,574 | 0.98 | 83.9, 11.6, 2.5 |
| E4Q4 | 5,972 | 0.87 | 89.3, 9.1, 1.2 |
| E6Q4 | 9,330 | 0.97 | 87.2, 10, 1.9 |
| E8Q4 | 13,771 | 0.92 | 83.8, 10.8, 2.5 |
Como se observa en la tabla anterior, el modo fundamental participa con más del 80% de la respuesta; sin embargo, también se consideran modos superiores en el cálculo de la respuesta lateral de la estructura. Como se puede observar en la Tabla 1, el modo fundamental controla la respuesta ya que cada uno de los modos superiores contribuye con menos del ~10% en la mayoría de los casos; sin embargo, modos superiores fueron considerados en los análisis. Se espera que estas características no varíen cuando se ubican los amortiguadores de inercia en las estructuras, ya que se ubican en el primer piso. Además, la masa del amortiguador se distribuye sobre el marco Chevron, que se apoya directamente en la estructura de cimentación. Por lo tanto, la masa y la rigidez del marco Chevron no cambiarán ni los períodos de vibración ni las formas modales de la estructura, y lo mismo se aplica a la masa efectiva asociada con cada modo de vibrar. Aunque los problemas relacionados con la energía almacenada en el amortiguador de inercia rotacional y las fuerzas de transferencia posteriores al sistema de soporte se ignoran en el presente estudio, éstas podrían investigarse en investigaciones futuras.
Modelado del amortiguador inercial con embrague
La Figura 5 muestra una representación esquemática de un CID con los principales parámetros utilizados para establecer el modelo numérico propuesto por Málaga-Chuquitaype et al. (2019). En la Figura 5 se observan dos nodos conectados a través de un eslabón rígido de longitud denotada como ρ. Una inercia rotacional o masa angular denotada como

Figura 5 Representación esquemática de un amortiguador de inercia rotacional con los principales parámetros, según Málaga-Chuquitaype et al. (2019)
SELECCIÓN DE PELIGRO SÍSMICO Y MOVIMIENTO DEL SUELO
Peligro sísmico en suelos blandos
Para evaluar la influencia de los movimientos del suelo (e.g., contenido de frecuencia) en la respuesta sísmica de estructuras de CR de planta baja débil con CID a nivel del suelo debido a sismos de banda angosta en la Ciudad de México, se llevó a cabo un análisis de fragilidad para estas estructuras para dos estaciones de suelo blando (zona de lecho de lago): la estación CH84 y la estación SCT, ambas en la Ciudad de México con un período dominante de suelo
Se desarrolla un análisis de peligro sísmico probabilista (PSHA) para calcular la tasa de excedencia de la pseudo-aceleración espectral (SA) asociada con periodos estructurales dados en las ubicaciones seleccionadas. Sin embargo, debido a la falta de modelos de predicción del movimiento del suelo específicos para los sitios seleccionados, se utiliza un enfoque aproximado que incluye los efectos del sitio en el PSHA. Para una medida de intensidad
donde
El sitio de referencia considerado como base para la tasa de excedencia en un sitio rocoso es la estación CU (Ciudad Universitaria), e instalada sobre gruesas capas de coladas de lava basáltica. La consideración de este sitio rocoso como sitio de referencia para investigar la amenaza sísmica en la Ciudad de México no es reciente; ha sido el sitio seleccionado por excelencia para investigar amplificaciones dinámicas en sitios de suelo blando en la Ciudad de México (Singh 1988, Singh et al. 1988, Ordaz et al. 1989, Montalvo-Arrieta et al. 2002, Jaimes et al. 2006). La medida de intensidad, IM, del movimiento del suelo (SA en este documento) y también la tasa de excedencia para SA en CU se obtuvieron mediante el PSHA mencionado anteriormente, cuya base fue establecida originalmente por Esteva-Cornell (McGuire, 2008). En la Figura 6 se utilizan y representan grupos de fuentes sísmicas (interplaca de subducción, intraplaca de profundidad intermedia y corticales, Ordaz y Reyes 1999, Jaimes y Reinoso 2006). Se emplearon diferentes modelos predictivos (modelos de movimiento del suelo, GMM) para la evaluación del peligro sísmico. Para los sismos interplaca de subducción generados a lo largo de la costa del Pacífico, se empleó el GMM definido por Jaimes et al. (2006). Asimismo, para eventos intraplaca de profundidad intermedia, se usó el GMM propuesto por Jaimes et al. (2015) y, para eventos de fallas superficiales de la corteza, el GMM empleado es el propuesto por Jaimes et al. (2016).
Una vez que se evalúa la tasa de excedencia en el sitio de roca de referencia, se determinan los factores de amplificación, AF, en sitios de suelo blando a través de relaciones espectrales de respuesta (Rosenblueth y Arciniega 1992, Reyes 1999). Las excitaciones sísmicas en CU se consideran como un valor de referencia de la señal sísmica de entrada que genera las excitaciones sísmicas en los sitios de suelo blando de la Ciudad de México, como se indica anteriormente. Esto se debe realizar para cada sismo que se haya registrado simultáneamente en cada estación de interés y en la estación CU. Para el alcance de este estudio, las relaciones espectrales de respuesta se calcularon utilizando los sismos que causaron el PGA más grande en la estación CU desde 1964 hasta 2017. El promedio de las relaciones calculadas para la estación acelerométrica de interés (e.g., estaciones CH84 y SCT) en relación con la estación CU produce las relaciones espectrales empíricas mencionadas anteriormente.
El peligro sísmico y la ecuación 4 se implementaron en el software SeismicHazard V2.0 (Candia et al. 2019), lo que conduce a las curvas representadas en la Figura 7 para
Criterios para escalar el movimiento del suelo
El escalamiento del movimiento del suelo sigue siendo controvertida y se deben evitar factores de escalamiento grandes; sin embargo, el límite de 3 a 5 para los factores de escalamiento posiblemente se base en el nivel de comodidad del ingeniero en lugar de las limitaciones físicas. Además, si la selección de los movimientos del suelo tiene en cuenta las propiedades relevantes para cada parámetro de demanda de ingeniería, EDP (aparte de los intervalos de magnitud y distancia), Watson-Lamprey y Abrahamson (2006) han demostrado que los factores de escala grandes, incluso tan grandes como 20, se puede utilizar sin introducir sesgo en la mediana de la respuesta estructural.
Otra posibilidad sería utilizar movimientos de suelo sintéticos basados en la física, que tienen su propio conjunto de limitaciones y pueden no estar justificados en muchos proyectos de ingeniería. Una opción para limitar los factores de escalamiento de los eventos registrados es usar movimientos del suelo de otras regiones sísmicas (pero con el mismo mecanismo de falla) que naturalmente brindan medidas de gran intensidad; este enfoque, sin embargo, podría ser problemático, ya que cada entorno sísmico imprime una firma única en los registros de aceleración. En todos los casos, el tomador de decisiones necesita comprender los supuestos o limitaciones de la metodología utilizada para calcular la fragilidad.
Conjunto de movimientos sísmicos considerados
La respuesta inducida por sismos de estructuras CR débiles de primer piso con CID a nivel del suelo durante movimientos de banda angosta del suelo es muy sensible a la SA, la duración y el contenido de frecuencia, así como a otras medidas de intensidad. Dado que existe un número limitado de registros para realizar el análisis de fragilidad sísmica, se genera un conjunto de acelerogramas sintéticos para los sitios en estudio, según la versión actual de las disposiciones sísmicas de diseño en la Ciudad de México (NTCS-2020). Sin embargo, los movimientos de suelo sintéticos conservan las características dinámicas clave de los sitios estudiados, y los factores de escalamiento resultaron menores que cinco, como se indica más adelante. La influencia del contenido de frecuencias del movimiento del suelo en la respuesta de las estructuras en estudio se tiene en cuenta en este estudio mediante el empleo de un conjunto de 36 registros sintéticos del movimiento del suelo en cada sitio de estudio. Cada conjunto se calculó de acuerdo con las Disposiciones de Diseño Sísmico de la Ciudad de México de 2020 (NTCS-2020) representativas de movimientos de alta intensidad asociados con un período de retorno de

Figura 8 (a) Espectros de respuesta de aceleración (SA), (b) velocidad (SV) y (c) desplazamiento (SD) del conjunto de movimientos de suelo de entrada considerados para los análisis de fragilidad en la Ciudad de México para dos sitios: CH84 (líneas rosadas) y SCT (líneas azules). Las líneas gruesas son los valores esperados de respuesta
Para este estudio, los movimientos del suelo seleccionados se basan en factores de escala lineal (SF) entre 2.3 y 4.3 para ambos sitios. Esto asegura que se cubre el rango de intensidad requerido para determinar adecuadamente las funciones de fragilidad. Estos factores de escala permiten alcanzar tasas de excedencia de SA de
RESPUESTA INDUCIDA POR SISMO EN EDIFICIOS CON AMORTIGUADORES DE INERCIA ROTACIONAL CON EMBRAGUE
Para evaluar la influencia de los movimientos del suelo (ej., niveles de intensidad y contenido de frecuencia) en la respuesta sísmica de estructuras de CR de primer piso débil con CID a nivel del suelo debido a sismos de banda angosta en la Ciudad de México, se inspeccionaron las demandas de respuesta inducidas por sismos. En primer lugar, se somete un sistema de un grado de libertad (1GDL) con amortiguadores de inercia rotacional con embrague a movimientos sísmicos de banda angosta y se compara su respuesta con la de un sistema análogo sin amortiguadores de inercia. En segundo lugar, se examinaron las demandas de respuesta inducidas por sismos para estructuras de concreto reforzado con planta baja débil para dos estados límite: (1) intensidades sísmicas asociadas con el estado límite de colapso incipiente y (2) intensidades sísmicas asociadas con el estado límite de limitación del daño. El primer estado límite (i.e., colapso incipiente) está asociado con eventos extremos poco frecuentes capaces de generar altas demandas sísmicas, por lo que se debe prevenir el colapso para evitar fallas estructurales importantes y muertes, aunque pueden ocurrir daños significativos y deformaciones residuales que pueden conducir a la interrupción de la operación e importantes tareas de reacondicionamiento. El estado límite asociado con la limitación de daños está asociado con demandas sísmicas moderadas que pueden ocurrir varias veces durante la vida útil de la estructura, por lo que solo deben ocurrir en caso extraordinario, daños menores que permitan la operación y ocupación de la estructura de manera inmediata.
A pesar de que las estructuras estudiadas fueron diseñadas de acuerdo con la versión 1976 de las Normas Técnicas de Diseño Sísmico de la Ciudad de México (García-Ranz y Gómez, 1988), los estados límites aceptados actualmente están prescritos en la edición 2020 de las Normas Técnicas de Diseño Sísmico (NTCS-2020) para la Ciudad de México, que consideran las intensidades espectrales del estado límite de colapso asociadas con un periodo de retorno de ~250 años y las intensidades del estado límite de limitación de daños asociadas con un periodo de retorno de ~20 años.
La selección de estructuras estudiadas (i.e., estructuras con versión 1976) obedece a que actualmente en la Ciudad de México existe un número importante de estructuras construidas en la década de 1980; sin embargo, debido a las escasas fuentes económicas disponibles, no es factible demoler y reconstruir dichas estructuras. En su lugar, se deben proponer estrategias de modernización con el fin de mitigar los daños potenciales ante la ocurrencia de futuros eventos sísmicos.
Respuesta sísmica de sistemas de 1GDL para movimiento sintético del terreno
La Figura 9 presenta el desplazamiento inelástico sísmico máximo de un sistema de 1GDL bilineal (

Figura 9 Espectros de respuesta de un sistema de 1GDL bilineal simple (líneas grises) y un sistema de 1GDL bilineal equipado con un amortiguador inercial con
La Figura 9 muestra la eficiencia del sistema de 1GDL con amortiguadores de inercia rotacional con embrague en un marco rígido para reducir los desplazamientos inelásticos máximos. Por lo tanto, el uso de sistemas de amortiguadores de inercia rotacional con embrague parece ser una medida muy efectiva para reducir las respuestas inelásticas máximas cuando están sujetos a movimientos de suelo de banda angosta.
Influencia de las intensidades sísmicas asociadas con el estado límite de colapso
La Figura 10 muestra una comparación de la distribución en altura de la mediana de distorsión de entrepiso pico (izquierda), la aceleración máxima de piso normalizada con respecto a la aceleración máxima de suelo (centro) y las demandas máximas de cortante normalizadas con el peso del edificio (derecha) para el edificio de 4 pisos (arriba), edificio de 6 pisos (mitad) y edificio de 8 pisos (abajo) con Q = 4 bajo intensidades sísmicas asociadas con el estado límite de colapso en el sitio CH84 (T s = 1.4 s), i.e., las distorsiones de entrepiso (desplazamiento relativo entre dos pisos consecutivos) debe ser menor que la distorsión límite del 1.5% (NTCS-2020) para cumplir con las Normas Técnicas de Diseño Sísmico. En la Figura 10, las líneas azules muestran las respuestas de los edificios originales sin amortiguadores inerciales (es decir, O), y las líneas naranja y amarilla muestran las respuestas de los edificios reacondicionados con amortiguadores inerciales con embrague (i.e., CID) para σ igual a 1 y 3, respectivamente. Bajo estas intensidades asociadas con el estado límite de colapso, se considera que los edificios tienen un comportamiento no lineal. En la Figura 10 (izquierda), se puede ver claramente que las demandas de distorsión máximas se concentran en el primer piso, lo cual es típico de un mecanismo de primer piso débil. Nótese que las mayores distorsiones se concentran en el primer piso para el caso sin amortiguadores inerciales que ocurre en el edificio de 4 pisos (el edificio más bajo en altura); este comportamiento, también informado por Ruiz-García y Cárdenas (2021), se atribuyó parcialmente a la contribución de los modos superiores, que pueden retrasar la formación del mecanismo débil del primer piso en el edificio más alto Ruiz-García y Cárdenas (2021). Sin embargo, cabe señalar que la adición de un amortiguador no elimina el piso débil, más bien controla el problema inducido por el mecanismo de piso blando desde un punto de vista dinámico siempre que se seleccione una relación de masa aparente adecuada. Sin embargo, proporcionar un dispositivo de identificación con una mayor relación de masa aparente σ (e.g., valores superiores a 3 para los casos en estudio) podría provocar daños en los pisos superiores, como se indica a continuación, especialmente para edificaciones de mediana altura. Por lo tanto, se debe tener cuidado para seleccionar adecuadamente los CID para controlar los desplazamientos laterales.

Figura 10 Respuesta sísmica de edificios de 4 (arriba), 6 (mitad) y 8 pisos (abajo) de
La Figura 10 muestra una disminución evidente en la mediana de distorsión de entrepiso pico, así como en la aceleración máxima normalizada del piso, cuando los edificios cuentan con amortiguadores de inercia rotacional a nivel del suelo (líneas continuas amarillas y naranjas) en comparación con el caso original (líneas continuas azules). Asimismo, se puede apreciar la mediana de los cortantes pico normalizados, similares o reducidos (dependiendo del valor de σ), para edificios con amortiguadores con masa inercial con embrague respecto a los edificios originales. Por lo tanto, la introducción de amortiguadores con masa inercial con embrague puede ser una medida eficaz para reducir las respuestas máximas concentradas en el primer piso cuando los edificios están sujetos a movimientos de suelo de banda angosta. Sin embargo, los amortiguadores de masa inercial colocados a nivel del suelo podrían causar que las distorsiones de entrepiso migren a los pisos superiores debido al efecto de “backstay” introducido por el amortiguador inercial (Thiers-Moggia y Málaga-Chuquitaype, 2020, 2021). Esta situación se debe a los altos valores de
Por otro lado, la Figura 11 presenta una comparación similar a la Figura 10 pero para el sitio SCT (

Figura 11 Respuesta sísmica de edificios de 4 (arriba), 6 (mitad) y 8 pisos (abajo) de
Influencia de las intensidades sísmicas asociadas con el estado límite de limitación de daños
De manera similar a como se muestra en las Figuras 10 y 11, las Figuras 12 y 13 muestran una comparación de la distribución en altura de la mediana de distorsión de entrepiso pico (izquierda), la aceleración máxima de piso normalizada con respecto a la aceleración máxima de suelo (centro) y las demandas de cortante máxima normalizadas con el peso del edificio (derecha) para el edificio de 4 pisos (arriba), el edificio de 6 pisos (centro) y el edificio de 8 pisos (abajo) con

Figura 12 Respuesta sísmica de edificios de 4 (arriba), 6 (mitad) y 8 pisos (abajo) de

Figura 13 Respuesta sísmica de edificios de 4 (arriba), 6 (mitad) y 8 pisos (abajo) de
Por otro lado, para los edificios ubicados en la SCT (Figura 13), se observa un ligero incremento en la mediana de las demandas máximas de distorsión de entrepiso y de cortante máximo cuando los edificios cuentan con amortiguadores de inercia rotacional a nivel del suelo (líneas sólidas amarillas y naranjas) versus el caso original (líneas azules sólidas); sin embargo, éstas no sobrepasan los valores límite de 0.4% de distorsión.
Para el sitio SCT, las intensidades asociadas con el estado límite de limitación del daño, los CID no ofrecen ningún beneficio tangible en comparación con el caso original; incluso podría ser ligeramente contraproducente. Una posible explicación es que, dado que para este estado límite (limitación de daños) las estructuras en el sitio SCT están sometidas a bajas intensidades y se comportan de forma lineal, lo que puede causar un retraso en la desaceleración del CID que conduce a un movimiento inercial más rápido que el de la estructura. Posteriormente, el CID empuja a la estructura para que ésta se mueva, mientras que a su vez el CID y su soporte deben resistir una carga mayor, generando mayores distorsiones y demandas de cortante en el primer piso. Es posible que esto no ocurra cuando la estructura exhibe un comportamiento no lineal, como se observa en el edificio de 8 pisos (Figura 11). Por lo tanto, bajo intensidades sísmicas altas (comportamiento no lineal), el uso de CID podría ser beneficioso, pero esto puede revertirse bajo intensidades sísmicas bajas (comportamiento lineal). En cualquier caso, dado que el contenido de frecuencia y otros aspectos juegan un papel importante, el diseño debe revisarse cuidadosamente para cada caso, como se indicó anteriormente, para cumplir con todos los estados límite de diseño de la construcción.
FUNCIONES DE FRAGILIDAD
Para un parámetro de demanda de ingeniería (EDP) dado, su función de fragilidad se define como la probabilidad de que EDP exceda el umbral de demanda
Para obtener las funciones de fragilidad, se llevaron a cabo Análisis Dinámicos Incrementales (IDA, por sus siglas en inglés) (Vamvatsikos 2002). Para este propósito, los movimientos del suelo se escalaron incrementalmente a valores constantes de las aceleraciones
Probabilidad de falla asociadas con distorsiones máximas de entrepisos
La probabilidad de falla para las demandas de distorsión máximas de entrepiso se evaluó para valores que oscilan entre 0.001 y 0.04, lo que representa desde demandas de distorsión muy pequeñas o insignificantes hasta demandas muy grandes que podrían desencadenar efectos secundarios como golpes contra estructuras adyacentes o inestabilidad lateral debido a efectos p- δ, entre otros.
Sea d una demanda estructural de interés. Para distinguir entre valores de d iguales a cero y distintos de cero (demanda máxima de distorsión), la probabilidad condicional de la demanda, dada una intensidad de movimiento del suelo y, se representa como (Bray y Travasarou, 2007):
donde
Resultados de probabilidad de falla para distorsiones máximas de entrepiso
Mediante la realización de IDAs, se calculan las funciones de fragilidad con base en las distorsiones máximas de entrepiso para cada una de las configuraciones de estructura descritas en la Sección 2.
En la Figura 14 se presenta un ejemplo ilustrativo de las funciones de fragilidad asociadas con la falla para tres intensidades de movimiento del suelo,

Figura 14 Funciones de fragilidad para la distorsión máxima de pisos para edificios de 4 (arriba), 6 (mitad) y 8 pisos (abajo) de
EVALUACIÓN DE LA TASA DE DAÑO INDUCIDA POR SISMOS
La evaluación de la tasa de daño se realiza siguiendo los estudios de Esteva (1968, 1979), Cornell (1968) y Der Kiureghian (2005). Sea
Las funciones que definen la tasa de excedencia en términos de daño
Curvas de tasa de daño de distorsión máxima de entrepiso
La Figura 15 muestra una comparación directa de las funciones de tasa de daño para la distorsión de piso máxima
CONCLUSIONES
Este estudio evalúa la fragilidad de estructuras de concreto reforzado (CR) de primer piso débil con amortiguadores de inercia rotacional con embrague a nivel del suelo en términos de su distorsión máxima de entrepiso debida a excitaciones sísmicas de banda angosta. Se utilizó un conjunto de edificaciones de baja a mediana altura diseñadas de acuerdo con la antigua edición de 1976 de las Normas Técnicas de Diseño Sísmico (NTC-1976) de la Ciudad de México para inspeccionar la factibilidad de rehabilitar estructuras antiguas existentes con amortiguadores de inercia rotacional con sistema de embrague (Clutching Inerter Dampers, CID). Las funciones de fragilidad se determinaron mediante análisis dinámicos incrementales (IDA) y un conjunto de datos de movimientos de suelo de banda angosta en la Ciudad de México de acuerdo con las normas sísmicas vigentes. Además, se calculó y comparó la función de tasa de daño para estructuras originales y estructuras equipadas con los CID.
La respuesta sísmica de las estructuras de CR de primer piso débil se calcula considerando las excitaciones sísmicas de banda angosta registradas durante los grandes sismos de México de 1985 y 2017. Estos eventos sísmicos causaron daños significativos a las estructuras en la Ciudad de México, principalmente en la zona del lecho del lago.
De los casos analizados, se pueden destacar los siguientes hallazgos:
Los resultados de las funciones de fragilidad indican que en estructuras donde se incluyen amortiguadores de inercia rotacional a nivel del suelo, las probabilidades de superar cierta distorsión de piso máxima son menores que en estructuras sin amortiguadores de inercia rotacional para grandes intensidades de movimiento del suelo en ambos sitios.
Los resultados muestran que, para la máxima distorsión de piso pico, el riesgo de las estructuras con amortiguadores de inercia rotacional a nivel del suelo es en general menor o la confiabilidad es mayor para edificios bajo intensidades sísmicas asociadas con el estado límite de colapso (i.e., cuando la construcción se encuentra sujeta a demandas sísmicas grandes), especialmente para edificios de baja altura. Se observaron mejoras del orden de la mitad de la respuesta original. Sin embargo, para edificios bajo intensidades asociadas con el estado límite de limitación de daños (i.e., cuando la construcción se encuentra sujeta a demandas sísmicas relativamente comunes durante la vida útil del edificio), la confiabilidad de las estructuras con amortiguadores de inercia rotacional con embrague podría ser similar a la de las estructuras sin este sistema de amortiguadores.
Por lo tanto, se concluye que los amortiguadores de inercia rotacional con embrague son una alternativa de rehabilitación efectiva para mejorar el comportamiento sísmico de edificaciones de primer piso débiles que presentan un comportamiento inelástico (intensidades sísmicas muy grandes asociadas con el estado límite de colapso incipiente). Esto se aplica a los casos estudiados en la presente investigación. Se recomienda una mayor investigación para otras estructuras y movimientos del suelo.
Cabe señalar que proporcionar amortiguadores de inercia rotacional con embrague al edificio no elimina la debilidad del primer piso, pero controla el problema inducido por el débil mecanismo del primer piso desde un punto de vista dinámico, siempre que se seleccionen los parámetros adecuados de los amortiguadores de inercia rotacional. Si se selecciona un dispositivo de identificación con una relación de masa aparente mayor (e.g., >3 para los casos estudiados), se podrían esperar daños en los pisos superiores. Por lo tanto, se debe tener cuidado para seleccionar adecuadamente los CID para controlar los desplazamientos laterales.
Finalmente, se considera que futuras investigaciones deben ir encaminadas a explorar mejor los sistemas de control de protección sísmica, e.g., se debe realizar un análisis costo-beneficio.










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